La historia no me pertenece sino que es una adaptación de la serie "Beauty and the Beast" de 2012 a 2016, protagonizada por Kristin Kreuk (Catherine Chandler) y Jay Ryan (Vincent Keller). Los personajes pertenecen por completo a Masashi Kishimoto, pero la redacción, cronología y personajes de carácter menor son de mi absoluta responsabilidad.
Capítulo 7
Lo bueno, en parte, de ser detectives era que se podía ir a lugares que otras personas-con su nivel social y tiempo-seguramente nunca podrían ver y en ese momento quien más disfrutaba de la oportunidad de contemplar el Club de Polo Yorkshire era Ino quien se sentía en su elemento, la elegancia, el poder y la alta alcurnia parecían ser más que habituales para ella siendo que apenas y convivía en estas cualidades en su vida diaria. Caminando junto a su amiga, pero sin el mismo aire feliz que despedía la Yamanaka, Sakura no hacía sino rememorar la discusión sucedida la noche anterior y cuanto la aterrorizaba que Sasuke cometiera una locura, pero-por otro lado-su mente le decía que él no haría nada arriesgado, él no era la clase de persona que actuaba impulsivamente, o eso es lo que Sakura quería creer.
-Si aquí es donde envían a los chicos con problemas, yo me apunto- admiro Ino, contemplando muy interesada el lugar, casi como si pudiera sacar una cámara de su bolsillo y tomar una fotografía.
-Mira esta gente- menciono Sakura, observando un tanto interesada el lugar, aprovechando la ocasión para perderse en sus pensamientos.
-Practicando deporte- secundo Ino, cada vez más atraída por el lugar.
-Sin ninguna preocupación- prosiguió Sakura, con voz apática.
-Dándose la gran vida- sonrió la Yamanaka, ese lugar era de su completo gusto
-Sin decisiones que tomar- divago Sakura, haciendo evidente su aura triste.
Toda alegría de parte de la Yamanaka se transformó en una preocupación fundada hacia su amiga que parecía singularmente desganada, desde la mañana Sakura insistía estar un tanto sobrecargada de trabajo al encontrarse-junto a su hermana Matsuri-a cargo de la organización de la despedida de soltera de su futura madrastra, Tsunade, pero Ino comenzaba a dudar que el motivo de tanta apatía fuera una simple despedida de soltera, su amiga no se dejaría desmotivar por algo así.
-No me digas que te preocupa la despedida de soltera de tu madrastra- se burló Ino, no entendiendo su razón para hablar así y mostrarse tan indolente.
Sakura no respondió mientras ambas entraban en los establos que conformaban el complejo del club, lo mejor que tenían-por ahora-era empezar la investigación por ese lugar. Algunos caballos se encontraba ahí, emitiendo sus normales relinchos que retumbaban sutilmente contra el aire ante el habitual ir y venir del personal que, o acicalaba a los corceles, limpiaba el lugar o acomodaba las cosas debidamente en su lugar.
-Mira el extremo de esto- indico Ino, señalando uno de los mazos de polo que estaban colgados en la pared.
Curiosa, la Haruno se acercó a analizar personalmente el mazo, en efecto, la punta del instrumento guardaba una tremenda semejanza, por no decir absoluta, con las lesiones que Haku tenía en el cuerpo y que C había documentado tras recibir el informe médico de parte del hospital.
-La misma forma que los hematomas de Haku- reconoció Sakura, dejando el mazo en su lugar.
Tenía que concentrarse, preocuparse excesivamente por Sasuke no la llevaría a nada, su mayor ´prioridad en ese momento no era sino centrarse en su trabajo como debía, ya vería como remediar lo sucedido más tarde. El suave eco de pasos, resonantes a causa de unos tacones, las hizo voltear, dando con una mujer de aproximadamente cuarenta años, cabello rubio y ojos claros, semejantes al lavanda, que vestía un elegante traje de montar, cuadraba a la perfección con el perfil de la sospechosa que pretendían investigar.
-¿Son las detectives?- indago la mujer, viendo asentir a ambas mujeres. -Soy Shion Mori, presidenta del club de polo Yorkshire y el programa aprende a montar- se presentó Shion educadamente, -¿Y Haku?- indago con aparente preocupación.
-En coma- informo Ino escuetamente.
-Dios mío- murmuro Shion, cubriéndose los labios, -quería visitarlo pero no quería molestar-admitió la rubia.
-¿Eran muy unidos?- inquirió Sakura.
-Pues la gente nos confía a sus hijos y los cuidamos como nuestros- instruyo Shion, explicándose ante las detectives, -es triste ver que no podemos controlar lo que sucede fuera de nuestro entorno- reconoció con resignación.
Una excusa un tanto pobre para alguien que estaba presuntamente preocupada, o eso se decía Sakura, estudian el comportamiento de Shion tal y como hacia Ino, necesitarían corroborar las cámaras de los establos y los terrenos del club antes de poder desistir de toda sospecha que involucrara a Shion o a cualquier persona que pudiera estar remotamente asociada al ataque ocurrido.
-¿Tienen cámaras de seguridad?- indago Ino, observando el lugar en espera de encontrar algo.
-Solo en el club- informó Shion, -pero creía que sucedió en la ciudad- menciono, confundida por la pregunta de la Yamanaka.
-Tenemos fuertes motivos para pensar que fue aquí- menciono Sakura.
Shion observo un tanto dolida y ofendida a ambas detectives a causa de sus sospechas, el club y su programa de integración jamás se verían involucrados en algo así, era simplemente ridículo y debía de hacérselos ver a ellas.
-Según su padre, termino el programa hace seis meses- detallo Ino recordando lo leído en el informe. -¿Sabe si seguía viniendo?- interrogo la Yamanaka.
-Si, lo hizo tan bien que lo contratamos- acepto Shion, -limpiaba los establos, cuidaba los campos, también jugaba un poco al polo, era muy bueno- enumero con auténtica admiración.
-¿Tenía algún rival o enemigos?- inquirió Ino.
-No, somos una comunidad muy unida- contesto Shino con normalidad.
¿Tan unidos entre sí como para atacar tan agresivamente a alguien? Sakura no conseguía tragarse del todo la historia. Haku se estaba medicando el día del ataque, por ende no se había tratado de algo que él hubiera hecho y que hubiera desencadenado la situación, alguien más debía encontrarse totalmente ligado a lo ocurrido, poseyendo una carga de absoluta responsabilidad, eso no era eludible. La mayor prueba que tenían, por ahora, era el reloj que había sido encontrado en la escena del crimen. Gracias a Sasuke, pensó Sakura, desechando sus pensamientos de preocupación por el Uchiha.
-¿Cómo para darle esto?- Sakura extrajo de su bolsillo el reloj encontrado en el callejón. -Es un reloj precioso- alago la Haruno, tendiéndoselo a Shion.
-No, es de mi esposo- se sorprendió Shion, incrédula al contemplar el reloj
-¿No lo extraño?- indago Ino.
-Falleció hace dos años- protesto Shion, a la defensiva.
Pues eso ya aludía lo mismo que Zabuza había declarado, parte del usual comportamiento de Haku…pero no tenía sentido, si se estaba rehabilitando tan eficientemente como había diagnosticado los informes, ¿Por qué hacer algo así?, ¿Por qué robar un reloj sin motivo aparente? Algo no cuadraba en toda esa historia y-sin necesitar voltear-Sakura sabía que Ino pensaba igual que ella.
-¿Lo robo?- supuso Sakura, no muy convencida.
