Con todo lo que ha pasado con Castle, he decidido continuar también este fic, no se porque pero me gusta muchisimo y tengo varias ideas asi que espero que os siga gustando. Un besito !

Kate se despertó sobre las 5 de la mañana, los calmantes habían surgido efectos y había podido dormir del tirón casi 5 horas. Se dio cuenta de que tenía muchísima sed por lo que decidió intentar llegar hasta la silla de ruedas e ir hacia la cocina. Como pudo, y con el apoyo de la pierna que aún le quedaba fue hacia su silla y se sentó, se dio cuenta que tenía la pierna buena sin apenas fuerza. Una vez en la silla, abrió la puerta de su dormitorio y salió para ir a la cocina, pero en el camino vio a Castle acostado en el sofá, no pudo evitarlo y se acerco a él, quería acariciarlo pero le daba miedo el poder despertarlo, estaba tan guapo, se fijo en todas sus facciones, en su barbilla, su nariz, su boca, quería besarlo pero no podía hacer eso, no ahora que estaba con otra, y se arrepintió, se arrepintió tanto de no haberle dicho que si cuando le pidió matrimonio, se arrepintió de haberse ido a Washington, la había cagado, había perdido al amor de su vida por sus ansias de avanzar en el trabajo, sin quererlo una lagrima se le escapó y su mano fue hacia la mejilla de él, lo había abandonado y aun así el seguía ahí, pudiendo estar con Meredith. Castle se removió a causa de la acaricia y ella aparto la mano. Decidió ir hacia la cocina a por su vaso de agua. Una vez en la cocina se acordó que los vasos estaban en el mueble de arriba, y que desde su silla no llegaba, por lo que se puso de pie apoyándose en la encimera, estiro una mano para abrir el mueble y coger el vaso pero una vez que tenía el vaso, la fuerza en su pierna le falló y se cayó al suelo con un estruendo golpe debido a que el vaso se rompió. Castle se despertó de un salto por el ruido, y la vio tirada en la cocina.

-KATE- dijo corriendo hacia ella, y la encontró llorando en el suelo entre cristales rotos.- ¿Estás bien? ¿Dónde te duele?- pero solo obtuvo una negación de Kate mientras seguía llorando. Como pudo la cogió en brazos y la llevó hasta el sofá donde hasta hacía un par de minutos él dormía. La dejó con cuidado y cuando se iba apartar se dio cuenta de que Beckett no lo soltaba, al revés se agarraba con fuerza y hundió su cara en el cuello de él. Por su parte Castle la rodeo por la cintura y la abrazó, disfruto de ese momento pese a que ella estaba llorando era un momento muy intimo

-Lo…lo siento...mucho- dijo Kate hipando y apartándose de él, quedando uno frente a otro, a escasos centímetros.

-No tienes que sentir nada Kate, ¿te has hecho daño?

-No, ha sido solo la rabia, no puedo coger ni un maldito vaso Rick, ¿Qué voy a hacer?

-Ey-dijo mientras que con su pulgar limpiaba las lagrimas de ella-no puedes ahora, estas débil, ayer saliste del hospital, date un poco de tiempo, tienes que coger fuerza, ir a rehabilitación, pero sé que poco a poco lo vas a conseguir.

-Estas demasiado seguro…

-Siempre lo estoy, siempre que hablemos de ti claro, eres muy fuerte.

-Gracias Rick, por todo, por estar aquí, por ayudarme, por darme animo, gracias.

-Siempre Kate- dijo con una pequeña sonrisa, y se dio cuenta cuanto amaba a esa mujer- ¿Te traigo un vaso de agua?

-Si por favor

Kate se tomó su vaso de agua y Castle la ayudó a volver a la cama, donde al poco tiempo se dejo atrapar por los brazos de Morfeo.

Castle se levanto a las 9, apenas había podido dormir después del accidente que había tenido Kate, si hubiese estado sola… Se levantó y se dispuso a prepararle el desayuno, unas tortitas y un zumo de naranja, no era bueno aún que tomase café. Entró en el dormitorio y la encontró destapada y totalmente dormida. Dejó la bandeja en la mesita de noche y se sentó en la cama, no se podía creer lo guapa que estaba, pese a que tenía arañazos en la cara y una venda en la cabeza, pero para él estaba perfecta.

