A Lexa no le costó mucho llegar al parque, estaba apenas a unas calles del edificio donde vivía. Parecía un parque tranquilo, había una zona de columpios donde varios niños jugaban bajo la atenta mirada de sus padres. Junto a la zona de columpios había un pequeño lago con algunos bancos. Lexa reviso sus zapatillas y cuando iba a darle al play a su música algo le llamo la atención, algo no alguien, ella. Lexa observo como Clarke corría mientras canturreaba y sonreía, nunca había visto a alguien tan feliz haciendo ejercicio. Se quedo parada observando como la rubia se alejaba, no pudo evitar mirarla de arriba abajo, pero su mirada se detuvo en el culo de la rubia, esos pantalones de sport le hacían un culo perfecto.
Al principio pensó en acercarse a ella y saludarla, pero recordó que aún estaba enfadada con la rubia por apartar la mano de ella como si sintiese repulsión. Entonces decidió empezar su carrera en sentido opuesto al que llevaba Clarke. No se esperaba encontrársela allí, no sabía porque pero esa chica le llamaba la atención y eso era algo que no pasaba desde hacía bastante tiempo. Desde Costia. Mientras seguía su marcha no pudo evitar pensar en ella y sentirse mal, nunca iba a olvidar aquel día que lo cambio todo.
Lexa acababa de salir de la universidad, estaba contenta había podido salir antes de clase y le iba a dar una sorpresa a Costia. Le había escrito un mensaje antes de salir de clase pero Costia no había respondido, daba igual. Sonrió.
[Lexa 12:58]: Acaba de terminar mi clase. Ya te estoy echando de menos, quiero despertarme contigo a mi lado todos los días. Perdón por dejarte esta mañana en casa y salir pitando pero tenía examen, la próxima vez desayunamos en la cama. Pero te espero en mi casa cuando salgas de clase y así consigo que me perdones, tengo algo que darte. Muchos besos. Te quiero 3
Seguro que está en clase. La había dejado en la cama antes de clase. Pero ella también tenía que ir a la universidad una hora más tarde. Había sido difícil alejarse de ella por la mañana, le encanto despertarse y mirar como sonreía mientras dormía. Quería pedirle que se mudase con ella, quería despertarse todos los días a su lado. Ella prepararía la comida y después la llamaría para invitarla, era su día. Ese día era su aniversario. Quería que todo saliese perfecto, así que también escribió a su hermana Anya para que no se pasase por casa, desde la muerte de sus padres vivían en la casa familiar que habían heredado.
[Lexa 13:00] : He salido antes de clase, voy a casa. Y tengo algo que pedirte. ¿Puedes dejarme la casa para mi sola hoy? Porfa Porfa
Nada. Otra que no responde. ¿Qué le pasaba hoy a todo el mundo con los móviles?
Se subió a su moto, se abrocho la chaqueta de cuero negro, se coloco el casco y puso rumbo a casa. Cuando llegase seguro que ya tenía respuesta de alguna de ellas. Las dos personas más importantes de su vida eran ellas, su hermana y su chica. Entre ellas no se llevaban del todo bien, Lexa notaba que a su hermana no le gustaba verla con Costia. Cuando llegaba a casa y las veía juntas normalmente se iba o se encerraba en su cuarto. Ella no le daba importancia, pero siempre le había parecido extraño. Su hermana se llevaba bien con Costia hasta que le dijeron que estaban saliendo. Era raro. Desde ese día no paraba de hablarle borde o soltar indirectas que no entendía. Costia siempre le decía que pasase de ello, pero no podía evitar rayarse a veces.
Pero este no era el día.
Hoy iba a ser el día perfecto, su día, lo notaba.
Llego a su casa, aparco su moto y se dispuso a entrar. Escucho música dentro, seguro que su hermana estaba encerrada escuchando música y por eso no había respondido a su mensaje. Entro con cuidado para no hacer ruido, iba a darle un pequeño susto. Camino por el pasillo y vio que efectivamente la música salía de la habitación de su hermana que además estaba entreabierta.
Se acerco sigilosamente casi sin hacer ruido, puso su mano en la puerta para abrirla y gritar Bu. Cuando se quedo helada al ver lo que tenía delante. Sintió que el suelo se abría a sus pies, no podía creer lo que estaba viendo. Su hermana estaba tumbada totalmente desnuda sobre Costia. Su Costia. No podía respirar, esto no podía estar pasando. Tenía que ser una pesadilla. Costia también estaba desnuda mordiendo el cuello de su hermana mientras gemía de placer. Estaban follando joder, su novia y su hermana. Lexa sintió como la rabia rompía su corazón en pedazos y como sus ojos se llenaban de lágrimas, de dolor y rabia. Los dos sentimientos mezclados entre sí. Lexa dio un puñetazo a la puerta, esto hizo que las otras dos la mirasen sorprendidas y se separasen de golpe.
