CAPITULO 8 "BREAKING THE LAW"
Disclaimer: Los personajes de Big Hero 6 y Coco no me pertenecen; pertenecen a Disney y a sus respectivos creadores. Sólo los uso por afición y nada más.
NOTA: En este fic, los personajes principales (Miguel y Hiro) son mayores de 18 años. Contenido +15, palabras vulgares/altisonantes, situaciones graciosas, fluff, action, relax, ROCK/METAL YEAHHHHHH y ¡muchas cosas más!
BIEN, ESTA ERA LA PINCHE SORPRESA. Ya tenía listo el cap (casi)... pero como dije anteriormente, lo recorté alv porque estaba muy largo... Y de todas formas me quedó largo.
AGH, NO IMPORTA XD
OLVIDÉ DECIRLES QUE: *EL KITSUNE* es un personaje mítológico de Japón, se le representa como un zorro de nueve colas que protegía los bosques y las aldeas. Era adorado por ese instinto protector y se caracterizaba por poseer una inteligencia superior a la de los zorros comunes.
SUGERENCIA Y ADVERTENCIA (NO LA IGNOREN)
Aquí están las listas de canciones que interpretó Miguel en el concierto. Sólo puse tres... porque dos horas son un chingo. Seguro se preguntarán "NO MAMES ONLY ¿POR QUÉ ESAS?" Hay una buena razón lo por cual puse específicamente esas canciones. Luego les explicaré.
1) Beat it-Michael Jackson versión (o si lo prefieren, pueden escuchar la versión de Fall Out Boy)
2) Ashes Of The Dawn-Dragonforce
3) Breaking The Law-Judas Priest.
Si no les gusta este género, pues no reproduzcan los videos y ya XD. Eso es todo. Ahora sí, a leer.
CAPITULO 8 "BREAKING THE LAW"
El viernes...
Miguel fue a visitarme al dormitorio después de clases. Ese día me había despertado de malas por el desvelo reciente, y mis ojeras comenzaban a hacerse MUY NOTORIAS, parecía un mapache aplastado por un camión en la carretera... y no era para menos, confirmé mi estado lamentable desde que abrí la puerta, porque asusté a Miguel.
— ¡AY VIRGENCITA!—exclamó entre asustado y alarmado—No te vi en todo el día y ahora te encuentro con tu carita toda demacrada...
—Agh, ya cállate imbécil. Tuve una mala noche — me hice a un lado para dejarlo pasar.
Ambos nos sentamos en la cama para conversar más a gusto. Pero el sopor provocó que me acostara en la cama y cerrara los ojos. Quería dormir de inmediato.
—Hiro...—Miguel me miró preocupado— ¿Has dormido bien?
—Agh, no del todo. Estoy muy cansado, siento que moriré.
—¿Descansaste al menos entre ayer y hoy?
—No... el prototipo y la programación del nuevo robot me quitaron el sueño—mentí. Le había dicho a Miguel que necesitaba armar otro proyecto de emergencia y presentárselo al doctor Reynolds para obtener créditos extra.
—Perdona por no ayudarte...—Oh, creyó que era por el exceso de trabajo que me inventé a última hora.
—No importa—dije con sinceridad, para no preocuparlo de más— ¿Cómo te fue en los exámenes?
—Súper, los exámenes me salvaron. Una semana más y por fin mandaré a la chingada al Profe de Solfeo—Miguel estaba radiante, mucho más relajado y más contento. Me encantaba su estúpida sonrisa; preferia verlo así de feliz que preocupado por problemas externos.
—¿Cuánto obtuviste?
—95
—¿Qué?— me emocioné y brinqué de la cama—Fuck, entonces si naciste para ser músico—me sorprendí por la noticia.
—Te lo dije, no iba a desaprovechar la oportunidad que Mamá Cass y tú me brindaron.
—Qué bueno, me alegro por ti.
—¿Y tú?—preguntó algo impaciente, rascándose la nuca—Bueno, ya sé que eres el más inteligente en esta escuela, así que... supongo que obtuviste un promedio perfecto.
—Uff, que te puedo decir— sonreí por el comentario — Soy imparable. Termine un examen de dos horas en 15 minutos.
—Te dicen "El súper Hiro"
—Jajajaja... si—Ese apodo me recordó mis aventuras con Big Hero... Fue algo extraño recordar todo. Quizá debía contarle a Miguel... Pero no era el momento adecuado—Bien, todavía falta desempacar algunas cosas ¿Quieres que te ayude?—pregunte de manera natural.
—Ya hiciste mucho por mí, amor.
—Te ordeno que me dejes ayudarte — aproveché la situación — CUALQUIER TIPO DE AYUDA que yo te ofrezca, la recibirás—Oh si, debía asegurarme de que Miguel aceptara el dinero que estaba juntando. SI no ¿Qué caso tenía?
—Pinche chinito terco—bufó con molestia—Bueno, está bien.
—Vuelves a ser mi esclavo de manera regular, pero todavía te ayudaré a desempacar.
—Gracias, chino bonito.
—¿Otro apodo?
—Me encantan
—Eso supuse. Bien, vámonos al café—dije mientras tomaba mis cosas y escondía en mi mochila el Megabot.
—Ahhh... Bueno, sí quiero que me ayudes, pero no en este preciso momento. Tengo ensayo en media hora.
—Ah, es cierto—recordé a medias lo que Miguel me había platicado de la banda. Gracias, memoria a corto plazo—¿Cómo vas con eso?
—¡Bien! Hasta yo me sorprendí al volver a tocar una guitarra eléctrica. Ya terminamos de ensamblar las canciones. Hay detallitos, pero estamos puliendo todo. No mames, el chino de Dragonforce toca de puta madre—Miguel pasó su brazo por mi hombro—Es chingón, así como tú.
—Ja, dudo que sea tan genial como yo—golpee a Miguel en el hombro mientras lo acompañaba a la salida— ¿Entonces llegas allá?
—Si, te veré en el café.
—Vale. Adiós, idiota.
—Adiós, mi pinche chino bonito—dijo al despedirse, con un beso en los labios.
Cerré la puerta y me fui a acostar en mi sagrada cama. . De verdad necesitaba dormir por lo menos quince minutos antes de ir con Tía Cass, de lo contrario, mi mal humor crecería desmedidamente.
Me dejé caer en la cama de lleno, y en menos de cinco minutos, ya estaba roncando. Dicen que cuando has sufrido un desgaste físico y mental, el cerebro no permite que sueñes porque concentra toda la energía en la recuperación de tu sistema nervioso e inmunológico... pero esa vez, no fue así. Estaba soñando algo muy extraño.
Miguel y yo estábamos encima de una motocicleta, yo iba manejando mientras él gritaba eufórico. Al parecer estábamos escapando de algo o alguien. Sentía la adrenalina recorrer cada parte de mi cuerpo, sentía el viento pegando en mi rostro, sentía los brazos de Miguel rodeando mi cintura con fuerza.
Hubo un cambio de escenario muy repentino; él y yo estábamos en un lugar tranquilo, al parecer, en una azotea de algún edificio alto de la ciudad... Ambos estábamos contemplando la luna. Miguel tenía su cabeza recostada en mis piernas, mientras sujetaba mi mano.
—La luna es hermosa, pero no se compara contigo—dijo Miguel, como forma de halago.
—Cállate, idiota... Me diste un susto de muerte
Desperté un poco exaltado. Ese sueño parecía muy real... Las sensaciones físicas que llegas a experimentar en los sueños pueden llegar a ser tan reales que cuestionas la veracidad del sueño.
Pero no era momento de ponerse a pensar en eso, porque seguramente Tía Cass me mataría... Había prometido visitarla a las 2:00 y me encontraba retrasando por dos horas. ¡JODEEEEEEEER!
Tome la mochila apresuradamente y salí corriendo del domitorio para ir al Lucky Cat Coffee.
—¡Hola Tía Cass!—dije mientras entraba al Lucky Cat Coffee
—¡Hiro! Ohh, cariño, has vuelto — Tía Cass me saludo desde el extremo de la barra.
—Sí, vine a ayudar a Miguel para desempacar.
—¡LLEGASTE MUY TARDE!—Alzó la voz e medio del murmullo de los comensales—Pero puedes pasar, ¡aprésurate!
—Gracias tía—dije mientras subía las escaleras—¿Miguel está arriba?
—Creo que sí cariño.
—Bien. Luego te veo.
Me dirigí a mi antiguo cuarto escaleras arriba; las cosas y los muebles estaban acomodados de manera estratégica para darle más espacio a una sola persona. Casi nada había cambiado... Además, las pertenencias de Miguel estaban ahí, y sólo quedaba organizar su ropa y una que otra caja.
—¡Hiro!—era Miguel, subiendo las escaleras—lamento la tardanza, es que el ensayo se alargó.
—No te precoupes, también llegué tarde. ¿Cómo te fue en el ensayo?—pregunté mientras le ayudaba con su guitarra—¿Ya estás listo?
—Yes, más que listo. Fue el ensayo general y no es por alimentar mi ego... pero suena chidísimo.
—Te irá muy bien—dije mientras arrastraba la maleta más grande, donde estaba la ropa del mexicano—¿Comenzamos con ésta?
