Notas del Traductor I: Bueno aquí va lo del rollo de los derechos de autor, pero supongo que si os habéis leído hasta aquí ya os lo sabréis de memoria, así que sin más pasamos a la acción. Pero antes permitidme daros las gracias por vuestro apoyo y desearos unas felices fiestas.

Capítulo Ocho.

Naruto no durmió bien esa noche. Por supuesto eso fue como decir que Uchiha Sasuke era un poco engreído, o que Sakura estaba ligeramente enamorada de él.

Dicho de otra forma, un descomunal eufemismo.

Naruto dio vueltas en la cama hasta el amanecer, durmiendo un par de veces, de forma discontinua durante unos pocos minutos. Cada vez que conseguía quedarse dormido, tenía unos sueños tan inquietantes que se despertaba violentamente al poco rato, apenas evitando golpear a Shino, que dormía al lado suyo.

Cuando comenzó a dormirse, meditó acerca del nuevo camino ninja que él y Hinata iban a seguir, pero repentinamente se encontró reviviendo la lucha de aquel día. Él estaba estrangulando al ninja de fuego, ¿cuál era su nombre, Kouro? Todavía podía sentir la garganta de aquel hombre bajo sus dedos, pero era el terror que brillaba bajo sus ojos lo que Naruto no podía olvidar. El hombre había estado aterrado de él, y lo peor era, que él había disfrutado de ese miedo… lo saboreó como lo hubiese hecho el gato de la mujer del Señor del Fuego con un cuenco de leche. Quedó decepcionado cuando el fuego se acercó demasiado a Hinata y tuvo que romperle el cuello para detener el jutsu.

Naruto sabía que, a veces, para un shinobi era necesario matar a un enemigo para poder completar su misión. Incluso hablaron sobre eso en la Academia, y un señor mayor del Hospital vino y habló en privado con cada uno de ellos sobre ese asunto. Naruto hizo una mueca. Cuando conoció a aquel hombre, oji-san le dijo antes de despedirse que dudaba que Naruto tuviese ningún problema al respecto. En ese momento, pensó que le estaba alabando y se fue con una sonrisa en la cara. Ahora, Naruto sabía que estaba haciendo una alusión indirecta al Kyuubi. Después de todo, los demonios disfrutan matando, ¿verdad?

Así que en lo más profundo de la noche, Naruto contempló la oscuridad que había dentro de la tienda de campaña que compartía con Shino y se preguntó si los aldeanos habían tenido razón durante todo ese tiempo. Sólo un monstruo podría saborear el miedo de una persona de esa forma. Ya tenía el chakra rojo del aquel demonio recorriendo su cuerpo… ¿También estaba corrompiendo su mente? Por un momento, maldijo a Kurenai por haberle enseñado a pensar detenidamente sobre las cosas, porque ahora sólo podía estar ahí estirado, mientras su mente y sus emociones se revolvían. Dicen que el poder corrompe… ¿Cuánto de eso sería cierto en un poder que fluye de una fuente corrupta? Dentro de él estaba el demonio que destrozó Konoha y robó la vida de su líder más grande. ¿Si le estaba corrompiendo, no debería probar de hacer un acto honorable mientras todavía fuese capaz de sentir lealtad hacia Konoha?

En cierto momento, comenzó a pensar en coger un kunai, pero entonces recordó la misión en la que estaban. Shino todavía estaba herido, y la mayor parte de las tácticas en grupo del Equipo Ocho dependían de Naruto, aunque sólo fuese de apoyo. Además, si los ninjas de Iwa le tenían miedo, no les presionarían durante los últimos días de patrulla. Le necesitaban vivo, como mínimo hasta que volviesen a Konoha. Entonces ya podría pensar en que hacer. Si algo le sucedía tras la vuelta, el Hokage no les enviaría en otra misión peligrosa hasta haber asignado a un sustituto. Quizás alguien que no fuese un estúpido.

Naruto se quitó el dedo el anillo metálico pocos minutos antes que su alarma comenzase a activarse. Cansadamente salió de la pequeña tienda, sus ojos rojizos pestañearon ante la luz gris del amanecer. Dentro de su chaqueta se encogió de hombros, probando de ignorar las pequeñas manchas de color marrón oscuro en medio del verde de su manga. Necesitaba hacer un viaje a la lavadora automática cuando volviesen, ¿o quizás no? Naruto movió la cabeza a un lado. Había estado pensando durante toda la noche, pero todavía seguía sin saber que hacer.

Recogió más leña para el fuego, moviéndose tan silenciosamente como un espectro a través de la tranquilidad de las primeras horas de la mañana. Cuando volvió al campamento, Kurenai-sensei estaba despierta, sentada cerca del fuego con un mapa desplegado encima de su regazo. Sus ojos rojos parecían carecer de expresión mientras le contemplaban. "¿Cómo has dormido?" le preguntó, la preocupación en su voz era evidente, incluso para él.

Naruto se encogió de hombros, desconfiando de su propia voz.

OoOoOoOo

Hinata estaba un poco dolorida cuando se levantó; a parte de eso había dormido profundamente. Era difícil creer que el día de ayer no fuese algún tipo de sueño producido por la fiebre. No podía recordar que estaba haciendo o diciendo cuando rescató a Hanabi, pero Naruto-kun dijo que había estado 'increible'. La forma en la que sonrió cuando dijo eso hizo que sintiese un leve dolor en su estómago… sobre todo porque sabía que él estaba exagerando a su favor.

A pesar de todo Naruto quería que ella se uniese a él en su nin-do, eso tenía que contar para algo, ¿no es así? Quizás un día, cuando él se convierta en Hokage, ella sería capaz de enseñar a otros su senda del ninja. Era improbable que obtuviese el título de ANBU, pero quizás podría llegar a convertirse en una de los chuunins que protegen su oficina. De esa forma sería capaz de verle casi cada día. Sin duda él le sonreiría a su antigua compañera de equipo, ¿incluso después de convertirse en Hokage?

Sonrió ante la agradable fantasía mientras se levantaba y estiraba. Tenía unos pocos moratones y los músculos algo agarrotados, pero sería más que capaz de cumplir con sus obligaciones respecto al equipo. Cuidadosamente se puso las sandalias y salió de la tienda.

Kurenai-sensei ya se había despertado, pero justo ahora Shino-kun estaba saliendo de la otra tienda. Ella se ofreció a ver como estaba su brazo, pero él simplemente hizo que no con la cabeza. "El dolor es soportable, y mi brazo conserva la movilidad necesaria. Por ahora estoy bien."

Hinata asintió y comenzó a preparar algo de arroz, para un rápido desayuno, antes de la siguiente patrulla. Ella frunció el ceño mientras ponía la olla sobre las brasas.

"Esto, Kurenai-sensei," dijo en voz baja, "¿Naruto todavía está durmiendo?".

"No, Hinata, se ha despertado hace un rato," dijo Kurenai, frunciendo el ceño levemente. "Durante la noche le he escuchado varias veces, así que creo que apenas ha podido dormir."

"¿Es por qué comió demasiado?" preguntó Hinata, sintiéndose ligeramente culpable. Ella presintió que él había comido más de lo que quería de forma que ella no se sintiese incómoda por la comida. No era justo de que él sufriese porque su padre estuviese molesto por su actuación en la batalla. Ella ya se había cansado de sus constantes fracasos, especialmente cuando los demás pagaban por ellos.

