Peter ya casi no lloraba, pero sus ojos seguían con lágrimas, Logan tomaba su mano con fuerza en un intento de trasmitir su apoyo. Habían decidido ir hasta la casa de Howlett ya que debían ir por Laura, además, estaban seguros de que Erik estaría golpeando la puerta de Charles sin parar.

La pequeña castaña no dejó de abrazar a Peter al notar sus lágrimas, miro enojada a su padre pensando de que él había sido el culpable, Logan le tuvo que explicar que él no tenía nada que ver, pero Laura seguía mirándolo con desconfianza, Charles no podía creer lo mucho que su ahijada se había encariñado con el muchacho.

— Tranquila Laura, tu padre no tiene nada que ver — tragó duro al pensar que era su propia padre el que lo hacía sufrir — ahora a dormir bonita, que es muy tarde — explicó el platinado de forma amable mientras la tomaba entre sus brazos y con gesto le explicaba a Logan que iría a hacerla dormir, Charles se les quedó mirando, no tenía idea que la relación entre ellos era tan profunda, tampoco que el muchacho platinado era tan responsable y cuidadoso con los niños.

Logan puso el agua, estaba seguro de que un café o un té les sería necesario ahora que debían hablar temas tan delicados, vio como su amigo soltaba un suspiro enojado mientras comenzaba a golpear la pantalla de su teléfono, al parecer el aparato no dejaba de sonar.

Minutos más tarde Peter se hizo presente, sus ojos aún estaban rojos y su rostro estaba pálido, el muchacho abrazó la espalda de Logan y apoyó su cabeza en su espalda, soltando un fuerte suspiro. El profesor se giró, acunó al chiquillo entre sus brazos y comenzó a besar su coronilla con dulzura, hasta que finalmente se calmó.

— Cariño, me podrías explicar lo que sucede con Erik Lehnsherr, por favor — pidió Charles mientras le daba un sorbo a su té, sus manos temblaban y tenía miedo de escuchar la verdadera naturaleza de su novio.

Peter tragó duro, el podía notar lo mucho que el castaño quería a su padre, no quería que por su culpa las cosas se arruinaran, pero tampoco se le hacía justo ocultarle cosas al amigo de Logan.

Aunque le costó un par de lágrimas y algunos sollozos, Peter le explicó a grandes rasgos que había pasado con su padre, como él lo había obligado a estudiar algo que no quería, y cuando había decidido abandonar el muy bastardo lo había dejado con una enorme deuda, así como lo había exiliado de su hogar, sin siquiera un peso.

Charles para ese entonces estaba llorando, no podía creer que su novio hubiera actuado de esa forma. Logan por su lado pensaba el porque Peter no le estaba contando toda la verdad, pues el chiquillo se había ahorrado los detalles, como que había tenido que vivir de la basura, Peter le dio una mirada muy significativa, de seguro más tarde le explicaría el porque lo había hecho.

Un par de horas más tarde el castaño decidió que ya era momento de volver a su casa, al encender su móvil se encontró con más de cincuenta llamadas de Erik junto a más de cien mensajes.

— Papá te estará esperando en tu casa — explicó Peter, el conocía muy bien como era Erik, y estaba seguro de que la bestia de los negocios estaba más que enamorado de aquel hombre de ojos azules.

— ¿Podría quedarme? — pidió Charles algo avergonzado, no quería incomodar, pero tampoco se sentía con el ánimo de enfrentar a Erik.

— Por supuesto — Peter fue el primero en responder, sintiéndose avergonzado al notar que había respondido en un lugar que no era su hogar, pero Logan le dio una sonrisa llena de confianza mientras apretaba su mano con cariño.

— Claro que si Charles, puedes utilizar la habitación de invitados — Peter se giró rápidamente hacia Logan, pues esa era la cama que el utilizaba y estaba seguro de que no había más habitaciones disponibles en el hogar Howlett.

Charles se despidió con una sonrisa fingida, quería acostarse cuanto antes, se sentía agotado y lo único que quería era pagar su cerebro por algunas horas, pero sabía que eso no era posible, lo que tenía que hacer era pensar en lo que había pasado, de cierta forma, la imagen que tenía de Erik se había arruinado, sentía que se había enamorado de alguien que no era, y para ser sinceros, no estaba seguro si quería seguir con Lehnsherr.

