Disclaimer: Naruto ni sus personajes me pertenecen, son una creación de Masashi Kishimoto
~Capitulo 7~
Semana 30: Sarada Uchiha.
POV: Sakura
La fresca brisa sobre mi rostro sin duda era de las cosas que amaba de pasar tiempo por aquí, el embriagante aroma de la tierra después de la lluvia me obligaba a subir y disfrutar de ello, desde pequeña los días lluviosos, recalcar que son pocos en la aldea, me causaban una inexplicable fascinación misma que con mi embarazo se había disparado con la llegada del invierno.
Estaba totalmente segura que si el llegase a verme me regañaría y diría lo mismo sobre el cuidado que debo tener, que debería cuidar mi salud el tan solo recordar sus palabras causaba un repentina risa en mi, ¿no se suponía que yo era la medico?
Aun así le entendía, solo se preocupaba como siempre lo había hecho, pero como resistirse a subir la cima de la torre Hokage, donde la aldea completa mostraba su bella tranquilidad, la primera gota sobre mi rostro dio la señal que era hora de entrar de nuevo.
—Sabia que te encontraría aquí, eres una niña terca ¿lo sabías? — menciono mientras tomaba asiento a un lado mío.
— ¡Kakashi senseí! Perdone, ya sé que no debo subir, es solo que ese olor, pocas veces al año puedo disfrutar de él y aquí la vista lo hace perfecto — trate de explicar aquella sensación magnética que por nueva cuenta me traía aquí.
—También es mi favorito, diría es la razón por la que he venido a trabajar hoy— menciono llevando sus manos a los bolsillos.
—Usted debe trabajar todo los días es un Hokage, no tiene días de descanso— reí ante su comentario, jamás cambiaría su vaga forma de ser.
— ¿Y esos libros? — señalo la montaña de ellos a mi lado.
— ¡oh!, solo leía de la maternidad y esas cosas, ya sabe, últimamente he sentido más actividad aquí adentro— respondí mientras acariciaba mi ahora enorme vientre.
Le vi observarme perdidamente por un momento, como si no entendiese lo que decía así que trate de explicárselo mucho con más detalle.
—Sabe cuando usted habla se mueve mucho mas— termine por explicarle mientras tomaba su mano y la llevaba lentamente sobre mi vientre. —Por que no le habla un poco, estoy segura que a ella le gusta su voz— le alenté a que comprobara lo que trataba de decirle.
El silencio nos rodeo por minutos, pensé que había llegado lejos mi atrevimiento y estaba pidiéndole mucho más de lo debería, en ocasiones olvidaba que él no era quien debería hacer esto si no Sasuke.
Mis cavilaciones llegaron a su fin cuando escuche aquella pasible voz dirigirse a mi bebe.
—Deberíamos convencer a tu mami de entrar al edificio, la lluvia pronto regresara y pescaremos un terrible resfriado, espero que tu no seas…— y de pronto se detuvo, me observo y pude ver en aquellos vagos ojos un brillo de fascinación ese mismo de cuando me acompañaba a las revisiones medicas, mismo que hacia siempre que se trataba de mi bebe.
—Lo ve, su voz le gusta patalea muy fuerte— respondí ante su mirada incrédula.
Tal como mi senseí lo había anunciado la lluvia había comenzado, con algo de esfuerzo puse en pie al mismo tiempo que mi senseí recogía, los montones de libros que había mandado a pedir de la biblioteca con Sai.
Una vez dentro de la torre ambos nos dirigimos su oficina, el tenia que continuar con sus labores y yo tal vez podría ayudarle con algunas como desde hacía meses lo hacía, había tomado un pequeño turno como su asistente, no soportaba mas estar en casa todo el tiempo si seguía allí probablemente terminaría por convertirme en un mueble mas, mientras que en la torre ayudando con pequeños papeleos, organizando misiones Gennin hacían sentirme útil.
Al entrar a la gran oficina se encontraba un Shikamaru impaciente esperando por mi senseí,
— ¡Hola¡ Shikamaru — salude alegremente mientras tomaba asiento el pequeño escritorio que mi senseí se había empeñado en poner para mí en su oficina alegando que así no tendría que caminar para hacerle firmar papeles, a Kakashi le vi tomar asiento y dar señal a Shikamaru de continuar con lo venía a decirle más le ignoro por un momento.
