Conociendo a la prima Alexis

Hola, hola minna-san he aquí otro capítulo más de mi fic, espero que les estén gustando y divirtiéndose mucho con esta divertida historia. En fin que lo disfruten al máximo el capítulo.

AVERTENCIA: BLEACH no me pertenece al igual que sus PERSONAJES, si no a nuestro queridísimo TITE KUBO-SENSEI. Si fueran míos ya hubiera hecho desde un principio la temporada y además un ICHIRUKI, ISHIHIME e HITSUKARIN.

Disfruten del capítulo ;D


Capítulo 8: Un Nuevo Enemigo

Ichigo's Pov:

Observe a Alexis divertirse con los chicos mientras que le mostraban lo nuevo de la ciudad, ¿Quién lo diría? Que despues de estos 9 años de ver a mi prima la encontraría diferente… bueno no tanto, aún sigue siendo aquella niña con la quien siempre he jugado de niño. Ver a mi prima Alexis me hace sentir… bien, en recordar aquellos días de nuestra infancia.

– Se nota que Alexis se divierte mucho ¿No lo crees Ichigo? – en ese momento la voz de Rukia me saco de mis pensamientos, mientas que yo la observaba con algo de sorpresa y a la vez con cariño.

– Tienes razón. – respondí mientras sonreía como Alexis miraba como si de una niña pequeña se tratase las cosas nuevas de la ciudad.

– Ichigo… - me llamo Rukia de nuevo.

– Si, Rukia. – la mire pero en ese momento me preocupe, pues note que ella tenía aquella mirada triste.

– Sobre lo que paso ayer… – suspire en ese momento y le dije.

– Rukia, olvida todo lo que paso ayer… no fue tu culpa y no me digas con eso de que "pero fue mi culpa por haberte herido" porque yo sé que eso no fue verdad.

– Ichigo… – me miro sorprendida pero luego una sonrisa cálida y comprensiva apareció en sus labios. – Bien tu ganas…

– Ya no te mortifiques tanto por mi enana. – le dije burlonamente mientras le revolvía su cabello, debo admitir que su cabello es suave y desprende un aroma único y agradable cuando lo toco.

– No me digas enana, fresa. – y aquí vamos nuevamente con nuestra rutina de insultos, pero por esta vez se lo dejare pasar.

– Por cierto… ¿De que hablaron tú y Alexis anoche? Porque según me acuerdo se estaban riendo a todo lo que da. – mire con curiosidad a Rukia.

– Oh, ¿Kurosaki-kun está interesado en la plática de chicas y más de la prima Alexis? – fruncí el ceño al escuchar aquella "vocecilla" que tanto me sacaba de quicio.

– Enana te he dicho que no utilices ese "tonecito" de voz. – gruñí molesto, la verdad a mí nunca me ha gustado esa vececita fingida que Rukia pone. Más bien siempre me ha agradado su voz natural.

– No es para tanto Ichigo. – se burló Rukia mientras me dedicaba una sonrisa burlona pero agradable.


Normal´s Pov:

Ichigo no pudo evitar de sonreírle a la Kuchiki mientras la miraba llena de calidez, en cuanto a ella ver aquel brillo de la mirada avellana del Kurosaki le agrado demasiado. Desviaron sus vistas mientras observaban a sus amigos tomándose fotografías con Alexis, en ese momento las manos de los dos shinigamis se rozaron haciendo que sintieran una descarga eléctrica por todo su cuerpo, ambos jóvenes se miraron rápidamente mientras que sus mejillas comenzaron a tornarse levemente en un sonrojo.

Ambos se perdieron en ese momento en sus miradas mientras que una gran cantidad de emociones se podían ver a través de aquella vista avellana y amatista de los chicos. Para Ichigo y Rukia su mundo se detuvo por completo, al verse mutuamente entre el uno con el otro era solamente ellos dos. En ese momento ninguno de ellos se había percatado de que Alexis les había tomado una fotografía, es más, ni siquiera sus amigos –a excepción de Ishida y Chad– sabían lo que la pareja de shinigamis estaban haciendo en ese momento ya que estaba muy distraídos por ver las vitrinas de las tiendas.

