Antes que nada, quiero disculparme con todas las maravillosas personas que se dan el tiempo de leer esta historia por la demora en mis actualizaciones. Les prometo que no volverá a pasar un tiempo tan largo entre uno y otro capítulo.
Luego de este breve momento emotivo de Kodad, les traigo mi nuevo episodio, tal vez no les guste mucho puesto que no hay demasiada interacción entre Rui y Tsukushi pero ¡créanme! Vale la pena la espera por el siguiente que ya estoy escribiendo. La verdad era que iba a incluir esa parte en este capítulo pero pensé que tal vez saldría muy largo y no se sentiría el suspenso de saber qué sucedería.
Sin más, agradezco a Marita-chan, G-Dragon-sama(^w^), MinervaPotter, guardiana,saashi samy (te agradezco por tus 3 reviews! y esa idea que pones no es nada mala, ¿por qué no intentas hacerla tú? :3 Si en caso no lo haces, tal vez te la robe algún día, jejeje) Hana, arashiyume, LELOUCH LE, Kireiko Ami y a todas esas personas que me tienen en alguna clase de alerta.
Sin más, les dejo con mi nueva entrega…Arigato!
—Rui
El muchacho volteó al escuchar a su amigo.
—Espera un poco. No hemos tenido aún el tiempo de realmente hablar acerca de lo que está pasando.
—Es cierto—dijo Akira—nos contaste toda la historia de Hawaii y dijiste que irías hasta el final con Makino pero…esto es muy raro. Todos estamos separados de nuevo.
Rui dejó de dirigirse hacia la escalera de emergencia, puesto que, en medio de todo, sus amigos no sabían que Tsukushi y él seguían encontrándose en ese lugar que parecía una pequeña burbuja fuera de toda la realidad que los rodeaba. Se dio la vuelta y fue hacia uno de los descampados con abundante pasto en el que solían sentarse a conversar.
—Está bien, digan lo que deseen decir.
—Aléjate de lo que no es tuyo. Si entiendes eso debería ser suficiente.
Tres cabezas voltearon a ver la llegada del líder de los F4.
—Pensé que habías dicho que no querías volver a verme
—Rui…déjate de tonterías. Makino es mía.
—No pienso discutir contigo, Tsukasa. Yo ya te dije qué es lo que pienso y qué es lo haré de hoy en adelante.
—¿¡Y crees que eso es suficiente!? ¿¡Que me quedaré simplemente mirando mientras quieres robarte a mi novia!?
—¿Tu novia? —Rui lo miró curiosamente—Estoy seguro de que escuché muy bien cuando rompió contigo.
—¡Maldito bastardo! —Tsukasa se adelantó para golpearlo y Rui ya había tomado una instancia defensiva
—¡Tsukasa, espera! —Soujiro fue a contenerlo
—Rui, cálmate—le pidió Akira
—Como te lo dije en el aeropuerto te lo vuelvo a repetir, y que esto sea también para ustedes, Akira, Soujiro; no estoy buscando unirlos mediante una treta, no estoy intentando de que Tsukasa se ponga celoso y reaccione para recuperar a Tsukushi, no estoy utilizándola para olvidarme de algo…Simplemente estoy enamorado de ella, y desde que me subí en ese avión a Nueva York estuve dispuesto a hacer lo necesario si ella me aceptaba.
—¿Quieres decir que Makino ha aceptado tus sentimientos?—preguntó Akira
—Sabe cuáles son y qué estoy dispuesto a hacer por y para ella. Aceptarlos…creo que eso sólo podré decirlo si en algún momento llego a tenerla a mi lado como mi novia.
—Sigue soñando…—espetó Tsukasa.
—No creo que tenga más o menos posibilidades que tú, Tsukasa. Hablando francamente creo que estamos en un 50 y 50 por ciento de probabilidades de obtener su corazón. Después de todo, ella aún está enamorada de ti.
Un silencio siguió a las palabras de Rui y Tsukasa se sorprendió al escucharlo decir aquello.
—Tsukasa, espero que no seas tan tonto como para pensar que Tsukushi te odia, creo que te lo dijo en el hospital, ella te quiere…
—Sí…es cierto, eso dijo
—¿Lo ves, Tsukasa? —dijo Soujiro— Toda esta pelea es ridícula, ella aún…
—…pero, también me quiere a mí. Puedo decirte con total honestidad que hice hasta lo imposible por hacerle saber que estoy yendo completamente en serio con ella, y estoy más que seguro de que está consciente de esto. Ella nos pidió tiempo, Tsukasa, y estoy dispuesto a dárselo, espero que tú también y que puedas dejar de lado las tonterías que sueles hacer raptándola y luego dejándola abandonada, parece que se te ha vuelto costumbre.
—¿Raptándola y abandonándola? —preguntó Akira.
—Ayer Tsukushi no asistió a clases porque tú la llevaste en contra de su voluntad al Café à la Carte, y peor aún, luego de discutir la dejaste allí…
—Ella me dijo que quería estar sola, bueno, eso fue lo que hice…
—Sí, lo sé, ella me lo contó. —La cólera de Tsukasa estaba ascendiendo con cada segundo—¿Sabes que tuvo que caminar desde allí hasta la escuela completamente sola?
—¿¡Qué!? ¿Caminó desde el Café à la Carte hasta aquí? ¡Eso le debe de haber tomado horas!—dijo Soujiro
—Sí, le tomó horas, además de varias heridas y ampollas en los pies.
