En este mismo instante contestare todos los reviews del capitulo anterior, y es que tarde mucho en subir porque tuve que salir de la ciudad e hice circo, maroma y teatro para sacar la visa y demás... Pero bueno les digo que este capitulo esta raro ¿Ok? jajaja duré algo de tiempo escribiendo porque en estos días me aventure a leer el libro de "Buscando a Alaska" y el de "Bajo la misma estrella" ambos de John Green y entre en una depresión extraña...
SE LOS RECOMIENDO, pero yo llore muchísimo ya que soy una llorona profesional cuando se trata de libros jaja... A mi me pareció que el libro de bajo la misma estrella tenía un poco de esencia NaruSaku en el... pero tal vez estoy loca jaja
Bueno ya basta, espero y les guste y me sigan dejando sus comentarios constructivos, que en realidad me hacen muy muy feliz :D
La comida estuvo lista en menos de media hora. Sakura no tenía muchos ánimos de cocer algo, así que hizo unos simples, pero nutritivos, sándwiches de atún. Sirvió un vaso de jugo y vertió en él, las vitaminas para Naruto. El zorro lo había curado, pero eso no significaba que el rubio debía dejar de tomar las vitaminas de Sakura.
La pelirosada se quedó mirando un rato el plato de Naruto en la mesa. Luego dejo la pastilla para el dolor a un lado y se volteó. Ahí estaba el rubio en el marco de la puerta.
-Gracias, Sakura-Chan-Dijo lentamente.
Sakura Haruno lo miraba sin ningún tipo de emoción. Su piel estaba un poco más pálida de lo normal, y a Naruto le pareció de pronto que la piel de la chica se había convertido en marfil, imperturbable, sin ningún tipo de imperfección, como si hubiera sido tallada por los ángeles. Sin embargo, el contorno de sus ojos delataban que era de carne y hueso. Sus bellos orbes verdes estaban delineados por un tono rojizo que el llanto provocaba.
-Perdón por lo de Sasuke… Es solo que tú sabes todo lo que paso entre nosotros… Yo creía que él podría volver con nosotros y volver a ser iguales, como antes, haciendo misiones con Kakashi-Sensei, protegiendo la villa y todo eso…-Dijo rascándose la nuca, hablaba casi delicadamente, como si tuviese miedo de romper a la frágil criatura frente a él si hablaba de otra manera.
Sintió como Sakura se relajó un poco. Parpadeo al fin y miro al suelo, luego lo volvió a mirar, sin decir ni una sola palabra.
-Me voy a quedar aquí contigo Sakura-Chan-Dijo acercándose a ella, temeroso de que lo fuera a lanzar con un puñetazo muy lejos de ahí. Si cuando estaba herido, no había dudado en ponerle sus buenos coscorrones, menos dudaría ahora que su cuerpo se había recuperado por completo-Prometo que aquí estaré para ti-Dijo alzando las manos para tomarla del rostro y sentir su piel-Así como tu estuviste para mí todo este tiempo.
La pelirrosa por poco y sonreía.
Tocaron la puerta de Sakura, y la pelirrosa le aparto la mano a Naruto. Sin verlo a la cara salió de la cocina para abrir la puerta, seguramente era Hinata. Lo que le había dicho sin duda alguna, la hacía sentir muy feliz, la estaba escogiendo sobre Sasuke por primera vez. Pero había un lado malo en aquella situación.
Cada vez se enamoraba más de él, si es que era posible y si la estaba escogiendo sobre todo el mundo significaba que sobre Hinata Hyuga también, aquello se le había salido de las manos ya.
Al abrir la puerta, se topó con Sai y con Ino.
Ino sonreía y Sai fingía la sonrisa. En sus manos llevaba consigo un ramo de flores y se las tendió a Sakura.
-Perdón por haber echado todo a perder la otra noche…-Dijo sin dejar de sonreír.
Sakura alzo una ceja.
-¿No está funcionando? El libro que leí decía que cuando ibas a ofrecer tus disculpas, era más probable que te perdonaran si llevabas algún presente-Dijo confundido.
La pelirrosa suspiro y las tomo.
-No te preocupes por ello Sai...-Dijo Sakura sonriendo un poco-Gracias por las flores.
Les hizo un ademan de que pasaran y ambos hicieron una pequeña reverencia. Sakura los dejó solos mientras se quitaban los zapatos.
-Creo que algo paso… Sakura estuvo llorando-Dijo Ino quitándose una sandalia.
-¿Cómo lo sabes?-Pregunto Sai.
Ino rodo los ojos. ¿Acaso el ninja a su lado estaba ciego?
-Es más que obvio Sai.