— Si, a ver—Miguel abrió y vació el contenido de la maleta en mi antigua cama—Ya está, sólo debo guardarla en la cómoda. Creo que... la organizaré por colores esta vez.
Me hizo gracia al ver que su ropa estaba doblada y bien organizada. Recordé que, al menos en mi cuarto, Miguel siempre se quejaba de la limpieza y de la ropa tirada en el suelo.
— Perfecto—dije mientras empezábamos a seleccionar las prendas. Las camisas en los ganchos y las playeras en la cómoda, proseguimos con los pantalones, después con los calcetines y finalmente con su ropa interior.
Estaba doblando con flojera sus prendas, hasta que me percaté de algo "interesante". En medio de todos los boxers, estaba uno bastante peculiar. Lo tomé y lo examiné rapidamente.
—Creo que me llevaré esto—sonreí burlándome del bóxer rosado.
Miguel se dió cuenta y se sonrjó al la prenda entre mis manos.
— ¡HIRO! DEJA AHÍ, YO ME PUEDO ENCARGAR DE MIS PINCHES CALZONES—Miguel intentó quitármelos, pero fui más rápido y me escabullí, dejando el boxer fuera de su alcance.
—No sabía que te gustaba el color rosa—estiré el bóxer como si se tratara de una resortera.
—Pinche chino, ya dámelos—intentó quitarmelos de nuevo — ¡Y NO ME GUSTA EL ROSA, CUANDO LOS COMPRÉ ERAN ROJOS Y SE DECOLORARON!
—Atrápalos, rosadito—dije mientras lanzaba la prenda por los aires.
—¡Hiro! ¡No es gracioso!—atrapó sus boxers y los guardó en la cómoda.
Miguel me atacó con una tacleada, derribándome en la cama e inmovilizándome.
—APRENDE A RESPETAR LA ROPA DE LOS DEMÁS—dijo mientras comenzaba a hacerme cosquillas.
—¡Miguel! Ya jajajaja, ya déjame, Jajajaja, idiota—entre risas, tomé la almohada más cercana y le golpee el rostro.
Estuvimos jugando por otro rato, hasta que Tía Cass nos mandó a callar.
— ¡CHICOS! ¡LA POESÍA ESTÁ POR COMENZAR, GUARDEN SILENCIO!
—¡SI TÍA/MAMÁ CASS!—respondimos al unísono.
—Ya ves, cállate, si no Mamá Cass me va a correr de aquí por andar de escandaloso con su sobrino—dijo Miguel mientras intentaba hacerme cosquillas de nuevo.
—El único escandaloso eres tú—le respondí, mientras luchaba por liberarme.
Ambos nos recostamos en la cama en son de paz. Miguel estaba haciéndome "cariñitos", acariciándome el cabello y dándome pequeños besos en el rostro, mientras yo me aferraba a su cuello y le permitía besarme.
—Mhhhh, tus besos me vuelven loco—dijo mientras me besaba en los labios.
—Tú ya estabas loco—correspondí al pequeño beso. Esos momentos donde Miguel y yo estábamos completamente solos sin ser molestados por nadie... valían la pena.
— Tú me traes un poco loco, un poquititito loco—canturreó en español
—Debes enseñarme a hablar español al 100%, Honey enseñó lo básico estas últimas semanas, pero como tengo un esclavo personal, te ordeno que me enseñez.
—De acuerdo amor—dijo mientras me aplastaba contra la cama.
— ¡BÁJATE! ¡PESAS!
Miguel se separó un poco y me preguntó repentinamente
—Oye, ¿No quieres ir a mi concierto?— lo miré con duda — Ya casi terminamos el semestre y los exámenes ya pasaron... Entonces... ¿Qué dices, me acompañas?
Me quedé meditando un rato. Me levanté de la cama y le dije:
—No Miguel, estoy muy cansado, quiero dormir todo el fin de semana y... creo que ya me iré al dormitorio, debo buscar algunas cosas que necesitaré.
—Está bien, chinito— se mostraba un poco decepcionado, pero se repuso — Te acompaño si quieres.
—No hace falta... Oye, mañana vengo de nuevo, para... ayudarte a acomodar los muebles ¿sí?
—¡De acuerdo!—exclamó, animado de nuevo — Vete con cuidado.
—Adiós.
Y... le mentí otra vez. No me fui al dormitorio; me dirigí a un callejón donde tendría la última pelea de la semana antes del Grand Battle Bot. Mi racha iba en aumento... me coloqué la máscara de Kitsune y me preparé mentalmente para la batalla.
Suerte, ven a mí de nuevo.
SÁBADO EN LA TARDE...
Estaba en casa de Tía Cass, todavía ayudando a Miguel a acomodar los muebles y escombrando mi escritorio. Debía seleccionar los papeles que todavía servían y desechar toda la basura. Pero era complicado concentrarse en apartar los papeles útiles si él estaba cantando a cada rato.
—...and their words are really clear —decía mientras empujaba el buró.
—Miguel, guarda silencio...
—So beat it, beat it, beat it, beat it—canturreo, intentando imitar la voz de Michael Jackson
—Ese definitivamente no es tu estilo—Todavía estaba pensando en alguna excusa para mi tía en caso de que me llegara a preguntar. De pronto, se me ocurrió algo.
Cuando Miguel se mudó, encontró una caja de comics antiguos. A Fred le gustaban los comics... entonces podía decirle a Tía Cass que iría a la casa de Fred para mostrarle los cómics. Bien, ese era un buen plan.
—Ash, ya perdí la inspiración. Pinche chino—dijo molesto.
—Ya cállate, ¿a qué hora es tu concierto?
—A las 8:00 de la noche, pero debo estar ahí a las 7:00, entonces me iré a las 6:00.
—Woah, es demasiado tiempo ¿no?
—No en realidad, debemos acondicionar y probar los instrumentos. Afinarlos, conectar todo a los baffles, y hacer una pequeña prueba de sonido.
—Se ve que eres experto en eso. ¿Cuándo lo aprendiste?
—Ayer — se encogió de hombros y sacudió sus manos—Mark me explicó que lo hacen en todos los conciertos.
Mark era un tipo que Miguel conoció en su trabajo. Se volvieron amigos por mero impulso y coincidencia. Yo no lo conocía, pero Miguel me había hablado de él.
Mark era cantante de una banda de covers junto con su novia y algunos amigos. Fue él quien le había propuesto al moreno tocar en la banda por un tiempo, hasta que su guitarrista se mejorara de la mano.
—Hiro, ¿Seguro que no quieres ir a mi concierto?—preguntó Miguel, haciendo su cara de cachorro moribundo. Sabía que era la última oportunidad.
—Ya te dije que no, hoy quiero dormir toda la noche. Será en otra ocasión, Miguel.
—Pero...
—No
La cara de Miguel mostraba cierta decepción. Así que trate de remediarlo de algún modo.
—Creo que me quedaré a dormir aquí—solté. Su expresión cambio por completo; ahora estaba feliz. Terminé mi explicación—porque Tía Cass quiere que salgamos mañana en familia—nunca le iba a decir que en realidad me sentía mal por no asistir a su primer concierto de rock.
Me moría por ver su destreza con la guitarra eléctrica, tocando con una banda, vestido con chamarra de cuero y botas militares, con su cabello despeinado y en un escenario enorme. Esa era una faceta de mi novio que de verdad quería conocer. Pero no me sería posible, al menos, no esa noche.
—Perfecto, acondicionaremos el espacio para que te quedes. ¿Trajiste ropa?—Oh yeah. Se había animado por completo.
—Si, está en mi mochila—Dije sin prestarle tanta atención, mientras buscaba algo en mi antiguo escritorio.
—¿En esta?
—Aja...—de pronto, mi cerebro hizo "click", y recordé que dentro estaban el Megabot—¡Miguel! ¡Deja eso!
—Solo acomodare tu ropa, no pienses nada extraño.
Le arrebate la mochila y la escondí debajo del escritorio con rapidez.
—No toques mis cosas, yo puedo acomodarla solo.
—Pinche chino amargado. Ya tranquilízate. Yo no pensaba burlarme de tus calzones como tú lo hiciste—dijo el moreno con dramatismo.
—Jajajaja, no me quería arriesgar—solté un poco tenso.
—Pero yo no soy un ojete como tú—Miguel se acercó para abrazarme por la espalda. Adoraba esos abrazos espontáneos... Pero no lo iba a admitir.
—No soy un ojete, "cabrón"—solté sin mirarlo.
De un momento a otro, sentí una mano de Miguel deslizándose de mi cintura hasta mi cadera.
—Pero te ves tierno cuando te enojas—dijo con burla.
Su mano se deslizó hasta debajo de mi playera. Woah, eso se estaba empezando a descontrolar.
—Mi-Miguel... Q-Qué haces?—empezaba a ponerme más tenso de lo normal. Ese era el primer contacto de "ese" tipo. ¿Acaso Miguel quería...?
—Nada... Solo acaricio a mi novio.
—Es-espera...
Empezó a besarme el cuello. Mierda, empezaba a sentirse demasiado bien... Y me estaba asustando.
—Hiro...—Miguel deslizó su mano hasta la parte trasera de mi pantalón. Sentí como jalaba la orilla de éste...
—Miguel...
Mi mente estaba explotando. Las sensaciones físicas hicieron que me mordiera el labio inferior para disimular los nervios... No estaba listo para eso, pero...
