Capitulo 8
Su respiración era muy agitada, solo esa imagen aparecía en su mente, Vegeta sobre ella, tocándola, besándola, haciéndola sentir mujer, mezclando sus cuerpos una y otra voz, rozando su piel, como si nada importara.
Se despertó, completamente sobresaltada, el sudor frío corría por su frente, poso una de sus manos en su pecho, su corazón latía mucho mas rápido de lo normal-Fue un sueño-Se dijo a si misma, miro hacia el lado derecho de su cama, y no estaba, aquel hombre, con quien supuestamente compartió la noche-Creo que solo fue un mal sueño-Seguía intentando convencerse de lo que pasaba en su mente. Se levanto, pero al destaparse, se dio cuenta de su falta de ropa.
La desesperación la invadió, corrió hacia el baño-No puede ser-Dijo, mientras se miraba al espejo, divisando en su cuello, una enorme marca-No, esto no pudo haber pasado-Tapo su cuerpo con una toalla, para luego abrir la ducha, necesitaba sacarse de la piel, aquel peculiar aroma, ese que solo Vegeta emanaba.
Entro en la ducha, su mente trato de volver, para recordar lo sucedido.-Dormí con el-Se abrazo, para luego sentarse en un rincón de la ducha-No puede ser. Esto no pudo pasar ¿Cómo pude ser tan estupida? ¿Como pude entregarme de esa manera?-Escondió su cara entre sus brazos, mientras el agua caía sobre su espalda-¿Cómo pude revolcarme, con la persona que acabo con mi planeta, amigos y familia?-Se sentía sucia, la poca dignidad que aun le quedaba, ya no estaba.
Salio de la ducha, ya mas calmada, se vistió, para luego ir rápidamente a sacar las sabanas de su cama-No quiero su olor, no quiero recordar-Decía mientras las aventaba al suelo-No, no, no, no,-Repetía una y otra vez, mientras sacudía su cabeza, con sus manos en ella, de un lado a otro. La frustración era muy grande, que callo de rodillas al suelo, sus brazos cayeron en peso muerto a los costados de su cuerpo, su mirada, se enfoco en el techo-No lo permitiré, no llorare-Sus ojos ya no soportaban las lagrimas, pero aun así, ni una salio de ellos.
El dolor se hizo odio en unos segundos-Maldito Vegeta. Te prometo, no me veras lloras. No lo lograras-
La mujer ignoraba completamente, que el poderoso príncipe no estaba lejos, solo estaba fuera, en el balcón, observando cada uno de sus movimientos, gravando en su mente cada una de sus palabras. No pudo soportar más, así que salio volando rápidamente.
Varias horas pasaron, ella no salía de su cuarto, el, no la mando a llamar, sabia que necesitaba tiempo-Maldición.-Se dijo Vegeta, mientras caminaba por los pasillos del castillo-Maldito alcohol-Quería justificar con algo, sus acciones, necesitaba sentir que no se había rebajado "-No, eso jamás, el poderoso príncipe de los sayajin, jamás haría algo así, si estuviera conciente "-Sus pensamientos fueron interrumpidos, cuando estaba cerca de la puerta del cuarto de Bulma.
Tarble estaba parado en la puerta hace varios minutos, necesitaba hablar con ella, quería pedirle perdón, pero no tenia el valor suficiente para golpear-Bulma-Susurro. Pero pudo sentir una presencia acercase hacia el.
-¿Qué haces aquí insecto?-Pregunto Vegeta a su pequeño hermano.
-Nada- contesto el joven, mientras agachaba su mirada.
El guerrero mayor, no pudo soportar la risa, así que largo una fuerte y macabra carcajada-Esto es patético. El enano esta enamorado-Continuo riendo.
-Déjame en paz-Miro desafiante a su hermano mayor.
Vegeta comenzó a caminar hasta estar cara a cara con Tarble-¿Qué pretendes? ¿Acaso no ves que solo eres un chiquillo, insignificante? Jamás podrías estar a su a nivel-Una sonrisa de costado se dibujo en sus labios-No podrías darle, lo que ella necesita.-
El joven se sentía muy nervioso, savia que cuando Vegeta hablaba, la mayoría de las veces tenía razón-¿Qué sabes tú de ella? Si no haces mas que humillarla- Era la primera vez que enfrentaba a su hermano.
