Buenas~
Lo siento por actualizar hasta ahora, debía actualizar el anterior sábado pero no se logró, este capítulo tiene algo mas de 5900 palabras.
Siento comenzar con malas noticias pero este lunes volví a la Universidad y no podré actualizar porque estaré estudiando para exámenes sorpresa, podría dar uno mañana y no saberlo así que no podré actualizar en un largo tiempo peeeerooo publicaré los drabbles que les debo del otro fic que ya los tengo.
Este capítulo esta dedicado a el grupo Kurotsuki/Tsukikuro de Facebook, en especial a : Tania Bleu, Kei Tulian, Jasmine Stevens y AndyNayuri02 que son los nombres que más recuerdo, gracias por el apoyo.
No se como sean los torneos senior en Japón,cuando yo jugaba los entendia de esta forma. Perdón si resulta confuso.
Cité dos veces a una de mis series favoritas, si las encuentran se ganarán mi corazón, no es mucho, lo sé.
Flutter: Es un tipo de taquicardia, es decir que los latidos del corazón se aceleran.
Agradecimientos a mi beta : Avi-Nikel135 que la quiero mucho.
Pensamientos
"Dialogo pasado"
"Dialogo actual"
I
El tren bala es el peor, las imágenes del panorama que podía observar desde su ventana, las casas, los animales, las personas, postes de luz, todas esas imágenes corrían a una velocidad increíble que le produjeron un gran dolor de cabeza, creía que si hubiera seguido ahí diez minutos más seguramente habría vomitado sobre la señora parlanchina que tenía a su lado, lo habría hecho totalmente y sin ningún arrepentimiento.
El porqué de haber tomado el tren bala en lugar del regular era porque había despertado tarde para su 'encuentro amigable' con Kuroo en la ciudad de Tokio, lo habría hecho a tiempo de no ser que paso toda la noche pensando en este día, planeando posibles escusas que lo pudieran liberar del compromiso, al final cediendo ante la idea de pastel gratis, pero no cualquier pastel.
Normalmente cuando alguien menciona "el mejor lugar del mundo, con el mejor pastel" de seguro se trata de algún lugar elegante con un precio elevadísimo y sumando la oportunidad de dejar en quiebra a Kuroo mas el hecho de tener rebanadas de un rico pastel lo hacía a este 'encuentro amigable' más llevadero.
El punto de encuentro era la entrada a la estación de trenes, se preguntaba mientras salía de la estación si era posible encontrarlo con la cantidad de gente que se reunía, cientos de personas ocupaban los trenes día a día, para el colegio y trabajo y muchas más lo hacían durante el fin de semana, Tsukishima no estaba contando cuantas veces ya le han pisado los pies, pero esta la sexta vez que ocurre.
Por fin pudiendo divisar la salida y los rayos del sol cayendo directamente sobre sus ojos, la idea de encontrar a Kuroo se hacía cada vez más imposible.
Bueno, al menos lo intente pensó, no habían pasado ni dos minutos fuera de la estación para que se plantearan volver a entrar para tomar el tren de vuelta a casa, poner como excusa que lo busco dos horas hasta el cansancio sin éxito y que después de eso prefirió volver a casa. Sonaba bien, bastante creíble.
Se dio la vuelta como pudo entre la multitud y antes de que pudiera empujar para avanzar escucho un grito de Tsukki a lo lejos, no se dio la vuelta, aun podía huir de ahí y fingir que no había escuchado nada.
"Tsukkiii"se escuchó cada vez más fuerte, si solo pudiera avanzar dos pasos más, pero la masa de gente que salía de la estación se lo impedía
"Tsukkiii" se escuchó como si lo gritaran directamente a sus odios y en un tiempo record, Kuroo ya estaba a más o menos tres metros de distancia de él, sonriendo y formando con sus manos una especie de megáfono improvisado. Tsukishima dejo de resistirse a la multitud y para ser arrastrado fuera.
"Kuroo-san…" dijo ligeramente irritado.
"Tsukki" alegre respondio" me alegra que hayas venido, esta cafetería es la mejor del distrito, te lo prometo"
"Más te vale que así sea…"
"No te arrepentirás"
"¿Por qué presiento me arrepentiré de cualquier manera?"
Después de dar un paseo por las peores calles de Tokio llegaron a las puertas de vidrio simples de una pequeña cafetería olvidada por el tiempo y la civilización, invisible desde la avenida, el pequeño lugar se encontraba oculto entre dos grandes edificios de departamentos, por lo que por dentro estaba completamente vacío a excepción de una viejecita que tomaba té en una pequeña tacita de porcelana.
"Se ve…lindo…" señaló Tsukishima al observar el lugar, muy diferente del que esperaba.
"Yo diría bohemio" comentó Kuroo a su lado.