-Hoy es el festejo de los héroes. Se supone que yo tengo que llevar a Naruto con Kakashi-Sensei para que lo entretengan mientras Sakura se va a terminar con los detalles ¿No es así?-Pregunto Sai en voz un poco baja.
Ino asintió.
-Ese es el plan-Dijo la rubia levantándose. Seguida por Sai, caminaron hasta la sala donde se encontraron con Sakura leyendo pacíficamente, y con Naruto comiendo en la cocina.
-¿Quieren algo de comer?-Pregunto Sakura mirándolos por encima del libro.
Ambos se negaron y Sai se fue a la cocina con el rubio. Ino le hizo un ademan a Sakura, y la pelirrosa la siguió a su habitación.
-¿Qué paso?-Pregunto Ino en cuanto Sakura cerró la puerta de su habitación.
-Naruto… Él quería volver a irse a buscar a Sasuke-Dijo Sakura encarando a Ino.
-No pensé que fuera tan idiota ¿En serio iba ir a buscarlo? ¿Qué no tenía un problema con un conducto?-Pregunto confundida.
-Ya lo he curado-Dijo suspirando.
Ino abrió los ojos grandes.
-¿Qué no le habías dejado el trabajito a Hinata?
Sakura entrecerró los ojos.
-¿Cómo sabes eso?
-Sai me lo dijo-Dijo Ino suspirando.
-Creí que el sentiría algo más profundo por Hinata… Si ella le hacía sentir mejor, pero me harte de esperar a que se le ocurriera algo.
Ino frunció el ceño.
-¿Estas queriendo decir que ya tenías la cura tú?
Sakura ladeo la cabeza.
-Si… pero la descubrí hace unos dos días.
Su mejor amiga se relajó.
-Creo que has entrado ya en razón ¿No es cierto?
Ahora Sakura frunció el ceño.
-Ino, yo no pienso cambiar mi maldita opinión-Dijo casi susurrando entre dientes.
-Vamos Sakura… ¿Por qué sigue aquí? ¿Por qué no se fue a buscar a Sasuke?-Pregunto levantándose de la cama.
-¡Yo sé lo que sucede!-Grito desesperada, parecía que la rubia no entendía que ella estaba al tanto de todo lo que sucedía a su alrededor-Yo sé que él está aquí por mí. El me lo dijo, sé que me quiere ¡Lo sé todo!
-¿Entonces?
-Ya te lo he explicado, yo no lo merezco Ino…Él se merece otra cosa… yo siempre voy a estar ahí para él, siempre lo voy a cuidar, le voy a sanar las heridas, lo voy a escuchar. Pero no puedo corresponder su amor aunque quiera.
Ino se mordió el labio de frustración. Debía de convencerla rápido, el rubio pronto se iría de la casa de Sakura al estar curado y sería más fácil para la pelirrosa alejarse de él, y para Hinata acercarse a él.
-Sakura. Tienes que entender que él te ama y no le interesa en lo absoluto lo que paso entre ustedes cuando eran niños… ¡Vamos! Tienes que verlo, tienes que entenderlo.
-¡Lo entiendo!-Grito casi roja.
-¡¿Entonces porque sigues haciendo esto?! ¡Si entendieras la más mínima parte del amor que Naruto te tiene no estarías fingiendo que no existe e irías tras de él en este maldito instante!-Grito apuntando hacia la puerta-¡Importándote poco lo que paso entre ustedes! ¡Amar es perdonar!-Le grito ahora Ino-¡Tu solo no puedes obligarlo amar a Hinata! ¡Él nunca lo va a hacer porque te ama a ti! ¡Pero no lo entiendes!
Sakura se quedó en silencio, casi fulminándola con la mirada.
-Ino, no voy a desistir. No voy a dar media vuelta, sé que esto se me está saliendo de las manos, pero pronto volveré a tener el control y todo estará bien.
De pronto el chirrido de su puerta se escuchó y ambas chicas voltearon. Naruto estaba ahí.
-Naruto…-Susurro Sakura con la garganta seca.
-Así que todo esto era por eso-Dijo mirándola a los ojos, Sakura estaba asustada. No se esperaba a que el chico fuera a estar ahí, escuchando-¿Todo este tiempo estabas tratando de obligarme a amar a Hinata?
-Yo…-Sakura trato de explicarse, pero Naruto la interrumpió.
-Es una completa estupidez-Dijo enojado-¡Confiaba en ti más que en nadie!-Grito apuntándola-¿Por qué me hiciste eso? No sabes el dolor que sentía cada vez que pretendías que no existía ¡Sakura-Chan no puedo creerlo! ¡Jugaste conmigo de la manera más cruel!
