Hoooola...Por favor no me golpeen... Anduve fuera muchos días... muchísimos, pero cerebro-chan andaba muerto.

Pero ya regreso y ahora si va con todo lo que tiene. Prometo actualizar más seguido...Lo juro!

Lo juro por Cerebro-chan

Como sea, muajajajaja será mejor que se preparen. muajajaja !

Cerebro-chan se inclina pidiendo perdón y esperando que les guste el capitulo.


El odio, la ira. Son sentimientos que no te permiten avanzar. Tu deber es encontrar aquello realmente importante dejando a un lado el odio y rencores.

Al final aquellos que salen adelante son aquellos que empiezan a caminar sin ningún peso encima.

Así que ve adelante y sigue creciendo aunque yo o este ahí, aunque tengas que sufrir.

Es lo mejor.

Es lo mejor para ti.

Es lo mejor para todos.

Te estaré observando

...


Aversión X aversión

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Tiritaba mientras trataba de dormir. Los últimos días habían sido demasiados fríos para la ropa que llevábamos y la única forma en la que podíamos contrarrestarlo era acurrucarnos unos con los otros para resguardar el calor o al menos eso era lo que intentábamos.

Habían pasado cuatro días desde que por la mañana vimos regresar a Kyoko sola y con un rostro que asustaba, casi como si cargara con el odio del mundo sobre sus ojos.

Nos contó a poco detalle lo que había pasado con Tsuruga Ren, pero después me dijo a mí la verdad y el motivo por el cual ahora lo odiaba aunque yo no lo definiría de esa forma. Simplemente estaba dolida.

Conocía lo suficiente a esa chica para saber que en realidad no lo odiaba y que en pocos días en cuanto todo el asunto pasara a un segundo plano admitiría que más que odiarlo lo extrañaba. Yo lo afirmaba ya que por las noches siempre suspiraba y en veces se perdía en sus pensamientos mirando a la nada.

Además en verdad ese asunto había estado poco a poco volando a un asunto de segundo plano. La poca organización del grupo era en mi opinión el principal punto de preocupación.

Teníamos frio, todos lo sabíamos pero el orgullo les ganaba y preferían permanecer apartados mientras temblaban descontroladamente. Al menos por mi parte no me importaba ser abrazada por Kyoko y a pesar de que por las noches de alguna forma lográbamos calentarnos al despertar no podíamos movernos por el frio que sentíamos.

Otro punto importante que estaba fallando en toda esta situación era la falta de comida, nadie sabía armar trampas ni que se diga de cazar, además de los pocos recursos con los que contábamos tampoco ayudaban mucho. Solo teníamos una maldita cadena que en lugar de ser de ayuda debíamos turnarnos para cargarla pues era molestosa llevarla encima.

En los últimos días habíamos sobrevivido atrapando peces, teníamos que compartir pues al parecer no llevábamos la suerte con nosotros y era rara la vez que atrapábamos más de tres peces.

Pero cuando se está ambiento un filete mal cortado, crudo y sucio podía ser todo un manjar.

Teníamos la suerte de que en veces Kyoko distinguía alguna planta comestible o veíamos alguna fruta en el suelo sin que antes hubiera sido devorada por algún animal, eso sí eran momentos de suerte.

Pero siendo sincera a pesar de todos los intentos que hacíamos que eran pocos sabía que en algún momento la decadencia que teníamos terminaría destruyéndonos.

Suspire pegándome más a Kyoko que dormía profundamente y trate de dormir, eran pocas las energías que teníamos y era primordial conservarlas.

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Por la mañana desperté cuando Kyoko se levantó, nuevamente estábamos heladas aunque parecía que el día mejoraría y en cierta forma era algo malo, Un terrible calor por los días y un frio insoportable por las noches.

-Buenos días Mouko-san, no sé por qué pero siento que el día de hoy será uno bueno.

-es bueno que sigas guardando esperanzas.

-¿Tu ya no las tienes?

-No es como si alguna vez en mi vida haya tenido esperanzas, pero no.

-Eres malvada.

La chica hizo un puchero gracioso y empezó a sacudirse el polvo que tenía en la ropa. La otra chica, Chiori Amamiya según había escuchado con los demás miembros del grupo se levantó y empezó a moverse tratando de recuperar un poco de calor y cuando termino se acercó a nosotras.

-Parece que hoy de nuevo va a hacer calor, que dicen si nos movemos de aquí, quiero encontrar una salida pronto, tengo unos asuntos muy importantes en unas semanas y no puedo faltar.

-No creo que eso importe ¿No lo crees?

-Bueno solo estaba siendo sincera, si no te agrada la idea puedes quedarte aquí con tu paso lento a que venga alguien y te golpee como ese tipo golpeo a los otros.

-¡NO digas nada de Tsuruga-san! El solo nos estaba protegiendo ¿Esa es la forma en la que le agradeces? Ayer los escuche hablando sobre él y debes saber que será la última vez que permita que se exprese mal de él.