"Esa es una palabra bonita para abandonado"
"No conoces el dicho de no juzgues un libro por su portada"
"Si no lo conociera ya me habría ido de aquí al ver tu cabello y tus ojos de pescado muerto"
"¡Tsukki, auch!" Fingió una cara de dolor y tomo su pecho con ambas manos, como si hubiera recibido una herida directo al corazón. "Te diría lo mismo, pero a mí me pareciste un encantador muchacho con gafas y ceño fruncido con unos hermosos ojos dorados desde el principio"
"Por favor, detente o vomitare"respondió con disgusto.
"Tu primero"abrió la puerta para que Tsukishima pudiera pasar y en cuanto entraron al local un delicioso aroma invadió sus fosas nasales, tal vez no era tan mal lugar como lo parecía. "Adelante"Kuroo aparto una silla de la mesa para que pudiera sentarse y este solo lo miro con rabia por un momento hasta que se rindió y termino por sentarse de mala gana en la silla de patas largas, largas al igual que su respaldo.
"Sigue tratándome con una chica y voy patearte, lo juro"
"Tsukki, se supone que es una cita" dijó mientras se sentó en una silla similar delante de Tsukishima "déjame ser caballeroso"
"No es una cita "reprocho.
"Vamos Tsukki, sabes que el 'encuentro amistoso' es una cita"
"Tal vez lo sea, pero no lo vuelvas a repetir" hizo una mueca de desagrado "suena asqueroso…"
"Cita "
"Urgh…" su rostro entero se frunció en señal de disgusto.
"Esa mueca es genial, Tsukki"rio en voz alta "voy a repetirlo por siempre"
"No si me escapo ahora "
"No puedes huir" sonrió mostrando todos sus dientes "estoy en la silla más cercana a la puerta por alguna razón"
"Puedo escapar por la ventana del baño" argumento, había visto el truco muchas veces en las películas.
"Podrías, pero te perderías del mejor pastel de fresa de tu vida"se impulsó hacia adelante para establecer el hecho.
"No es el mejor si yo no lo apruebo"
Una pequeña muchacha con un delantal que le doblaba el tamaño los atendió, escribió en una libreta la orden de cada uno y no tardo ni 15 minutos en volver con sus pedidos, después de todo eran los únicos clientes que tenían, además de la viejita del fondo que tomaba el mismo té desde que llegaron.
"¿Quién lo diría?"Inicio Tsukishima observando la delicada mesa redonda con sus pedidos en ella.
"¿Qué, Tsukki? ¿Qué tenía razón y es el mejor pastel del mundo?"
"No, que eres un completo gato"
"¿Qué?"
"¿Es en serio? ¿Tomaras la leche sola?"
"La leche tiene muchos beneficios, aporta una gran cantidad de vitaminas y minerales como el calcio que hace que tus huesos crezcan sanos y fuertes, es ciencia Tsukki."
"Suenas a comercial barato"
"¿Y qué me dices tú, Tsukki? ¿Café tinto? "
"Es bueno contrarrestar el dulce del pastel con el amargo del café"
"Tsukki, ese café no es amargo, te vi como le echaste quince cucharillas de azúcar"
"Fueron cinco"
Dejo de prestar atención a Kuroo para enfocarse en el trozo de pastel frente suyo, tomo la cucharilla entre sus dedos y partió suavemente un considerable pedazo , ocupando en ella parte de las fresa del decorado, crema, masa y las fresas del relleno, saboreo cada uno de los elementos, distinguiendo a cada uno de ellos, primero la crema que estaba en perfectas armonía con las fresas y masa con el jarabe, formando una masa no tan esponjosa y lo suficientemente húmeda , armonía perfecta y un toque personal de la cafetería, él supone, son los pequeños trozos congelados de duraznos en almíbar y gotas de jarabe de chocolate.
Era delicioso, demasiado, pero no era el mejor que ha probado, sin embargo y sin lugar a dudas este entra entre sus mejores diez o quizás entre los mejores cinco.
"Ah, tienes un poco de crema en tu boca" señaló Kuroo en su propio rostro la comisura izquierda de su labio.
Tsukishima rápidamente tomo una servilleta para quitarse la crema que Kuroo decía tener, ocultando un poco su avergonzado rostro.
"No, no ahí "la crema ya no estaba, pero siguió insistiendo, señalando ahora en el rostro de Tsukishima "Ahí"
"¿Y ahora?" Siguió pasando la servilleta por su rostro, creyendo en las palabras de Kuroo.
"Eres un niño, no está ahí"Kuroo tomo una servilleta por su cuenta y recorrió su silla hasta estar un poco más cerca de la silla de Tsukishima y se inclinó su cuerpo hasta poder acercarse a su rostro.
"Kuroo-san…" mencionó despacio al ver a pelinegro muy cerca de su rostro .
"¿Si, Tsukki?"
