La entrega nuecero ocho… esta es más larga que el anterior por el tiempo que tarde haciéndolo pero espero que lo disfruten! ¡Ahora aquí esta!
Capitulo VIII:
Sitoshi sintió los rallos del sol en su rostro, cerrando fuertemente los ojos, pues tenía miedo de abrirlos y descubrir que su Kagome-sama y todo habría sido un sueño. Moviéndose en su lugar de repente abrió ampliamente sus ojos, él no se encontraba debajo del árbol sujetando el brazo de la inu sino que en cambio, estaba en una cómoda cama cubierto con colchas y apretando una almohada.
Olfateando el aire (ya que el tenía fuerte sentidos por su diluida sangre de inu) dio cuenta que se trataba del aroma del tonto Uchiha. Levantándose rápidamente acomodo sus ropas y el pelo colocándose sus sandalias, siguió el dulce aroma de la muchacha hasta llevarlo a una pieza que el recordaba era la cocina.
Entrando allí vio a la persona que buscaba preparando algo en la cocina mientras que sentados estaban el Uchiha, el hombre rubio… Deidara y el de cabello pálido Hidan. Ignorando la presencia de todos estos se dirigió a la inu.
Jalando de su manga llamo su atención - ¿Kagome-sama? – cuestiono llamando su atención, ella le sonrió – Sitoshi, despertaste… ¿dormiste bien? – pregunto con una mano en su cabeza que este asintió con una brillante sonrisa.
Los otros miraban sonrientes la escena, hasta Itachi suavizo los ojos, - Siéntate ya serviré el desayuno – le mando que este dijo un "hai", tomando asiento al lado del tipo con cabello amarillo, – Ohaioo, Sitoshi-kun – saludo con una de sus sonrisas Deidara, queriendo ser amable; el niño solo lo observaba con aburrimiento en sus ojos dorados, haciendo que su sonrisa se volviera nerviosa ¿habrá hecho algo malo?
Kagome se acerco moviendo la cabeza en negación – Debes ser más respetuoso con Deidara-san por su amabilidad ¿no Sitoshi? – cuestiono colocando su postre, el niño sonrió brillante a ella – Hai, Kagome-sama – respondió a lo que ella agito sus cabellos con una sonrisa de orgullo. Todos observaban al niño con una gota de sudor, ¿acaso era bipolar?
Cuando Kagome fue a traer las demás bandejas, el pequeño pelinegro giro su rostro al pelirrubio, inclinando unos centímetros su cabeza en reconocimiento, - Ohaioo Deidara-san – dijo con voz desinteresada, haciendo que este tiemble su ceja, lo había despedido como si nada, Hidan sonreía burlonamente mientras Itachi tenía una mueca divertida, al menos el mocoso sabía como entretener su día.
Sitoshi observando su plato sintió como su boca se hacía agua, un pedazo de pastel de chocolate con un baso de leche, recordando la lección que Kagome-sama le había enseñado a él, comió con tranquilidad, el lo que menos quería era ofenderla.
Kagome observaba sonriente al pequeño niño. Ella esta mañana había hablado con líder sobre los asuntos pendientes sobre su estadía en la base, incluso Itachi los había acompañados y cuando el colorado había dicho como loco era la idea de que un niño quedase en la base de asesinos como el Akatsuki.
Se sorprendió cuando Itachi lo había defendido contando como él kodomo era huérfano sin hogar y los aldeanos lo rechazaban al ver sus características diferentes por tener cierta sangre youkai en sus genes. Ante esto vio como los ojos de Pein se volvían suaves y con cierta melancolía, haciendo que reflexione tal vez recordara un suceso doloroso de su pasado.
- Esta bien, pero estará en su estricta vigilancia ¿entiende Itachi-san? – mando volviendo a su fachada tranquila y indiferente, este asintió firmemente mientras Kagome sonreía con mucha felicidad.
- Arigatoo Líder – dijo sonriendo con una pequeña reverencia que este desestimo con su mano, - ¡Ah! entonces preparare un especial desayuno el día de hoy, ¡ja ne! – saludo agarrando la mano de Itachi y arrastrando a un sorprendido Uchiha, mientras líder asentía divertido con una pequeña sonrisa por la escena que el Uchiha fuese capaz de ser sorprendido.
Tal vez no era tan mala la idea de tener nuevos miembros en el akatsuki, aunque internamente dudaba que Kagome-san quisiese colocarse el manto con nubes rojos, riendo mientras tan solo lo imaginaba.
