Declaración: No soy dueña de los personajes de Dragón Ball, que aquí se utilizan, (Claramente se nota) con fines de entretenimiento

La escuela por algún motivo se sentía más pesada ese día, las clases parecían ir más lentas que en otras ocasiones, y los nervios la estaban atormentando, aun cuando no lograba saber por qué se sentía tan preocupada, después de todo, las cosas iban bien, Suno estaba algo molesta con ella porque Bulma no le devolvió las llamadas, o los mensajes, pero tan pronto como la peli roja se enojó, igual se contentó con su amiga

Bulma miro de nuevo el reloj en la pared de su salón, las manecillas parecían ir con demasiada lentitud, quizás era que su teléfono se había quedado tirado a un lado de la cama de Vegeta, después de todo, había estado durmiendo en aquella recamara, sin importarle nada, pues no había quien se lo impidiera

"Tranquila amiga, hoy pareces realmente desesperada por salir de aquí" Suno se rio entre dientes mientras miraba a Bulma "No te culpo, cuando el maestro se pone a contar su vida, sí que es para matarnos de aburrimiento"

Bulma miro a la peli roja, y sonrió

"¿Quieres salir hoy?" Pregunto Bulma "Te lo debo por lo del otro día, ya sabes… no fue mi intención"

Suno se enderezo en su asiento, y se cruzó de brazos, levanto su cabeza haciendo una mueca de enojo, le volteo el rostro a su amiga y negó con la cabeza

"No me tienes nada contenta Bulma, me ignoraste, y ni siquiera tienes la intención de contarme que has estado haciendo últimamente… así que comprenderás que a menos que te disculpes conmigo, no saldremos a ningún lado amiga" Suno trato de esconder su rostro, para que Bulma no notara su enorme sonrisa traviesa

La peli azul suspiro con resignación, e hizo un pequeño puchero

"Vamos Suno, no seas así, ya perdóname, te prometo que saldremos hoy todo el día"

Suno miro a su amiga, aun con los brazos en el pecho, y su mueca de disgusto

"¿Y qué pasa con el psicópata de tu hermano?" Pregunto la chica

Bulma se rio, y se encogió de hombros

Había escuchado a Vegeta, tenía entendido que ese día estaría realmente ocupado con tramites de su escuela, así que seguramente no estaría en casa temprano, así que podía darse el lujo de salir con Suno, sin avisar, pues nadie estaría llamándola

"No te preocupes por Vegeta, él estará seguro toda la tarde con Goku, así que no me buscara" Prometió la peli azul

Los ojos de Suno brillaron "En verdad, debes decirle a tu hermano que me presente a su amigo, él es tan… tan guapo, y muero por conocerle" Suspiro la peli roja

Bulma negó y rio "Lo conoces, sabes todo de él, desde hace mucho amiga mía, solo te falta el valor para ir pararte frente a él y decirle… -Oh Goku… me gustas tanto, por favor bésame, y hazme lo que desees- " Se burló Bulma imitando la voz de Suno

La peli roja se sonrojo hasta las orejas

"No estoy tan desesperada" Replico con una leve mueca

Bulma rio "No claro que no… así como es seguro que Tapion no tiene interés en ti, pero bueno"

Las dos se rieron, ante ser atrapadas por el profesor, que terminaba de relatar su conmovedora historia de cómo había crecido con el sueño de enseñar a los demás…

"Señoritas Bulma y Suno, díganos por favor que es eso tan gracioso que las mantiene tan interesadas en otras cosas" Carraspeo el hombre con la mirada afilada a las dos jovencitas

Las dos miraron al hombre, sus rostros palidecieron, ahora si estaban metidas en graves problemas

-0o0-

Vegeta llego a casa, estaba cansado, ver los tramites de su escuela era demasiado tedioso, solo deseaba terminar todo pronto. Aunque igual temía que llegara el fin, porque eso significaría tomar una decisión, irse durante el tiempo que Bulma aun fuera menor de edad, o bien, podía quedarse ahí, en la cuidad, con ella, arriesgándose a que sus padres supieran la relación que ambos habían formado de manera muy intima