"Estas encogiéndote"
"Está bien que hayas crecido unos cuantos centímetros últimamente pero yo también, me hieres al decir que me enc-"estaba a punto de comentar que había a crecido un centímetro más desde su último encuentro en las nacionales sin embargo se dio cuenta de lo que Tsukishima se había estado refiriendo, a comparación de unos minutos atrás ya no estaba a nivel del rostro de Tsukishima, sino a nivel de su barbilla, se puso de pie para ver qué es lo estaba pasando "Ah, la pata de la silla se dobló" afirmo sin preocupación alguna, se agacho y agarro el respaldar de la silla con una mano y la pata con otra y comenzó a halar de ella para enderezarla "Listo, un poco más y como nue-"
"Oh, no"dijo Tsukishima desde su asiento, al ver como Kuroo sostenía la pata suelta.
"Oh, no, oh, no, oh, no"repitió desde su lugar Kuroo mientras aun sostenía la pata fuera de la silla.
"No te conozco"el rubio miro hacia otro lado "La gerente está mirando hacia aquí"
"Tsukki, Tsukki, Tsukki"comenzó a entrar en pánico
"Kuroo-san, sigue mirando"
"Mierdaaa, Tsukki, debemos huir…" susurro desde el suelo.
"Kuroo-san, se está acercando"la voz de Tsukishima mostraba clara preocupación en ese momento, de seguro les harían pagar por la silla, tal vez llamen a sus padres, a quienes ni siquiera había contado de su viaje a Tokio, definitivamente esto no era bueno.
"…Y hacer una nueva vida" siguió divagando kuroo desde el suelo, era demasiado tarde para huir, la gerente ya estaba ahí.
.-.-.-.
Salieron de la cafetería para caminar entre las calles, el sol comenzaba a ponerse y un tono naranja y amarillo cubría el cielo, seria hermoso de observar de no ser por el ruido de la ciudad.
Caminaron en silencio un par de minutos, Tsukishima aun incrédulo de lo que acababa de pasar.
"Te odio" se limitó a decir mientras seguían caminando.
"Que ¿por qué?"
"No lo sé, solo lo hago"
"Esperabas que la gerente me matara ¿no es así?" inclinó ligeramente la cabeza para ver mejor el ceño fruncido de Tsukishima, "Pero quien iba a creer que la silla ya estaba mal desde un principio y la gerente se disculpara por no retirarla a tiempo y que no teníamos que pagar por lo consumido en compensación por el incidente"
"Eres un maldito tipo con suerte"
"Tal vez tenga un poco más de suerte hoy" sonrió y tomo de la muñeca al rubio para detener sus pasos, ahora estaban uno frente al otro en una calle vacía, rodeados únicamente de casas "¿te gusto la cita?"
"Uuurgh" volvió a hacer una mueca de asco.
"Vamos, Tsukki" insistió acercándose un poco más.
"No estuvo mal, quiero decir, me habría gustado mucho verte siendo destrozado por la gerente de la cafetería, pero tu rostro de pánico mientras se acercaba fue simplemente genial, pensaba que te harías en los pantalones en cualquier momento"
"Awww, con que contemplando mi hermoso rostro ¿eh?"
"No me estas escuchando" rió en lo bajo Tsukishima.
"¿Te divertiste?"
"Fue divertido"
"¿Quisieras salir conmigo una vez más?"Esta vez la mirada de Kuroo era seria, era imposible mirarlo directamente a los ojos que tenían una gran determinación en ellos, así que Tsukishima solo desvió la mirada hacia un gato blanco que salía de una de las casas.
"Puede que si"Tsukishima no lo diría, pero la idea de encontrarse nuevamente lo emocionaba retorciéndose en su interior. Su vista seguía en aquel gato blanco callejero, su mente se perdió en el por un instante, tanto que no le dio tiempo a reaccionar cuando kuroo se acercó a darle un beso, en la mejilla, muy cerca a sus labios, duro menos de un segundo, pero lo dejo sin habla y con los vidrios de los lentes totalmente empañados.
"Lo siento" se disculpó Kuroo mirando hacia otro lado.
"No, está bien, estuvo bien" Ninguno de los dos hablo por un minuto. "Ya debería volver a casa"vio a su reloj de muñeca contando las horas, no mentía, ya era tarde.
"Pero aun quiero llevarte a otro lado"
"Debo tomar dos trenes y llegar antes de la cena sino mis padres sospecharían "
"Puedes tomar el tren bala"en cuanto mencionó el dichoso tren bala no pudo evitar mostrar su rostro de desagrado nuevamente en ese día, ese ceño fruncido y la mueca deforme.
"Odio el tren bala" frunció más su ceño, más de lo que creía que podía ser posible "No me hagas ir en el nunca más"
"No lo hare"
"Bien"
Kuroo se acercó nuevamente a su rostro y lo tomo con ambas manos mientras cerraba los ojos lentamente, esta vez el beso fue en los labios, torpe, incómodo y cálido, una sensación indescriptible.