Tanto Akira como Soujiro se encontraban librando una dura batalla en su interior, tenían a dos de sus mejores amigos peleando por una chica, pero, lo peor del caso, era que uno de ellos claramente estaba dañándola. Tsukasa siempre había estado enamorado de Tsukushi y ellos lo sabían, por supuesto habían estado presentes en todo el desarrollo de la relación, ellos mismos habían sido testigos de cuánto habían tenido que pasar ambas partes. Sin embargo, Tsukasa estaba acostumbrado, Tsukushi era de otro mundo, y ellos habían observado su sufrimiento: su nivel social, la madre de Tsukasa, el compromiso con Shigeru, la frialdad de su amigo…Era imposible decir que no sintieran lástima por la chica que, de alguna u otra manera, había calado su camino en los corazones de los F4.
—Makino volverá a ti Tsukasa—dijo Soujiro después de unos segundos—es sólo cuestión de tiempo. Lo siento Rui, pero eso es lo que yo creo, no han pasado tanto como para que algo como esto los separe.
—Respeto tu decisión, Soujiro, y también la tuya Akira, si estás de ese mismo lado. No importa qué, ustedes siguen siendo mis mejores amigos y tú mi hermano, Tsukasa.
—No, yo no pienso tomar lados—dijo Akira—Lo siento, Tsukasa, pero también hay que considerar los sentimientos de Makino. ¿Qué te puedo decir? La siento como…parte de la familia. No quiero…no quiero verla sufrir. Digamos que, soy Suiza, soy neutral…Yo estoy del lado de Makino.
Rui quedó mirando a su amigo y una pregunta se alojó en la parte de atrás de su cerebro… ¿sería posible?
—Bien, entonces, esos son los hechos. Tengo que ir a encontrarme con una chica así que, me voy temprano. Por cierto, este domingo habrá una presentación en la comunidad de la ciudad. Habrán representantes de la ceremonia del té y arreglos florales, obviamente mi madre me obligó a ir ¿Podrían asistir? Necesitaré distraerme una vez que toda esa farsa acabe.
Todos asintieron ante su invitación y, dándoles una sonrisa, Soujiro se fue.
—Haz lo que quieras, Rui, pero al final Makino me elegirá a mí.
—Eso planeo, Tsukasa. A mí lo que me interesa es que Tsukushi sea feliz, si termina siéndolo contigo, no me arrepentiré de nada.
Tsukasa quería seguir enfadado con Rui, pero era algo muy difícil, después de todo, él también lo consideraba como su hermano. Sin decir nada más, le dio la espalda y se fue.
—Bueno, todo esto me sonó demasiado dramático, iré a relajarme un rato…Nos vemos luego, Rui.
—Espera, Akira. Tu…podría ser que… ¿con respecto a Tsukushi?
—Ja, ja. ¿No podrías simplemente no haberte dado cuenta? No es, exactamente como tú piensas, ni siquiera se acerca a lo que ustedes dos sienten por ella. Makino es, diferente, en medio de todo lo que sabe que soy nunca me juzgó y las pocas veces que he conversado a solas con ella no es como con otras chicas con las que lo único que pienso es en cómo voy a seducirlas, con ella puedo ser yo, aunque sea unos cuantos minutos…No la veo como una posible conquista o algo parecido, pero tampoco puedo negarte que definitivamente es una chica…bueno, una mujer que vale la pena.
Rui lo miraba impasible.
—Despreocúpate, Rui. No la quiero de esa manera, aunque ella es muy fácil de querer. Lo único que quiero es que sea feliz, y que siga siendo parte del F4, contigo, con Tsukasa o con nadie al final.
—Gracias, Akira.
—Bah, por eso es que no me gustan estas cosas, demasiado dramatismo…Creo que hay una profesora nueva este curso, y escuché que su matrimonio no está yendo nada bien…Tal vez le ofrezca algo de consuelo…
Rui vio cómo su amigo se alejaba, el Don Juan indiscutible del F4, algún día sabía que él también encontraría alguien a quién amar. La personalidad de Akira era por muchos lados una fachada, lo último que querría era que su familia hiciera con él lo que hacían con Tsukasa.
—Me pregunto cuántos rivales tendré en realidad…Tsukushi, Tsukushi… ¿por qué tenías que ser tan…tú?
oº°˚˚°ºoº°˚˚°ºoº°˚˚°ºoº°˚˚°ºoº°˚˚°ºoº°˚˚°ºoº°˚˚°ºoº°˚˚°ºoº°˚˚°ºo
Tsukushi pasó todo el día de clases pensando en qué le diría exactamente a Shigeru, tanto que una vez se había dado cuenta de que la clase estaba a punto de acabar y dar paso a otra y ella ni cuenta.
Si hubiera sabido que mi cerebro no estaría presente hubiera sido mejor irme con ella desde un comienzo.
Cuando la campana que anunciaba el término de clases sonó, Tsukushi aún no sabía qué era lo que le explicaría a su amiga. Estaba caminando por el pasillo, dirigiéndose hacia la salida, cuando dio vuelta y sus pies la dirigieron corriendo hacia ese lugar que siempre tenía un efecto calmante en ella: La escalera de emergencia.
Entró apresurada y sus ojos buscaron a la persona que parecía ser parte del ambiente, pero no lo halló. Se recostó en la baranda y cerró los ojos, respiró lentamente.
