- Y ahora viene la parte de las normas (dijo Connor guiñándole el ojo a Liam).

- Si, hijo (dijo en un tono bastante molesto a Connor) ahora viene la parte de las normas estás (enganchando un folio con un imán en la nevera) son las normas de Conn y éstas (enganchando otro folio en la Nevera)son las normas de Liam (Liam se levantó de la silla y corrió a mirar).

NORMAS PARA LIAM RUPPERT GALWAY: (empezó a leer Liam)

Quedan prohibidas las mentiras, los secretos, los embustes y las manipulaciones de cualquier tipo.

Mostraré el debido respeto y obediencia a mi padre y a mis mayores. No discutiré cuando se me diga que haga algo y no diré palabrotas ni haré gestos obscenos.

No pondré en peligro mi vida, salud o integridad física ni la vida, salud e integridad física de inocentes. Me tomaré las medicinas cuando las necesitas y me ducharé y pondré ropa limpia a diario.

Siempre pediré permiso previo y no saldré de casa si no es acompañado de papá o de un adulto responsable. Igualmente siempre informaré de mi paradero exacto y de las actividades que estoy llevando acabo.

Mantendré mi habitación y zonas comunes en orden. No dejaré mis juguetes, ropa, material escolar o zapatos por medio.

Asistiré a todas las clases que imparta la escuela y las clases extras que necesite. Haré todas las tareas que la escuela u otros miembros de la familia me asignen. Y mantendré unas calificaciones decentes.

Mi horario será de Domingo a Viernes de 06:00 a 21:00 . Los sábados no habrá un horario establecido, pero a más tardar a las 23:00 horas en la cama. Las horas de televisión y/o videojuegos quedan reducidas a una durante los días de escuela.

Nada de peleas con ningún miembro de la familia, eso significa que nada de insultos, burlas, golpes, arañazos, mordiscos, patadas u otros actos de violencia.

Nada de alcohol, drogas, apuestas u otros actos ilegales. No habrá caramelos, dulces, comida basura, bebidas carbónicas y con cafeína sin el previo consentimiento de papá o de algún adulto responsable.

Quedan absolutamente prohibidas las cazas.

- ¡Qué! (chilló aturdido Liam y corrió a compararlas con las de Connor y se giró y le lanzó una mirada letal a Connor y después puso morros y se cruzó de brazos)

- Te diré lo mismo que le he dicho a tu hermano. Si te portas mal o si rompes alguna de esas reglas lo vas a sentir mucho (haciendo le el gesto de darle unas palmadas con la mano), Liam. No creas que no me he dado cuenta que últimamente estás muy desmadrado.

- ¿Yo? Él fue quien te envió al fondo del mar (dijo gritando mientras apuntaba con su dedo a Connor) ¡Es a él a quien tienes que castigar no a mi! (Liam estaba furiosísimo, eso de las normas era un coñazo, en casa de Giles había un montón y aquello era horrible, por eso le gustaba vivir con su papi, porque su papi lo quería y le dejaba hacer de todo, o casi).

- Esas normas de ahí no son un castigo, están ahí para ayudarnos a todos

- ¡Nooo!

- Venga Liam, en casa también había normas, y estás son muy sencillas (le dijo Giles intentando razonar con el pequeño)

- ¡No, cállate, tú no eres nadie para…! (Liam estaba tan enfadado que ni se daba cuenta lo que estaba diciendo, él adoraba a Giles, pero en ese instante estaba cegado por la rabia. Se sentía tratado injustamente).

- PLAFF PLAFFPLAFFPLAFF(cuatro palmadas cayeron sobre el trasero de Liam) Liam Ruppert, discúlpate ahora mismo con Giles. Eso ha sido muy grosero y estaba fuera de lugar (dijo Ángel muy enfadado sin soltar el bracito de Liam).

- Auuuuuuuuuubwuaaaaaaaaaaaa me pegaste auuuuuu me pegaste auuuuu te odio (dijo Liam intentando zafarse de su padre y salir corriendo hacia su habitación)

- PLAFF PLAFF PLAFF PLAFF (otras 4 palmadas cayeron y Ángel levó al niño que ahora lloraba en pleno berrinche hasta el rincón de la cocina) te quedarás ahí quietecito hasta que te hayas calmado y estés dispuesto a pedirle perdón a Giles (Liam estuvo en el rincón llorando con el corazón en un piño durante 5 minutos, después se fue calmando y finalmente decidió que no quería estar más en ese rincón como un niño de 3 años).