Mientras iban hacía la cocina, ignorando completamente los sentimientos encontrados que surgían en el Uchiha por sostener su mano, paro de repente a lo que el pelinegro la observo inquisitivo, girando su rostro le brindo la sonrisa (que según su opinión) era la más calida y dulce que había visto, haciendo que sonrojo imperceptible en sus pálidas mejillas.
- Arigatoo, Itachi por ayudarme – dijo tiernamente a lo que el solo asintió suavemente con los ojos suavizados – Dooitashimasite Kagome – respondió con tono suave y una pequeña sonrisa, a lo que la muchacha asintió rápidamente para luego seguir su camino de las manos, con un sonrojo en su rostro, mientras sentía su corazón acelerar por la sonrisa que había visto, nunca antes lo había visto sonreír y se sentía muy feliz de haber podido verla.
Al llegar se dispuso a preparar un delicioso pastel para recibir a Sitoshi, los primeros en desayunar fueron Kazuku y Sasori para luego retirarse a realizar sus cosas, en cambió Deidara e Hidan habían quedado sentados al parecer un poco aburridos e Itachi esperando que el niño despertara y desayunara.
Ya que le había dicho que iría con él al mercado para darle una sorpresa e Itachi se había ofrecido a acompañarla ya que según dijo no tenía nada mejor que hacer (aunque más se debía a que evitaría que cualquier idiota se acercase a la tenshi, que estaba provocando estos extraños sentimientos surjan en él)
Viendo que el pequeño ojidorados había terminado su desayuno lo llamo – Sitoshi, hoy iremos por unas pequeñas compras al mercado, ¿si? – hablo suavemente a lo que este asintió un poco con duda, él no quería volver a aquel pueblo donde tanto lo habían rechazado y humillado.
- Además adivina que Itachi también ira – dijo tratarlo de emocionarlo, pues cada niño necesitaba un modelo a seguir, ¿y que mejor que un gran guerrero como Itachi para ello?
El ojidorado observo a Itachi unos segundos para luego girar su rostro y suspirar hondamente en resignación, haciendo al Uchiha temblar su ceja por aquel mocoso engreído. Aunque por un momento paso por su cabeza que podría en años atrás haber sido un Uchiha sino fuera por sus singulares ojos, aunque si lo fuese ya hubiera estado muerto por sus manos en la masacre; algo que ahora le era imposible sin conseguir los ojos llenos de furia y odio de la muchacha… no es que le importase lo que pensara de él.
Todo el camino al mercado el pequeño iba aferrado a la mano de la inu con nerviosismo que no paso desapercibido para ninguno de los dos. Al llegar allí nuevamente fueron victimas de las miradas de las personas, aunque ahora la mayoría de estas iban hacía Sitoshi, ellos podían escuchar sus murmuraciones, como "¿no es aquel el huérfano que había desaparecido?" o "no podría ser el mismo mocoso inadaptado" todo esto hizo que él pequeño en un intento desesperado bajara su cabeza para alejar la atención de él, un repentino apretón de su mano dirigió su atención de Kagome.
- Nunca bajes tu cabeza por estas pequeñeces, eso es signo de debilidad que nunca debes mostrar, mantenla en alto mostrando orgullo y confianza en tus pasos – susurro sus palabras sabiamente, las mismas que su padre le había dicho de niña, mientras apretaba su mano para transmitirle con ello fuerzas.
Sitoshi abrió ampliamente sus ojos para luego sentir hundir sus palabras en el, así que armándose de valor levanto su barbilla, mostrando más que confianza y frialdad en esos dorados ojos… los mismos por lo que muchos lo habían rechazado y hostigado.
Itachi escucho atento su consejo asintiendo mentalmente luego al valor del niño, personas como estas solo podrían aprovechar cualquier signo de debilidad que mostrara, pensaba enviando una de sus frías miradas asesinas a los que murmuraban haciendo que estos callaran rápidamente por el miedo a este temerario shinobi.
De repente Kagome se detuvo en un reconocido local, - ¿Kagome-sama? – cuestiono confundido el niño inclinando su cabeza lindamente, - Entremos – dijo con un tono contenta, al entrar fueron recibidos por el anciano y su nieta dueños de este local.