—Hola Sakura, ya está bastante desarrollado tu embarazo—
— Si ya estoy comenzando el último trimestre y Temari ¿qué tal va ella? tiene tiempo que le deje de ver—
—Está en Suna, dijo que extrañaba a sus hermanos, así que ahora ellos están cuidando de ella—
Estaba a punto de responderle más mi senseí desesperado carraspeo haciendo notar su presencia en su oficina.
— Sabe es un fastidio tener que buscarle Hokage-sama, en fin solo he venido a traerle el reporte de la misión de Mirai, pesco un resfriado y ha dicho que se tomara unos días si se lo permite—
—Está bien Shikamaru puedes decirle que se mejore y en cuanto lo haga me de los detalles de la misión— recibió el pergamino de Shikamaru. — ¿eso es todo? —
—Sí, es todo— informo, di la vuelta y se despidió acompañado de un seño de manos— Hasta luego Sakura—
Tras verle ambos continuamos con nuestro trabajo el leía, firmaba y sellaba documentos mientras que yo organizaba las cajas llenas de pergaminos, sobres y reportes que terminaba de revisar.
El tiempo pasaba en un abrir y cerrar de ojos dentro de la oficina Hokage el trabajo parecía nunca acabar, el reloj marcaba las 4:30 pm y la verdad era que moría de hambre mas no quería interrumpir el arduo trabajo de mi senseí pero parecía que mi cuerpo no respetaba mis deseo y sin poder evitarlo un sonoro rugido salió de estomago.
Completamente apenada esperaba que el no hubiese escuchado nada, mas su sonora risa inundo prontamente la habitación, a quien engañaba, el tenia mejores sentidos que el mismo Kiba.
—Parece que ambas tienen hambre ¿Por qué no lo dijiste antes? — pregunto mientras se acercaba tranquilamente.
—Kakashi senseí, no se ría, me da mucha vergüenza, no pensé que tuviera tanta hambre como lo grita mi cuerpo—
—Está bien porque no, nos tomamos un descanso para comer, yo también necesito uno—
—Senseí, no, ¿por qué no comemos aquí?, digo esta lloviendo fuera y nos atrasaríamos muchísimo si no termináramos el papeleo de hoy se juntaría con el de mañana y…—
—Tranquila Sakura, entonces supongo probare un poco de tu bento*— mencionó mientras regresaba a su escritorio.
—B-bento…yo no traigo ninguno, lo olvide en casa esta mañana— confesé un tanto nerviosa, genial daba pociones que no podía cumplir, la peor parte era que tras mas pasaba el tiempo sentía en mi estomago un jauría de perros luchando unos contra otros.
—Bueno, supongo que tendremos que pedir algo de comer— comento mientras apretaba aquel botón que llamaba instantáneamente a la pequeña secretaria
—En que puedo servirle Hokage-sama— entro repentinamente aquella morocha muchacha.
— Kumiko Podrías traer dos bentos, aun tenemos mucho trabajo por hacer y salir a comer solo nos retrasaría —
— ¡H-hi!— asintió sonrojada mientras salía de la misma manera que había entrado. —
Pasaron pocos minutos para que la muchacha regresase con bentos y bebidas para ambos, al abrirlo todo lucia delicioso, arroz, la porción de carne con vegetales y a su costado una perfecta porción de manzana dulce, por un segundo observe al peligris quien parecía hacer lo mismo que y examinaba su próximo alimento.
—Esto se ve delicioso, no Kakashi…senseí— comente tratando de iniciar conversación.
—Claro, adelante Sakura, ¡a comer! — aquello era lo que estaba esperando, no quería ser la única comiendo en la habitación.
Después de dar por terminada la comida, y terminar totalmente satisfechos, reanudamos nuestras tareas, el nuevamente sellaba uno tras otro los documentos mientras que yo los organizaba podía llegar a ser una tarea un tanto repetitiva mas era necesaria.
Nuestro ritmo de trabajo fue interrumpido por la secretaria que estrepitosamente entraba a su oficina.
—Hokage-Sama, dos shinobis de Otogakure desean hablar con usted dicen que pertenecen a Taka— termino de decir seriamente.
Aquello heló mi sangre, que podrían hacer el equipo Taka en Konoha, ¿acaso la había sucedido algo a Sasuke?, alarmada regale una mirada a mi senseí, suplicando saber que hacían aquí.
—Diles que pasen— contesto seriamente.
