Disclaimer: Los personajes de CardCaptor Sakura no me pertenecen, son obra y gracia del fantástico grupo Clamp. Yo solo soy una vaga que hace esto por diversión :3.

Summary: Al llegar a la preparatoria, Sakura Kinomoto se planteó tres objetivos: olvidar el pasado, mantenerse fuerte y enamorarse del chico correcto. Lástima que Shaoran Li decidió volver a aparecer en su vida.


Te quiero


Capitulo siete ~ ¡Te juro que no fue a propósito!


Sakura sintió que su respiración se aceleró un poco más cuando Li soltó un suave suspiro. Estaba mareada y las piernas le temblaban levemente. Un nuevo roce de su nariz con la suya y estuvo segura de que, en un par de minutos, estaría hiperventilando.

"Es miedo. Es miedo. Es miedo. No me pone nerviosa. ¡Sakura, ÉL NO TE PONE NERVIOSA!"

Shaoran vio como ella bajaba la cabeza y miraba hacia sus pies. Se sintió complacido, ella estaba bastante intimidada por su cercanía. Conseguiría que ella se disculpara: quizá no lo verían todos, quizá ella luego lo negaría, pero él sabría que había logrado vencerla de alguna manera.

"Ahora, el golpe final"

–Yo…solo quería arreglar las cosas contigo. De verdad, no estaba buscando fastidiarte…y…me hirió que reaccionaras de esta manera – ella seguía mirando al piso. Podía notar que temblaba levemente.

–Li…yo…yo no sabía… – murmuró apenada. ¡Se había comportado como un monstruo con el pobre de Li!

–¿Realmente soy un idiota, Kinomoto? – y después, las cosas pasaron demasiado rápido.

Ella levantó la cabeza bruscamente a la vez que él se inclinaba un poco más. Ambos se quedaron petrificados en sus lugares. Ninguno se movió un ápice por lo que parecieron horas.

El muchacho tragó en seco al sentirla más cerca de lo que esperaba. Él sabía que debía hacer algo; burlarse, retroceder, balbucear, ¡lo que fuera! Sin embargo, sentía cada uno de sus músculos agarrotados. Y el hecho de que Sakura Kinomoto lo estuviese hechizando con la mirada no ayudaba.

"Dem...demonios, ¿por qué tienen que ser verdes?"

La ojiverde dejó de respirar en el mismo instante en que notó que sí se movía apenas unos milímetros besaría a Shaoran Li.

"Oh no…"

Tenía que encontrar alguna salida. Ella no estaba preparada para ese tipo de situaciones. La cercanía, el calor, la entrecortada respiración de ese idiota no eran cosas que deseara sentir. Era una situación comprometedora. Y ella no lo soportaba.

"¡Escapa, Sakura!"

Sus nervios aumentaron al notar que no podía dejar de mirarlo. Que, por un segundo, deseo moverse y dejar las cosas ir al azar. Así que, desesperada, decidió correr.

Pero en reversa.

Shaoran abrió los ojos desmesuradamente tan solo un instante después. La falta de piso bajo sus pies le advirtió que algo iba mal. Muy mal. No tardó en sentir como su cuerpo se hundía en el agua.

–¡Sakura, no! – alcanzó a oír a lo lejos, pero su mente no alcanzó a reconocer la voz.

En cuanto salió de su estado de sorpresa, sintió que le faltaba el aire. La piscina no era profunda, pero ella era pequeña y su ropa estaba más pesada. Como pudo, se impulsó hacia arriba, logró sacar la cabeza a la superficie y se agarró fuertemente del borde de la piscina. Volver a respirar fue doloroso; además, no podía dejar de toser. Sintió como dos fuertes manos la halaban hacia arriba y cuando volvió a abrir los ojos notó que ya estaba fuera del agua.

–¡Oh, Dios! Sakura, Sakura, ¿estás bien? – esa voz desesperada pudo identificarla como la de Tomoyo, pero estaba demasiado ocupada expulsando el agua de sus pulmones como para responderle.

–Kinomoto–san, debes tranquilizarte – la voz de Hiragizawa le ayudó a intentar respirar. Se calmó un poco después de eso, pero aún se sentía bastante aturdida.