-Pero si tú misma lo dijiste, acaso te retractas de que dijiste de que ese hombre era un cobarde….

-¡Yo nunca dije algo así! Tsuruga-san salió a salvarnos cuando todos ustedes ¿Estaban haciendo qué? ¿Recuérdamelo? ¡Todos ustedes estaban como unos cobardes escondidos detrás de unos árboles! Y aun ASI te atreves a decir que Tsuruga-san es un cobarde.

-¿Por qué habría de haber puesto en peligro mi vida para salvar la tuya? Tu vida no tiene valor ninguno, en cambio yo soy la heredera de grandes empresas y déjame decirte que si no mueres aquí te hare la vida imposible por todo lo que has dicho.

-¡Basta! Nos vamos, vámonos Kyoko no tiene sentido pelear en una situación así. No tiene sentido soltar amenazas aun cuando ni siquiera sabes si sobrevivirás los próximos días.

Rápidamente antes de que alguna de las dos dijera algo tome a Kyoko del brazo y empecé a jalarla lejos de esa chica pasando a los tres chicos que nos observaban como si fuera de lo más normal del mundo lo que había ocurrido y seguí caminando adentrándonos y perdiéndonos entre árboles en dirección al rio.

-¡Mo-Mo-Mouko-san! ¿Qué haces?

-Fuu, que bien. Me siento ahora mucho mejor, ¿Sabes? Es mil veces más probable que permanezcamos vivas solo nosotras dos solas que con el resto del grupo.

-Pero yo tuve la culpa, ella tenía razón. Tsuruga-san al final nos abandonó…

-Mira, Tsuruga-san nos abandonó pero no nos atacó. No es nuestro enemigo mientras no lo haga.

A Kyoko se le llenaron los ojos de lágrimas y con un grito silencioso se lanzó hacia mí tirándonos a las dos al suelo, podía sentir su desesperación con cada nuevo sollozo y su desesperación se reflejaba con la fuerza que me sujetaba. No lo sabía, debí de haber imaginado lo que le rondaba a Kyoko por su cabeza y también debí de haber supuesto cuando añoraba unas palabras así.

-¡Quiero que vuelva! Sin él me siento tan desprotegida…

-Shh, el volverá pronto.

-¿Eso crees?

-¿No eras tú la que hablaba de mantener la esperanza?

Kyoko se calmó y se separó dejándome por fin levantarme.

Continuamos caminando buscando comida y tardamos toda la mañana y parte de la tarde encontrar algo y ahí era cuando agradecía el que solo fuéramos nosotras dos. Hace mucho tiempo no me había llenado tanto.

-¿En verdad no regresaremos con ellos?

Era de noche y nos habíamos alejado del rio y nos acostamos debajo de un árbol por el que se alcanzaba a penetrar pequeños rayos de luz lunar, por primera vez veía todo eso como lo que era. Un hermoso lugar, a pesar de los peligros que tenía, a pesar de lo que teníamos que hacer era la primera vez que estaba en un lugar así de maravilloso.

El silencio era relajante y la brisa por primera vez en mucho tiempo no era fría y nos daba una pequeña tregua. Nunca hubiera estado en un lugar así si estuviera con mis padres, ellos solo se preocupaban por conseguir lo que querían y entre esas cosas algo como esto no entraba en sus planes.

Las noches sin frio solo nos duró dos días por la mañana del tercero encontramos marcas de pisadas y mi lógica me decía que debíamos alejarnos pero contraria a mi Kyoko deseaba seguir, siendo sincera llevaba toda la mañana comportándose extraño, casi como si no fuera ella y nos había estado guiando como si conociera el lugar.

Pero no podía dejarla sola por lo que termine siguiéndola pisando las mismas marcas que alguien había hecho antes que nosotras y desde lejos alcanzamos a ver un claro en donde se escuchaba el agua correr.

Debíamos regresar, ahora.

-Kyoko, vámonos.

Susurraba lo más bajo que pudiera con miedo a que nos escucharan, un grupo de personas estaba en medio del claro, debíamos salir de ahí antes de que nos descubrieran.

Empecé a retroceder pero Kyoko se quedó aferrada mirando algo sin importancia.

Escuchamos un grito y se me erizo la piel: Era Chiori.

No alcance a detenerla, Kyoko salió corriendo en dirección al claro. Salí corriendo atrás de ella pero había sido demasiado rápida.

Esto carecía de sentido, ¿No había peleado con esa chica hace varios días? ¿Entonces por qué salvarla?

Debía detenerla.

Demasiado tarde

-¡Kyoko!

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.

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¿Por qué debían de ocurrir cosas así, primero Tsuruga-san se marchaba y después lo hacíamos Mouko-san y yo? No estaba feliz pero debía admitir que ella tenía razón, estando ahí nunca conseguiríamos algo más que la muerte.

Como deseaba que en algún momento nos encontráramos de nuevo a Tsuruga-san, todos los días pedía por que se encontrara a salvo en el lugar en el que estuviera.

Nosotras también teníamos preocupaciones.

¿Por qué seguir este camino?