-Beckett, ey, dormilona despierta.- Kate se removió un poco, y finalmente empezó a abrir los ojos- Tienes que tomarte los medicamentos, te he preparado tortitas y zumo de naranja.

-Gracias- dijo aun adormilada.

-Deja de darme las gracias por todo- dijo sonriendo

-Es que no tienes porque hacer nada, no te toca

-Pero quiero, así que calla y come- y le puso sobre el regazo la bandeja.

-Vale, pero comete una de las tortitas.

-Kate tienes que comer

-Yo me como una y tu otra, no tengo apetito pero aun así voy a comer.

-Bueno vale-y como la anoche anterior desayunaron en silencio pero sin incomodidades, disfrutando de la compañía del otro.

-Muy bien dejo esto en la cocina y vengo para ayudarte a ducharte

-¿Cómo que para ayudarme a ducharme?

-Te tienes que bañar Kate, o ¿pretendes no ducharte nunca más?

-Claro que me voy a duchar, pero tú no me vas a ayudar

-Kate tú no puedes sola

-¿Cómo que no? Claro que puedo, me pongo una banqueta en la bañera y ya esta

-No seas cabezota, tienes el brazo también dañado y apenas tienes fuerza ¿Cómo pretendes enjabonarte?

-¿Qué me quieres enjabonar tu? Ni de coña Castle, en serio, yo puedo solita.

-No, no puedes

-Te digo yo que si

-Beckett, no seas así, apenas te puedes desnudar, ¿Cómo te vas a bañar?

-Si puedo, lo que pasa es que os empeñáis en ayudarme cuando yo puedo con todo esto sola, me escuchas SOLA

-Ah claro, sola, por eso te he encontrado tirada en el suelo de la cocina, porque puedes ir a por un vaso tu sola ¿verdad?

-Eres un gilipollas Castle.

-Yo seres un gilipollas, pero tu una cabezota- dijo marchándose a la cocina, volviendo a los pocos minutos- ¿Estas más tranquila ya? ¿Me vas a dejar que te ayude?

-Te he dicho que no, y no es no

-Joder Kate…

-El trato no es que tú me ayudases, de hecho no se qué demonios haces aquí

-Pues ayudarte, o al menos intentarlo porque no es que pongas de tu parte

-Es que no quiero que estés aquí

-Mira, no empecemos otra vez, llamaré mi madre.-y volvió a salir de la habitación.

Pasó como media hora en la que Beckett se la pasó tumbada en la cama, cabreada con Castle. Al rato escucho el timbre de su puerta y a dos personas hablando la que supuso que sería Castle y Martha, pasaron unos minutos hasta que se escucho la puerta de la calle cerrarse, y abrirse la puerta de su dormitorio. Pero no esperaba precisamente a esa pelirroja apareciendo en su cuarto.

-Alexis ¿Qué…que haces tú aquí?- preguntó sorprendida

-Pues ayudarte a bañarte, mi abuela lo quiera admitir o no esta mayor y no creo que pueda ayudarte tanto como yo.

-¿Pero…y tu madre?

-Sigue sedada, además está allí mi padre y mi abuela.

-Bien, pero tú no tienes por qué estar aquí, deberías estar con tu madre

-¿Me vas a dar el mismo discurso que a mi padre? Mira Beckett me da igual lo que me digas, he venido a ayudarte y no me voy a ir hasta que no lo consiga, te guste o no- Beckett admiro lo muchísimo que había madurado esa niña, y el carácter que tenía.

-Va…vale.

-Pues venga- dijo mientras la ayudaba a sentarse en la silla, una vez Beckett cogió la ropa que usaría la empujo hasta el cuarto de baño, y empezó a ayudarla a desnudarse. Alexis también le ayudo a quitarse la banda de la pierna y, como su abuela, se fijo que Beckett dejó de mirar.

-Vamos a meterte en la bañera- con dificultades para ambas consiguieron que Kate se metiera en la bañera, y se sentó cual niña pequeña- vaya, aun tienes el brazo fastidiado

-Si, lo peor es que aun no tengo fuerza

- Es normal, te costara un poco volver a ser la Beckett dura de antes- dijo con una sonrisa en la cara, y empezó a masajearle el pelo.- ¿Cuándo volviste?