-No lo sé- admitió Shion, -esto es lo peor de mi trabajo- murmuro más para sí misma pero resultando audible para las detectives. -Acoges a alguien como Haku, con sus problemas, crees que puedes rehabilitarlo…- menciono Shion, dejando incluso lo último.
-Tal vez volvió a sus viejos hábitos- dio sentido Ino.
Tenían la declaración del señor Momochi y eso era lo peor, si corroboraban la teoría de que el comportamiento de Haku no hacía sino remontarse a sus viejos días, todo responsable de lo ocurrido no tendría otra justificación que al defensa propia en caso de agresión o intento de asesinato de ser necesario, el caso no tendría ningún sentido si la conclusión fuera esa.
-No lo sé, si me robo pudo robar a cualquiera- acepto Shion, no viendo otra posibilidad.
La pelirosa busco en el bolsillo de su chaqueta extrayendo las fotografías que habían encontrado en la billetera de Haku y que formaban parte de la evidencia y donde aparecía una bella joven de aproximadamente dieciocho o diecinueve años, caballo castaño claro y ojos gris brillante, ligeramente tildando a malva, ella era la única persona con quien aún no podían dar para indagar sobre lo sucedido a Haku.
-¿La reconoce?- Sakura tendió una de las fotografías.
-Es mi hija- se sorprendió Shion.
-¿Tenía una relación con Haku?- indago Ino.
-No, ella tiene novio- protesto Shion, un tanto confundida por la suposición. -No pensaran que tiene algo que ver- supuso la rubia.
Pues la única forma de salir de la duda era preguntarle a ella directamente.
En efecto, la chica retratad en las fotografías era Yukie Mori, hija de Shion y miembro del club por excelencia. Sin el menor inconveniente, la joven estaba más que dispuesta a contestar a todas sus dudas con actitud diligente pese a su "pedigrí".
-Él no lo robo, yo se lo obsequie- rebelo Yukie, acariciando brevemente el lomo de su caballo, -creía que estaba enamorada de él- rebelo sin demasiado sentimentalismo.
-¿No se lo dijiste a nadie?- inquirió Sakura. -Tu madre cree que tienes novio- menciono.
-¿Shon?- pregunto Yukie, un tanto divertida por la idea. -Si, está empeñada en que me case con él, pero rompí con Shon hace tres meses- justifico Yukie.
Un romance clandestino, muy al estilo de Romeo y Julieta a su entender pero ciertamente justificado, Haku no era el mejor de los chicos a la hora de noviazgo y claramente Shion no sabía de sobra por sus críticas. Shion, desde el inicio del interrogatorio había parecido completamente ajena al asunto, demasiado para su gusto, era usual que una madre supiera de los intereses de su hija y eso podía decirlo Sakura, recordando a su madre y a la madre de Ino que siempre habían mantenido un ojo cauto sobre ambas.
-¿Qué piensa de Haku?- interrogo Sakura.
-No creo que lo supiera- admitió Yukie, sin sorprenderse por la pregunta. -Haku estaba en el programa, supuse que nadie aprobaría lo nuestro, él tenía un pasado y antecedentes, no quería que hablaran- explico la joven, cruzando sus manos tras la espalda.
Lo más curioso sobre esta chica era su empeño por no mostrar sus emociones, ocultando en todo momento lo que hubiera podido llegar a sentir por Haku, parecía insensible y eso no era algo bien visto por las detectives, debía de sentir algo por Haku, era lo normal.
-Dices que estabas enamorada en pasado, ¿Qué paso?- indago Sakura, confusa por la falta de emociones en la chica.
La sonrisa triste y resignada se plazo en el rostro de la joven que solo atino a encogerse de hombros con un gesto de desinterés.
-Nadie cambia sus hábitos- concluyo Yukie, no encontrando otra respuesta, -parece que dopaba a los caballos, les inyectaba esteroides y luego apostaba en partidos de polo- informo para sorpresa de las detectives, -yo no me di cuenta hasta que vi a mi caballo actuar diferente- añadió, observando la entrada del establo donde el cuidador acababa de llevar su caballo.
Eso cambiaba las cosas, y-de nuevo al punto-aludía lo declarado por el señor Momochi, Haku había hecho cosas así antes, esto de dopar caballos era una variante de lo ya hecho anteriormente, pero para aceptar lo que Yukie estaba afirmando necesitaban pruebas irrefutables, un testimonio sin más no era suficiente.
-¿Cuándo fue?- inquirió Ino.
-Hace una semana- respondió Yukie.
-Es una traición muy reciente, ¿Dónde estabas hace dos días?- cuestiono Ino, siendo que no creía una rompimiento tan indoloro, ni a ella le sucedía a menos que fuera ella quien rompiera.
Los-antes-fríos ojos de la joven obtuvieron un matiz vulnerable y quebradizo, claramente las palabras de la Yamanaka habían sido un detonante directo de un recuerdo doloroso para ella y lo estaba demostrando ante las detectives.
-Llorando contra la almohada como he hecho toda esta semana, por las noches- se defendió Yukie, con la voz quebrada, -me sentía como una estúpida- se insultó ante la compasiva mirada de la detective Haruno. -Un programa para chicos con problemas, era una advertencia y yo no pude verlo- añadió con tristeza.
Sakura levanto la mirada hacia Ino que no parecía creerle a Yukie y ella, en parte, tampoco le creía del todo, pero una cosa si era segura, Yukie era quien había sufrido el tormento emocional de una relación que había terminado de manera devastadoramente, eso era lo único que Sakura podía concluir.
Naruto dejo su morral y libros sobre la mesa, tomándose el egoísta gesto de sentarse sobre el sofá para recuperar energía, eso de ser profesor le servía para tener un sueldo decente y bien merecido, pero sus alumnos parecían ser un caso especial, eran como sanguijuelas, le succionaban la energía en cada oportunidad que debía enseñarles sobre biología.
Pero sus problemas y preocupaciones eran nada comparados con los de su amigo. Marchándose por la mañana, Naruto solo se había despedido de Sasuke como siempre, dando por sentado que su amigo estaba bien ya que había regresado sin más preámbulos la noche anterior, pero sabía que sus preocupaciones-interiormente-eran grandes y con razón ya que Sakura estaba involucrada. La falda de ruidos o presencia en su hogar confundido a Naruto que, se levantó del sofá, encaminándose hacia las escaleras.
-Sasuke- llamó Naruto, subiendo la escalera, -¿Sasuke?- volvió a llamar el Uzumaki en el umbral de la puerta al no recibir respuesta. Naruto recorrió la habitación con la mirada, esperando que su amigo apareciera en cualquier momento. -Hoy no quiero jugar a las escondidas- bromeo Naruto con sarcasmo, pero el silencio inequívoco no hacía sino hacerlo sentir nervioso.
Naruto se acercó hacia el escritorio, encontrando un vaso con hielo, en su interior se encontraban tres tubos de ensayo llenos de sangre, sellados, y bajo el vaso una nota escrita de puño y letra por su amigo, el Uzumaki se petrifico al leer las palabras…reaccionando, Naruto tomo rápidamente el teléfono de su bolsillo, buscando apresuradamente el número de la pelirosa, marcando inmediatamente.
-Esto no es bueno- murmuro Naruto.
