Acuerdo Perfecto
Hola soy LaReinedesNieges, aquí con otro capítulo de Acuerdo Perfecto es pronto (considerando mis problemas y la flojera) y la verdad me gusta cuando los autores actualizan rápido (claro en traducciones y adaptaciones, porque cuando tú lo creas créanme que es difícil *_*) entonces yo quiero comenzar con el ejemplo
Ahhhhhhh otra cosa en estas vacaciones no voy a poder actualizar por lo que no me esperen despiertos (sorry de todo corazón) voy a ver qué puedo hacer. Échenme tomates si gustan, criticas, mátenme, etc.
Sin más idioteces los dejo leer…
FROZEN, ni RoTG no me pertenecen; al igual que la historia yo solo me dedico a adaptarla DIRECTAMENTE.
Hacerte Mia
Jack besaba el hombro desnudo de Elsa mientras ella se despertaba lentamente, el jamás se cansaría de su olor, del sabor de su piel, Jack había estado con muchas mujeres, más de las que pudiera recordar, pero ella era la única que lo acompañaría siempre en su pensamiento, si tuviera que compartir su cama con alguien más sabia que sería opacada por Elsa; en su mente cada recuerdo sería mucho mejor que cualquier otra persona, no sabía como pero debía haber una forma para alargar esto, si ello quería sexo él estaba dispuesto a dárselo… sin una fecha.
-Tengo cara de chupa-chups-, murmuro Elsa mientras él sonreía, ella se giró para quedar cara a cara y beso sus labios.
-Siempre tan romántica y delicada-, se burló Jack y Elsa lo volvió a besar, haciendo que el la atrajera, aún permanecían desnudos, ella se dio cuenta que extrañaría esto, la sensación de despertar con él, de su cuerpo rozándose contra el suyo, pero no quiso pensar en eso, no por ahora.
-Si seguimos así no lograras sacarme de la cama-, le susurro Jack mientras ella quedaba recostada en su pecho.
-Pues no lo hagas… vamos a quedarnos así-, pidió Elsa besando tenuemente su piel
-¿Quién eres y dónde está mi Reina de las Nieves?-, bromeo y Elsa le dio un golpe en el estómago.
-Es la mejor idea que has tenido chica lista-, continuo mientras la besaba y comenzaba a acariciar sus pechos.
-Me refería a descansar genio-, murmuro en un tono de voz que pedía más.
-Mmmm-, Jack beso su cuello y comenzó a hacerle cosquillas.
Se quedaron así casi toda la mañana entre bromas y siestas, besos y caricias furtivas, que solo excitaban la imaginación, ambos querían alejarse de la realidad, de una realidad en la cual su tiempo terminaba deprisa y aun no podían aclarar los sentimientos que los embargaban.
Elsa comenzó a sonrojarse de solo pensar que nadie tocaba la puerta pues sabía que Aster la esperaría con sus bromas o Caillech la miraría con ese brillo en los ojos de complicidad y amor maternal.
Jack acariciaba su vientre tumbado boca abajo, con los ojos cerrados, Elsa tenía sus manos en el cabello de él también con los ojos cerrados, había mirado su reloj, hace poco que marcaba pasadas de la 1 de la tarde, en realidad llevaban bastante despiertos pero él había cumplido lo que ella quería, Elsa sabia de que ser posible se quedarían así todo el día pero había una cosa que tal vez les impediría seguir de esa forma, ya era casi hora de la comida y no habían desayunado.
El estómago de Elsa gruño bajito para acentuar su pensamiento a lo que Jack sonrió.
-¿Hambre?-, murmuro de manera socarrona
-No es el ruido que hago con mi estómago cuando ha sido suficiente de la cama-, replico Elsa de forma sarcástica, Jack la beso lentamente antes de levantarse.
-Hora de comer-, sonrió y ella le devolvió el gesto
Elsa se vistió con una linda falda azul y una blusa negra que se pegaba a su figura, cosa que no mucha de su ropa hacía, Jack se encontró mirándola mientras ella se peinaba, ya cambiado fue hasta ella y envolvió su cintura con sus brazos.