Segundos después vimos entrar por la puerta a Suigetsu y Jūgo, el primero al notar mi presencia ahí formo una expresión de sorpresa que segundos después cambio por una sonrisa socarrona mientras que el peli naranja, había hecho caso omiso.
—Suigetsu, Jūgo…En que puedo ayudarles, ¿Se trata de Sasuke? — Procedió a preguntar mi senseí, adivinando mis pensamientos—
—Ne…Hokage estamos aquí por Sasuke, nos ha dejado un encargo que solo respecta al clan Uchiha— menciono de inmediato dirigiéndome una leve mirada.
—Lo que tengas que decir, puedes hacerlo con total seguridad frente a Sakura es la esposa de Sasuke, así que adelante—
—Claro, en ese caso, Sasuke nos ha mandado a pedirle los terrenos del Clan, según nos informo el lote está completamente limpio y quiere que nos ocupemos de algunos asuntos ahí—
Observe a mi senseí escuchar cada una de las palabras de los compañeros de Sasuke y yo no podía dejar de preguntarme porque no había venido él en persona si solo implicaba al clan ¿acaso no le importaba saber cómo nos encontrábamos? O si necesitábamos algo.
—Con gusto puedo cederle el lote, después de todo ese terreno le pertenece, Fugaku su padre era líder de clan y ahora Sasuke como único miembro si es su deseo recuperarlo esta en todo su derecho. — termino de explicarlo, me pareció algo innecesario pues ellos solo buscaban una respuesta positiva más bien todo aquello era una explicación silenciosa dirigida a mí.
—También, dada las instrucciones de Sasuke pedimos permiso para permanecer en la aldea hasta terminar nuestro trabajo— completo el peli naranja.
—Pueden permanecer el tiempo que consideren necesario— le había visto dudar acerca de su decisión más sabia que les tenía confianza por ser amigos de Sasuke y quería ayudarle con cualquiera que fueran los planes que tenía mi ahora esposo.
—Bien eso es todo, estaremos reportándonos — Termino por decir Jūgo al mismo tiempo que daba la vuelta listo para salir junto a su compañero
Mi cuerpo se movió sin control alguno tras ellos, necesitaba respuesta a todas las preguntas que pasaban por mi mente y quizá ellos podrían contestarlas.
— ¡Esperen! Suigetsu tu viste a Sasuke-kun ¿por qué no ha venido el mismo? —
—Ne, Sakura si le hemos visto estuvo unos días en las cascadas pero solo nos dio la información ya deberías conocerlo nunca dice motivos ni razones— respondió tan espontaneo como siempre. — aunque viéndote sabemos la razón—
—P-pero ¿qué es lo han venido a hacer? — Cuestione nuevamente.
—Ne, Tranquila prometo que te fascinara — respondió divertido mientras me tomaba de los hombros. — ¡oh! Supongo que no tiene mucho caso buscarte en casa si ya te hemos visto ahora… espera…— le vi rebuscar entre su porta Shuriken y sacar de ella en enorme fajo de billetes junto a una sobre blanco que parecía ser una carta— Esto lo manda Sasuke, bueno supongo que eso es todo, hasta luego—
Y sin más ambos salieron de la oficina dejando completamente confundida porque había tanto dinero, que contenía aquel papel, ansiosa rompí el sobre y desdoble el papel, efectivamente se trataba de una carta, aquella estaba escrita de puño y letra de mi marido, mis ojos inspeccionaban cada párrafo de esta, haciendo correr lagrimas por mis mejillas.
~Carta~
Sakura:
Hace más de tres meses de mi partida, confió en que te encuentras bien, con Kakashi y Naruto a tu lado, de no ser así Naruto abría venido en mi búsqueda, por ahora recorro un camino desconocido lleno de piedras y tropiezos espero sepas entender mis razones.
Según cálculo, te encuentras en el último trimestre de gestación, tiempo insuficiente para mi regreso, no estaré ahí para ver a mi hijo nacer pero me he asegurado que cuenten con lo necesario, usa este dinero como mejor te convenga, muebles, comida, ropa, etc. Suigetsu y Jūgo se encargaran de construir una casa donde puedan habitar, un hogar para regresar.
-Uchiha Sasuke.