"No," dijo Kurenai, negando con la cabeza. Entonces suspiró. "Él está… preocupado por la batalla de ayer."

"¿Por qué le pasa eso?" preguntó Shino, sobresaltando un poco a Hinata. Era tan silencioso, que a veces casi olvidabas que estaba allí. "Su actuación fue la mejor de los tres," acabó de decir.

Kurenai respiró profundamente, algo que Hinata había aprendido a reconocer como que iba a hablar sobre algo que no deseaba hacer. "Ayer Naruto se vio forzado a quitar una vida, y creo que fue su primera vez."

"¿Naruto mató a uno de los secuestradores?" dijo boquiabierta Hinata.

"En verdad acabó con Kouro y Kazuya," le corrigió gentilmente Kurenai.

El campamento fue cubierto por un silencio absoluto durante un buen rato.

"Eso es… impresionante" dijo finalmente Shino.

"Sí," Kurenai estaba de acuerdo con él, "pero creo que todavía necesita algo de tiempo para acostumbrarse. Deberíamos dejarlo solo mientras medita. ¿Recordáis cuando este… tema fue tratado en la Academia?"

Ambos genins asintieron.

"Bien," continuó Kurenai. "Entonces sabéis que Naruto necesitará algo de tiempo para poder superar esto. Pero él sabe que lo que hizo fue necesario para preservar nuestras vidas y asegurar el éxito de la misión. No creo que olvide eso, pero si está callado durante un rato, no creo que debamos hacer un drama sobre esto, ¿de acuerdo?".

Hinata asintió junto a Shino, a pesar de que su estómago se revolvía al pensar sobre el conflicto que debía de estar pasando dentro de Naruto. Sensei estaba en lo cierto, solamente tenían que dejarle tranquilo hasta que lo superase y recuperase su enfoque. El señor mayor le dijo que la primera vez era sin duda la más dura. No era bueno volverse insensible ante el hecho de haber matado, como muchos hacían, pero acto seguido uno debía de mejorar al mantener la atención. Naruto se esforzaba tanto en todo lo que hacía, que ella tenía pocas dudas de que se recuperaría y volvería a su antiguo yo en muy poco tiempo.

OoOoOoOo

Desafortunadamente, Naruto no recuperó su habitual alegría durante ese día. Estuvo inusualmente taciturno mientras recorrían sus rutas de patrulla, respondiendo a sus compañeros de equipo con poco más que un gruñido. Bajo otras circunstancias, Hinata hubiese quedado destrozada, pensando que le había enojado de alguna forma, pero estaba tan obviamente angustiado, que por una vez tales pensamientos no se le pasaron por la cabeza.

Tras volver al campamento, Kurenai mencionó que probablemente deberían de ir a cazar, de forma que tuviesen suficiente carne para comer. Secamente Naruto dijo que él se ocuparía. Abandonó tan rápidamente el campamento que Hinata se preguntó si en verdad sólo buscaba una excusa para estar a solas.

Naruto volvió media hora más tarde, trayendo un ciervo entero sobre sus espaldas. Lo volcó cerca del fuego sin decir ni una palabra y se marchó. Hinata contempló la sangrienta ofrenda. Kurenai agarró el kunai que estaba incrustado en el cráneo del animal, pero sólo pudo sacarlo tras un obvio esfuerzo. El chirrío del acero al salir del hueso retumbó en el hasta ahora, silencioso campamento.

Hinata se sintió molesta al descubrir que nuevamente estaba presionando sus dedos índices.

"Te ayudaré a limpiar la carne, sensei," dijo tranquilamente Shino, pero Hinata levantó la cabeza para darse cuenta de que la estaba mirando a ella, en lugar de a Kurenai. Mientras ellos dos arrastraban el ciervo fuera del campamento para realizar tal tarea, Hinata miró a los condimentos que había estado organizando para la cena.

Hyuuga Hinata sabía que tenía muchos defectos. Le faltaban la confianza y la fortaleza que su padre decía que eran esenciales para un líder fuerte. Ella era un shinobi inferior que inevitablemente retrasaba el rendimiento de su equipo, y en realidad era afortunada de que no la menospreciasen por eso. Pero no era incapaz de pillar una indirecta.

Ella siguió el camino que Naruto había tomado tras salir del campamento. A pesar de que había sido entrenada para seguir el rastro de la gente, descubriendo los restos de vegetación perturbada o la hierba pisoteada, esta vez no fue necesario. Todo lo que tuvo que hacer fue seguir los ruidos de las salpicaduras.

Encontró a Naruto sentado de cuclillas, al lado del pequeño riachuelo, frotándose vigorosamente las manos, las cuales ya estaban enrojecidas por aquel duro trato. Estaba murmurando algo que ella no acababa de entender, algo acerca de "acabar con todo eso".

Durante un triste momento se preguntó si estaba resentido con ella y Shino por no haber hecho más durante la batalla. Quizás si lo hubiesen hecho, él no se hubiese visto forzado a matar. Sus pasos vacilaron y casi se dio la vuelta.

Pero entonces recordó que Naruto, raramente se quedaba en silencio cuando pensaba que algo no era justo. Cuando entrenaban juntos, no era cruel, pero no escatimaba en palabras las pocas veces que pensaba que ella no estaba dando el máximo esfuerzo. Dijo que había aprendido eso de Gai-sensei, pero tras haber visto la técnica 'Entrada dinámica' del jonin, ella se preguntó que más había aprendido Naruto.

Como mínimo su confianza en Naruto la hizo continuar moviéndose hacia la orilla del riachuelo. Mientras se aproximó, la cabeza del rubio genin se giró tan rápidamente que Hinata, muy a su pesar y en contra de su voluntad, retrocedió levemente.

El ceño de Naruto desapareció en un instante mientras él parecía disgustado. "Lo siento," murmuró.

Hinata probó de no pensar demasiado en lo que estaba a punto de hacer. "E-esto, Naruto… hoy no… pareces tú mismo," dijo finalmente.

Hinata no comprendió como lo que dijo ocasionó tal reacción, pero inmediatamente después la cara de Naruto se apagó. "Quizás porque no lo soy," dijo bruscamente.

Hinata dio gracias de que sus pies pareciesen haberse quedado clavados en ese sitio, ante los obvios cambios de temperamento de Naruto. Eso le hizo más fácil el mantenerse erguida. "Ah, en la Academia, el doctor que vino… me dijo que, generalmente, la primera vez es la más dura," dijo ella, mirando hacia abajo.

"¿De verdad?" le preguntó Naruto en un oscuro y sarcástico tono de voz, el cuál ella nunca jamás había escuchado salir de la boca de su compañero. "Bueno, él me dijo que no creía que tuviese ningún problema… como si fuese un monstruo al cuál, probablemente, le encantaría matar," añadió amargamente.

Hinata sintió que su estómago se contraía en una bola de hielo, tanto por el tono como por las palabras que había usado. ¿Por qué aquel señor mayor había dicho algo tan cruel? La rabia que sintió arder en su corazón cuando se enfrentó al espía volvió, ardiendo más fuerte que antes. "¿De verdad dijo eso?" preguntó en voz baja, sus manos temblaban mientras apretaba los puños a los lados.

Naruto asintió cansadamente, con una confusa expresión en su rostro.

"¡Eso es una gilipollez!" gritó ella a Naruto, usando una palabra que había aprendido de él en sus sesiones de entrenamiento.

