Esta historia está enmarcada en torno al periodo de Cisma. Lobezno se encuentra en Estados Unidos luchando en varios frentes por aquello en lo que cree. A su vez Tormenta hace un tiempo que ha abandonado Wakanda tras la anulación de su matrimonio por parte de Pantera Negra.

Los personajes que aparecen en este relato pertenecen a Marvel.

VIII

-Tú sabes, que en contra de mi voluntad y por si algún día fuese necesario, sigo en contacto con gente, digamos, de dudosa moral...

-No te enrolles Cajún, todos sabemos con qué clase de gente juegas al pocker el primer sábado de cada mes.

Estaban sentados ante una cerveza fría en la mesa de la cocina de la cabaña. Yukio les observaba silenciosa sentada en la encimera con una taza de té en la mano. No había querido ir a ver a Hank, los asuntos de los X men eran de los X men, pero le daba en la nariz que esto podía interesarla.

Remy dio un largo trago a su bebida antes de continuar.

-Durante meses ha estado corriendo el rumor en los bajos fondos de que los científicos de Wakanda habían conseguido crear un método para trabajar más rápido y fácilmente el vibranium. Al principio no le dí ninguna importancia. Ni yo ni nadie. Total, aunque en el mercado negro el vibranium tendría un valor incalculable, nunca ha salido de Wakanda para comerciar ni un gramo (a excepción del escudo del Capitán América). Y por otro lado, ¿de qué valdría robar esa tecnología si no se puede acceder a la materia prima?

Se detuvo unos segundos concentrado en su cerveza. Tanto Logan como Yukio esperaron a que continuase.

-Pero todo cambió hace dos meses. Un chivato de poca monta apostó una información que había robado a uno de sus jefes. Se había quedado sin blanca y ya iba perdiendo miles de pavos en la timba. Esta información era lo único de valor que tenía. Algo relacionado con un metal de Wakanda y que podía valer millones si uno comprendía su valor. Al igual que con los rumores, la gente no se interesó mucho. Muy costoso y mucha dificultad trabajar en ese mercado. Pero a mí me picó la curiosidad y gané los documentos.

-Honradamente, por supuesto- sonrió Logan.

-¡Ya me conoces Mon ami! -contestó Remy intentando poner cara de bueno. -Gámbito es todo honor en el juego.

-Continúa.

-En cuanto estuve a solas comprobé el contenido de los documentos. Estos venían a confirmar que, efectivamente, habían creado una máquina que permitía trabajar el vibranium desde su forma más tosca en menor tiempo y más fácilmente, pero no solo eso, habían encontrado la forma de "clonar" sus propiades.

-¿Clonar?

-Han conseguido crear un metal que "imita" las propiedades del vibranium. Su absorción de vibraciones y energía, su ligereza, su resistencia... Lo único que no han conseguido es su durabilidad. Ante temperaturas muy bajas o muy altas las moléculas se fracturan, agrietando y rompiendo el metal.

Logan frunció el ceño.

-Bueno, -dijo al fin -eso tampoco es una mala noticia. Bien utilizado puede ser un gran avance para la humanidad.

-Eso pensé yo, y más al comprobar que pese al descubrimiento Wakanda iba a seguir teniendo la exclusividad tanto de la tecnología como de la del nuevo metal. Aún así dejé a gente pendiente del asunto con la orden de que me informasen en cuanto hubiese alguna novedad. Hace un mes me informaron de que T'Challa iba a reunirse con científicos de diferentes campos y nacionalidades, entre ellos Hank, para discutir los posibles usos beneficiosos del nuevo metal. La reunión iba a celebrarse hace una semana en Nueva York pero en el último momento, y por supuestas incompatibilidades de agenda T'Challa la canceló. Tres días después la volvió a convocar, sólo que esta vez ya no en Estados Unidos. Se va a celebrar dentro de dos días aquí en Japón, concretamente en Tokio.

-¿Y por qué tanto rollo? -preguntó Yukio. -Puesto que tanto el vibranium como la tecnología para trabajarlo pertenecen a Wakanda, ¿por qué T'Challa no invitó a los científicos directamente a su país en África?

