Lazos oscuros

Capítulo octavo: Retaliation.

Advertencias:Slash, Tom x Harry, OOC Out of character.

--------------------------------------------------------------------------------------------------------

Dejó a Harry en su cuarto mientras el se sentaba al lado de la cama, el ojiverde se contorsionó de nuevo, Draco supo inmediatamente que estaba muriéndose del dolor.

– Aire… –Pronunció el moreno agarrándose el estómago.-

– ¿Qué quieres aire¿De donde saco eso? –Draco le puso una mano en la frente y vio que estaba helado gélido, fue en busca de un paño con agua y un sweater esa era la única forma que conocía de quitar esos síntomas de los que estaba sufriendo el moreno, ahora ni siquiera se daba cuenta de a quien estaba ayudando, pidió a los elfos todo, y también algo de sopa ligera, cuando volvió al cuarto, el moreno volvía a estar dormido, había dejado un collar en la mesita de noche, el cual tenía una serpiente, y el collar estaba perdiendo tonalidades azules, para quedar solamente en oro blanco, varías horas después el ojiverde despertaba, con la garganta reseca, y a su lado, estaba Draco acompañándolo y mirándole preocupado.-

– ¿Malfoy?

– Hasta que por fin, despiertas, pensé que te habías muerto… ¿Qué tan mal te encuentras?

– Con todos los músculos agarrotados, perdí el conocimiento después de la quinta cruciactus…

– ¡Cómo! –Preguntó el rubio anonadado.- ¿Quién te torturó así?

– Tom estaba muy molesto –Dijo sentándose con algo de dificultad.-

– Yo digo que no te deberías levantar…

– ¿Preocupado por mí?

– En estos momentos si…, a mí tampoco me gusta ver esfumarse una vida así como así… –El ojiverde le extendió su mano.-

– Tregua de por vida… –Harry dijo esto con una sonrisa, pero quitó la mano para llevársela al corazón.-

– ¡Oye¿Estás bien?

– O Tom llega o me mata… está muy molesto Draco… –Dijo con miedo en los ojos, Nagini salió del collar y miró a Harry el cual estaba en la cama pálido.-

¿Estás bien? –Preguntó Nagini.-

¿Nagi¿Y Tom?

Viene en camino, no salgas Harry, dile a Malfoy que regrese a su cuarto, el idiota ese no viene de buen humor y sus mortífagos no ayudan en nada…

– Malfoy… –Dijo alejándolo con pesar.- Vete a tu cuarto… él ya viene y nos vamos a meter en problemas, es mejor ni dirigirle la palabra…

– ¿Y si te mueres?

– Nagini me cuidará… procura no salir aún así escuches ruidos extraños… –Volvió a cerrar los ojos y apretarse más el pecho.- ¡Largo de aquí con un demonio! –Draco salió quedándose preocupado, pero, hizo lo que Harry dijo.-

¿Cómo te encuentras?

Con la conexión dejándome sin alma poco a poco…

Lo sé pequeño, pero¿No me habías dicho que encontraste la cura?

Si Nagi, pero, es parte y parte…, hice las dos pociones, si el no se la toma, mis dos días sin dormir habrían sido innecesarios…

Yo hablare con él… dudo que para eso no tenga capacidad de pensamiento…

Está bien… –Dijo respirando, para aguantar el dolor y tratar de no desmayarse, miró las pociones cerradas, y como se removían peligrosamente, y una sola cosa empezó a reproducirse en su mente como una especie de mantra "Lazos oscuros, que endebles aparecen. Un amor que surge inesperadamente, De un vidente de corazón puro. Un hereje de vida, su pecado sanará, Al su amor sacrificar." Se abrazó a si mismo y cerró los ojos fuertemente¿Qué era aquello¿Por qué se repetía tan constantemente? En ese momento se escuchó un portazo y la espalda de Harry se arqueó de dolor.- ¿Por qué está tan molesto? –Preguntó jadeante.-

Porque ya atacaron unas de sus propiedades…

¿Humanas o materiales? –Preguntó tratando de aligerar un poco el ambiente.-

Muy gracioso Harry, fue una que no tenía mucho, pero, parece que Nichol logró convencerlos de que aquí no había nada, pero, igual, cuando sea la única no dudarán en venir…

Gracias al cielo que existe Nichol… ¡Argh! Está subiendo las escaleras…

Tranquilo, no entrará aquí…, el no podría matarte.

¿Estás segura? –Preguntó en un tono que a la serpiente se le antojó como "déjame ponerlo en duda".-

Sabes que él no te haría daño… –Dijo acostándolo en la cama y haciéndole que cerrara los ojos. Cuatro horas después, el espejo vibró el Gryffindor lo tomó en brazos y vio a Draco, le dio una sonrisa consoladora, pero el rubio no hizo más que preocuparse, el estado de Harry era deplorable.- ¿Has decidido algo?

– Sí… está bien, lo haremos a tú manera Harry… –Le dijo, pero no si antes agregar.- ¿Cómo te encuentras?

– Me he visto en peores Draco… Entonces iré a hablar con él…, solo deséame suerte…

– ¿Suerte? Yo creo que ni porque te ensalmes o un milagro te puede ayudar pero, Suerte… –Habían dejado claro, que la rivalidad de hace seis años había sido un error y silenciosamente habían pedido perdón, ahora eran Harry y Draco, simplemente sin distinciones de ningún tipo, dos personas que se iban a volver amigos, porque el destino era caprichoso. Harry estaba saliendo del cuarto, en ese momento, también Tom lo hacía, el ojiverde fue palideciendo paulatinamente, pero, Nagini fue subiendo por su cuerpo, dándole a entender que si se le ocurría levantar la varita ella pararía todos los hechizos, pero, igual el moreno hizo un además de devolverse a su cuarto.-

– Deja de mirarme como si de un momento a otro te fuera a romper el cuello –La voz hizo que los bellos de Harry se erizaban, miró hacia abajo, Draco también tembló estaba escuchando pegado a la puerta, pero, era cierto, la valentía de Potter, era algo de lo que él carecía totalmente ¿Quién sería tan loco como para llevar a cabo ese suicidio?- ¿Qué te pasa?

– Emmm, pues… yo… emmm, me… yo… esto… –Se pateaba mentalmente por los balbuceos idiotas que estaba lanzando.-

– Potter, siempre tan elocuente… –Mientras en la mente del ojigris se llevaba algo similar "Harry deja las elocuencias y usa tu cerebro…" Eso al moreno le dolió, y la serpiente fulminó con la mirada a Voldemort.-

Ánimo… –Le dijo la serpiente a modo de que solamente él lo pudiera oír.-

– Necesito hablar contigo…

– Eso hacemos…

– Demonios, está bien, necesito que hagas algo por mí –Le deslizó un pote por el piso, el lord bajó la vista fastidiado, en ese momento Voldemort predominaba, y ni Harry lo podía sacar de ese trance.- Si vas a seguir torturando gente, tómate eso, cuando menos para que me dejes dormir, solamente encontré eliminar dos cables de los millones que tiene, pero, en eso están el dolor, y los sueño accidentales…

– La maldita conexión –Dijo el humano de ojos rojos, miró curiosamente el líquido, era de un negro transparente, y se agitaba violentamente, como estando en el éxtasis.- ¿De donde conseguiste mi sangre? –Fue lo único que logró articular el hombre.-

