Capítulo 8: Mentiras

Está mañana me había ido temprano, y me había despedido rápidamente de Ino, pude ver la confusión en su rostro, pero no era capaz de decirle nada. Al llegar a mi casa me había sentado en el sofá de mi sala y lloré hasta que las lágrimas ya no salían. Mis padres me habían visto, pero no me preguntaron nada, tal vez ellos creían que era Sasuke el causante de mi dolor, pero no era así.

Toda la mañana había estado triste, hacía todo lo que me pedían mis padres, sólo para despejar mi mente. Durante el almuerzo se produjo un silencio incomodo entre nosotros. Al terminar de comer me había retirado a mi cuarto, y me senté en mi cama, viendo un punto fijo sin moverme tratando de no pensar en lo que había pasado ayer.

De repente sentí unas manos en mis hombros, sacándome de mis pensamientos.

-Hija, esto es por Sasuke ¿verdad? Ustedes… ¿terminaron?-preguntó mi madre diligentemente

-Si terminamos, pero mamá esto no es por Sasuke,… se puede decir que yo me pelee con Ino-le respondí triste

-Ah, lo siento hija, pero todo estará bien con ella ¿no?

-A estas alturas, no lo sé-mis palabras eran ciertas, hace seis meses había sabido reprimir mis sentimientos, pero ahora no iba a ser capaz ni de mirarla a los ojos, tal vez el tiempo me daría la fuerza.

-Sakura, tus ojos ya no están tan hinchados, deberías salir a dar un paseo, tomar aire y pensar-habló mi padre acercándose a nosotras

-Sí, creo que eso es lo que haré-me levanté de la cama, baje las gradas y salí a la calle

Hoy era un buen día, el cielo tenía nubes, pero estas no tapaban el sol, el viento era suave y refrescaba, sin embargo yo no podía ser feliz con eso. Simplemente me puse a caminar sin rumbo, en línea recta, ni siquiera veía por donde iba y chocaba a la gente que pasaba por ahí. Hasta que choque con alguien fuertemente.

-¡Oye! Ve por donde caminas-escuché a una mujer decirme, pero mi mirada seguía en el suelo

-Lo siento-traté de avanzar y evitarla

-¿Sakura? Vaya, vaya, vaya pero si es Sakura-levante mi mirada, en todo el planeta, ella era la segunda persona que menos quería ver hoy

-Ah, hola Temari ¿cómo estás?

-Wow, realmente debes estar distraída, como para preguntarme como estoy, sin embargo estoy bien

-Mmm, lo siento

-Y debes estar triste para decirme lo siento-podía ver la confusión en mi cara, y tenía razón, desde que ella me había hecho la vida imposible, en todas nuestras peleas a pesar de que le gritaba muchas cosas, nunca me había disculpado con ella. Bajé nuevamente la mirada.

-Oye, Sakura, se que puede ser un poco hipócrita en este punto, pero ¿te encuentras bien?

Asentí, realmente no quería hablar con ella

-Ah que…bien entonces-hubo un breve silencio-y sabes últimamente me di cuenta que Ino no estaba hablando mucho contigo, ¿se enojaron?

-No es de tu incumbencia-le dije y la mire a sus ojos, no se a donde quería llegar, pero el resultado no me iba a gustar

-Entonces, supongo que ya te enteraste ¿no?

-Enterarme de ¿¡qué!?-me empezaba a enojar

-Pues, de que le gustan las chicas-escuchar esas palabras, simplemente no le podía creer-oh, ¿no te lo dijo?

-No puede ser, tú me estas mintiendo

-Entonces supongo que tampoco sabes que volvió con Hinata ¿verdad?

-¡Mientes! ¿¡Qué te hace pensar que te voy a creer!? ¡Si tú eres la que siempre disipa rumores falsos!

-¡Sobre ti! No sobre Ino-las dos empezábamos a levantar la voz, pero ella tenía razón en estos seis meses nunca había dicho algo de Ino, sólo de mí.

-De todas maneras, no te puedo creer

-No te diste cuenta, en todo este tiempo, eso es impresionante Sakura-esbozó una sonrisa-Tú porque crees que le digo Ino-puerca

-No lo sé, no te agrada supongo

-Hay una historia más que eso, pero supongo que tampoco te lo dijo ¿eh?

-Sabes, no me importa, así que adiós-quería empezar a caminar, pero ella se cruzó en mi camino

-¿Dónde está Ino ahora?

-¡Y esto a ti que te importa!

-Tranquilízate, solo quiero ver si te dijo la verdad

-La verdad de ¿qué?

-Dime, y lo sabrás, respuesta con respuesta-sonrió y levantó una ceja, no confiaba en sus palabras, pero algo me decía que si no le respondía, ella simplemente no me dejaría caminar

-Está de viaje con su familia

-Error, ella está aquí, en este parque-y ahora que me daba cuenta había caminado tanto que sin querer había llegado al parque.

-Oye no se a donde quieres llegar con todas tus mentiras, pero sí no te mueves juró que ya no me contendré y te golpearé, así que por favor si me permites, quiero seguir caminando

-Muy bien, te dejaré caminar, pero si sigues yendo recto, llegarás a la casa de Hinata, las encontrarás en su patio

-Mira, agradezco que quieras, mmm, no sé, ¿ayudar? Pero no confió en ti

-No lo hagas si no quieres, yo sólo sé que te digo la verdad, quería preguntarle algo a Hinata, pero estaba con Ino y…

-Ino, está de viaje, así que ahórrate tus comentarios-la interrumpí, no quería seguir escuchándola

-Si me crees bien, sino… bueno que puedo hacer ¿no? Así que adiós-me dio paso y se fue caminando

Yo también reanude la marcha, enfurecida. Había salido para despejar mi mente, no para llenarla con más preguntas.

-Ella no puede tener razón y se lo demostraré-dije en voz alta y empecé a correr hacia la casa de Hinata, si no las encontraba iría a la casa de Temari, y tendría una conversación muy seria con ella. Ino no podía mentirme ¿verdad? De lo contrario, ayer hubiera sido diferente. Ino estaba de viaje, Ino….

Me detuve rápidamente porque había llegado a la casa de Hinata, y vi una escena que desearía nunca haber visto. Temari no había mentido… en nada. Ino estaba aquí con Hinata, y se estaban besando.

-No, esto no puede ser cierto

Las lágrimas se empezaban a formar nuevamente en mis ojos y rodaban por mi rostro. ¿Tal vez Hinata la besó? No, fue Ino. Estaba peleando conmigo misma. Quería correr y alejarme de este lugar pero parecía como si mis piernas no obedecieran a mis deseos y quisieran quedarse, tal vez una parte de mí tenía la esperanza de que ahora que sabía esto, quizás ahora tendría una oportunidad con ella. Hinata la beso e Ino no quería, sí esa es la respuesta. En ese instante se separaron y Hinata se estaba alejando, pero luego Ino corrió tras ella le dio la vuelta, tomo su rostro entre sus manos y la beso. No, no quería creer lo que mis ojos estaban viendo. Yo que pensaba que Ino nunca me mentiría, lo había hecho, pero ¿Por qué? Acaso ¿no tenía confianza en mí? ¿No éramos mejores amigas? No sabía que dolía más, si el hecho de que ella me hubiera mentido, o que la persona a la que besaba no era yo.