Habían decidido-por si las dudas-interrogar a otras personas que pudieran estar siquiera asociadas a Haku de alguna manera tras haber concluido sus indagaciones sobre Yukie. Ino y ella se habían separado para cubrir más terreno, pero Sakura no podía decir su estaba agradecida por finalizar antes con los interrogatorios, encontrándose en la entrada de los establos, de brazos y cruzados y enfrascada en sus intentos por no preocuparse por el Uchiha. El repentino vibrar de su teléfono la aparto de su empeño e hizo a Sakura contestar de forma inmediata.
-Haruno- respondió Sakura, no reconociendo el número.
-Dime que está contigo, por favor- rogo Naruto.
La pelirosa frunció levemente el ceño ante el suplicante tono de voz de parte del Uzumaki, ¿Cómo es que tenía su número telefónico? Ella no recordada habérselo dado en ninguna oportunidad, pero hubo deducido que seguramente el Uzumaki lo había encontrado en el teléfono de Sasuke.
-¿Naruto?- identifico Sakura.
-Responde- ordeno Naruto, con voz desesperada.
No tenía sentido, ¿Por qué Naruto estaba tan preocupado?, ¿Por qué aludía a Sasuke de esa manera? La Haruno no pudo evitar temblar de nerviosismo al imaginar que sus preocupaciones que estuvieran volviendo realidad como tanto temía, no, tenía que ser una equivocación, Sasuke no podía haber hecho algo tan riesgoso e impertinente como atentar abiertamente contra Muirfield, ¿cierto?
-No, estoy en una investigación- se defendió Sakura, aun confundida por su preocupación, -no he sabido nada de Sasuke desde ayer por la noche y estaba enfadado- recordó esto tristemente.
Casi podía sentir a Naruto temblar desde el otro lado del teléfono, paseándose como león enjaulado y temiendo lo que pudiera sucederle a su amigo. La ausencia de Sasuke no podía significar nada bueno y el que Sakura no supiera nada no hacía sino ratificar tal cosa, si ella no sabía nada…entonces Sasuke corría un enorme riesgo por lo que-con toda seguridad-pensaba hacer.
-Va a entregarse- rebelo Naruto, comprendiendo lo que significaba la carta y lo que el Uchiha había dejado
La pelirosa sintió como si su corazón se hubiera detenido a causa del miedo ante estas palabras. Tenía sentido, Sasuke se culpaba de todo lo que Muirfield había hecho contra ella al reparar en sus heridas…por eso había preguntado por los medios que ella tuviera para contactarlos, ahora todo tenía sentido y la hacía asustarse cada vez más.
-No…- susurro Sakura, aterrada.
Tenía que ser una mentira, Sasuke no podía hacer eso.
Ino y ella habían regresado a la comisaria y, en el acto, Sakura se había excusado con algún deber que cumplir por la despedida de soltera de su futura madrastra, o algo que discutir con su padre cuando-en realidad-no había hecho sino conducir hasta el almacén donde residía el Uzumaki y, tras pasar bajo la verja y entrar, subir las escaleras a toda prisa, encontrando el Uzumaki, triste y resignado, sentado frente al escritorio y solamente levantando la vista ante su llegada.
-¿Te contesto?- indago Sakura, esperando que hubiera alguna respuesta.
El rubio negó ante su noble preocupación.
-No, y eso no es lo peor- Naruto le tendió la carta y señalo el vaso sobre el escritorio, -dejo esto.
Esto es la prueba de que existí, les devuelvo sus vidas leyó Sakura, sentándose sobre la cama ante la preocupada mirada del rubio que la vio palidecer a causa de la preocupación y los nervios. Sakura releyó la carta, negando desoladoramente para sí misma, tenía que tratarse de una infame broma. ¡Sasuke no podía hacer eso! Era absurdo, ¿Por qué olvidar todos los años que llevaba intentando sobrevivir para renunciar a todo sin más?
-¿Prueba de que existí?- leyó Sakura, incrédula.
La pelirosa levanto su mirada hacia el vaso con hielo que contenía los tres tubos de ensayo herméticamente sellados y que contenían la sangre del Uchiha. El Uzumaki se levantó del escritorio, no consiguiendo quedarse quieto. Claro, si su amigo moría inevitablemente, desde luego que haría público lo que Muirfield había hecho con su vida, no guardaría silencio, pero no podía hacerse a la idea de que Sasuke estuviera completamente dispuesto a rendirse por una simple intervención. No, debía de haber algo más que pudieran hacer en lugar de solo rendirse.
-Es un seguro, si le ocurre algo he de hacerlo público- explico Naruto, furioso ante la idea de que su amigo hubiera decido lanzar todo por la borda, -Muirfield no quedara impune- sentencio el Uzumaki.
-No necesitaremos hacer eso, debe haber algún modo de localizarlo- debatió la pelirosa, no aceptando la idea de que Sasuke hubiera renunciado a todo tan fácilmente. -Tenía el número de ellos en mi apartamento, pero él seguramente lo tomo- menciono siendo que había aludido la tarjeta la noche anterior. Naruto tiro de su cabello, nervioso hasta más no poder. -El auto no tenía matricula, no vi la dirección el almacén- recordó Sakura, frustrada al ver que no tenía nada que pudiera ayudarla.
La Haruno descolgó la cartera de su hombro, abriéndola y buscando afanosamente algo que el Uzumaki, de pie junto a ella, no logro comprender hasta verla dar con un set de maquillaje. Debía ser una broma. ¿Maquillaje?, ¿En un momento como ese? Las mujeres sin duda alguna eran seres incomprensibles.
-Maquillaje, ¿En serio?- cuestiono Naruto, perdiendo la poca paciencia que tenía.
-Había otro agente, el condujo mi auto- justifico Sakura, frunciendo el ceño ante la expresión del Uzumaki, -solo necesitamos sus huellas, identificarlas, rastrear su teléfono y daremos con él- explico la Haruno.
-Lo mataran antes- jadeo Naruto, sentándose sobre la silla, aterrado.
-No tenemos otra salida, Naruto- chillo Sakura.
O hacían eso o no evitarían que Sasuke cometiera el peor error de su vida.
Rendirse no era lo suyo, jamás se le había cruzado por la cabeza siquiera en todos los años que llevaba ocultándose, pero…ya no quería más riesgos, ya no quería implicar a Naruto y Sakura en algo que no valía la pena, ya se habían arriesgado mucho por su causa, sobre todo Sakura que había tomado deberes y responsabilidades que no le correspondían en lo absoluto, eso tenía que acabar.
Había tomado la tarjeta que ella había aludido la noche anterior y había llamado a los agentes Kinkaku y Ginkaku para concertar que se entregaría voluntariamente, ¿La dirección? Una vieja estación de tren en desuso hace muchas décadas. Recordar la noche anterior ya de por si le resultaba una tortura, ¿Por qué Sakura había guardado silencio? ¿Por qué no había elegido salvarse a sí misma de todo dolor posible antes que protegerlo? No podía entender su empeño pese a agradecerlo, pero si algo deseaba era evitar que siguiera involucrándose en algo de lo que no tenía por qué ser participe.
El Uchiha observo, desde lo alto de la vieja estación, a dos autos de color negro detenerse antes de que las puertas se abrieran y aparecieran los agentes-en cuestión-con quienes había hablado, pero acompañados por una escolta que no le hacía gracia a causa de su numerosidad. Seis personas, en total, le parecía demasiada multitud. Sasuke tomo su teléfono y marco al número de los agentes, viendo desde la distancia correcta como el que parecía ser el agente Kinkaku contestaba, activando el altavoz para que su compañero-Ginkaku-participara de la conversación.
-Sasuke, ha pasado mucho tiempo- reconoció Kinkaku.