– No lo hice… –Dijo en tono melancólico.- ¿Encontrar sangre de lord Voldemort? –Añadiéndole un copo de ironía.- simplemente fue mi sangre, recuerda que por ti, también corre mí sangre…

– Cierto, cuarto año ¿Qué hay que hacer? –Siguió inmutable.-

– Con que pase por tu garganta es más que suficiente… –El lord se tomó la poción la cual no sabía a nada, y el pote desapareció al haber cumplido su cometido, la poción de Harry empezó a salir del pote, el cual había perdido la tapa, y como tentáculos de agua, fueron envolviéndole, de repente el primero le traspasó por una pierna, el moreno hizo un gesto de dolor en la cara, mientras el lord, también lo hacía, así fue unas tres veces más, el ojirojo estaba apoyado en la pared jadeante y el moreno estaba en el suelo, el último tentáculo le atravesó el corazón y dos esencias tumultuosas salieron de sus cuerpos, el Gryffindor abrió un ojo con todo el pesar del mundo.- "Se los imploro, no me quiten lo que poseo de Él, tampoco quiero lo que él tiene de mí" –Pasaron como dos minutos y las almas volaron de donde regresaron, Harry se agarró el pecho justo en el lado que tenía el corazón, y sintió su cuerpo más ligero, y también como su conciencia lo dejaba poco a poco.-

Se levantó asustado, las posibilidades de haber estado soñando eran demasiado altas, sentado empezó a mirar a todos lados, y se encontró con Lazy, Draco y Tom a su lado, se llevó una mano a la cabeza se sentía mareado.

– ¿Cómo estás? –Draco fue el primero que habló, aunque el primero que había reaccionado cuando Harry había caído inconsciente fue Tom.-

– Mareado… pero, estaré bien…

– Bueno, yo los dejaré solos, supongo que querrán hablar… –Eso era lo bueno de Malfoy sabía donde no lo llamaban, de ves en cuando.-

– Tom, yo…

– Descansa… debes tener una semana en un estado poco recomendable para un humano –Le dijo con un tono médico, una simple relación profesional, se levantó de la silla, y se volteó cuando iba a empezar a caminar.-

– Pero¡Óyeme! –Le dijo jalándole la capa, aunque claro, eso fue gastar más energía de la que tenía su cuerpo, y su cerebro falló, y si no fue porque el Slytherin lo sostuvo hubiera caído al piso.-

– Si así te vas a quedar en la cama tranquilo, habla…

– Con respecto a lo de Snape…

– Primero recupérate y después hablaremos…

– ¡No escúchame ahora! –El lord respiró profundo.- Está bien, haré lo que tú digas, pero, después me tienes que dejar en paz con lo que yo haga con él…

– Está bien…

– Júralo…

– Lo juro Harry, después que le hayas torturado, podrás hacer lo que quieras con él… ahora duér-me-te… –Lo devolvió a la cama y este salió.-

– ¿A dónde vas?

– A despejar la mente… –Cuando salió la serpiente lo miraba reprochante.-

Tú…

Si se levanta, cédalo…

¿Qué te hace pensar que lo morderé? –El lord la miró como que "No lo haces y tendremos problemas…".-

Para no molestarlo un poco más, Nagi se adentró en el cuarto y se acostó al lado del moreno el cual estaba durmiendo, más pálido de lo normal, ahora, un hecho curioso era que no tenía la cicatriz en la frente, y eso la extrañó, todo había pasado muy rápido como para entenderlo; era injusto que al niño le pasaran todas esas cosas, aparte Tom debía aprender a tratarlo bien si no lo quería perder, estaba poniendo en riesgo su felicidad, simplemente porque tenía que guardar una apariencia que no era necesaria con Harry, el sabía que porque le demostrara un poco de cariño no le iba a quitar su autoridad.

Tampoco iba a negar que el loco de su nieto/hermano, se la había pasado bastante mal, pero, nada le costaba contarle a Harry su vida, y compartir sus problemas con el joven Gryffindor, pero, los dos eran tercos, y el ojiverde no sería el que diera el primer paso, por el miedo, no solo al rechazo de Tom, si no el miedo que este le profesaba, hoy lo había comprobado, pero ¿Quién no le tendría miedo a alguien que vas a decirle 'te amo' y este te responda con un cruciactus? Había que entenderlo.

Las dos de la mañana dieron en el reloj, cuando la puerta era cerrada torpemente por un hombre de ojos dorados, piel blanca, y cabello negro desordenado, tenía un jean negro y una camisa manga larga negra con detalles blancos y grises, tenía las mejillas rosados, increíble, Tom Riddle, estaba borracho, y aún seguía con una botella de Vodka puro en la mano. Harry había decidido bajar a buscar un vaso de agua la garganta la tenía reseca, cuando llegó a la sala para ir a la cocina, encontró a Tom trastabillando.

– ¿Tom? –Este le miró al escuchar su nombre, Harry se quedó pasmado viendo los ojos de su mentor, estos demostraban sentimientos, todo lo contrario a los fríos ojos rojos de la cotidianidad.-

– ¿Qué? –Preguntó con un hip.-

– Estás borracho, por todos los cielos –Se llevó la botella a la boca.- Tom, creo que ya es suficiente de alcohol… –Pronunció quitándole la botella.-

– Potter, creo que ya tengo bastante edad como para que me digas hasta donde puedo beber…

– Accio botella –Cuando llegó a sus manos, vio que decía 'Vodka'.- ¿Te querías envenenar?

– No sería mala idea –Dijo con una sonrisa melancólica en su rostro.-

– ¿Pero que dices?

– Sabes algo Harry –Dijo acercándosele a tal punto que pareciese que le fuera a besar, causando un sonrojo por parte del menor.- Ya me cansé de ser Voldemort, y tener unos sirvientes tan incompetentes…

– ¿Estás seguro que eres Tom Riddle? Sino te agradecería que me lo devolvieras…

– Claro que soy yo…

– Tom, hueles a alcohol…

– ¿Y eso te da asco?

– Es desagradable… será mejor que vallamos a dormir…

– ¿Sabes que tengo 65 o más años?

– Pareces un crío de 16…

– Y tú un abuelo…

– Por santo cristo, vamos…

– ¡No! Y devuélveme la botella, hoy estoy ahogando las penas…

– Esto no ahoga las penas… lo que te va a dar es un lindo dolor de cabeza llamado resaca…

– No…, sabes algo –Dijo juntando sus frente.-

– ¿Qué? –Dijo otra vez sintiendo su corazón acelerarse y su sangre acumulándose en un solo lugar.-

– Te amo… Harry, eres el amor de mi vida, y yo he sido el idiota más grande del universo… –Esto dejó al Gryffindor fuera de base.-

– Vamos, ya estás desvariando…

– Por supuesto que no lo hago, Te amo¡Te amo! Y lo peor que es que tú jamás me dirás que si, que triste, así que me iré a emborrachar de nuevo¡idiotas, Lucius y Severus…! –Dijo empezando a decir incoherencias.-

– Tom, deja de gritar…

– ¡No estoy gritando!

