El cálido y pequeño cuerpecito de Tim se removió junto a Ianto, despertándole. Miró su reloj, pues a veces en la base, perdía la noción del tiempo y desconocía la hora que era exactamente. Todavía faltaban algunas horas para el amanecer.
"Todavía es muy pronto, vamos vuelve a dormir." Dijo al niño abrazándolo contra su cuerpo para que se calmara. Le besó en la frente y rodeó su cuerpo de nuevo al ver que no dejaba de murmurar en sueños. "Tim, ¿Qué ocurre cariño?" El niño no le contestó, por lo que Ianto por fin abrió los ojos y se lo quedó mirando.
Notó su frente húmeda por el sudor que casi había cubierto de sudor. Ianto sobresaltado, se incorporó tratando de no molestar al niño y buscó a Jack al otro lado de la cama. Sin embargo en capitán no estaba allí.
"Mierda Jack, ¿Dónde te has metido esta noche?"
Cogió el cuerpo del niño y lo colocó sobre su regazo. Volvió a colocar sus labios sobre la frente del niño y se dio cuenta que estaba abrasando. Lo cogió en brazos y fue a la enfermería.
"¿Por qué no presté un poco más de atención cuando Owen trató de enseñarme como funcionaban todos estos malditos aparatos?" No soportaba ver el cuerpo de su hijo temblando contra él y no poder hacer nada para ayudarlo, si al menos Jack estuviera con él. "Vamos Ianto, piensa en algo."
Una vez en la enfermería colocó a Tim sobre la camilla y miró a su alrededor buscando algo, algo que le pudiera servir. Todo le parecía extraño en ese momento, a pesar de saber como funcionaban casi todas las cosas que veía, ahora mismo nada le parecía útil para ayudar al pequeño.
"Papá…" Ianto se dio la vuelta, pero el niño tan sólo estaba delirando, no era consciente de que Ianto estuviera con él.
Rápidamente, le tomó la temperatura, que ya superaba los cuarenta grados. Cogió el teléfono y llamó a Jack, obviamente no le contestó, en los momentos precisos Jack nunca tenía conectado el teléfono. A veces, por cosas como esas, Ianto lo llegaba a odiar.
Tras pensar otro segundo llamó a Gwen, ella siempre estaba disponible y esta no fue una excepción. Su voz sonó medio dormida, pero aún así le contestó.
"Gwen gracias a dios que me contestas. Tim está enfermo, no se lo que le ocurre, pero tiene una fiebre muy alta, no hace más delirar y ya sabes que no puedo llevarlo al hospital. Jack no está aquí y no se que hacer, no conozco todos los aparatos de Owen."
"Ianto cariño tranquilo, vamos para allá. Mientras tanto trata de bajar la fiebre del niño, con paños húmedos y si llega a despertarse, sobretodo mantelo tranquilo, que no se altere y no se mueva."
"Gwen gracias por… por estar simplemente ahí." Deseaba tanto decirle eso a Jack. pero parecía que el capitán no iba a cambiar nunca.
Antes no le importaba que se marchara de cacería por las noches o a hacer ciertas cosas en las que prefería no pensar para evitar los celos, pero ahora que tenían un hijo, ahora que eran una familia o que al menos podían serlo, resultaba que Jack decidía llevar la misma vida y no cambiar nada, ni siquiera por Tim.
Gwen despertó a Rhys de un golpe que durante los primeros momentos después de que su mujer le dijera que tenían que ir a la base, se movió como un zombie por la habitación y por todo el apartamento.
"Me gustaría saber donde se ha metido Jack, tiene una familia, ahora tienen un hijo, debería tomar ciertas responsabilidades en lugar de irse por ahí a hacer dios sabe que. Pobre Ianto. No lo digo solo por el susto de despertarte y que tu hijo esté enfermo. Se trata de un niño no humano, le puede ocurrir cualquier cosa y Jack…" Gwen gruñó, pocas veces se había sentido tan enfadada con el capitán.
Tenía ganas de pegarle por lo que había hecho, de echarle la bronca, porque sabía que al fin y al cabo Ianto no lo iba a hacer como debía, entre la preocupación por Tim y que se trataba de Ianto, que parecía incapaz de enfurecerse con el capitán, no iba a permitir que Jack se fuera de rositas después de desaparecer así como así. Si Ianto no lo hacía, lo haría ella.
"Gwen cariño te importaría calmarte, ni siquiera me has dicho todavía lo que le ocurre a Ianto o a Tim ¿o es Jack el que está enfermo?" Dijo Rhys para intentar suavizar un poco los ánimos de su esposa.