-Demasiadas armas para ser una bienvenida- acuso Sasuke.
-Por precaución simplemente- alego Ginkaku.
La justificación que estaba esperando, por lo visto las cosas no habían cambiado en lo absoluto con el pasar de los años. Pero no iba a conformarse con ningún acuerdo salvo el que él tenía en mente, aquel que protegiera a Sakura y Naruto de todo lo relacionado a Muirfield y que arriesgará sus vidas.
-Antes de entregarme tengo condiciones- espeto Sasuke, no aceptando rendirse hasta estar seguro de que nadie correría un riesgo por él. -Sakura Haruno, Muirfield ha de olvidar que existe- ordeno el Uchiha.
-Nuestros jefes no lo saben- defendió Kinkaku.
-No te creo- gruño Sasuke.
Ya sabía cómo funcionaba el juego, lo había experimentado sin ser consiente de absolutamente nada, esta vez no iba a dejarse engañar. ¿En serio? Desde cuando Muirfield dejaba cabos sueltos, la vida de Sakura ya peligraba por saber más de lo que debía, por ser testigo de la forma en que Muirfield se deshacía de aquello que consideraban un estorbo, la madre de Sakura era prueba de ello, ella había muerto innecesariamente y ni él ni Sakura sabían el porqué.
-Quince años han destruido tu capacidad para confiar- ironizo Ginkaku, observando a su colega. -No estamos aquí por eso Sasuke, no temes que la lastimemos, tú eres quien teme lastimarla- reconoció el agente, intentando confundir al Uchiha.
Como si esa fuera su preocupación…no lo era, en absoluto, Sakura le había demostrado que podía pelear contra la parte que más odiaba de sí mismo, le había demostrado que podía mantener su humanidad y recobrar parte de la esencia de quien había sido hace quince años atrás. No temía lastimarla, temía que otros la lastimaran por su culpa. Colgando el teléfono y regresándolo al bolsillo de su chaqueta, el Uchiha descendió con perfecto equilibrio sobre el suelo, como un felino, observando inquisitivamente a los agentes y los escoltas presentes que no dudaron en dirigir sus armas hacia él.
-No disparen- ordeno Kinkaku.
No le quedaba otra opción, o se rendía o arrastraría a Naruto y Sakura en algo que no debía.
Ino volvió a leer el informe médico en su computadora mientras recordaba lo dicho por todos a quienes habían interrogado, Shion, Yukie, Shon-el presunto ex-novio de Yukie-los miembros que integraban el club y el personal que allí trabajaba. Aun no tenían un sospechoso especifico a quien culpar, no hasta que C hubiera efectuado el análisis que ella y Sakura habían efectuado, tomando ADN de algunos caballos. La Yamanaka levanto la mirada hacia el escritorio de su amiga-frente al suyo-suspirando con pesadez. Lamentablemente su amiga tenia cosas de las que ocuparse, de lo contrario seguramente la investigación progresaría mucho más rápido.
-El caballo está limpio, no había droga en su organismo- garantizo C, apareciendo tras Ino y entregándole su informe.
-Yukie dijo que Haku estaba dopándolo- protesto Ino, confundida por el diagnostico.
No dudaría de C, jamás, él era muy meticuloso en sus indagaciones, pero de resultar ser un error…solo entonces corroborarían el testimonio de Yukie, la declaración de Zabuza y lo aludido por Shion, de otro modo…el informe estaría en lo correcto y todos aquellos a quienes habían interrogado centralmente en el club de polo estarían mintiendo descaradamente ante la ley.
-Estaba equivocada o miente- sentencio el rubio, no dudando de su análisis.
-Revise la cuenta de Haku, no hay dinero ni compras importantes- señalo Ino, señalando la pantalla de su computadora.
-No mucho para un jugador- admitió C, intentando enlazar los puntos.
-Pero si se marchaba, reservo un billete para Florida- Ino le señaló el párrafo en que aparecía registrada tal cosa.
-Tal vez quería alejarse de la novia- supuso C, intentando dar su propia opinión de lo que él haría.
Tenía cierto sentido, pero Ino no creía que Haku fuera la clase de chico que jugaba con los sentimientos de alguien tan cruelmente, pero eso nunca podía ser del todo seguro, mucho menos con adolescentes, pero de no ser cierto, entonces todo indicaba que Yukie estaba mintiendo para ocultar algo aún más tórrido, lástima que Sakura no estuviera allí para celebrar con ella tal teoría.
-Tenemos una novia despechada y mentirosa, debemos vincularla a la escena del crimen- señalo Ino, tocándose las cienes, aun sin entender del todo el caso o como resolverlo, no sin su compañera.
El rubio reparo en su esfuerzo y en cuan perdida se sentía sin la presencia de Sakura que era tremendamente eficaz en sus teorías y planteamientos con una habilidad que Ino claramente no poseía.
-Tengo huellas del callejón- sugirió C por si eso la ayudaba.
-¿Cuánto tarda?- volvió a preguntar Naruto, paseándose en círculos como animal enjaulado, viendo a Sakura pegada a la computadora. -Llama al CSI- sugirió por si ayudaba.
Había encontrado las huellas en su coche, tal y como había supuesto, pero la decodificación de huellas altamente clasificadas no era algo fácil después de todo, pero ya que los artefactos de Naruto poseían un extraño software neutral que le impedía ser detectado, todo progresaba con una facilidad que-con toda certeza-no hubiera sucedido de encontrarse en su trabajo, el Uzumaki debía valorar eso cuando menos, pero ciertamente estaba igual de nerviosa que él, solo que intentaba no demostrarlo.
-CSU- corrigió Sakura, respondiendo finalmente ante la serie de preguntas hechas por el Uzumaki, -CSI es una serie de televisión- ejemplifico Sakura, sintiendo vibrar su teléfono, contestando mecánicamente sin reparar en quien era. -Haruno- respondió la pelirosa.
-¿Recuerdas que clase de auto tiene Shion?- interrogo Ino.
-Alfa Romeo, te llamo después- respondió Sakura de forma apresurada, colgando.
Sabía que no debía contestar tan escueta y apresuradamente a Ino, pero no tenía ni tiempo ni paciencia para razonar en ese momento, su mayor prioridad era encontrar a Sasuke cuanto antes y eso significaba enfocar su total atención en la decodificación de las huellas que daría con el paradero de esos escurridizos agentes.
-Esto es cruel- murmuro Naruto, aun incrédulo por la decisión que su amigo había tomado, -después de todo lo que hemos pasado, todo lo que hemos hecho- discutió el Uzumaki, absolutamente incapaz de aceptar lo sucedido.
La pelirosa escucho con empatía las lamentaciones del Uzumaki que temía todo cuanto pudiera sucederle a Sasuke, ella sentía lo mismo a un nivel que no alcanzaba a comprender del todo, sentía algo muy fuerte por Sasuke, era lo único que tenía claro y no podía cambiarlo. Pero tenía una incógnita, una preguntaba insistente que llevaba tiempo en su mente y que deseaba que el rubio le contestara voluntariamente.
-Naruto, siempre he querido preguntarte…- inicio Sakura, muy consciente de lo que iba a indagar, el tema en que se estaba metiendo. -¿Le tienes miedo?- indago la Haruno, realmente curiosa.