– Vale, habla un poco más bajo…

– ¡Estoy en mi casa¿Quieres bailar? –Dijo agarrándole por la cintura.-

– Tom despierta ¿Quieres? –Le dijo tratando de soltarse, con las mejillas fucsias.- Vamos a tu cuarto, mañana…

– ¡Mañana todo volverá hacer como antes y ya no habrá nada divertido en la vida! –Lo que hacía el alcohol ¿No? Con muchas dificultades llevó a Voldemort a su habitación y lo tiró en la cama, cuando se iba a ir de allí, el lord lo agarró.- No te vallas… –Le dijo abrazándole.- Quédate conmigo…

– Estás borracho Tom, no sabes lo que dices…

– Te puedo jurar que te necesito Harry –Escondió su cabeza entre el cuello del ojiverde.- Tú eres capaz de nublar todos mis sentidos…

– No sabes lo que dices… –Estaba ebrio, no podía creer mucho en sus palabras, era debilidad, Tom jamás le diría eso en un estado cuerdo.-

– Claro que lo sé… Estoy en este estado, porque te necesito a mí lado, y la única manera que encontré para decírtelo fue por medio del alcohol… porque soy un cobarde, un maldito cobarde… por favor te lo ruego, quédate conmigo esta noche… –Harry se volteó y lo abrazó, al sentir como su camisa se humedecía por las lágrimas que brotaban de los ojos de aquel ser déspota y sin corazón, ahora lloraba, y lloraba por su rechazo, y no podía con eso porque el también sentía algo por el mayor, se subió en la cama quedando de nuevo demasiado cerca del lord, sus mejillas otras vez estaban encendida y sus ojos estaban acuosos.- Eres lo más bello que he visto…

– Está bien Tom, pero duérmete… yo me quedaré aquí… –A los locos había que tratarlos como tal, o eso decían, se miraron por mucho tiempo, esos dos pares de ojos perdiéndose en el tiempo, el cual, no existía para ellos en ese momento, el Slytherin fue a besar los labios, pero, Harry con el corazón en la mano y siendo el único cuerdo del momento, aunque lo deseaba con toda su alma y pasión, dejó que el beso recayera sobre su mejilla, volteando levemente la cabeza, no podía…, el Gryffindor mejor que nadie sabía que si él se convertía en algo más para el mayor, lo utilizarían en su contra, y si a él le llegase a pasar algo su corazón no lo soportaría, demasiadas pérdidas, para también perder al hombre que le había robado su felicidad, y ahora también quería robarse su corazón, dejó que lo usara de almohada, empezó a caer en un profundo sueño inducido por el etílico, dos horas después Harry jugaba con el cabello de lo que se acaba de convertir en 'amor' conciente, las lágrimas empezaron a caer rebeldemente por su rostro, sin hacer ningún ruido, dejó a Tom en la almohada, y salió corriendo de allí.-

Había llegado al lago, y agarrándose de las cuerdas del columpio empezó a llorar amargamente…, porque ¿Por qué todo le tenía que pasar a él de esa manera? De la persona que se vino a enamorar, el ser más inalcanzable de todos, un odio que por la similitud se fue convirtiendo en amor o un feo chiste que contaba la vida, sabiendo que no tenía talento para ello. Alguien estaba asomado en la ventana del cuarto del moreno, era ¿El mismo Harry Potter? Estaba vestido con una túnica negra petróleo, sus ojos estaban más oscuros que de costumbre y la piel era demasiado pálida, miraba con pena al moreno, pasó una mano por la ventana cerrada y la traspasó, al igual que el cuerpo, algo parecido a unas alas nada convencionales salieron de sus espalda, era una especie de llamaradas de fuego, caminó un poco y abrazó al Harry verdadero, el cual se asustó pero, su reflejo lo abrazó aún más. Este sin importarle quien era empezó a desahogarse.

Se había quedado dormido en hombros de aquel extraño, el cual, lo levantó en brazos y desplegó sus alas las cuales alumbraron la redoma, se elevó, y traspasó con cuidado de no despertar a la persona dormida en sus brazos, ya que cambiar sus moléculas podía ser algo molesto, lo dejó en su cama, y luego agarró a su muñeca y se fundió con el moreno el cual suspiró sintiendo algo agradable, para quedarse dormido con restos de lágrimas en sus rosadas mejillas.

Dos personas estaban sentadas en el comedor, uno jugando con su plato de comida, y el otro viendo al que jugaba preocupadamente.

– ¿Qué te pasa?

– A mí nada… –Dijo en un tono bajito.-

– Dios mi cabeza… –Dijo Voldemort entrando en el comedor, Harry se puso como semáforo y miró hacia sus pies.- ¡Lazy!

– Si My lord…

– Una poción que me quite el maldito dolor de cabeza…

– Si señor…

– Buenos días… –Dijo Draco.-

– Días… –Respondió sentándose y agarrándose la cabeza.- Parece que me hubieran lanzado un Obliviate no recuerdo nada.

– ¿Señor? –El mencionado levantó la vista.- ¿Quién le va a lanzar un Obliviate?

– Sé que fui a un restaurante, y de allí se vuelve todo se vuelve confuso… –Harry apareció la botella, y la colocó en la mesa.-

– Aquí tienes tu Obliviate Tom… –Dijo sin mirarlo.-

– ¿Vodka? –Preguntó el rubio.-

– Sé que anoche hice algo importante pero no recuerdo nada –Se jaló desesperadamente los cabellos.- ¿No sabes si dije algo anoche muy importante?

– No Tom, no dijiste mucho, sólo me invitaste a bailar unas cuarenta veces… –Medio mintió mirándole por primera vez.-

– Perdón…, creo que el alcohol no le hace bien a nadie…

– No te preocupes, fue divertido… –la METIRA más grande que había dicho en su vida.-

– ¿Seguro?

– Si, también dijiste "Idiotas Lucius y Severus…" –El lord miró hacía arriba tratando de recordar.-

– ¿Algo más?

– No… –Ahora o salía de allí o volvía a llorar como un idiota, aún él tenía que averiguar como había llegado a su cuarto.-

– Ten… –Le dijo lanzándole una carta, era un joker, pero Harry entendió perfectamente.- A las cinco…

– ¿Saldrás?

– Tengo que parar a Tonks antes que siga y pongamos en peligro tú seguridad y la de Draco… A las cinco, y llegas tarde y enserio no lo vas a encontrar con vida… –Este asintió con un escalofrío.-

– Aquí está la poción señor… –Se la tomó de un solo trago, y se levantó.- Me voy… –Salió de allí rápidamente, dándole vueltas a ¿Qué habría hecho? Y Por qué Harry estaba comportándose de esa manera, ahora, tenía una reunión con los mortífagos y con resaca no era buena idea, terminaría de peor humor, en el comedor al ojiverde le bajó una lágrima solitaria por la mejilla derecha.-

– ¿Harry? –El aludido lo miró, y Draco se llevó una mano a la mejilla, el moreno repitió la acción sintiendo algo húmedo entre sus dedos.- ¿Qué te pasa?

– Soy un idiota…

– Eso lo sé…, pero, algo nuevo… –Dijo tratando de hacer un comentario que sacara al Gryffindor de su estado, se levantó y le colocó una mano en el hombro Harry se volteó y empezó a llorar en el pecho de Malfoy, este no sabía como reaccionar en un momento semejante.- Por Merlín Harry ¿Qué sucedió anoche?

– Algo horrible Draco, pero ni yo mismo me siento preparado para que salga de mis labios…

– ¿Te hirió? –Este negó.- ¿Entonces?

– Hizo algo peor…

– ¿Y eso fue?

