Disclaimer: Man, son las tres de la mañana, lo que menos quiero hacer es escribir sobre las cosas que nunca tendre.

Nota Aparte: Curioso es que Cervantes iba terminar ql quijote en este capitulo, pero el tipo siguio, siguio y siguio... al final tuve que juntar el capitulo 8 y 9 del libro y me voy a saltar un pedazo estupido que no sirve para nada del capitulo 10


Capitulo 8: Del buen suceso que la valerosa Enforcer tuvo en la espantable y jamás imaginada aventura de la rueda de la fortuna y el dragón mecánico de la montaña rusa, juntos con otros suceso de feliz recordación.

En esto, entraron ilegalmente a un parque de diversiones, donde se toparon con una montaña rusa y una rueda de la fortuna; y, así como Fate Testarossa Harlaown los vio, dijo a su acompañante:

-La aventura va guiando nuestros pasos mejor de lo que deseábamos acertar, porque ves allí, amigo Yuuno Scrya, un fiero dragón en la cima de esa montaña, que amenaza con devorar a las personas que pasean felices de la vida en ese carro mecánico, y no solo eso, sino que también está esa bestia gigante que hace sufrir a la gente que está en su manos.

-¿Quién? –preguntó Yuuno.

-esos que están ahí –respondió la Enforcer– la bestia con diez brazos y el dragón que escupe fuego en la cima de la montaña.

-emm… Fate –dijo Yuuno- esa es una rueda de la fortuna, la gente pagó para estar ahí, y no solo eso, ese dragón que dices no es más que un robot que esta para adornar la montaña rusa, no se va a comer a nadie.

-me parece que estás siendo simplemente cobarde –dijo Fate- si digo que son bestias peligrosas es porque lo son; ahora, cuida a Arf un momento mientras yo me encargo de derrotarlos con todo mi poder del trueno.

Y, diciendo esto, dio la correa de Arf a Yuuno, y partió la Enforcer corriendo a toda velocidad hacia la bestia de diez brazos, ignorando completamente los gritos de Yuuno que intentaban advertirle de la estupidez que iba a cometer. Y así, saltó por la barrera de contención, y sin reparar en los gritos de la gente, encajó a Bardiche en uno de los muchos fierros de la rueda, y entonces la Enforcer fue levantada por los aires, a lo que gritó:

-¡No lograrás que me quite de encima vil bestia! ¡Aun si me arremetes con la fuerza de un Gundam!

Logró la Enforcer pararse en la rueda, y cuando estaba cerca del punto más alto, notó como, a su juicio, quedaba a distancia de salto del dragón, por lo que gritó:

-¡este es tu fin diabólico dragón! ¡Prepárate para sentir el corte de mi Bardiche!

Y, diciendo esto y encomendándose de todo corazón a su amada Nanoha, tomó a Bardiche con las dos manos, y corrió hasta el borde de la rueda, donde con todo el impulso dio el salto más largo que había dado nunca, y embistió al dragón en el costado, pero en vez de cortar a este dragón de metal, Bardiche rebotó y se fue para atrás llevándose consigo a la Enforcer que por la fuerza de gravedad se habría matado en el piso, si no hubiera caído en una tienda de recuerditos llena de animales de felpa. Acudieron Yuuno y Arf en su ayuda, corriendo tan rápido como sus piernas les permitían y cuando llegaron notaron a la Enforcer viva, aunque no podía moverse.

-¡válgame Dios! –dijo Yuuno- ¿no te dije que miraras bien lo que hacías, que esas eran atracciones de un maldito parque y no bestias? Pero no, siempre ignorando las advertencias ¡ignoren al hurón! que no sabe lo dice.

-cállate de una vez Yuuno –respondió Fate- este asunto vas mas allá de las bestias, es un asunto de venganza, pues es obvio que fue Jail Scaglietti, el mismo que me robó mis tesoros, es quien mandó a estos monstruos para que me liquidasen, porque quiere quitarme del camino para poder quedarse con Nanoha.

-sí Fate, te creo –respondió Yuuno Scrya.

