9. EL ENCUENTRO.

Winry se encontraba tomando un café esperando el próximo tren, el viaje a Xing seria más largo de lo que había pensado, había tenido que hacer diversos transbordos de trenes, para evitar en lo posible el desierto, también habían muchas personas movilizándose, oleadas de gente del exterior las noticias de los cambios favorables que se estaban efectuando en la nación habían tenido un efecto llamada sobre la gente más desfavorecida de otros países, también había gente que desconfiaba del nuevo gobierno y habían optado por salir del país, pero fuera como fuera su situación, eran familias enteras buscando un nuevo horizonte, una nueva vida, al igual que ella.

Tan absorta estaba meditando en su futuro cuando vio a un grupo de hombres golpeando a un vagabundo, el pobre estaba cubierto con harapos de la cabeza a los pies, y estaba tendido en el suelo, mientras recibía una lluvia de golpes y patadas, sin pensárselo dos veces decidida busco entre sus pertenencias su amada llave inglesa y fue con paso firme hacia ellos.

- ¡¡A ver si sois tan valientes con una chica!! –dijo la mecánica blandiendo la llave.

- Vaya.. vaya –comento uno de los hombres mirando a la chica de arriba abajo- si tenemos aquí a una heroína… venir muchachos nos divertiremos un rato con ella.

- ¡NI SE OS OCURRA! –grito con fuerza el vagabundo incorporándose lentamente- si le hacéis daño a la chica os mato.

- Vaya vaya ahora el otro se nos hace el valiente. –dijo despectivamente uno de los atacantes-

En una fracción de segundo, el lugar donde se encontraba el vagabundo fue rodeada por el fuego, los hombres se quedaron horrorizados, uno de ellos grito de asombro, el vagabundo al oír el grito tiro una ráfaga de fuego al lugar donde este había gritado pero sin acertar, los hombres entraron en pánico y salieron huyendo.

Winry se quedo anonada, pero si aquel vagabundo era un alquimista... pero como alguien como él podía ser un vagabundo..

- Muchas gracias –exclamo Winry-

- ¿Gracias?, gracias a usted señorita, por lo menos se nota que no soy invisible y que por lo menos alguien aun tiene el corazón suficiente para preocuparse por un extraño.-en la voz de aquel hombre se sentía la tristeza, se veía a leguas que había sufrido mucho.

- ¿Quiere que le acompañe a un medico señor?-pregunto la chica conmovida-

- No, no hace falta, ya estoy acostumbrado a recibir golpes… -se lamentaba

- ¿Y si le invito a comer algo en recompensa por haberme defendido? –Winry deseaba conocer más sobre aquel hombre, sentía que de alguna forma su tono de voz le recordaba a alguien.-

- No, si al final me he encontrado con un ángel el día de hoy -El hombre sonrió burlonamente- si no me viera en esta situación nunca hubiera aceptado una invitación de una dama, pero hace días que no pruebo una comida decente.

El vagabundo se agacho y empezó a tocar el suelo como buscando algo, Winry vio que había un bastón cerca de aquí, lo recogió del suelo y alzo su mano para dárselo, pero el vagabundo seguía buscándolo igual, a Winry le pareció muy raro.

- Aquí está el bastón.

- Ohh que bien, pensé que lo había perdido –dijo alargando la mano, Winry lo deposito en su mano, el se incorporo- bueno, ¿ para donde vamos?

- Hace poco pase por un restaurante y el menú se veía bueno, sígame por favor.

El hombre empezó a pegar suaves golpecitos con el bastón, fue cuando Winry comprendió que el hombre estaba totalmente ciego, como un flash vino a su mente una cosa que la abuela le había comentado hace algún tiempo.

¨Edward después de contarme todo lo sucedido con father y con Hoheimheim, me comento que el Coronel Mustang después de perder la vista había desparecido, maldita comadreja siempre saliéndose con la suya…¨

De golpe Winry comprendió al momento que el hombre que estaba viendo podría ser el capitán Mustang, ella sabía que él era llamado el alquimista de fuego, y seria mucha casualidad que existiera otro alquimista ciego que manejara el fuego con él.

- ¿¿¿C.. capitán Mustang??? –exclamo Winry sorprendida-

- ¿¿¿¿Q.. quién.. eres???? –se detuvo el hombre en seco, con cara de asombro-

- Soy Winry Rockbell, la amiga de Edward Elrich.

El hombre se aparto violentamente y empezó a andar tan rápido como le permitía su ceguera, Winry le siguió y le fue hablando por la espalda.

- Esperee.. espere.. -le rogaba Winry en un intento de que el parara- no se vaya por favor, que no pienso decir nada, estoy viajando sola así que no tiene nada que temer.

- No.. No quiero hablar con nadie, déjeme en paz señorita.

- Si al final mi abuela tenía razón es usted un cabezota, no debería contarle esto… pero.. pero yo estoy como usted.

El hombre se detuvo en seco, y sin girarse a Winry le hablo con dureza.