No quiso pensar más en eso, solo quería llegar, y mirarla a ella, para sentir paz de nuevo. Quería mirarla con esa sonrisa enorme en el rostro, esa misma que el daba a él, cada que deseaba algo, y trataba de manipularlo, sin duda sabía bien como dominarlo

Flashback

Ella tenía apenas 10 años, mientras Vegeta ya había cumplido sus 12 años, y se encontraba en la secundaria

Se levantó temprano para alistarse e irse a la escuela, pero antes, paso a la recamara de su pequeña hermana, quien la noche anterior se había quedado despierta hasta tarde, esperando que él tuviera tiempo para pasar con ella. Sin embargo, la niña se quedó profundamente dormida, y en sus manos se había quedado con unas pertenecías de su hermano, nada que pudiera realmente lamentar, pero si las necesitaba, así que se adentró con cautela a la recamara de ella

La respiración de su pequeña hermanita era constante, pero tan tranquila, que no pudo más que acercarse y mirarla…

El rostro pacifico de la niña era hermoso, sus pestañas estaban rizadas aun sin necesitar del maquillaje que algunas de sus compañeras empezaban a usar. La pequeña peli azul dormía con una bata rosa, con figuras infantiles, pero una de sus piernas salía de la sabana, la piel blanca y tersa de la niña se veía deseable

Vegeta no sabía que lo impulsaba a mirar tanto a su pequeña hermana, solo sabía que disfrutaba mucho mirarla, ver sus cabellos revueltos, mientras dormía con tranquilidad, hasta que ella inconsciente, sonrió…

No podía dejar de pensar en que soñaba la niña para tener esa enorme sonrisa en su rostro, sin embargo, lo que fuera, segura la hacía muy feliz, y eso le agrado

Sin darse cuenta, estaba mirando la pierna que salía de la sabana, y entonces sintió su corazón golpearle con fuerza, un deseo de pasar sus dedos por la tersa piel de la niña lo invadió, en verdad quería y deseaba tanto tocarla. Poder sentir la textura de su piel, el calor… pero se negó ese derecho. Otras veces la había tocado, la abrazaba, tomaba su mano, le jalaba las mejillas, y besaba su frente… pero el deseo de tocar su pierna, era diferente, quería hacerlo despacio, con las yemas de sus dedos, ver su rostro mientras lo hacía, para ver si a ella le agradaba

Se agacho un poco para escuchar lo que ella balbuceaba, pues su boquita no dejaba de moverse mientras se removía un poco cambiando el peso de su cuerpo, cuando se puso de lado, mirándole a él

"Hermano… abrázame…te quiero… hermano" Bulma estaba soñando con él

Vegeta abrió los ojos grandes, y entonces su mano llego al rostro de ella, y empezó a mover un par de cabellos azules, para dejar su rostro completamente visible, entonces acuno su rostro entres sus manos, y se acercó a ella… quedando sus narices pegadas, mientras ella aun movía sus labios, y dormía

Miro su boca, podía sentir el calor de su aliento, podía sentirla tan cerca, que solo un impulso haría que la besara, la tentación era enorme, sentía tantas ganas de saber si sus labios eran tan suaves como aparentaban

Ni siquiera la niña de cabellos negros de su nueva escuela había logrado que se sintiera así, ni cuando su cuerpo había chocado con el suyo, cayéndole encima, con su rostro pegado al suyo, y esa risita nerviosa, o el sonrojo en las mejillas de la niña… y esa niña era diferente a su hermanita, aquella niña estaba en pleno desarrollo, su cuerpo ya no era el de una niña, parecía el de una señorita, tenía sus pechos en pleno desarrollo, sus caderas empezaban a crecer, pero por alguna razón, no le hacía sentir como su hermanita ahora