Las lágrimas en el rostro de Sakura se hicieron presentes, sus mejillas se tiñeron de rojo y un nudo en su garganta se formó casi al instante. No pensó que aquello fuera a ser tan difícil.
-No lo veas de esa manera-Dijo lentamente-Yo quería lo mejor para ti.
-¡Desde cuando gobiernas mis sentimientos!-Volvió a gritar-Yo te amo-Dijo golpeándose el pecho con un puño.
Sakura dejo salir de sus labios un sollozo.
-Vete Naruto…-Pidió con la voz temblorosa. El rubio se sorprendió un poco, luego negó con la cabeza.
-Eres tan terca.
-Tú también-Contesto Sakura-Vete ya Naruto.
Sai entro en escena y se llevó a Naruto. El rubio miraba a Sakura confundido, pero se dejó llevar por el pelinegro.
El solo había ido a avisar que se iba con Sai para ver que quería Kakashi-Sensei, pero había logrado escuchar todo lo que Ino le había escupido a Sakura, algo en su corazón se estrujo, su Sakura-Chan ¿Lo manipulaba? ¿Su enigmática criatura estaba jugando con él?
Al encararla la vio tan deshecha que le había dolido en el alma gritarle y ver su rostro de desesperación. Su rostro era de querer morir.
Pero no había podido contener sus ganas de decirle que estaba mal.
Lo que había hecho estaba muy mal, luego le dijo que se fuera de ahí, eso lo dejo perplejo, por eso ni siquiera se opuso cuando Sai lo saco de la casa de Sakura.
-Ella…-Dijo mirando al suelo mientras caminaba al lado de Sai-¿Qué carajo paso?
Sai miro al cielo.
-Olvida esto por hoy ¿Si?-Pidió Sai-Vamos a llevarte con Kakashi-Sensei para que te relajes un poco y mañana por la mañana sabrás que hacer.
Naruto se tomó la nuca de la cabeza con ambas manos y camino al lado de Sai. Eran las cuatro de la tarde y la aldea se veía un poco desolada, ¿Esos eran los aires lúgubres que los demás decían?
Su Sakura-Chan… Su pelirrosa había jugado con él tan cruelmente ¿Por qué? ¿Qué quería encontrar con ello? ¿Hinata le había pedido ayudarla?
Dio un suspiro. Odiaba su situación actual.
Sakura estaba en su habitación, justo frente a su espejo.
-Te dije que todo explotaría pronto, pudiste haber dado una media vuelta y aceptar el amor de Naruto-Dijo Ino cepillando el cabello de Sakura.
La pelirrosa estaba poniendo sobre su piel algunas cremas y maquillajes que Ino le había traído ese día, para la ocasión. Tenía los ojos hinchados y apenas había logrado controlar las lágrimas.
-¿Esto es lo que querías?-Pregunto Ino
Sakura bajo un poco la mirada.
-Al menos yo ya estoy fuera del juego y Hinata tiene más oportunidad.
Ino dejo de cepillar su cabello.
-¡Eres increíble Sakura Haruno!-Le grito volviendo a cepillarlo.
Sakura bajo un poco la cabeza. Lo amaba tanto, que lo estaba dejando libre, lo amaba tanto, que le estaba dando la oportunidad de amar a alguien mejor… Así que se puso la máscara y comenzó a maquillar su rostro.
Ino no había querido recoger el cabello de Sakura, así que con algunos trucos logro que el liso cabello de Sakura tomara algo de volumen y se hiciera ondulado, puso un adorno que ambas habían escogido y sonrió ante su creación.
-Te ves hermosa-Dijo mirándola a través del espejo. Sakura se veía triste, pero resistiría, siempre lo hacía.
Parecía una muñeca de porcelana, sus labios estaban coloreados de un tono rosa no muy fuerte, tenía una sencilla línea sobre el parpado y sus pestañas rosadas estaban teñidas de color negro, con un poco de color rosa en las mejillas acentúo su rostro, dándole un poco más de forma y su cabello se veía hermoso. Sakura no se maquillaba para nadie. De hecho era la primera vez que alguien más, a parte de Ino, la vería con esa pintura sobre su rostro, había aprendido a utilizar aquellas armas de belleza de tantas veces que Ino las usaba cuando salía a algún lugar o simplemente para juguetear con ellas cuando hacían esas viejas pijamadas, cuando Sakura tenía miedo a estar sola en la noche al morir sus padres.
-Gracias. Cerda-Dijo lentamente-¿Iremos juntas?-Pregunto.
-¡Claro que sí!-Dijo alzando un brazo.
-Gracias-Volvió a agradecer.