-No- respondió Naruto en el acto, aceptando su interés, pero sabiendo que ella no le temía a Sasuke en lo absoluto, justo como él, -lo conozco desde que éramos niños, se cómo es- justifico el Uzumaki, dando su razón para estar incondicionalmente para lo que su amigo necesitara, aunque eso no importaba mucho ahora que Sasuke había elegido rendirse. -Claro, me intimida un poquito de esa manera- aludió Naruto, haciendo referencia al lado bestial de su amigo, -pero sé que no me lastimaría, es más humano de lo que él mismo piensa- reconoció el Uzumaki, viendo a Sakura voltear a verlo, sonriendo levemente, pero la simple acción hizo que se quejara de dolor, las señales fantasmas de la tortura aun provocaba remanentes en sus costillas y tórax. -¿Estás bien?- se preocupó el rubio.
-Sí- tranquilizo Sakura, volviendo a centrar su atención en la computadora para no evidenciar el dolor que aun la aquejaba, -me torturaron- rebelo para sorpresa el rubio que no tardo en acercarse a ella, esperando servir de ayuda o algo, -no dije nada, por eso es que Sasuke se molestó- informó para compresión del rubio que enlazaba los puntos y la desaparición de su amigo. -Insistieron que era un monstruo, pero yo no lo creo, un monstruo no me hubiera salvado, un monstruo no salva personas- justifico Sakura, completamente segura de ello.
Naruto agradecía enormemente su presencia, su nobleza para estar incondicionalmente ligada a Sasuke, pasara lo que pasara, así como su disposición a guardar silencio ante la tortura, increíblemente, pero que todo era a causa de lo que le había dicho a Sasuke el día anterior. Sasuke y Sakura estaban destinados a estar juntos, era como si algo invisible los hiciera acercarse y volverse cada vez más cercanos entre si y lo que más deseaba Naruto era ver consumado ese amor, ver que su mejor amigo fuera feliz nuevamente y que la hermosa pelirosa recibiera amor a cambio de su nobleza y bondad para con ellos. Un repentino pitido emitido por la computadora saco al Uzumaki de sus pensamientos, viendo a la pelirosa escribir afanosamente lo que aparecía en la pantalla y que él, por su nerviosismo, no se atrevía a ver.
-¿Lo tenemos?- pregunto Naruto, esperando que la respuesta fuera un sí, apretándose las manos nerviosamente. -Me dará un infarto- chillo el rubio, no pudiendo más con sus nervios.
Como advertencia, Sakura cerró el software que había estado utilizando, bajando la pantalla y levantándose de la silla inmediatamente ante la desesperada mirada del Uzumaki que no podía más con su preocupación.
-Lo tenemos, vamos- apresuro Sakura, tomando su teléfono de la mesa.
La Haruno fue seguida velozmente por el Uzumaki que no se alejó de ella en ningún momento, tenían que darse prisa…
Desgraciadamente, y a pesar de que los agentes hubieran accedido a sus condiciones, no todo podía ser tan perfectamente fácil como Sasuke hubiera podido imaginar, y la mejor prueba de ello eran las esposas que aparecieron de los bolsillos del agente Ginkaku. Por lo visto-y pese a que se empeñaran en convencerlo de lo contrario-pensaba que era una bestia, y una peligrosa sin duda
-No iré encadenado- protesto Sasuke.
-Es solo por precaución- tranquilizo Kinkaku. Bufando, Sasuke se dejó esposar de mala gana. -Trabajamos en algo que tal vez te ayude, no tienes por qué ser tan renuente- animo el agente antes de voltear al escuchar las ruedas de un vehículo que se estaciono en las cercanías, se trataba del auto de la detective Haruno. -No puede alejarse de ti- agravio Kinkaku.
-Mis condiciones- evoco Sasuke.
Se suponía que las cosas no habrían de ser tan complicadas, pero la aparición de Naruto y Sakura estaba complicando demasiado las cosas. ¿Por qué estaban ahí?, ¿Por qué no podían simplemente mantenerse al margen?
-Bajen las armas- ordeno Ginkaku, resignado al igual que su colega.
Antes de bajar del auto, Sakura le entrego una pistola a Naruto que acepto sin miramientos, dispuesto a todo con tal de evitar que tamaño subterfugio tuviera lugar. Sakura abrió la puerta, saliendo del auto a la par con Naruto, dirigiendo sus ojos hacia Sasuke que volteo a verla, molesto por su inoportuna aparición, ella no debería estar ahí, ni ella ni Naruto.
-Sasuke, no puedes hacer esto- rogó Sakura
-Vete ahora- ordeno Sasuke.
-No- reclamo Sakura, determinada a quedarse sin importar lo que él dijera.
Ya había causado suficientes problemas hasta ese punto por intentar ayudarlo, ahora iba a actuar en serio, iba a protegerlo a cualquier costo, incluso si él se oponía a que lo hiciera. Él ya se había arriesgado mucho por ella anteriormente, había hecho cosas que ella jamás le hubiera pedido, pero en esta oportunidad ella era quien debía de arriesgarse y sacrificarse cuanto fuera necesario, no se perdonaría que le sucediera algo por su culpa, eso sería demasiado tanto para ella como para Naruto.
-Por muy agradable que sea su presencia detective, él ya tomo una decisión- sentencio Ginkaku.
Las palabras del agente eran nada para ella, polvo que se llevaba el viento. Muirfield era el culpable de todo lo que estaba pasando, de cómo se habían tornado las cosas para Sasuke, para ella, para su madre y para tantos otros que no habían sido sino victimas de sus engaños y maquinaciones, eso tenía que acabar.
-No eres un monstruo Sasuke- intento convencerlo Sakura, el Uchiha cerró los ojos, intentando creerle, pero sabiendo o creyendo que no era así, -Haku estaría muerto de no ser por ti, también Rina y todos a los que has salvado- justifico Sakura, negándose a dejarlo, negándose a permitir que se diera por vencido. -¡Apártate!- grito Sakura, desenfundado su arma.
Teniendo tiempo apenas, Sasuke consiguió agacharse antes de que Sakura disparara abiertamente contra el agente Ginkaku que cayó muerto en el acto. Agachándose eficiente antes de que iniciara una lluvia de balas, tanto Sakura como Naruto se apoyaron en el auto ante la inminente aproximación de los escoltas presentes. El Uzumaki disparo en la cabeza a uno de estos, batallando contra otro, mientras que Sakura-siendo considerada presa fácil-se dejó sujetar de los hombros, recargando sutilmente su peso en el hombre tras ella, pateando al otro en el estómago y haciéndolo perder el equilibrio. Con una destreza digna de alabar, la Haruno apoyo sus piernas sobre el suelo-aun retenida por el hombre tras ella-, haciendo un a zancadilla que desestabilizo al individuo tras ella, dándole el tiempo exacto para tomar su arma del suelo y dispararle en la cabeza tanto a él como al otro sujeto que intentaba levantarse del suelo. Sakura volteo a ver a Naruto que asintió únicamente viendo a los dos hombres a quienes cavaba de dispararle, recuperándose de la descarga de adrenalina.
Hablando de adrenalina…Sakura volteo a ver a donde estaba Sasuke, encontrándolo de pie ante el cadáver del agente Kinkaku, que tenía el cuello roto. El Uchiha giro su rostro hacia ella, con los iris de sus ojos bañados en aquel inhumano rojo que se disipo prontamente, regresando a aquellas gemas ónix que la observaron con ligera vergüenza al haber estado a punto de cometer un error que hubiera resultado tan riesgoso para él como para su amigo y la detective. Regresando su arma a su funda, Sakura suspiro agradecida, volteando a ver a Naruto que sonrió igual de agradecido que ella.
Habían vencido, por ahora.