En palabras de Kuroo, fue mágico.
En palabras de Tsukishima, fue estúpido.
Se despidieron en la estación con una ligera sonrisa y el sonido de un "nos vemos pronto" que se perdía entre la multitud
II
El fin de semana paso tan lento y tan rápido a la vez, aun no puede creer que los sucesos fueran reales siquiera. Puede fingir que no pasó nada ya que Kuroo ya no estaba para recordárselo, pero Bokuto sí.
No es que estuviera esquivando a Bokuto durante el entrenamiento, es una coincidencia que estuvieran entrenado en canchas diferentes, que durante calentamiento inicial el eligiera el lugar más apartado para hacer sus estiramientos y que mientras trotaban alrededor del gimnasio Kei se posicionara hasta atrás mientras que Bokuto iba a la delantera.
Pura coincidencia.
"Chicos, reúnanse" llamó el entrenador con su asistente desde el fondo del gimnasio atrayendo a todos hacia él "Buen entrenamiento el de hoy, chicos" aplaudió "tenemos noticias, como ya saben tenemos dos eventos importantes antes de que termine la gestión, el primero es el campeonato de voleibol por categoría sénior y el segundo son los juegos universitarios distritales, ambos son igual de importantes y el primero es dentro de un dos meses y el segundo en tres meses, prepararse es fundamental en especial para los seleccionados"
Su asistente señalo una hoja de papel que se encontraba en las puertas del almacén de utilería.
"Por ahora, hemos terminado, vayan a casa y descansen"
En cuanto termino el entrenador todos se dirigieron hacia los almacenes a ver la lista de seleccionados, Kei miraba desde atrás sin ninguna emoción en especial y los que vieron ya la lista pasaron por su lado dándole palmadas en la espalda diciendo bien hecho, así que ya sospechaba que es lo que le esperaba.
En la lista figuraban los siete jugadores titulares, el nombre de Bokuto estaba entre ellos, el nombre de Kei estaba entre los cinco suplentes, lo cual era muy bueno para alguien de primer año. Había jugado como titular en los partidos de práctica, pero estas eran oficiales. Estaba satisfecho.
No pudo evitar dar una ligera sonrisa, hasta que una sombra apareció a su lado, Bokuto estaba viendo la lista igual de satisfecho como lo estaba Kei hasta hace un momento, de repente sus ojos se posaron en Kei mirándolo con esa sonrisa de satisfacción y levantando alto las cejas.
Bokuto comenzó a acercarse y Kei no podía moverse de su sitio, porque como lo había dicho antes, no lo estaba esquivando.
"¡Bokuto!" grito el entrenador desde la cancha "ven aquí un momento"
"Si" respondió y corrió hasta él.
En el momento Kei fue directo a vestidores, se cambió lo más rápido que pudo y volvió a su departamento para preparase para sus clases del día siguiente.
Y para el siguiente encuentro con el chico de mechones blancos.
III
Un gran estruendo hizo eco en todo el gimnasio, seguido del rechinar de las suelas de sus zapatos.
"Quiero pensar que mis remates se han hecho más potentes" dijo Kuroo alzando un poco su mano derecha, enseñando la palma "a no ser…que tus bloqueos se hayan vuelto deficientes"sonrió afiladamente intentando provocar a Tsukishima que se encontraba en el otro lado de la red.
Kuroo era quien esta vez lo visitaba en Miyagi, después de un intrigante encuentro con Akiteru este los invito a entrenar en el gimnasio comunitario, pasaron la tarde jugando con los compañeros de su hermano y ahora todos se habían dividido en pequeños grupos para entrenar por su cuenta, ese no era el fin de semana que Tsukishima esperaba pasar y de igual manera eso no estaba en los planes de Kuroo, en una hora más él tendría que irse y volver a la universidad.
"O quizás te deje pasar esta vez porque te vez tan necesitado de un triunfo"respondió Tsukishima a la provocación.
"¿Alegrando el alma de un pobre viejo, Tsukki? ¿Acaso te has ablandado?" Continuaron con el juego.
"Tal vez tenerte de compañía me ha vuelto negligente" Se acercó más a la red para verlo más de cerca, puede ver chispas saliendo de los ojos del pelinegro.
"Mi gran carisma por fin ha hecho efecto en ti" Se acercó también Kuroo aferrándose con ambas manos de la red.
"Como una enfermedad". Rió por lo bajo.
"¿Quieres tomar un descanso y contagiarte un poco más con esta enfermedad?" Sus palabras ahora tomaban un tono coqueto y peligroso.