Y, ayudándola a levantarse, le entregó la correa de Arf, que asustada por su dueña estaba. Y, habiendo terminado esta extraña aventura, se encargó Yuuno de guiar a la Enforcer hasta un patio de comidas, la cual, recordando cómo había rebotado con Bardiche dijo:

-me acuerdo de haber leído que un guerrero shinigami, llamado Ichigo Kurosaki, tenía una espada conocida como Zangetsu, la cual se la rompieron Byakuya y Renji como en el capítulo quince del anime, porque el tipo no la había infundido con suficiente poder mágico o algo parecido. Dime, Yuuno ¿no será que Bardiche tiene poco poder mágico, y que por eso no atravesó la gruesa piel del dragón?

-yo creo lo que sea que me convenga creer Fate –dijo Yuuno- y ahora mismo creo que caminas medio de lado, debiste haber quedado coja por culpa de la caída.

-pues es la verdad –respondió la Enforcer-; y si no me quejo del dolor es porque no es digno de los verdaderos protagonistas quejarse de ninguna herida, aunque por ella se te salgan las tripas.

-pues habla por ti, porque yo no soy protagonista en esta historia y si me tengo que quejar lo voy a hacer, aún si tengo que mandarle cartas al autor por el exceso de golpes que probablemente van a llegarme.

No se dejó de reír la Enforcer de la simplicidad de su amigo, y le dijo que él podía hacer lo que mejor le pareciese siempre y cuando no violara las reglas más importantes de los Enforcer. Le dijo Yuuno que ya era hora de comer; a lo que respondió su compañera que no sentía necesidad de hacerlo, pero que él podía comer si quería. Con ese permiso, se compró algo Yuuno en el patio de comidas y luego comenzaron a caminar por el parque para evadir a los guardias, que después de enterarse de lo que había pasado, los buscaban sin cesar con la intención de echarlos a patadas.

En resolución, terminaron pasando aquella noche en una piscina de pelotas de plástico. No durmió Fate Testarossa Harlaown, pensando hasta el amanecer en su amada Nanoha, con la idea de imitar algo que había leído en sus libros más antiguos; donde los protagonistas pasaban muchas noches en vela, aun en selvas o desiertos, recordando a las dueñas de sus corazones. No le pasó lo mismo a Yuuno Scrya, que con el estómago lleno de comida chatarra, y sin tener en nadie en quién pensar, durmió a pierna suelta hasta el otro día cuando los rayos del sol le dieron en el rostro, las aves cantaron y la Enforcer lo hundió en pelotas para despertarlo. No quiso desayunarse la defensora de la justicia, puesto que había dicho que estaba llena de dulces recuerdos. Salieron de la piscina y después del parque, y caminaron hasta internarse de nuevo en los barrios de Uminari.

-es en las calles –dijo, al darse cuenta del camino, la Enforcer- donde podemos meter las manos hasta los codos en esto que llaman aventuras. Aunque te advierto que, aunque me veas en los peores peligros del mundo, no has de usar tu magia para defenderme, a menos que veas que los que me ofenden son canallas o gente baja, pero si estamos hablando de delincuentes peligrosos del crimen organizado, no puedes ayudarme hasta que tú también te conviertas en Enforcer.

-por cierto –respondió Yuuno- mejor te digo, que por naturaleza soy pacífico, no se pelear y aunque te viera en problemas te ayudaría, sin embargo, lo único que veo ahora es que si seguimos por esta ruta vamos a llegar a mal destino.

-no hay mal destino para un Enforcer –afirmó Fate

-pero sí para un arqueólogo que no sabe combatir –replicó Yuuno.

En esta discusión estaban, cuando por la calle en la que venían se asomaron dos motocicletas con hombres de negro sobre ellas, por lo lento que andaban, parecía que escoltaban a alguien e inmediatamente detrás de los hombres se asomó una limosina, acompañada por otras dos motos en la parte de atrás. Se pararon en frente de un local cualquiera y ahí se quedaron esperando y apenas los divisó la Enforcer dijo:

-O yo me engaño, o esta ha de ser la más famosa aventura que se haya visto, porque esos hombres de negro que están ahí, son sin duda alguna, magos de alguna organización y planean llevar en ese coche a una princesa prisionera.

-Peor será esto que la rueda y el dragón –dijo Yuuno- mira, Fate, que aquellos no son más que guardaespaldas de quien sea el dueño de la limosina. Por favor ahora fíjate bien en que haces, no vayas a sufrir por tus engaños.

-ya te he dicho, Yuuno –respondió la Enforcer- que sabes poco del asunto de aventuras; lo que yo digo es verdad, y ahora lo verás.