Esa pequeña niña de cabellos azules, que no tenía más que el cuerpo de una niña, que miraba con grandes ojos azules limpios, que siempre estaba sonrojada, y le miraba con admiración, esa que se aferraba a su pierna cuando el enorme perro de sus vecinos ladraba por verles pasar, la misma que aún le pedía que la cargara en su espalda para llevarla al parque cercano

Esa que aún era una niña, se veía aún más deseable y hermosa que la niña que le pretendía en su escuela. Esa pequeña que estaba dormida, con el cabello hecho un lio, y una bata infantil, se veía más hermosa que cualquier otra niña que él conociera, y por alguna razón, a ella si le provocaba besarla

Sin embargo, el sonido de una puerta abriéndose a lo lejos de donde estaba, lo saco de su pensamiento, su madre se había despertado y no tardaría en llamarle para que comiera algo antes de partir

Miro sus manos que aún tenían apretando el rostro tierno y durmiente de su hermanita, soltó poco a poco, y dio un beso en la frente de la niña, mientras se alejaba para tomar sus cosas y salir igual de silencioso de aquel lugar

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Días después, y aun miraba a su pequeña hermana, mientras corría por el parque, con una pequeña pelota amarilla brillante, seguida por un par de niños, que trataban de atraparla, para quitarle el juguete

A su mente solo venían esas imágenes, donde ella estaba plácidamente durmiendo, o cuando se levantaba, y no se daba cuenta que su bata dormir se levantaba más allá de sus rodillas, en ocasiones mostrando su dulce, y tierna ropa interior, de colores pastales, y diseños infantiles

Se obligaba a no mirarla, pero ella hacia un puchero tan lindo, mientas se frotaba el rostro, que hacía que deseara abrazarla, mientras acariciaba sus cabellos, y le daba un beso en los labios

Metió sus manos en los bolsillos, se sentía tan raro todo aquello, pero por alguna razón, tenía presente que no podía preguntarles a sus padres porque le nacía ese deseo por tocar a su hermana de manera diferente

Entonces, en su campo de visión apareció su amigo de cabellos alborotados

"Oi, Vegeta… ¿Quieres venir?, vamos a jugar un rato Futbol en la cancha de aquí junto" Grito el chico de cabellos negros

Vegeta desvió su vista de la niña de cabellos azules

Kakaroto miro a donde los niños jugaban, y asintió, sabía que seguro Vegeta estaba encargado de cuidar de la pequeña Bulma, pero había tanta gente ahí, que podía dejarla jugar tranquila, después de todo, la cancha estaba solo a unos metros del parque

"Vamos, puedes mirarla desde la cancha, y dudo que valla a salir de aquí en un muy buen rato, anda Vegeta, solo nos falta una persona, además, estará ahí tu admiradora" Goku entre cerro los ojos, y movía las cejas de manera picará

La niña que había chocado con él en la escuela días antes, ahora estaba siguiéndole a todos lados, se sentaba cerca de él en las clases, y chillaba a voz en cuello, que le gustaba

Vegeta hizo una mueca "Iré a jugar, pero no quiero a esa niña molesta cerca de mi"

Kakaroto se rio "Vamos, no seas amargado, además, Lin, es muy bonita, y agradable"

Vegeta gruño, y dio una mirada afilada a su amigo

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Vegeta estaba sudado, tenía la camisa llena de tierra, y pasto. Le dolía la pierna, uno de sus amigos, le había dado en el tobillo, impactándole los tacos en la pierna, haciendo que callera de inmediato, y aunque el dolor no fue tan grande al principio, sin duda ahora que se estaba enfriándose era demasiado agudo

Se acercó con cuidado al parque, vio a su pequeña hermana sentada en una banca, mientras sostenía con fuerza su pelota amarilla, y miraba a su alrededor

La niña se levantó de la banca y se acercó a su hermano, con una sonrisa

"Vegeta, ¿Podemos ir por un helado antes de llegar a casa?" La sonrisa en el rostro de la pequeña le hizo olvidar por un segundo el dolor agudo en la pierna