—Yosh…no conseguiré nada quedándome aquí. —Volteó al patio y gritó— ¡Tsukushi, gambatte!
Volvió a dirigirse al pasillo sin saber que había un muchacho de claros cabellos sonriendo levemente desde abajo sintiéndose algo más tranquilo por haber podido verla antes de regresar a casa.
—Tsukushi, gambatte…—dijo Rui en voz baja.
oº°˚˚°ºoº°˚˚°ºoº°˚˚°ºoº°˚˚°ºoº°˚˚°ºoº°˚˚°ºoº°˚˚°ºoº°˚˚°ºoº°˚˚°ºo
—¡Tsukushi-chaaaaaaaan!
—Hola, Shigeru.
—Anda, vamos…Hay que ir a recoger a Yuuki para pasear y comprar cosas y también…
—Shigeru, en realidad, me gustaría saber si es que puedo conversar contigo primero…a solas.
—¿Mmm? Sí, claro…¿quieres un helado?
Veinte minutos después, se hallaban en una heladería que a Tsukushi le parecía que tenía sabores que jamás hubiera podido imaginarse.
—Cuéntame Tsukushi, ¿qué sucede?
—Pues, la verdad es que necesito contarte que fue lo que pasó con Domyouji cuando fui a verlo a Nueva York.
—Ay pero si ya me lo habías dicho ayer en la mañana.
—No, Shigeru. No llegaste a escucharme. Necesito que por favor durante 10 minutos no me preguntes nada y sólo escuches lo que te quiero contar.
—Ehh…¿está bien?
—Shigeru, Domyouji y yo terminamos—Tsukushi vio cómo los ojos de su amiga se abrían ante la sorpresa, pero fiel a su palabra, no le preguntó nada mientras le iba contando paso a paso qué era lo que había sucedido desde que tomó el avión hacia Nueva York. Se le hizo un nudo en la garganta al tener que decirle que había despertado nuevamente sus sentimientos por Rui y que, por tal motivo, había escogido mantenerse alejada de ambos hasta poder tener en claro a quién quería más. Terminó su relato hasta el día domingo en la tienda de dangos con Yuuki, prefirió no comentarle lo de "Café à la Carte"
—Siento que era justo que tú supieras esto de mi boca, Shigeru, puesto que sé cuánto quieres a Domyouji…
—Tsukushi-chan, yo los quiero a ambos, y vas a ver que pronto van a regresar, esto es nada, es es…
—Esto es mucho, Shigeru…Yo estoy cansada.
—Pero ¿y qué? ¿Eso significa que piensas dejar a Tsukasa y estar con Hanazawa?
—No, simplemente significa que me estoy tomando un tiempo a solas, no estoy pasando tiempo con ninguno de ellos más de lo necesario, quiero intentar aclarar mi mente y tomarme un respiro sin que ninguna familia rica venga a cuestionar cuáles son mis motivos para estar enamorada de su hijo.
—Tsukushi-chan, la madre de Tsukasa no siempre tendrá el poder sobre él, apenas serán unos años antes de que se haga cargo de la compañía…
—Y se supone que yo me quede esperando sus abusos hasta ese día. Que aguante los desplantes de Tsukasa, su manera de "protegerme" a mí y a mis seres queridos, en silencio. ¿Sólo unos cuántos años? ¿Eso es justo para mí, Shigeru?
—Pero Tsukushi, Tsukasa te ama…
—Y yo también, pero estoy herida y no pienso soportar más dolor. Por una vez en mi vida quiero pensar en mí, en lo que yo siento, en lo que yo quiero, en lo que yo necesito…¿estoy permitida de hacer eso?
Los ojos de Tsukushi denotaban tal ruego en ellos que Shigeru no sabía qué responder. Siempre había sido así, ellos peleaban y hasta negaban quererse pero al final, regresaban, ese lazo que los unía era tan fuerte que no había manera de separarlos, ella lo había sufrido en carne propia.
—Tsukushi…
—Shigeru, eres mi amiga, y era justo que supieras esto luego de todo lo que tú, Domyouji y yo pasamos. Realmente lo siento pero… mi decisión está tomada. Gracias por el helado.
Sin decir nada más, Tsukushi se fue dejando a una Shigeru más que confundida.
Esto no puede ser…¿Tsukushi y Tsukasa separados? ¿Eso significa que ahora él está…? No, ¡no! Es horrible que siquiera hayas querido pensar algo así Shigeru. Tienes que volver a juntarlos ¡sí! Eso es lo que tienes que hacer.
Tsukushi iba caminando hacia su casa, aún enfrascada en sus pensamientos, cuando sintió el tono de su celular.
—¿Moshi mosh…?
—Tsukushi-chan
—Hola Yuuki, ¿cómo estás?
—Bien, bien…pero, necesito pedirte un gran, gran favor…
—Sí claro, dime ¿acaso pasó algo?
—¿Recuerdas que Ryunosuke me había invitado a una celebración que habrá acerca de la ceremonia del té este fin de semana?
—Sí
—Bueno, hoy le dije que sí iría con él…el problema es que…
—…que…
—…estoy muy nerviosa Tsukushi. Ryunosuke es un gran chico y me siento a gusto a su lado, pero cuando le dije que sí iría con él me dijo que le gustaría que yo viera esto como una cita
—¿Y qué quieres que haga yo?
—¿Podrías ir ese día?
—Ni loca hago de tercera rueda.
