Nota de Autora: Aquí les tengo la quinta viñeta que es de Carlisle. Ojala les guste nn.
Disclaimer: Los personajes y lugares pertenecen a Stephenie Meyer y a otros. No pretendo ninguna ganancia y lo único que invierto es mi tiempo.
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Cimientos
El olor era fuerte, más potente a cada paso que dábamos. Nos estábamos acercando, pero el comportamiento de este ser era completamente diferente a cualquier otro miembro de su especie que yo hubiere visto hasta el momento. Parecía que este dejaba un rastro claro a propósito, como si quisiera que lo encontráramos. Lo estábamos alcanzando pero estábamos llegando a los límites de nuestro territorio, pensé que no le daríamos alcance, pero valía la pena sacarlo de nuestras tierras.
Levi corría a mi lado y Quil venía a unos pasos por detrás de nosotros. El viento llego desde el este y lo detecte de inmediato, el olor se intensifico y corrí impulsado por una fuerza desconocida.
Llegamos al borde de la reserva, en los linderos de un claro y ahí estaba.
Era de cabello amarillo, pálido como todos los de su especie y olía horrible, aun que su olor resultaba algo distinto. Estaba de pie a la mitad de aquel prado, nos veía directamente, seguramente ya sabía que veníamos detrás de él pero para mi sorpresa no parecía querer escapar si no todo lo contario, daba la impresión de estar esperándonos. Estuve a punto de saltar sobre él cuando hizo un movimiento con su mano y se inclino, comprendí que estaba saludándonos con los extraños modos de los blancos.
-Buenas tardes.- dijo con un asentó que me pareció curioso mientras hablaba con la altisonante lengua de los invasores.- Por favor, me gustaría hablar. ¿Alguno de ustedes comprende mi idioma?-
Todos estábamos muy sorprendidos, jamás habíamos visto que uno de ellos quisiera hablar con nosotros. Sentí la duda en mis compañeros, pero mi curiosidad fue mayor y logre convencerlos.
Di unos pasos adelante, espere que el comprendiera que yo era capaz de entender lo que decía y a través de mi lo harían mis compañeros, aun que él no supiera este detalle. El asintió, parecía ser algo más observador que otros de su tipo.
-Se que han seguido mi rastro alrededor de sus tierras. Créanme si les digo que no quiero lastimar a nadie, solo intentaba llamar su atención. Mi nombre es Carlisel Cullen, quisiera pedir su permiso para viajar por estas tierras, tal vez buscar residencia cerca del pueblo…-
Lo interrumpí con un grañido. Me parecía inconcebible el significado de sus palabras, teníamos que hablar y no podía quedarme en mi cuerpo de lobo, debía regresar a mi forma humana. El Quil vendría conmigo y Levi se quedaría atrás vigilando. Regrese a los arboles por un segundo y volví cubierto por la cintura con la tira de cuero que solía colgarme al cuello. A Quil nunca parecía importarle andar desnudo así que salió antes que yo y se quedo observando a una buena distancia. Yo me pare a su lado.
-Habla Frio. -dije.
-Cullen.- insistió. Yo lo ignore.
-Dices, que quieres establecerte.- dije con una voz que sonó tensa.- ¿Por qué? Los tuyos no lo hacen.
-Precisamente.- contesto- No soy como todos los demás. Quiero formar un lugar donde pueda vivir en paz, sin lastimar a nadie.
Me volví y traduje para Quil y para Levi, sabía que ellos no querían aprender el idioma que los misioneros insistían en enseñar a los niños de la horrible nueva reserva. Hable de nuevo.
-No. Esto va encontrar de todo lo que somos, primero llegan algunos blanco y luego llegan más, los blancos limitan lo ilimitable, ponen fronteras donde no existen. Ahora vienes tu y nos dices que quieres quedarte. ¿Qué ventaja podríamos tener nosotros de tenerte cerca? Es demasiado peligroso.-
El pareció analizar sus palabras con cuidado.
