Hola!

uff! se que no tengo perdon de dios

Pero lo cierto es que no tengo excusa, ninguna solamente puedo decir que es algo que mas de alguna vez nos pasa y es que me gana la pereza

y no me daba ganas ni de prender la computadora y ahora cuando por fin lo iba terminar mi mamá me dijo, acompañame al banco y llegamos muy tarde.

y pues como siempre quiero darles las gracias sobre todo por tenerle paciencia a esta pobre autora, lo cierto es que es mas de lo que puedo pedir: Kriss 21, jupy, lo0britahh, LunaS Purple, shivi1995, PatrymrCullen, , viivii alice, satorichiva, salmitaCullen, Douces Rosesmil gracias por tomarse su tiempo comentando y por tenerme paciencia

igualmente quiero darles las gracias a las que me hacen saber que les gusta la historia con sus favoritos:Robward-robsten, gisse cullen Ivashkov, BkPattz, dulce sangre azul, TheLifesSeller, nesines.

Mil gracias a todas tambien quiero decirte yuli09 que me tomo por sorpresa tu preocupacion, pero igualmente gracias por todo tu apoyo.

espero que les guste y nos leemos el proximo lunes y si les ha gustado haganmelo saber con algunas palabras me agrada mucho saber su opinion

besos y abrazote

Fany


Capitulo 8:Revelación

Edward POV

– Edward –dijo mi nombre como una caricia. Con movimientos lentos comenzó a acercarse a mi todo mi costado junto al suyo, sentí mi corazón retumbar dentro de mi pecho. Su mirada estaba fija en la mía. – no sé si es un bueno momento, pero tengo que decirlo, ayer sentí como si mi corazón se detuviera cuando te vi desvanecerte frente a mí. ¿Sabes porque me paso eso? –Pregunto con una sonrisa ligera en los labios, hipnotizado por sus ojos negué lentamente – porque me gustas, Edward, mucho –lentamente acaricio mi mejilla y cerré los ojos al sentir el contacto de su mano.

No podía creer lo que estaba escuchan nunca, ni en mis más remotos sueños pensé en escuchar estas palabras salir de sus labios.

– ¿Hablas enserio? –pregunte

– Nunca he hablado mas enserio – murmuro suavemente

Lo siguiente que iba a decir bien podría condenarme o volverme el hombre más feliz del mundo.

– En ese caso – abrí los ojos y le mire con seriedad, tome su mano que descansaba en mi mejilla y la aprisione entre las mías

– Si después de lo que te contare decides irte, está bien, pero quiero que escuches atentamente – mire fijamente su expresión y lo único que podría hacer era imaginarme las reacciones que podía tener y cada una era peor que la anterior. Estaba dramatizando un poco porque Bella no me había dado razón para pensar eso. No sabía siquiera como empezar nunca había tenido que contar que era lo que me sucedía supongo que ir al grano es los mejor. Tome un largo respiro – Bella padezco de un trastorno disociativo de identidad también se conoce como trastorno de personalidad múltiple – note que no estaba tan perdida como llegue a pensar, en sus ojos se veía que su mente trabajaba al cien – ¿Haz notado cosas extrañas en mi? –pregunte

–Yo no diría extrañas, pero note algunas diferencias en ti de un día a otro –

– ¿Cómo qué? –pregunte

– Tu ropa, la forma en que hablas, hasta como caminas y tu mirada – respondió con una pequeña pausa en cada cosa que mencionaba para recordar cada uno de los momentos en los que noto aquello.