Los segundos de calma tras lo sucedido no habían tardado en aparecer mientras Naruto registraba los cadáveres de los escoltas y agentes, buscando la llave de las esposas que-extrañamente-parecían estar hechas de una extraña aleación de metal, irrompible aparentemente.
-¿Y ahora qué?, ¿Vendrán más?- inquirió Sakura, observando sin interés la escena presente.
-No, su equipo era el único que sabía de esto- aclaro Sasuke, incapaz de verla a los ojos.
El Uchiha se encontraba recargado contra uno de los autos de los agentes, intentando eludir la preocupada mirada de la pelirosa, Sin duda alguna había actuado por impulso, y ahora lo sabía, pero lamentarlo y conseguir enmendarlo del todo era cosas muy diferentes y sentía que no podía ver a Sakura después de esto. Ella había guardado silencio por él, ¿Y él que había hecho? Desestimar su esfuerzo y bondad sin reparar en nada salvo protegerla.
-Pero desgraciadamente Muirfield aun sabe que sigues vivo- discutió Naruto, moviendo uno de los cadáveres para apartarlo de las vías.
El Uzumaki aún se sentía entre emocionado y culpable por participar en algo tan osado, y por ello-además de registrar los cadáveres-apartaba los cuerpos de las vías para mayor discreción, aunque dudaba que apareciera alguien en cualquier momento, ese lugar era muy poco transitado y agradecía que fuese así, habían armado un gran alboroto pese a su intento por ser prudente y actuar con sigilo.
-Por ahora solo me preocupa limpiar este desastre- Sasuke se levantó de donde estaba.
-Apenas y es medio día, es demasiado peligroso- alego Sakura, prefiriendo encargarse de todo para que Sasuke y Naruto pudieran irse.
-Sakura, no interfieras- protesto Sasuke bruscamente. Sakura bajo la mirada haciendo que Sasuke se diera cuenta de su error. -Escúchame- pidió Sasuke más calmado, -termina de investigar el caso, yo me ocupare de esto- señalo el Uchiha, tranquilizándola. Resignada, Sakura asintió. -Ten cuidado- se preocupó Sasuke.
Una sonrisa leve se plasmó en los labios de la Haruno, agradecida de que-a pesar de todo-las cosas entre Sasuke y ella no hubieran cambiado a pesar del bache con que se habían encontrado en su camino. La pelirosa se acercó al Uchiha, tomándolo por sorpresa, depositando un beso sobre su mejilla.
-Tú también- pidió Sakura, clavando sus orbes esmeralda en las profundas gemas ónix del Uchiha. -Naruto- nombro Sakura, apartando sus ojos del Uchiha y volteando hacia el rubio que la observo atentamente, -intenta sobrevivir- bromeo la Haruno, haciéndolo sonreír.
Resignada, la pelirosa les dio la espalda a ambos, sintiendo en todo momento la mirada del Uchiha sobre ella, devolviéndole esa tranquilidad que no había sentido durante la mayor parte de ese día. La pelirosa volteo a verlo una última vez, abriendo la puerta de su auto, dedicándole una última sonrisa antes de entrar y encender el motor. Sasuke no aparto su mirada de ella hasta ver su auto desaparecer con toda seguridad, aun incrédulo de todo cuanto ella había hecho por él, cuanto se había arriesgado sin que él se lo pidiera, incapaz de comprender el por qué para hacer todo eso, sabía lo que sentía por ella, pero…¿Qué sentía ella? Ojala fuera fácil preguntárselo y saber si él era el único que estaba sucumbiendo ante esa "historia de amor" que aludía Naruto quien se le acerco con la llave de las esposas.
-La asustaste mucho…- regaño Naruto.
-No hables- interrumpió Sasuke.
Había pensado que todo sería fácil; evitaría que Sakura y Naruto sufrieran por su culpa, pero Sakura había estado tan determinada, era tan terca que había considerado imposible su decisión…y agradecía que fuese así, agradecía que ella siempre estuviera allí, agradecía que lo hubiera detenido de cometer-con toda seguridad-el peor error de su vida.
Continuamente se salvaban el uno al otro.
Había hecho lo que Sasuke le había pedido y lo que-se esperaba-que hiciera, regresar a la comisaria y efectuar la investigación como debía para agradecimiento de su amiga y compañera que se sentía totalmente perdida sin ella. Tenían, por ahora, a una sospechosa principal, Yukie, la hija de Shion y-antes-novia de Haku. Puede que sus declaraciones hubieran sido convincentes, pero el problema era que las huellas registradas en el callejón no eran el auto de Shion, sino del suyo, inculpándola inevitablemente.
-Mentiste, Haku no dopaba a los caballos- acuso Ino, sentada frente a Yukie, -¿Estabas triste porque se iba a Florida?- pregunto la Yamanaka con sarcasmo.
-¿Qué?- cuestiono Yukie, no entendiendo la pregunta.
-Rastreamos las huellas de tu auto que casualmente condujiste hacia el callejón donde Haku fue encontrado, a la hora exacta- acuso Sakura, de brazos cruzados al lado de Ino.
Jugar a eso del policía bueno y malo era lo más complicado-por ahora-ya que Ino disfrutaba mucho de ser quien intimidara. C había entregado un informe completo que el equipo forense había llevado a cabo en los establos del club, con todos los caballos, ningún corcel mostraba índice o rastro alguno de haber tenido esteroides u otro compuesto orgánico en su sistema, invalidando lo que Yukie había dicho, solo necesitaban una respuesta errónea y tendrían lo que necesitaban para determinar que Yukie fuera la culpable de todo.
-Él agredió a mi madre- soltó Yukie finalmente ante el interrogatorio, -estaba dopando caballos, lo sorprendió e intento atacarla, fue en defensa propia- justifico Yukie.
-¿Por qué no llamo a la Policía?- interrogo Ino.
-Dañaría la reputación del club, la reputación de su programa- razono Yukie, viendo lo sucedido con normalidad.
La conversación le estaba resultando extrañamente familiar, claro, recordándole los inútiles intentos que los fallecidos agentes habían ejercido con ella para darle a entender que Sasuke no era alguien a quien debiera proteger. Pero ella sabía a verdad, ella había conseguido oponerse a lo sucedido…pero Yukie era diferente, puede que no tuviera la culpa, pero fuera así o no, Sakura sentía que Yukie estaba repitiendo palabras dichas por alguien más, algo en su tono de voz no estaba cuadrando y lo sentía.
-No eres tu quien habla, es tu madre- critico Sakura, viendo a Yukie intenta protestar por su idea, -ella te hizo dudar, hizo que te cuestionaras las cosas a pesar de que confiabas en Haku- defendió Sakura, creyendo que Haku realmente sentía algo por ella, siendo capaz de olvidar sus errores y actuar pasado.
-¿Por qué lo dañaría?- cuestiono Yukie, no entendiendo ese razonamiento.
-Dijiste no haberle informado de tu relación con él- recordó Sakura, viendo asentir a Yukie, -¿Cuándo le diste el reloj?- rememoro la Haruno.
-El sábado- respondió Yukie, entendiendo finalmente el sentido de la pregunta con lo sucedido. -No, debió ver a Haku con el reloj y lo dedujo- relaciono la joven, cubriéndose los labios, dándose cuenta de que su madre era la responsable.
Era triste afrontar la realidad, darse cuenta de que la persona que menos imaginabas pudiera hacer algo que nunca hubiera pensado o creído posible, pero era necesario darse ese golpe con la realidad, era necesario conocer y entender la verdad.