"No quiero morir junto a un viejo" Tsukishima no se rindió fácilmente y de igual manera sus ojos se tornaron oscuros y su sonrisa ávida y provocativa marcaba su rostro, le encanta como el juego de provocación se desarrolla entre ellos, es algo que los divierte a ambos "pero el descanso no suena mal ahora"
Se excusaron con Akiteru para poder salir un momento alegando que estaban sedientos y que irían por unas bebidas hasta la tienda de conveniencia dos calles más allá del gimnasio.
Recorrieron menos de una calle hasta encontrar un callejón vacío donde en tiempo record ya tenías las manos de uno sobre el otro, dándose largos besos apasionados, mostrando lo mucho que sus cuerpos se habían extrañado en este periodo de tiempo lejos. Susurrando pequeños te quiero´s y algunos cállate.
Pasaron treinta minutos antes de volver al gimnasio con las bebidas, las calles estaban vacías y se podían oír pequeños grillos a lo lejos, algo que en la ciudad no ocurría.
"Todos ya se fueron"los recibió Akiteru dentro del gimnasio vacío "vayan a cambiarse y volvamos a casa"
"Si"respondieron ambos al unísono y antes de que Kei pudieran seguir los pasos de Kuroo a los vestidores, Akiteru se acercó a el "Kei, sabias que hay una máquina expendedora justo frente a nosotros, no sé cómo nunca lo viste después de tanto tiempo entrenando aquí"Rió en sus oídos.
"Quería té verde y en la maquina están agotados" respondió tratando de no perder su compostura y retomando su camino a los vestidores.
"Tienes la camiseta dentro de los cortos gritó"
Cerró la puerta de los vestidores lo más rápido que pudo para no tener que seguir escuchando a su hermano, se encontró con Kuroo sin camiseta solo con sus pantalones revisando su teléfono con un semblante serio y sombrío.
"¿Paso algo?"Preguntó Kei sacando a Kuroo de sus pensamientos.
"No es nada" le dio una sonrisa cálida y se acercó para poder tomar a Kei de las caderas y acercarlo a su cuerpo. "Solo que no quiero irme de tu lado"
El tampoco quiero que te vayas de Tsukishima quedó implícito en el abrazo con agarre fuerte de sus brazos. Se quedaron así durante unos minutos hasta que Akiteru llamo a la puerta, apresurándolos para que se vistan y salgan de allí.
IV
Bokuto siempre era llamado por el entrenador antes y después de la práctica, alejando la posibilidad de que se acercara a Kei, lo cual era perfecto, aunque en el fondo sentía curiosidad por saber qué es lo que hablaba con tanto interés con el entrenador.
Los entrenamientos seguían la misma rutina, pero a raíz del campeonato se habían intensificado ampliando las horas, si antes tenían los días miércoles libres ahora no había ni un solo día en el que no entrenaran.
El estudio se hizo igual de complicado, antes podía permitirse una tarde entera solo para dedicarse a sus estudios, ahora estaba metido en un cubículo aislado en la biblioteca para concentrarse en su libro de bioquímica, no salió a almorzar y siente que en cualquier momento podría caer desmayado.
"Tsukki" susurro sobre su oído izquierdo haciendo que diera un pequeño salto sobre la silla.
"Bokuto-san" respondió igual de bajo como lo había llamado antes, después de todo estaban en la biblioteca.
"Te dije que solo me llamaras Bokuto, sin el san"
"Y yo te dije que no me llamaras Tsukki"
"Bien, bien, Tsukishima-kun"
"¿Qué quieres?" Sin permiso alguno Bokuto tomo una silla de otra mesa y la puso a lado de Kei, en el mismo cubículo.
"Me estas evitando"
"No es verdad"
"Vamos Tsukki" inclino su cabeza para tener una mejor vista del rubio.
"¿De qué hablan tú y el entrenador todos los días?" Intento cambiar de tema.
"¿No lo sabes?"
"Obviamente no si te estoy preguntado"
"El maravilloso Bokuto Koutaro formara parte del seleccionado del equipo nacional durante la liga mundial de vóleibol" lo exclamó tan fuerte que el resto del estudiantado lo silencio rápidamente, terminando con Bokuto susurrando un lo siento a los perjudicados
"Eso es genial, Bokuto-san" le ofreció una pequeña sonrisa, muy pequeña, simplemente una comisura ligeramente levantada pero sincera.
"Tsukki, quería preguntarte algo" más acerco su silla más a la suya, más de lo que ya podían estar por que el espacio en el cubículo es estrecho "Sal conmigo"
"¿Quieres…salir de la biblioteca?" Pregunto lo más inocentemente posible, tratando de parecer ignorante al tema.
"No así, salir, salir, como ya sabes, algo más que amigos"
"Estas jugando" rió algo incómodo.
"No, claro que no" respondió en un tono serio.
"Akaa-"
"Termine con Akaashi"
Su interior se retorcía al escuchar nuevamente esa declaración.