-Linda blusa-, susurro a su oído
Elsa sonrió y se puso los lentes mientras acomodaba su trenza francesa, se giró y puso sus manos en los bolsillos traseros del pantalón de él.
-Lindo pantalón-, admitió mientras él sonreía y deshacía su peinado.
-Suelto-, murmuró antes de besarla, Elsa se separó mientras le sacaba la lengua.
Se acomodó los lentes y se rizo el cabello que le llegaba hasta el inicio de su espalda baja y Jack la giro para besarla de nuevo, se reprimía mentalmente porque sabía que si ella no hubiera cruzado su puerta ese día, no la hubiera conocido, ella no era de las mujeres que él se jactaba de conquistar, y eso lo volvía imbécil, pues ella era la única que parecía hacerlo sentir completo en todos los sentidos.
Bajaron poco antes de que Ana llegara de la escuela después de que Norte la recogiera.
-¿Ya me van a decir cómo le hacen para ir a clases si no hay quien los saque de la habitación?-, insistía Aster en el sofá a Jack quien solo rodeaba los ojos y miraba la televisión mientras la comida estaba lista.
-¿Se lo vas a pedir no es así?-, inquirió Aster continuando con su monologo sin desviar su vista del televisor, algo bajo como no queriendo que nadie más que su hermano lo oyera.
-¿Pedir que?-, pregunto Jack confundido
-Que se case contigo-, replico Aster con voz tonta, Jack sonrió casi de forma involuntaria, quisiera responder que sí y ni siquiera sabía en realidad porque deseaba estar con ella más que cualquier otra cosa, como le explicaba a su hermano que los días terminaban y ella se iría.
-No hemos pensado en eso-, murmuro tenso
-¡Ah sí!, se me olvida que están muy entretenidos imitando a los conejos-, bromeo Aster y Jack bufó.
-Jack en serio, ella vale la pena ¿qué no lo ves?-, en raras ocasiones Aster se comportaba o parecía la edad que tenía, esta era una de esas veces, pero Jack no soportaba esta conversación por que no necesitaba que se lo dijeran, él lo sabía y aun no se atrevía a hacer nada.
-Lo se… lo sé-, murmuro mientras se levantaba sin decir más.
Comieron mientras Aster seguía bromeando a Jack y Elsa porque no había pasado más de una hora de que se hubieran levantado, Norte los miraba y sonreía, pero Elsa sabía que Jack tenía algo, está molesto, solo reía fingidamente y no había hecho ninguna broma con ella.
-Vamos a ir al cine… aprovechando que Aster y Periwinkle van a ir a Gansu… ¿quieren venir?-, pregunto Ana cuando terminaban de recoger la mesa.
-Puedes creerlo, ahora soy chaperón-, Aster lloriqueo fingidamente, Elsa miró a Jack quien se encogió de hombros como esperando que ella decidiera.
-La verdad es que, no tengo muchas ganas de salir-, argumento Elsa con un mohín
-Si claro-, se burló Periwinkle y Elsa sonrió al igual que Jack, Caillech se despidió para ir a la oficina y después iría a cenar con Norte; Aster, Periwinkle, Ana y Kristoff salieron poco después, mientras Jack miraba al televisor, Elsa se sentó a su lado y para su sorpresa Jack abrió sus brazos para que quedara sentada en sus piernas.
-¿Me vas a decir que tienes?-, murmuro ella y el negó mientras le colocaba un mechón de cabello detrás de la oreja.
-Lo que sea… trastorno bipolar… ya sé, síndrome premenstrual-, bromeo Elsa queriendo al menos que él quitara la expresión que tenía, la inquietaba y aún más que no le dijera que le pasaba.
Jack sonrió y le acaricio la mejilla.
-Me descubriste… es que me la paso pésimo en mis días-, contesto el sarcásticamente y en el hombro sonriendo.
-¿De verdad no quieres salir?-, inquirió Jack decidido a dejar de lado sus preocupaciones al menos hasta que pudiera saber qué hacer.
-No… además mi idea era quedarme todo el día en la cama, ¿recuerdas?-, sonrió mientras el rozaba sus labios hasta bajar a su cuello.
-Si… tú y tu complejo de oso en periodo de hibernación-, se burló y ella se río.