—No lo hago por eso, sólo te pido que vayas y que en caso de que algo se ponga incómodo pueda enviarte un mensaje para que me salves…
—Yuuki…
—Por favor, Tsukushi…Después de lo de Nishikado sabes que estoy sanando, pero no es fácil. ¿Acaso no me dijiste que si necesitaba algo sólo tenía que decírtelo?
Tsukushi lo entendía, su amiga había estado deshecha después del incidente de la azotea y era cierto que ella se había ido durante un buen tiempo cuando Yuuki estaba pasando uno de sus peores momentos.
—Bien, iré, pero no con ustedes. Si llegas a necesitar ayuda me envías un mensaje e iré a salvarte.
—¡Arigato, Tsukushi!
Tsukushi se despidió de su amiga intentando calmarla un poco y asegurándole que no habría nada de malo en intentar salir nuevamente.
Por otro lado, aún en la heladería, una conversación no muy diferente se estaba llevando a cabo
—¡Jamás funcionará, Shigeru! ¡Estás loca si crees que Makino caerá con algo así!
—¿Pues tienes algún otro plan genio? ¡Sólo haz lo que te digo y punto!
—¡Iré no porque tú me lo estés ordenando mono! Soujiro ya nos había pedido ir así que si resulta que vas te veré…(click)
—Ja, colgó sin siquiera despedirse, espera y verás Tsukasa, este plan es infalible.
oº°˚˚°ºoº°˚˚°ºoº°˚˚°ºoº°˚˚°ºoº°˚˚°ºoº°˚˚°ºoº°˚˚°ºoº°˚˚°ºoº°˚˚°ºo
—Tadaima
—Okaerinasai, bocchama.
—Arigato, Sanae-san
—¡Hijo!
—Ya estoy en casa, madre.
Hikari bajó rápidamente las escaleras para recibir con un cálido abrazo a su hijo, abrazo que a este lo tomó desprevenido totalmente, no estaba para nada acostumbrado a recibir cariño tan seguido y de esa manera.
—¿Tuviste un buen día en la escuela?
—Fue un día normal.
—¿Confío en que Tsukushi esté bien?
—Físicamente está muy bien…
—¿Y por qué la distinción?
—Pues…—Rui no estaba seguro de si hacer algún comentario. Nunca había pasado demasiado tiempo con su madre y ahora de repente, de la noche a la mañana, la tendría todo el día en casa. Jamás había desarrollado ese vínculo de confianza del cual algunas veces había escuchado hablar, pero lo cierto era que muy en el fondo sabía que el niño que alguna vez fue le estaba rogando tomar la mano de su madre, correr a esos brazos en los cuales quiso estar en todos esos cumpleaños y navidades, sólo tenía que intentarlo, pero era difícil—su familia está lejos; sus padres y hermano están…de viaje, y ella está sola, aunque siempre me ha demostrado que puede valerse por sí misma, a veces me preocupa.
—Ya veo…pero si quieres, puedes invitarla a cenar hoy y también mañana. Mejor aún, ¿por qué no la invitas a cenar con nosotros hasta que regrese su familia?
—Ah…bueno, Tsukushi trabaja en las noches, así que siempre cena en su trabajo…—No estaba mintiendo, la verdad era que ella trabajaba hasta tarde y usualmente comía algo con Yuuki en el camino, aunque obviamente no podía evitar el preocuparle que realmente estuviese tomando sus tres comidas al día.
—Qué lástima…Pero prométeme que la invitarás a la casa otra vez—le pidió su madre con una sonrisa en el rostro.
Rui asintió levemente y se excusó para ir a cambiarse. No podía negar que se alegraba de ver que a su madre le había caído tan bien Tsukushi, le gustaba la idea de que cenara todos los días en su casa, más aún, le hubiera encantado poder presentarla a toda la casa como su novia, pero algo así aún estaba muy lejos, y todo gracias a Tsukasa…Quisiera o no, Rui sentía que si hubiese tenido algo más de tiempo a solas con Tsukushi hubiera logrado tener un espacio mucho mayor al que ya albergaba en su corazón.
—No queda más que esperar…Nunca pensé que algo como eso se me hiciera tan difícil.
oº°˚˚°ºoº°˚˚°ºoº°˚˚°ºoº°˚˚°ºoº°˚˚°ºoº°˚˚°ºoº°˚˚°ºoº°˚˚°ºoº°˚˚°ºo
Tsukushi pasó el resto de su semana bastante tranquila, si a eso le descontaba los intentos infructuosos de Tsukasa por hablar con ella: el miércoles tuvo que escapar por la ventana del baño pues se había quedado haciendo guardia fuera para esperarla, el jueves tuvo que agradecer al trío de autoproclamadas reinas de la escuela por camuflar su salida del salón al agobiar al heredero del grupo Doumyouji, finalmente el viernes se libró de la última hora de clases al tener que ir al salón de profesores a presentar las tareas atrasadas de dos semanas, por lo cual, Tsukasa se quedó esperando en la puerta del salón en vano.
—Francamente, ¡una le pide una cosa y hace todo lo contrario! —refunfuñaba mientras caminaba hacia la tienda de Dangos. De pronto, sintió una vibración en su bolsillo, abrió su celular y una sonrisa apareció en su rostro.
¿Pudiste cumplir con toda la tarea? Espero que los apuntes que te envié por correo te hayan ayudado. Avísame en caso de que haya que sobornar al profesor… ¿Ya comiste?