- ¡Kagome-san! – dijo la muchacha acercándose a ella con una enorme sonrisa, al igual que el hombre para luego observar al niño que iba bien aferrado a su mano. Ampliando sus ojos en reconocimiento se acerco a él para ver sus ojos viendo como se tensaba ante la cercanía.
Volviendo su atención a la muchacha con un rostro confundido – Todos creíamos que esos nin lo habían matado ¿ahora viene con usted? – cuestiono a lo que Kagome dio una pequeña sonrisa.
– Hai, él ahora se encuentra bajo mi protección – afirmo mientras observaba al niño, ambos parientes sonrieron calidamente al ver el buen corazón de estas personas y como aquel pobre pequeño ya no sufriría en la dura calle – preséntate – mando suavemente a lo que este accedió.
- Watasi wa Sitoshi desu – dijo con un tono frío y ligera inclinación de cabeza para luego volver con Kagome, ambos observaban con una sonrisa nerviosa y asintieron, - Quisiera ropa especialmente para él – dijo la muchacha a lo que la niña asintió, - Por aquí Sitoshi-san – dijo con una feliz sonrisa.
El niño solo observaba incrédulo lo que pasaba ¿ropa para él?, observaba como Kagome iba sacando lentamente su mano, ¡él no quería salir de su lado! Pensaba dirigiendo una mirada suplicante como ultima opción a Itachi que solo lo observaba divertido y con una pequeña mueca burlona mientras hizo un ligero gesto hacía adelante; Sitoshi gruño al odioso Uchiha solo logrando que la diversión de este aumentara.
- Ve Sitoshi – dijo con una sonrisa la muchacha que este asintió con un pequeño suspiro. Una media hora después el muchachito salio puesto una remara mangas cortas negra con pequeños bordados dorados en las mangas y el cuello, unos pantalones hasta las rodillas con el mismo diseño y sandalias ninja oscuras, con las tradicionales vendas blancas en los brazos y las piernas.
Kagome al igual que Itachi lo examinaron unos segundos, haciendo que este gire el rostro por el pequeño sonrojo de pena que aparecía en su rostro – Es perfecto en ti Sitoshi – lo elogio a lo que este asintió con una sonrisa brillante hacía ella por recibir su halago además que realmente le gustaba el estilo y la comodidad que brindaba, – déme dos más de estos, onegai – pidió a lo que la niña asintió y sonrió.
Sitoshi solo amplio sus ojos y observo a Itachi interrogativo, este solo suspiro inaudiblemente y luego hizo un pequeño encogimiento de hombros, él ya se había acostumbrado a los extraños impulsos que la muchacha tenía.
Al salir del local, los dueños los despidieron con una sonrisa felices de saber que ese pequeño ya no estaría solo al ver como sonreía solo a Kagome-san notaban que sentía mucha gratitud y apego por la dulce muchacha, y como enviaba miradas asesinas a Itachi mientras este se burlaba, parecían una pequeña y calida familia. Era bueno saber que aun existía buena gente.
Cuando se encontraban en la colina de repente Sitoshi observo la pequeña vista que este proporcionaba de la aldea, formándose en su rostro determinación, girando su vista a Kagome que lo observaba con curiosidad – Kagome-sama yo… quiero volverme más fuerte, ¡demostrarles que no soy débil! – dijo cerrando fuertemente sus ojos, a lo que la muchacha endureció sus facciones.
- El indicado para entrenarte es Itachi, ya que al que debes pedírselo es a él – dijo la verdad, después de todo era un ningen como el pelinegro, sería mucho mejor - aunque es su decisión si lo acepta o no es su decisión – aclaro seriamente mientras observaba de reojo al Uchiha que aunque tenía un rostro libre de emociones vio un poco de sorpresa en las profundidades de sus ojos.
Sitoshi amplio sus ojos para después girar su rostro al frío Uchiha, así que tragando su orgullo se inclino de rodillas a Itachi – ¡Por favor Itachi Uchiha se mi sensei! – rogó a lo que este no se inmuto, - Tch, ya levántate – se burlo fríamente un poco incomodo, este obedeció malhumorado
- ¿Eso es si o no? – cuestiono molesto a lo que aprecio una pequeña sonrisa fría – Es un si, aunque desearas que nunca lo hubieras preguntado – respondió con una voz oscura que el pequeño ojidorados no pudo reprimir un escalofrío en su columna, esto le daba un mal presentimiento.