"Es muy pronto para eso"
"Le dices pronto, pero tenemos esto, aquello en los vestidores, como que nos saltamos varias normas en las guías de las citas"
"No quieres a alguien tan problemático como yo"
"Tal vez si lo quiero" dijo tomando una de las manos de Kei entre las suyas "Entonces, ¿saldrías conmigo?"
Miro unos sus grandes ojos amarillos, tan brillantes como el sol, tanto que dolía verlos
"No quiero"
Ávidamente Kei tomo su libro y sus cosas para salir a paso apresurado de la biblioteca, Bokuto se quedó ahí, observando cada paso que daba y saliendo más rápido de su vida.
V
"Te conozco, Bokuto"volteo a verlo y lo miro con los ojos entrecerrados "¿a qué estás jugando con Kei?"
"¿Qué?" Pregunto Bokuto algo desconcertado "¿Qué piensas que estoy haciendo?"
"Siempre has tenido la manía de robar lo que no puedes tener y ahora que no estoy con él es tu oportunidad ¿no es así?"
"Me gusta ganar" respondió orgulloso de cierta manera, "pero esto no tiene nada que ver, Kuroo, no sé qué pasa por tu cabeza ahora, pero ¿no puedes pensar que tal vez tenga un genuino interés en Tsukki?"
"¿Me estás diciendo que siempre sentiste algo por él?" Se levantó del suelo para acercarse a Bokuto.
"Puede que si" afirmo calmado y sin titubeo.
"¿Y Akaashi?"
"Amo a Akaashi"
"Ento-"
"Pero no es el tipo de amor que estaba buscando" recordó con melancolía.
"¿Cómo puedes saberlo?"
"No lo sé" y no mentía, a ciencia cierta no sabía, los sentimientos tienen una mecánica imposible de describir, afecto, compasión, amistad y otras tienen sus bases fundamentadas en el amor. Bokuto vio al suelo y a sus zapatillas deportivas, negras con líneas blancas y doradas, le recordaban mucho a su uniforme de Fukurodani.
"Eras mi amigo, ¿lo sabes?"Había un dejo de tristeza en la voz de Kuroo.
"¿Y por qué no lo soy ahora?"Alzó la cabeza para ver a los ojos al azabache de pie frente suyo, con los ojos rojos y los puños apretados.
"Porque te acostaste con- "
"¿Con quién?" Elevó la voz "No es nada tuyo, no lo es desde hace mucho ya"se acercó más a Kuroo, ahora a menos de un metro de distancia "debiste verlo la primera vez que lo vi en la universidad, completamente frágil y destruido"
"Te aprovechaste de esa condición"reclamo más fuerte.
"Tal vez lo hice, pero era mejor a ver como se hundía más y más por culpa tuya"
En cuanto esas palabras salieron de su boca pudo ver el efecto que hizo en Kuroo, se quedó tieso en silencio mientras pasaba un mano por su desordenado cabello.
"Tú sabes lo que paso en realidad"comentó despacio.
"Lo sé, pero yo te dije que hicieras algo al respecto"
"Y lo hice…"
"Pero no termino como esperabas"
"Las cosas nunca terminan como uno espera" Kuroo puso una mano en el hombro de Bokuto y con el otro rápidamente le dio un gancho directo al estómago "Te odio"
Bokuto sonreía mientras tomaba con ambas manos su abdomen inclinándose por el dolor, el maldito de Kuroo era muy fuerte, aunque el fácilmente podría devolver el golpe, pero no ahora, sin aire y ante las palabras de Kuroo solo respondió con "No es así"
"Sí, todo esto es mi culpa"rio con tristeza.
"No es culpa de nadie"
"Cuida a Kei por mí"
"Lo hare" le dio un suave golpe en el hombro como despedida.
"Pero eso no significa que voy a rendirme tan fácilmente"
"Eres un gato roñoso"sonrió.
"Y tu un búho escandaloso"
VI
Las prácticas extras son un fastidio, siempre lo son para Kei, desde el hecho de tener que ocupar sus horarios libres para seguir entrenando cuando ya tienen bastantes horas jugando en su horario de prácticas regular, es absurdo.
Más absurdo aún son las técnicas que ocupa su entrenador, ha estado deslizándose de perfil frente a la red, tomando posición y saltando a un remate imaginario, lo mejor sería que alguien rematara desde el otro lado de la cancha y poder practicar su tiempo y dirección, pero esto es molesto.
Nunca había imaginado que algún día él sería el que preguntara a Bokuto que rematara para él.
Y nunca pasaría, obviamente, por ahora prefiere seguir deslizándose y saltando al remate imaginario.
El grupo de los tres bloqueadores en el que estaba ahora Kei, había tomado un ritmo apático, lento y sonando los tenis con desgane sobre el suelo de madera, rechinando a cada paso, de izquierda a derecha, de derecha a izquierda.