Rui
—¿Cómo que sobornar? No sé cuándo lo dices de verdad y cuándo de mentira…
Todo salió bien, pero estoy muuuy cansada. Espero poder dormir hasta tarde mañana. Ni siquiera se te ocurra pensar en sobornar a nadie ¬¬.
Pensó un poco antes de responder la última pregunta. La verdad era que no había comido todavía, pero no quería preocuparlo más de lo necesario.
Ya comí, ¡estoy repleta! ¿Cómo van las cosas con tu mamá?
Ella preguntaba puesto que sabía que Rui nunca había pasado tiempo con sus padres y por la propia historia de Hikari ya estaba confirmado que hasta ella se sentía triste al no poder acercarse naturalmente a su hijo. A Tsukushi le hubiera gustado ayudar de alguna manera, pero por el momento tenía que admitir que el hecho de pasarla sola durante esa semana, si bien había hecho que lo extrañara, le había dado un sentimiento de tranquilidad que hace mucho no tenía.
Si tan solo Doumyouji también fuese así…
De repente detuvo ese pensamiento en su cabeza ¿Los estaba comparando? ¿Estaba comparando a Doumyouji con Rui? Otra vibración la hizo salir de su ensimismamiento.
Sabes que no lo decía en serio (bueno, tal vez un poco) Intenta descansar el fin de semana. Mi madre está bien, le caíste muy bien ese día. ¿Cómo está tu herida? En dos semanas más tienes un chequeo ¿cierto? No vayas a olvidarte de eso, si necesitas compañía, me avisas.
Tsukushi volvió a sonreír con este último mensaje pero no dejó de notar que su pregunta no había sido contestada. Al leer la última parte del mensaje tocó su mejilla, la verdad era que la hinchazón había bajado completamente, lo único que quedaba era el color morado de su mejilla que también ya en los bordes había empezado a amarillear. Las medicinas eran realmente efectivas y se había sorprendido mucho al llegar a su casa luego de la mañana en la casa de Rui y encontrar un tubo nuevo de crema.
Nunca me doy cuenta cuando hace esa clase de cosas.
Tsukushi tenía que aceptarlo, extrañaba a Rui más de lo que se permitía admitir, extrañaba a su amigo, extrañaba esa calma que parecía flotar cuando estaba a su lado sin necesidad de decir nada, frecuénteme se hallaba pensando en los días que pasaron en Hawaii y lo increíble que había sido toda esa experiencia en conjunto.
—Tsukushi… ¿estás bien? —preguntó Yuuki
—¿Eh? ¿Qué?
—Lo que pasa es que has estado distraída toda la tarde…
La chica suspiró profundamente y se apoyó contra la vitrina de dulces.
—Algo pasó con alguno de los dos ¿cierto?
—No exactamente, bueno…Doumyouji sigue queriendo interceptarme a cada oportunidad que tiene y eso me saca de quicio…
—¿Y con Hanazawa-san?
—Con Rui es diferente, me envió un mensaje hoy para ver si todo había ido bien con lo de la presentación de la tarea y para preguntarme cómo iba mi herida.
—Pensé que habría sido otra cosa…
—Sí…bueno…Lo que pasa es que no lo veo hace varios días
—Apenas han sido tres Tsukushi.
—Sí lo sé, pero a veces me parecen más.
—¿Y por qué no vas a verlo?
—Porque estoy intentando mantener mi promesa y mantenerme alejada de ambos por el momento, no sería justo para ninguno que vea más al otro…
—Sabes que igual en algún momento vas a tener que hacer exactamente eso ¿verdad?
—…
—Tsukushi, finalmente te decidirás por uno de ellos, y obviamente no podrás hacerlo a menos que pases cierto tiempo con cada uno de ellos, preferiblemente, por separado.
—Pero si veo a Rui ahora y Doumyouji se entera (suspiro) lo último que quiero es que le de algún otro de sus berrinches y le haga algo o vuelva a raptarme, pensé que habría madurado un poco. Al menos puedo seguir enviándole mensajes con Rui sin problemas…me dijo que si necesitaba compañía para la visita al médico le avisase, tal vez allí pueda verlo, sólo faltan dos semanas…
Yuuki se dio cuenta de que por más de que ella había hecho alusión a los dos muchachos peleando por el corazón de su amiga, esta sólo estaba hablando de uno de ellos: Hanazawa Rui. El resto de la noche Yuuki le hizo preguntas al aire que parecían no tener mayor significado para intentar obtener una visión más clara de hacia quién se inclinaba más Tsukushi. No hizo falta demasiada investigación para darse cuenta de que su amiga estaba extrañando más a uno de ellos, y no era el heredero del grupo Doumyouji.
Si eso es lo que ella quiere, intentaré ayudarla con todo lo que pueda; Doumyouji-san puede haber sido su enamorado pero…Hanazawa-san es como su alma gemela.
—Creo que deberías pedirle que te acompañe al médico, Tsukushi, después de todo me contaste que él también parecía conocer a ese doctor que te atendería aquí…
En otro lado de la ciudad, un joven de ojos color mármol dejó al lado el libro de "El Arte de la Guerra Sun Tzu" en cuanto sintió la vibración de su celular.
Mi herida está bastante mejor, la hinchazón se ha ido por completo y el color ha mejorado en los bordes, espero pronto poder ver mi piel en su tono natural…Te acepto la oferta de la compañía, lo más probable es que me muera de miedo si tienen que sacarme los puntos. Te escribo los datos en unos días. Oyasumi nasai.