– No importa, pero, me duele, siempre pasa lo mismo, ya estoy cansado…

– Cálmate Harry a lo mejor así te das cuenta que no es tan grande el dolor…

– No puedo, porque en el fondo yo quería que eso sucediera pero, no de semejante manera… –Draco lo abrazó al no saber como reaccionar, ya que era la primera vez que le tocaba consolar a alguien, cuando el mismo le habían enseñado que los sentimientos eran para personas débiles o simplemente para salir herido, y eso ahora lo había comprobado.-

– Vamos tu cuarto creo que lo más saludable para ti es que te vallas a dormir para evitar mayores inconvenientes…

– ¿Crees que soy peligroso?

– Claro que no Harry, simplemente siento que no estás pensando con claridad, y nada mejor para despejar la mente que descansar –Cuando llegaron a su cuarto el moreno se acostó, pero lo único que podía hacer en esos momentos era darle vueltas al asunto de la noche… ¿Por qué le habría dicho semejantes mentiras? Él parecía estúpido por haberle escuchado, por ende, había salido herido, pero, eso solamente le pasaba a él, ahora tenía que ir a la cinco y no solo soportarlo si no que también tendría que torturar a Snape, el en ninguna de sus vidas pensó en torturar al hombre, en todo caso, tal vez, darle las gracias, pero jamás levantar la varita en su contra y menos para lanzarle maldiciones hasta que quedara moribundo, pero, tenía que hacerse la idea al menos que quisiera perderlo definitivamente, además, tampoco es que Tom decidiera los hechizos que el iba utilizar así que se lo haría lo menos doloroso posible.-

– Harry, con respecto a las cinco…

– A las cinco trataré de no entrar en un colapso nervioso Draco.

– ¿Y después de allí?

– Pues no mucho rezar por que a Tom no le de por llegar temprano, y luego que yo lo cure como no tengo permiso para salir de aquí ya que sonaría una alarma y yo saldría lastimado, te tocará dejarlo lo más cerca que te de del castillo y devolverte lo más rápido posible y si algo sucede en tu ausencia te cubriré…

– ¿Ese es tú gran plan?

– Querido ¿Se te ocurre algo mejor?

– No…

– Entonces, te agradecería que no te quejes, lamento decepcionarte, pero, en este estado apenas si puedo pensar con claridad…

– Lo lamento, no me has decepcionado simplemente es que dejas muchas cosas a la suerte…

– Lo sé, te juro que yo no suelo ser así, enserio.

– Te creo Potter, créeme que te creo… -Draco y Harry siguieron hablando y las horas empezaron a pasar como cuando haces algo divertido, y el reloj dio las 4:30 y unas campanas sonaron, haciendo que los nuevos amigos, voltearan a ver que había sido eso, la carta del Joker había salido del bolsillo de Harry, postrándose frente a él mientras el joker hacía ademanes de que le tocara para poder llevarlo a su destino, se miraron por última vez y Draco le deseo buena suerte a Harry, el moreno tocó la carta, y sintió el jalón en el ombligo, no era un secreto para nadie que odiaba los trasladadores, pero, dudaba que Tom confiara tanto en el como para darle la ubicación exacta de la fortaleza oscura, ahora, venía la pregunta porque le había dicho que le amaba si era mentira… aunque había algo que decía los borrachos y los niños jamás mentían, ahora tampoco quería ponerse a descubrir si era cierta esa teoría o no…

Llegó a un calabozo cayéndose sentado y maldiciendo por lo bajo, ahora si que estaba perdido no sabía donde estaba y si se ponía a sincerarse consigo mismo, tampoco era mala idea si se perdía. Cuando iba a buscar una salida, chocó contra algo medio suave, y al aspirar supo que ese era el inconfundible ahorma de Tom, aunque la verdad dudaba en subir la cara…, estaría como Voldemort, y ciertamente no quería aquello…

– Veo que has llegado temprano…

– ¿Tom cual es tu aspecto?

– Humano ¿Cuál otro? -El moreno ojiverde subió la vista poco a poco consciente que su cara se volvía roja un poco más cada segundo.-

– Mientras más rápido terminemos con esto más rápido mejor… –Dijo no muy convencido.-

– Te recomendaría que quitaras tus ojos…, claro, al menos que quieras darle el placer de saber que es Harry Potter el que lo tortura… -El moreno cambió sus ojos sin dejar de mirar al lord.-

– Mi señor… -Dijeron dos personas entrando, el ojiverde, ahora ojiazul se escondió tras Tom.-

– ¿Qué quieren ahora que no fue suficiente haberlos tenido que aguantar cinco horas seguidas? –Dijo molesto, pero, luego agregó bufando.- Hablen…

– Emmmmm… –Dijeron los dos mortífagos al unísono.-

– ¿Qué sucede ahora?

– Señor ¿podemos hablar frente a la persona que está en su espalda?

– Si… Ethan sal de allí…

– Si tío… -Dijo sentándose en la mesa que había allí.-

– Hemos descubierto el otro punto que va a atacar la orden…

– ¿Y ese es? –Los mortífagos le dieron un papel, y Harry se fue también a verlo.-

– Oh, no… lo último que me faltaba… -Dijo el moreno molesto.-

– Es en la casa que reside my lord, creo que necesita mudarse de allí inmediatamente…

– Ya lo sé… retírense… –Cuando esto se fueron, el Gryffindor habló.-

– Tom…

– ¿Estás empezando a acobardarte?

– Sí, te lo ruego… –Lo que había pasado la noche anterior, estaba quedando rezagado, ahora sólo, tenía otras prioridades, después volvería, un problema a la vez.-

– O tú o yo, eso o nada.

– Por Merlín… ¿Dónde está?

– ¿Dónde crees que va a estar? En una mazmorra bien atadito… Yo tampoco quería perder a uno de mis mejores mortífagos ¿Sabes, pero, él lo quiso así, si se arrepiente después de eso lo volveré a aceptar, pero, desde cabo.

– ¿No lo haz tocado verdad?

– A diferencia de lo que la mayoría dice o cree, yo no suelo romper mis promesas.

– Ah, bien, supongo… Por favor…

– Caminando…

– Yo estaba pensando darle las gracias, no matarlo a maldiciones ¡TOM! –El ojirojo sacó la varita.-

– Vale, quédate aquí, yo lo hago…

– ¡No! –Dijo bajándole el brazo, el mayor señaló la puerta, para que Harry empezara a caminar.- Vale, pero baja la varita… –El Slytherin hizo lo que Harry le pidió y la varita desapareció entre sus manos, este empezó a abrir la puerta, ahora retrasando todo lo posible el encuentro, al entrar lo único que había era mucha humedad ya que todo estaba oscuro, una respiración y sus pasos rompían el silencio, el clima descendía cada vez más a medida que se adentraban en la habitación.- Que frío –Susurró el joven sin acordarse de que tenía a Tom detrás.-

– Allá afuera hay un regulador de temperatura, pero, aquí, estamos a doscientos o más metros bajo tierra, la temperatura desciende y nosotros lo volvimos más frío para evitar que el lugar hieda.

– Gracias por la clase Tom –Dijo visiblemente molesto, es lo obvió.-

Luminos. –Dijo el hombre, y la sala, la cual era una mazmorra cualquiera, al final de la pared estaba Severus Snape, atado de los brazos con unos grilletes de hierro, al sentir la luz en sus ojos el ex mortífago, subió la mirada, siempre con ese orgullo, que sólo desaparecería cuando su vida se extinguiera.-

– Severus, Severus… ¿Por qué¿Si me permites preguntar? –El hombre de ojos negros lo miró desafiante pero en ningún momento habló, el dark lord reviró la vista.- Sabes, esto, considéralo como un regalo especial, no morirás, y no seré yo quien te torture –Eso si que lo tomó por sorpresa, aunque ahora sabía para que estaba el niño allí. Era cierto, Harry parecía una criatura, ahora era difícil saber si él lo había decidido hacer así.- Regresaré en tres horas… ¿Sabes lo que pasará si no lo haces cierto? –Dijo normalmente al Gryffindor, el cual asintió, desapareció de allí.-

– ¿Así que Voldemort mandó a un niño a torturarme? La verdad que no sé que es más humillante… –Dijo a nada concretamente.- ¿Sabré tu nombre?