Cuando Alexis tomo la fotografía del IchiRuki sonrió de oreja a oreja pues al ver aquella escena le dio como una alegría de ver a su primo tan feliz y con un brillo en su mirada, desde que ella tenía memoria su tío Isshin siempre le mandaba fotografías de sus primos junto con las de él. En aquellas fotografías que recibía solamente veía a su primo con una mirada triste, sin brillo y una que otra sin ninguna emoción, para la chica eso le daba tristeza y algunas veces dolor por saber que su primo aún seguía con aquel dolor de la muerte de su tía Masaki.

Pero volviendo a lo que es hoy en día, estaba más feliz y contenta pues una parte de ella le decía que su primo había regresado a su verdadero "yo", bueno parte de ello.

En ese momento los gritos de Orihime saco de los pensamientos de Alexis y del IchiRuki avisándoles que si ya tenían hambre, todos asintieron en ese momento, el grupo de amigos llegaron a un puesto de Ramen mientras que el aroma de la deliciosa comida inundaba sus fosas nasales y además que les hacía agua en la boca. Todos entraron y se sentaron en la barra, el dueño del local los atendió inmediatamente mientras tomaba las órdenes de los muchachos.

30 minutos despues la orden salió y todos comenzaron a comer mientras disfrutaban de la deliciosa sopa.

– Vaya, este ramen sabe delicioso. – exclamo Alexis mientras que un brillo apareció en sus ojos.

– Lo sé, Hiroshima-san. Sabes deberías probar el ramen de *censurado* sabe totalmente delicioso. – contesto Orihime con alegría mientras que todos sus amigos la miraron con pena y a la vez con asco. (N/A: Lamento haber censurado esa parte, pero no quiero que por la causa de los ingredientes que puso Orihime en su comida les cause un malestar de nauseas)

– Ah, y-ya veo… t-tal vez en otra ocasión lo h-haga Orihime. – respondió la Hiroshima algo sorprendida y a la vez que se le colgaba una gotita de sudor detrás de su nuca.

– Hiroshima-san ¿Qué te ha parecido la ciudad? – pregunto Mizuiro a la morenita.

– Interesante, por todo lo que he visto ha cambiado mucho esta ciudad… bueno parte de ella. – contesto emocionada.

– Ah!, entonces ¿Ya habías visitado Karakura? – pregunto emocionado Keigo, mientras observaba a la chica asentir mientras disfrutaba de su comida. – ¡Fantástico!

– Oye Ichigo ¿Por qué nunca nos mencionaste que tenías una prima? – pregunto curiosa Tatsuki.

– En primer lugar ella no es mi prima, es más ni siquiera sé porque me llama "primo" si no compartimos ningún lazo sanguíneo. – respondió en un tono molesto Ichigo.

– Ichigo no seas grosero. – exclamo Rukia enojada.

– Déjalo Rukia, eso a mí no me afecta nada. – contesto tranquilamente Alexis mientras seguía comiendo e ignorando la respuesta de su "querido primo". – Termine. Disculpe señor me podría dar otra orden más por favor. – las miradas de todos los chicos observaron a la morenita que se había terminado el enorme tazón de ramen y que además iba a ordenar otro platillo de eso.

– Oye Alexis ¿no crees que ya fue suficiente? – pregunto algo sorprendido Ichigo.

– Que tengo mucha hambre. Además esta mañana ni siquiera me dio tiempo de desayunar por estar corriendo la mitad de la mañana. – se quejó la morenita mientras hacia un puchero.

– Si pero oye ordenaste el plato más grande de la tienda… además si sigues comiendo de esa manera te vas a poner gor-da. – comento Ichigo de una manera burlona.

– Di todo lo que quieras primito no me vas a cambiar de parecer… es más por si no lo sabes tengo una rutina a lo que yo le llamo: ejer-ci-cio. – con eso el shinigami sustituto callo por primera vez al escuchar la respuesta de su prima.

– Parece que te ganaron Kurosaki. – se burló el Quincy.

– Tú no te metas Ishida. – gruño de la molestia el pelinaranja.

En ese momento el celular de Rukia y el emblema de shinigami de Ichigo sonaron mientras que una presencia espiritual presenciaron los muchachos.

– Ichigo. – llamo Rukia a su compañero mientras que el asentía.

– Sí.