Dándose cuenta por completo del error que su madre había cometido, Yukie había confesado abiertamente todo cuanto sabia con respecto al caso y lo maquinado por Shion, desvelando incluso la localización del maso en específico que Shion había usado para atacar a Haku antes de proceder a usar las llaves de su hija y conducir su auto hasta el callejón donde había dejado a Haku. Teniendo todas esas declaraciones, había sido sencillo obtener una orden directa para que el equipo de forenses tomara posesión del maso, aunque la aparición de Shion en ese momento no resulto ningún problema para ellas.
-¿Qué hacen con eso?- interrogo Shion.
Asintiendo únicamente y realizando un imple gesto con su mano, Sakura les indico a sus colegas que podían retirarse, centrando su atención en Shion que se esforzaba por no parecer preocupada en lo absoluto.
-Yukie nos dijo donde encontrar el arma que uso con Haku- informo Sakura.
-Hemos examinado sus finanzas- advirtió Ino, acercándose a Shion, -cuando su esposo falleció le dejo muchas deudas y usted quería que Yukie se casara con Shon para librarse de ello- acuso Ino, tomando en cuenta lo dicho por Yukie anteriormente. -Haku no estaba en sus planes- sentencio con obviedad.
-No, estaba dopando caballos- se defendió Shion.
Las detectives se observaron con una leve chispa de burla y escepticismo en sus ojos antes de que Sakura-que hasta entonces había mantenido una de sus manos tras su espalda-rebelara aquello que se había empeñado en ocultar en todo momento.
-Encontraron este teléfono en el auto de Yukie- Sakura enseño una bolsa plástica que tenía en su interior un teléfono, Shion no pudo evitar parecer sorprendida, descubierta, -es de Haku, debió caer al tirar el cadáver- supuso Sakura, sonriendo sínicamente, -entre sus mensajes dice que no deseaba irse, que amaba a Yukie y se arriesgaría cuanto fuera necesario por ella- garantizo Sakura, creyendo en esos mensajes y en lo que Yukie había dicho sentir o sentía por Haku.
-Usted le pidió que viniera, el accedió y fin de los mensajes- esclareció Ino.
En sus declaraciones, Yukie jamás afirmaba que su madre tuviera motivos para hacer eso ya que, aparentemente, Shion había actuado en absoluto secretismo, pero eso solo hacía más graves las cosas ya que no solo había sido instigadora de todo al manipular a su hija, sino también por ser perpetradora y atacar tan violentamente a Haku sin ningún motivo, alegando la excusa de "en defensa propia".
-Debió escucharme, no podía permitir que mi hija arruinarla su vida- razono Shion.
-Más bien la suya- acuso Sakura.
Las personas, la humanidad en sí era egoísta, ya fuera por motivos específicamente personales o por otras razones, pero el egoísmo estaba ahí. Pero se debían marcar las diferencias entre el egoísmo individual y la manera en que se imponía a otros, y eso era lo que Shion no había entendido al imponer su forma de pensar por sobre lo que sentía su hija por Haku. Ino, junto a ella, extrajo las esposas del su cinturón, ubicándose prontamente tras Shion que intento resistirse inútilmente.
-Shion, queda detenida por el intento de homicidio de Haku Momochi- cito Ino, esposando las manos de la rubia, -tiene derecho a guardar silencio, todo lo que diga podrá ser usado en su contra por un tribunal, si no puede pagar un abogado se le asignara uno de oficio, ¿entiende los derechos que le acabo de comunicar?- cuestiono Ino.
Shion únicamente asintió.
Habían resuelto el caso hasta su origen, habían encontrado cada una de las pruebas que necesitaban, todo era más que perfecto, bueno, eso y la visita que estaban efectuando al hospital por simple cortesía y preocupación natural además de aprovechar la oportunidad para preguntarle al señor Momochi como se encontraba Haku a quien Yukie se encontraba visitando de igual modo luego del arresto hacia su madre.
-Está mucho mejor- garantizo Zabuza, -ha despertado y me ha reconocido- añadió ante la detective Haruno que sonrió animada y satisfecha por la noticia.
-Me alegro mucho- Sakura sonrió, feliz al ver que habían conseguido evitar otra tragedia.
-Quiero darles las gracias- admitió el Momochi, viendo asentir agradecidas a las detectives, -desearía darle las gracias a quien lo encontró, es un héroe- admiro Zabuza.
La Yamanaka aparto la mirada brevemente, sintiéndose abochornada por los alagados iniciales, un curiosa por saber quién había sido el "buen samaritano" que había dado con Haku, estaban gozando de mucha intervención en sus casos recientemente. Una sonrisa radiante se plasmó en el rostro de la pelirosa, asintiendo ante las declaraciones del señor Momochi.
-Si, lo es- Sakura sonrió, pensando en Sasuke.
No importa lo que dijera Muirfield o la evidencia que juraran tener para justificar que Sasuke no merecía una oportunidad de recuperar la vida que había tenido en el pasado, ella conocía a Sasuke y sabía quién era, no necesitaba saber nada más. Sabía lo que necesitaba saber de Sasuke, la había salvado, era la prueba definitiva para saber que Sasuke no era un monstruo.
5-3, registraba el marcador.
Por más que sufriera de lesiones muy recientes y pese a la preocupación de Ino, Sakura no había podido eludir-ni lo había intentado-su deber para con el juego de béisbol, practicando exhaustivamente durante toda la noche o gran par de ella, pero eso no le impedía fallar en los primeros strikes.
-Strike 2- grito C, lamentando esto interiormente.
Sakura suspiro para sí misma, rogando salir pronto de aquel campo de una buena vez, aborrecía ese juego, pero o salía con bien o le sucedería algo peor. No, no lo presentía, lo sabía muy bien, tendría a todos en su departamento de trabajo dándola si fallaba, ya tenía bastantes problemas como para lidiar con eso.
-Sakura, hazlo o te dejo en la oficina- amenazo Sai.
-Vamos Sakura, tu puedes- animo Ino comprendiendo que su amiga no estaba del todo recuperada de sus lesiones, -confía en tu instinto- sugirió la Yamanaka, no teniendo otra idea.
La pelirosa sostuvo el bate en la posición correcta mientras C, con la mirada, le suplicaba que no fallara esta vez antes de lanzar la pelota. Actúa, no pienses, se repitió Sakura a si misma mentalmente, recordando las palabras que Ino había dicho hacia un par de día atrás, o se apegaba a eso o fallaría. Cerrando los ojos al ver la pelota acercarse hacia ella, Saura movió el bate en su trayectoria únicamente, no reparando en nada hasta que hubo pasado una fracción de segundo y se atrevió a abrir los ojos con temor. Para su sorpresa, y de sus compañeros, la pelota se alzaba en lo alto, llevada por el aire iniciado tras el golpe que ella había propinado.
Girando su rostro hacia Ino, que sonreía maravillada, la pelirosa recibió una ansiosa mirada de la Yamanaka que le índico que se moviera. Corriendo tan rápido como e fue posible, Sakura se abstuvo de reír al ve Sai abrazándose, efusivos por saberse triunfadores absolutos del juego gracias a ella, cosa que solo la impulso a correr cada vez más rápido hasta llegar a la última base, dejándose cae sin mayor preocupación sobre el suelo agitada. Sin miramiento, Ino se sentó a su lado abrazándola con todas sus fuerzas, y no solo porque hubieran ganado, sino por ver que sus lesiones no habían resultado un problema.