—Esto se llama venganza—dijo Miguel mientras tomaba el resorte de mis bóxers y lo jalaba a una distancia considerable. El idiota lo soltó, provocándome cierto ardor en la espalda baja.
—AHHHHH, ¡MALDITO!—comencé a sobarme la parte afectada.
—Jajajajajajaja, ya me debías muchas, pinche chino.
—¡TE VOY A MATAR!
—Ah no, iré a bañarme. Luego continuamos esto si quieres—dijo con burla, mientras tomaba una toalla y se dirigía al baño.
—¡Esto no se va a quedar así!
—No, se pondrá rojo después—dijo bajando las escaleras.
Ah no, me las iba a pagar. También baje las escaleras para buscar el calentador de agua. Miguel odiaba bañarse con agua fría o con agua demasiado caliente.
Y ese día, el termostato del agua nunca se había visto tan interesante...
Espere a que él abriera la ducha y comencé a jugar con el termostato mientras Miguel se bañaba.
—Ah, supinchemadre, quemaaaaaa—oh si... Eso le iba a enseñar a no meterse con Hiro Hamada. Una vuelta para la izquierda...
—Ay, no mames. ¡Que pedo! ¡Está helada!—escuche como Miguel trataba con desesperación de maniobrar con las llaves.
Estuve jugando con eso por un buen rato.
—Esto SI se llama venganza—hable afuera del baño.
—¡HIROOOOOOOOO!
Me fui corriendo al cuarto para terminar de acomodar algunas cosas. Escuchar a Miguel gritando me inspiró y me lleno de ánimos. Esa sería una gran noche.
Más tarde...
Me morí de risa cuando vi su piel enrojecida por el agua caliente. A veces podía ser muy malvado si me lo proponía.
De cualquier forma, Miguel se vistió de prisa con una musculosa negra, unos jeans, y se calzó sus botas militares marca Rivera. Según él, para darse un aire "rockero", acorde al evento. Se peinó como pudo, tomó sus cosas y se fue al concierto.
Estuve esperando a eso de las 7:00 para salir del café.
Me excusé con Tía Cass... casi, no hubo necesidad de explicar nada. Tome el autobús más cercano para que me llevara al otro lado de la cuidad.
En la mochila tenía la máscara de kitsune (a la que también le coloque un distorsionador de voz), $1,000 dólares, el Megabot y su control, además de algunas papas fritas y una soda que me servirían si me daba hambre.
El Grand Battle Bot era el torneo más grande de todo San Fransokyio. Se realizaba de manera ilegal, debido a las apuestas, pero muchas personas sabían de ese torneo. ¿Por qué la policía no intervenía? Porque la ubicación era un secreto total, la cual se liberaba pocas horas antes del torneo.
Los participantes podían apostar grandes sumas de dinero. Era obvio que los peores criminales de San Fransokyo estaban involucrados en esto. En las peleas de robots anteriores, había escapado de muchos maleantes. El jueves estuvieron a punto de lincharme, pero ya tenía bastante experiencia en el escape. Era bastante flexible y ágil para salir de esos problemas.
Antes no media el peligro, sobreviví a muchas peleas y salí vivo. Sabía que en esa pelea, el riesgo de salir herido o de que me llevaran a la comisaría era del 40%, pero por ayudar a Miguel, estaba dispuesto a correr ese riesgo.
Finalmente. A las 8:00 pm llegué donde se supone estaba el torneo. Era una especie de bodega o de salón enorme de dos pisos. Más parecía un bar de mala muerte que un torneo, si no fuera por los rings que estaban ubicados al centro y en los alrededores del salón. Un escenario se encontraba en la parte trasera, casi dando a una puerta de salida de emergencia. Me imaginé que era el espacio donde el presentador estaría anunciando y dándole seguimiento a las batallas. En los costados, había grandes televisiones donde se apreciaban todos los ángulos de los rings.
Había más de 1,000 asistentes, entre ellos reconocí a peleadores veteranos y a algunos novatos. Al parecer, venían de ciudades vecinas y lucharían por ganar el mayor premio.
Eso me emociono bastante. Era mi primer torneo y estaba dispuesto a ganar. Solo que... Había algo extraño. No era tiempo de pensar en eso...
Me coloque la máscara de kitsune para evitar que me reconocieran. Si se enteraban que Hiro Hamada había regresado a las peleas... Tendría bastantes problemas.
Las luces se apagaron de pronto. Supuse que era hora de empezar...
—Buenas noches, damas, crimínales y caballeros—escuche la voz del presentador. Era un viejo de aspecto desagradable que hablaba por el micrófono.— Bienvenidos al Grand Battle Bot de San Fransokyo.
Todos comenzaron a vitorear mientras las luces se encendían en los rings. Y por ende las del escenario... me di cuenta de que había una gran muchedumbre al pie de este. No recordaba haber leído jamás acerca de un concierto...
—Oye tú—pregunte con voz distorsionada por la máscara a un chico que estaba cerca de ahí—¿Por qué tanto alboroto con el escenario?
—Porque habrá un concierto, zorrito. Una banda de presentará para no levantar sospechas de la policía.
—Será como... Un camuflaje.
—Desde luego. Los organizadores no son tontos. Mientras dure el concierto, tendremos suficiente tiempo para terminar el torneo.
Eso me inspiro más confianza; el presentador siguió hablando.
—Ahora mismo, el registro finalizó. Daremos paso a las apuestas. Dejen su dinero en la plataforma y podrán ser testigos de la masacre de robots más grande de toda la ciudad. Como invitados y carnada esta noche... ¡Les presentamos a la banda "No More Silence"!
Un grupo de chicos salieron detrás del escenario, muy animados, lanzando improperios y recibiendo la ovación del público.
No les preste atención en lo absoluto, pues mi mirada estaba centrada en todos los robots que alcanzaba a ver. Analizaba las debilidades y las armas de cada uno. En efecto, habían mejorado bastante en los últimos años.
—¡Les recuerdo, que esta noche NO HAY REGLAS! Todo está permitido en el Grand Battle Bot... ¡COMIENCEN!—los vítores me estremecieron los oídos.
En el fondo, se escuchaba la voz del líder de la banda.
—HOLA CABRONES ¿¡COMO SE LA ESTÁN PASANDO ESTA NOCHE!?
La muchedumbre le respondió con un grito al unísono
—Bien cabrones. Quiero ver esa puta actitud a todo lo que da. Esto es The Grand Battle Bot y nosotros somos—la voz se transfiguró por y con una técnica "rompe-gargantas" (mejor conocida como "gutural") el tipo gritó—¡NO-MORE-SILEEEEEEEENCE!
La multitud estalló en un grito bastante animado. El sonido de la batería y del bajo comenzó a comenzó a invadir todo el lugar. Como una maldita explosión que me indicaba que ya era hora...
No me dio tiempo de analizar a los integrantes de la banda. Ni siquiera voltee a verlos con detenimiento. Sólo estaba ahí, mirando a todos los competidores. Dieron la señal y subí a uno de los rings casi de inmediato.
Las peleas del torneo se caracterizaban por ser rápidas, sin oportunidad de fallar o de arrepentirse. Quienes subieran primero al ring, serían los que competirían. No importaba quién o quienes fueran los adversarios.
En mi primera pelea de esa noche, mi contrincante era un veterano. Ya había vencido a su robot en múltiples ocasiones. Así que no me preocupaba demasiado.
Esa noche, sólo quería divertirme, como en los viejos tiempos.
Mientras tanto, el cantante entonó una melodía bastante conocida... un clásico.
They told him don't you ever come around here
Don't want to see your face, you better disappear
The fire's in their eyes and their words are really clear
So beat it, just beat it
Qué coincidencia... era la misma canción que Miguel estaba cantando en la tarde. Pero no podía distraerme pensando en él.
La chica de las apuestas de acercó con una bandeja para que depositáramos la cantidad que íbamos a apostar. Dejé en la bandeja $1,000 dólares. El contrario dejó otros $1,000 dólares. Bien, estaba inspirado. Una muy buena cantidad de dinero me aguardaba.
Chiaki me miró con mucho rencor. Ugh, si cara simplemente me daba asco.
—Nos volvemos a ver las caras, maldito Kitsune.
—A mí también me da gusto verte, Chiaki...—tome el control del primer Megabot y lo extendí de forma dramática—¿Listo para perder, OTRA VEZ?
You better run, you better do what you can
Don't want to see no blood, don't be a macho man
You want to be tough, better do what you can
So beat it, but you want to be bad
—Me las vas a pagar, por tu culpa perdí mucho dinero—el tipo tomo el control y su robot se dirigió hacia mí con rapidez.
El robot era pequeño, pero había sufrido bastantes modificaciones. Ahora tenía un rayo que podía perforar diversas superficies... Incluyendo la piel. Eso era jugar muy sucio.
—Ésta vez, no escaparán vivos, ni tu robot ni tú—dijo con malicia. Básicamente, ese tipo quería destruir mi robot, y de paso, matarme.
Just beat it, beat it, beat it, beat it
No one wants to be defeated
Showin' how funky and strong is your fight
It doesn't matter who's wrong or right
Just beat it, beat it, Just beat it, beat it, Just beat it, beat it
Just beat it, beat it
Coloqué mi robot en la plataforma con mucha calma. Activé el Megabot y su cara amarilla-simpática cambió de color a la roja-siniestra. Ese cambio me seguía dando gracia a pesar de haber pasado tantos años.