Ino le sonrió.
-Sabes que te peinare cuando quieras-Dijo como restándole importancia.
-No Ino… Te doy las gracias por todo-Dijo levantándose de la silla-Gracias por ser mi amiga y por apoyarme en todo esto…
-Sabes que no te apoyo en esto-Dijo riendo un poco.
-Pero estuviste conmigo todo el tiempo… Y lo estás ahora-Dijo tomándola de los hombros, luego la atrajo hacia ella y la abrazo-Te doy las gracias por ayudarme en todo y por preocuparte tanto por mi… Eres mi mejor amiga cerda-Dijo acurrucando su cabeza en el cuello de Ino
La rubia siempre olía a todo tipo de flores, pero ese día olía a tulipanes. Ino Yamanaka le devolvió el abrazo.
-Y tú la mía frentesota. Tú estuviste conmigo cuando… yo me sentía sola-Dijo Ino conteniéndose las lágrimas, su padre quien había muerto en la gran guerra, había sido su mejor amigo desde su infancia, y su recuerdo aún estaba fresco.
Sakura había podido asistir con ella a su velorio, y la había escuchado cada vez que se lo pedía, ella también era una buena amiga, ambas se encontraban en situaciones similares. Aunque Ino aún contaba con la presencia de su mamá, entendía a la perfección a su amiga, ella sabía que Sakura era muy sensible, pero desde que Sasuke Uchiha la había abandonado, lloraba en silencio.
Era increíble como ahora todo el mundo creía que Sakura Haruno era una kunoichi dura como una roca, cuando en realidad era tan sensible como una gelatina, cualquier toque la movía por completo y no podía dejar de temblar hasta mucho después. Tal vez Ino era con la única persona con la que Sakura lloraba y hablaba de todo, aunque con la situación en la que se metió con Naruto era diferente, en todo lo demás era abierta a Ino y viceversa.
Y aunque Ino Yamanaka había ayudado a Sakura en muchas ocasiones, la rubia también era vulnerable a ciertas situaciones. Y una de ellas era nada más y nada menos que la muerte de su padre, aún le era difícil sobrellevar ese asunto, pero gracias a su personalidad tan optimista, lo hacía mejor que cualquiera en la aldea.
Sakura e Ino se separaron y se miraron a los ojos por unos momentos, se sonreían.
-¿Te has enamorado ya de mi frentesota?-Pregunto alzando una ceja.
Sakura se carcajeo y la empujo un poco. La pelirosada salió de su habitación e Ino comenzó a arreglarse.
Mientras tanto, Naruto se encontraba con Kakashi-Sensei ayudándolo a escoger una yukata para una "cita".
-¿Cita con quién?-Preguntaba el rubio exasperado, el peliplateado llevaba varios minutos ya con dos yukatas en las manos y no sabía cuál escoger.
-Una chica, obviamente-Dijo su Sensei mirando ambos atuendos alternadamente.
Naruto rodo los ojos. Kakashi lo miro y dio un suspiro.
-Como estoy de tan buen humor, te dejo escoger uno para ti.
-¿Para que necesito yo una de esas cosas?-Pregunto apuntándolo.
- Algún día tendrás una cita, supongo…
-Yo te ayudo-Dijo Sai fingiendo una sonrisa. Naruto protesto algo que Kakashi no pudo entender bien, ya que el pelinegro se lo había llevado a gran velocidad.
Sai le había lanzado varios atuendos diferentes por encima del vestidor.
-¡Tranquilo hombre!-Grito Naruto quitándose la ropa de encima. Comenzó a retirarse su playera anaranjada y luego sus simples shorts negros, se quedó mirando su pectoral en el espejo que había ahí. Aún tenía una fina línea un poco más clara que su piel, supuso que era ya no se quitaría. Con su dedo anular delineo la cicatriz.
-¿Triste, chico?-Pregunto de pronto Kurama.
Dio un suspiro y cerró los ojos.
-Si… Mi mejor amigo casi me asesina y el amor de mi vida jugo conmigo-Dijo frente a él.
El majestuoso zorro lo miro desde arriba, luego se acercó a él para mirarlo más de cerca.
-Desearía que mis padres estuvieran aquí y me ayudaran con esto…
El rubio se veía triste y retraído. Se le notaba que no tenía ni la más mínima idea de que hacer.
-Creo que esa chica se parece a Kushina-Dijo el zorro en un intento por tratar de hablar.
Naruto alzo una ceja confundido.
-¿Sakura-Chan?
-Sí. No son iguales, pero tienen algo que las hace ser parecidas.