"No tenemos ni idea sobre donde está Jack, ¿Qué raro verdad? Y Ianto está solo en la base con Tim; parece ser que el niño tiene mucha fiebre. Ianto nos necesita, al menos hasta que encontremos al padre de la criatura."
Gwen adoraba a Jack, era su mejor amigo y le había contado todo, Jack sabía cada parte de su vida como si fuera la suya propia y eso a la joven agente le parecía genial, le gustaba tener a alguien con quien poder confesarse cuando lo necesitara. Pero también quería mucho a Ianto, pues con el muchacho se sentía como una hermana.
Lo había visto sufrir tanto a lo largo de los cuatro años que llevaban trabajando juntos que sentía que tenía que protegerlo pues Jack, para eso no era demasiado expresivo, un gran líder si, un salvador para el mundo frente a las amenazas extraterrestres también, pero cuando se trataba de sus seres queridos, podía salvarles la vida, pero decir que les quería y demostrarlo al cien por cien, era algo totalmente distinto y desde luego, nada sencillo para Jack.
- o -
A aquellas horas de la madrugada llegaron a la base en menos de quince minutos, que para Ianto fueron totalmente insoportables. Ya lo había intentado todo para bajar la fiebre del niño y aún así su estado parecía estar empeorando por momentos. Estaba nervioso, se movía de un sitio para otro mientras esperaba los nuevos resultados sobre Tim en una de tantas máquinas que había en el laboratorio.
Estaba seguro que tenía que haber alguna que realmente le ayudara, pero por mucho que conocía el nombre de todas ellas y sabía que Owen le había explicado su funcionamiento, no se atrevía a usarlas y mucho menos sobre su hijo.
Cuando Gwen y Rhys entraron en la base y llegaron a la enfermería, Ianto acariciaba con ternura la mano del niño, mientras uno de los últimos experimentos de Owen trataba de decirle cual era la enfermedad exacta de Tim. De nuevo no consiguió nada en claro.
"¡Mierda!" Tiró el aparato contra la mesa y se apoyó en ella haciéndose daño al agarrar el borde con tanta fuerza. Se mordió el labio para mantenerse firme y no romper a llorar, pues mientras estuviera sólo era el único que podía ayudar al niño de alguna forma. "Soy un completo inútil que ni siquiera puede salvar la vida de su propio hijo. ¿Jack, maldita sea, donde te has metido cuando más te necesitamos?"
Dejó caer el teléfono sobre la mesa y se dio la vuelta. Allí se encontró a Gwen mirándole con ojos cariñosos y comprensivos, esperando para reconfortarle en cuanto lo pudiera.
"Gwen, Rhys, gracias por venir, no se… Gwen por favor, dime que puedes hacer algo." Ianto se acercó al niño y le acarició la frente cubierta de sudor.
"Papá…"
"Si cariño estoy aquí. Todo va a salir, te lo prometo." Dijo mirando Gwen, esperando que ella dijera lo mismo.
Su amiga tan sólo asintió y comenzó a moverse por el laboratorio. Ianto sabía que su compañera había pasado mucho tiempo allí, le gustaba que Owen le hablara de la procedencia de todos aquellos dispositivos, de la especie de alienígena a la que pertenecían. Por eso buscó por todas partes, cogió algunos aparatos y los volvió a dejar al ver que no le servirían de nada, cogió otros y murmuró algo casi con desesperación.
"¿Cómo es posible que con un niño pequeño aquí no tengamos ningún tipo de botiquín de primeros auxilios? Necesito algo para bajar la fiebre. Ianto necesito que traigas hielo, eso al menos le aliviará un poco y agua, está sudando mucho y no debemos permitir que se deshidrate." Ianto asintió en silencio. Quería agradecerle todo lo que estaba haciendo por él, pero no había tiempo que perder, por lo que sin más dilación desaparició hacia la cocina. "Rhys, toma es mi comunicador y también cuenta con teléfono, trata de contactar con Jack. coge el SUV, si lo conectas con el comunicador verás el paradero de nosotros tres. Encuéntrale y tráele aquí."
"Y si me dice…"
"Se trata de su hijo, me da igual lo que diga o lo que esté haciendo, como si está salvando el universo entero. Tráele aquí ahora."
- o -
Estar en ese coche, le recordaba al batmovil sólo que mucho más grande y con más juguetes de los tenía el hombre murciélago. Se colocó el comunicador de su mujer y tal y como le había dicho ella lo puso en funcionamiento. En la pequeña pantalla del coche apareció toda la cuidad y ella tan sólo tres puntos. Dos estaban juntos, los de Ianto y Gwen, pero otro mucho más alejado, indicaba a Jack.