—Lo que tú digas, idiota de mierda—Planeaba alargar la pelea todo lo que pudiera.
No le daría el gusto de verme morir y mucho menos de saborear mi derrota. En lugar lleno de criminales, al final no quedaba otra opción más que enfrentarlos o volverse uno. Y esa noche, ante la mirada y el juicio de todos, yo sólo era un criminal más. Un criminal con máscara de kitsune y voz transfigurada, por supuesto.
They're out to get you, better leave while you can
Don't want to be a boy, you want to be a man
You want to stay alive, better do what you can
So beat it, just beat it
Tantas peleas, tantos encuentros y jamás iba a cambiar su estrategia. Fue un gran error en primer lugar haber anexado al robot un rayo; podías llegar a herirte a ti mismo si no tenías cuidado. Pero eso sólo les pasaba a los idiotas como Chiaki.
Los servos de levitación magnética fueron de bastante utilidad. Mi bot se desintegró en tres partes, las cuales atacaron diferentes puntos del contrario. Y tal y como predije, Chiaki intentó darles con el láser a todos. No lo consiguió, en cambio, comencé a atacarlo en su propio juego.
You have to show them that you're really not scared
You're playin' with your life, this ain't no truth or dare
They'll kick you, then they beat you,
Then they'll tell you it's fair
So beat it, but you want to be bad
Con una maniobra y gracias a la experiencia previa, el Megabot se deslizó debajo de la estructura del robot de Chiaki. Con un ágil movimiento, le arranqué la pierna izquierda, provocando que perdiera el equilibrio, o al menos eso pretendía.
Just beat it, beat it, beat it, beat it
No one wants to be defeated
Showin' how funky and strong is your fight
It doesn't matter who's wrong or right
El robot giró para mantener el equilibrio y activo el rayo para perforar un poco de mi bot. Oh, una reacción interesante. Analizando a Chiaki, supuse que ahora pretendía perforar sólo una parte del Megabot para lograr desestabilizarlo. Pero lo burle con facilidad.
Sin embargo, yo me había anticipado bastante a cualquier movimiento y mejora de cualquier robot de pelea al que me había enfrentado.
Just beat it, beat it, beat it, beat it
No one wants to be defeated
Showin' how funky and strong is your fight
It doesn't matter who's wrong or right
Las piezas permanecieron juntas, mientras trataba de que Chiaki volviera a activar el rayo láser de su robot.
Tal y como esperaba, en menos de cinco segundos, Chiaki volvió a atacar con el rayo al Megabot. Eso ya me estaba aburriendo, pero debía aguantar, al menos hasta que terminara la canción.
—¿No tienes otro movimiento?—pregunté mientras seguía burlando al robot—Esto comienza a aburrirme.
Just beat it, beat it, beat it, beat it
—YA DEJA DE MOVERTE—jajaja, la desesperación de Chiaki ya era palpable. Unos segundos más...
Sólo necesitaba distraerlo. Acomodé el Megabot de manera que sus extremidades encontraran un ángulo de 72°
Me moví de nuevo con la seguridad de que ahora el tipo iba a atacarme directamente
De pronto, escuche el poderoso solo de la guitarra. Ese solo que sólo podía ser ejecutado por Eddie Van Hallen a la perfección... y casualmente, por el guitarrista de esa banda. Acepto que sonaban jodidamente bien.
Y ahí es estaba, el momento perfecto. Inspirado por el solo, deje que el Megabot se quedara quieto en un lugar. Un punto estratégico.
Chiaki apuntó con el rayo y dijo sintiéndose el ganador.
—Te tengo ¡DESTRUIRÉ TU MIERDA DE ROBOT!
Pero no... lo hizo. Todo ese tiempo sólo estuve buscando el ángulo perfecto. Una de las mejoras del Megabot era la capacidad de reflexión que había instalado en su cuerpo. Añadí como material externo una aleación de aluminio pulido, era mucho más ligera que un vidrio o un espejo, pero con las mismas propiedades. Además, había reforzado al bot para repeler el rayo.
Al disparar el rayo, Chiaki no esperó que su robot cayera fulminado por el impacto del mismo en su propio cuerpo...
Beat it, beat it
Beat it, beat it, beat it
No one wants to be defeated
Showin' how funky and strong is your fight
It doesn't matter who's wrong or right
Just beat it, beat it
Beat it, beat it, beat it
—Pero que rayos—Dijo muy confundido el peleador veterano.
—Has perdido, otra vez—dije triunfante.
—No es.. posible...
—Sí que lo es. Aprende a perder, idiota—dije mientras guardaba el Megabot. Los espectadores comenzaron a ovacionarme, otros a maldecir, pues habían perdido sus apuestas.
La chica del ring se acercó a entregarme el dinero. Y anunciaron al primer ganador de la noche: El chico Kitsune.
Hubiera preferido un sobrenombre más... interesante, pero ese estaba bien para proteger mi identidad. Supongo...
—Gracias, fue un placer hacer negocios con usted—dije mientras me retiraba del ring.
—Algún día... te mataré, maldito Kitsune
—No si yo lo hago primero, Chiaki.
Me dirigí hacia otro ring mientras la banda estaba terminando con la interpretación. Debía felicitarlos o al menos buscarlos en Facebook. Era una coincidencia que tocaran la misma canción que Miguel tarareaba en la tarde. Les tomé una foto con mi celular y me acerqué despreocupadamente al ring más cercano al escenario. Ahí pude observar con más claridad a la banda
Eran cinco chicos: El vocalista, el bajista, dos guitarristas y el baterista. Todos estaban cubiertos con una especie de máscara, que sólo cubria parte de su boca y su nariz, a excepción del vocalista. Él usaba un antifaz bastante llamativo.
Quiza las máscaras estaban de moda.
Cuando el vocalista finalizó la canción, todos gritaron emocionados. El olor a cigarrillo y a alcohol comenzó a invadir la estancia. El vocalista anunció la siguiente canción, mientras yo volvía a subir al ring.
Un par de horas después...
Joder, ya llevaba más de $5,000 dólares de ganancia. Había sido una noche bastante lucrativa, y los chicos de la banda seguían tocando. En efecto, el torneo estaba a punto de terminar y había enfrentado como a 20 tipos diferentes, eso sin incluir cuando me retó un equipo de cinco idiotas esperando ganarme. Jaja... pobres ilusos.
—¿CÓMO SE LA ESTÁN PASANDO HOOOOOY?—otra vez el vocalista. Recibió todavía una gran ovación—YA CASI FINALIZAMOS ESTE GRAND BATTLE BOT. ASÍ QUE TOCAREMOS ALGO QUE ENCIENDA LOS ÁNIMOS QUE SE ESTÁN APAGANDO... CON USTEDES "ASHES OF THE DAWN, DE DRAGONFOOOOOOOOOOOOOORCE—Omitiendo los guturales, ese tipo cantaba muy bien.
Ahora me estaba preparando para la pelea con un novato. Al subir al ring, me di cuenta de que mi contrincante era... un jovencito. Pero siendo sincero, no esperaba que les permitieran el acceso a menores de edad. Pero así son las peleas de robots...
No quería ser tan malo con él, pues me recordaba a mí cuando era apenas un niño... aunque... la cara de susto no se la quitaría nadie.
Mi atención volvió a centrarse en mi contrincante. El niño sacó el dinero. Era unos escasos $10 dólares. Yo me burlé en silencio por un momento y aposté $50 dólares.
—Hey, relájate—intenté que se calmara de algún modo. Tenía sólo 13 años y parecía que era su primera pelea de robots. Vaya forma de empezar...
—No me digas que hacer—contestó el hijo de puta, bastante enojado pero con cara de "Me estoy meando en los pantalones". Okey basta de cortesía. Lo iba a destruir.
—Bien, no seré amable contigo—dije mientras tomaba el Megabot y lo colocaba en modo de ataque.
—Ese robot—dijo el chico—lo he visto antes.
—Ya deja de hablar y pelea—me estaba impacientando
Trapped in this maze of existence, entombed by misery
I was blinded by my fears
Lost in the dark, through the shadows I heard you scream my name
Oh help me, please, out of this nightmare
—Comienza tú, vamos.
El chico me miró y me sonrió socarronamente. Al ver su robot me quedé atónito. No era tan genial como el mío, no eran servos de levitación magnética, sólo era... una esfera pequeña. Trate de no burlarme, lo juro.
All my life I've been playing with fire
Set me free that's my only desire
—¿Cómo te llamas?—pregunté más por curiosidad y cinismo que amabilidad.
—No necesitas saber mi nombre para saber que te voy a derrotar, Kitsune—el chico era demasiado confiado... y me estaba sacando de quicio.
Comenzó la pelea.
The time has come for me
The time to overcome and do what is right
For the world to see
And from the ashes of the dawn I arise
El niño realizó con un ataque muy simple. Mi experiencia me decía "Destrúyelo" pero ahora no estaba seguro... ¿Acaso me estaba ablandando? Simplemente sentí nostalgia. Pero el sentimiento fue reemplazado rápidamente por la decepción y el deseo de ganarle.