Naruto se estremeció como si le hubiesen golpeado, perdió el equilibrio y se cayó en el riachuelo. Las manos de Hinata taparon rápidamente su traidora boca, mientras sus ojos se ensanchaban de puro terror. ¿Cómo había podido hacer ella tal cosa?

Salpicando y cayéndose de nuevo, Naruto probó de ponerse de nuevo de pie, el agua chorreaba de su uniforme. Hinata sintió que su corazón se partía en mil pedazos al darse cuenta de lo que había hecho. Él nunca la perdonaría. Incluso podría pedir ser trasladado a otro equipo. Definitivamente, nunca jamás volvería a entrenar con ella.

Hinata comenzó a formular una disculpa de suficiente magnitud como para poder salvar su amistad con su compañero de equipo mientras este se limpiaba la cara, escupía algo de agua fangosa y resoplaba.

Y entonces se rió.

Al principio fue más como una débil risita ahogada, pero entonces creció, siendo más suave y estruendosa hasta que la mitad de su cuerpo estaba doblada, sujetándose las rodillas para mantener el equilibrio y gritando como un loco, hasta quedarse sin aire.

Hinata todavía estaba quieta en el mismo sitio, mientras Naruto derramaba agua en la orilla. Se quitó su chaqueta y comenzó a escurrirla. "Y acababa de secarla," murmuró.

Esa frase pareció devolver la conciencia de Hinata a su cuerpo. "L-lo siento, Naruto, yo no…" probó de disculparse.

Él hizo que no con la mano ante sus disculpas. "Ha sido culpa mía," dijo. Entonces se aclaró la garganta e hizo una tosca imitación de la voz de Iruka-sensei. "¡Pero estoy escandalizado… escandalizado te digo, ante un lenguaje tan grosero!"

Hinata sintió que su cara se enrojecía. "Y-yo no quería, quiero decir, sólo quería…" su voz se esfumó mientras respiró profundamente para calmarse. Levantó el mentón y miró directamente a la cara de Naruto. "No era asunto de ese hombre decirte una cosa así, Naruto-kun. Eso es lo que quería decir."

Naruto levantó la cabeza para quitarse la empapada camiseta de su pecho. "Quizás fuiste más exacta la primera vez," dijo con un suspiro. Entonces se la quitó con un rápido movimiento.

Hinata se giró repentinamente y miró hacia otro lado. Ella escuchó varias gotitas de agua golpear la hierba, tras ella, mientras Naruto escurría lentamente su camiseta. Él no estaba haciendo nada… provocativo… sin embargo ella se sintió intensamente incómoda. Eso le hizo sentirse ligeramente ridícula, ya que habían estado acampando juntos en la frontera, durante varias semanas. Probando de distraerse, pensó acerca de las siniestras palabras que Naruto comentó cuando ella llegó. "¿Qué era lo que querías decir acerca de no ser tú mismo?" le preguntó casi sin pensar.

En un primer momento Naruto no contestó. Preocupada por haberle ofendido de nuevo, Hinata se dio la vuelta. Naruto estaba perdido en sus pensamientos, la camiseta colgaba de sus dedos. Él miró a Hinata durante un momento, y entonces se volvió a poner la camiseta.

Cuando sus ojos se volvieron a encontrar, Hinata se quedó paralizada al ver algo en ellos que nunca se hubiese esperado encontrar. Miedo. Su compañero de equipo, quien el día anterior había matado a dos ninjas renegados para protegerlos, estaba mostrando más miedo del que nunca le había visto jamás. ¿Era posible que aquel señor mayor estuviese en lo cierto, y que Naruto estuviese destinado a convertirse en algún tipo de asesino mentalmente desequilibrado? Pero había algo que no encajaba… esto tenía que ser más grande, mucho más grande para asustar al futuro Hokage de Konoha.

Por alguna razón el comenzar a pensar en cosas más grandes que los Hokages hizo que algo encajase en su mente. "¿Tiene esto algo que ver con el chakra rojo?" le preguntó repentinamente.

Naruto se desplomó en el suelo, pareciendo que sus piernas no pudiesen aguantar su peso. Se estiró al lado de su chaqueta mojada. "Sí," susurró.

Hinata se sentía incómoda, como una inquisidora, estando frente a él de esa manera, así que de forma grácil se arrodilló a su lado en la hierba. "Me di cuenta del sello en tu estómago, la primera vez que usaste la técnica del pulso de chakra," dijo lentamente. "En un primer momento pensé que era algún método de entrenamiento, diseñado para aumentar tu chakra. Pero consulté todo tipo de pergaminos que encontré acerca de sellos, y las únicas cosas que encontré que usasen sellos tan complejos eran-"

"Prisiones," dijo Naruto en voz baja, interrumpiéndola. Él la miró durante un buen rato, con una expresión indescifrable.

Hinata tenía miedo de incluso respirar, preocupada por el estado de ánimo en el que habían caído. Esto era importante, lo sabía de la misma forma que sabía que un día Naruto se convertiría en Hokage. ¿Pero entonces por qué ella estaba así temblando de miedo?

"Nunca nadie celebra mi cumpleaños," dijo lentamente, con sus ojos fijos en los de ella.

"¿Por qué?" le preguntó en algo más que un suspiro, incluso aunque sintiese que el corazón se le partía y esa fría voz en el fondo de su cabeza le dijese que verdaderamente no quería conocer la respuesta a esa pregunta. Que era mejor dejar las cosas tal y como estaban.

Naruto suspiró. "Nací el diez de Octubre, hace doce años," dijo.

Hinata siempre había sido la correctora de hechos en sus sesiones de planificación, pero todos los habitantes de Konoha sabían que día era ese. "Ése fue el día en que el Kyuubi…" su voz se esfumó mientras sus ojos se abrían. Naruto miró hacia abajo, pero antes de hacerlo Hinata vio que la luz de sus brillantes ojos azules desaparecía. "El Cuarto Hokage no pudo matarlo. Nadie podía. Así que lo selló en un bebé recién nacido."

"Tú," susurró Hinata. Era un esfuerzo incluso mover los labios, ya que la inmensidad de lo que acababa de confirmar chocó contra ella.

"Sí," dijo él con una voz mustia. "El Tercer Hokage hizo una ley que prohíbe a todo el mundo revelar el secreto, excepto a mí, así que no puedes decir nada a nadie. Pero nuestra misión acabará en unos pocos días. Después de eso, os podréis buscar a un nuevo especialista en combate."

"¿Por qué?" dijo ella casi ahogándose. ¿Estaba furioso porque ella había descubierto su secreto. Le había presionado demasiado para conseguir las respuestas? Apretó la mandíbula con fuerza para evitar comenzar a llorar.

Naruto movió la cabeza como si ella fuese una molesta mosca. "¿Por qué?" le preguntó él con una voz perpleja. "¡Hinata, hay un demonio dentro de mí! Casi salió fuera de mí cuando estaba luchando contra esos tipos - ¡Os podría haber matado a todos!"

"¿Acaso estabas intentando dejarlo salir?" le preguntó Hinata, probando de suprimir su repulsión ante lo que le habían hecho a Naruto. Siendo honesta, también estaba algo asustada. Su clan había sufrido importantes pérdidas cuando el Kyuubi atacó, perdidas que todavía tenían que recuperarse.