- ¿¿Como yo?? -el tenia la cara roja de la ira- ¿Como puede compararse conmigo? ¿¿¿acaso esta ciega??? ¿¿Acaso lo ha perdido todo como yo?? No diga estupideces.

- Lo.. lo siento.. la comparación no fue acertada –se lamento Winry, tratando de enmendar el error - no me refería a eso.. me refiera a que estoy como usted… estoy huyendo de mi realidad.

- ¿Huyendo? –Roy se giro hacia la chica- ¿luego es que ha pasado algo grave?

- Grave.. no… personal sí, pero como usted tiene sus razones yo tengo las mías, ¿porque no viene a comer como habíamos quedado antes?

- No estoy de humor para un interrogatorio –respondió este malhumorado-

- Ni yo -respondió rápidamente Winry- no tengo la intensión de preguntarle nada de su pasado por lo que espero que usted no lo haga tampoco.

- Tsk. eres una chica dura de roer ¿no? Ahora entiendo porque Edward te temía –dijo esbozando una sonrisa irónica.- si es con esas condiciones creo que aceptare la comida pero con solo una condición.

- ¿Condición? –pregunto Winry intrigada.

- Si condición, que dejes de tratarme de usted y me llames Roy.

- … Si acepto eso, ¿vendrá a comer conmigo?

- Si claro.

- Está bien Roy, tenemos un trato, vayamos a comer algo que me estoy muriendo del hambre. –respondió alegremente ella.

Durante la comida obviaron cualquier tema del pasado, Winry le conto sobre lo agotador que se estaba haciendo el viaje, le hizo prometer que no le diría a nadie a donde se dirigía, le conto sobre a Xing y el tío de Mei-chan.

- Vaya, debe ser muy emocionante, nunca había oído tal cosa.

- Si la verdad ya tengo ganas de verlo, pero bueno yo ya te he contado mucho sobre lo que voy a hacer, ¿y tú que harás Roy?

- ¿Qué hare? –Roy esbozo una sonrisa a medias en su rostro- Seguiré vagabundeando sin rumbo fijo, que más puedo hacer. –Respondió Roy con una de sus típicas risas burlonas.-

- ¡¡Pero arriba esos ánimos!! Que hay muchas cosas que hacer, no te puedes quedar como un vegetal de por vida!

- Es muy fácil decirlo cuando se está bien…-lamento él con el rosto cabizbajo.

Winry sin pensárselo dos veces le pego a Roy con un periódico que tenía cerca.

- ¿¿¿Oye pero se puede saber qué demonios te pasa??? ¿¿Es que acaso quedarte ciego te ha vuelto estúpido??, puedes andar, puedes hablar, tienes tus manos, tienes que salir adelante, tienes que aprender a vivir con ello, o a buscarle una solución, recuerda a Edward, que aun sin sus extremidades salió adelante.

- Ay ay…-exclamo el sobándose la cabeza- pero que solución, Tsk. la juventud es atrevida.. lo ves todo muy fácil Winry Rockbell.

- No es ver las cosas fáciles Roy Mustang – replico la mecánica golpeando la mesa- si tu idea es quedarte aquí lamentándote por tu suerte no te lo voy a permitir

- Esta chica esta chalada –comentaba Roy en voz baja, por lo que no vio venir el otro golpe con el periódico.

- ¡¡Oye!! ¡Ya para! que yo no soy Edward que aguanta tus golpes, podrás ser toda una señorita pero no te da derecho a pegarme, tengo mi dignidad ¡eh!

- Mmm eso me gusta más, por lo menos aun tienes tu orgullo –Replico Winry, y de golpe como si se le hubiera cruzado una idea loca por su mente le dice a Roy- mmmm Es mas lo acabo de decidir... tú te vienes conmigo.

- ¿¿¿Cómo??? .-exclamo Roy incrédulo- Pero para el carro.. como que me voy contigo, que me estas contando.

- Tan sencillo como lo oyes, recuerdo que Mei-chan me comento que su país la alquimia curativa estaba muy avanzada, no pienso quedarme aquí viendo como alguien que es amigo de Ed se pudre en vida. –Respondió Winry decidida.

- ¿Pero te oyes lo que dices? –Roy pensaba para si mismo que la cría había perdido la cabeza- Sabes que me quede ciego por el intercambio equivalente, ese tipo de cosas no se pueden arreglar con alquimia.

- ¿Y tu como lo sabes si ni quiera lo has probado? –pregunta ella, dando en el clavo del asunto-

- … - Roy se quedo sin palabras.

- Además no tienes nada que temer –siguió insistiendo Winry- nadie sabe a dónde estoy ni a donde voy.. yo necesito dejar este país… necesito un lugar nuevo donde empezar... estoy igual que tu Roy, no tengo nada que perder pero si mucho que ganar.

Roy se sorprendió de sobremanera, sabía que Winry era una cría muy centrada, pero ignoraba que fuera tan madura y con las ideas tan claras, odio su debilidad odio el hecho de verse en ese estado por su estupidez y necedad, le parecía increíble que una persona como él tuviera aun algo que aprender de una joven tan fuerte como ella.