-Tal vez podríamos ir al supermercado-, sugirió ella y Jack la miro confundido
-Quiero cocinar algo, ya sabes "dar buena impresión"-, se burló y Jack la beso, no necesitaba hacer nada, su familia la adoraba, él lo sabía mejor que nadie, el que Aster hubiera tenido esa conversación con el antes de la comida era solo una prueba.
-Claro podemos comprar un pastel, le quitamos la bandeja de plástico, lo metemos al horno y fingimos que lo hiciste tú-, se burló Jack y ella le saco la lengua.
-Se cocinar-, insistió ella
-Si claro-, continuo el mientras ella se trataba de levantar.
-Ok… vamos, voy adorar verte llena de harina-, susurro él y ella lo aventó juguetonamente.
Salieron en al auto de Jack y fueron hasta el supermercado, entraron mientras Elsa tomaba una cesta de aluminio para guardar las cosas, fueron directamente a los abarrotes y comenzaron a buscar las cosas que hacían falta… más harina, levadura, crema batida, Elsa se sentía extraña al hacer cosas tan simples con él, era como jugar a la casita, un juego que le agradaba más de lo que ella misma quería admitir, le pidió que fuera a buscar duraznos en almíbar para decorar el pastel y la dejo después de un gesto militar, a lo que ella de río.
Elsa comenzó a buscar la esencia de vainilla que le gustaba poner en sus pasteles, estaba agachada con la cesta bajo sus pies mientras lo buscaba sin poder localizarlo entre todos los botecitos.
-¿Se están escondiendo?-, pregunto una voz a sus espaldas, ella se levantó para ver un chico rubio muy apuesto, con ojos azules y delgados labios, el cabello lo tenía ligeramente largo, llevaba una linda chaqueta y un paquete de harina en la mano, lo que contrastaba con su personalidad o al menos la que reflejaba su ropa.
-Si ya sabes… se esconden cuando no quieren ser comprados-, replico Elsa y él sonrió.
-¿Qué buscas?-, pregunto mientras se acercaba y se agachaba delante de la estantería
-Esencia de vainilla, pero creo que se agotó-, contesto Elsa mientras él movía algunos embaces.
-Taran…-, se levantó mientras le mostraba a esencia
-Los escondes para que nadie más los pueda comprar-, bromeó Elsa y él sonrío aún más
-No, estas vez tuviste suerte…-, su voz se desvanecía mientras Antonio veía a la chica frente a él, no recordaba haberla visto por el pueblo, la recordaría sin duda, era diferente a otras, la piel pálida, el cabello rubio platinado, esos simpáticos lentes, y esos hermosos ojos azules.
-Elsa-, contesto ella mientras él extendía su mano
-Antonio-, saludo él mientras Elsa levantaba su cesta.
-Harás un pastel-, inquirió Antonio mientras ella miraba sus compras.
-Si… un regalo-, sonrío ella y él asintió
-¿Y tu cargas una bolsa de harina por gusto?-, pregunto burlonamente mirando hacia sus manos.
-No… estaba aburrido en casa… voy a cocinar galletas pero no se lo digas a nadie, mancha mi imagen-, bromeó el susurrándole cerca del oído mientras Elsa reía.
-Es un secreto peligroso-, murmuro ella siguiéndole la broma.
-Si no sabes cómo es la vida… tener dos identidades-, suspiro teatralmente y ella se río.
Jack oyó la risa de Elsa justo antes de entrar en el pasillo donde se encontraba, la miro con un chico rubio que le sonreía mientras ella hablaba con él, camino tan rápido como pudo hasta ella, un dolor en el pecho que iba hasta la garganta no lo dejaba respirar, era como ver lo que tanto temía, ella con otro, otro que no era él, se mentía a sí mismo, Elsa solo tenía que abrirse u poco para conquistar a quien ella quisiera; no lo necesitaría por un tiempo, no había más acuerdo y eso le molestaba a un nivel difícil de explicar.
-Duraznos-, dijo él tratando de no sonar hosco, cosa que no logro muy bien.
