FANFIC: De noche todos los gatos son pardos.
Capitulo 8.
Hyuga había alcanzado al chico mexicano, este caminaba dando grandes zancadas, se veía un poco molesto. El Tigre frunció el entrecejo, acaso el ojiverde si pretendía pasar la noche con la castaña.
- oye… -rompe el silencio el chico mexicano- trabajas junto con Narda? –le cuestiona sin titubear-
- por así decirlo… -responde el japonés con aplomo- ella es auxiliar del deportivo del Reggiana y yo formo parte del equipo titular…
- ah! me lo imaginé… -sonríe- eres futbolista… -el Tigre no le responde nada, también había analizado al chico y daba por hecho que practicaba algún deporte- yo también… -anexa el mexicano- soy portero…
- en serio? –cuestiona divertido- y qué tan buen guardameta eres? –no puede evitarlo, un delantero siempre contendería con un portero-
- algo… -se encoje en hombros- formé parte de la Selección Juvenil Mexicana… -el Tigre no puede evitar sobresaltarse y con ello el chico castaño sonríe divertido- pero de eso ya hace tiempo, amigo… -anexa con tristeza y desaparece su sonrisa-
Los chicos continúan caminando, pero en un momento el joven castaño se detiene y se para frente al nipón. El japonés se tensa un poco, pero le sostiene la mirada.
- oye… -le expone el chico latino- ahora que recuerdo, esa grosera de Narda ni nos presentó… -le extiende la mano- mi nombre como ya te enteraste es Rubén… soy Rubén Hernández, mucho gusto…
- yo… -duda solo un segundo- yo soy Kojiro Hyuga… -le toma de la mano como exigía el protocolo- mucho gusto también…
- eres japonés, verdad? –le cuestiona mientras continua caminando y Hyuga no responde, solo asiente- me lo imaginaba… -sonríe-
- entonces… -aprovecha el Tigre para continuar la plática- conoces a Narda de hace algunos años…
- si… -asiente- como ella dijo hace rato… nos conocimos en la universidad, cuando yo formaba parte de la selección de la facultad y Narda estaba haciendo sus prácticas de auxiliar deportiva… -sonríe nuevamente al recordar, mientras sus orbes verdes se clavan en el cielo oscuro- aquellos eran muy buenos tiempos…
- si… -apoya el nipón, el japonés también recordó un poco sus andanzas con sus compañeros de la Selección-
- pero ahora cada quien siguió su camino… -regresa su mirada al frente- quien dijera que después de estar tan juntos, nos alejáramos demasiado… -expresa con dolor en la mirada- ella se fue a seguir sus sueños y yo los míos… -asevera-
El delantero del Reggiana no dice más, ya no le agradó el rumbo de la plática, aquello sonaba como que el chico ojiverde extrañaba demasiado a Narda.
- llegamos… -le avisa el japonés al guardameta, mientras ingresa la llave a la puerta del edificio de departamentos-
- fiiiuuuuuu! –silba el mexicano- debes ganar muy bien en el deportivo…
Hyuga no puede evitar sentir un poco de vergüenza, aunque no tenía porque, podía costearse ese departamento gracias a que vivía solo, era verdad que le depositaba una cantidad a su familia, pero no tenía tantos lujos, más bien el edificio engañaba con su fachada.
Narda no lograba conciliar el sueño, se movía de un lado a otro, finalmente decidió ponerse en pie y caminar a la cocina, la voz de su compañera la asustó.
- oye, Narda... -exclamó somnolienta- si vas a la cocina... tráeme agua, plis... -solicitó-
- si... -sonrió al ver que se volvía a quedar dormida-
La chica llegó hasta la cocina y abrió el refrigerador, extrajo una jarra de agua y comenzó a llenar los vasos. Sin darse cuenta en un descuido dejó abierta la puerta del frigorifico, sintió escalosfrios en su espalda.
- brrrr! -recordó que estaba descalza- ah! sentí horrible... -ingresó nuevamente la jarra y cerró presurosa el refrigerador- casi como aquella vez con Rub... -se quedó recordando unos instantes- Rub... -cerró sus ojos-
(((((((((((((((((((((((RECUERDO((((((((((((((((((( (((((((((
No podía negarlo más, se moría de frío a pesar de estar dentro de la cabaña, la temperatura habia bajado más de lo esperado y ella no iba preparada para eso.
- tienes frío, chiquilla? -le sonrió el chico de ojos verdes- ten... -la cubrió con su sudadera- listo... -comenzó a frotarle los brazos y finalmente la abrazó atrayendola a su cuerpo- juntos sentiremos menos frío... -aseguró-
- gracias, Rub... -le sonrió mientras se sonrojaba-
- hey! -la abrazó apretandola más fuerte- para eso son los amigos, no? -le sonrió-
)))))))))))))))))))FIN DEL RECUERDO))))))))))))))))))))))
La mexicana no pudo evitar sonreír al recordar aquella noche, tal vez la unica que habia pasado con un chico.
- espero que este bien con Hyuga... -sale de la cocina- mañana necesitamos hablar de lo que pasó...
Narda coloca el vaso con agua en el buró de su compañera, mientras bebe el de ella viendo por la ventana, son pocas las luces que se muestran en la noche, termina de consumir el agua y coloca el vaso sobre la base del ventanal, sonríe nuevamente al recordar la tontería que su compatriota expresó hacia unos momentos, de la posibilidad de ingresar por ahí y pasar la noche con ella.
Ambos jóvenes subieron por las escaleras y caminaron por el pasillo hasta que el Tigre ingresó su otra llave en la puerta de su morada, la abrió e invitó a pasar al chico latino.