- Papi, ¿ya puedo salir de aquí? (preguntó Liam intentando sonar muy educado)

- ¿Te has calmado?

- Si (dijo mordiéndose el labio inferior)

- De acuerdo, ven aquí (Liam obedeció a su padre, Ángel lo sentó sobre sus rodillas y lo miró muy serio).

- Lo siento Giles, no quise ser grosero contigo (dijo de nuevo con lagrimas en los ojos)yo te quiero mucho ( y saltó de las rodillas de su padre para darle un abrazo a Giles, todos sonrieron al ver la ternura del gesto).

- Yo también te quiero mucho Liam, y por eso mismo te perdono (dijo Giles sonriéndole tiernamente y dándole un beso en la cabeza)

- Ahora que te has disculpado con Giles, volvamos a nuestra charla. Esas normas estás ahí para cumplirse y no son un castigo, pero sino las cumples, si que te castigaré. Y Liam sabes que papá cuando se tiene que poner serio, se pone serio.

- Pero antes no había esas estúpidas normas y nos iba bien, ha tenido que venir ese imbécil y estropearlo todo (dijo otra vez furioso Liam)

- PLAFF PLAFF PLAFF(Ángel le dio tres palmadas)

- Ayyyyyyyyyyyyyy

- Ni palabrotas, ni rechistarme, ni faltarle al respeto a ningún miembro de la familia.

- Pero (empezó a protestar entre sollozos Liam)

- No hay peros, Liam. Si me desobedeces y no sigues esas normas, te calentaré bien el culete y si encima después de haberte portado mal me replicas te castigaré sin tus juguetes y sin ir al parque por insolente y respondón.

- Te odio (dijo Liam a Connor) esto es todo culpa tuya (dijo llorando y corrió a su habitación)

- Creo que ha ido bastante bien (dijo Ángel con ironía tras oír el portazo del cuarto de los niños) ¿debería dejarlo solo un rato? (le preguntó a Giles. Ángel necesitaba un consejo paternal).

- Dale unos minutos, que se calme. Y después habla con él. Él sabe que las normas se ponen por su propio bien, solo que no quiere que tu se las pongas. Es un niño al fin de cuentas, aunque necesite de una rutina y de unas normas, no significa que eso sea de su agrado. Y aceptémoslo Ángel, para él es un gran cambio, hasta ahora vivir aquí era como ser el emperador de un gran reino y vosotros erais en vez de adultos al cargo sus súbditos. Hacía y deshacía a su antojo. No sabes lo que me costó que volviera a coger unas rutinas y que obedeciera (Ángel no imaginó que Liam estuviera tan asalvajado). Por suerte, es un gran chico con un gran corazón y listo como el hambre, pero es un niño y es normal que solo quiera jugar y comer golosinas. Pero para eso estamos los adultos ¿no?

- Tan mal lo hice ¿no? (dijo decaído)

- No te voy a mentir, no creo que te hubiera llevado el premio al padre del año. Pero lo has mantenido en vida y moviéndonos en el mundo que nos movemos eso ya es una gran hazaña (dijo dándole unos golpecitos en la espalda)

- Ok, hablaré con él.

- Es tozudo como su padre.

- Lo sé, los dos me salieron tercos como mulas (Connor miró a su padre con cara de ofendido) no me mires así, tú el que más.

- Ey, yo no he dicho nada ¿porqué me las cargo ahora?

- Lo siento hijo, tienes razón acaba de desayunar y cuando hayan acabado lo recoges todo, yo iré a hablar con tu hermano.

- Vale, pero (Ángel le echó esa mirada de padre que quiere decir "no me repliques, muchacho. Que se están rifando tortas y tienes muchas papeletas" pero por si Connor no lo había pillado Spike le echó una mano).

- ¿Oye Connor? Hay un sofá de la segunda planta que me gusta mucho ¿Por qué no me ayudas a llevarlo hasta mi habitación? Después ya recogerás los cacharros (Connor lo miró extrañado, Spike era suficientemente fuerte para carretear con un sillón el solito) Y así evitamos que tu padre te caliente el culete a ti también por bocazas (añadió Spike viendo que Connor no se daba por enterado)

- Ahhhhh(dándose al fin por enterado)

- Exacto lumbreras ahhhh(dijo Spike rodando los ojos. Y los tres se retiraron, Spike y Connor a llevar ese sofá y Giles a hacer unas llamadas a la scooby band).