-Genial… mira la última esencia, aquí el chico rudo la encontró-, bromeo Elsa y Antonio sonrió tenuemente mientras intuía por el rostro del hombre frente a él, que Elsa no estaba sola, maldijo para sus adentros pues era de verdad simpática y linda, con esas hondas de cabello que la hacían ver sensual, mientras que los lentes le regresaban a una inocencia de niña, sonrió sin poder evitarlo, ella le había gustado mucho… pero tenía la impresión de que ella ya no necesitaba a nadie.
-Hola… Antonio-, se presentó mientras Jack extendía su mano
-Jack-, contestó él mientras Elsa tomaba las latas y las ponía en la cesta.
-Tienes suerte-, murmuro Antonio sin decir más mientras Jack tomaba la cesta y Elsa comenzaba a caminar.
-Mucha-, continuo Jack tenso, quería asegurarse que le quedara claro que era suya, si pudiera la hubiera abrazado y besado en frente de él solo para borrarle la sonrisa, pero en el fondo aquello no era cierto, Elsa no era suya aun cuando todos pensaran lo contrario, en el fondo el sabia la verdad y eso le dejaba un amargo sabor en la boca.
-Suerte con las galletas-, se despidió Elsa mientras Jack la tomaba de la mano, y caminaban rumbo a las cajas, Antonio se despidió con un tenue guiño de ojo que la hizo reír.
Elsa pensaba que aquello era un destile insoportable de testosterona, pero la actitud de Jack no desaparecía, estaba peor que antes de ir al supermercado, ya en el auto no sabía si hablar con él o no, pues dejando todo en claro, no se conocía, ni si quiera eran amigos… o quizás era ya mucho más que eso sin nombrarlo y lo volvía demasiado confuso; se dijo a si misma que esta vez no lo dejaría pasar, él se cerraba a ella y eso le dolía, quería que el hablara y lo haría, cuando llegaron a casa bajo sin decir nada y le abrió la puerta, bajaron las pocas bolsas de compras y Jack abrió la puerta de entrada, aún no había nadie, ya estaba atardeciendo pero imaginaba que todos llegarían mucho tiempo después de la cena, Jack dejo las bolsas en el desayunador y subió las escaleras sin decirle nada, Elsa levanto los brazos exasperada, de ser otra persona y no Jack ya le hubiera gritado algunas cuantas cosas sobre modales y se hubiera ido pero él le provocaba un sentimiento de anhelo y eso también la frustraba, subió las escaleras enojada y fue hasta la habitación que compartían.
Jack estaba con la cabeza recargada en la pared continua al baño, necesitaba no pensar en todo el embrollo en su cabeza, en ella con alguien como Antonio…, que sería él… solo el recuerdo de un acuerdo, no lo soportaba, que iba a hacer sin ella, lo había cambiado, no era el mismo, no sería el mismo.
-Jack- oyó a Elsa llamarlo, pero no se movió, la sintió caminar hasta quedar al lado de él.
-No estoy dispuesta a soportar tu actitud, si no me dices algo ahora mismo se acaba todo esto-, soltó Elsa exasperada, con temor, pues en su interior no quería que nada terminara ¿y si el ya no quería seguir con ese tonto juego?, bien o mal podría decir que terminaron y su familia hubiera conocido a su novia, el ya no tenía por que seguir con el trato, pero ni siquiera la dejo retractarse, la tomo por la cintura y la acerco a él, mientras la estampaba contra la pared, sin lastimarla pero con la fuerza suficiente para dejarla perpleja.
La beso de forma demandante, hizo como pudo sus lentes para atrás quedando en su cabello mientras Jack buscaba la forma de sentirla con él, de saber que no la perdería, Elsa respondió, con más ímpetu del que debería si es que quería amenazarlo con irse, se separaron cuando el aire no dejo seguir más.
-Jack-, llamo Elsa jadeante mientras él tocaba su frente con la suya.
-Tengo miedo de…-, la voz de Jack se desvaneció mientras se tensaba, no podía decirlo, miedo de perderla, miedo de que el acuerdo terminara, miedo de que ella se enamorara de alguien más.
-Quiero que seas mía-, demando mientras rozaba su nariz con la suya y Elsa enredaba las manos en su cabello.
-Eres un tonto Frosty… no deseo estar con nadie más, con nadie… estoy aquí… mírame-, murmuro contra sus labios, Jack encontró su mirada con la de ella quien respiraba aun con dificultad.