-Tal vez el mal genio-Bromeo Naruto. Pero luego recordó algo que su madre le había dicho "En cuanto a mujeres, bien soy una mujer así que sé que decir, este es un mundo de hombres y mujeres y si algún día tienes una novia... Asegúrate de no escoger a una rarita... encuentra alguien como tu madre..."
Los ojos de Naruto se abrieron y el zorro se confundió.
-¿Qué sucede?
El rubio salió del trance, pero se sentía más confundido que antes.
Sakura e Ino ya estaban con Hinata arreglando los últimos detalles del festival, La Hokage había avisado a último minuto que los kages de las otras aldeas estarían presentes, así que tenían que terminar rápido. Sakura había tratado de no estar con Hinata por mucho tiempo, se sentía demasiado mal, así que trato de estar alejada de ella.
Hinata se veía elegante, como era de esperarse de la heredera del liderazgo del clan Hyuga. Su cabello estaba tomado en un arreglo muy arriba en su cabeza, con pequeñas flores de metal, usaba un maquillaje enigmático. Unas gruesas líneas negras adornaban sus parpados, imitando a un fiero gato, sus labios no estaban pintados de un color muy fuerte, pero se notaban mucho más que los de Sakura, sus largas pestañas estaban rizadas hacia arriba y casi tocaban sus cejas de lo largas que estaban. Se veía espectacular con aquel kimono blanco, que tenía detalles a lo largo de la cola de color azul marino metálico y ese obi hacía juego con el color de los detalles.
La pelirosada, aunque no quería hablar o estar cerca de ella, no podía apartar la vista de ella. Se veía tan perfecta, estaba casi segura de que esa noche le robaría el aliento a Naruto y al fin, ambas obtendrían lo que querían.
Tal vez él no se enamoraría de ella en un instante, pero comenzaría a sentir el suave golpeteo del corazón en su caja torácica al verla. Justo como Sakura sentía al verlo a él.
-Cerda, creo que todo está listo-Dijo Ino, Sakura volteo a verla, desviando su mirada de Hinata, y asintió, eran las siete y media de la tarde.
La gente comenzaba a llegar y todos vestían bastante bien, era la primera fiesta después de la gran guerra, así que estaban bastante emocionados. Ino tomo a Sakura de la mano y la llevo con algunos de los once de Konoha que habían llegado ya.
-¡Hola!-Dijo sonriente a Shikamaru. El chico de cabello marrón estaba acompañado por Chouji y Ten-Ten, quienes a su vez, también voltearon a recibir a ambas chicas.
-Hola-Dijo alternando la mirada entre ambas, de hecho Shikamaru estaba acostumbrado a que Ino Yamanaka se viera despampanante, su cabello estaba tomado por completo en un chongo que la hacía ver más estilizada, su cara maquillada con algunas sombras moradas y su hermoso kimono color plateado, adornaba su cuerpo de una magnifica manera, pero le tomó por sorpresa que Sakura Haruno se viera tan bien, generalmente en los festivales de la aldea ella hacía acto de aparición con un sencillo kimono y su cabello tomado en un simple arreglo, además de que nunca llevaba ni una gota de maquillaje en el rostro.
Pero esta vez, Sakura estaba vestida con un kimono que se veía a leguas, era bastante caro, era de una seda muy lujosa de color rojo, bordado con hilo de color dorado que hacía forma de árbol de cerezo en toda la tela, justo en la cintura existía el obi, el cual era de color rosa y hacía un enorme moño en su espalda.
-¡Pero que hermoso! ¿Dónde lo has conseguido?-Pregunto Ten-Ten tocando la seda.
-No sé-Dijo mirando al suelo-Mi madre me lo dio antes de que muriera, antes de la guerra y todo eso…-Dijo levantando la mirada.
Ten-Ten se arrepintió de preguntar, ella no sabría qué hacer si su madre se fuera. Sakura le sonrió un poco, la chica de cabello marrón le devolvió la sonrisa. Era una de lastima.
-¡Ya han visto toda la comida que hay!-Pregunto Chouji.
Ino se rio fuerte.
-Siempre pensando en comida…
-¡Sakura-Chan!-Grito por detrás de ellas Rock Lee. Quien venía acompañado de Shino y Kiba.
Los shinobi se acercaron a ellos y se juntaron, todos se miraron los unos a los otros. Y de pronto se dieron cuenta de que faltaba Neji.