Lo siguió, tal y como le fue indicando el GPS hasta que prácticamente lo sacó de la cuidad. Allí ya no había casi nada, más que un tremendo descampado. Se bajó del coche al ver que este le decía que Jack tenía que estar allí, justo donde estaba colocado él. Miró a su alrededor y en un primer vistazo no encontró absolutamente nada, estaba sólo en mitad del campo.
"¿Dónde se ha metido este hombre?" Miró su reloj preocupado, habían pasado veinte minutos desde que había dejado la base. "Espero que el niño esté bien."
De repente un ruido lo sobresalto y casi hizo que diera un gritó. Escuchó algo debajo del coche y se agachó para ver de que se trataba. "Espero que no sea uno de esos weevils."
Entonces lo vio, aunque al principio no se lo podía creer. Dejó que lo que al principio no fue más que una sombra saliera a la luz de los faros del SUV y por fin lo vio bien, lleno de barro y su rostro apenas reconocible, pero cuando le sonrió como si no hubiera pasado nada, Rhys vio que no había duda. Era Jack.
"¿Se puede saber que te ha pasado?"
"Ya sabes, unas cosas me llevaron a otras y cuando quise darme cuenta estaba siguiendo una pista por las alcantarillas de Cardiff." El teléfono de Jack comenzó a sonar, por los mensajes que había recibido. Extrañado lo miró. "¿Se puede saber que ha pasado?"
"¿Qué que ha pasado? Jack, Gwen y sobretodo Ianto te van a matar. Sube al coche y vamos a la base."
"Un momento, ¿de que va todo esto?"
"Tu hijo está enfermo, Ianto de los nervios y Gwen, bueno ya conoces a Gwen."
"Me lo temía, tenía que haber venido antes."
"¿Cómo dices Jack?"
"Nada es igual, vamos a la base."
Jack siempre había tenido buen olfato y nada más conocer a Tim y adoptarlo, había decidido investigar a la raza de alienígena a la que pertenecía, no quería llevarse ningún susto como el de ahora mismo. Pero le había costado, de aquella especie apenas quedaban miembros y por más que había preguntado, nada, nadie sabía decirle nada.
La noche anterior, le habían dado una pista, pero no había querido decir nada a Ianto para no preocuparle. Tenía que bajar a la zona más peligrosa del subsuelo de Cardiff y aunque a él no le ocurría nada, en cuanto se lo dijera a su compañero le pediría ir con él y eso era justo lo que menos quería.
Por eso se había ido solo, pero al mismo tiempo se daba ahora cuenta de su terrible error, pues no se podía ni imaginar lo aterrado que debía estar Ianto. No dijo nada en todo el camino, no tenía la confianza suficiente con Rhys como para hablar sobre algo así.
Al llegar a la puerta de la oficina de turismo saló corriendo y llegó abajo en el menor tiempo que había hecho nunca. Ianto estaba sentado en el sofá, las manos escondían su rostro, pero aún así lo podía escuchar sollozar en voz baja, al más lejos, dentro de la enfermería vio a Gwen que estaba con el niño.
"Ianto." Jack se arrodilló frente a su compañero. "Ianto, estoy aquí." Dijo poniendo las manos sobre los hombros de Ianto.
"¿Dónde has estado?" Jamás había oído a Ianto hablarle así, pero tuvo que preguntarse el motivo de su estado de ánimo.
"Ianto, lo siento." Se sentó a su lado, pero Ianto se levantó antes.
"No estabas cuando te necesitaba ¿Sabes lo asustado que estoy? Tienes una responsabilidad como padre. Ya no eres sólo el capitán Harkness, ya no te puedes ir con el Doctor en cuanto te llame, no te puedes ir a ligar por ahí cuando crees que estoy dormido y creo que las cacerías… trabajamos juntos, tenemos un hijo juntos y ha estado a punto de morir por su padre. Aunque todavía no se si sobrevivirá." Terminó diciendo en poco más que un susurro.
"Ianto lo siento, pero no es lo que crees."
"Me da igual. Sólo quiero saber que Tim está bien." Ianto entró en la enfermería sin esperar a que Jack le contestara. "¿Cómo está?"
"La fiebres sigue siendo muy alta, pero creo que he encontrado al virus causante. Con un poco de tiempo podría extraerlo."
"No puedes." Jack acababa de aparecer en la puerta. "Si lo haces Tim morirá."