"¡No!" dijo repentinamente Naruto. "Pero… cuando cogí a Kouro… yo estaba…" tragó saliva rápidamente "estrangulándolo, y él estaba aterrado de mí y de todo ese chakra rojo que estaba saliendo de mí. Y yo estaba disfrutando de ese miedo. Estaba lanzándome todo ese fuego, pero no podía detenerme. Continué apretándole hasta que vi que el fuego se acercaba a ti, entonces le rompí el cuello para pararle…" su voz se esfumó y levantó sus ojos atormentados hasta los de ella.

Hyuuga Hinata había visto a Naruto durante muchos años antes de que les asignasen en el mismo equipo. Ella pensaba que le había visto de todas las formas posibles: feliz, enfadado, frustrado, travieso… pero nunca le había visto así. Parecía… triste… y de alguna forma, mayor. Parecía tan perdido y solo que ella se dio cuenta de que gran parte por lo que ella le admiraba antes de ese día, había sido sólo una máscara. En cierta forma, se sintió traicionada de que su ídolo de confianza y determinación revelase tener los pies de arcilla. Al mismo tiempo, su corazón palpitó fuertemente al preguntarse cuanta gente, si había alguna, habría visto esa faceta de él.

"Naruto," dijo ella gentilmente. "No creo que a un demonio le importase si me quemo o no."

"Pero a lo mejor eso quiere decir que nuestras personalidades se están mezclando," insistió Naruto. "Ahora me importa lo que os pueda ocurrir, ¿pero y en la siguiente misión?. ¿Dejará de importarme y os abandonaré a la muerte?"

Hinata simplemente sacudió la cabeza violentamente, haciendo que su flequillo se moviese de un lado para otro. "Tú no," insistió ella, "Nunca."

"No lo entiendes," insistió Naruto. "Le estaba asustando y lo estaba disfrutando como una especie de monstruo morboso."

"Esto," murmuró Hinata mientras probaba de poner bajo control sus emociones. Lo que acababa de descubrir era enorme, pero tendría que digerirlo más tarde. En ese momento Naruto la necesitaba calmada y racional. "¿Kouro es el qué te quemó?"

Naruto asintió, pero no dijo nada más.

"¿Hizo otras cosas que te hicieron enfadar, a parte de herirte a ti y a Shino?" preguntó sagazmente Hinata.

La cara de Naruto se enrojeció, pero simplemente asintió y no respondió de ninguna otra forma.

"Naruto el señor mayor me dijo que tales sentimientos son normales en un enfrentamiento violento," continuó diciendo Hinata en una voz que era casi serena en comparación con la anterior.

Naruto pestañeó. "¿De verdad?"

Hinata asintió.

"Así que tú no crees…" comenzó a decir Naruto, pero su voz se esfumó mientras Hinata hacía que no con la cabeza. "¿Estás… estás de acuerdo con todo esto, Hinata?"

Ella levantó su cabeza ante el casi suplicante tono de su voz. No supo si fue eso o la atormentada mirada en sus ojos… pero algo le dio a Hinata el coraje de inclinarse hacia delante y ponerle la mano sobre el antebrazo. La piel de Naruto estaba fría y húmeda por su reciente chapuzón, pero se calentó rápidamente bajo las yemas de sus dedos. "Yo… yo preferiría que permanecieses en el Equipo Ocho, N-Naruto-kun," consiguió decir antes de que su garganta se cerrase completamente.

Naruto la miró con una mirada llena de esperanza y que ella hubiese hecho desaparecer esa mirada fúnebre, fue algo que llegó hasta el corazón de Hinata. Ella había hecho feliz a Naruto de nuevo, con sólo unas pocas palabras. Estaba más orgullosa de eso, que de cualquiera de los pocos y lamentables éxitos que había conseguido hasta ahora.

"Gracias, Hinata-chan," dijo Naruto, sonriendo mientras ella se enrojecía incluso más.

Su estómago hizo un chirrido apagado, tan largo y prolongado que arruinó completamente el ambiente en que estaban. Naruto agachó la cabeza tímidamente, mientras Hinata retiraba rápidamente su mano del brazo de Naruto. Cubrió su boca con la mano, escondiendo una tímida sonrisa. "Debería comenzar a preparar la comida," Dijo ella, mientras elegantemente se ponía de pie.

Naruto cogió su chaqueta mientras se levantaba. Llevó en brazos la húmeda prenda, mientras seguía a Hinata, de vuelta al campamento.

"Tenemos suficiente carne para lo que queda de misión," les informó Shino cuando volvieron a estar reunidos alrededor del fuego. Él estaba desenrollando cuidadosamente, las vendas de su antebrazo.

Hinata asintió y comenzó a preparar las brochetas mientras Naruto entraba en la tienda de los chicos. "Sensei," dijo ella en voz baja, Kurenai dejó de mirar el kunai que estaba afilando y levantó la cabeza.

"¿Sí, Hinata?" preguntó Kurenai.

"Creo que deberías hablar con Naruto," le respondió calmadamente, a pesar de que por dentro todavía estaba furiosa, "el consejero que habló con él en la Academia le dio unos consejos extremadamente malos."

"¿Por qué haría eso?" preguntó Kurenai, mirándola intensamente.

"E-esto…" dijo Hinata, sus ojos parpadearon un momento, al ver a Shino. "No tengo permiso para decirlo," le contestó.

"¿Tiene esto algo que ver con el Kyuubi?" le preguntó Shino con un tono de voz perfectamente normal. Hinata se quedó petrificada.

La cabeza de Naruto salió disparada tras la palabra 'Kyuubi'. Frunció el ceño a Hinata, quien comenzó a tartamudear una negativa de haber roto la ley, mientras Naruto salía lentamente de la tienda vestido con unos pantalones cortos y una camiseta seca.

"Naruto, yo no ningún estúpido," dijo Shino sin alterar su tono de voz, girándose hacia el chico y comenzando a enumerar con los dedos cada frase que decía. "Tienes una capacidad de chakra que supera a la mayoría de los jonins, a pesar de que acabas de convertirte en genin. Puedes llegar a dominar técnicas que requieren mucho chakra con mucha más facilidad que otras que requieren menos, eso sugiere que tu capacidad de chakra está, literalmente, desbordándose todo el tiempo. Incluso los adultos más comunicativos de Konoha están extraordinariamente indispuestos a discutir las razones por las que mucha gente te rechaza. No hay reliquias físicas del zorro de nueve colas, a pesar de que nuestros libros de historia exponen que fue asesinado por el Cuarto Hokage. Tu resistencia física es sobrehumana y te recuperas de heridas menores a un ritmo sin precedentes para alguien que no esté bajo los cuidados de un médico. Tu fecha de nacimiento está en los registros públicos, al igual que tus inusuales marcas de nacimiento están bien visibles en tu cara. Y finalmente, cuando entrenamos, puedo tener a la mitad de mi colonia alimentándose de tu chakra, hasta que estén llenos, y tú ni siquiera te das cuenta." Shino cerró las manos y pareció mirar directamente a los ojos de Naruto. "Yo no soy una persona distraída o estúpida."

La boca de Hinata estaba colgando, a pesar de que estaba aliviada de que Naruto supiese que no había revelado su secreto. Su sensei parecía orgullosa y entretenida. El último miembro de su equipo, no.

"¿Pegas tus bichos en mi cuerpo mientras peleamos?" reclamó Naruto, indignado. "¡Eso es hacer trampa!".