Lo había conseguido, no había querido hacerlo pero lo había conseguido.
Con una sonrisa en su rostro, Sakura abrió la ventana de su habitación, observando a Sasuke-sentado en la escalera de incendios con una sonrisa ladina.
-Un magnifico Home Run- alabo Sasuke, tendiéndole la pelota.
La pelirosa negó sutilmente, agradeciendo que él le diera omniscientemente la respuesta que ella había sentido durante todo el juego: él había estado ahí, había estado velando por ella de manera incondicional, como siempre.
-Puedes quedártela, considérala un recuerdo- sonrió Sakura, sentándose y apoyando sus brazos en el respaldo de la ventana. Sasuke accedió, guardando la pelota en el bolsillo de su chaqueta. -Las cosas que hicieron...- intento hablar Sakura, aun resultándole difícil aceptar lo hecho por Muirfield.
-Los odio por ello- murmuro Sasuke.
-¿Quién no?- defendió Sakura siendo que ella sentía lo mismo, la misma iniquidad y rencor por lo que Muirfield había hecho con las vidas de ambos y las de otros. -Tienes un buen corazón Sasuke- prometió Sakura, clavando sus ojos en el Uchiha, -eres mejor que muchas personas y no quiero que lo olvides, estuvieron a punto de matarme, ellos eran monstruos, ellos destruyeron la vida de muchos- justifico Sakura, recordando lo que había tenido que soportar por culpa de ellos, -ellos son los monstruos, no tú- prometió Sakura, tomando una de las manos de él y entrelazándola con la suya.
Aun recordaba la clase de vida que había tenido antes de que todo se desmoronara, antes de que-quince años atrás, su vida entera se transformara en un espiral sin control, por decirlo de alguna forma-había sido joven, ingenuo, idealista, cautivado por la idea de la vida y lo que esta podía ofrecerle, demasiado seguro de las cosas, teniendo que verse forzado a aceptar la realidad al momento de la muerte de sus hermanos Itachi y Shisui, manipulado por la idea del odio y la ira, estaba seguro que si hubiera tenido una mentalidad diferente…nada hubiera sucedido, nunca hubiera tenido nada que ver con Muirfield. A sus treinta y cinco años seguramente tendría una familia y otra clase de vida, desde luego, pero era muy fácil pensar en el hubiera y no en el presente. De algo estaba seguro, si no hubiera cometido ese error, no hubiera conocido a Sakura y eso era algo que-hasta ahora-no quería cambiar en lo absoluto, no quería que ella saliera de su vida, era lo más valioso que tenía en su existencia.
-Por primera vez en mucho tiempo, siento que tengo posibilidades- admitió Sasuke, no aludiendo a que la razón de esa esperanza era ella, su presencia y su bondad, -pero cuando supe que te habían lastimado…- el Uchiha bajo la cabeza ante la preocupada mirada de ella, -sentí que todo se desmoronaba, la realidad de lo que soy- Sakura le sostuvo la mano en todo momento, como prueba de que, sin importar lo que pasara, ella iba a estar ahí siempre que la necesitara. -La idea de que Naruto y tú paguen por lo que no deben fue lo que me motivo a rendirme- reconoció ante Sakura como no había hecho ante Naruto.
El punto era precisamente eso, ¿Cómo aceptar que ella corría riesgo por estar cerca suyo? Recordaba al pie de la letra como había sido ese momento en específico, aquella noche en que la había salvado, cuan extrañado se sentía porque ella no sintiera miedo en lo absoluto, pero había sido desolador para él ver-desde lejos-como su alegría y apego por la vida se desvanecía con el tiempo, llegando al punto actual de solo vivir por vivir, porque tenía que hacerlo justo como él, quería que ella recobrara e alegría por la vida que había tendió en su momento, quería protegerla y no importaba cuanto tuviera que sufrir a causa de ello. Aun no alcanzaba a entender que era lo que sentía por Sasuke, era extraño para ella implicar sus sentimientos en las cosas cuando su rutina habitual era empeñarse en mantener sus emociones al margen para no sufrir ante la posibilidad de perder un vínculo, lo había aprendido en base a sus fallidas relaciones amorosas, por eso no quería dar por sentado que Sasuke sentía o no algo por ella, sentía que se decepcionaría demasiado ante la negativa por esta idea, por ello solo se conformaba con protegerlo y no incluir demasiado sus sentimientos, si él era feliz, ella seria feliz.
-Cuando nos conocimos, supe que jamás me harías daño- rebelo Sakura, sonriéndole, -lo sentí y nunca cambiara- prometió.
Esa noche, otra persona-tal vez-no hubiera dudado en sentir miedo, pero ella no había sentido miedo, había comprendido que existía más oscuridad y maldad en un corazón humano que en alguien a quien presuntamente catalogaran como bestia, bueno, Sasuke lo era, era una bestia, pero eso solo lo hacía diferente y más noble que el resto de las personas que no hacían sino destruir la vida de otros y ser egoístas, Sasuke era mejor que la mayoría, eso lo hacía valioso y digno a ojos de ella, eso era todo cuanto Sakura necesitaba saber, no más.
-Quisiera que fuera más fácil- admitió Sasuke.
-También yo- afirmo Sakura, comprendiendo por completo sus pensamientos, -pero la vida no sería vida como tal si fuera fácil- razono la pelirosa, buscando hacerlo sentir mejor. -¿Un paso a la vez?- Sakura señalo las manos de ambos unidas.
Era realmente difícil, por no decir imposible, comprender la forma de pensar de ella y su nobleza, su mente abierta a la hora de pensar, ¿Cómo podía tener un corazón falto de prejuicios?, ¿Cómo podía ser tan benévola y abnegada? Ella era, sin lugar a dudas, una anomalía de la existencia humana, alguien que era tan fuerte como hermosa, tan frágil y dulce como agresiva y terca, angelical y fría al mismo tiempo; única, esa era la mejor palabra con que Sasuke podía definir a Sakura por completo.
-Un paso a la vez- acepto Sasuke, afianzando su agarre sobre la mano de ella y viceversa.
Con ella sabía que podía volver a tener esperanzas, sabía que podía enfrentarse a lo que fuera.
PD: he actualizado ya que tengo tiempo libre esta semana y un poco de la otra, hubiera actualizado antes pero esto lidiando con una gripe horrible que incluso e impide hacer esto, pero no quise batallar más con la corriente e hice lo que quiero :3 como siempre hago. Este capitulo esta dedicado (como siempre)a: DULCECITO311(a quien dedico la historia, prometiendo actualizar mañana o el lunes el fic "El Siglo Magnifico: La Sultana Sakura") y a todos aquellos que sigan, lean o comenten la historia en todas sus formas. Quería aclarar (por si algunos no lo recuerdan) que cada capitulo de la serie "Beauty and The Beast" equivale a dos capítulos de mi fic por su extensión-en este caso-el capitulo 6 y 7 (este) enmarcan el capitulo 4 de la primera temporada, titulado "Instinto Básico" :3 como mencione al iniciar esta adaptación, ese fic sera mucho más largo que cualquiera de los que he hecho hasta ahora ya que la serie cuenta con 68 capítulos en total y por ende serán muchos más en el fic. Además añado que haré un par de modificaciones sutiles que-yo creo-debería de haber tenido la serie en ciertos aspectos, pero dejo a voluntad de ustedes aceptarlas o cambiarlas en su mente :3 muchas gracias mis queridos por su atención, cariños, besos, abrazos y hasta la próxima :3