– Ethan… –Dijo con la varita en la mano, pero no se atrevía a levantarla si quiera, es más no se acordaba de ningún hechizo.-

– ¿Y que va a pasar después de aquí? –Harry se volteó y se puso una mano en la cabeza, ahora menos que nunca, le estaba hablando como un ser humano, la máscara había caído, y era agradable, ahora menos que nunca podría lanzar algo diferente a sacarlo de allí.-

– De verdad no puedo… –Susurró inaudiblemente.-

– Te me haces conocido… –Este se volteó rápidamente.- No sabía que ahora reclutaran gente tan joven… –Eso lo ofendió y sin pensar respondió.-

– Yo no soy aspirante a mortífago ni uno de ellos…

– ¿Puedo preguntar porque no has empezado a lanzar la variedad de maldiciones que de seguro debes saber?

– ¿Tengo cara de ser un verdugo? –Preguntó suspirando.-

– No, por eso me extraña ¿Qué eres de él que te dio tan importante encomienda?

– Soy un idiota… –Dijo mirando al piso, pero, eso no lo dijo precisamente para que lo oyera.-

– Si no lo haces tú lo hace él… –El moreno se sentó en piso, y escondió su rostro entre sus manos.-

– Arggh… Draco tenía razón… –Dijo y las ondas sonoras salieron distorsionadas por las manos.-

– Curioso yo también conozco a un Draco –Este lo volvió a mirar.-

– Es el mismo… –Dijo poniendo las manos tras su espalda y usándolas como respaldo.-

– ¿Draco Malfoy?

– Si… –Dijo con desgana.-

– ¿Quién eres?

– El sobrino de Voldemort.

– Jamás oí que tuviera un sobrino –Dijo después de que el tradicional escalofrío recorriera por su espalda, no sólo por el nombre, si no por como había sido pronunciado.-

– Dudo que él hable de su familia…

– Ciertamente. Pero, tú no estudiar en Hogwarts ¿O es que tienes menos de 11 años?

– Tengo 16… –La cara de Snape fue ascendiendo de la aceptación a la sorpresa, el cuerpo del niño empezó a cambiar, quedó como un joven bastante atractivo de ojos azules.-

– Un morph…

– Sí –El tiempo fue pasando, y ellos lo único que hacían es hablar, Snape había empezado a contarle cosas a Harry que jamás pensó que le diría a alguien, este simplemente escuchaba con atención.- No es el único que lo ha pasado mal, yo sólo tengo a mi tío, aunque no suene el gran consuelo, y ayer me acabo de enterar de una pésima noticia, que no tiene chiste mencionar aquí –Se volvió a sentar en forma india, y su frente empezó a ser sostenida por su mano, las lágrimas empezaron a bajar de repente y sin Harry poder evitarlo.-

– ¿Estás bien?

– No pero¿Qué importa? –Dijo con voz quebrada, subió un poco la vista, y Snape creyó estar loco pero, esos ojos eran los de Lily, y la única persona que tenía esos ojos vivos era Harry Potter, y ella misma se había encargado de que nadie pudiera imitar sus ojos.-

Flash back

Severus, con muchos años menos estaba pasando por un pasillo del colegio, cuando vislumbró a alguien sentada en el suelo con las piernas sosteniendo todo el peso, y con su varita apuntándose en los ojos, cuando se acercó un poco más, vio que era, Lily Evans.

¿Lily? –Esta volteó.-

Hola Severus… ¿Qué sucede?

¿Qué haces?

Estoy haciendo un conjuro para que mis ojos sean únicos, vino un morph y los copió así como así, por eso, es que yo haré que sólo mi descendencia pueda tener unos ojos así.

Es cierto, tus ojos son lo más raro que he visto, pero, no te moleste si te ofendas ¿No estás siendo un poco paranoica…? –Preguntó dudando.-

No, y no me ofendo… ni siquiera una poción podrá imitarlos, así que míralos bien Severus, para si alguien quiere tratar de engañarte no pueda, además, no es peligroso, sólo estoy borrando algo de mi código genético.

Tú todo lo haces ver sencillo, bueno, suerte con eso…

Gracias Sev.

Como sea… –Dijo yéndose, odiaba que le dijera Sev, pero ¿Qué le hacía?-

Fin del Flash Back

– Parece que hubiera visto un fantasma –Dijo el Gryffindor el cual no se había percatado de nada, no recordaba que cualquier estado de ánimo fuera del normal lo devolvía a la normalidad, volvió a mirar, y definitivamente, no estaba loco, pero, podía estar sufriendo de daltonismo.-

– Tus ojos…

– ¿Qué sucede?

– Tus ojos, son verdes. –Harry se miró en el reflejo del agua que había allí, era cierto.-

– Quiero salir de aquí, este lugar me pone enfermo –Se levantó, eludiendo el comentario, el cual, quedó rezagado, porque tenía las piernas dormidas, y miró el reloj.- Faltan cinco minutos –Dijo comenzando a sentir el pánico ascender.-

– Hazlo, prometo no gritar, si eso te hace sentir mejor –Alzó la varita, Severus cerró los ojos fuertemente, pero, el dolor nunca llegó.-

– No, puedo, además, como Bellatrix dijo, el conjuro nunca funcionará al menos que quiera dañar a alguien y lo menos que quiero es eso… –Dijo hablando para si mismo.- Hay Dios hay viene…

– Hazlo, te prometo no gritar si eso te hace sentir mejor… –Harry alzó la varita, y el profesor de pociones cerró los ojos fuertemente, pero, el golpe nunca llegó, abrió el rabillo del ojo, y encontró al que posiblemente era Harry Potter, dudando.-

– No haré nada, no puedo levantar la varita en su contra –Dijo un poco desubicado.- Profesor cierre los ojos y no los abra hasta que yo le diga –¿Eso debería confirmar su teoría? Pasó por la mente de Snape, pero, hizo lo que su hipotéticamente alumno le dijo.-

– Déjalo así Harry, si en tres horas no hiciste nada, dudo que ahora hagas una marometa…

– ¿Tom? –Preguntó el moreno.-

Desmanius… –Disparó el lord, lo último que oyó Severus fue a Harry ahogando un grito.- Sólo lánzale un Oblibiate y déjalo donde quieras, al menos que lo quieras adoptar… –Ordenó con un deje de ironía.-

– ¿Me estabas probando? –Señaló con incredulidad, sintiendo, como de la euforia del pánico pasaba a la incontenible ira, sus ojos empezaron a oscurecer, y antes que el Slytherin pudiera decir algo, el joven desapareció con el traidor en brazos.-

– No, sólo cambié de opinión hace doce minutos, exactamente… –Respondió a nada en especial, sintiéndose molesto consigo mismo, sólo un pensamiento rondaba por su cabeza en ese momento haciéndolo sentir miserable.-

El moreno se apareció en el único sitio donde se podía aparecer en Hogwarts, el cual, solo sabían los herederos, al lado de un pequeño claro, donde había una roca que en realidad era un aislante, Harry con una fuerza impropia en él, llevaba a Severus en brazos, sus ojos eran de un morado oscuro, y lágrimas bajaban furiosamente por sus ojos.