"Tenía curiosidad por saber si tu gran velocidad era debida al chakra o a un puro condicionamiento físico." Le contestó Shino.

Naruto hizo una mueca. "Pienso aplastarlos si lo vuelves a hacer," le amenazó.

"Sería inútil hacerlo," le contestó Shino, "ya que pareces tener reservas de chakra inagotables. Tampoco no es bueno para los kikais atiborrarse de chakra."

"¿Tienes insectos gordos?" le preguntó Naruto, entonces se encogió de hombros. "No importa, no quiero saberlo. Er, ¿desde cuando…?

"Llevo sospechándolo desde hace algo de tiempo. Nuestro último combate de entrenamiento en la posada, fue el último dato que necesité. Finalicé mis conclusiones y eliminé las hipótesis alternativas tras haber establecido nuestro campamento aquí. La única explicación posible, a los hechos observados era que el Kyuubi hubiese sido sellado dentro de ti o unido de una forma similar." El experto en insectos miró al suelo y comenzó a aplicar un ungüento blanco en su muñeca quemada.

Naruto se alejó de la tienda para sentarse al lado del fuego. Con su camiseta negra y pantalones cortos naranja oscuro parecía, de alguna forma, más joven. Sus pesos todavía eran visibles en sus brazos y piernas, pero Hinata apenas los notaba. Él se frotó los ojos y Hinata recordó que su sensei había dicho que él no durmió bien la pasada noche. "Entonces Shino… ¿Tienes algún problema con esto?. ¿Con qué esté sellado dentro de mí?" le preguntó.

"El Hokage no te habría puesto en un equipo de genins si de alguna forma fueses peligroso," respondió Shino. "Nuestra sensei está inusualmente atenta por nuestra seguridad física, y no parece aprensiva acerca de tu presencia. Tus más que inusuales atributos, los cuales debo suponer que son los efectos de que el Kyuubi esté sellado en ti, han probado ser una ventaja, tanto en los entrenamientos como durante las confrontaciones reales."

Naruto asintió lentamente ante esto, pero Kurenai-sensei comenzó a hablar. "Shino, has estado hablando sobre las motivaciones del Hokage, además de las mías," dijo ella. "¿Cuáles son tus… observaciones personales?".

Shino miró atentamente hacia su sensei, con lo que Hinata podría haber considerado enojo si hubiese venido de cualquier otra persona. Él hizo una breve pausa, y se ajustó las gafas antes de hablar. "Basándome en mis interacciones personales, encuentro las reacciones de los aldeanos ilógicas y además muy mal pensadas. Naruto les guarda mucho menos rencor que muchos otros lo harían en su posición, algo que sería imposible si estuviese siendo influenciado o poseído por una entidad demoníaca. Además, su disposición con ciertos superiores y colegas está en desacuerdo con una caracterización tan negativa de su personalidad".

Naruto simplemente pestañeó a su compañero de equipo. Entonces se giró hacia Kurenai-sensei.

"Está diciendo que eres demasiado buena persona como para que eso le preocupe," dijo la jonin, acompañándolo con un suspiro.

"Oh," dijo Naruto. Entonces se giró hacia Shino. "¿Por qué no lo dices así?" le preguntó.

Shino no contestó, en lugar de eso comenzó a volver a vendarse. Hinata se movió para ayudarle, pero él hizo que no con la mano, probando ser sorprendentemente hábil con su mano izquierda. Hinata volvió a preparar las brochetas mientras todos estaban sentados en silencio. Naruto puso su chaqueta y pantalones cerca del fuego, mostrando una rápida sonrisa ante la vergüenza de su compañera, entonces comenzó a avivar las llamas con pequeñas ramitas. Kurenai sacó un kunai y lentamente comenzó a quitar una muesca de la hoja.

"¿Hinata?" preguntó Kurenai tras un par de minutos.

"¿Sí, sensei?" preguntó Hinata mientras repartía las olorosas hierbas sobre los jugosos trozos de carne. Otra olla de arroz hervía a fuego lento sobre las brasas. "¿Por qué has dicho que tenía que hablar con Naruto?" preguntó la jonin, mientras probaba la punta del kunai que había estado afilando.

Hinata tragó saliva. Ella mostró a Naruto una mirada de disculpa. "Sensei, no creo que Naruto haya recibido la correcta… enseñanza en la Academia, sobre el tema que hemos hablado esta mañana."

Los ojos de Kurenai-sensei se abrieron de par en par, mientras parecía entender lo que Hinata estaba insinuando. Hinata no quería repetir las dolorosas palabras de Naruto si podía evitarlo. La idea de que cualquiera se las dijese a una persona que estaba entrenando para convertirse en shinobi era algo terrible… pero decírselas a alguien como Naruto-kun era simplemente… imperdonable.

Sensei pareció compartir su opinión, porque sus ojos se estrecharon y repentinamente el aire se sintió mucho más frío. Los tres genins se quedaron paralizados ante el intento asesino que les rodeaba. Era algo afortunado que todos ellos supiesen que ellos no eran el objetivo de esa rabia.

"Naruto, ven conmigo," dijo repentinamente Kurenai.

Naruto se puso de pie de un salto y siguió a su sensei fuera del claro, sin decir ni una palabra.

Hinata tragó saliva y continuó preparando la comida, esperando que la familiar tarea sosegase sus tensos nervios.

OoOoOoOo

Naruto estaba pensativo mientras él y Kurenai volvieron al campamento, siguiendo el apetitoso aroma del rico manjar que Hinata había preparado. Naruto estaba un poco avergonzado de no haberse dado cuenta que el señor mayor podría haber probado de sabotearle al igual que los instructores que tanto le odiaban. Aquel viejo era un experto en psicología humana, lo cual era la razón por la que dirigía las sesiones de orientación… y sabía suficiente del tema como para esconder su propia aversión por el carcelero del Kyuubi. Eso hizo que, aunque falsos, su consejo y evaluación, fuesen tan efectivos.

Pero eso no hizo que Naruto se sintiese menos estúpido.

La cólera de Kurenai había sido asombrosa e inspiradora, sin mencionar un poco espantosa. Cuando se hubieron retirado suficientemente lejos del campamento, para tener una discusión en privado, ella le hizo sentarse en un tronco caído y le hizo contar todo lo que pasó en esa sesión de orientación. Antes de llegar a la mitad, ella se puso de pie y comenzó a ir de un lado para otro mientras él hablaba. Cuando acabó, ella le dio la espalda durante un momento. Sus manos se movieron demasiado rápido para verlas, y un trío de kunais se clavaron en el tronco del árbol que ella estaba mirando. Eso no fue muy inusual, pero el hecho de que se clavaron hasta la mitad de la hoja, sí.

Tras recuperar sus kunais y respirar profundamente un par de veces, Kurenai-sensei le explicó lo que él debería haber aprendido en la Academia, antes de haberse graduado, antes incluso de haber pensado ir a su primera misión.

Como un shinobi de La Hoja, a veces se vería envuelto en conflictos mortales, e inevitablemente tendría que quitar una vida. Eso era parte de su trabajo, y no le convertía en un monstruo por haberlo hecho. Más importantes eran los detalles. ¿Fue posible para él evitar matar?. ¿Haber sido más precavido habría puesto a sus compañeros o a la misión en peligro?. ¿Estaba buscando excusas para matar?. ¿Estaba antagonizando a enemigos potenciales para tener una excusa para luchar con ellos y matarlos?