El platinado estaba dispuesto a dormir en el sillón, pero en un ágil movimiento Logan se lo había cargado al hombro y había avanzado hasta su habitación pese a las protestas del más joven.

— Podemos dormir juntos — no fue una pregunta — no te haré nada que tu no quieras — de inmediato las mejillas de Peter se sonrojaron de forma furiosa — además, no quiero que duermas en el incómodo sillón y tengo grandes deseos de dormir abrazándote — Logan no escatimó en sincerarse.

Minutos más tarde, Peter estaba portando una amplia camiseta de Logan, haciéndolo ver sumamente adorable, el profesor de historia debía recurrir a todo su autocontrol, pues cierta parte de su anatomía estaba reaccionando en el momento menos indicado. Peter se quedó profundamente dormido sintiendo las caricias de Logan, aspirando su masculino aroma y sintiéndose protegido.

Peter esa noche despertó un par de veces, Logan lo consolaba preocupado, no le gustaba ver sufrir a su chico, fugazmente recordó que no le había hecho una pregunta muy necesaria, se sentía algo anticuado, pero quería hacer las cosas de forma correcta, además, sentía que Peter se lo merecía, sobre todo, después de tanto sufrimiento.

La mañana la pasaron mirando una película con Laura, la chiquilla estaba realmente emocionaba de tener a su padrino y su amado niñero para ella, ahora tenía dos lindas princesas a las cuales hacerles "hermosos" peinados. Logan los miraba divertido, aunque Peter se veía realmente adorable con aquella corona de flores, él les preparó un delicioso almuerzo.

— Peter no es necesario que nos acompañes — explicó el profesor de historia, ya que él iría a dejar a Charles a su casa por si se llegaban a encontrar con Erik.

— Tranquilo Logan, será mejor que vaya — sugirió el muchacho mientras tomaba de la mano a Laura, la castaña siempre lograba tranquilizarlo.

El viaje fue tenso, nadie hablaba y todos estaban preocupados por lo que se toparían. A simple vista la casa de Charles se veía sin la presencia de visitas molestas, es decir, Erik, de todas formas, la familia Howlett y Peter decidieron acompañarlo hasta su puerta.

— Mierda Erik me diste un susto de muerte — chilló Charles cuando el alto hombre aparecía de la nada, se veía desaliñado, aún portaba la ropa del día anterior, su rostro estaba demacrado y hasta se veía desaseado.

— Vete Erik, no te quiero aquí, no te quiero volver a ver — ahora le gritó Charles mientras su cuerpo temblaba, nunca se había enfrentado a su novio de esa forma y realmente odiaba los pleitos.

— Charles yo — el hombre de negocios dio algunos pasos hasta posar su mano en el hombro del castaño, quien de inmediato se movió para evitar la caricia.

— Maldita sea, Erik Lehnsherr no te quiero ver, no me busques y lárgate de mi casa maldito acosador — gritó Xavier ahora molesto, odiaba la personalidad dominante y controladora de Erik, él en esos momentos quería estar solo y pensar, no sentirse presionado por su presencia, mucho menos que el idiota lo estuviera esperando en el jardín de su casa — y si no te vas en este instante, llamaré a la policía — demandó furioso, aunque en realidad nunca haría algo así, porque dentro de él seguía sumamente enamorado de ese idiota.

Lehnsherr se giró apretando los dientes y antes los incrédulos ojos de todos, tenía a Peter tomado de su camisa mientras le dedicaba una mirada llena de furia, Logan no alcanzó a reaccionar al estar preocupado por el grito que soltó su hija, lo único que escuchó fue un golpe, Erik acababa de abofetear a su hijo.

— Todo es por tu jodida culpa, eres una maldita escoria — le gritó al platinado quien en ese momento tenía la mirada gacha mientras sus ojos se llenaban de lágrimas.

Lo siguiente fue ver a Logan y Erik peleándose a golpes, el profesor estaba furioso intentando golpear al maldito bastardo de Lehnsherr, ese hijo de puta le pagaría haber tocado a su chico, él no permitiría que le volviera a poner un solo dedo encima.