Y, diciendo esto, se adelantó y se puso al frente de los primeros dos hombres de negro, a una distancia que le asegurase que la oyeran y dijo:

-Gente endiablada y descomunal, liberen inmediatamente a la princesa prisionera, si no, prepárense a recibir como castigo de sus malas obras a la mismísima muerte.

Se bajaron los hombres de las motos, y quedaron admirados, tanto de la figura de Fate Testarossa Harlaown como de sus razones, a las cuales respondieron:

-bella señorita, nosotros no somos ni endiablados ni descomunales, sino dos simples guardaespaldas de la familia Bannings, y no hay princesa prisionera, solo la señorita Bannings que ha decidido llevar a una amiga que no tarda en salir de esta tienda.

-no me vengan con palabras blandas, que ya los conozco falsos canallas –dijo la Enforcer.

Y, sin esperar más respuesta, alzó a Bardiche y arremetió contra el primero de los hombres, con tanta furia y denuedo, que si el hombre no se hubiera cubierto con los reflejos entrenados que tenía, en vez de caer al suelo mal herido, habría caído muerto. El segundo hombre, que vio como trataban a su compañero, corrió a la parte de atrás del vehículo a avisarle a los otros dos.

Yuuno Scrya, que vio en el suelo tirado al guardaespaldas, se acercó ligeramente a él y comenzó a intentar despertarlo y a buscar sus heridas con intenciones de curarlas. Llegaron en esto los otros tres y le preguntaron por qué robaba a su amigo. Les respondió Yuuno que esa no era su intención; los hombres, viendo que la Enforcer se había desviado de allí y que hablaba animadamente con su señorita, arremetieron contra Yuuno, lo tiraron al suelo y lo molieron a golpes frente a la mirada para nada cooperativa de Arf y su hurón.

Mientras tanto, como se había dicho, la ingeniosa Enforcer estaba hablando con la señorita del coche, diciéndole:

-A salvo esta tu hermosura, heredera Banings, puedes agradecerme como mejor te plazca, puesto que los que te habían secuestrado yacen en el piso, derribados por este fuerte brazo mío; y, para que tu gratitud demuestres te daré mi nombre, puesto que yo soy la Enforcer Fate Testarossa Harlaown, aventurera y justiciera, y cautiva de la sin par y hermosa Nanoha Takamachi.

Confundida se bajó Arisa del vehículo y cuando vio a su subordinado tirado en el piso al lado de un hombre que tenía cara de hurón, no halló más remedio que decirle a Fate unas cuantas verdades:

-Fate, ¿se puede saber dónde has estado y por qué golpeaste a uno de los míos? Toda la policía te está buscando, Nanoha está hecha una bolsa de té a medio usar y todo porque tú no querías que te viera ¿tienes idea de quién tiene que estarla aguantando con todos sus "Fate-chan me odia, no sé qué hacer"? ¡Yo! ¿Por qué te fuiste de tu casa otra vez? ¡Tres horas! ¡Tres horribles me estuvo interrogando Lindy-san preguntando por ti!

Todo esto que decían lo escuchaba el mayordomo de Arisa, que molesto por lo que había ocurrido con su compañero, y más enojado aún con la estúpida excusa de locura de la Enforcer, salió del auto y le dijo:

-Mal educada señorita, sería tan amable de ¡IRSE A COMER PATATAS!

Entendió la Enforcer muy bien el mensaje y con mucha altanería le respondió:

-Tus patatas iría a comer, si fueran dignas de mi aparato digestivo.

A lo cual replicó el mayordomo:

-no sé qué tiene que ver eso con lo que dije, pero si usted no se retira para poder llevar a mi compañero de trabajo al hospital, tendré que retirarla por la fuerza.

-¡Let it rip, dijo Tyson! –respondió la Enforcer

Y, poniendo los pies firmes en la tierra, arremetió contra el mayordomo con la intención de quitarle la vida. El mayordomo, que le vio venir, no pudo hacer otra cosa sino tomar un bastón de repuesto que pertenecía a su señor; pero le vino bien, que a modo de espada pudo desviar a Bardiche antes de que le diera en la cara, y luego se fueron el uno para el otro, como si fueran dos mortales enemigos. Los miraban todos desde lejos, ya que cuando intentaron detener al mayordomo gritó este que si no le dejaban acabar su batalla los acabaría matando a todos. Al final, Arisa, maldiciendo su suerte, se sentó en la acera junto a los tres guardaespaldas que le quedaban para observar la contienda, en el curso de la cual el bastón del mayordomo se enganchó en la capa de la Enforcer, y acabó rasgándola por completo. Fate Testarossa Harlaown, sintiendo el dolor de ese golpe hasta el corazón, dio una gran voz, diciendo:

-¡Oh señora de mi alma, mi Nanoha, por favor socorre a esta servidora tuya, que, encomendándose a ti, ha de pasar por tales fortuitos!