En ese contexto, la batalla de ayer pareció bastante diferente. El enemigo había lanzado los primeros golpes, atacando a Iruka y secuestrando a Konohamaru y a la mocosa de Hanabi. No había ningún motivo para dejarlos escapar con sus cautivos, incluso si Hinata no hubiese comenzado a atacarles. Al haber caído Hinata y Shino, él y Kurenai estaban en desventaja numérica… él solamente deseó no haber estado tan alegre al ocuparse de Kouro.

Kurenai-sensei pareció compartir la intuición de Hinata. "¿Qué es lo que dijo?" le preguntó. Cuando Naruto se la quedó mirando, ella continuó, "Yo me estaba concentrando en un genjutsu, pero pude oír que estaban hablando. No creo que hubieses experimentado unas emociones tan fuertes en una situación de combate, sin provocación, Gai y yo te hemos enseñado mejor que eso."

Naruto se quedó en silencio durante un momento. "El grande le dijo a Kouro que me cocinase, de forma que todos pudiesen ir contra ti. Kouro dijo que él hubiese preferido tomarse su tiempo c-contigo y H-Hinata," susurró mientras sus uñas se clavaban en sus palmas. Sus manos todavía temblaban.

Rápidamente Kurenai se acercó hasta él, cogiéndole de los hombros y zarandeándolo. "¡Naruto!"

"¿Qué?" preguntó Naruto, moviendo rápidamente la cabeza para apartar esos recuerdos.

"Prueba de calmarte," le dijo "tu chakra se está fortaleciendo muy bruscamente, y puedo ver un leve brillo rojo a tu alrededor. Como te dije antes, pareces recurrir a ese chakra cuando sientes fuertes emociones negativas".

"Lo siento, Sensei," murmuró Naruto mientras miraba hacia abajo. "Yo sólo-"

"Tú sólo estabas cumpliendo tu papel dentro del equipo," acabó de decir ella. "Un papel que te asigné, y el cual, ayer cumpliste más allá de mis expectativas".

"¡Pero Shino y Hinata quedaron heridos!" protestó Naruto.

Kurenai frunció el ceño. "Naruto, no espero que interceptes cada golpe que vaya dirigido a tus compañeros. Eso sería una expectación irrealista, sin mencionar injusta, puesta encima de ti. Me disculpo si esa es la impresión que te di. ¿Crees que Shino y Hinata son débiles?"

"¡No sensei!" dijo rápidamente Naruto. Él quiso abofetear a esa mocosa de Hanabi cuando le dijo eso a Hinata.

"Bien. Ellos también son shinobis de La Hoja. No les insultes," le replicó. "Al igual que tú conocen los riesgos. Mientras que tus habilidades parecen estar mejor preparadas para una confrontación directa, ellos no están indefensos".

"Pero…" consiguió decir Naruto, mientras probaba de contener sus emociones. "Ellos son mis amigos," dijo con poco más que un suspiro. Miró hacia arriba cuando sintió una mano en su hombro.

Kurenai había vuelto a sentarse a su lado, sonriéndole. "¿Ha sido tan difícil de admitir, Naruto? Tus amigos te importan. Eso no suena al comportamiento de un demonio, o al de un endurecido asesino, ¿verdad?"

Lentamente Naruto movió la cabeza. "No quiero que nadie del Equipo Ocho quede herido," dijo.

Kurenai le apretó el hombro, sobresaltándole cuando ella retiró la mano. "Sé como te sientes," dijo ella en voz baja. "Yo sentía lo mismo por mis compañeros cuando fui una genin. Matar a un enemigo no es algo que nunca deba tomarse a la ligera, pero cuando se hace en defensa de otra vida… nadie te culpará por eso, Naruto".

"Pero yo estaba… disfrutando…" protestó Naruto.

"¿Sus amenazas te pusieron furioso, verdad?" le preguntó su sensei.

Naruto respiró profundamente y asintió. No quería volver a pensar sobre eso nunca más.

"Esa… persona… también te provocó mientras luchabais," añadió Kurenai. "Mientras que no le permitiste acosarte para cometer un error, es comprensible que pudieses sentir una sensación de… vindicación cuando finalmente te enfrentaste a él. ¿Tiene eso sentido para ti?"

"Supongo…" dijo Naruto con una voz dudosa.

Kurenai suspiró. "Dado que pareces recurrir al chakra rojo más fácilmente cuando sientes fuertes emociones, existe la posibilidad de que tu prisionero pruebe de influirte en tales momentos. Sin embargo, tu comportamiento en esta pelea estuvo dentro de los límites de un comportamiento aceptable para un shinobi en servicio activo. Permanece atento la próxima vez que esto ocurra y estoy segura de que continuarás haciéndome sentir orgullosa de tenerte como estudiante".

Naruto se sintió como si le hubiesen golpeado con un garrote. "¿O-orgullosa?" tartamudeó.

Kurenai simplemente le contempló de forma incrédula, "Naruto, defendiste a tu equipo y derrotaste a dos enemigos de alto rango. No estoy segura si les podría haber derrotado a los tres al mismo tiempo, así que es bastante probable que ayer salvases varias vidas. No permitas que tus preocupaciones no te dejen ver que desempeñaste tu papel más allá de mis expectativas."

Naruto se sintió como un idiota, sentado allí con la boca abierta. Pero estaba completamente paralizado. Hace una hora, él había estado pensando acerca… bueno, no importaba. Ahora, su sensei le estaba diciendo que lo que había hecho ayer le había hecho sentirse orgullosa de él, y que no había hecho nada de lo que tuviese que preocuparse. Eran demasiadas cosas para preocuparse al mismo tiempo.

Kurenai olió el aire. "Creo que Hinata ya debe de tener la comida lista. Será mejor que volvamos, no sea que vayamos a herir sus sentimientos, ¿no crees, Naruto?"

Él asintió sin decir nada y se puso de pie para acompañar a su sensei, de vuelta al campamento. Su mente todavía estaba probando de alcanzarle, pero él sabía que lo conseguiría. Aunque necesitase algo de tiempo.

OoOoOoOo

Cuidadosamente Shino flexionó su mano derecha, sintiendo un leve alivio mientras la piel se tensaba bajo las vendas. La crema medicinal que Hinata le había prestado era sorprendentemente efectiva para calmar el dolor. Cuando le preguntó donde la había adquirido, ella admitió, tímidamente, que la había elaborado ella misma. Shino se preguntó como era que ella se había vuelto tan experta en la elaboración de medicinas, pero verdaderamente no estaba muy seguro de querer saber la respuesta.

A pesar de que Naruto no era el más perspicaz de los shinobis, él había sido capaz de sentir que algo… no iba bien con Hinata y los demás Hyuugas. No era de su incumbencia meterse en los asuntos de otra familia de Konoha, y aún menos con un clan con la influencia y el secretismo de los Hyuuga. Sin embargo, una vez que Naruto levantó las sospechas, fue casi imposible para Shino no recoger cualquier pista que se le presentase.

Se preguntó si su compañero de equipo había eso hecho a propósito, pero no parecía muy probable. Naruto era poco manipulador; le faltaba la conciencia y la inclinación para usar a los demás de tal forma. Por ejemplo, él seguía sin darse cuenta de los sentimientos de Hinata hacia él, lo cual era una hazaña impresionante por sí mismo.