Kagome veía todo con una sonrisa, - Bien, es hora de regresar para preparar el almuerzo – invito a lo que Sitoshi le sonrió cariñosamente tomando su mano derecha, - vamos Itachi – animo la muchacha aun conmovida por que aceptara al niño para luego tomar su mano, haciendo que este abriera sus ojos sorprendido unos milímetros.
Sitoshi observo esto con una ceja planteada, al parecer al Uchiha le gustaba su Kagome-sama, aunque podría afirmar que ni el mismo definía que sentía realmente, de repente sonrió maliciosamente una pequeña ayuda no estaría de más. Y si el tendría que elegir a alguien para que protegiese a su Kagome-sama (aunque detestara admitirlo) este shinobi era el más apto e indicado que alcanzaría el puesto y que la quiérase era… perfecto.
Al llegar a la base, la muchacha se dispuso a preparar con tranquilidad el almuerzo, con su mano derecha Kisame, una sopa y unos rollitos de arroz fueron el aperitivo ligero para la comida. Todos comieron la comida gustosos, dando de vez en cuando elogios que Kagome agradeció con una sonrisa, (aunque observaban curiosos como el niño había dicho abiertamente cuanto le gusto su comida a la inu con una sonrisa)
Terminando su comida y después de agradecerla Itachi se levanto – Sitoshi vamos – ordeno a lo que este lo miro con confusión, - ¿Adonde Uchiha? – respondió con una mueca de burla a lo que este le envió una mirada fría (todos por lo menos esperaban ver la cabeza del infante a unos metros de su cuerpo como muchos que habían hecho cosas mucho más pequeñas, aunque estaban seguros que la presencia de Kagome impedía todo esto… que no estaban muy lejos de la verdad)
– Este Uchiha no lo repetirá – contesto entre dientes a lo que Kagome entro en reconocimiento – Sitoshi sigue a Itachi y obedécelo – mando al niño recibiendo un guiño de agradecimiento del muchacho, aun sin entender el pequeño asintió – Hai, Kagome-sama – le sonrió a lo que esta desordeno juguetona sus cabellos, viendo como ambos desaparecían de la habitación.
Todos observaron con confusión la situación, Kagome dio una pequeña sonrisa – Itachi acepto ser el sensei de Sitoshi, y creo que ya comenzaran – explico con naturalidad para continuar con su sopa sin prestar atención a las miradas incrédulas que le daban. ¿Acaso ya venía el fin del mundo y no recibieron la noticia? ¡Ni el infierno el Uchiha "nadie merece siquiera tomar mi mismo aire" dedicaría tiempo a otro ser humano!
Observando la expresión feliz de Kagome cambiaron su conclusión, al parecer el Uchiha no dedicaría tiempo a ningún otro ser humano… a excepción que su dulce Kagome fuera la implicada.
Con Itachi y Sitoshi
El niño se hallaba con los brazos cruzados en medio de un campo que llego a la conclusión era de entrenamiento, un campo vació rodeado por unos árboles.
Itachi entrecerró sus ojos ante su postura retadora – Desde ahora comenzaremos el entrenamiento – comenzó llamando su completo atención – empezaremos para evaluar tu resistencia con dieciséis vueltas rodeando el campo y el bosque – mando fríamente, este solo abrió ampliamente sus ojos.
- ¿Estas demente? – pregunto de la manera más sincera posible… la expresión de Itachi no cambio, - Soy su sensei desde ahora por lo que me hablara con el debido respeto… o sufrirá las consecuencias – advirtió con un tono oscuro que helo a Sitoshi.
- D-demo… - comenzó pero siendo cortado, - Dará veinte vueltas -, - Uchi… -, - Treinta -, - ha… -, -Treinta y cinco – ordeno ya viendo al mocoso pálido, para luego reaccionar asintiendo con la cabeza y comenzando a correr como alma que lleva el diablo, ¡no quería dar más razones al loco para torturarlo!
Llegando casi a las treinta se podría ver yendo con dificultad aminorando enormemente su paso, casi salto cuando vio a Itachi a lado suyo – Que patética imagen das – se burlaba fríamente de él, gruñendo comenzó a aumentar nuevamente su ritmo, el no permitiría al Uchiha llamarlo de aquella manera.
Por fin termino las vueltas, con la respiración agitada se enderezo rápidamente al verlo aparecer, Itachi lo miraba impasible – ahora quiero sesenta ejercicios de fuerza en piernas y brazos – ordeno a lo que este asintió – cuando de una orden quiero que contestes, darás ochenta – aclaro con vos tranquila, haciendo que este apretara la mandíbula
– Hai, Itachi-sensei – escupió la palabra recibiendo una fría mirada de este.