- bien… -ingresó a su hogar después del mexicano- el sofá se convierte en cama… -le comentó como quien no quiere la cosa- ya es algo tarde pero, no sé si tengas hambre… -colocó sobre la mesa la bolsa donde aun traía su porción de la cena con los mexicanos- aquí traigo algo de comida… traeré un plato y unos cubiertos… -ingresó a la cocina y regresó en poco tiempo- ah! –se sorprendió de que el ojiverde ya estuviera comiendo de la bolsa-
- no… te… preocupes… "chan"… -exclamó el chico castaño- ya… me serví…
- aaah! –suspiró el japonés- no importa, toma… -le colocó el plato, la servilleta y los cubiertos- espera, voy por algo de refresco… -se alejó nuevamente a la pequeña cocina y abrió el refrigerador, le sirvió al joven en un vaso y regresó- ten…
- gracias, japonés… -tomo el vaso con la bebida- oye, esta chido tu "jacal" –al mirar el rostro confundido del asiático, corrigió- tu depa, pues… está muy padre tu departamento… -bebió un sorbo mas- y dime, aquí invitaste a Narda a cenar… -le mira con complicidad- o la llevaste a un restaurante más romántico?
El Tigre se molestó por la insolencia del chico mexicano, pero decidió responderle.
- ni lo uno, ni lo otro… -se sentó frente al chico- fuimos a cenar con un amigo en común, un compañero mexicano del deportivo, quizás tú lo conoces… -aseguró mirándolo fijamente con sus orbes felinas-
- n… no lo sé… -exclamó con cierto temor- si me dices el nombre chance y si… -desvió su mirada y continuó comiendo-
- lo mencione antes… -le recuerda- se llama Darío y se apellida Zúñiga… -le informa-
- Darío… -finge que se concentra- no me suena… pero, el apellido Zúñiga, me late… me late… cacahuate… -analiza-
El Tigre se pone de pie, decide mejor recoger lo usado en la cena improvisada y arrojarlo al lavaplatos.
- oye, japonés… -le llama el chico desde la sala- si es el Zúñiga que yo conozco… -relató- estuvo unas semanas en la selección, pero después desapareció… aunque lo buscaron ya no se presentó a los entrenamientos… todos le apodaban "la pulga Zúñiga" –finaliza-
- pues no sé si sea él… -le comenta el japonés desde la cocina- pero vaya que sí molesta como una pulga… -anexa en un susurro-
Justo en ese momento la pantalla del móvil del japonés comienza a brillar, debido a que lo había puesto en vibrador, después de abandonarlo en la mesa.
- oye, japonés!… -le llama el chico ojiverde- tu teléfono esta vibrando…
Hyuga regresa a la salita y toma el celular, identifica rápidamente el número de su compañero del Reggiana.
- hablando del rey de Roma… -masculla entre dientes- discúlpame unos instantes… -se aleja a su habitación, para hablar- dime, Zúñiga…
- hola, Tigre… -la voz burlona del chico moreno se deja escuchar- quiero detalles específicos… dime, cómo te fue?... –cuestiona-
- no muy bien… -hace una pausa mientras intenta explicar, a groso modo, lo acontecido a su compañero del Reggiana- sucede que llegó el hermanito postizo de Narda, uno que ella creía muerto, se llama Rubén… lo conoces, "Pulga Zúñiga"? –le cuestionó-
El silencio al otro lado de la línea le dio la respuesta.
- no… no puede ser! –finalmente el chico lanza el grito- seguro que es Rubén?!
- y yo cómo he de saberlo?! –le responde el japonés molesto-
- si, si que menso soy… -se autoregaña- olvida eso… diantres! –se escucha desesperado- y en dónde lo dejaron? se quedó con Narda?... dime que no se quedó con ella!
- no, no se pudo quedar con ella… -le responde el delantero moreno- eso está prohibido en su edificio…
- aaaaaah! –se escucha el suspiro del chico- que bueno, pero ese ca… bezón de seguro que quería hacerlo, verdad? –cuestionó-
- si… algo así… -respondió nuevamente el Tigre y frunció el entrecejo al recordar ese momento incómodo- pero le ofrecí mi casa y ahora está aquí…
- mendigo, Rub!… -lanza el chico- mira, Hyuga… si aun no ha comido, consigue veneno para ratas, yo mañana te ayudo a sacar el cuerpo… -el japonés se le queda viendo terriblemente al celular, como si fuera posible que su compañero de equipo pudiera verle-
- estas demente, Zúñiga?! –le grita-
- ya… está bien, exagere! –responde desesperado- maldita sea! –el japonés no puede creer escuchar por primera vez la voz del jovenzuelo tan molesta-
- Darío, qué sucede con ese chico? –le cuestiona-
- mira, Tigre… -habla ya más calmado- te contaré rápido… ese chico fue… fue… -duda- bueno no sé a ciencia cierta si "si" o si "no" fue…
- Zúñiga… -la voz del japonés suena confundida y molesta al mismo tiempo- ya dilo… o voy a colgar y mejor mañana hablamos en el Deportivo…
- ok… ahí te va, Tigre… pero siéntate… -le advierte- mira, ese chico fue el mejor amigo de Narda durante la universidad… -Hyuga no le interrumpió, eso ya lo sabía, la misma castaña se lo había expresado- eran muy, muy súper amigos… pero después… no se que pasó entre ellos dos que… -teme expresarlo- bueno, al parecer ellos terminaron pasando la noche juntos… -sentencia-
Kojiro Hyuga al escuchar aquello se quedó sin habla.