-¿Qué?- pregunto la inspectora girando un poco la cabeza hacia ella.

-¿Qué cuando volviste de Washington?

-Ah, hace como dos meses- para nada se esperaba que Alexis sacara ese tema, siempre había respetado el espacio y las decisiones de Castle y ella, y nunca se metía en nada.

-¿Y porque no avisaste?- la inspectora se calló, no sabía muy bien que responder.

-No…no se, ha pasado mucho tiempo Alexis

-No tanto, me gustaría haberte visto en otro momento, no en esta situación.

-A mi también.

-Te eche de menos Kate- y una pequeña sonrisa se instauro en la cara de la detective

-Sí, yo a también a todos vosotros, pero es lo que quería en aquel momento.

-¿Y qué es lo que cambio? ¿Por qué volviste?

-Aquello no era lo que yo pensaba, no era lo que yo buscaba, me equivoque- dijo mientras Alexis le terminaba de enjuagar el pelo y empezaba a enjabonarle la espalda

-Todos cometemos errores

-Si… ¿Y tú qué? ¿Cómo te va todo?
-Bueno, digamos que no me puedo quejar tal y como están las cosas a mi alrededor

-Eres una chica fuerte Alexis

-Sí, y espero que mi madre se recupere

-Lo hará

-Todos lo haréis, sois muy fuertes, sobre todo tu- dijo sonriéndole- ¿Cómo lo llevas?

-No muy bien, la verdad.

-Sabes que nos tienes a nosotros ¿no?

-No, no os tengo a vosotros, yo decidí apartaros de mi vida

-Pero a la familia nunca se le puede apartar- dijo sonriendo- y quieras o no, siempre serás de nuestra familia, mira Kate yo sé que lo que paso entre mi padre y tu es cosa vuestra, pero también sé que os queréis, y que al final vais a volver, son cosas que no se pueden evitar.

-Alexis, tu padre está con tu madre…

-Kate- dijo interrumpiéndola- los conozco y sé que eso no va a durar, siempre vuelven y siempre rompen, mi padre no está enamorado de ella, está enamorado de ti, y mi madre…mi madre nunca aguanta mucho con el mismo hombre, es cuestión de tiempo que rompan y cuando eso pase espero que tu estés ahí, porque como me has dicho antes, todo fue un error ¿No?

-Alexis…yo… no…no se- no sabía que contestarle a la pequeña pelirroja- todo se verá, ahora hay cosas más importantes

-Claro- dijo terminando de enjuagarla, entre las dos consiguieron ponerla de pie y con sumo cuidado sacarla de la bañera envuelta en una toalla, Alexis le vendó la pierna, y le curó el brazo, luego le ayudó a vestirse.- Como nueva.

-Muchas gracias por todo Alexis, no sé cuanto os debo a todos

-No nos debe nada de verdad. ¿Vamos al sofá y vemos algo en la tele?

-Vamos- dijo con una pequeña sonrisa. No sabía como lo hacían pero los Castle eran especiales, habían conseguido que en los peores momentos de su vida sonriera. Quería demasiado a esa familia.

Pasaron toda la tarde en el sofá viendo series y películas, intentado olvidarse del mundo que les esperaba fuera, a la hora de cenar sonó el timbre.

-¿Quién puede ser ahora?- Pregunto Kate

-Mi padre, viene a quedarse y yo me voy a al hospital- dijo mientras se levantaba y se dirigía hacia la puerta- Hola papa- y abrazo a su padre- ¿Qué tal está mama?

-Pues igual, calabaza, me han dicho que es probable que mañana despierte pero que tampoco nos hagamos muchas ilusiones ¿Por qué mejor no te vas para casa? Jenny esta en el hospital, si pasa cualquier cosa nos avisará, así puedes dormir tranquila ¿vale?

-Está bien- se dirigió hacia Kate y le dio un beso en la mejilla- Hasta mañana Kate

-Adiós Alexis- dijo la inspectora sonriendo.

Alexis se fue y los dos se quedaron allí, mirándose a los ojos, uno de pie en medio del salón y la otra sentada en el sofá, les esperaba una larga noche.