.
Capítulo VII
.
.
.
"Por supuesto que te haré daño.
Por supuesto que me harás daño.
Por supuesto que nos haremos daño el uno al otro.
Pero esa es la condición misma de la existencia.
Para llegar a ser primavera, significa aceptar el riesgo del invierno.
Para llegar a ser presencia, significa aceptar el riesgo de la ausencia."
- Antoine de Saint-Exupéry
.
.
La primera vez que Levi fue diagnosticado de disociación afectiva llevaba encima diecisiete primaveras y un empleo[U1] de mala paga que apenas le permitía subsistir. Apenas había terminado la educación secundaria y se encontraba en pleno proceso de encontrarse a sí mismo. La adolescencia era una etapa cruel y muy confusa. No había hallado hasta entonces una razón clara por la cual él se hallaba deambulando en el mundo. En pocas palabras, no encontraba propósito a su vida.
Aquella tarde fue citado por la supervisora de Recursos Humanos, la bendita mujer gustaba de psicoanalizar a todos los trabajadores a su cargo, y Levi, con su gran carga psicológica, fue punto de mira para saciar su apetito voraz. Lo citaba todos los miércoles en la tarde, con la excusa de mejorar su desempeño laboral, aunque mucho no podía hacerse si se trataba de un puesto como el "chico de los encargos". Tras seis exhaustivas sesiones en las cuales Ackerman se vio realmente tentado a presentar su carta de renuncia, Patty Black dio su veredicto final con una expresión triunfante que no fue fácil de desvanecer durante toda la semana que le siguió.
- ¡Era tan evidente que no sé cómo no lo pude notar antes! – La mujer se paró abruptamente, dejando de lado su faceta profesional, y dio vueltas en su oficina mientras iniciaba su perorata. – Eres infeliz, Levi. Sin padre y una madre ausente, sin hogar ni amigos, esto es lo que sucede: no sabes entablar un vínculo emocional y estás negado a cualquier tipo de afecto humano posible.
Las palabras de la mujer no fue lo que lo perturbaron, sino su evidente tono de goce al sentenciarlo así sin más a una vida privada de emociones o sensaciones. Había tanta gente loca en el mundo. El punto fue que el francés no hizo mayor caso al resto del discurso y se enfocó en buscar un nuevo trabajo menos problemático. Fue entonces que un folleto informativo del Cuerpo Policial llegó a sus manos y decidió probar suerte.
.
.
Un mes.
Un mes había transcurrido desde que Levi aceptara de buena forma la prórroga. La mitad del plazo se había cumplido y cierta inquietud se alzaba sobre él. Podría catalogarlo como ansiedad, por la espera que aún le faltaba soportar. Nunca fue muy diestro identificando sus propios sentimientos, y estos solían manifestarse en dolencias físicas: su cuerpo pedía auxilio en gritos mudos. La novedad que ocurrió para esta ocasión fue una jaqueca constante, que venía y se iba sin avisar. A veces era tan insoportable que juraba escuchar voces donde nadie más las oía. Otras veces, más preocupantes –si cabía decirlo-, parecía perder la noción de la realidad: ¿estuvo siempre ese florero en la sala? ¿cuándo fue que cambiaron el color de las cortinas?
Sea como sea, Levi hizo lo mejor que sabe hacer: trabajar. Pidió a Eren que le hiciera un termito con té negro para las mañanas y se enfrascó en los casos que tenía pendiente. Al llegar a casa, si ya no había más trabajo que hacer, sumergía el resto de su atención en las novelas variadas de su biblioteca. Eren solía salir tarde del trabajo, por ello siempre tenía algo de tiempo libre antes de pasar por él.
Por otro lado, el asunto entre ellos había tomado un curso que no previó al momento de aceptar el acuerdo. Levi no era un hombre muy dado a los afectos, y muy pocas personas sabían llegar a él de la forma correcta. Y había olvidado por completo que Eren era uno de ellos. Aquellos años de matrimonio sirvieron para amaestrarlos en el arte más complicado del amor: la convivencia. Ackerman admitía que Jaeger era una excelente pareja, atento y cariñoso, sin llegar a hostigar; con un sexto sentido altamente sensible, sabía –incluso, antes que él- lo que necesitaba: así sea que baje el volumen al equipo, o que prenda la luz, o cuando el estómago lo tenía alterado y necesitaba una sopa, o cuando estaba muy cansado y necesitaba dormir antes. Lo conocía tan bien que olvidó, de alguna forma absurda, que podría volver a acostumbrarse a su compañía cálida. No obstante, había algo que descuadraba.
Farlan Church.