Fue entonces cuando el ritmo de uno de los chicos se detuvo, en lugar de seguir por la derecha lo hizo por la izquierda, parando el movimiento del grupo haciendo que chocaran entre ellos, Kei, que estaba en el centro choco en seco con el muchacho haciendo que retroceda solo para encontrarse con el otro sujeto que también había caído y antes de pudiera caer sobre él dio un giro torpe para caer con las palmas sobre el suelo.
El rubio logro volver a pararse y continuaron con el entrenamiento, prestando más atención al ritmo esta vez y aunque fuera casi imposible de notarlo, el ritmo de Kei se había enlentecido, él puede decirlo, porque durante ese giro repentino se torció ligeramente el tobillo y cada movimiento que hacia era doloroso.
"Tsukishima" gritó el asistente del entrenador al darse cuenta el cambio de Kei "¿que tienes?"
"Me torcí el tobillo, estoy bien, pasara en unos minutos"
"Lo mejor es no arriesgarse" respondió con un semblante serio. "¡Bokuto!"
"¡Sí!"!Grito desde el otro lado de la cancha.
"Encárgate" señalo el tobillo del rubio.
"¿Qué? puedo ir a la enfermería, no me tomara mucho tiempo" intento escapar, pero Bokuto ya estaba ahí, delante suyo.
"Tsukki, solo será un segundo yo me encargo de estas cosas" hizo que el rubio se sentara en una de las bancas, extendiendo toda la longitud de su pierna derecha sobre ella, a la vez sacando una cajita roja con vendas y otros suplementos adentro.
"¿Por qué?" Preguntó aun escéptico.
"A eso me dedico" respondió seriamente mientras tomaba el tobillo de Kei entre su mano palpando la región lentamente con el pulpejo de sus dedos.
"¿A dar masajes sucios a tus compañeros de equipo?"
"No es sucio, es ciencia"
"¿La ciencia del masaje?"
"Ahora mismo estoy relajando tus músculos y a la vez palpando y encontrando alguna deformidad que pueda indicar desde un esguince a una ruptura del tendón" Respondió mientras movía su tobillo, haciendo que su pie dibujara un círculo en el aire.
No quiso cuestionar más la razón de porque él hacia esto, recordó que Bokuto estudia fisioterapia, se lo dijo la primera vez que se vieron, recordó también que él siempre toma la oportunidad de practicar, ser mejor, no le sorprendería que Bokuto le haya pedido al entrenador que él se encargara de las lesiones menores de sus compañeros.
"Si nada está roto ¿puedo irme?"
"No, esto comenzará a hincharse en unos minutos así que lo vendare para que te de algo de soporte."
"¿Vendar? ¿Es tan grave?"
"No, solo es para inmovilizar la articulación y pueda descansar, estarás bien en poco tiempo."
"Vale, gracias"
Bokuto tomo unos cuantos trozos de algodón y vendas de gasa y las posiciono en su tobillo, primero el algodón y luego la venda, de arriba hacia abajo para dar vueltas en ocho.
"Hey, Tsukki" levanto la mirada mientras seguía envolviendo su tobillo.
"¿Qué?"
"¿Quieres salir conmigo?" sonrió ante la pregunta, levantando las cejas alto.
"Ya te dije que no" respondió irritado.
"Y yo te vuelvo a preguntar"
"Voy a volver a decirte que no" la sonrisa de Bokuto se perdió en un instante y ojos sombríos lo veían ahora.
"¿Puedes pensar un momento el por qué?"
Le tomo un segundo y el rostro de Kuroo vino a su mente, pero no era suficiente, lo suyo había terminado hace ya mucho tiempo, no es razón para no permitirse salir con alguien.
Y Akaashi, él y Bokuto ya habían terminado, pero eso no olvida el hecho de que traiciono la confianza de alguien…
"Estas pensando demasiado"
"Me pediste que lo hiciera"
"Termine" dirigió su mirada a su tobillo para ver que ahora estaba cubierta con una venda elástica "Intenta mover tu tobillo" pidió.
"No puedo"
"Eso es lo quería" apretó su dedo gordo del pie para comprobar el retorno sanguíneo y que la venda no obstruyera ningún vaso importante "Ahora revisemos tu rodilla"
"Solo me doble el tobillo" intentó negarse.
"Los esguinces de tobillo no vienen solos, será rápido" tomo con ambas manos su rodilla e hizo que rotara peguntando si en algún momento dolía.
En ningún momento sintió dolor, pero aun así Bokuto le coloco un soporte delgado para la rodilla y encima colocó su rodillera.