Habían peleado unos contra los otros en los exámenes chunnin, luego habían sido compañeros en el campo de batalla, y ahora todos vestían de una manera elegante, para una noche que conmemoraba a su amigo caído, y a los sobrevivientes. Todos estaban aliviados de poder verse los rostros una vez más, y así poder archivar en sus memorias un momento más al lado de sus viejos camaradas, algún día serían como sus Sensei, todos asombrosos, con una fuerte amistad, protegiendo a la aldea juntos y manteniendo la unidad de la gente, los nuevos genins los verían como héroes y querrían ser como ellos. Pero el silencio horrible inundaba su presencia, aún faltaba Neji, sabían que el Hyuga no era alguien que hablara mucho, pero sentían pena que él nunca llegaría a envejecer.
Ino carraspeo un poco. Odiaba los silencios incomodos.
-¿Vamos a ver qué hay de comer?-Pregunto mirando a Chouji, quien por su puesto, moría por que la rubia lo dijera, después de todo ella siempre tenía la última palabra.
El chico del clan Akimichi sonrió, pero alguien más carraspeo, atrayendo toda la atención.
-Pero ¿Y Naruto?-Pregunto Rock Lee.
Todos voltearon a ver simultáneamente a Sakura, quien abochornada sonrió un poco.
-Esta con Kakashi-Sensei… Pronto llegara aquí, pero él nos avisara para darle la bienvenida-Dijo con un nudo en la garganta.
Ino tomo la mano de Sakura.
-Vamos a comer-Dijo la rubia.
-¡Esperen!-Grito de nuevo Rock Lee-¿Ahora sales con Ino? ¡Sakura-Chan! ¡Yo siempre te he amado!-Grito hincándose en una pierna y tomando su mano libre.
Sakura se ruborizo, ella no salía con Ino de "esa" manera, solo eran amigas ¿O que ya no podían tomarse de las manos?
-Ella es mía y de nadie más-Dijo Ino abrazándola y alejándola de Rock Lee, quien lloraba a mares.
Todos se rieron, mientras que a Shino le corría silenciosamente un hilillo de sangre por la nariz.
Sakura se fue con todos sus camaradas a ver la comida, sin voltear atrás, ella sabía que Sai llegaría antes y le daría la señal para que fueran a recibir a Naruto… que llegaría con Hinata.
Trato de reír con la misma efusividad de siempre y ser normal. Aquello sería su castigo por imbécil.
La banda que habían formado algunos aldeanos tocaba música maravillosa, la comida era deliciosa, los juegos eran bastante buenos y la gente parecía alegre, más alegre de lo que habían estado anteriormente.
Todos se divertían a su manera. Pero noto algo que nunca había visto en la plaza mayor de Konoha, era como un monumento enorme tapado por una enorme lona de color negra. Alzo una ceja y siguió a Ino quien la jaloneaba un poco para ir a comprar algodón de azúcar.
-Quisiera dos por favor-Dijo Ino acercándose al carrito.
-¡Sakura!-La aludida se tensó y se volteó. Era Sai.
Estaba vestido con una yucata color negra, bastante sencilla y estaba algo agitado.
-¿Qué sucede?-Pregunto temiendo lo inevitable.
-Ya viene.
Sakura trago duro y volteo a ver a Ino, ella le regalo una sonrisa reconfortadora y Sakura asintió. Sabía lo que tenía que hacer, sonreír.
Hizo una señal a los demás con la cabeza y todos se acercaron a ella rápidamente, caminaron en grupo hasta la entrada del festival que Sakura había señalado, Sai hizo que apagaran la música y todos supieron que era hora de guardar silencio y esperar. Los kages llegarían un poco más tarde para dar un pequeño discurso y todo seguiría sin más complicaciones.
Sakura exhaló e inhalo varias veces al escuchar el silencio que se estaba formando, y camino tomada de la mano de Ino, sabía que era simple lo que tenía que hacer, sonreír, ser normal y volver a sonreír. No era difícil, era sencillo.
Pero la guerrera que había logrado sacar el sello blanco en su fuerte e igualar la fuerza de la quinta Hokage, temblaba ante el pensamiento de ver a Naruto tomado de la mano de Hinata.
Todos llegaron al lugar por donde Naruto llegaría y esperaron. Solo podían escuchar el cuchicheo de la gente y sus respiraciones, Sakura temblaba así que volteo a ver a Ino, ella sin duda le diría algo inteligente que le daría fuerzas de continuar.
Pero la rubia no la miraba a ella.
Entonces se volteo y lo vio llegar.
Tenía los ojos vendados y Kakashi-Sensei venía a su lado, guiándolo. Pero Hinata no estaba con él.
-¿Dónde demonios esta Hinata?-Susurro Sakura a Ino. Ella la miro y se encogió de hombros.
Sabía que ella había tenido algo que ver en ello, pero en vez de enfadarse le agradeció internamente, no había podido verlo, no habría podido sonreírle. Necesitaba más tiempo.