El tipo con su metro ochenta y sus cabellos rubios ceniza, no hacía más que exasperarlo. Y no, Levi no estaba celoso. Lo que realmente lo sacaba fuera de sí es que Jaeger se atreviera a nombrar como cláusula del contrato el impedimento de salidas con terceros (en situaciones obviamente fuera de lo laboral) y fuese él mismo quien incumpliera su propia norma. ¡Habría que ver tremenda desfachatez!
- Ese bueno para nada lo único que sabe hacer es entrometerse. – Hanji lo observaba curiosa y divertida.
- Estás celoso, enanín. – Por si fuera poco, el apelativo y la acusación no hizo más que enervarlo.
- ¡No me digas enano y no estoy celoso, cuatro ojos de mierda! – Su ceño se crispó y la venita al lado de su ojo pareció palpitar.
- Pues, a mí me parece que ahora mismo quisieras estar en el lugar de ese tal Farlan: en un café con Eren, compartiendo una tarta juntos. – La voz melosa de Hanji provocó que rodara los ojos, en señal de exasperación.
- No están compartiendo una tarta… Pero no dudo que ese inútil tenga otras intenciones. – Zoe soltó una risa grave, casi sarcástica. Limpió sus gafas con su pañuelito y miró fijamente a su amigo.
- No tienes por qué estar celoso, enanín… Sabes que Eren no te haría eso a ti, solo está buscando sus propias oportunidades.
- Él no necesita de ese inepto. – El mohín que soltó hizo que Hanji volviera a reírse.
- Sabes que encontrar oportunidades así no es sencillo: no todo el mundo tiene contacto con editoriales.
Ackerman suspiró ante la respuesta de su amiga. Él sabía perfectamente cuánto tiempo Eren estuvo en busca de una oportunidad que le permitiera, de una vez por todas, arrancar con su carrera literaria. Tocando de puerta en puerta, mandando estratos de sus creaciones y todos con la misma respuesta: lo sentimos, en esta oportunidad no podemos ofrecerte ningún contrato.
Y Levi aprendería que a veces el miedo es bueno, porque nos hace sentir vivos.
.
.
El día en que Levi se despertó con ganas de indagar, comenzó siendo extrañamente soleado. Estaba de buen humor, y siendo uno de los pocos sábados libres que tenía, invitó a Eren a tomar desayuno fuera.
Milk & Coffee era una de esas cafeterías que solo los universitarios frecuentan. Su especialidad era el desayuno americano y los jugos surtidos. Levi y Eren solían frecuentarla en sus primeros años de matrimonio, cuando aún las cosas andaban a buen pie. Al llegar fueron recibidos por el dueño, David Matthew, quien con su incansable sonrisa los invitó a usar la mesa que usualmente usaban por entonces. Levi podía decir que tenía cierta debilidad por los lugares rústicos, eso y que pensaba que las cortinas cremas del local, junto a la caoba de las mesas y sillas, hacían resaltar el aguamarina en los ojos de Eren.
Con café en mano y un plato humeante de huevo revueltos con tocino para cada uno, Levi se animó a soltar la duda que siempre tuvo al iniciar los dos meses de convivencia previos al divorcio.
- ¿Por qué lo hiciste, Eren?
- ¿Por qué el qué, Levi?
- ¿Por qué solicitaste estos dos meses de convivencia forzosa, a pesar de lo que hice? – Eren pareció pensarse la respuesta mientras tomaba un sorbo de café. Con la luz del día y el decorado del lugar, sus ojos parecieron brillar más.
- Aprendes cosas, Levi… - El tono con que terminó de pronunciar su nombre le hizo saber que aún tenía algo por agregar. – La verdad es que… no se escoge a quien se ama, pero sí con quien se desea pasar el resto de tus días. Y yo escogí hacerlo contigo.
- Sabes que después de estos dos meses no echaré mi decisión para atrás, ¿no? – Levi lo soltó con su típica frialdad, endureciendo su mirada. Pero la suavizó al ver que Eren se lo tomaba con calma, tal cual lo haría una madre con la testarudez de su hijo.
- Descuida, ahora no lo entiendes, pero lo harás pronto. Yo sé que sí.
Y con eso en mente, Levi siguió tomando su café.
.
.
Mikasa observó con la mirada más dura de su repertorio al hombre frente a ella. Farlan Church bebía tranquilo de su bebida energizante antes de siquiera poner atención a la fiera que era su compañera de trabajo. Con un suspiro se reanimó a afirmar lo que segundo antes causó el notable disgusto en su gesto.