Fue un movimiento muy tonto. El Megabot se adhirió a la estructura redonda, ejerció presión en el diámetro de la circunferencia y la pequeña esfera se fragmentó a la mitad. El Megabot le dio una paliza a esa pobre... Bola de metal.
The time has come for me
The time to overcome and do what is right
For the world to see
And from the ashes of the dawn I arise
El chico parecía decepcionado.
—Deme otra oportunidad. Tengo más dinero—dijo mostrándome al menos otros $100 dólares.
Lo mire a través de la máscara y mi instinto me dijo "Está intentando engañarte. Sabes que es una trampa"
—¿Eso es todo lo que tienes?—Su cara llena de miedo fingido e inocencia me alertó. Yo había usado esa estrategia por mucho tiempo.
—Lo siento por no cumplir sus expectativas, señor Kitsune.
Tome otros $100 dólares y los arroje a la bandeja.
Fear deep inside, is it madness that fueled my ecstasy?
Now I'm drowning in my sorrows
Lord answer my prayers, lost in despair, is this the end?
Breaking the silence so real, we'll make it together
—Esta vez ya no finjas... Sé que ese robot está diseñado con alguna aleación extraña. Si piensas que caeré en ese juego, estás equivocado. Vamos niño, quiero un rival de verdad.
—Pues lo tendrá—dijo bastante ofuscado al verse descubierto. Bien, esa reacción era la que estaba esperando.
El robot se acercó al Megabot rodando. De pronto, salieron sus extremidades. Ahora habla duplicado su tamaño. Su diseño era bastante simple a comparación del mío: la bola de metal podía desplegar las extremidades del robot, cada extremidad contaba con pequeñas navajas que al parecer estaban hechas de acero. El rostro del robot estaba adornado con un pequeño yelmo de hierro... pero su diseño era lamentable. El chico solo pintó dos ojos rojos en la estructura superior. Ugh, no tenía mucha imaginación, al parecer.
All my dreams have been torn into pieces
Hear the screams of my eternal pain
Para diseñar un robot de ese estilo, debía poseer conocimientos muy elevados de robótica, química y de física. Por lo visto, era un joven con muchas aspiraciones. No era algo a lo que yo estaba acostumbrado, pero me pareció divertido.
—Su robot será destruido...
—No lo creo, niño.
Y empezó el ataque. Por extraño que parezca, en Megabot parecía no afectarle en absoluto, a pesar de que le pegaba en el rostro e intentaba arrancarle las extremidades, éstas desaparecían y volvían a aparecer en cualquier parte de ese cuerpo redondo.
Bien, esto se ponía interesante.
De pronto, el yelmo de metal que cubría la cabeza comenzó a derretirse. Como si fuera lava.
—Pero qué...
—¿Sabe que este metal puede alcanzar una temperatura de 506 grados Kevin sin dañar los componentes internos?
—¿De qué está hecho?—pregunte emocionado. Olvide por un momento que estábamos en medio de una pelea.
—Aleación de cobre y titanio. Quizá... Debería cuidar más los servos... Su robot se está derritiendo.
Mierda, me había tomado con la guardia baja. Era cierto. Los servos comenzaron a derretirse, eso afecto bastante el campo magnético del robot. No podía ser cierto, prácticamente me tenía contra las cuerdas, un ataque directo al robot de ese muchacho significaba la destrucción inminente del mío.
The time has come for me
The time to overcome and do what is right
For the world to see
And from the ashes of the dawn I arise
—Acérquese, si quiere ganar esta pelea, debe atacar—el estúpido intento darle alcance al Megabot. Y yo no podía hacer más que evitarlo. Sin embargo, un brazo de ese cuerpo esférico atrapó lo que sería la pierna izquierda de mi robot. El Megabot no estaba diseñado para soportar una temperatura tan elevada, por lo que al liberarse, el servo quedó completamente derretido.
—CARAJO—Mi preciado robot estaba "herido". No podía acercarme, de lo contrario, el Megabot sería fundido en cuestión de segundos.
The time has come for me
The time to overcome and do what is right
For the world to see
And from the ashes of the dawn I arise
Yeah
Debía hacer algo... ¿pero qué? Supuse que debía mirar las cosas desde otro ángulo... Le había hecho pocas mejoras, entre ellas la aleación y el plasma... Ah, eso era... Casi lo olvidaba.
—Chico, ¿has escuchado acerca del plasma inducido por láser?
El chico abrió sus ojos tanto como pudo. El Megabot sacó de sus extremidades unas pequeñas navajas (gracias, Wasabi) El plan ahora se limitaba a cercenar el robot del niño.
—No puede ser...—Su robot trato de acercarse al mío para un ataque directo e inmovilizarme, pero no lo logro.
En el fondo, podía escuchar el bendito solo de guitarra. Quienes fueran, eran unos malditos dioses del Guitar Hero o algo similar. Eso me animó bastante para concretar mi ataque final.
Un pequeño salto y un giro fue suficiente. El robot del muchacho fue reducido a ocho piezas diferentes, todas completamente separadas del cuerpo del robot. Y esta vez, no pudo volver a funcionar.
—Te dije que quería un verdadero rival—sonreí para mis adentros.
—No es cierto—el chico parecía bastante abatido.
Me acercaron la bandeja de la apuesta. Sin embargo, no tome todo el dinero. Solo los $100 dólares que había apostado. Bien, me estaba carcomiendo la culpa.
I have seen the sorrow in your eyes
How I wish I'd made things better
Find the strength to leave the past behind
Just one more time, we'll live again
—¿Qué está haciendo?—pregunto el niño extrañado por mi actitud tan benévola.
—Es lo justo. Casi inutilizaste al Megabot. Con un servo dañado no puede pelear tan bien.
—Pero yo—estaba asombrado—Usted destruyo mi robot...
—Tienes un gran potencial—dije tratando de sincerarme—pero lo estás desperdiciando en este lugar. Puedes llegar aún más lejos si te lo propones.
—¿Y qué gano con eso? Es más fácil ganar dinero en estas peleas—Ouch, ¿en serio así de patético sonaba cuando tenía su edad?
—No lo creo, niño. Eres demasiado joven... Y aquí, solo hay crimínales. ¿Quieres morirte?—Espero que eso lo haya hecho entrar en razón.
—Pero no me ha pasado nada malo.
—Pero puede pasarte. Las cosas han cambiado—me senté en cuclillas para tratar de encararlo y verlo a los ojos—Yo también pelee desde joven, y era muy bueno. Pero una vez, alguien me dijo que... Usará mi cerebro para otras cosas. Buscar otro ángulo, y encuentra la respuesta. Trata de hacerlo, niño. Vamos. Deja este mundo tan mediocre y haz algo con esa mente brillante que tienes—dije señalando su cabeza.
The time has come for me
The time to overcome and do what is right
For the world to see
And from the ashes of the dawn I arise
El niño me miró y me reprochó
—Pero sigues aquí... y eres el mejor—eso alimentó mi ego, pero mi cabeza decía "saca al niño de este mundo", eso es lo que Tadashi habría querido.
—Eso es... por otro asunto. Uno en el que decidí arriesgar mi vida—me levanté para caminar hacia un extremo, guardé el dinero en mis bolsillos—Las cosas no siempre serán fáciles, pero valdrá la pena intentarlo. Sal de aquí ahora que puedes. Y haz algo de provecho.
The time has come for me
The time to overcome and do what is right
For the world to see
And from the ashes of the dawn I arise
—¡Señor Kitsune!—Me llamó el chico y voltee—Gra-Gracias
Asentí y salte fuera del ring. Mi buena acción del día se había concretado.
From the fire
El torneo ya casi iba a terminar, como les dije, no duraba mucho para evitar que fuera detectado por la policía. Bien, mi ganancia era de $5,347 dólares, y aunque pude haber ganado más, supuse que para Miguel sería suficiente. Ya era hora de distraerme un poco en algo que no fueran las peleas.
Me dirigí al escenario para ver el concierto. O al menos lo poco que quedaba del show. El vocalista habló de nuevo.
—YA ESTAMOS EN LA RECTA FINAL, So... Quiero dedicarles esta canción a todos ustedes. Porque... No importa que sean o de dónde vengan, en este momento TODOS estamos... Violando la ley—Mierda, el tipo tenía razón. Todos lanzaron un ¡Yeahhhhh!
Ugh, demasiados decibeles para mí gusto. El vocalista continuó con su sermón.
—MI NOMBRE ES MARK, ELLOS SON ASHLEY, PETER, JOHN Y MIGUEL. NOSOTROS SOMOS "NO MORE SILENCE" ESTA ES LA ÚLTIMA CANCIÓN DE LA NOCHE.
Los demás dieron un paso al frente. Todos, al mismo tiempo se quitaron las máscaras mientras las arrojaban al público. Y ahí me di cuenta de algo escalofriante...
HABIAN DICHO... MARK Y... MIGUEL
Las luces estroboscópicas alumbraron los rostros de todos los miembros de la banda. Eran cuatro hombres y una mujer. Todos me eran desconocidos... Excepto alguien. Ahí, de pie, sosteniendo una guitarra negra, con un look bastante extraño, estaba un rostro MÁS QUE FAMILIAR. UN ROSTRO QUE QUERÍA GOLPEAR EN ESE PRECISO MOMENTO.