Caminó hasta llegar a las puertas del castillo, lo dejó allí, limpiándose las lágrimas, aunque estás no dejaban de salir rebeldes, puso una mano en la frente del hombre y cerró los ojos, era mentira, si le habían hecho daño aunque no precisamente, Tom, si no los mortífagos, Lucius, estaba rezagado, en un rincón, mirando perdidamente, a Severus, viendo lo que le hacían, sin poder parar lo que estaban haciendo… Era cierto, él jamás le hizo prometer a Tom, que los mortífagos no le iban a hacer algo.

– Lo lamento –Le dijo, quitándole la mano, corrió dejando al hombre, cuando llegó al claro, se desapareció para llegar a casa de Tom, donde Draco lo estaría esperando, con menos uñas que cuando llegó.-

– ¡Harry¿Qué pasó?

– Tom canceló la tortura, el idiota quería ver que hacía, pero, el muy imbécil… –Dijo dejándose caer en el pecho de Draco empezando a llorar de nuevo.-

– ¿Qué sucedió? Definitivamente el problema es grave. Tú, no sueles llamarlo imbécil, ni idiota… Dime que pasó ni que yo fuera a contárselo…

– ¡Déjame saber que me pasa a mí primero! –Aferrándose más al pecho de su reciente amigo.-

– ¿Cómo que, que te pasa a ti¿Harry?

– Dios, Draco no me atosigues… –Dijo agachándose en cuclillas y agarrándose la cabeza.-

– Perdón, pero, estaba que me comía las uñas, es horrible esperar tanto… –Dijo colocándose a un lado de él y le puso una mano en el hombro.- ¿Qué sucedió aquella noche que él no recuerda pero que a ti te atormenta? –Harry abrió un ojo y miró aquellas orbes plateadas, las cuales le estaban escaneando.- Sé que no me tienes mucha confianza, en realidad ni siquiera deberías estarme contando algo, pero, realmente quiero ayudar… Te juro por lo más sagrado que tengo que es mi padre, que no voy a decir nada… –Harry cayó al piso suavemente, y se quedó de bruces en el suelo empezando hablar.-

– Estaba borracho, yo soy un idiota que se preocupa por eso…

– ¿No has oído que a los niños y los borrachos nunca miente?

– Draco –Dijo acercándose a su oreja, ágilmente, el rubio ni siquiera se dio cuenta de cuando se había movido, habló suavemente, haciendo que su aliento acariciara suavemente a su oído, el rubio se estremeció.- Él… él no puede estar enamorado de mí… –Los ojos del rubio se abrieron como platos.-

– ¿Eso es cierto? –Los ojos de Harry no se veían a causa que todo el cabello caía hacia delante, se agarró un brazo y se lo apretó, mientras asintió levemente.-

– Me había sacado a bailar, pero, luego que lo llevé para su cuarto, me dijo palabras, que quisiera que fueran ciertas, pero, estaba al punto de la intoxicación… –El moreno miró al rubio con una sonrisa de tristeza, en los labios, pero, los ojos lo delataban, estaban acuosos, de nuevo, y ya hinchados por los llantos pasados.-

– Supongo que no se lo dirás…

– Tenlo por seguro que no lo haré, entiéndeme, ponte que nos hagamos pareja, y por desgracias de la vida, y Dumbledore se entera, el no dudará en usarme contra de él, no quiero ser su destructor…

– ¿Dumbledore haría eso?

– ¿Qué crees que hago aquí? Me tuve que escapar Draco, lo que me quisieron hacer en el sitio donde vivía por poco y no me mata…

– ¿Qué te hicieron?

– No te lo puedo decir… irías a vomitar inmediatamente…

– ¿Tan malo es?

– Yo les he aguantado mucho Draco, desde, torturas psicológicas, hasta que me hayan maltratado o que me hayan tratado peor que a un elfo doméstico en tú casa, si ánimos de ofender…, pero, eso superó mi capacidad de aguante…

– La cual es excesiva diría yo… –Tratando de hacerle más ameno el momento.-

– Más adelante no sé que sucederá, pero, espero que no sea tan malo…

– Sabes Harry –Dijo Draco sentándose en el mueble, y llevando a Harry también, afuera el cielo ya estaba todo azul oscuro y las estrellas brillaban acompañando el momento.- Tal vez yo no sea la persona más adecuada para hablar de este tema, yo mismo, jamás he tenido una relación que sea más allá de lo físico, pero… si tú, sientes algo más allá de eso, deberías decirlo, sin importar que pueda pasar después, no siempre puedes tener un sentido fatalista menos en el amor, o eso es lo que creo yo… –Por primera vez en su vida, Draco Malfoy lo había logrado dejar sin palabras.- ¿Qué te pasa?

– Me acabas de dejar anonadado…

– ¿Enserio y la razón es?

– Que… son las primeras frases coherentes y cero hirientes que oigo de Draco Malfoy…

– Amp, si ¿Puedo contarte algo?

– Claro, así tendremos los dos algo para chantajearnos mutuamente… –Le dijo alegremente, el rubio le sonrió sinceramente por primera vez.-

– Los Slytherin somos tratados como escorias, dime tú ¿Qué harías si todas las personas te miran mal por el simple hecho de entrar a dicha casa? De la cual estoy orgulloso no lo dudes, pero, solo por eso tendrás que ser alguien malo que terminará siendo mortífago, no Harry a veces las cosas no son lo que creemos y es cierto, yo estaba equivocado con todo lo respecto a ti…

– Y no dudes que yo también lo estoy… Yo la verdad debí haber quedado en Slytherin, pero, el sombrero tomó mi palabra en vez de haber hecho lo que él creía conveniente…

– No te veo en Slytherin…

– Por supuesto que no, yo soy la serpiente en persona…, pero, por descendencia familiar tenía que quedar en Gryffindor, ya que mi deber es mantener esa casa, por ser su heredero… aunque Tom también me traspasó algunos deberes cuando lo del Avada…

– Tienes bastante trabajo ¿No?

– ¡Nah! Nichol y Tom no me dejan hacer casi nada…

– ¿Nichol? Lo he oído mencionar varias veces, mi papá tiene ganas de arrancarle la cabeza, pero, sé como es de exagerado, así que simplemente lo ignoro.

– Nichol va a ser nuestro profesor de Defensas, y es mi tío.

– ¡Que enserio tienes un tío? –Dijo sorprendido.-

– Sip, aunque no se parece en nada a mí…, y es un mortífago al mando de Tom por venganza a Dumbledore…

– Que familia tan extraña tienes.

– Más extraño soy yo Draco, hay algo que me preocupa, después que en aquella noche, Tom se quedara dormido, yo salí de allí hacia al lago, pero, no puedo recordar como llegué a mi cuarto lo único que sé es que vi alguien igual a mí y luego todo perdía sentido…

– ¿Alguien igual a ti?

– Si, pero, era más pálido que yo, hasta se podría decir que tenía la piel de un vampiro. Pero, en realidad no era corpóreo… no sé si lo soñé o algo así, pero, si sé que no amanecí con Tom, y él no recuerda nada, debido al alcohol… –Harry escuchó un ruido extraño que lo hizo voltear pero allí no había nada.-

– ¿Qué sucede?