-Lamento lo que el gobierno hace a tu gente, pero yo no tengo nada que ver con eso. Esta es la ventaja. Si me establezco puedo evitar que lleguen más de mi especie, otros que no comerán animales como lo hago yo y que serian más peligrosos que solo soportarme a mí a las afueras de su territorio.-
-Nuestro territorio es muy grande.- dije
-Fijaremos un límite que les complazca a ustedes.-
-Limites, fronteras.- bufe de puro disgusto. Me volví hacia Quil y decidimos regresar al lobo para poder discutir con Levi y tener algo más de seguridad en contra de cualquier cambio de idea por parte de él.
Levi se opuso sin chistar y Quil lo pensó largo rato. Yo podía sentir gran parte de mi razón negándose, pero encontraba sentido en las palabras del frio, me pareció que era sincero. En el fondo, se veía solitario y triste, por un momento pensé que su plan de entrar en nuestro territorio tenía una doble intención. Hablar con nosotros o terminar con su existencia. Si lo hubiéramos alcanzado en la persecución sin duda ya estaría muerto. No pude sentir la ira que me despertaba la presencia de los otros de su tipo, una gran compasión la había remplazado. Levi aun se oponía pero Quil me apoyo, así que mientras ellos se quedaban atrás yo regrese a mi cuerpo para hablar con él.
-Frio.- lo llame
-Cullen.- me insistió de nuevo. Lo ignore de nuevo.
-La decisión es final. Puedes quedarte si respetas estos términos: Jamás entraras a las tierras de la reservación. Los límites de nuestro territorio se extienden hasta el borde occidental del pueblo de Forks. Si muerdes a alguna persona, ya sea nuestra o blanca, te destruiremos de inmediato. Por el momento es todo.-
-¿Entonces puedo traer a otros como yo si no los he atacado o desean vivir como yo?- lo mire con perspicacia.
-¿Planeas traer a otros?- se encogió de hombros.
-No de momento.-
-Lo valoraremos llegada la situación. ¿Algo más?- pregunte con toda la intención de marcharme.
-Sí, tengo curiosidad por algo. ¿El líder es el chico de cabello largo o tu?-
-¿Porque quieres saberlo?-
-Para poder dirigirme con respeto a la persona que me concedió el permiso.- no pude evitar sonreír.
-Soy yo. ¿No lo parezco?-
-No, eres más joven y traes el cabello corto.-
-Culpa de los misioneros.- señale mi cabellera corta. –Eso y el horrible nombre que me dieron, al nacer era Cuervorelámpago Negro ahora solo soy Ephraim Black.-
-En tal caso Señor Black…- hiso otro de sus movimientos extraños.- le agradezco su permiso, le prometo respetar el trato.- me puse serio.
-Eso espero Frio. No entrar. No morder. Adiós.- me volví y eche a correr, pero alcance a oírlo decir "Hasta pronto". No puede más que pensar que esto era el principio de algo a lo que difícilmente vería el fin.
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Nota de Autora: Bueno antes que nada disculpen la tardanza para subir esta última viñetita. Me fui de vacaciones y hasta ahora pude retomar mi vida más o menos normal. Como habrán notado esta viñeta debería haber sido el primer capítulo pero por una pequeña confusión la deje hasta el final. Como se menciona que Carlisle pasó por las tierras de los Quileutes mucho tiempo antes de que tuviera a su familia pues me puse a jugar con eso y así quedo esto. Yo se que la narracion la la esperaban por parte de Ephraim y que tal vez podria haber sido por parte de Carlisle, pero queira un punto de vista exterrior. Espero no haber decepcionado a nadie y agradezco muchísimo los favs y alerts que le dieron a la historia y a las personas que me dejara review les agradezco mucho su apoyo y opiniones, son siempre para mejorar. Esta fue la última viñeta y amenos de que dios me ilumine de alguna forma particular, hasta aquí llegan los capítulo. Estoy muy feliz por que llegue hasta donde quería con esta historia, ni muy corta ni muy larga y veré si por fin puedo publicar algo sobre mi otro fandom favorito; Potter (amo a los merodeadores, pero se me hace complejo hablar de ellos). Los invito a que revisen mi historia de Emmett (El oso) y me den su opinión.
De nuevo mil gracias.
Besos a todos.