- ¿Pero sabes el inconveniente que te puedo ocasionar? –trato de razonar Roy con ella- No soy un compañero de viaje habitual, recuerda que soy invidente y que no tengo dinero.

- Lo sé, si no lo supiera no te hubiera dicho de venir conmigo –Respondió ella segura de sí misma- por los boletos y demás no te preocupes, aunque no lo creas tengo dinero ahorrado, siempre cuando trabajo procuro ahorrar para este tipo de situaciones.

Hasta ahorraba! El no daba crédito a lo que oía, muchas veces Roy después de recibir la paga se iba de bebidas con los amigos, o lo gastaba con las mujeres… la chica no paraba de sorprenderlo, medito sobre lo que la joven le estaba proponiendo, en cierta forma ella tenía razón, el no podía quedarse allí, tenía una oportunidad de oro, no perdería nada si aprovechaba aquella oportunidad, mas aun sabiendo que las nuevas técnicas del país de Xing eran increíbles, después de un largo silencio, el se dirigió nuevamente a Winry.

- Lo siento.. sé que me dijiste que no querías un interrogatorio, ¿pero Y Ed? – El estaba muy preocupado por ello, temía que si se fuera con la chica, luego el alquimista de acero le mataría, el sabia que aunque Ed se hiciera el valiente y ocultara sus sentimientos el sentía algo por Winry y no deseaba ganarse un problema con una persona tan preciada para el cómo Ed.

Se hizo un silencio sepulcral, al rato Winry comenzó a hablar sus palabras eran casi audibles, y aunque el coronel no lo viera de sus ojos habían comenzado a brotar lagrimas, la chica apretó fuertemente una servilleta que tenía en la mano.

- Ed está en Leto muy ocupado.. pero… no quiero hablar de él.. nunca más… olvidemos ese tema… -dijo ella dando por zanjado el tema- ¿Qué me dices, vienes conmigo? Así de paso me haces compañía que viajar sola no es lo mismo que acompañada.

Roy sopeso todo lo que la chica le había dicho y después de meditarlo, le respondió.

- Vale tu ganas iré contigo…

- Perfecto, -respondió alegremente Winry-

- Lo único es que no podre pagarte todo esto. –Roy en un acto de camuflar su rastro no había tocado una cuenta donde normalmente le depositaban su sueldo, no era mucho dinero pero no quería que nadie le pudiera ubicar.

- Bueno si hay una forma de pagarme. –replico Winry sonriendo, aunque aun tenia las mejillas húmedas por las lagrimas-

- Pues como no sea con mi cuerpo no sé como pueda ser… no tengo nada. –dijo Roy poniendo su típica sonrisa tonta de playboy-

El periódico impacto nuevamente con la cabeza de Roy, la chica le atizo varias veces con el, y aunque él no lo viera la chica estaba más roja que un tomate.

- ¡¡¡¡Pervertido!!! Como me dices esas cosas, lo único que quiero a cambio es que nunca me preguntes nada de Ed, ni de mi partida.

- Ok ok... lo siento.. lo único que tengo es una duda. – pregunto Roy intrigado- claro si me la puedes contestar…

- ¿Duda?

- ¿Tu abuela sabe todo esto?

Winry bajo la mirada tristemente, lo que más le dolía era dejar a su abuela, no respondió nada pero Roy siguió hablando ante el mutismo de ella.

- Parece que no lo sabe, le recuerdo muy bien cuando fuimos a ver a los hermanos Elrich por primera vez, me habían enviado para reclutarlos para el ejercito, se dirigió a mi sin tener el más mínimo miedo, muchas personas cuando veían mi rango se amedrantaban y se paralizaban del miedo, se ve que es una mujer muy fuerte.

- Lo es… -Winry baja el rostro, había pensando mucho en Ed, pero no en su abuela, se sintio mal por ser otra vez tan egoísta.

- ¿Entonces ella sabe que te vas? –Roy estaba dando en la herida-

- …. No, no sabe nada… -respondió ella lacónicamente-

- No es justo para ella, no sé qué te ha pasado con Ed, pero tu abuela no tiene culpa de ello, por lo menos escríbele una carta comentándole que te encuentras bien y que te vas para que no se preocupe.

- Pero.. pero.. –Winry se sentía como una niña siendo regañada por una persona mayor-

- A donde fue toda esa seguridad de la señorita ¨puedocontodo¨. –exclamo Roy poniéndose las manos en la cintura y sacando pecho-

- Pero.. es que si mando una carta sabrán de donde la envió…

- Tsk. Tsk, como se nota que no me conoces –medio sonrió Roy- ante ti tienes a un estratega nato, tú no te preocupes, haz la carta y yo me encargare que llegue a su destino, sin que obtengan información de donde fue enviada.

Roy es uno de mis personajes preferidos, me encanta la fuerza que demuestra, aunque en este capítulo estaba en sus momentos más bajos.

Siento también lo largo del capítulo XD dentro de muy poco el otro :D dejar Reviews por favor, Gracias :D