— Dejen de pelear — se escuchó el fuerte grito de Charles, mientras se interponía ente ambos hombres los cuales ya tenían más de algunas magulladuras, aunque si se era sincero, Erik había quedado en mucho peor estado que Logan — los están asustando — susurró Charles bajito.

Un poco más allá Peter entre temblores intentaba consolar a Laura quien tenía los ojitos aguados, nunca se había enfrentado a algo así, nunca había visto a su padre pelear y la situación le había asustado. Peter se había tragado todo su miedo y con caricias intentaba tranquilizar a la niña, mientras la sangre no dejaba de correr de su nariz ni de su labio partido.

Logan se levantó sacudiéndose la tierra, para ir con las personas que más le importaban en ese momento. Erik se levantó entre quejidos, tocando sus magulladas costillas, dio una sonrisa al ver como Charles se estaba acercando, pero se detuvo algunos pasos antes de su cuerpo mientras le dedicaba una mirada oscura producto de la furia.

— Me decepcionaste Lehnsherr, te iba a dar una oportunidad, pero no puedo creer que hayas golpeado a tu hijo — Erik iba a hablar, pero Charles no lo dejó — y no te atrevas a decir que no es tu hijo. Eres un maldito insensible, lo nuestro se acabó — le gritó ahora entre sollozos, le había dolido soltar esas palabras, llorando entre a su casa, dando un fuerte portazo.

— Viste lo que lograste Peter, todo esto es por tu culpa — escupió Erik lleno de furia mientras una traicionera lágrima se le escapaba.

— No, por favor — pidió Peter en un susurro mientras tomaba a Logan del brazo, estaba seguro de que su jefe iría tras su padre y no quería más trifulcas.

— Me las pagarás — fue la última amenaza de Erik antes de marcharse furioso del lugar. Peter dio un respingo ante esas últimas palabras mientras se ponía más blanco que el papel, los signos no pasaron desapercibidos por Logan.

Charles se encontraba hecho un ovillo, no había dejado de llorar por horas, estaba seguro de que amaba a Erik con todo su corazón, pero no podía estar con alguien que trataba de esa forma a su hijo, mucho menos que se lo hubiera ocultado. No entendía a Erik, al parecer si era una maldita bestia despiadada y sin sentimientos como mucho lo habian descrito.

Unos incesantes golpes se escucharon en su hogar, no sabía que hacer estaba seguro de que sería Erik buscando un perdón que él no podía brindarle en esos momentos, ni siquiera estaba seguro si algún día podría llegar a dárselos.

Pero escuchó una voz ya conocida, al otro lado de su puerta estaba Raven, de seguro Logan le había pedido ir por él, que haría Charles sin sus amigos. El castaño abrió la puerta y se lanzó al cuerpo de su amiga, siendo recibido por un cariñoso abrazo mientras él se deshacía en hipidos.
— Helado, frituras y cerveza — todo lo necesario para que pases las penas de amor — soltó la rubia sacándole una sonrisa — el imbécil de Lehnsherr no se merece tus lágrimas, ahora cuéntamelo todo, porque Logan fue bastante escueto al soltar algo de información.

De esa forma, Charles comenzó a relatarle con lujo de detalles de todo lo que se había enterado, incluyendo como el hombre había tratado a su hijo, y como se había tranzado a golpes con Logan, Raven estaba feliz de que Logan le diera una paliza, ella estaba segura de que Lehnsherr había quedado el peor estado, pues el profesor de historia trabaja su cuerpo y en sus años de juventud se había dedicado al boxeo.

Peter en susurros pidió ir hasta su casa y aunque Logan le explicó que no era una molestia que fuera hasta su hogar, el chiquillo declinó la oferta con una sonrisa fingida. En esos momentos quería estar solo y pensar, no quería ver a nadie. A regañadientes Logan lo llevó al departamento que compartía con los otros mocosos, se despidió con un leve abrazo pues estaban en presencia de Laura, quien aún no estaba al tanto de su relación sin nombre. Primero, Logan quería darle formalidad a la relación, para luego explicarle a su querida gruñona que estaba pasando con Peter.