- Lexa esto no- dijo su hermana mientras intentaba levantarse y taparse con una camiseta. Costia no dijo una sola palabra, solo tapo sus pechos con sus manos mientras la miraba sorprendida.
Lexa la miró con los ojos llenos de lágrimas, no podía creerse la escena que tenía delante. Ella estaba tan ilusionada planeando la sorpresa para Costia y ahora. Ahora estaba casi sin aire, rota, se sentía totalmente vacía. Rota. No podía ni moverse hasta que vio como su hermana se acercaba a ella, estaba intentando agarrarla por el hombro.
- Lexa por favor puedo explicarlo- dijo casi como un susurro.
- Explicarme los cojones, hay cosas que no necesitan explicación joder, estabas follando con MI novia. MI hermana estaba follando con MI novia. – Le gritó a su hermana mientras le daba un puñetazo en la cara y salía corriendo de la habitación- No quiero veros en la puta vida, para mi estáis muertas las dos, traidoras.
Salió corriendo de su casa. No quería volver a verla, no quería volver a ver a ninguna de las dos. Se subió a su moto con los ojos llenos de lágrimas, el corazón a mil y la rabia inundando todo su cuerpo. Joder no podía estar pasándole a ella.
Se subió en su moto y acelero, saliendo de allí a toda velocidad. Decidió refugiarse en casa de Lincoln su mejor amigo. Allí ninguna de ellas podría encontrarla, le haría prometer a él que no les dijese donde estaba.
Apretó la mandíbula recordando aquello, pensaba que nada podía dolerle más que aquella traición, pero la vida es así, cuando crees que no pude pasar nada peor acaba pasando. No se había dado cuenta pero había aumentando el ritmo de la carrera recordando, y estaba exhausta. Decidió sentarse en un banco y coger un poco de aire. Respiro hondo intentando relajarse mientras pasaba sus dedos por su tatuaje. Tenía que aprender de todo lo que paso ese día.
Había pensado que iba a ser su día, y fue todo lo contrario. Si fue un día importante.
Fue el día que cambio completamente la vida tal y como Lexa la conocía.
Clarke seguía corriendo por el parque, se sentía más relajada. Siempre le había sentado bien hacer ejercicio. Se había serenado un poco y se le había ocurrido una idea, seguro que Octavia la apoyaba con su plan. Paro un poco mientras observaba a su alrededor buscando a su amiga. No pudo evitar fijarse en una chica sentada en un banco, no muy lejos de donde se había parado ella. No lo podía creer era Lexa. La reconocería en cualquier sitio, la observo desde donde estaba mirando su cara, parecía que tenía los ojos brillosos y se acariciaba un tatuaje.
No se había fijado que tenía uno cuando la vio salir de la ducha, desde esa distancia no podía observar bien que era. Bueno cuando la vio salir de la ducha su cabeza solo había podido pensar en quitarle todo y besar cada milímetro de su piel, en morder esos labios carnosos y hacerla gritar su nombre durante toda la noche. Alguien toco su hombro y se asusto.
- Vaya vaya ¿Estás acosando otra vez a la vecina? – Octavía sonrió mientras le guiñaba un ojo a su amiga.
- No, pero he tenido una idea para hablar con ella, pero necesito tu ayuda – la mirada de Clarke resplandeció de felicidad.
Tenía un plan. Iba a conseguir todo lo que había imaginado hacer con aquella chica esa noche. Pero primero tenía que conocerla más.
- ¿Solo hablar? Te la comes con la mirada – empezó a reír mientras caminaba junto a Clarke hacia la puerta del parque- Yo solo participo en planes divertidos e interesantes, asi que solo te ayudare si es algo más que hablar, tú ya me entiendes- Termino la frase moviendo la cejas de forma sugerente.
Clarke no pudo evitar reírse. Si su amiga supiese todo lo que se le había pasado por la mente el día que vio a Lexa, seguramente no tendría dudas sobre lo interesante de su plan. Pero primero tenía que averiguar si ya había pasado algo entre ellas y no lo recordaba por el alcohol o que le pasaba a esa chica.
- Tranquila, hablar es la fase 1, todo a su tiempo – sonrió a su amiga.
grGracias por todos los comentarios espero que os guste :) intentaré publicar el siguiente mañana un saludo!