-Lo quieres… hazme tuya entonces…-, susurro Elsa, deslizo una mano hasta encontrar la de Jack y la tomo llevándola a su pecho.
-Soy tuya-, murmuro mientras Elsa trago el nudo en su garganta-, cuando era niña se juró que no dependería de nadie más que de ella misma y ahora se estaba entregando, no sabía si Jack lo entendería pero esto no era por el acuerdo, era por que él la había ganado, ella lo necesitaba.
Jack no dejo la mano de Elsa, junto a ella comenzó a acariciar sus senos, provocando que ella misma se acariciara, Elsa cerro los ojos mientras él la veía fijamente, no estaba seguro pero ella seria suya para siempre…
La beso mientras sus manos aún seguían unidas acariciándola, Elsa enrosco la otra mano en su cabello mientras se recargaba más en la pared.
Jack beso y mordió su cabello suavemente mientras ella gemía literalmente y sus manos seguían acariciando por encima de la blusa.
El la empujo más contra la pared haciendo que sintiera su erección aún por debajo del pantalón, Elsa gimió y lo beso mientras sus lenguas jugaban
Jack deshizo el moño de su falda que la mantenía unido a su cintura y metió su mano para acariciarla por encima de la ropa interior, Elsa jadeo arañando su espalda por debajo del sweater, Jack hizo de lado la prenda y comenzó a acariciarla mientras bajaba un poco más su falda, solo a la altura de las caderas, Elsa abría las piernas casi sin voluntad mientras sus manos demandaban su pantalón, lo desabrocho mientras Jack la besaba y mordía su labio inferior.
Elsa acaricio su erección casi siguiendo las mismas acciones que el primero sobre su ropa y luego dentro de ella, Jack presiono sus pechos y los apretó y acaricio mientras Elsa jadeaba, bajo sus boxers solo lo necesario para dejar libre su erección mientras que buscaba en su pantalón, Elsa había notado que el casi siempre guardaba un condón en su pantalón en el bolsillo derecho, pero no lo busco, ya no le gustaba estar con él con condón… no después de lo de la ducha.
-Hazme tuya-, demandó en un gemido mientras bajaba un poco más su bóxer y su pantalón y Jack hacia lo mismo, se agacho un poco y Elsa arqueo las piernas para dejarlo entrar, gemían mientras la fricción era insoportable, la falda le impedía a ella alzar sus piernas, el flexionaba las rodillas para que el movimiento fuera de arriba abajo, cada vez más fuerte y demandante.
Elsa lo jalo de sus cabellos mientras hundía su cara en su cuello, besando e inhalando, ella cerro los ojos mientras sintió sus piernas temblar y encerrarlo dentro de ella, Jack dejo de moverse sin salir y se quedaron así uno al otro con la ayuda de la pared.
Jack la miro después de un momento y la beso sin decir nada, dulce y cálidamente, como si el tiempo no existiera, salió de ella mientras se sentía vacía, Elsa quería que el volviera estar en su lugar, jamás habría nadie más, se lo dijo a él y se lo decía a sí misma.
Le quito los lentes que estaban a punto de caerse y los cerro poniéndolos en el buró mientras caminaban, le quito la blusa y él se la quitó mientras ella sonreía.
Elsa deslizo su falda junto con su ropa interior y él la abrazo ya desnuda mientras Elsa deslizaba la ropa de él, puso sus manos en sus caderas la alzo mientras Elsa enredaba sus piernas alrededor de él, haciendo que sus sexos chocaran, Jack se mordió el labio mientras Elsa sonrió al mirarlo.
-¿Qué crees que haces Frosty?-, pregunto Elsa mientras Jack besaba su cuello.
-Mi Reina de las Nieves voy a hacerte gritar antes de que la casa deje de estar vacía-, le susurro mientras la recostaba en la cama y Elsa lo atraía a sus labios nuevamente.
Continuara….
Que lindo es Jack todo celoso y posesivo no creen? :3
Les propongo un trato, si dejan muchos reviews siguiere subiendo en las vacaciones ;P a mi me gusta :D
Bueno sin más, me despido
LOS AMO!
LaReine
