Capítulo siete.

En una línea de tiempo alternativa, se puede ver una ciudad semi-destruida, las calles están desoladas, los edificios fueron casi reducidos a escombros, los autos están destruidos, no quedan personas rondando por esa área que parecía haber sido sacada de una película de ciencia ficción post-apocalíptica, esperen un segundo ¿están seguros de que no hay nadie en aquella ciudad? Por supuesto que sí pero ¿quién es ese joven que está corriendo por esa ciudad casi en ruinas? No es nada más y nada menos que Mirai Trunks, al parecer estaba huyendo de algo ¿pero de quién? Nadie lo sabía más que él, quizás estaba huyendo de algún enemigo poderoso al cual tuvo que enfrentarse hace tiempo atrás. El joven de cabellos lilas corrió lo más rápido que pudo y se internó en una calle igual de deshabitada que las anteriores, miró a su alrededor siempre alerta a la presencia de su enemigo pero no contó con que una explosión surgiría de repente lanzándolo lejos y haciendo que cayera de espaldas al suelo, apenas logró incorporarse, más ataques de energía aparecieron de repente y esto obligó a Mirai Trunks a correr nuevamente para poder evitarlos, rápidamente preparó su mejor ataque y lo lanzó contra un edificio donde creyó estar escondido su enemigo, se puso nuevamente en posición de ataque, listo para enfrentar a su enemigo pero una potente explosión surgió del interior del edificio y lamentablemente, Mirai Trunks tuvo que escapar para evitar que la explosión lo alcanzara, esto solo provocó más daño y destrucción en aquella ciudad.

-No puede ser, otra ciudad fue destruida…-pensó Mirai Trunks escondido en una pequeña cueva entre las montañas-tengo que irme más lejos, no puedo permitir que me encuentre-

Casi llegando el atardecer, Mirai Trunks llegó a la ciudad del Norte donde se estaban refugiando, él y su madre, caminó por las deshabitadas calles, esquivó algunos escombros siempre alerta a la aparición de su enemigo en aquella ciudad hasta que finalmente dio con el edificio donde se encontraba su madre, dentro del edificio, Bulma se trabajaba frente a la pantalla de una maquina que se ocupaba de cargar el tanque de la máquina del tiempo con la energía suficiente para poder usarla, aunque no era mucha, pues tenía menos de la mitad ¿por qué la máquina del tiempo no estaba allí pero si estaba su tanque de energía? La respuesta era sencilla, hace unos años atrás, Bulma y Mirai Trunks tuvieron que abandonar la Corporación Capsula, la cual ahora se encontraba en un estado mucho más deplorable que cuando atacaron los androides. Así que tuvieron que buscar otro lugar donde refugiarse, dejando olvidada la máquina del tiempo en el viejo laboratorio de la científica de largos cabellos celestes.

-¡Mamá!-Bulma salió de sus pensamientos al escuchar la voz de su hijo.

-¡Trunks! Dioses, me alegra mucho que estés bien-dijo Bulma feliz de volver a verlo.

-Tú también estás bien, mamá-dijo Trunks, sus ojos se desviaron al tanque de energía que habían logrado sacar de la máquina del tiempo.

-Lo siento, esa es toda la energía que he podido reunir para el viaje-dijo Bulma al ver la decepción reflejada en el rostro del joven de cabellos lilas.

-¿En serio eso es todo lo que has podido reunir?-preguntó Trunks preocupado, pues la energía no alcanzaba para que pudiera hacer dos viajes, solamente le alcanzaba para uno.

-No te desanimes, estoy segura de que con esto podremos hacer algo.

-Pero, solo alcanza para un viaje de ida.

-Supongo que buscarás alguna forma de regresar, pero no podemos saberlo con certeza, eso quedará a tu suerte.

-Has estado trabajando todo el día ¿no es así? Deberías descansar un poco-dijo Mirai Trunks.

-No te preocupes por mí, por ahora debemos apresurarnos y terminar con esto-respondió la científica de cabellos largos celestes, oprimió unos botones en la pantalla táctil de la máquina, cerró el tanque de energía y la apagó-tenemos que llevar el tanque a la Corporación Capsula-

-Yo iré hacia allá, tú tienes que quedarte aquí.