-En vez de estar ahí parada como una tonta, deberías de correr hacia él y pedirle perdón de rodillas-Dijo su inner disgustada.
Kakashi hizo un conteo con los dedos, y al llegar al número cinco le quito la venda de los ojos a Naruto, la música sonó y todos gritaron.
-¡Sorpresa!
El rubio se sorprendió, vio todo aquello, la música sonaba por todo el lugar, había luces y toda la aldea estaba ahí, luego sus ojos pararon a ver a sus amigos. Sus camaradas estaban ahí justo frente a él. Sonrió.
-No podíamos comenzar con la fiesta sin el héroe-Dijo Shikamaru acercándose para darle unas palmadas en la espalda.
Naruto se rasco la nuca de la cabeza.
-¡Por supuesto que no!-Grito feliz.
Él sabía que algo no andaba bien cuando Kakashi le sugirió vendarse los ojos a mitad del camino a la supuesta cita, pero nunca se imaginó que los aldeanos hubieran tomado más de tres manzanas además de la plaza mayor de Konoha para hacer un festival.
Hinata de repente salió de en medio de todos los camaradas de Naruto, y atrajo su atención.
-¿Te hemos sorprendido, Naruto-Kun?-Pregunto suavemente, con ambas manos tomadas y pegadas al pecho. Sakura volteo a mirarla, se veía algo agitada, pero adorable. Luego alterno la mirada a l rubio.
Vaya que estaba sorprendido.
Para Naruto, Hinata se veía espectacular, pero no le agradaba que trajera esa cantidad de maquillaje en el rostro, se veía hermosa, no cabía duda. Pero era demasiado. Su mirada se paseó por todos sus camaradas, todos bien vestidos y con una pequeña sonrisa en su rostro, hasta llegar a Sakura Haruno.
-Si me han sorprendido…-Dijo casi sin aliento.
Su camarada de cabello rosado se veía más que hermosa. Nunca en su vida había visto a Sakura, usar el cabello de esa forma, ni mucho menos el maquillaje que apenas se notaba. La amaba de todas maneras, cuando recién se despertaba para hacerle desayuno y traía el cabello hecho un desastre, cuando se enojaba y fruncía el ceño de esa manera que solo Sakura podía, cuando estaba sucia y desalineada al volver de una misión, la amaba aun cuando ella estuviese llorando por Sasuke, cuando golpeaba el suelo, partiéndolo en dos, y la amaba ahora, con ese kimono y esa sutil línea sobre sus parpados.
La amaba aun que hubiera jugado con sus sentimientos de una manera tan cruel.
La chica bajo la mirada, al no poder con la intensidad con la que el rubio la miraba a los ojos. Ino carraspeo de nuevo.
-¿A que no adivinas a quien se le ocurrió la idea?-Pregunto con su voz aún más aguda de lo normal.
-¡A Hinata!-Grito Sakura robándole la palabra a la rubia.
-Eres tan idiota…-Dijo su voz interior.
Naruto alzo una ceja y miro a Hinata, todas las miradas de sus camaradas estaban sobre ella.
-¿Es cierto, Hinata?-Pregunto Naruto cuidadoso, después de lo que había oído en la habitación de Sakura, no estaba muy seguro de que a Hinata se le hubiera ocurrido algo como aquello, de hecho no estaba muy seguro de que a Hinata Hyuga se le ocurriera cualquier cosa que había hecho para él.
Es cierto, había pasado mucho tiempo con ella últimamente, todos los días había tratado sin mucho éxito sacarle plática. Aunque últimamente había logrado que ella se desenvolviera más con él y en la última visita hasta le había contado un chiste muy gracioso. En realidad no conocía mucho a Hinata Hyuga, y aunque siempre le pareció rara, nunca la juzgo. Pero ese día sentía un extraño malestar al estar cerca de ella.
Sakura miraba a Hinata fijamente. Solo tenía que asentir con la cabeza en modo afirmativo, solo tenía que decir que si y todo se liberaría, era lo último que podía hacer Sakura por Hinata, lo último que ella intentaría hacer por la pelinegra, pero ella tenía que ser audaz y mentir poquito.
No era cosa del otro mundo, Sakura había tenido la idea y Hinata la había ayudado a organizarlo todo, no era como mentir de hecho… O eso creía ella.
-¡Démosle la bienvenida al héroe anaranjado de Konoha!-Grito Tsunade por el micrófono, interrumpiendo los debates internos de Sakura y la pregunta de Naruto.
Los aplausos se hicieron presentes y la multitud se hizo a un lado, formando un camino hacía el altar del escenario, donde se encontraba la Hokage acompañada de los otros kages.