- Entre Eren y yo no hay nada más que una simple amistad, Mikasa. Lo siento, si esperabas otra cosa, no podrá ser. Él aún ama a su esposo.
- Se van a divorciar. – La asiática no pareció conforme con lo dicho por el administrador. Church suspiró y buscó la mejor forma de explicarle a la Ackerman lo que para él era tan evidente.
- Es cierto, probablemente se divorciarán, pero aún es demasiado pronto para que Eren intente cualquier cosa con quien sea. Es joven, dale tiempo. Lo que tenga que ser, será.
Mikasa Ackerman salió sin despedirse de la oficina de Farlan Church. No era lo que se dice cómplice de la idea de juntar a Eren con el rubio. En primer lugar, no era cómplice de juntar a Eren con quien sea. Ella aún no terminaba de procesar el amor fraternal que sentía por el alemán. Pero apreciaba, de alguna forma comprensible para su mentalidad, que Church sea la clave o el desencadenante que le permitiera al aspirante a literato a dejar ir ese matrimonio que solo desgracias le traía.
Aún recuerda el día en que Jaeger anunció su compromiso con el enano obseso de la limpieza. Estaba tan feliz y radiante que cualquiera podría asegurar que se había ganado la lotería. Y así era para el joven alemán. Júbilo era lo que transmitían sus vivaces ojos aguamarina, eso e infinito amor. Se sintió celosa.
Y la boda llegó más temprano que tarde y Mikasa no tuvo tiempo de hacer retroceder a su pequeño hermano-no-de-sangre. Pero ahora era su oportunidad. Ahora podía enmendar lo que nunca debió suceder.
.
.
- Esa película estuvo buenísima. – Eren no terminaba de limpiarse las lágrimas que le salían por causa de la risa. Levi, a su lado, le ayudaba con las llaves para abrir la puerta de la casa. Dentro se escuchaba el ladrar alegre de Setiembre, que impaciente por su llegada no hacía más que lloriquear por ver nuevamente a sus amos.
- De hecho, no estuvo mal. – Levi observó cómo Eren terminaba de extinguir su risa para fijar sus ojos, luminosos y verdísimos -de un verde precioso y único- en él. – No estuvo nada mal.
La idea de una noche de película en el cine fue de Eren. Estrenaban una nueva con el actor favorito del Ackerman, y Jaeger añoraba el olor abundante a pop corn recién hecho, con harta mantequilla derretida. Levi tardó un poco en aceptar: la idea de pasar su día libre en contacto con otros mocosos ruidoso y latosos no le hacía tanta gracia. Pero recordó que hacía tiempo que no veía una película de buen gusto, de las pocas que quedaban. Así que, finalmente, se fue a vestir algo más cómodo y con Eren partieron rumbo al cine más cercano.
La película duró casi dos horas. A Levi le sorprendió lo fácil que era reírse y sentirse bien estando al lado de quien alguna vez juró alejarse. Había olvidado tantas cosas… Y esa noche, los dos observándose, después de tanto tiempo, comprendieron que algunas cosas seguirían ahí, por siempre, aun si las cosas cambiaban. Y Levi se hubiese acercado más a ese rostro que vio madurar con el paso de los años, y se hubiese animado a probar de esos labios nuevamente, aun si luego terminaba arrepintiéndose. Y…
- Es mejor entrar. La noche está enfriando. – Y Eren cortó el momento, porque así lo consideró más sano.
.
.
¡Hola! Sé que dije que subiría el viernes, pero hoy no estuve tan atareada como otros días y me di un respiro para releer este cap y corregirlo. Agradecerles de corazón a las personitas que me escribieron! No creo que pueda subirlo todo de sopetón, porque la finalidad es subirlo aquí con mucho menos errores, así que releo los caps y corrijo alguna que otra palabra que estuvo mal escrita :v! Y para quienes quieren leerlo todo ya, pueden encontrarme como (arroba)Lawlie93 (sale una chica con una cara medio de loca, no se asusten, soy yo :v) o... poner en el buscador: Despertar Riren SnK (que es el nombre exacto con el cual está publicado). No pongo la dirección web porque mi inter está hasta las justa y Wattpad no me quiere terminar de cargar :'v . No es necesario terminar de leerlo ahí, porque sé que hay personas que no les gusta la plataforma en Wattpad. Igual estaré publicando los caps aquí de forma diaria o interdiaria.
Gracias otra vez por comentar, y gracias a esa personita que terminó de leerlo por allá y se molestó en dejarme un comentario aquí. Nos leemos mañana! Espero subirlo temprano! Cualquier comentario, duda será bien recibido. Saludos!