– Eso sucede porque no siempre soy la misma persona –

– Lo que sucedió el viernes… fue a causa de eso – dijo en un murmullo

– Si –inmediatamente después sentí sus brazos rodearme y estrecharme en un cálido abrazo, coloco su cabeza debajo de mi mentón y no pude hacer otra cosa que rodearla con mis brazos – he cambiado un par de veces esta semana –

– ¿Siempre es así? –pregunto suavemente

–Al principio era así, aunque no lo recuerdo mucho, estoy en tratamiento pero no es algo de lo que algún día me pueda curar, pero nunca es tan malo, la mayoría de las ocasiones sucede cuando estoy dormido. Además solamente somos dos en mucho más fácil así –

– ¿Dos? –pregunto confundida

– Solamente tengo una personalidad extra. Soy como una moneda, cuando la lanzas nunca sabes en cual cara va a caer, es lo mismo conmigo nunca se quien estará al día siguiente – recordé la analogía que mi padre había utilizado cuando era niño para explicarme que era lo que me sucedía, era la forma más fácil de explicarlo y la más acertada.

Ella se quedo en silencio con sus brazos aun rodeándome y cierta parte de mi ya estaba feliz, aunque tener un trastorno psicológico era algo que preferiría mil veces antes que otras enfermedades como cáncer, sida o alguna discapacidad. Aunque algunas personas no son tan abiertas a relacionarse conmigo, me sorprende que aun este siglo se sufra discriminación por padecer alguna enfermedad o discapacidad.

Los minutos me parecieron horas al tenerla entre mis brazos, su respiración era lenta, y la sensación de felicidad de llenaba el cuerpo por completo. Levante la vista por encima de su cabeza y vi a mi madre en el umbral de entrada de la sala con los brazos sobre el pecho, tenía una sonrisa asomándole los labios, pero note sus ojos iguales a los míos como se nublaban con lagrimas contenida. Leí en su mirara "lo sabe ¿cierto?" y asentí como respuesta.

Ella me regalo una mirada y una sonrisa en la que vi la esperanza que sentía y se alejando dándome privacidad.

Estaba a punto de romper el silencio cuando Bella se separo de mi mirándome fijamente con sus grandes ojos marrones.

– Edward – murmuro mi nombre – esto no cambia lo que siento por ti. Esto solo me hace ver que eres mucho más fuerte de lo que pensé y que llevas todo esto con la frente en alto –

– ¿Enserio? – Pregunte aun si creerlo – no todas la personas lo toman tan bien –

– No importa Edward… a mí solo me importa esto –dijo poniendo una de sus manos en mi pecho justo a la altura de mi corazón que en ese momento latía apresuradamente contestado silenciosamente a lo que ella me decía –dime Edward ¿qué te dice? –

Los pensé por un momento y no era por no saber la respuesta a aquello si no por la cantidad de sentimientos que tenia, era tanto para tan poco tiempo, que ni yo mismo me hubiera imaginado que tenía esa capacidad de querer.

– Que eres lo mejor que ha llegado a mi vida – dije. Ella dejo escapar el aire que retenía en los pulmones

– Me has quitado un peso de encima – dijo riendo ligeramente, volvió a rodearme con sus brazos y me estrecho fuertemente, sentí su peso sobre mi regazo el cual no me molesto en lo mas mínimo.

Su mejilla se encontraba justo al lado de la mía, sentía su respiración en mi oreja, lentamente corrió su rostro aun pegado al mío, hasta que nuestras narices se rozaron y no pude evitar mover la mía en un Beso Esquimal.

No podía creer que nuestro primer beso fuera de esta manera, escuche su carcajada y no pude evitar reírme también.

La carcajada comenzó a morir y una corriente eléctrica comenzó a recorrerme el cuerpo, parecía ir y venir entre nuestros cuerpos. Lentamente comenzamos a aproximarnos, ella cerró los ojos, yo quería hacerlo pero no pude. Nuestros labios se unieron en un beso lento y dulce.

Nos transmitimos en este beso todo aquello a lo que no podíamos poner palabras lentamente nos separamos y ella recostó su cabeza en mi hombro.