Sakura comenzó a aplaudir al igual que los demás y le dio las gracias a su Hokage por interrumpir aquello.
Naruto desvió su atención al camino que tenía al frente y camino. Los aldeanos palpaban su espalda y le decían cosas agradables, las chicas cuchicheaban cosas entre ellas y algunas le lanzaban flores y confeti de colores. El rubio se sentía alagado, y aunque en el fondo seguía dolido por Sakura, logro que se le olvidara por un rato. Al fin estaba siendo reconocido de la manera en la que él siempre había deseado, al fin lo tomaban en cuenta, toda esa gente que alguna vez en su vida lo había despreciado, que alguna vez le había dicho cosas hirientes, ahora lo vitoreaba y palmaba su espalda, diciéndole "Bien hecho". Al fin era un héroe, el héroe de Konoha.
La quinta Hokage le aplaudía y cuando él estuvo frente a ella, la rubia le tendió la mano y lo ayudo a subir al escenario.
-Toda la aldea y el mundo shinobi esté en deuda contigo Naruto-Dijo Tsunade alzando la mano hacia los aldeanos y otra a los kages que se encontraban sentados detrás de ella-Todos nosotros te damos las gracias.
Naruto le sonrió y se rasco la nuca, estaba algo nervioso, pero le gustaba ese tipo de nerviosismo.
-Queremos que disfrutes este festival de los héroes, que no solo es para conmemorarte a ti, sino a todos los shinobi dieron su vida, a todos lo que ayudaron a que este mundo pudiera seguir.
La rubia alzo una mano hacia el monumento tapado por la gran manta blanca, y casi automáticamente cayó al suelo. En él estaban grabados los nombres de todos los ninjas que habían perdido la vida en la guerra.
-Esta es una conmemoración a todos los héroes que no están con nosotros. Porque ellos no perdieron su vida, ellos la dieron para que nosotros estuviéramos aquí, para que lográramos sobrevivir.
La rubia que estaba aún lado de Sakura, comenzó a derramar algunas lágrimas. El nombre de su padre estaba ahí.
Los aldeanos comenzaron a aplaudir.
-Ahora le cedo el micrófono al héroe anaranjado de Konoha.
Naruto se asustó un poco y dio un paso hacia atrás, pero la rubia con una sonrisa forzada poso una mano en su espalda y lo empujo con fuerza hacia al frente. Tambaleante tomo el micrófono y miro a la aldea que ahora se reía un poco.
El rubio se rasco la nuca.
-Este… Hola, soy Naruto Uzumaki-Dijo alzando el pulgar-Y quiero decir que siento mucho las perdidas shinobi que tuvimos en esta horrible guerra, sé que todos dicen que soy el héroe, y tal vez si lo fui. Pero no sin ayuda de mis camaradas y todos los demás ninjas de las otras aldeas-Dijo Naruto buscando entre toda la multitud de gente a sus camaradas, no tuvo mucho problema en encontrarlos, el peculiar color de cabello de Sakura los delataba.
El rubio les sonrió y volvió a levantar el pulgar.
-No soy para nada bueno hablando en frente de muchas personas porque soy algo torpe-Dijo riendo un poco mientras se volvía a rascar la nuca, algunas personas se rieron, entre ellas Sakura-Pero quiero agradecerles a todos por su apoyo y por todo esto, no se a quien se le ocurrió, pero me alegro de que hayan pensado en mí… Yo siempre fui el rechazado, por el zorro que está dentro de m-Dijo posando su mano en el estómago-Pero no culpo a nadie, de hecho le doy las gracias al zorro, porque sin él tampoco hubiera podido salvarme. Quiero decirles que conocí a mi padre y que peleo a mi lado en la guerra, y fue lo más maravilloso que me ha ocurrido-Dijo sonriendo.
Naruto era una persona casi transparente, a él le gustaba decir lo que sentía y pensaba aunque no viniera mucho al caso.
-Y aunque ya no esté aquí conmigo, aun puedo sentir su presencia dentro de mí. El encerró el zorro en mi cuerpo para proteger a esta aldea ¡Y yo los protegeré a todos con el dentro de mí!
Toda la aldea comenzó a aplaudir y a gritar. Sakura y los demás comenzaron a acercarse entre la multitud hacia Naruto, cuando sus verdes orbes lograron divisar que uno de los aldeanos se había subido al escenario. Tal vez para abrazarlo, pero se dio cuenta de que no era un aldeano cualquiera, llevaba una capucha negra.
Naruto se volteo hacía el, y esté se quitó la capucha.
Era Sasuke Uchiha.