~.~
Con cada palabra aquella firme esperanza de verlo volver para el nacimiento de nuestra hija se desmoronaba, la idea a la que me había aferrado para continuar comenzaba a desaparecer, mis piernas flaqueaban, incapaces de sostenerse más mientras que por mi mente recorrían mil ideas mas ¿No pensaba regresar? ¿No le importaba? ¿Esperaba un niño? El aire comenzó a faltar en mis pulmones, incapaces de respirar nuevamente, de pronto una nueve obscura nublo mi vista.
.
La cabeza no paraba de punzar y los la luz dejaba un malestar sobre mis ojos. ¿Qué había pasado? Intente observar a mí alrededor, me encontraba recostada en una habitación del hospital, la voz de mi senseí discutiendo con alguien en el pasillo llamo mi atención.
— ¿Cómo se encuentra? — se escuchaba preocupado.
—Ella está bien Kakashi, recibió una noticia que quizás la altero demasiado eso fue la causa de su desmallo, la bebe también se encuentra bien pero debe tomar reposo y tomar las cosas con calma se encuentra en la recta final de su embarazo debe tener cuidado… hiciste bien en evitar su caída eso si podría haber causado graves consecuencias. — Aquella era la voz de Shizune explicando mi condición de salud.
— ¿Puedo pasar a verla? — pregunto impaciente.
—Aun duerme, deberías dejarla descansar— explico ante su segura insistencia de entrar.
—Solo voy a verla un momento— insistió.
—Esa bien, pero que sean solo unos minutos— Cedió finalmente tras la insistencia de mi senseí.
La puerta se abrió y ambos entraron a la habitación encontrándome despierta mi senseí camino lentamente con las manos en sus bolsillos mientras Shizune corría a un lado de la camilla.
—Sakura, que bueno verte despierta nos diste un gran susto— menciono mientras comenzaba a revisarme— Tendrás que tener mucho descanso—
—Sí, siento haberlos preocupado, en cuanto lo de descasar ¿podrían hacerlo en casa? No estoy tan grave o si. — me encontraba consciente de mi estado de salud gracias a lo que había escuchado mas quería corrobóralo.
—Claro, solo fue un pequeño desmallo y si en casa puedes descansar mejor, ahora firmo tu alta y puedes salir cuando estés lista — termino por revisarme y salió de la habitación, dejando en la habitación solo al peli gris a su lado quien tomo asiento en una silla.
—Me alegra saber que ambas están bien, cada que piso el hospital normalmente cambiamos de lugar, siempre soy yo el que termina en la camilla. — comento aliviado, lo podía ver en su mirada, incluso sus hombros se habían relajado.
—Sasuke no la vera nacer— termine por soltar mientras intentaba tomar asiento sobre la cama. —Fui una tonta Kakashi senseí pensé…pensé por un momento que no estaría sola ese día…que vendría—
—Sasuke hace las cosas a su manera, tal vez no esté para verla nacer pero estoy seguro que se preocupa por ustedes, y en cuanto sepa de su nacimiento vendrá a verlas…después de todo se convertirá en padre pronto— y por cuenta nueva tenia las palabras exactas para mí, no sabía como lo hacía más aquella pasible voz, terminaba por calmar mis miedos e inquietudes.
—Kakashi senseí, podría pedirle un favor— comente un tanto apenada.
—Lo que quieras— respondió sin dudarlo, mientras sonreía
—Llévame a casa— pedir apenada, incapaz de mirarle.
Pronto sentí sus manos rodeando mi cuerpo, rodee su cuello con mis brazos y prepare para ir a casa en los fuertes y cálidos brazos de mi senseí. Recorrió lentamente las calles de la aldea hasta llegar al departamento donde abrí la puerta y el con una maravillosa habilidad una vez dentro la había cerrando con la cadera, se dirigió a mi habitación y volvió a posarme en cama donde una vez que me arropo hablo por primera vez en el camino.
—Muy bien, descansa Sakura, mas tarde vendrá Pakkun el estará de nuevo aquí y cuidara de ti ¿te parece? —
—Sí, supongo que me hará bien la compañía—
—No necesitas algo mas…recuerda que debes descansar — Menciono mientras traía un vaso con agua de la cocina.
—Bueno ya que no me dejara salir de esta cama, supongo que puede pasarme los libros de por ahí. — hable mientras señalaba el montón de libros sobre el escritorio del cuarto.
—Supongo que es todo, así que iré a la torre a terminar algunas cosas y vendré para cenar…nos vemos— tan pronto termino, desapareció tras una nube de humo, jamás cambiaría.
