Micro-relato VIII: Tormenta


Caen gráciles, se deslizan, dejan un rastro indeleble de temblores a su paso. Las gotas aumentan con la llegada de la noche, resbalan del cielo iluminado por los rayos haciendolas brillar sobre la piel.

Se acerca el clímax de la tormenta: los truenos se acompasan, el sonido rompe el cielo haciendo temblar los cuerpos a su paso.

Todo cesa, los truenos se callan, los rayos se pagan, y las nubes oscuras se alejan sin prisa para abrir paso a los rayos del alba.