– Eh?, chicos ¿ A dónde van? – pregunto Alexis mientras miraba a Ishida, Orihime y al IchiRuki irse del restaurant. – Oigan chicos ¿ustedes saben lo que les pasan a ellos? – pregunto confundida la joven Hiroshima a sus amigos mientras que todos ellos la miraron nerviosos.

– Tuvieron una emergencia(?) – intentaron convencer a la chica pero ella los miro sin creerles.

– ¿Enserio? – pregunto con seriedad mientras que los chicos incluyendo a Chad, quien se había quedado con ellos, la miraron con extremo nerviosismo. – No será que ellos se fueron solamente para que ustedes paguen sus platillos ¿Verdad?

– Por poquito y nos cacha. – pensaron aliviados y al unísono los chicos mientras dejaron escapar un largo suspiro de alivio.

– Oye Alexis ¿De dónde eres? – pregunto Tatsuki.

– Ah, pues vengo del extranjero… de los Estados Unidos. Pero en realidad soy de México. – respondió animadamente la joven mientras le dedicaba una sonrisa simpática a sus amigos.

– Wow, al parecer no eres el único que vivía en México, Chad. – comento Keigo a su compañero.

– Y hablando de Chad, ¿Cómo es eso de que lo conoces Hiroshima-san? – pregunto curioso Mizuiro.

– Pues Sado y yo nos conocimos desde que éramos unos niños. – respondió con tranquilidad la chica mientras miraba de reojo a su amigo de la infancia y a la vez le dedicaba una sonrisa cálida. Cosa que al muchacho le agrado.

– Ya veo. – dijeron al unísono Mizuiro y Tatsuki mientras observaban con atención las miradas de ambos morenos.

Mientras tanto con el otro grupo de amigos:

Una vez que salieron del restaurant, el grupo de amigos se dirigieron al parque donde habían presenciado aquella presencia. En ese momento Rukia saco su alma sustituta mientras se la tragaba y a la vez Ichigo atravesó su emblema de shinigami contra su pecho mientras salía de su cuerpo.

Cuando los chicos habían llegado a un punto del lugar de aquel parque observaron con atención si había algún movimiento, Rukia e Ichigo no bajaron su guardia ni por un instante mientras que Orihime e Ishida miraron por todos lados el solitario parque. Todo era muy extraño, hacia unos momentos ellos habían presenciado una energía espiritual y muy poderosa… pero… ahora ya no presentían nada.

– No bajes la guardia Ichigo. – aclaro Rukia con seriedad.

– Si, tú tampoco la bajes Rukia. – respondió Ichigo mientras agarro el mango de su zampakuto sin ni siquiera sacarlo de su espalda.

– Esto no me gusta nada. – dijo seriamente Ishida mientras miraba con mucha atención el lugar.

– Ni a mí tampoco, ¿No creen que esto les parece extraño? – pregunto preocupada Orihime a sus amigos. – Que hace unos instantes hubo una presencia espiritual y ahora nada.

– Orihime tiene razón, esto es muy extraño. – anuncio la Kuchiki mientras mantenía una mirada seria y segura.

– Sera mejor que… – antes de que el pelinaranja siguiera hablando una bola de fuego azul con negro había sido lanzado hacia a él.

– ICHIGO, KUROSAKI-KUN. – gritaron al unísono la shinigami e Inoue en shock, la cortina de humo comenzó a desvanecerse dejando ver al shinigami sustituto ileso y a la vez con su bankai ya liberado.

– Muuuu, que mala suerte yo quería ver algo de sangre y órganos esparcidos por todo lugar. – en ese momento una voz mujer apareció, quejándose de su mala puntería.

– ¡Muéstrate! – grito con rabia y enojo el Kurosaki.

– Bueno ya no te enojes muchacho. – en ese momento de la nada apareció una mujer de cabellos marrones, tez pálida, ojos dorados y con un cuerpo bien formado. – ¿Feliz shinigami? – pregunto burlonamente la mujer.

– ¿Quién eres tú? – pregunto con frialdad Rukia a la mujer.

– Me dicen por muchos nombres querida. – respondió juguetonamente la pelimarrón a la Kuchiki, mientras se veía sus uñas como si las idolatrara. – Pero me conocen como Misa. Bien vayamos directo al grano. ¿En dónde está? – miro con seriedad la mujer al grupo de amigos mientras le preguntaba con frialdad.