El mayor de los hombres se cruzo de brazos-No es muy difícil de deducir. Una mujer como ella, necesita de un verdadero hombre, no un chiquillo inútil-
Tarble no lo dejaría ganar esta vez-La reclame con nuestro padre, como mi futura esposa-Sus mejillas se sonrojaron.
Vegeta volvió a reír nuevamente, de la misma manera-No puedes reclamar lo ya reclamado, insecto-
-¿Qué quieres decir con eso?-El joven no entendía, pero ya se estaba poniendo un poco nervioso.
-No puedes reclamar, lo que no es tuyo. Si no entiendes pregúntale a ella-El mayor de los príncipes le dio la espalda a su hermano y se fue, con una sonrisa de victoria en sus labios.
Su mente no sabia que pensar, así que sin golpear, Tarble entro en el cuarto de Bulma, solo para encontrarla sentada en su cama, inmóvil, aun en estado de shock, se acerco lentamente a ella, hasta estar parado de frente, pero la mujer no lo miro, su rostro estaba fijado en el suelo, el muchacho no dijo nada, solo levanto suave y lentamente el rostro de Bulma usando dos dedos.
La mirada de ella estaba vacía, sus bellos ojos celestes ya no tenían su brillo, es como su estuviera frente a un ser sin vida, sin alma, sin corazón, sin nada.
Pudo notar algo, así que fijo su mirada en el blanco cuello de la muchacha, para encontrarse con una enorme marca-No puede ser-Dijo-¿Quien te lo hizo?-Pregunto, arrodillándose frente a ella, pero no obtuvo respuesta alguna-Por favor Bulma, responde.-
Por unos segundos deseó estar muerta, por un momento, quería terminar con todo, pero al escuchar la voz preocupada de su amigo, volvió en si-No es nada-Contesto ella, tratando de disimular su dolor.
-Necesito saber si fue Vegeta-La desesperación se reflejaba, en cada palabra que salía del joven.
-Si-Nada mas necesitaba decir, nada mas claro, que esa simple respuesta.
-Maldito-Tarble se paro completamente furioso-Ahora eres de su propiedad ¿No lo entiendes?-
Bulma se sorprendió-¿Qué quieres decir con eso?-Se paro bruscamente de la cama.
-En nuestro planeta, cuando una sayajin, marca en el cuello a una mujer, la reclama como suya. Pero no lo permite-El joven salio corriendo.
-Esto es aun peor-Bulma volvió a sentarse en su lugar-¿Cómo pude permitir que esto pasara?-
El joven corrió velozmente por los pasillos, hasta llegar al cuarto real. Entro sin golpear, necesitaba hablar con su padre-Padre, necesito hablarte-
El Rey estaba sentado en un gran trono, comiendo unas frutas, que sus esclavas personales le traían-¿Qué pasa hijo?-
-He elegido una pareja-Contesto un como nervioso.
-¿Qué con eso?-Pregunto el hombre, fijando su fría mirada, en su hijo menor.
-Ella esta marcada-Contesto, agachando su rostro.
-Sabes cuales son las leyes. Debes pelear a muerte, con el hombre que la reclamo-Se acomodo en su trono.-Si ganas es tuya-
-Lo se pero…-No quería decirle a su padre, que debía pelear con Vegeta.
-¿Quién es?-El rey comenzaba a sospechar, por los nervios del príncipe.
-Es mi hermano-
El poderoso Rey se levanto de su trono-No puedes pelear contra el, sabes que no podrás ganar-
-Quiero hacerlo padre-El joven estaba completamente decidido, aunque su vida estuviera en juego.
Su padre lo miro admirado-Esta bien-Se rasco la barba- Pero debes de entrenar, o no tendrás posibilidad alguna-Apoyó su mano en el hombro de su hijo-Si lo haces bien, y arduamente, tienes posibilidades, de que tu por tu sangre real, llegues al nivel, del legendario súper sayajin.
-Pero padre, eso es imposible-
-No discutas Tarble, descuida, yo te daré un poco de ventaja.-El Rey no tenia mucho amor por Vegeta, algo que jugo mucho a favor del pequeño.
Tarble salio del cuarto, pero apenas la enorme puerta se cerro tras el, vio a su hermano mayor apoyado en la pared, a su lado-Te are pedazos mocoso. No eres más que una sabandija para mi-Sonrío-Tu papi, no podrá hacer nada por ti, estás muerto-