–"Díselo Edward" –escuche la voz de Anthony en mi cabeza al cual milagrosamente y por fortuna se había mantenido callado durante toda la conversación –

– ¿Qué quieres? –dije en un susurro muy bajo

– ¿Qué? – pregunto Bella confundida levantados de su cómodo lugar en mi hombro

– Espera un momento –le dije con suavidad

–"Sabes de lo que hablo" – dijo

– ¿Qué fue eso? –me pregunto Bella

– Bien tuve un pequeña conversación con mi otro yo y me hace saber que no quiere que lo llames Edward –dije sonriendo abiertamente

– ¿Tiene nombre? –

–Sí, utiliza nuestro segundo nombre Anthony –

– Ok –

– Supongo que tienes muchas preguntas –

– Unas cuantas – murmuro

– ¿Cómo cuales? –

Ella estaba a punto de hablar cuando un ligero golpe nos distrajo, mire hacia la entrada y Alice nos miraba y parecía a punto de comenzar a saltar

– Mamá dice que es hora del almuerzo –lo dijo muy rápido como es su costumbre y después desapareció rumbo al comedor.

–Bien, creo que hay mucho tiempo para preguntas. Vamos a comer – le dije

Nos pusimos de pie, la tome de la mano y la guie hacia el comedor, al llegar ya todos estaba en sus lugares, mi madre estaba en una de las cabeceras de la mesa y corrí una silla para que Bella se sentara a mi lado, una vez que tome asiento la comida comenzó a ir y venir por la mesa mientras nos servíamos.

Una conversación casual comenzó, aunque el centro de esta principalmente fue Bella, mi madre se veía feliz al igual que la sonriente Alice y Emmett como siempre con sus bromas.

La comida paso rápidamente y sin que pudiera evitarlo me quede solo mientras Bella se fue con mi mamá a la cocina a pesar de las protestas de esta última.

Alice apareció a mi lado

– Así que… –

– ¿Qué? Alice–

– Ya sabes – dijo, y me dio un ligero empujón en el hombro mientras me da una mirada sugestiva

– No Alice, no se –

– Tú y ella – dijo, con una ancha sonrisa

–Puede ser – dije

– Me alegro por ti, ella es buena para ti – me dio una abrazo y después desapareció

En menos de un segundo aparecieron Bella y mi madre riendo alegremente desde la cocina. Tuve el impulso de correr hasta ella y preguntar desesperado de que estaban hablando por que lo más seguro era que yo fuera el tema de la conversación y no sabía que historias vergonzosas podría contar mi madre.

Ambas me miraron e intercambiaron unas últimas palabras y mi madre desapareció de nuevo en la cocina.

– ¿Qué haremos ahora? –dijo Bella acercándose

– No tengo nada pensado – cuando estuvo lo suficientemente cerca de mi coloque mis manos en su cintura y la acerque a mi cuerpo. Ella deposito un beso muy ligero en mis labios.

– ¿Conoces La Push? –me pregunto

– La reserva, tenía planeado salir con Emmett hoy pero se cancelo –dije

–Te gustaría conocerla –me pregunto

–Claro –

– En ese caso vamos –

Me tomo de la mano y tiro de mí hacia fuera, salimos y era una suerte que la lluvia había terminado hacia un rato. Al salir un golpe de aroma de hierba y tierra húmeda que venía del bosque me lleno las fosas nasales, no había tenido la oportunidad ni el interés aun de acercarme al bosque.

Caminamos por el suelo mojado hacia su camioneta.

– No iremos en esto o ¿sí? – Dije al ver su camioneta del año de la prehistoria – podemos ir en mi auto – ofrecí

– Creo que no – dijo –tendrás que acostumbrarte, me encanta mi Chevy y no la cambiaría ni por el volvo mas plateado del mundo haciendo alusión a mi auto.

Me subí en el asiento del copiloto de la dudosa camioneta y Bella subió al asiento del conductor y el estruendo del encendido del auto me sorprendió, estaba acostumbrado al suave ronroneo del volvo.

Salió del camino que daba a mi casa y tomo la carretera principal de Forks, rumbo a la reserva. En el silencio de la cabina miles de pensamientos brotaron en mi mente. Mire a mi lado, a la hermosa castaña que conducía el auto y supe que no podía estar en otro lugar que no fuera a su lado.