Poco después de unas ordenes más, Sitoshi quedo doblado en sus rodillas jadeando, mientras Itachi lo observaba impasible - Es vergonzoso, su resistencia apenas alcanza a un shinobi en entrenamiento ni siquiera un chuunin medio – siguió su discurso tranquilamente – deberías de ser mejor por tu sangre… solo estoy perdiendo mi tiempo – concluyo cerrando sus ojos y dando media vuelta dispuesto a retirarse.
Todo lo que ocurrió fue en cámara lenta para Sitoshi, serrando sus puños en la tierra, el no era débil, el sería alguien fuerte para proteger a Kagome-sama no ser una vergüenza para ella y causa de arrepentimiento por haberlo salvado aquel día – ¡Detente! – grito a lo que Itachi paro su marcha pero sin girar su rostro.
- ¿Por qué debería? – cuestiono sin abrir sus ojos, - Haré lo que me pidas, solo entréname Itachi-sensei – rogó colocándose de pie, quedando parado firmemente, el muchacho permitió una fría sonrisa cruce por sus labios, - Bien, será la ultima oportunidad, si apruebas mi prueba te entrenare – dijo firmemente a lo que este asintió.
Esperando que sacara armas o algún truco parecido se sorprendió al verlo sacar una…. ¿roca?, el niño lo observaba confundido, - Deberás encontrar esta piedra del bosque en máximo una hora – aclaro mostrando que en el centro se hallaba el kanji "hi". Sitoshi asintió muy confiadamente, con sus sentidos sería muy sencillo.
Cuando Itachi tiro la roca, el cerro sus ojos escuchando atentamente la distancia y el punto al caer – Lo encontré – pensó con una sonrisa para luego correr hasta allí, a los pocos metros sintió un chirrido acercándose a él, en el ultimo segundo esquivo cuatro kunais que iban directo a su cabeza, alzando sorprendido el rostro se encontró con su "sensei" sentado tranquilamente en una rama mientras giraba una cuchilla en su mano.
- El tiempo corre – advirtió haciendo que este asintiera y volviera a correr, el Uchiha internamente sonreía él nunca dijo que la prueba fuese sencilla.
Tratando desesperadamente de llegar, Sitoshi fue esquivando toda clase de armas y jutsus en su camino, muchas veces hasta lo desviaban del camino en que debía seguir, casi… casi llega; mientras Itachi contaba el tiempo tan solo faltaban diez minutos, casi llegaba pero dudaba que lo lograse… aunque nunca fue de los que creía que algo fuera imposible.
Por fin Sitoshi llego donde había caído la roca, pero sus ojos se ampliaron horrorizados al ver que en lugar de una se hallaba una enorme pila con la misma inicial. Desesperado comenzó a escarbar en la pila, sin saber cual podría ser.
- Solo faltan cinco minutos – advirtió Itachi indiferente, el pequeño ojidorados reacciono al sentir su voz, el tendría que calmarse, se repetía para luego cerrar los ojos y aclaro su mente siguiendo su olfato trato de hallar su objetivo.
- Cinco – contó mientras el niño trataba de concentrarse "4" casi lo encontraba "3" solo un poco más "2"abrió sus ojos, por fin lo había hallado "1", termino el conteo.
Todo quedaron en un silencio – El tiempo se acabo – dijo Itachi dispuesto a irse, - Lo encontré – anuncio Sitoshi con una sonrisa – lo trae en su bolsillo Itachi-sensei – afirmo a lo que Itachi sonrió internamente, sacando la piedra de su ropa.
Sitoshi frunció el ceño enojado consigo mismo, estuvo frente a sus ojos todo el tiempo y nunca dio cuenta de ello, - Es porque utilice una ilusión – respondió a la pregunta silenciosa Itachi – cualquier ninja puede utilizar un truco tan sencillo, si quieres convertirte en un shinobi la primera regla es: nunca muestres tus emociones – dijo exigentemente, haciendo al joven asentir con firmeza.
- Bien, continuemos – volvió a su fachada fría – ahora entrenaremos con kunais – mando a lo que Sitoshi asintió seriamente con un "hai sensei" con una pequeña sonrisa en sus labios.