—CON USTEDES Y PARA USTEDES... BREAKING THE LAAAAAAAW—La batería marcó cuatro tiempos. En el último, el baterista golpeó el bombo y los tambores para ser secundado por las guitarras.
Maldita sea. ¡MALDITA SEA! ¡MIGUEL ESTABA AHÍ!
Bien, ahora mis niveles de estrés y de preocupación inminente se habían instalado en mi organismo a una velocidad envidiable.
¿QUÉ CARAJOS HACÍA ALLÍ?
¿POR QUÉ NO ME DIJO QUE AQUÍ SERÍA SU CONCIERTO?
POR TODOS LOS GRANDES CIENTÍFICOS ¿¡QUÉ CARAJOS TENÍA EN LOS OJOS!?
Bien, estaba molesto, no, estaba ¡MÁS QUE FURIOSO! ME LLEVA LA...
—¡Señor Kitsune!—ah, era ese niño otra vez.
—¿Qué quieres?—pregunté enfurecido.
—Señor... debe irse de aquí—dijo el niño muy asustado.
—Oye niño, no me vas a asustar. Te dije que salieras de aquí—lo miré molesto. A pesar de que aún traía la máscara, mi voz denotaba enojo.
—Señor, yo solo trato de devolverle un favor—trató de tomar aire y me soltó—La policía está en camino.
—¿QUÉ DICES? —pregunté alarmado, zarandeándolo en el acto—CO-¿CÓMO SABES ESO?
—Alguien denunció la ubicación de la pelea... Ya vienen para acá.
MIERDAMIERDAMIERDAMIERDA
—A eso me refería con "salir de este mundo"—Miré al chiquillo con cierto agradecimiento—Corre niño, sal de aquí ¡AHORA!
El niño asintió, tomó su pequeño bolso y se dirigió a la salida más cercana. Era cuestión de minutos. La policía se movilizaba bastante rápido.
Las apuestas en peleas de robots se habían estado persiguiendo con más frecuencia, y la pena era de un año de prisión. Todos los presentes seríamos llevados a juicio y quizá encarcelados, incluso los miembros de la banda.
Hubiera escapado en ese preciso momento, hubiera seguido los pasos del niño y alejarme de esa bodega, llegar al café de Tía Cass y dormir profundamente esperando la llegada de Miguel... sólo que había un pequeño problema. MI NOVIO ESTABA TOCANDO TODAVÍA. No era posible, debía sacarlo de ahí inmediatamente. No podía dejar que se llevaran a Miguel.
Comencé a empujar a la gente con impaciencia para abrirme paso hasta el frente. Debía llamar la atención del idiota aquél. Me quité la máscara a mitad del recorrido porque sentía que me estaba asfixiando entre todos los cuerpos que se encontraban ahí.
Intenté llamar su atención desde ahí, pero el muy idiota estaba tan concentrado en la introducción de la canción que me ignoró completamente. Ni siquiera se percató de que yo estaba ahí. DESESPERACIÓN TOTAL.
Se me ocurrió gritarle para ver si volteaba si quiera a verme... Aspiré con fuerza para lanzar un sonoro "¡MIGUEEEEEEEEEEL!"
Pero mi voz fue apagada de inmediato por la de Mark... maldito vocalista. Me las pagaría si volvía a verlo.
There I was completely wasted, out of work and down
All inside it's so frustrating as I drift from town to town
Volví aabrirme paso a empujones entre la gente. De ser necesario, sacaría el Megabot y comenzaría a golpearlos en la cara para que me dejaran pasar. Pero no contaba con algo más... definitivamente mi buena suerte ya se había acabado.
Desde el segundo piso, alguien me había estado observando.
Sentí su maldita mirada fijada en mi cabeza. No era divertido... Y estaba comenzando a molestarme. Miré discretamente hacia arriba y le enseñé el dedo de en medio al tipo que me estaba observando. O bueno, al menos a su gran sombra...
Feel as though nobody cares if I live or die
So I might as well begin to put some action in my life
MIERDA...
Alguien a quien no había visto en mucho tiempo salió de su escondite. Y no era cualquier persona. ERA YAMA...
Breaking the law, breaking the law
Llamó a dos sujetos que al parecer trabajaban para él, les gritó algo y me señaló inmediatamente. No debía ser un genio para saber qué les había dicho.
— ¡ATRÁPENLO!
Breaking the law, breaking the law
Creo que era buen momento para acelerar el escape. Empecé a abrirme paso con empujones, cada vez más fuertes, entre toda la maldita muchedumbre.
Breaking the law, breaking the law
Los tipos hicieron lo mismo. Bien, era hora de sacar el Megabot.
Breaking the law, breaking the law
Eso los distrajo un poco. Pero otro sujeto volvió a aparecer por la derecha. Intentó abalanzarse contra mí, pero me agaché a tiempo. El tipo aplastó a tres hombres que estaban mirando el concierto. Por su aspecto, supuse que eran los más rudos de su ciudad. El pobre secuaz de Yama fue golpeado brutalmente por los tres gorilas.
So much for the golden future I can't even start
I've had every promise broken, there's anger in my heart
Eso me había dado tiempo suficiente para acercarme al escenario un poco más. Una ventaja de ser tan delgado era que podía escabullirme entre las personas, pero ahora... fuck.
You don't know what it's like, you don't have a clue
If you did you'd find yourselves doing the same thing too
Ya casi llegaba. El Megabot salió volando y lo atrapé en el aire. Seguramente me habrían perdido de vista entre toda la multitud.
Breaking the law, breaking the law
Cinco metros... quizá menos, era lo que me separaba de Miguel.
Breaking the law, breaking the law
Bien, ya estaba más cerca...
Breaking the law, breaking the law
—¡MIGUEEEEEEEEEEL!—grité a todo pulmón. Pero no, nada. No prestaba atención. Mi grito se perdió entre los demás.
Breaking the law, breaking the law
De pronto, escuché unas sirenas. Hubiera deseado que esas sirenas fueran las de la policía en otro momento... pronto me tenía que dar a la fuga y Miguel seguía tocando ahí, como si nada estuviera pasando a su alrededor.
Él se acercó lo suficiente al escenario junto con el segundo guitarrista para empezar a tocar el solo de guitarra de la canción. Esa era mi oportunidad... si lograba acercarme al menos un metro, él podría verme.
Con desesperación, me abrí paso hasta la segunda hilera de espectadores. Y de pronto, me percaté de algo.
You don't know what it's like
Me quedé atónito, asombrado, sin palabras. Ya no escuchaba los gritos de los demás, sólo escuchaba la canción.
Por un instante...me olvidé de la desesperación que sentía; tenía a un gran guitarrista dando lo mejor de sí en ese escenario, como en cada presentación que había presenciado.
Sabía que no era momento, sabía que estaban persiguiéndome.
Sabía que la policía estaría ahí en menos de cinco minutos.
Pero... la imagen de él me dejó perplejo.
Ver a Miguel tocando ese solo, hizo que mi corazón se acelerara. Lo juro, estaba a punto de darme un puto infarto y no tenía a Baymax cerca con los desfibriladores.
Miguel tenía una chamarra de cuero que seguramente le habían prestado, la musculosa se adhería por completo a su cuerpo debido al sudor y dejaba ver parte de sus brazos y pecho, su cabello estaba totalmente despeinado y mojado, y esa mirada... esa mirada llena de pasión fue el toque final.
OH DIOS MIO, SE VEÍA DEMASIADO SEXY
Breaking the law, breaking the law
Podía morirme ahí mismo, contemplando la belleza de ese hombre.
Breaking the law, breaking the law
Pero la suerte no estaba de mi lado, no más. Sentí cómo alguien jalaba el gorro de mi sudadera, casi asfixiándome. Todos gritaban a coro la maldita estrofa, pero nadie prestaba atención a lo que pasaba.
—Breaking the law, breaking the law—coreaban los idiotas. Y yo solo rezaba para que los gorilas de Yama no me dieran alcance.
Breaking the law, breaking the law
Cerré los ojos esperando el golpe o lo que fueran a hacerme. Pero por extraño que parezca, no sentía nada. ¿ACASO YA ESTABA MUERTO?
Breaking the law, breaking the law
No, solo era una chica que me gritó: "SE TE CAYÓ ESTO" Me mostró un gran fajo de billetes. Oh, era la ganancia de esa noche. Le di las gracias como pude y me apresuré a llegar a la valla.
Breaking the law, breaking the law
POR FIN HABÍA LLEGADO AL FRENTE DEL ESCENARIO.
Breaking the law, breaking the law
—¡MIGUEEEEEEEEEEL!—grité con todas mis fuerzas.
Breaking the law, breaking the law
Con un solo acorde, terminó la canción. Todos los vítores comenzaron a invadir mis oídos y un alivio se instaló en mi sistema. Aproveché para volver a gritar.
—¡MIGUEEEEEL!
PERFECTO, ya había captado su atención.
—¿Hiro?—Su sorpresa era bastante notoria. No esperaba encontrarme ahí, todo exaltado, con un bot en la mano y apestando a sudor propio y ajeno.
Mark estaba dando las reverencias y las gracias correspondientes; yo me salté la valla de seguridad con agilidad. Miguel se quitó la guitarra y fue corriendo hacia mí. Se veía bastante contento, a decir verdad.