-No, yo también iré contigo, cualquier cosa puede pasar ¿qué tal si ese sujeto te ataca en el camino a la Corporación Capsula? Sí algo le llega a suceder a este tanque, el trabajo y esfuerzo de todo un año habrá sido en vano.

-Lo entiendo.

-Otra cosa, Trunks, muchas vidas se han perdido tratando de obtener esta energía, no te olvides de ello. Tu objetivo es claro, tienes que llegar al pasado lo antes posible, eres nuestra última esperanza, sin ti, todo estará perdido-dijo Bulma, Mirai Trunks solo asintió comprendiendo lo que su madre quería decirle-muy bien, tenemos que irnos, Mai nos está esperando-

Automáticamente una capa protectora se cerró alrededor del tanque, cuando eso sucedió, una fuerte explosión surgió, destruyendo la pared del refugio donde se escondían Mirai Trunks y Bulma, el joven de cabellos lilas apartó a su madre en un intento por protegerla. Su enemigo los había encontrado, finalmente dio con el refugio en el que se estaban escondiendo, Bulma escuchó otra explosión y unos pasos aproximarse velozmente hacia ella.

-¡Tienes que irte de aquí, Trunks!-le dijo Bulma, Mirai Trunks no se movió de su lugar, de entre las sombras pudo ver un par de ojos rojos observándolo.

-¡Mamá!

-Trunks, vete. Tienes que irte lo más pronto posible-le dijo Bulma, aquel ser oculto entre las sombras tomó a la científica de largos cabellos celestes por el cuello de su bata de laboratorio con fuerza mientras preparaba un ataque de energía dirigido hacia ella.

-No ¡no le hagas daño!-le gritó el joven de cabellos lilas.

Pero fue demasiado tarde, su enemigo disparó su ataque de energía creando una nueva explosión que obligo a Trunks a escapar de allí mientras sostenía el tanque de la máquina del tiempo con fuerza para que no se cayera al suelo y se rompa, la tristeza lo invadía, le dolía haber perdido a su madre, la única persona que lo había estado apoyando todo este tiempo además de Mai, hablando de Mai, debía reunirse con ella rápido y llegar a la Corporación Capsula para buscar la máquina del tiempo.

-Mamá, regresaré con ayuda, te prometo salvaré este mundo-pensó Mirai Trunks mientras corría por las deshabitadas calles de la ciudad para encontrar a Mai.


Mientras tanto en la línea de tiempo original, esa misma tarde, al terminar el trabajo, Videl y Gohan se reunieron en el centro de Satan City para ir caminando juntos al centro comercial, pues Videl debía hacer sus compras y Gohan tenía que encontrar el regalo indicado para Trunks por su cumpleaños. Lo que Gohan no esperaba ver al entrar al centro comercial con su amiga, era a Trunks sentado en una de las bancas de cemento que había allí para que las personas se sentaran junto a una niña de cabellos oscuros que estaba hablando con él y lo abrazaba, se quedó estático, observándolos por un segundo, sintiendo como la sangre hervía por todo su cuerpo e instintivamente cerró las manos en forma de puño, estaba celoso, sí, celoso de que una niña le estuviera robando la atención a su bebé, cuando le prometió que solo sería de él y de nadie más.

Por otro lado, Trunks dejó de hablar con Mai al sentir a alguien observándolos, el semi-saiyajin de cabellos lilas desvió la mirada encontrándose con un joven de cabellos oscuros que se le hacía muy familiar.

-¿Gohan?-dijo Trunks sin poder creer que él estuviera allí, al haber sido descubierto, Gohan rápidamente desvió la mirada y se alejó caminando de allí para encontrarse con Videl, Trunks le pidió a Mai que lo esperara, se levantó de su asiento y fue corriendo a alcanzar a Gohan-Gohan ¡espera! ¿a dónde vas?-

Trunks intentó seguir a Gohan esquivando a la avalancha de personas que caminaban en el centro comercial sin mucho éxito pues con cada paso que daba, la avalancha crecía más y más hasta que en un punto, perdió a Gohan de vista, intentó localizarlo con la mirada e incluso trató de sentir su ki pero ya no estaba allí. Suspiro rendido y regreso al lugar donde lo estaba esperando su amiga.

-¿Por qué te fuiste así de repente, Trunks? ¿qué sucedió?-preguntó Mai preocupada por su amigo.