– Escuché algo extraño…

– Yo no escuché nada –El moreno se tuvo que aguantar para no caer del mueble.-

¡Todo el mundo sus varitas al suelo!

¿Pero que sucede aquí? –Dijo un hombre de cabellos castaños claros y ojos verdes claros.-

Amor¿Qué pasa? –Dijo otro hombre con cabellos amarillos y ojos azules cristalinos.-

No lo sé…

¡Que se queden qu…

– ¿Harry¿Harry¡Despierta! –Dijo el rubio zarandeándole suavemente, el ojiverde bajó la cabeza y luego la puso derecha, sus ojos volvieron a la normalidad.- ¿Qué sucedió?

– Tuve otra visión… pero, esas personas no las conozco…

– ¿Visión que visión? –Draco sacó un pañuelo del bolsillo de su pantalón, y lo colocó en la nariz.- Estás sangrando –Dijo mostrándole el pañuelo, el Gryffindor se llevó una mano a la nariz, y empezó a toser.- Ahora ¿Qué te pasa?

– No lo sé, me siento algo mareado…

– Hay Merlín bendito, no empieces –Le dijo pero Harry se agarró el estómago, mientras gotas de sangre salían de su nariz manchando el mueble.- Iré a buscar ayuda –Pero cuando se levantó, vio que hilos negros comenzaban a salir de la piel del moreno rompiendo la ropa, y lo más seguro la piel, los hilos empezaron a entrelazarse formando una especie de cordel, el proceso fue largo y doloroso, lo único que pudo hacer el rubio fue después de acabar unas horas después, agarrarlo para que no cayera al piso, mientras que el, los hilos unidos cayeron al piso.- Harry ¿Estás vivo?

– Para mi desgracia –Respondió sin fuerzas.-

– ¡Lazy¡Lumy¡Alguien! –Las dos elfas aparecieron con un ligero plop, cuando viendo al amo desangrándose cayeron en pánico, y fueron a buscar cosas para curarlo, no sabían si eso era bueno o malo, pero, Harry se desmayó por el periodo de tiempo que lo estuvieron curando, pequeños túneles se veían en la piel, los cuales iban cerrando, poco lo vendaron y Draco lanzó un Enervate.- ¿Estás bien?

– ¿Dónde estoy¿Qué me pasó?

– No lo sé, y estás en tu casa… o en la de el lord, o como sea… ¿Te sientes bien?

– Mejor gracias… –Draco se levantó y agarró el cordón negro que estaba en el suelo.-

– ¿Qué será este látigo? –Dijo, cuando se lo iba a dar a Harry.-

– No me lo des…, quédatelo hasta que yo pueda estar totalmente recuperado –Pasaron como dos horas antes de que este se pudiera parar correctamente, luego de eso, salieron al patio trasero, y el rubio le dio el látigo, el cual, brilló envolviendo a Harry, en una luz dorada, la luz salió dispara dos metros desde donde estaban los dos jóvenes, allí estaba una especie de lobo con unas alas de fuego le miraba fijamente, este se dividió en tres, animales más pequeños, los cuales no tenían alas, y se colocaron en forma triangular alejando treinta metro de Harry y luego tres luces se alzaron hacía el cielo, desapareciendo poco a poco, hasta no quedar nada, y el cordel volvió a caer en manos de Harry.-

– En esta casa si pasan cosas extrañas…

– Esto, era… –Dijo mirando su nueva posesión.- ¿Los cables de la conexión?

– ¿Pero tardaron tanto en aparecer?

– No lo sé… –El rubio se fue acerca pero no pudo más de un metro.- Además, es una teoría…

– ¿Y ahora porque no me puedo acercar a donde estás?

– No lo sé, dudo que tenga una barrera… se vería… o… toca el látigo –Así lo hizo, lo curioso fue que se pudo acercar.-

– Que cosa tan extraña ¿No?

– Bienvenido a mi vida… –Le respondió irónicamente. Se fueron al mueble y empezaron a buscarle peculiaridades al cordón, habían bromeado bastante como donde colocárselo, y todo eso, pero, el sueño los fue venciendo poco a poco, hasta que sin darse cuenta se quedaron dormido los dos en el mueble el cordón estaba reposando tranquilamente en la mesa, la cabeza del ojiverde descansaba en las piernas del ojigris y éste usaba de almohada el respaldar.-

Como a las tres de la mañana, apareció Tom por la puerta, y cuando vio la escena lo primero que le pasó por la cabeza fue separarlos, y empezar a lanzar maldiciones a diestra y siniestra, pero, decidió omitirlo, pero, algo le llamó la atención y era un cordón enrollado en la mesa, lo iba a tocar pero, decidió lo hacerlo, desde que conocía a Harry con más profundidad, sabía que los inventos que tenía solían ser un poco peligrosos… así que optó por cargarlo, para llevarlo a su cuarto, después iría por Draco. "Celos malditos celos, porque me matan, si no hay razón…" Pero, al mover a Harry, despertó al rubio sin querer.

– Regresó… –Dijo adormilado.- ¿Qué hora es? Nos quedamos dormidos aquí…

– Son las tres de la mañana, y si, por lo que parecen se quedaron dormidos aquí. Será mejor subir a nuestras respectivas habitaciones…

– Procure que no se despierte, le puede dar un infarto de por vida, y con cuidado…

– ¿Ah? –Pero, cuando Draco dijo eso se había ocupado de estar lo bastante lejos como para poder escapar rápidamente, el lord volteó los ojos y llevó a Harry a su habitación dejándolo allí, mientras la misteriosa cuerda quedó olvidada.-

A la mañana siguiente, el reloj, daban las diez de la mañana y todo el mundo seguía durmiendo, afuera, un señor bajaba de un descapotable negro, y esperó en la rejas de aquella casa, sus cabellos amarillos platinados estaban sueltos y se movían con el viento, unos ojos grises calculadores y fríos miraban lentamente, el lugar, tocó la reja y esta se movió, esperaba no llegar muy temprano, no quería tener la ira de su señor, eran las tres de la tarde. Cuando llegó a la puerta un elfo lo atendió.

– ¿Señor?

– Vengo a recoger a mi hijo…

– ¿Al señor Draco? Pero, aún está durmiendo señor…

– ¿Durmiendo a las tres de la tarde?

– Señor son las diez de la mañana…

– ¿Las diez¿Y no hay nadie con que pueda hablar?

– La verdad, todos están dormido, pero, puedo intentar despertar al amo Harry…

– ¿Harry?

– Pase y siéntese… espere algunos minutos… –Lucius se sentó y vio el cordón el la mesa, pero lo dejó donde estaba, se empezaron a escuchar murmullos como "déjame dormir" "ya no molestes" "quita".-

– Tom… –Dijo tocando la puerta bostezando.- Tom… Tom… –Todo esto tocando la puerta, pero nada que daba apareció.- ¡Voldemort! –Harry estaba pensándose seriamente en tirar la puerta.- ¡My lord lamento molestarlo pero salga de una puñetera vez! –Él ojos rojos abrió la puerta de un portazo, con cara de pocos amigos.-

– ¿Qué quieres? –Dijo con una cara de mucho fastidio

– Lamento molestar, enserio –Aún estaba molesto y mucho.- ¿Qué sé yo? Tú elfos siempre me despiertan a mí para que yo lo haga contigo…

– Señores, el señor Malfoy, está esperando al señor Draco para llevárselo –Dijo evitando una pelea.-

– Despierta a Draco, Harry yo iré a hablar con Lucius –Dijo rascándose el estómago y con el típico pijama negro de seda, se paró en el arco mientras que el moreno se iba a despertar y ayudar al rubio a empacar.- ¿Lucius?