—¡Hiro!—me levantó del suelo y me abrazó. Yo intenté soltarme, tratando de advertirle que era perseguido—pensé que no vendrías
Me liberé de su abrazo asfixiante. Miré asustado alrededor. Mi desconcierto lo alarmó.
—Hiro ¿Qué está sucediendo?
—Miguel, no hay tiempo de explicar. ¡Toma tus cosas y CORRE! Debemos salir de aquí...—lo tomé de la muñeca, mientras jalaba su chamarra de cuero.
—Espera, pero los otros...
—¡Déjalos! Estarán bien—de pronto, un estrepitoso choque se escuchó al fondo. Una luz cegadora, quizá un reflector, nos apuntó a mí y a Miguel.
Oh no...
—VAYA VAYA... GUIRO—la voz de Yama se escuchó en el parlante—No creí que volvieras a tu vieja escuela... Chicos... ya saben qué hacer.
Bien... ese momento, sentí que estaba a punto de morirme. Y desgraciadamente, Miguel se iba a morir conmigo.
Pronto nos vimos rodeados por todos lados de maleantes y las opciones de escape estaban casi agotadas.
Solo un milagro podía salvarnos.
Como si alguien estuviera escuchando mis plegarias, las sirenas de la policía volvieron a escucharse. Un gran estrépito se escuchó en el fondo de la estancia y un tipo habló por un megafono.
—¡QUIETO, TODO MUNDO! ¡ESTÁN DETENIDOS!—escuchamos un helicóptero por arriba del edificio.
¡MIERDA! DEBÍAMOS SALIR DE AHÍ DE INMEDIATO.
Aprovechamos la confusión para salir corriendo por la puerta trasera al lado del escenario.
—¡HIRO! ¿QUÉ ESTÁ PASANDO?—Miguel estaba corriendo, con la guitarra en mano todavía—¿POR QUÉ NOS PERSIGUEN?
—¿Quiénes? ¿LOS POLICIAS O LOS HOMBRES DE YAMA?
—¿QUIÉN CARAJOS ES YAMA? ¿QUIÉN LE HABLÓ A LA POLICÍA? ¿POR QUÉ NOS QUIEREN DETENER? ¿Y POR QUÉ VENISTE SIN AVISARME?
—¡NO PREGUNTES AHORA, SÓLO CORRE!
10 segundos después de nuestra huida, los policías comenzaron a invadir el lugar.
Estaban armados... y como en una película de acción, comenzaron a disparar.
Nos dirigimos al estacionamiento para escondernos en algún lugar. Encontramos un pequeño callejón oscuro y estrecho, lo suficientemente amplio para que dos personas se ocultaran ahí.
—Agh, debemos escapar ahora... no podemos dejar que nos encuentren o será el fin.
Me asomé rápidamente, afuera del callejón y al lado de la acera vislumbré una motocicleta Harley Davidson negra. Esa oportunidad no iba a volver...
—Miguel, sígueme—dije susurrando. Nos dirigimos a la acera; en cuestión de minutos, el estacionamiento seria invadido por la policía o por los hombres de Yama.
—Súbete a la motocicleta—le dije a Miguel
—¡P-Pero Hiro! ¡ESTA MOTO NO ES NUESTRA!
—Te robaste la guitarra de tu tatarabuelo. No hay diferencia ahora con una motocicleta.
—¡PERO ROBAR ES MALO!
Tenía en mi bolsillo una llave multiusos que fabriqué, Era una especie de masa que podía imitar cualquier tipo de cerradura tradicional. Y la necesitaba ahora. Inserté la llave y la forcé para encenderla.
—LISTO. AHORA, DAME PERMISO—le indique a Miguel para que me hiciera espacio en la motocicleta. Tomé el manubrio con ambas manos e hice que el poderoso motor rugiera. Había conducido la antigua moto de Tadashi y sabía cómo manejarla, pero una Harley Davidson era un asunto totalmente diferente—Y no es robar, es tomar prestado sin preguntar.
Escuché un grito lejano, justo detrás de nosotros.
—ALLÍ ESTÁN—oh no, eran los secuaces de Yama...
—¡Hiro!—Miguel pidió desesperado.
Intenté retroceder, pero la llanta delantera estaba sujeta al poste con una gruesa cadena. Maldije para mis adentros.
—¡Hiro! nos van a alcanzar—dijo Miguel mientras ambos nos bajábamos de la motocicleta para intentar desatar la cadena. A pesar de que Miguel era bastante fuerte, la cadena era demasiado resistente. Traté de ayudarlo, pero no funcionó.
—Demonios... ¡NO PUEDO!—dijo el moreno en medio de su desesperación. Volteó hacia atrás y se dio cuenta de que esos tipos ya estaban a unos metros de nosotros.
Miguel me miró y me dijo:
—Encárgate de esto, yo los voy a distraer— se levantó enseguida.
—¡No lo hagas! ¡NO SABES DE LO QUE SON CAPACES ESOS TIPOS!—Dije aun tratando de desatar la cadena.
—Hiro... Confío en ti—me dijo con una sonrisa. Dejó la guitarra a un lado y se dirigió contra los gorilas de Yama— ¡OIGAN PENDEJOS! ¡SE METIERON CON LAS PERSONAS EQUIVOCADA!
Miguel se lanzó contra ellos y le dio un golpe con puño cerrado al hombre más cercano.
Estaba desesperado... ¿Qué podía hacer ahora?
Miguel estaba peleando a puño limpio contra esos crimínales y yo no era capaz de pensar en cómo salir de eso...
Vamos Hiro... Busca otro ángulo...
Mire el Megabot mejorado y se me ocurrió algo. Saque el control y active rápidamente el plasma-láser. El Megabot corto la cadena y libere la motocicleta.
Tome la guitarra de Miguel y se la arroje.
—¡Golpéalos con eso! ¡Luego te compro otra!—Miguel asintió mientras golpeaba la espalda de un tipo con la guitarra. No creí que saliera librada de eso.
Controlé al Megabot para que atacara a los maleantes y distraerlos. Miguel se adelantó y me cubrió golpeando a otro tipo.
—SUBE AHORA—gritó. Obedecí mientras volvía a atacar a los hombres con el Megabot. Miguel volvió a tomar su guitarra, se la colgó en la espalda y se subió detrás de mí. Guardé el control del Megabot mientras sujetaba con fuerza el manubrio.
—Sujétate fuerte—Dije mientras yo hacía rugir el poderoso motor. Miguel se sujetó de mi cintura mientras descolocaba el embrague y giraba la empuñadura derecha. No sé que fue lo que hice, pero salimos disparados a una velocidad de 150 km/h
Voltee para ver si todavía nos seguían. Si no nos seguían esos hombres, quizá la policía lo haría.
—¡Wooooooooooooooooooo!—Bien, creo que acelere de más, pero eso no me importaba mucho. ¿Olvide mencionar que era amante de la adrenalina?
—¡Ahhhhhhhhhhh! ¡No mameeeeeeees!—Mi novio se aferró a mi delgado cuerpo. Sus brazos eran bastante grandes como para rodear toda mi cintura—¡NO MAMEEEEEEES! ¡NOS VAMOS A MORIR! PAPÁ HÉCTOR ME MATARÁ OTRA VEZ CUANDO LLEGUE ALLÁ
—WOOOOOOOOOOOOOOO, ESTO ES VIDAAAAAAAA—bien, ese recorrido en moto avivó mis ánimos.
—¡HIRO! ¡NO MAMES! VE MÁS LENTO —dijo aferrándose a mi cintura — ¿PARA DONDE VAMOS?
—Cualquier lugar está bien
Suspiré con mucho alivio mientras entrábamos a la carretera principal. Nos dirigimos hacia a afueras de la cuidad. Continuamos con el trayecto por bastante tiempo hasta que llegamos a una especie de edificio administrativo. Estacionamos la motocicleta cerca de ahí y subimos por las escaleras de mantenimiento hasta la azotea con rapidez, pues habíamos escuchado las sirenas de la policía. Desde la azotea de ese edificio podíamos ver la ciudad de San Fransokyo por completo... vimos como cientos de automóviles y motocicletas estaban siendo perseguidos por los carros de la policía.
Todavía estábamos jadeando por el esfuerzo, por la adrenalina experimentada, por esa sensación a peligro... Uffff, fue el mejor día de mi vida. Casi...
Miguel estaba en las mismas condiciones que yo. No pude resistirlo más y mi primer impulso fue abrazarlo con fuerza.
—¿Hiro?—pregunto bastante sorprendido.
—Eres... Un... Idiota—me aferré un poco más a él.
—Ya estamos a salvo... Calma—me regreso el abrazo y pego su nariz a mi cuello.
—Oh dios... Creí que... No saldríamos de esta—trate de recomponerme por completo.
Una vez que ambos recuperamos el aliento, Miguel se separó de mí.
—Ahora, explícame que fue todo eso—demandó Miguel.
—Pero... primero tú explícame... ¿Qué carájos tienes en los ojos?—pregunté. Miguel se abochornó y se talló los ojos con las manos.
—Agh... es delineador... Ashley nos obligó a usarlo.
No pude evitar reirme. Por el sudor, el maquillaje se había corrido y ahora parecía tener unas ojeras enormes.
—Hiro...—me miró con seriedad—ahora te toca explicar... ¿Qué fue todo eso?
—Agh, bien. Te contaré...