-Creí haber visto a Gohan pero veo que me equivoque…-respondió Trunks-además, es imposible que Gohan esté aquí, quiero decir, él está en la prisión y no saldrá hasta dentro de tres años ¿verdad?-

-Quizás tengas razón, a lo mejor tu mente te hizo pensar que Gohan estaba aquí y decidió engañarte yendo a buscar una visión que no existe-dijo Mai.

Gohan estaba escondido en un pasillo que conducía a los baños, tenía la espalda apoyada contra la fría pared, su respiración era acelerada, llevó su mano hacia su pecho buscando su corazón y pudo sentir que este latía con fuerza, la adrenalina recorría todo su cuerpo, por poco había sido visto por Trunks y no quería que él lo viera, no aún, planeaba aparecer en su fiesta de cumpleaños y sorprenderlo junto con el regalo que tenía pensado darle ese día, lo único que él no conocía era la razón por la cual Trunks y Mai estaban juntos en el centro comercial.

Hace unos minutos atrás…

Trunks lloraba desconsoladamente con la espalda apoyada en una de las frías paredes de la escuela junto a él había un cesto de basura manchado con algo de vómito, sus pequeñas manos se encontraban apoyadas en su estómago intentando calmar su dolor y el hambre que sentía, pues no había comido nada desde hacía horas, la razón por la que estaba allí era porque Hyaku lo había acorralado al salir de la escuela luego de despedirse de Goten, Shu y Pilaf y entregarles las invitaciones para su fiesta de cumpleaños, la cual se realizaría en una semana, el chico le prometió a Trunks que no lo molestaría durante toda la semana si le hacía un pequeño "favor", el cual claramente era que Trunks le practicara sexo oral pero el semi-saiyajin de cabellos lilas se negó a hacerlo.


*Flashback*

-De acuerdo, si no quieres hacerlo, no solo voy a tener que violarte si no que sufrirás el doble toda la semana-dijo Hyaku queriendo desabotonarse los pantalones.

-¡No! Por favor, no lo hagas, no lo soportaría, no de nuevo-dijo Trunks deteniendo a Hyaku, el chico se mostró convencido ante la suplica del menor.

-Está bien, no lo haré pero aún así debes hacer este "favor" que te estoy pidiendo.

El niño trago saliva, no tenía otra opción más que obedecer, con sus pequeñas manos temblorosas logró desabotonar el pantalón de Hyaku bajándolo junto con su ropa interior revelando su más que necesitada erección, Trunks se quedó sorprendido, no era tan grande como la de Gohan pero estaba seguro de que eso no entraría completamente en su boca.

-No te sorprendas, estoy seguro de que no es la primera vez que haces este tipo de cosas-comentó Hyaku con burla sacándolo de sus pensamientos-¿y bien? ¿qué estás esperando? ¡empieza de una vez! no tengo toda la tarde-

Trunks asintió, sacó su lengua un poco dudoso y comenzó a lamer tímidamente la erección de Hyaku, haciendo que el chico emitiera unos cuantos gemidos leves, aquello se sentía bien para él mientras que para Trunks se sentía extraño y sobre todo estaba avergonzado, no sabía que diría Gohan si lo viera haciendo algo como eso, salió de sus pensamientos al sentir la mano de Hyaku aferrándose con fuerza en sus cabellos lilas haciendo que el pequeño semi-saiyajin emitiera un quejido de dolor, sintió como se atragantaba al ver que Hyaku embestía contra su pequeña boca violentamente para acelerar el ritmo.

-¡Ah, si! Sigue así, eres una jodida perra, Trunks Briefs-comentó Hyaku sin soltar la cabeza del menor, al contrarió, aferro sus dedos con más fuerza en sus cabellos lilas, por otro lado, Trunks comenzó a lamer y succionar su miembro a un ritmo desesperado-¡maldición! Aah… me voy a correr-

Sin tener tiempo a apartarse siquiera, Hyaku colocó ambas manos en la cabeza de Trunks ejerciendo más presión contra su miembro y se corrió dentro de su boca, impregnándola con su esencia, Trunks sintió que se estaba ahogando y se separó bruscamente de Hyaku con algo de semen escurriendo de su boca, pudo sentir una fuerte punzada en su estómago por las nauseas y rápidamente salió corriendo a vomitar en un cesto de basura, algo de vomito cayó fuera de este.