Antes de dar la vuelta, Itachi levanto su cabeza a un árbol, confundido el niño siguió su movimiento quedando sorprendido al ver a Kagome mirándolos divertida, ¿Cómo no la había sentido? – ¿Necesitas algo Kagome? – cuestiono con una divertida ceja planteada hacía ella.
La muchacha negó suavemente manteniendo su sonrisa – Solo sentí curiosidad por ver su entrenamiento – dijo encogiéndose de hombros – ganbatte kudasai Sitoshi, hasta luego Itachi – dijo Kagome con una sonrisa, a lo que el niño asintió más animado para luego verla desaparecer.
Ambos quedaron observando el lugar donde la muchacha había sido – Tch, vamos – ordeno un poco divertido Itachi, seguido por el niño.
Después de unos minutos de practica, Sitoshi se hallaba concentrado en el objetivo de lanzamiento, observando de reojo a su sensei vio observándolo con el mismo gesto de aburrimiento, dudoso entre preguntarlo o no se arriesgo.
- Itachi-sensei… - lo llamo a lo que este giro su rostro en señal de atención - ¿Por qué Kagome-sama no entra en los dormitorios? – cuestiono curioso viendo como el Uchiha se tensaba y sus ojos se oscurecían. Ambos permanecieron en un incomodo silencio.
- Comenzaremos con los combates – informo Itachi sin intentar responder su pregunta, Sitoshi frunció el seño pero de todas maneras asintió, unas señales con sus manos y al instante apareció un doble de su sensei.
- Quiero que ganes a esta copia nin – mando con su helada voz para luego desaparecer en un circulo de hojas, el niño tenía los ojos ampliados horrorizado, ¿ganar a Itachi-sensei? ¡Eso es imposible!, salio de sus pensamientos al esquivar la patada que "Itachi" había mandado, aunque se movía ágilmente aun no lograba esquivar unos cuantos golpes lanzándolo volando al aire para luego encestar una patada en su estomago antes que cayera al suelo haciendo que tocara el suelo, saliendo unas gotas de sangre de su boca.
Quedo jadeando derrumbado en el suelo, tensándose preparo para dar un puño cuando fue parado por Itachi para luego ser acorralado por el cuello en un árbol – Estupido niño eres tan patético, esta copia solo equivale al cinco por ciento de mi poder, y no puedes siquiera tocarlo – declaro insensible sin prestar atención al gesto de horror que el niño mostró.
Luego de unos segundos de observar sus ojos una pregunta surgió - ¿de verdad quieres la respuesta? – cuestiono a lo que este lo observo desconcertado y con un poco de miedo, (después de todo estar a un paso de ser estrangulado por Itachi Uchiha es algo… que simplemente el no recomendaría a nadie), cuando su mente hizo clic… Kagome.
Sitoshi asintió lo más firmemente que podría con una mano quitando el aire de sus pulmones, - Kagome por dos años fue puesta prisionera encerrada en una habitación aislada por un nin desaparecido obsesionado con ella… - mientras explicaba con sus frías palabras Itachi podía sentir como el niño comenzaba a gruñir lleno de ira.
Soltando su cuello cayo de rodillas al suelo aunque parece que no lo noto debido a que seguía perdido en sus pensamientos - ¿Quién es? – lo escucho cuestionar con voz ronca, - Su nombre es… Orochimaru – escupió el nombre como veneno, - ¿Orochimaru? – cuestiono dudoso, Itachi asintió.
- Y no dudo que regrese por ella… es un enfermo – reflexiono afilando sus ojos, el tenía el presentimiento que algo ocurriría, pero el lo mataría… no permitiría que se llevase a Kagome de su lado, - por ello debes convertirte mucho más fuerte… ya que tendrás que luchar aquel día – hablo tranquilamente haciendo reflexionar a Sitoshi.
Volviendo a levantarse tambaleando asintió firmemente – Hai Itachi-sensei ¡seré mucho más fuerte que ahora y protegeré a Kagome-sama de aquel nin! – dijo con mucha convicción a lo que el Uchiha asintió satisfecho, - Sigamos – ordeno helado para luego bajar de la rama nuevamente el clon y comenzar con la batalla.
Sitoshi esta vez utilizaba todas sus fuerzas, defendiéndose de cualquier manera, sería más fuerte, él no abandonaría a Kagome-sama con aquel enfermo la lleve contra su voluntad, ella le había dado todo, un propósito, un hogar… ya no estaba solo sino que ahora tenía una familia, ¡y era su turno de ayudarla!