Nos sentamos en el suelo y comencé mi relato... Le expliqué todo mi plan, desde el tipo de la acera, el préstamo de Fred, los desvelos, las peleas pequeñas, el dinero que había conseguido...
—Wow Hiro — Miguel estaba de verdad sorprendido — Escucha... agradezco todo lo que hiciste, pero yo... no puedo aceptar ese dinero—dijo apenado y con preocupación en su voz.
Lo miré con furia y contuve mis ganas de romperle la cara.
—Miguel... — dije tratando de calmarme — Arriesgué mi vida, rompí la promesa que le hice a mi hermano, ahora soy buscado por la ley y quizá por los criminales más peligrosos de la ciudad; lo minimo que puedes hacer es aceptar el maldito dinero, si no quieres ser destruido por el Megabot en este momento.
—Pero yo..
—¡NADA DE PEROS! Prometiste aceptar cualquier tipo de ayuda que yo te brindara. Y cállate que todavía no he terminado de contarte lo que sucedió en el torneo.
Pasó media hora más. Le conté absolutamente todo.
—... Me di cuenta de que estabas ahí y fui a advertirte que seriamos detenidos por la policía si nos llegaban a encontrar, pero Yama me reconoció y me mando a golpear. El resto, ya lo sabes.
—No tenía idea... ¿no te hicieron daño?—preguntó examinando mis brazos.
—No...— Hey, ¿por qué no me dijiste que ibas a participar en el Grand Battle Bot?
—El pendejo de Mark me dijo que solo sería un concierto tranquilo... y no me dijo donde sería.
—Pues el idiota te mintió.
Y hablando de Mark...El celular de Miguel comenzó a sonar. Miguel contestó.
—¿Bueno?
—Miguel, ¿dónde estás?
—Pinche Mark... Hijo de tu madre... ¿Estás bien?
—Si. ¿Qué tal tú?
—Yo estoy bien... Escape a tiempo. ¿Y los demás?
—Estoy con ellos en casa de Ashley. Todos estamos bien.
—No mames Mark, espero que tengas los $500 dólares que me prometiste. Casi terminamos presos por esto.
—Si, te los daré en el trabajo. Oye ¿No viste mi motocicleta?
—...
Miguel se tapo la boca con la mano. Me miró asustado mientras seguía con su llamada.
—¿Qué marca es?
—Harley Davidson Street 750... Creo que el Modelo es 2014
—¿Es negra y estaba sujetada a una cadena en el estacionamiento?
—Ahhh... Creo que si.
Miguel palideció.
—Pinche chino... No mames, nos robamos la motocicleta de mi amigo...—dijo con miedo. Luego, le contestó a Mark—Creo que... Yo la tengo. ¡PERDÓN WEY!
—Nah, no hay problema. Al menos no la robaron. Me la devuelves cuando puedas.
Mejor suerte no podíamos tener. Miguel finalizó la llamada, mientras yo me senté nuevamente en el suelo. Esa noche había luna llena, me era imposible no mirar hacia el cielo. Miguel me secundó y se sentó al lado de mí.
—Hiro...— llamó mi atención.
—¿Mh?— pregunté
—Gracias...—dijo mientras se acercaba para darme un abrazo. Rodeo mis hombros con sus fornidos brazos mientras besaba mi cabello — Gracias... Aceptaré el dinero, pero por favor... no vuelvas a hacer una cosa así.
Asentí para darle tranquilidad. En el fondo, sabía que volvería a hacerlo miles de veces por cuidar esa sonrisa que tanto me gustaba. Miguel deshizo el abrazo y acomodo su cabeza en mis piernas mientras contemplabamos la luna en silencio. De pronto, sentí como una de mis manos era atrapada por la mano de Miguel.
—¿Sabes algo? Hoy la luna se ve más brillante...
—Es luna llena, genio.
—Pero hay algo raro... No sé...
Era una especie de Deja-Vu
—La luna es hermosa, pero no se compara contigo—dijo Miguel, era una especie de halago.
—Cállate idiota... Me diste un susto de muerte—le respondí con una sonrisa mientras acariciaba su cabello.
—Hiro...
—¿Mh?—pregunte mientras seguía mirando el cielo
—Arriesgaste tu dinero, tu salud y tu vida para ayudarme...
—Claro... Porque... No me hagas decirlo—lo miré mientras un sonrojo invadía mi cara.
Miguel me miró a los ojos desde donde se encontraba.
—¿Me quieres?—pregunto bastante ilusionado.
Bien, no era momento para reproches, mucho menos para comenzar alguna discusión tonta. Esa noche casi moríamos... Y había que celebrar que estábamos vivos.
—... Si. Te quiero, Miguel— dije mientras me inclinaba para darle un beso. Cerré los ojos y sentí los cálidos labios de mi novio contra los míos. La posición era un poco incómoda... pero él me ayudo tratando de incorporarse. Nos separamos un poco y sonreímos.
Era la primera vez que yo tomaba la iniciativa... Siempre era él quien daba el primer paso. Pero ahora me tocaba a mí iniciar ese beso. Miles de sentimientos me habían invadido esa noche. Emoción, frustración, ilusión, amor y... MIEDO
Yo sabía que saldría vivo de esa... pero tuve miedo de que a él le sucediera algo. Tuve miedo de perder a Miguel... Sólo por ese hecho, volví a jurarme a mí mismo jamás volver a las peleas de robots... o al menos, no arrastrarlo a él junto conmigo.
—Te quiero, grandísimo idiota—dije mientras lo obligaba a pararse, lo tomé del cuello de su camiseta y volví a besarlo. Él enredó sus manos alrededor de mi cintura para profundizar el beso.
Estaba seguro de que Tía Cass nos regañaría por no aparecer en casa esa noche. Estaba seguro de que debía darles una explicación a todos porque terminamos violando la ley... pero eso no importaba ahora. Estaba con Miguel, en la azotea de un edificio, alejado de todo peligro y del ruido de la ciudad.
Sólo éramos él, yo y la luna, nadie más.
FIN DEL CAPÍTULO 8
...
NOTA: WEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEY! NO MAMEEEEEEEEEES.
Ya corrregí la mayoría del cap. Me saqué de onda bien gacho porque cuando lo revisé me di cuenta de que habían faltado unas partes y me dije "AH ¿QUE PEDO? ¿QUÉ RAYOS? NO MAMES :'( " y lloré (TnT)/
Pero aún así ... Me encantó escribir este cap. A pesar de "recortarlo", fue el cap más largo que he escrito para este fic. NO MAMES! 10,000 PALABRAS. Sorry por hacerlos leer tanto, pero meh. Así quería dejarlo XD
El metal y el rock son los géneros que más me gustan, pero amo la musica en general.
¡AH SI! Les explicaré por qué incluí esas canciones.
1) Beat it: Esta canción tiene un poder super extraño sobre mí y sobre varias personas, me da muchísima emoción y mi adrenalina sube con sólo escucharla. Ay, la amo 3 Además, me fascina Michael Jackson XD. Anteriormente, Hiro había sido humillado y subestimado por los otros luchadores; él quería demostrarles a todos los idiotas que podía ser el mejor, dejando de lado su faceta de adolescente (hablo cuando él tenía 14 años) y vaya que lo hizo. Les demostró qué tan fuerte era su lucha y que no tenía miedo de nada ni nadie. Actualmente, bajo la máscara del Kitsune, lo supo demostrar y se probó a sí mismo. Y me imaginé a Miguel tocando ese solo y asdfghjkl 3 morí.
2) Ashes of the Dawn: ¿vieron el video? Por dios, tiene un gran parecido con las escenas del portal de Big Hero 6. Básicamente, Hiro había entrado en depresión después de la muerte de Tadashi, luego resurgió con la ayuda de sus amigos, de Tía Cass, de Baymax y obviamente, de Miguel. Esta canción está ligada al sentimiento de "hacer lo correcto" que Tadashi le inculcó a Hiro, se parecía en la escena del niño con la estrofa "I have seen a sorrow in you eyes, how I wish I'd make things better" y también a la superación personal J cuando caigas, levántate y resurge como las cenizas del amanecer ;)
3) Breaking The Law: Creo que es súper obvio XD Mark lo dijo xD esa noche, Hiro y Miguel violaron la ley. Hiro, por realizar apuestas en peleas de robots y Miguel (así como el resto de la banda) por encubrir un evento ilícito. Además, tiene que ver con la promesa que le hizo Hiro a Tadashi (again) por el verso "I've had every promise broken, there's anger in my heart"
A verdad XD ahí esta el simbolismo de las canciones :)
NOTA IMPORTANTE: Necesito de sus opiniones... Yo si pensaba poner LEMON pero ya cuando la historia tuviera bastante avance. Lo sigo pensando de hecho, y es algo que inminentemente aparecerá en este fic pero a su debido tiempo. Pero sí necesito que me ayuden a elegir que hacer ¿LO PONGO COMO ANEXO/ COMO UN LINK A FANFICTION/AQUÍ CON LA DEBIDA ADVERTENCIA? Díganme, consideraré todas las opciones.
NETA QUE DISFRUTÉ MUCHÍSIMO AL ESCRIBIR ESTE CAP 3 gracias por leerlo.
¡LOS AMOOOOOOOOOOOO! ATTE: ONLY DARKNESS