Remy se recostó en la silla cruzando una pierna sobre la otra y miró con media sonrisa a sus compañeros esperando que ellos sólo entendiesen. Logan fue el primero en darse cuenta.

- Porque por algún motivo primero le interesaba que la reunión se celebrase en Nueva York y ahora le interesa que sea aquí -gruñó Logan cerrando los puños sobre la mesa. -Hace una semana Ororo estaba en la mansión en Salem pero justo antes de que se celebrase y sin planearlo se vino con Kitty a Japón...

Remy dio una fuerte palmada.

-¡Esa fue mi conclusión! Y que lo primero que haya hecho T'Challa al llegar haya sido ponerse en contacto con Ororo confirmó mis sospechas.

-¿Pero qué tiene que ver Ro en todo esto? -preguntó Yukio confusa.

-Ni idea. Pero desde entonces no he perdido de vista a T'Challa. No pienso dejar que haga daño de nuevo a mi Tormentita.

Logan sonrió al oir el mote cariñoso que Gámbito tenía para Ro. No siempre se habían llevado bien el Cajún y él, principalmente por la relación que ambos compartían con la Jinete del Viento. Sentían celos el uno del otro del grado de amistad y la complicidad que tenían con Ororo, y más de una vez habían llegado hasta a las manos. Ahora se daba cuenta de lo absurdo de su situación. Ambos querían a Ororo y harían todo lo que fuese necesario por protegerla. Sus miradas se unieron por un momento y Logan comprendió que los pensamientos de Remy habían sido los mismos. Con un silencioso asentimiento de cabeza los dos confirmaron su decisión de llegar hasta el final y no permitir que Ororo saliese herida.

-Hablando de la Diosa de Ébano, aquí llega -dijo Yukio saltando al suelo y mirando por la ventana de la cocina.

Tanto Logan como Remy se levantaron y observaron junto a ella como el coche entraba en la parcela.

-Yukio, ¿puedes hablar con tus contactos a ver qué se habla en las calles de Tokio?

-Por supuesto Logan-san. ¡A ver si aquí los machitos se creen que son los únicos que se preocupan por la damisela!

Salieron de la cocina para recibir a las recién llegadas. Yukio se estaba poniendo la cazadora cuando la puerta principal se abrió.

-¡Hola chicas! -exclamó subiéndose la cremallera. -Tengo que volver a la ciudad a hacer unas cosas. Nada importante pero nos veremos en un par de días. -Ciao!

Se puso de puntillas y le dio un sonoro beso a Ororo en la mejilla antes de salir.

-Mirad lo que ha traido el gato... -se burló Logan apoyado en el marco de la puerta de la cocina. Así evitó que Ororo hiciese preguntas sobre la repentina marcha de Yukio.

Remy salió con una genuina sonrisa en la cara.

-¿No vas a saludarme, Tormentita?

-¡Remy!

Ororo se lanzó a sus brazos con tal fuerza que casi lo hace caer.

Logan observaba la escena entre contento y celoso. Sabía que en esos momento Ororo era la niña que Remy rescató de una vida de soledad y robos. Pero a la vez era consciente de la cercanía de ambos, cómo se agarraban, se besaban el rostro y cómo se miraban a los ojos. Sabía que ahora mismo en el mundo para ellos solo existía el otro.

Kitty se acercó a Logan y le rodeó el cuello con el brazo mientras también observaba la escena sonriente.

-¿Qué haces aquí? -preguntó Ororo tocándole la mejilla.

-Echaba de menos a mi Tormentita, ¿no es evidente?

-¡Mentiroso!

-¡Es cierto que he venido por tí , chere! ¿Te mentiría yo?

-¡Por supuesto!

Remy rió.

-Tenía asuntos que atender para el Gremio de los Ladrones en Tokio, y sabiendo que estabas aquí pensé que sería buena idea no aplazarlos más. ¡Pero yo esperaba pasar unas vacaciones solos los dos, no esperaba que un Lobezno saliese en mi caza nada más poner un pie en la ciudad!

Todos rieron menos Logan que se alejó a su cuarto gruñendo por lo bajo.

-¡Y voy y le doy mi última cerveza a este miserable cajún!