"Tsukki, piensas demasiado en el pasado" expresó acomodando el soporte "no importa lo mucho que te aferres a él, ya se ha ido y es ahí donde pertenece, al pasado. Así que mira delante y sigue caminando porque no puedes cambiar el pasado, pero puedes vivir un mejor futuro"
Pensó un momento en esas palabras, y en ese momento no lo sabía, pero recordó esas palabras mucho después de ese momento, antes de dormir y al día siguiente al despertar.
"Entonces ¿saldrías conmigo?"
"Sigue siendo un no."
VII
No hubo ningún sueño o recuerdo alguno sobre Kuroo esa noche.
No lo hubo en ninguna de las noches siguientes tampoco.
VIII
Kei no ha podido dormir en las últimas semanas, todos los días se encuentra ante una gran fatalidad: los exámenes de final de semestre.
Esa ha sido su única y absoluta preocupación, y no podía estar más agradecido por eso.
Los entrenamientos han ido bien, su tobillo dejo de doler en una semana, pero Bokuto lo obliga seguir llevando el soporte delgado en la rodilla y un soporte para el tobillo todo el tiempo antes de entrar a la cancha, menos el día de hoy, donde el gimnasio está completamente silencio porque Bokuto no está ahí.
Es algo solitario, incluso los compañeros de equipo que se quejaban por sus grandes alaridos y gritos de victoria de alguna manera decían extrañarlo.
Bokuto no está y no estará en toda una semana.
El equipo de vóley nacional se preparaba para la liga mundial de vóleibol y antes de eso tenían partidos de práctica con los países del triángulo, ahora Bokuto estaba con ellos, viajando a China y Corea para grandes encuentros, con jugadores experimentados. Kei estaba feliz por Bokuto y se pregunta si su entrenador también le deja vendar los tobillos adoloridos de sus compañeros de equipo.
La semana paso igual, con un gimnasio silencioso a excepción del sonido del balón rebotar contra el suelo.
"Tsukki, Tsukki" Bokuto lo recibió un lunes, más animado después de volver de su viaje "¿no quieres ir a un maravilloso encuentro con la maravillosa estrella proclamada del equipo de vóley de la universidad del norte, que ha sido llamado, no solo una, sino muchas veces la promesa del voleibol nacion-"
"Claro" respondió de lo más natural.
"¿Eh?" Su rostro se congelo ante las palabras del rubio.
"Dije que si"
"¡Gahhh"! Sus ojos se abrieron como platos y su boca se movía tratando de decir algo, pero nada salía.
Kei solo observo lo ridículo que era Bokuto en ese instante y no pudo evitar soltar una pequeña sonrisa.
"Te llevare a probar el mejor pastel de fresa del mundo" pudo decir al fin.
"No es el mejor si no lo apruebo"
"Claro que no"
IX
"¡Hey, hey, hey, Tsukki!" Gritó Bokuto entusiasmado "¿Viste mi sorprendente remate? Hizo un BAM en todo el gimnasio ¿lo viste?"
"Estoy frente tuyo, claro que lo vi" Kei estaba desde el otro lado de la red, pensando en cómo detener el siguiente remate.
"Estas perdiendo tu toque, Tsukki" bromeó.
"O tal vez solo estoy dejándote ganar…" trato de jugar con Bokuto un poco más.
"T-Tsukki…"
El ambiente en la cancha se hizo sombrío por un instante y todo el equipo sabía lo que pasaba: el modo deprimido de Bokuto.
Kei dio un gran suspiro y por debajo de la red, se dirigió al cabizbajo Bokuto quien no recibía el halago de los demás, en un intento de hacerlo sentir mejor, Kei puso una mano sobre su hombro y bajo a susurrarle a su oído un "no es verdad"
"Tsukkiiii" volvió a gritar llenando todo el gimnasio de vida nuevamente y entre todo no pudo evitar ser atrapado en un abrazo, cálido y cómodo.
Por un tiempo estuvo bien…
Bokuto sostenia su mano sin intención de soltarla pronto y Kei sólo apretaba más fuerte para que no lo hiciera.
…solo que no era amor.
X
"Les damos la bienvenida a la veintisieteava entrega del campeonato distrital de vóley del distrito de Tokio, hoy día se presenta la categoría sénior, tenemos grandes estrellas el día de hoy, dentro de los equipos universitarios, una de los favoritos para ganar esta copa es la Universidad tecnológica de Nerima, con Ushijima Wakatoshi como capitán y Oikawa Tooru como vice capitán, ambos seleccionados titulares del equipo nacional de vóley.
No nos olvidemos de Bokuto Koutaro, el último seleccionado para el equipo titular del equipo nacional.
También contamos con la presencia de los equipos de diferentes clubes deportivos y la sorpresa de último minuto. Kuroo tetsuro, de la Universidad de Ciencias médicas de Tokyo como integrante del club deportivo de Kita.
Sin lugar a dudas, jornadas interesantes llenas de grandes encuentros nos esperan."