– ¿Quién o qué? – pregunto Ichigo confundido.

– No se hagan los que no saben. ¿Dónde esconden la fuente de la vida de mi amo? – volvió a preguntar la ojidorado pero esta vez con malicia y frialdad.

– No sabemos de lo que está hablando. – respondió Orihime con tranquilidad pero a la vez con algo de miedo.

– Bien si así lo desean, lo entiendo. Tienen 3 para que me respondan en donde tienen escondido la fuente de la vida.

– ¿O si no que? – pregunto fastidiado Ichigo.

– Sufrirán las consecuencias. – respondió en un tono divertido la mujer mientras desenvainaba su katana. – uno. – los cuatros amigos miraron con seriedad a Misa apuntándoles con su katana. – dos. – un aura de color café oscuro envolvió a la mujer mientras que los cuatros chicos comenzaron a sentir un poderoso rietsu saliendo de ella. – tre…

– ¡MISA! – de repente un par de voces interrumpieron en el momento en que la mujer iba a atacar.

– ¡MALDITA SEA RINO, URIA ¿CUÁNTAS VECES LES HE DICHO QUE NO ME MOLESTEN CUANDO ESTOY HACIENDO MI TRABAJO?! – grito enojadísima Misa mientras se volteaba y a la vez miraba con de manera asesina a un muchacho alto de tez aperlada, cabello verde, ojos rubíes; y a una niña risueña de tez clara, cabello celeste, ojos rosados.

– Bueno pero no te enojes. – dijeron al unísono los dos mencionados imitando casi al chavo del 8.

– ¡¿Y CÓMO NO QUIEREN QUE NO ME ENOJEN SI SIEMPRE ME INTERRUMPEN EN CADA MISION QUE NOS OTORGAN?! – volvió a gritar la mujer mientras le jaloneaba a ambos chicos de sus mejillas.

– ¡Auch, M-Misa! ¡Itaiyo! – se quejó la niña mientras soltaba lágrimas de cocodrilo.

– ¡Qué bueno para que entiendas que no debes interrumpirme Uria!

Mientras tanto Ichigo, Rukia, Ishida y Orihime se les había colgado una gotita de sudor detrás de sus nucas al mirar la extraña escena de aquella mujer castigando a los dos jóvenes.

– Más tarde hablare con ustedes muy seriamente de esto. – amenazo la mujer a los dos jóvenes mientras que ellos se masajeaban sus mejillas. – Y en cuanto a ustedes cuatro más le vale en decirme en donde esta fuente de vida y nadie saldrá lastimado.

– Mire señora… – antes de que Ichigo siguiera hablando la mujer lo interrumpió.

– ¿SEÑORA? NI QUE TUVIERA 40. – se quejó Misa.

– No tienes 40 Misa-nee, tienes 200. – comento Uria.

– ¡URIA TU CALLATE! – grito sumamente enfadada la mujer.

– Casi por otros 100 años te lleva esa anciana, Rukia. – dijo burlonamente Ichigo y vaya error que cometió.

– NO ME ESTES COMPARANDO CON ESA, MALDITA FRESA. – contesto la Kuchiki mientras le dio un tremendo golpe en la cabeza dejándolo completamente noqueado.

– Bien ya es suficiente. Ya perdí la paciencia con todos ustedes. – en ese momento Misa alzo su katana mientras que libero un fuerte de grito de coraje. – ¡ARRASTRATE UMIHEBI!

En ese momento Misa encajo su zampakuto contra el suelo, mientras que una fuerte energía comenzaba a salir de la espada haciendo que toda la tierra y el humo rodeara a la mujer y a su zampakuto. Unos segundos despues la cortina de humo desapareció mientras que mostraba a una Misa ya con su zampakuto en mano.


Bueno primero que nada lamento mucho por la tardanza ya que últimamente por falta de imaginación tuve que darme un break (que por cierto fue bastante largo) para que mi imaginación volviera en sí.

Acepto cualquier crítica o comentario de lo que ustedes deseen, al igual que también acepto tomatazos, pastelazos, zapatazos, abucheos, bankais, kiduos, etc.

Atte.: Queen-Werempire.