Solo seguía mi instinto y a pesar de saber que nos encontraríamos con alguien, a pesar de saber que a quien fuera que siguiéramos podían no ser nuestros compañeros y sabiendo aun que a pesar de que fueran ellos no nos recibirían con alegría, todo lo contrario.

Pero una parte de mi me decía que debía seguir ese camino, pero cuando llegamos al final el resultado me sorprendió, sabía que lo más probable era que Mouko-san se molestaría conmigo pero yo sentía algo dentro de mí que me dictaba a observar bien.

Escuchamos el grito y supe enseguida lo que debía hacer.

Podía sentir la mirada de Mouko-san atrás de mi tal vez preguntándose el por qué pero era una pregunta que simplemente no tenía respuesta. Al final estábamos hablando de la vida de alguien más.

Ya estaba en fuera el hecho de que yo estaba enojada con ella o el hecho de que ella no me apreciaba en lo más mínimo pero a pesar de todo era una persona con la que había compartido algunos momentos y el hecho de abandonarla a su suerte me parecía algo realmente enfermo.

-¡Kyoko!

Demasiado tarde.

Fui completamente inmovilizada en el suelo mucho antes de que comprendiera lo que había ocurrido.

El peso encima de mí era demasiado como para poder moverlo, el movimiento tan rápido me había mareado y lo único que podía ver era un extraño blanco casi plateado.

Poco a poco recobre la orientación: estaba boca arriba, mis manos estaban sujetadas arriba de mi cabeza y el peso que me detenía por completo era la de un joven de cabellos plateados.

Me miro y me observo con suficiencia, casi burlándose y su mirada me mando escalofríos a toda la espalda. Él daba miedo y no podía quitármelo de encima.

-Parece que una caperucita cayo en la trampa del lobo… ¿Sería bueno comerte de un solo bocado?

-¿Quién es? Déjame verla.

-Tsk, siempre arruinas la diversión mocoso.

EL hombre aterrador se quitó de encima, sin soltarme las manos me levanto como a un simple trapo y quede colgando siendo sostenida por él.

Lo primero que note fue a Mouko-san detenida por un chico de cabellos cafés y gafas que la sostenía por la espalda, Chiori estaba en el suelo justo donde yo la había visto antes de que me lanzara a ayudarla sin dudarlo.

Los otros chicos de mi grupo permanecían en el suelo y parecían que estaban atados con una extraña soga de color verde.

Me gire encarando al hombre que había pedido verme.

El odio en mi empezó a crecer, a pesar de toda esa situación era casi irónico que me encontrara con la única persona en el universo con la que no quería estar.

Lo mire desafiante y el hizo lo mismo conmigo.

-Suéltala, ella no representa ninguna amenaza.

No permitiría que se burlara de mí tan fácilmente.

-¿Quién te asegura eso?

Pero el hombre que me sostenía seguía sosteniéndome pero la mirada que me dirigía era diferente. Si antes me aterraba ahora estaba muerta de miedo. No bromeaba cuando había dicho que iba a comerme, su mirada mostraba un hambre implacable.

-Eh dicho que la sueltes.

-No.

-Suéltala.

-¿Por qué habría de obedecerte? Tú no me provocas nada más que aburrimiento, pero esta chica podría ser…bastante apetitosa…

Por un instante vi brillar sus ojos grises. Casi como un animal.

-Basta, eso no importa ahora. Suéltala ya Reino.

-Tsk, en verdad eres aburrido. No te preocupes caperucita, en cualquier casi no me gusta comer mientras los demás me observan.

El chico al que habían llamado Reino por fin me soltó y empezó a caminar lentamente hasta el otro lado del claro.

Me lleve una mano a la cintura tratando de recuperar el aliento pero enseguida el odio en mi volvió a llenar mi ser rápidamente.

-¿Por qué no nos matas y todo esto podrá acabar?

-Kyoko, no sabía que eras alguien que se rendía fácilmente. Pero si lo que quieres morir no soy el indicado para hacerlo, ¿Por qué no vas con ese traidor? Tal vez el si lo haga con gusto.

-Shotaro, más te vale no seguir insultando a Tsuruga-san o sino yo…

-¿Tu qué? Estas tan enamorada de él que lo sigues defendiendo a pesar de todas las traiciones que te ha hecho…

-¡Tú no sabes nada! Y yo no estoy enamorada de él.

-Bueno eso no tiene importancia, como sea.

-¿Si no piensas matarnos que vas a hacer entonces?

-Un trato.

-¿Qué?

-Hemos visto a varios grupos y todos van en grupos grandes, por eso mismo queremos hacer un trato para poder sobrevivir ¿Qué dices Kyoko, Aceptas?

Lo acepto


Ñam ñam, creo que no veremos por un tiempo a Tsuruga-san... ñaaa no será por mucho... pero muajajajaja ...

¿Quienes creen que sean los nuevos personajes?

Dije el nombre de dos... ¿pero y el tercero?

Si alguien le atina actualizo ese mismo día XD

Luego nos leemos... :3