Shino podía comparar el afecto de la joven Hyuuga hacia Naruto con el comportamiento del club de fans de Uchiha Sasuke, pero con diversas diferencias importantes. El comportamiento de Hinata era menos descarado que el de otras kunoichis que perseguían al último Uchiha de Konoha. Ella encauzaba sus energías en mejorar sus habilidades entrenando junto al objeto de su afecto, una actividad mucho más útil que teatralidades sin sentido o riñas con 'rivales'. Por supuesto, no es que Hinata tuviese demasiadas rivales. Y eso le llevó a la última y mayor diferencia.

Dado lo que Shino sabía del comportamiento de Uchiha Sasuke, él no parecía interesado en ninguna de las kunoichis que le perseguían. Como ejemplo de atenciones románticas, estaba demasiado absorto en sí mismo y era demasiado taciturno para ser un compañero ideal. Mejor dicho, ellas parecían estar persiguiendo un imposible e idealizado espejismo que habían construido en sus mentes y habían bautizado como 'Uchiha Sasuke'. Perseguían al chico porque en verdad no sabían nada de él. Por otro lado, Hinata parecía comprender a Naruto mejor que nadie… y fue sólo tras estar varios meses con ellos, en el mismo equipo que Shino comenzó a darse cuenta.

Aburame Shino siempre se había sentido orgulloso de sus dotes de observación. Le gustaba pensar que veía las cosas tal y como eran, en lugar de permitir que las emociones o los prejuicios empañasen su visión, así que esta era una conclusión irritante a la que llegar. Sin embargo, un correcto comportamiento requería que admitiese su error.

"Hinata," dijo él tranquilamente, viéndola girar las olorosas brochetas sobre las brasas.

"¿Sí, Shino?" dijo ella, levantando la mirada.

"¿Recuerdas muestra conversación durante el almuerzo del día en que fuimos asignados a Kurenai-sensei?".

Hinata no contestó, simplemente asintió con la cabeza, mientras sus ojos se llenaban de curiosidad.

"Tras nuevas consideraciones, me veo forzado a concluir que tú tenías razón en tu valoración inicial sobre Uzumaki Naruto, y que yo estaba equivocado," dijo Shino, probando de mantener su usual y precisa dicción.

Hinata le frunció el ceño, lo cual fue bastante inesperado. "¿Estás diciendo esto por lo que… por lo que has confirmado hoy?" le contestó, su voz era algo más dura de lo habitual, lo cual fue incluso más sorprendente.

Shino hizo una pausa para reordenar sus pensamientos antes de formular una respuesta. La amistad de Hinata con Naruto estaba teniendo un efecto mayor en su personalidad del que él se había esperado. Quedaría por ver si eso fue o no fue algo fortuito. "No directamente. Sin embargo, estoy comenzando a darme cuenta del grado en que su ambiente de estudio quedó comprometido por el rencor de los adultos, en la Academia Ninja de Konoha. Fue el sutil desánimo y las reacciones negativas que recibió de sus instructores lo que retrasó su desarrollo, no la falta de atención o una indisposición para aplicarse. Observando su progreso tras comenzar a trabajar con jonins como Kurenai-sensei o Maito Gai, me ha dado una idea mucho más precisa de su ética de trabajo y del conjunto de sus habilidades. Ha sido esto, lo que en verdad, me ha llevado a mis nuevas conclusiones."

Los ojos sin pupilas de Hinata parecieron mirar directamente a través de él, incluso sin activar su Byakugan. Shino se encontró algo incómodo tras esa mirada, lo cual también fue la primera vez que sintió así. A pesar de que él esperaba que Hinata fuese capaz de animar a Naruto, no tenía ni idea de lo que había pasado entre ellos mientras él y Kurenai limpiaban la carne. Fuese lo que fuese, pareció haber tenido un efecto importante en ambos, Naruto había revelado su secreto a alguien, probablemente por primera vez en su vida, y esto parecía haber impulsado a la normalmente tímida kunoichi. "¿Cuáles son tus conclusiones?" preguntó Hinata, haciendo que la mente de Shino regresase al presente.

"Creo que podrías estar en lo cierto acerca de su potencial. Con ayuda, él podría convertirse en Hokage, algún día," dijo Shino.

Los ojos de Hinata se abrieron un poco y entonces asintió. "Con nuestra ayuda," añadió ella.

Shino computó las posibilidades de haber recuperado la conciencia antes de que uno de los secuestradores le matase. Sin la presencia de Naruto, eran escasas siendo muy optimista.

"Con nuestra ayuda," dijo para mostrar su conformidad.

"Gracias, Shino-kun," dijo Hinata, sonriendo.

Shino colocó bien sus gafas. "Konoha prosperará con un Hokage fuerte," dijo él.

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Naruto casi se sintió mareado de alivio cuando se sentó al lado del fuego. Shino y Hinata levantaron la mirada cuando él y Kurenai regresaron, pero Hinata sólo sonrió y volvió a preparar los platos mientras que Shino… hizo lo que fuese que hiciese tras ese collar suyo.

"Siento que antes me estuviese comportando como un imbécil," dijo él.

Shino hizo un pequeño ruido que casi sonó como un bufido.

"E-esto, Naruto" dijo Hinata mientras colocaba cuidadosamente las brochetas calientes sobre los platos, "ahora lo entendemos."

Él sonrió y se rascó la nuca. Era un poco incómodo estar a su alrededor, tras las conversaciones que había tenido con Shino y Hinata. Era extraño: había estado temiendo durante tanto tiempo lo de revelar su secreto, pero ahora que había pasado y nada malo había sucedido, a pesar de todo se sentía extrañamente expuesto.

Lentamente comenzó a relajarse mientras comían. Hinata se había superado de nuevo. Naruto no sabía como ella había conseguido reunir tantas verduras frescas para acompañar el arroz y la carne, pero le daban un toque muy agradable. No era ramen, pero estaba realmente bueno. Quizás había usado su Byakugan mientras estaban patrullando…

Mientras comían, Kurenai les expuso sus planes para los tres días restantes de misión. Estarían atentos a su relevo, pero cualquier shinobi sin el pergamino adecuadamente sellado, debería ser tratado como potencialmente hostil. No era algo extraño que un equipo de infiltración se aprovechase del cambio de guardia en las fronteras.

Cuando acabaron, Naruto se levantó de un salto para recoger los platos. Cuando se agachó para recoger los de Hinata, le mostró una gran sonrisa. "¡Esto ha estado muy rico, Hinata-chan!".

A pesar de que ella se sonrojó, por primera vez no apartó la mirada cuando Naruto le dijo algo agradable. "G-gracias, Naruto," le contestó en voz baja.

Él sonrió ante Kurenai-sensei mientras recogía los cubiertos de su maestra, la cual simplemente le contestó levantando una ceja.

En el plato de Shino todavía quedaba un poco de arroz. "¿Seguro que has comido suficiente para todos esos insectos extras?" le preguntó Naruto con una voz preocupada. "No quiero que me mordisqueen por la noche si se les abre el apetito."

Shino hizo un sonido exasperante. "Naruto, mis aliados reciben una cantidad de alimento más que adecuada. Además son incapaces de atacar a seres humanos en ausencia de órdenes específicas por parte de su anfitrión. La familia Aburame ha pasado años criando a sus insectos kikai para la obediencia absoluta, y no ha habido incidentes fratricidas desde que fueron introducidos…" la voz de Shino se esfumó cuando la risa de Naruto ya no pudo ser contenida. Silenciosamente le entregó su plato mientras Naruto recuperaba el control de su cuerpo. "Idiota" dijo Shino, mientras Naruto se giraba y comenzaba a caminar.