Tsukushi
Una sonrisa se había comenzado a dibujar en su rostro desde que leyó la primera frase y al terminar el mensaje dejó que un suspiro de alivio saliera de sus labios.
Pronto la podré ver, son sólo dos semanas. Dos semanas…
Rui también había estado conteniéndose de ir a buscarla y de pasar por su lugar favorito en los recesos. Sólo iba a la escalera de emergencia en horas de clase, momentos en los que sabía que Tsukushi no iría…Estaba intentando cumplir con su petición tanto como podía pero lo cierto era que cuando a veces la veía salir del salón o corriendo hacia la puerta de salida para llegar a su trabajo, luchaba con el impulso de correr hacia ella y abrazarla fuertemente.
—Dos semanas…no es mucho, apenas 15 días…
Se volvió a recostar en su cama e intentó recobrar el interés en el capítulo que estaba leyendo, pero pronto el sueño lo venció, inundándolo de recuerdos de un cuarto en Hawaii…
oº°˚˚°ºoº°˚˚°ºoº°˚˚°ºoº°˚˚°ºoº°˚˚°ºoº°˚˚°ºoº°˚˚°ºoº°˚˚°ºoº°˚˚°ºo
El domingo había llegado, Tsukushi salió de su casa vestida con unos leggins negros cubiertos por una falda rojo oscuro, una blusa blanca y una chompa negra, nada que llamara demasiado la atención para poder seguir a Yuuki y Ryounosuke desde lejos.
La celebración era en un gran parque de la ciudad, muchas tiendas se habían levantado y ofrecían desde dulces para acompañar el té hasta tazas bellamente decoradas a mano para la ceremonia.
—Mmmm…según el programa la ceremonia será recién a la una de la tarde, francamente creo que me aburriré unas 3 horas…En fin, todo sea por ayudar a mi amiga.
Tsukushi notó que Yuuki y Ryounosuke ya habían llegado gracias a un mensaje que su amiga le envió, por lo que podía ver de lejos, todo parecía ir bien y Yuuki no se veía incómoda…Por un momento se quedó observándolos y recordó todo lo que en algún momento había querido: El chico que le gustaba le pedía salir y, un día antes, se demoraría eligiendo qué ropa ponerse, el mismo día tal vez llegaría algo tarde y lo encontraría esperando por ella, pasearían tranquilamente, tal vez él intentase tomarla de la mano y, finalmente, mirándola fijamente a los ojos, le daría un beso.
—Creo que esa clase de escenario ya no es posible para mí…
—¿Hablando sola?
Tsukushi casi bota una mesa que estaba a su lado por la sorpresa de la voz que habló tras ella.
—¡Rui!
El chico había ido a la misma ceremonia puesto que Soujiro lo había invitado, jamás hubiera imaginado que encontraría a la persona con la que había soñado todo el fin de semana parada en un stand de postres hablando consigo misma. Fue como volver a respirar luego de un largo tiempo, no se había dado cuenta de que tenía esa presión en el pecho hasta que al momento de volver a ver su rostro se sintió mucho más ligero.
—Hola
—¿Qué haces aquí? —preguntó ella con una gran sonrisa
—También me alegra verte—contestó él imitando su sonrisa. Vestía un pantalón crema con una camisa y bufanda blanca, y encima de todo un saco marrón oscuro—Soujiro estará presente en esta ceremonia, aunque no lo creas en medio de todo esto hay muchas cosas de alta calidad, incluyendo a los invitados.
—La verdad es que estoy completamente fuera de mi área en esto, sólo vine porque Yuuki me lo pidió.
—¿Y dónde está Yuuki?
—Ehhh…bueno, en realidad no he venido con ella, en este momento está con Narumiya-kun. Lo que sucede es que el chico le ha pedido tomar esto como una cita y ella está algo nerviosa, en caso de que algo malo pase, yo debo entrar en acción.
—Ya veo…y dime, ¿te molestaría si te acompaño en tu misión?
Tsukushi lo quedó mirando unos segundos, sintiendo una agradable tibieza viajando por sus venas.
—Por supuesto que no.
Ambos comenzaron nuevamente a seguir de lejos de cuando en cuando a la pareja de amigos mientras veían cerámicas, escuchaban exposiciones y probaban postres, por un momento ambos jóvenes pudieron olvidarse de todo y simplemente pasarla bien en un fin de semana cualquiera.
—Por el momento parece que todo va bien entre ellos ¿no te parece? —preguntó Rui sentado en un mesa tomando un té de jazmín a una Tsukushi que tomaba un té verde.
—Sí, no he recibido ni un mensaje hasta ahora así que debe estar contenta. Eso es bueno, Nishikado la dejó hecha puré…
—Creo que Soujiro hizo lo que pudo para mantenerla alejada y, en medio de todo, está muy agradecido con ella.
—Lo sé, por eso estoy contenta de que esté intentando salir y conocer más personas…
—Pronto empezará la ceremonia del té principal, Soujiro será el primero. ¿vamos?
—¿Tan pronto? ¡Pero si faltaban tres horas!
—Pues ya es casi la una
Tsukushi estaba realmente sorprendida, el tiempo parecía realmente haber volado. Corroboró con su reloj que efectivamente Rui decía la verdad ¿Realmente no se había dado cuenta de cuánto tiempo había estado a su lado?
—Tienes razón, será mejor que vayamos avanzando.
—¿Tsukushi-chan?