-¿Qué quieres que haga qué?

Se volteó entonces la Enforcer, y vio como su amada Nanoha, la luz de sus ojos, estaba muy parada mirándola confundida en la misma acera en la que sentaba estaba Arisa, si bien la joven alegre estaba de ver a la Enforcer, todo lo mal interpretó esta, que infundida en cólera dio el grito más grande que alguien podía dar diciendo:

-¡bestias viles! ¡Así que se atrevieron a raptar a Nanoha! ¡Están muertos! ¡Muertos!

Dicho esto, apretó a Bardiche, se puso en posición y atacó al mayordomo, todo fue en un tiempo, y todo con la idea de liquidarlo en un solo golpe.

El mayordomo, que supo que el golpe vendría, determinó hacer lo mismo que Fate; y así, le aguardó depositando toda su alma en su bastón.

Venía, pues, como ya se ha dicho, la Enforcer contra el cauto mayordomo, con Bardiche en alto y la intención de cortarlo de por medio; y de la misma manera le aguardaba el mayordomo, mientras todos los presentes miraban expectantes y temerosos de cual fuera el resultado de los tamaños golpes que se amenazaban, y tanto Arisa como sus guardaespaldas habían empezado la ronda de apuestas, mientras Nanoha le rogaba a cualquier Dios que pudiera recordar, con tal de que pronto terminara tamaño problema que en la calle estaba.

Dio entonces el primer golpe en nuestra Enforcer, dado con tanta fuerza y tanta furia que, si no hubiera usado a Bardiche para desviar el bastón del enemigo, le habrían roto la cabeza y así habrían terminado las aventuras de la ingeniosa Enforcer Fate Testarossa Harlaown; mas la buena suerte, que para mayores cosas le tenía guardada, torció la muñeca de su contrario, por lo que el golpe solo le dio en el hombro izquierdo, sin hacerle mayor daño, aparte de que con un alambre de la capa le cortó la oreja.

¡Válgame Dios, y quien será aquel que pueda contar toda la cólera que sintió la Enforcer que recorría su cuerpo! No se diga más, que la Enforcer tomó a Bardiche y con toda la fuerza que tenia le dio un golpe seco al mayordomo en el estómago, haciendo que escupiera sangre por la boca y cayera al piso temblando del dolor.

Al verlo en el piso la Enforcer, se acerco a él y le puso la punta de su arma a los ojos, le dijo que se rindiese; si no, le cortaría la cabeza. Y por la falta de aire no podía decir nada el mayordomo, así que a punto estuvo de quedarse con medio cuello, si Nanoha no hubiera saltado a defenderlo y pedirle a la Enforcer que por favor no hiciera algo que no era propio de la Fate-chan amable que estaba acostumbrada a ver. A lo cual respondió la Enforcer con mucha gravedad:

-sería conveniente que llevaran a éste y al que derribé antes al hospital, puesto que no podría matar a alguien si me miran los ojos de Nanoha.

La chica, que ya desconsolada estaba por la actitud de su amiga, le rogó a la Enforcer que volviera a casa con ella, pero de respuesta no recibió palabra, sino que las manos de Fate rodeando su rostro y la suave sensación de los labios de la Enforcer en el costado derecho de los suyos.

Con Nanoha sin palabras por tal osadía y sin nada más que hacer, forzó Arisa a que Nanoha se subiera a la limosina junto con los heridos, y en la calle quedaron los dos magos, con el perro y el hurón todavía mirando.


MUAJAJAJAJA LO LOGRE! LO LOGRE ANTES DE IRME! *cof* ahora volviendo a la persona cool que soy todos los dias...

Meti a Nanoha, me siento bien por hacer algo para el publico (a esto lo llaman FanService?) y despues de estar dias y dias pensando que cosa podia hacer de molino, al final decidi dejar de pensar y salio esto, diganme si les gusta o si lo odian (en realidad, no quiero que me digan si lo odian... esperen, eso es negacion de la realidad, una enfermedad de salud mental!)