-Muy mal, Trunks. Tendrías que haber aceptado lo que te di-dijo Hyaku un poco molesto, Trunks solo lo miró con los ojos enrojecidos por las lágrimas y el esfuerzo que tuvo que hacer para expulsar todo el semen del chico de su estómago-bien, supongo que con eso estamos a mano, no te molestaré por una semana… nos vemos el lunes-

Con estas palabras, Hyaku se retiró de allí dejando a Trunks solo en aquel frío lugar, el semi-saiyajin se apoyó contra la pared respirando aceleradamente, la cabeza le daba vueltas, su estómago le dolía y quería llorar ¿cuánto tiempo más tendría que soportar esta tortura? Ya tenía suficiente soportando las pesadillas que noche tras noche le impedían conciliar el sueño ¿y ahora tuvo que practicarle sexo oral a ese bastardo? Se sentó apoyando su espalda contra la pared, apoyó sus manos en el frío suelo y comenzó a llorar para poder aliviar su dolor. Mai lo encontró unos minutos más tarde, intentó convencerlo de llevarlo a casa pero Trunks se negó, no quería que su madre lo viera así y le preguntara que había pasado, así que ella le sugirió que fueran al centro comercial a tomar un helado juntos, quizás con eso se sentiría mejor y tendría más confianza para hablar.

*Fin flashback*


Volviendo a la situación actual…

-Oye, Trunks-dijo Mai apoyando su mano en el hombro de su amigo, Trunks salió de sus pensamientos y miró a la niña que estaba sentada junto a él-creo que deberías hablar con alguien más respecto a lo que te está pasando, creo que deberías decirle a la maestra o quizás a tu madre, ellas podrían ayudarte-

-No lo sé, Mai. No quiero hablar de eso con ellas, no lo entenderían-respondió Trunks volviendo a bajar la cabeza.

-Solo quiero ayudarte, Trunks. Si no quieres hablar con ellas ¿a quién le pedirás ayuda? ¿A tu padre? dudo mucho que él quiera ayudarte-dijo Mai.

-¡No necesito que me ayudes, Mai! No quiero hablar con nadie respecto a lo que paso esta tarde y aquella vez en el baño, déjame en paz-dijo Trunks, se levantó de su asiento y salió corriendo de allí, Mai intentó detenerlo pero lo había perdido de vista.

Gohan aún seguía escondido en el pasillo que daba al baño del centro comercial, cuando escuchó una voz llamarlo, pudo sentir el ki de Videl aproximarse hacia él, respiró profundo para calmarse y salió de su escondite sorprendiendo a su amiga quien al parecer acababa de salir de dos locales, pues llevaba dos bolsas con las marcas de dichos locales en su brazo.

-Gohan-kun ¿dónde estabas? Te estuve buscando por un largo rato-dijo Videl un poco molesta.

-Lo siento, Videl-chan. Fui al baño y había muchas personas esperando-respondió Gohan.

-Está bien, hay que apresurarnos, tenemos que buscar el regalo de cumpleaños de Trunks y no nos queda mucho tiempo.

Gohan no dijo nada, comenzó a caminar con Videl por el centro comercial buscando un regalo de cumpleaños que fuera apropiado para Trunks, estuvieron mirando locales por un largo tiempo pero Gohan no encontraba nada que le gustara o que fuera útil como regalo de cumpleaños para un niño, ni siquiera los juguetes lo convencían, si iba a regalarle algo, ese algo tenía que ser especial, de pronto, escuchó a Videl llamándolo, caminó hacia ella y pudo ver que estaba parada frente al escaparate de una joyería.

-¿Por qué me trajiste aquí? ¿qué piensas que puede haber en este lugar como regalo para Trunks?-preguntó Gohan.

-Tú solo cállate y lee eso-dijo Videl señalándole un letrero pegado en la puerta del local, Gohan se acercó un poco y pudo ver que el letrero decía que esa joyería se especializaba en hacer anillos, brazaletes y collares ya sea con grabados, tu nombre o con el nombre de la persona a quien se lo ibas a regalar-¿qué dices? Creo que aquí podemos encontrar el regalo adecuado para Trunks-