El heredero Lehnsherr tenía la cara enterrada en su almohada, sus lágrimas no dejaban de caer de forma incesante mientras, recordando una y otra vez las crueles palabras de su padre. En algún punto ya no quedaban lágrimas, solo eran sollozos llenos de dolor, de esa forma se durmió, ignorando su móvil que no dejaba de vibrar y que el algún momento había apagado, no tomando en cuenta los golpeteos en su puerta que en esos momentos estaba con seguro, él no quería ver a nadie, él no merecía la compasión de nadie, estaba seguro de que él no era digno de nada bueno en la vida.

Logan estaba al borde de un ataque de nervios, había dejado a Peter tranquilo, le había dado su espacio, pero el muchacho ni siquiera le había respondido un maldito mensaje, según sus amigos, ni siquiera ellos le habían podido ver un cabello siquiera, estaba encerrado desde el día anterior en su habitación, había explicado Kurt lleno de preocupación.

Pero el lunes temprano Peter apareció puntual a su trabajo, su rostro estaba demacrado y sus ojos llenos de lágrimas, Logan tocó con cuidado el hematoma que había en su rostro, quería volver a golpear la cara del hijo de puta de Lehnsherr.

Durante esa semana, Charles no dejó de recibir obsequios, desde las más exóticas flores hasta las más finas joyas, todas terminaban en el mismo tacho de basura, siendo rescatados por Raven, quien no estaba dispuesta a botar aquellas finuras.

Logan tenía un plan para ese fin de semana, ya había hablado con la madrina de su hija para que el sábado la cuidara, ese día le pediría a Peter oficialmente noviazgo, no aguantaba más la incertidumbre de su relación con su niñero, no quería algo fugaz, él quería algo de verdad, por primera vez en la vida tenía deseos de llamar a alguien su novio, de intentar mantener una relación y no simplemente encontrones casuales. Raven aceptó encantada, ella junto a Azazel irían de viaje por el día a la playa, estaba segura de que Laura disfrutaría ya que Logan aún no la llevaba a ningún lugar de vacaciones.

Además, quería alegrar a su mocoso, quien durante toda la semana había estado ausente y mucho más apagado que de costumbre, se veía sumamente deprimido y apenas comía, Logan intentó más de una vez hacerlo hablar, que soltara todos los sentimientos que estaba cargando, pero el muchacho era reacio, no tenía ánimos de hablar, mucho menos de recordar su doloroso pasado y la tortuosa relación con su padre. Logan tenía miedo del estado catatónico en el cual se estaba sumiendo Peter, quería volver a verlo sonreír.

Charles iba saliendo de la universidad, apurando el paso, lo único que quería era una cerveza fría mientras mirada alguna serie de suspenso en Netflix, pero un toque en su hombro lo hizo girar de golpe.

Se encontró con Erik muy distinto a su imagen habitual, atrás habían quedado sus trajes de diseñador, estaba en ropa deportiva, su tez estaba pálida y tenía barba de algunos días, pese a todo seguía viéndose tan guapo como siempre, Charles se mordió el labio de forma instintiva, odiaba a Erik Lehnhser por verse tan atrayente siempre, incluso cuando estaba en la mismísima mierda era guapo.

— No has respondido mis mensajes — dijo Erik con un tono de voz lleno de dolor.

— Por algo no lo hice, genio — explicó Charles sarcástico.

— Charles por favor — un sollozo se escapó de su garganta — dime que tengo que hacer para ganarme tu perdón — ante la incrédula mirada de Xavier, Erik estaba de rodillas abrazando sus piernas mientras llorando le pedía perdón una y otra vez.

— Solo quiero una cosa — Lehnsherr levantó la vista, mirándolo con total atención — quiero que le pidas perdón a tu hijo y que lo recuperes — soltó sin mostrar un ápice de compasión — ahora deja de avergonzarme y vete de aquí, por ahora no tenemos nada de que hablar — finalizó el castaño, alejándose con fuerza del fuerte agarre de Erik, se fue dando grandes zancadas hasta su vehículo.

Una vez dentro soltó un fuerte suspiro, no podía creer que su voz hubiera salido tan llena de confianza, con un tono tan autoritario. Se felicitó a si mismo, marcho rumbo a su casa pensando en que su valentía mecería ser recomenzaba con una pizza tamaño familiar.