Pero no fue suficiente, pues tan pronto como intento dar un paso más cerca de su hermana el dolor le punzo, haciendo que se quejara

"Bulma… y si te llevo otro día, podemos venir mañana" Se dejó caer un poco

La peli azul se mordió el labio, y se cruzó de brazos

"Me has dejado sola en el parque hermano, y ahora vienes sucio, y hueles feo, seguro te fuiste con tus amigos, y no me quieres llevar por un helado cuando me quede, aquí solita, y pudieron robarme… ¿No me ibas a extrañar verdad?" Los ojos de la peli azul se agrandaron mientras se llenaban de agua

Vegeta miro a su hermanita… esa niña era definitivamente manipuladora, pero entonces una sonrisa apareció en el rostro de la pequeña de ojos azules

"Te perdono hermano, vamos a casa… podemos ir por el helado otro día"

El azabache no podía creer lo que sus ojos veían, su pequeña hermana de pronto cambiaba de opinión, pero lo que más le impacto fue la sonrisa tan linda de la niña, que hacía que se sintiera aún más mal como hermano mayor

La tomo de la mano, y se enderezo

"Vamos, podemos ir por ese helado antes de ir a casa"

Fin Flashback

Al entrar a la casa, sintió el silencio envolver el lugar, y no le agrado nada la sensación de soledad. A pesar de que anteriormente había llegado a casa, y se había encontrado solo, por alguna razón, esta vez se sentía completamente aislado, y derrotado, su corazón se encogió, y su pecho se apretó…

De pronto el timbre de la casa sonó, y eso hizo que la sangre se le helara en el cuerpo, camino despacio hasta la puerta principal, y abrió la puerta, para mirar de frente a dos hombres, ambos con trajes policiales, y sus rostros terriblemente serios

"¿Se les ofrece algo?" Por alguna razón su voz no sonó segura como de costumbre

Los hombres le miraron de pies a cabeza

"¿Vegeta Briefs?" Pregunto uno de los oficiales "¿Hijo de Trunks y Bunny Briefs?"

Vegeta asintió y trago el nudo en su garganta

-0o0-

Bulma camino con la mochila en la espalda, estaba realmente feliz, el día con Suno había sido bastante agradable, su amiga de pelo rojo había dejado de insistirle con saber con quién y donde había estado, y por qué no le constaba el teléfono

Las calles de su casa se encontraban extrañamente ruidosas, y cuando se acercó a la esquina de su casa, se sorprendió, había un par de coches policiacos en su casa, y algunos hombres uniformados en su entrada

Sintió molestia, ¿Acaso Vegeta había llamado a la policía cuando ella no apareció temprano en la casa?, no eso no podía ser, o tal vez se asustó por que no podía comunicarse con ella por su teléfono… pero, ¿por qué tanto alboroto?

Corrió rápido, y entro en el patio de su casa, entonces miro a los policías, y de la casa vio salir a Goku, el amigo de su hermano, con un rostro serio, y entonces la miro…

"¡Vegeta… debes venir, Bulma… ella está aquí!" Grito Goku

Rápidamente por la puerta apareció Vegeta, quien tenía el rostro serio, sus ojos ligueramente rojos, y un rastro en sus mejillas indicaba que en algún momento había llorado, cosa que hizo a Bulma tensarse, pues no recordaba nada tan grave que pudiera hacer a su hermano derramar una lagrima

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Un hombre entro a la enorme sala de estar, donde una mujer bebía su té, y se acercó a la mujer, mientras sostenía un teléfono en la mano

El hombre extendió el teléfono a la mujer, y esta lo tomo

"Dime, ¿Has encontrado algo?" Pregunto la mujer con bastante serenidad

"Encontramos a la mujer y su esposo, solo que no como esperaba… tuvieron un accidente, la mujer está en el hospital, y su esposo… él hombre está muerto señora"