Las risas de Naruto pudieron ser escuchadas por todo el campamento mientras transportaba los platos hasta el riachuelo.

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La patrulla del día siguiente fue bastante rutinaria. Los ninjas de la Roca parecían nuevamente reacios a probar su vigilancia, un hecho que siempre traía una sonrisa a los labios de Naruto. Se preguntó lo mucho que fliparían cuando él se convirtiese en Hokage…

Pensar acerca del porque temían al Cuarto Hokage hizo desaparecer la sonrisa de su rostro. Mientras saltaba de árbol en árbol recordó la conmoción que sufrió al pensar que el Cuarto Hokage había matado tanta gente. Kurenai dijo que las cosas se pusieron más serias tras el asesinato de uno de los alumnos del Cuarto. Como mínimo ahora tenía cierta idea de lo que habían estado hablando.

Si él había estado dispuesto a matar para proteger a su equipo, como debería de ser para el Hokage, quien se suponía que debía de proteger a toda la aldea. ¿Estaría dispuesto a hacer lo que fuese necesario para proteger a todo el mundo?. ¿Sería capaz de estar en paz consigo mismo si se veía forzado a hacer la guerra para proteger a su gente?

Desde la emboscada, Naruto tenía el hábito de mantener un ojo sobre Hinata, mientras se desplazaban sobre los árboles. Tenía sentido, dado que gracias a sus ojos, ella era la primera en sentir el peligro. Pero viendo a la joven Hyuuga saltar de rama en rama también le dio la respuesta. Sí, él haría lo que fuese necesario para mantener a salvo a las personas que le importan.

Mientras estaban dando un rodeo para llegar al campamento, Hinata se paró repentinamente, las manos de Naruto ya estaban formando sellos cuando la cabeza de su compañera se giró hacia él. Ella puso una mano en la espalda, con tres dedos extendidos. Silenciosamente Shino bajó hasta el suelo y Naruto supo que sus insectos ya estaban en movimiento. Hinata y Kurenai cambiaron de dirección y saltaron a un árbol a la izquierda de su rumbo actual.

Naruto las siguió; acelerando de forma que fue capaz de aterrizar al lado de ellas cuando aterrizaron para encararse al trío de desconocidos.

Llevaban máscaras y togas encapuchadas que simplemente gritaban "ANBU" a cualquier residente de Konoha, pero Naruto no se relajó ni un ápice. Kurenai les dijo que debían de estar atentos ante posibles impostores, y ella y Hinata podían estar en medio de una situación potencialmente peligrosa.

"¿Podemos ayudaros?" preguntó descaradamente Kurenai. Naruto se dio cuenta de que un par de insectos kikai pasaron entre sus piernas, dirigiéndose hacia los intrusos.

"Somos vuestro relevo," dijo en un tono aburrido el ANBU que estaba en medio, su voz sonaba un poco apagada, tras su máscara de oso.

"Llegáis pronto," observó ella.

"Ordenes del Hokage," contestó brevemente el ANBU.

"¿Tenéis alguna prueba?" preguntó Kurenai.

Lentamente el ANBU de la máscara de oso sacó un tubo para guardar pergaminos y lo lanzó hacia la jonin.

Naruto se volvió borroso de lo rápido que se movió, cogiendo el tubo en pleno vuelo y pivotando su cuerpo de forma que él quedase entre el tubo y su equipo. "Hinata" gritó.

Los ANBU se colocaron en posiciones defensivas, mientras Naruto se preparaba para una explosión o un ataque.

"Todo va bien," dijo rápidamente Hinata, sus pálidos ojos brillaban bajo la luz del atardecer. "Es sólo papel y tinta. No hay nada de chakra."

Naruto se relajó levemente, y entregó el pergamino a Kurenai. Por el rabillo del ojo, él la vio examinar atentamente el sello antes de romperlo y hojear el mensaje.

"Eres un pequeño bastardo receloso, ¿verdad?" preguntó el ANBU de la máscara de oso en un tono perfectamente normal. "Pero será mejor que no nos provoquéis. Alguien podría acabar herido."

"Es auténtico," dijo Kurenai tras un instante. "Y probablemente tampoco es una buena idea provocarnos." Ella movió la cabeza hacia los más de treinta Narutos, que salieron de los árboles que estaban tras los ANBU.

"Ya los habíamos detectado," dijo el ANBU de la máscara de cuervo. "Son muchos Bunshins, pero apenas nos distraerían de vosotros."

Kurenai sonrió dulcemente mientras se giraron para dirigirse a su campamento. "No son Bunshins," le corrigió. "Son Kage Bunshins."

Uno de los clones, sonriendo, golpeó el árbol con su puño, astillando la corteza. Los ANBU se movieron nerviosamente ante el repentino ruido.

OoOoOoOo

Sólo necesitaron un par de minutos para desmontar las tiendas y recoger su equipaje. Hinata dejó la mayoría de la carne y las verduras para que las usasen los ANBU, pero Naruto se aseguró de recoger todas las sobras de la comida de su compañera de equipo. Ella se sonrojó un poco cuando él dijo que era demasiado bueno para dejárselo a unos desconocidos. Naruto estaba comenzando a tener cierta idea de porque ella actuaba de esa forma tan rara cuando la felicitaba, pero no le gustaba donde le llevaban esos pensamientos. De forma que los dejó solos durante un rato.

En menos de una hora ya estaban en el camino de vuelta a Konoha. Naruto sintió que parte de la tensión se esfumaba mientras abandonaban las tierras fronterizas. Estaría bien volver a casa, donde se podían encontrar duchas calientes y rámen; lo último en grandes cantidades. Mientras se ajustó su pesada mochila, él miró a Hinata. Ella no parecía tan ansiosa por volver.

Naruto pensó un montón acerca de eso mientras cada paso les acercaba al hogar.

Notas del Autor

Muchas gracias a mis Betas, Runsamok y Bibliophile20.

Bueno, finamente Naruto se lo ha dicho… pero él no es el único que tiene secretos, ¿verdad?

Por todos aquellos que os preguntéis porque Naruto no reaccionó de la misma forma tras matar en el capítulo 7… Normalmente la gente no reacciona a traumas como este, inmediatamente, aún más si ha habido un montón de adrenalina en medio. Entre el combate, y escuchar que Iruka estaba muerto, y después 'no muerto', él tuvo demasiadas cosas en la cabeza. Fue más tarde, cuando tuvo tiempo para reflexionar que todo esto comenzó a preocuparle. Psicológicamente, eso es mucho más realista que los festivales de angustia instantánea que veis en melodramas malos.

-Matthew

Notas del Traductor II: ¿Qué os ha parecido, bien, verdad? Ciertamente no sé como se lo hace el autor pero en cada capítulo se supera, como podréis comprobar en el siguiente capítulo "Volviendo a Konoha".

En lo que se refiere a la votación va ganado los que quieren que las ponga cronológicamente, pero recordad que todavía tenéis tiempo para votar (o para votar dos veces si queréis).

Finalmente quiero agradeceros a todos los que recomendáis este fic, dentro y fuera de Internet, en este capítulo quiero mencionar a Evangeline_Dark y a No estás sola. Por recomendar este fic a través de la web.

Hasta la vista.

Shozo