Itachi observo la pelea desde un árbol con una expresión satisfecha, parece ser que este pequeño incentivo había funcionado, pues ahora sus movimientos mejoraron considerablemente. Además, él sabía muy bien que podría dar esto y mucho más… pues era sorprendente la cantidad de shakra que contenía en su interior.
- Bien es suficiente – dictamino Itachi con una pequeña mueca engreída al ver como jadeaba y trataba de mantenerse en pie, bueno el mismo se lo había advertido.
- Hai, sensei – respondió el ojidorado, mientras pensaba que en el mundo lo llevo a pedir una tortura como esta al mismo diablo.
- Vamos – mando pues ya por lo menos sería la hora de cenar, - Hai, Itachi-sensei – respondió obediente, - Puede dejar de decirme maestro… es molesto – gruño en voz baja sin poder ver la pequeña sonrisa satisfactoria de Sitoshi en su rostro, no es como si el lo dijera por gusto tampoco.
Llegando tropezando y casi cayendo al suelo sino fuera por una rápida maniobra alcanzo a sentarse en una silla para suspirar aliviado, sintiendo las miradas en él vio a los demás observarlo con curiosidad y/o diversión en sus ojos enviándoles miradas asesinas a todos.
Haciéndose los desatendidos giraron su rostro del maltratado y (literalmente) medio destrozado niño, esta vez su mirada de reojo al Uchiha para verlo mirar el vació desinteresadamente (como siempre), inteligentemente nadie hizo ninguna pregunta… nadie quería perder una extremidad por cuestionar alguna acción de Itachi.
Kagome recibió a ambos con una sonrisa sirviendo la cena, ella de verdad le gustaba cocinar (cosa que le era imposible hacer como princesa en su castillo) y además se sentía feliz de poder aliviar su día con algo tan sencillo.
Después de la cena y las buenas noches, Sitoshi le tocaba compartir la habitación con Itachi (para doble disgusto de ambos) siendo su turno para tomar una refrescante ducha, aliviando sus doloridos y tensos músculos, para luego entrar al cuarto y ver al Uchiha acostado en su cama viendo el techo en lo que parecía pensando profundamente… pero por su rostro normalmente en blanco uno nunca podría asegurar nada.
Alzando una ceja noto un fluton en el suelo con una manta y una almohada en él, con un pequeño suspiro procedió a acomodarse y tratar de conciliar el sueño, aunque estuviese muerto de cansancio dormir en la misma habitación de tal vez el mayor asesino buscado no ayudaba mucho… realmente.
Itachi había escuchado al chiquillo entrar pero lo había ignorado completamente ya que se hallaba pensando… ¿Por qué se hallaba tan interesado en el bienestar de la inu? Con solo pensar en que la sacaran de su lado su corazón apretaba… y nunca se había sentido así.
"De verdad para ser considerado de los shinobi con mayor inteligencia que hallan existido es un poco lento de mente ¿no?" se burlo alguien en su mente haciendo que tragara un gruñido en su garganta.
- "¿Acaso no tienes a alguien más que fastidiar?" – pensó apretando la mandíbula al escuchar su risa, "A las únicas personas con que me comunico son Kagome-sama y usted mismo Itachi-san… y dado que usted es el que ahora más me necesita" aclaro casual.
- "¿Y se podría saber en que necesitaría a un objeto muerto?" – se burlo el pelinegro oyendo complacido un gruñido de disgusto.
"Mas de lo que piensa Uchiha… solo piense en esta pista: si nunca antes se había interesado en alguien como lo hace con Kagome-sama ¿Por qué sería? La respuesta es muy sencilla, y si no lo consigue entonces es más tonto de lo que pienso" se burlo haciendo que se moviera incomodo.
- Ya cállate – gruño para luego no escuchar nada pero sintiendo una mirada en el giro su rostro viendo a Sitoshi sentado observándolo con nerviosismo, le dio una mirada interrogante.
- Um… Itachi-san ¿no necesitaría una pastilla o algo parecido? – cuestiono nervioso, tal vez necesitaba alguna dosis… después de todo el había escuchado que algunos shinobi podrían terminar en la locura… y no es que lo viera muy cuerdo.
Solo recibió una mirada de muerte de Itachi, haciendo que de un rápido "konbanwa" y se acostara nuevamente tratando sutilmente de separarse aunque fuere al otro rincón de la habitación para estar lejos del mentalmente inestable shinobi.