– My Lord –Dijo arrodillándose, pero, Tom lo levantó.-

–Hay por Merlín, son las diez de la mañana y estamos en mi casa, Draco está durmiendo…

– ¿Por qué aquí son las diez de la mañana?

– Larga historia…

– ¿Por qué escuchado tanto Harry aquí?

–Harry es el primer nombre de Ethan… –Dijo sentándose y cerrando los ojos para tratar de volver a dormir.- Aunque no le gusta porque ya lo confunden bastante con Harry Potter como para que también tenga su mismo nombre… –Media hora después, bajaba Draco más dormido que despierto, con Harry también queriendo irse a dormir.-

– ¿Por qué viniste tan rápido?

– Si quieren sinceridad cuando Severus se enteró de donde te dejé me quiso lanzar un Avada, pero, para mi suerte ya estaba, algo lejos, y bueno, también otras personas me quisieron matar así que, tuve que venir antes…

– Que malo, me hacía mucha ilusión quedarme sin padre… –Dijo bromeando.-

– Draco –Le dijo Harry dándole un codazo.-

– Vale, vale…

– Entonces ¿Nos vamos?

– Claro…

– Fue un placer conocerte Draco… –Dijo el moreno dándole la mano.-

– Igualmente ¿Nos vemos en Hogwarts?

– Sí, supongo que este año necesitaré mucha ayuda…

– ¿Tú¿Ayuda?

– Supongo¡adiós!

– Claro, avísame cuando encuentres un significado coherente para aquella cosa –Dijo refiriéndose al cordón negro y ya en la puerta, y Harry corrió sus ojos hacia el cordón.- ¡ah! Y ¡Suerte! –Le dijo guiñándole un ojo.-

– ¡Esta me la pagas te lo juro! –Cuando quedaron los dos solos, Harry empezó a sentir un asenso de pánico, agarró el cordel, y se acordó de lo que había visto anoche, se quedó pensando unos momentos hasta que alguien lo sacó de sus pensamientos.-

– ¿Qué eso?

– No lo sé… ayer pasamos un mal momento, por esto… ¿Hoy te vas a quedar aquí?

– Si ¿Por qué?

– Solamente por preguntar… Iré a mi cuarto a ver si descubro que tan peligroso es esto… –Anunció secamente, yéndose de allí.-

– Arregla tu maleta Harry, dentro de tres días nos iremos de aquí –Le dijo antes que el moreno desapareciera totalemente.-

– ¿Qué por que?

– Este el próximo punto de la orden…

– Yo no me quiero ir de aquí Tom además, no podrás poner el Giratiempo…

– Lo sé…, ni modo, no todo salió como yo quise…

– Entonces iré a preparar todo ¿A dónde iremos?

– A la fortaleza oscura.

– Vale –Dijo con un poco de recelo, molestia y sin duda algo de nostalgia, allí Tom estaría demasiado ocupado, pero, en cierta forma sería mejor ¿O no? Se fue a su cuarto tratando de omitir los pensamientos, allí se encerró y empezó a buscar alguna forma de distraerse pero, parecía cosa inútil solo las palabras de Tom rondaban por su cabeza, aquella noche¿Por qué su razón tuvo que aparecer dañándolo todo? Cuando la mayoría de las veces sus acciones eran llevadas por su impulsividad, se colocó en posición de descaso, para tratar de aclarase un poco, pero, nada parecía funcionar, se puso a mirar aquello que parecía un cordón ceremonial, pero, de negro estaba pasando a plateado.-

Estaban en la misma situación, tanto Harry como Tom se hallaban en un dilema, sabían que tenían que ir a hablar, pero, ninguno era lo suficientemente valiente o loco, como para llevar a cabo el primer paso, así que solamente esperaban por la intercepción divina, o que un milagro les llegara del cielo, las dos iguales de improbables… Las horas pasaban igual que siempre, sin ningún cambio, el ojirojo parado en la ventana, mirando el lago, y el ojiverde, sentando mirando a la ventana también dirigiéndose al lago, se estaba cansando de todo aquello.

Cinco minutos más y el menor estaba sufriendo de un ataque de neurosis histérica, el cual, lo estaba dejando sin cerebro, así que se levantó, si tal vez, lo estaba probando, pero, no era fácil ser quien, era, confiar en algo, cuando en tu propio círculo todos te querían matar para tener el poder, no lo culpaba por ser precavido, hasta el punto de la paranoia…, pero, le dolía, y aparte estaba muy molesto consigo mismo, los mismo sentimientos, y tan alejados que estaban, al abrir la puerta, estaba Tom del otro lado también abriendo…

– Harry yo…

– ¿Tom?

– Tengo que hablar contigo te juro que estoy por terminar en un sanatorio mental…

– Emmm "¿Lo dejo pasar?" –Se hizo a un lado, para darle paso.-

– ¿Descubriste algo?

– Desgraciadamente no… pienso que, son los hilos de la conexión pero, era una teoría… ¿Y que te trae por aquí? Reitero tú nunca vienes porque te pegó la luna… –Su tono había pasado a dolido.-

– Si en realidad…, Por Merlín Harry. Dime por lo que más quieras¿Qué fue lo que te dije aquella noche?

– ¿Ya no te dije todo lo que dijiste?

– No me mientas, sé que se me fue más de lo normal la lengua… dime…

– Está bien te lo diré, aunque no será agradable…

TBC…

Autor notes: Vamos no me maten…, juro que no tuve ninguna intención de que esta cosa muriera sin remedio, pero, ya está 'disque' bien, porque, aún veo que tiene fallas pero en fin, eso dudo que importe. El otro capítulo está casi listo…Pero,eso es casi XD, además tambien tengo que actualizar TCAporque ya están que me quieren quitar la cabeza,está la extrañaregla esa de que no se pueden responder los reviews, aunque en esta historia, creo que nunca lo he hecho, pero creanme cuando digo quesi me leo sus review, yque esa ley meparece un poco sosa, con todo respeto a lodueños de la página.

Enfin,espero que lo hayan disfrutado y como soy buena pondré un feoSpoiler del siguente capítulo:

– Harry, se que he sido el causante de la mayoría de tus desgracias y se que merecería la muerte por llevarte a semejante estado, no debí haber matado a tus padres pero, eso suponía un peligro hacía mi vida, pero dieciséis años después un joven estaba parado en la puerta de mi casa, y el primer impulso fue matarnos a maldiciones, y luego nos fuimos conociendo y dando cuenta que no somos tan diferentes el uno del otro, tanto, que sin darnos cuenta nos enamoramos, sé que he sido un imbécil, pero¿Querrías ser mi pareja oficial? Merlín jamás pensé decir esto a las alturas de mi vida…

Estoy va dedicado a tía Sarhaliene ¡FELIZ CUMPLEAÑOS! XD Papelillos y serpentinasno es el Harry/Lucius que pediste, pero, bueno…, espero que te guste, reformulé este capítulo unas doce veces, y el otro va por el mismo camino, que recibas muchos regalos, y que la vida te de mucho años más para que disfrutes. Chaup! A Devi hay mami, te juro que pongo rápido el próximo capítulo XD mala idea haberte dicho ese pequeño Spoiler, espero que te siga gustando Bye!

Muchos saludos y besos!

Atte. Liuny