Ambos voltearon ante la mención de su nombre y pudieron ver a Shigeru, Tsukasa y Akira.
—¡Shigeru!
—¡Tsukushi-chan! ¡No pensé verte tan pronto! ¿Cómo es que estás aquí?
—Ehmm…bueno, vine con…Con Yuuki, sí. Vinimos a ver y mi casa no está muy lejos así que, para no aburrirme un domingo…
—Pues me alegro mucho de haberte encontrado, ¿cómo estás Hanazawa?
—Bien, gracias. Es bueno verte Okawahara-san.
—Rui, si nos hubieras confirmado que venías te hubiéramos recogido—dijo Akira
—La verdad es que no me decidí a venir hasta que mi madre me botó de la casa diciendo que tenía que salir más seguido. Resultó que fue una gran idea pasar por aquí—esto último lo mencionó dándole una rápida mirada a Tsukushi.
—Te hubieras quedado durmiendo—dijo Tsukasa que estaba hirviendo por dentro al verlos juntos en ese lugar
—¿Y dónde está Yuuki? Hay que ir a ver a Soujiro todos juntos
—Creo que debe estar por otro lado, nos separamos hace un rato y…
—¡Ah! ¡Ahí está! ¡Yuuki-chaaaaaaaaan! —y sin decir más Shigeru se lanzó a la carrera a atrapar a la pobre Yuuki que casi se muere de un infarto al ver a todos reunidos allí. No le quedó más opción que acompañar a Shigeru junto con Ryounosuke.
—¿Él es tu amigo, Yuuki?
—Eh, sí, Ryou-kun…quiero decir…
—Yuuki-chan, ¿ya lo llamas por su nombre? —le dijo Akira intentando molestarla, Yuuki no pudo evitar ponerse roja como un tomate. Ryounosuke decidió intervenir por su bien.
—Es un gusto, mi nombre es Narumiya Ryounosuke.
—¡Tienes unos ojos hermosos! ¿Sabías eso?
—Ah…pues, gracias—dijo algo avergonzado el chico
—Pues parece que estamos casi todos ¿no?
—¿Casi todos?
—Ahí viene ¡Sakurako!
Una chica de corto y rizado cabello se acercaba abriéndose paso entre la multitud, después de tanto tiempo se había hecho muy amiga de Shigeru y, aunque no lo admitiera en voz alta, también quería a Tsukushi. Sin embargo estaba muy enojada por el hecho de haberse enterado de que esos dos ya no estaban juntos después de todo lo que habían tenido que pasar.
—Me retrasé, ¿estamos tarde para lo de Soujiro?
—No, está a punto de empezar ¡Vamos, vamos! —Shigeru tomó a todas las chicas y las empujó hacia el lugar indicado.
—¿Qué acaba de pasar? —le preguntó Ryounosuke en voz baja a Akira.
—Shigeru es una fuerza imparable de la naturaleza, eso lo aprendimos Soujiro y yo a la mala. Anda vamos. ¡Oigan, ustedes dos, apúrense! —Akira tenía que romper la tensa atmósfera que parecía flotar alrededor de dos de sus mejores amigos. Tsukasa parecía estar lanzando dagas por los ojos mientras que Rui seguía parado con una vaga sonrisa en su rostro—¡Vamos!
Los chicos alcanzaron a las chicas y mientras que Yuuki estaba aún algo colorada por el comentario de Akira y Tsukushi estaba intentando zafarse de Shigeru, esta última estaba maquinando su plan
¡Qué suerte! Después de esto se supone que iría a la casa de Tsukushi para llevarla a la mía y tener una fiesta con todos ¡pero resulta que vino hoy! Lo único que falla en mi plan es que Hanazawa también esté aquí…En fin, es solo un pequeño bache, todo irá de acuerdo a mi plan el día de hoy…¡jujujuju!
Y de pronto, chocó contra alguien y esto causó que se interrumpieran sus pensamientos
—¡Oh, lo siento! No me fijé por dónde estaba…¿Nishikado?
Resultó que la persona contra la que se había chocado era Soujiro vestido en ropa tradicional acompañado por una chica de belleza despampanante que tenía en sus manos diversas flores, indudablemente para un arreglo.
—Ah, Shigeru, Makino…Yuuki-chan.
—Hola—Respondieron las tres. Yuuki no pudo evitar notar a la chica a su lado, sabía los gustos de Akira a la perfección y sabía que en frente suyo estaba el epítome de todo lo que Soujiro siempre buscaba en sus "compañeras"
—¡Hey, Soujiro! —le llamó Akira que había llegado con el resto de los chicos—¿no deberías estar ya en la ceremonia?
—Sí, hacia allá me dirijo, me pidieron que acompañara a Nanami para lo del…—interrumpió su respuesta los escasos segundos que le tomó darse cuenta de que Ryounosuke también estaba junto a Akira, Tsukasa y Rui—…arreglo floral.
—Hola, ¿qué tal? —saludó Nanami
—Nishikado-san, no sabía que tú eras uno de los mayores representantes de la ceremonia del té—le dijo Ryounosuke al acercarse pero Soujiro no le dio ninguna respuesta
—Estamos tarde, Nanami. Los veré dentro de poco.
Rui intentó ocultar una sonrisa pero no pudo, era tan obvio que le parecía increíble que nadie más se diera cuenta de la situación. Siguieron avanzando hasta llegar al salón del evento principal, todos los espacios para los invitados eran almohadas sobre el suelo para sentarse formalmente ante las personas que darían el espectáculo, frente a cada una de ellas, había flores de Sakura y una tacita de té.