Itachi gruñía internamente maldito Kuronei… maldito mocoso agregado… pero sobre todo maldita niña caprichosa que logro atrapar tan fácilmente su atención a ella.
Mientras muchas anteriormente se desvivían intentando capturar su mirada… ella sin siquiera saberlo ya lo tenía atrapado, con sus ingenuos actos de bondad y su inocente corazón lo había hipnotizado y por primera vez sintió un poco de inquietud luego de muchos años… pues no lograba saber que debería realmente hacer con estos sentimientos que surgían en su interior.
En la oficina de Líder
Pein se encontraba dando los últimos toques a unas misiones pendientes cuando escucho entrar la brisa, tensándose rápidamente saco una kunai en su mano, - Ahora Pein-san no hay necesidad de ser agresivo – dijo una oscura voz lleno de burla.
Estrechando sus ojos en la sombría figura el pelirrojo bajo su cuchilla aunque su postura aun era tensa - ¿A que debo su visita… Madara-sama? – cuestiono desconfiadamente.
- Llego a mi conocimiento los nuevos integrantes del akatsuki… en especial Kagome-san – hablo con una mórbida sonrisa al ver como se tensaba aun más.
- Hai, Kagome-san llego hace tres días e Sitoshi-san dos días… aunque no son realmente miembros del akatsuki – explico teniendo un mal presentimiento a donde se dirigía esta conversación.
- ¡Ah! Kagome-san, la hime inuyoukai… - dijo oscuro mientras se acercaba al escritorio de Pein, - será crucial para nuestros planes – concluyo.
- Demo… Kagome no accedería a ayudarnos en ello – dijo con una ceja planteada tratando de descifrar sus intensiones, la sonrisa de este solo se ensancho.
- No te preocupes por ello… ella no tendrá ninguna opción – hablo con cierta locura en su voz sin prestar atención al estado de shock en el rostro de Pein – volveré nuevamente en tres días – dictamino desapareciendo con el mismo silencio inquietante en el que apareció.
El líder quedo paralizado en su escritorio… ¿Qué había querido decir con aquello? Dudaba mucho que alguien pudiera someter a la fuerza a un ser tan poderoso como la inuyoukai que se hospedaba en aquel lugar con ellos…. - ¿Qué planeas Madara? – murmuro oscuro Pein. Estando confundido sobre lo que debería de hacer hasta llegar estos tres días.
Desconocido para ambos es que alguien o mejor dicho "algo" más había escuchado su conversación.
"Parece que nuestros planes tendrán que adelantarse antes de lo previsto" pensaba la joya de shikon mientras brillaba en rojo rogando que todo saliera bien en el futuro de su durmiente guardián "mañana será un agotador día" decía seriamente.
A/N: Este capitulo pudo ser editado por fin, como comente mi pequeña traba por comenzar el colegió… solo digamos que hasta el día de hoy realmente pude siquiera pensar en terminarlo y sin darme un segundo pensamiento colocarlo… ¡ah! pero al menos pude, je, je, je…
Sus comentarios son primordiales para mí, por lo que sería muy grosero no darles el agradecimiento merecido:
"Myrna Elva", pues gracias… y si, ¡uno de mis objetivos para este fic es que Itachi sea tan celoso como sea posible!, aunque también creo que sería bueno comenzar a colocar más momentos entre él y Kagome chan… ¡pero eso es tema para más tarde!
"Shikon_chibi" ¡muchas gracias por tus buenos deseos!.. ya que a decir verdad este año para mi va muy duro… en especial una nueva materia relacionada con matemática (muchas lágrimas dramáticas)… pero pienso que te ira bien en tu nuevo colegio… ¡solo piensa en las nuevas personas que conocerás!... realmente espero que te valla bien… ¡hasta luego!
Y "Gabby!", a decir verdad Shitoshi kun resulto uno de mis personajes favoritos (hasta me recuerda a la versión de Rin hacía Sesshoumaru solo que versión masculina y que muestra afecto solo a Kagome…) y aunque no pensaba poner personajes inéditos estoy muy satisfecha con el resultado… ¡también espero que disfrutes este capitulo! ¡adiós!
Bueno, bueno… aquí voy remando contra la corriente pero muy feliz con lo que va saliendo… también estoy preparando otros fic para ver cuando los publico… pero eso aun no esta dicho… mmm… bueno creo que por ahora es todo… ¡nos vemos en el capítulo nueve!