Resignada y sin ninguna intención de volver a darle vueltas al tema de Sasuke, comencé a leer uno de los libros de maternidad no solo me servirían para aprender acerca de lo que me esperaba las próximas semanas sino también en mi ninjutsu medico leí acerca del expandimiento de caderas y pelvis la próximas semanas, la forma de balance mientras camine, los aun más molestos dolores de cabeza. Devore libros por horas hasta que la idea del parto como lo describían los libros comenzó a aterrarme un poco fue entonces cuando encendí la lámpara de noche, pues la luz de día se desvanecía con el anochecer.
Ansiosa rebusque entre los libros hasta que lo encontré, lista de nombres para niñas, abrí en la pagina uno y comencé en busca del nombre perfecto para mi pequeña pase las horas encontrando miles de nombres más parecía ninguno gustarme por completo ninguno describía aquello que deseaba como significado para ella.
— ¿Sakura? — la voz en el pasillo termino por distraerme de mi lectura.
— ¡Sigo en el cuarto Kakashi senseí! — Grite asegurándome de que me escuchara.
Segundos después le vi entrar a la habitación con algunas bolsas en mano.
—Pensé que habías dormido, es casi media noche— comento mientras sacaba el contenido de las bolsas.
— ¿Enserio? Ni siquiera lo había notado he estado leyendo y parece que me perdí — comente mientras recogía el montón de libros y movía hacia un lado dejándole un poco de espacio.
— ¿Y qué has estado leyendo? — pregunto curioso, mientras seguía preparando lo que sea que había sacado de las bolsas.
—Nombres, no puedo solo llamarle bebe o ella, tiene que comenzar a acostumbrarse a un nombre ¿no cree? Y usted ¿que ha traído? — curiosee de igual manera.
—A esta hora todo Konoha está durmiendo así que solo compre sushi— dijo mientras se acercaba con una bandeja se sushi en mano.
—Bueno, eso suena delicioso, porque no toma asiento aquí — golpee el colchón un lado mío— comemos juntos y me ayuda a elegir un lindo nombre.
Le vi acercase acomodar las almohadas y tomar reposo a un lado mío para después acercar la bandeja para comer.
—Y bien que cuales nombres te han gusta hasta ahora — comento una vez que tomo el libro para que ambos pudiésemos leer.
—Busco uno con un significado especial y único como ella—
Entre bocado y páginas seguimos buscando algún nombre entre las bastas hojas del libro, nombres iban y venían las listas seguían y seguían.
Hatsu: primogénita. (-De ninguna manera la llamaría así-)
Miko: Carmesí real. (-Y si no despierta su sharingan-)
Hitomi: Virtud bonita: pupila del ojo (-más de lo mismo-)
—Ese me gusta— misionó por primera vez desde que se había sentado junto a mí.
— ¿Cual? — curiosee, tal vez había visto uno lindo.
— Hanako y significa niña flor dado que tu nombre es flor de cerezo suena bien—
—Suena lindo yo había pensado en Kohana que significa pequeña flor justo por mismo motivo que usted, hace juego con mi nombre.
Tome una libreta y anote ambos nombres como una linda posibilidad era de los primero después de medio libro, que me gustaban continuamos pasando paginas, por y mis ojos comenzaban a cerrarse por sí solos más me negaba a dormir sin encontrar el nombre perfecto, estábamos a punto de terminar la ultima hoja del libro cuando apareció…ahí se encontraba, el nombre perfecto.
Sarada: distorsión de "Samsara" Ciclo de la reencarnación, flama nueva.
Ese pequeño nombre era perfecto, odiaba la idea que sus pequeños hombros tuvieses que cargar un peso tan grande como aquel, mas ella seria la nueva llama aquella que reviviría al clan Uchiha.
Ella seria Sarada Uchiha.
Aclaraciones :
Bento: El Bentō es una ración de comida sencilla preparada para llevar, bastante común en la cocina japonesa
N/A: Actualización mas rápida! ne la inspiración ha estado de mi parte estos días así que me tienen aquí actualizando otro capitulo mas, ya falta poco para el nacimiento y a esta historia aun le falta espero que hayan disfrutado este capitulo.
Querida Lexia siestas leyendo esto es para ti una pequeña actualización que espero te alegre aunque sea un poco ¡Animo todos en el grupo te apoyamos y extrañamos.
Gracias a todo y nos leemos pronto Saludos ttebayo!