—Los invitamos a tomar parte de una gran tradición japonesa, señoras y señores, por favor reciban los herederos de la casa Nishikado y Tanaka, Soujiro y Nanami
La ceremonia que ambos jóvenes realizaban era tan hermosa que no había manera de decidir a quién prestarle atención. Nanami arreglaba las flores una tras otra con una calma y belleza tales que cualquiera que la mirase quedaba embelesado, por otro lado, Soujiro realizaba movimiento rápidos y fluidos al preparar su exquisito té.
Yuuki comenzó a recordar la primera vez que lo había visto hacer eso, ella había quedado tan herida y Soujiro había sido quien la había ayudado a encontrar la confianza que necesitaba para salir de ese agujero en el que había caído. Realmente estaba feliz de haberse enamorado de él, de haber luchado y llorado, era cierto que el resultado fue una estrepitosa caída, pero nadie podría decirle que no lo intentó, que no dio su máximo esfuerzo en ese amor y que no le dio nada a cambio a la persona que quería.
—Es increíble—escuchó un susurro cerca a su oído
—¿Eh?
—Quiero decir que he visto cosas como esta por televisión pero verlas en vivo y en directo te da una sensación completamente diferente ¿No crees? —le preguntó Ryounosuke mientras veía a Soujiro sentado esperado a que los organizadores terminaran de beber su té, sólo faltaba que Nanami terminase su precioso arreglo.
—Sí, es mi primera vez viendo un arreglo floral tan de cerca…Se le ve tan hermosa, no son sólo las flores, ella misma se ha vuelto parte de su arreglo—Yuuki pensaba con añoranza que tal vez nunca llegaría a ser tan hermosa como esa chica…pero justo esa triste idea se formaba en su mente sintió una mano en su mejilla y cómo la obligó a voltear su rostro. Ryounosuke le había colocado algunas flores de Sakura en el cabello.
—Yo creo que la Yuuki-chan que veo en frente mío todos los días es más hermosa que todas esas flores, aún estas Sakura no se comparan a ti.
Yuuki se sonrojó fuertemente y Ryounosuke también, aún no creía que había sido tan osado como para hacer y decir algo así, pero fue gratamente recompensado por una pequeña sonrisa avergonzada de la chica que quería. Sin embargo, mientras ellos dos seguían en esa pequeña burbuja, de lejos, el heredero del emporio del té sentía nuevamente esa espina en el pecho que no lo dejaba tranquilo, sentía una cólera que no veía justificada por ningún medio y eso lo molestaba aún más.
Repentinos aplausos lo despertaron y se dio cuenta de que Nanami ya había acabado con un arreglo de liliums y follaje. Regresó su mirada a su lugar previo y vio a Yuuki aplaudir muy emocionada mientras admiraba el arreglo, volteó la cabeza y pensó que era para mirarlo, pero lo hizo para hacerle un comentario al pelinegro ojiazul de su izquierda. No podía esperar más para salir de ese lugar.
—Soujiro estuvo bien ¿verdad? Y esa chica Nanami parecía estar flotando mientras colocaba sus flores—dijo Shigeru una vez que habían salido del salón
—Pues a Yuuki-chan le gustó mucho—comentó Ryounosuke
—¿Te gustó tanto que te pusiste esas flores Yuuki? ¡Te quedan lindas! —le dijo Shigeru causando que la chica intentara disimular al sacárselas y guardarlas en el bolso.
—Bueno, esta fiesta ya se acabó, peeeeeeero, hay otra en mi casa así que ¡vamos todos!
—¿De qué hablas mono?
—Había preparado una fiesta para más tarde e iba a invitar a Yuuki y a Tsukushi junto a los F4, pero ya que estamos todos aquí, podemos ir juntos ¿cierto?
—¿Y quién dice que yo iré?
—Anda Tsukasa, no seas aguafiestas, después de todo estoy seguro de que no tienes nada mejor que hacer—comentó Soujiro a espaldas del grupo. Ya se había cambiado de ropas y tenía a Nanami a su lado también en ropas casuales, lo que la hacía ver aún más bonita si es que eso era posible.
—Yo concuerdo con Soujiro, la verdad es que me aburriría en casa.
—¡Perfecto! Entonces ya está dicho
—Entonces, Yuuki-chan, te veré mañana en la escuela—Ryounosuke se comenzó a despedir algo decepcionado de no poder acompañarla a su casa.
—No, espera…yo
—¡Tu también ven! —exclamó Shigeru
—¿Eh?
—Eres amigo de Yuuki y de Tsukushi ¿cierto? Entonces también eres amigo mío, y tú también Nanami-chan ¿no quieres venir?
—Claro que sí, agradezco mucho tu invitación.
—Tienes una manera muy molesta de hacer que la gente haga lo que tú quieres mono. Toda esta fiesta es algo ridículo
—Tsukushi, ¿tú vendrás?
—Sí, claro ¿por qué no? —Tsukushi no tenía nada planeado para ese día y pasarla con Shigeru y Yuuki no le parecía mal, además, Yuuki la seguía mirando con ojos de súplica para que no vaya a decir que no.
—Yo también voy—dijo Rui casi inmediatamente
—¡Yo también! —gritó Tsukasa, odiaba saber que esos dos fueran a estar juntos sin estar el presente.
—Entonces ¡vámonos!