–Estoy… – su voz salió tan ronca que a penas la reconoció – estoy bien – logró decir jadeante. Los delgados brazos de su mejor amiga la abrazaron fuertemente mientras pegaba su mejilla a la suya.

–¡Me has dado un buen susto Sakura!

–Lo…lo siento… – la pelinegra negó con la cabeza, pero no dejó de abrazarla. Suspiró y miró hacia delante. Hiragizawa se veía aliviado y le sonreía. Algunos alumnos que se habían reunido a su alrededor la observaban con ojos curiosos. Y Shaoran Li le observaba fijamente.

Shaoran Li. El mismo Shaoran que la había intimidado con su cercanía minutos antes. El mismo que la había asustado tanto como para hacerla correr hacia la piscina. El mismo que, en ese instante, esbozaba una preciosa y burlona sonrisa torcida.

"¿Él…él se burla?"

Frunció el ceño y observó con incredulidad como el castaño estallaba en carcajadas. ¡¿Qué demonios era tan gracioso?

–Esto no es divertido, Shaoran – habló el chico de las gafas mirando a su mejor amigo con los ojos entrecerrados.

–Es que…es que… – el ambarino no dejaba de reír y ella seguía sintiéndose cada vez más molesta.

–Es de muy mal gusto reírse en este tipo de situaciones. Algo malo de podría haber pasado a Sakura, Li – le reprochó Tomoyo con el ceño fruncido y ojos amenazadores.

Él se calmó un poco, pero en cuanto la vio volvió a reír.

"¿Qué ra…?"

Y, de pronto, todo fue claro para ella. Toda la escenita que había montado minutos antes. Sus ojos dolidos, sus palabras que la hacían sentir tan mal, su cercanía y todo.

Una trampa.

"Fue todo una trampa…"

Sakura sintió como todo su cuerpo pasaba de sentirse frío a estar en llamas. Sus mejillas se enrojecieron de lo furiosa que se encontraba y se deshizo del abrazo de su mejor amiga/prima para pararse y empujar a su compañero.

Entonces sí que dejó de reírse.

–¡Maldito tramposo! ¡Lo planeaste todo! – le gritó descontrolada. Él la miró confundido.

–¿De qué rayos hablas? – la enfrentó.

–Esto – se señaló a sí misma –. Me hiciste caer a la piscina, ¡eres un idiota! – apretó los puños. Li se apresuró a negar con la cabeza.

–No, no – se excusó con una expresión que parecía sincera –. Yo no planee nada de esto, Kinomoto. No soy tan retorcido.

–¡JA! ¡Y yo te voy a creer! Admite que estabas demasiado enojado conmigo por lo de tu horrible nariz y planeaste tirarme a la piscina.

–¡Claro que no! – Él se acercó unos pasos hacia ella. –¡Te juro que no fue a propósito!

Sakura le gruñó en respuesta y paso a darle un fuerte pisotón que lo hizo soltar una exclamación.

–¡Eres de lo peor, Li! Y no te atrevas a negarlo, tampoco pienses que esto se va a quedar así. ¡No te quiero cerca de mí, baboso! – le gritó y luego jaló a la amatista para llevársela del lugar.

Los curiosos abrieron paso en el círculo que habían formado para dejar salir a la menuda Kinomoto que echaba fuego por la boca. El castaño siguió en su lugar intentando aliviar de alguna forma su dolor en el pie.

–Te pasaste, Shaoran – la voz llena de reproche de su mejor amigo lo hizo levantar la mirada.

–¿Yo?, ¿no viste cómo me piso? A este paso voy a terminar internado en un hospital por sus golpes – se defendió indignado.

–Sí, claro…como sí no hubieras estado acosándola. Claro, me parece un plan demasiado brillante para ser planeado por ti esto de hacer que ella misma se tire a la piscina, pero…sé que puedes ser de lo peor cuando estás enojado – esbozó una leve sonrisa. El otro muchacho frunció el ceño.

–Es en serio, Eriol. Yo-no-lo-hice-a-propósito – separó cada palabra dándole énfasis. El inglés rodó los ojos.

–Por su puesto – respondió comenzado a caminar.

El ambarino parpadeó un par de veces y bufó frustrado.

"¿Por qué rayos nadie me cree?"

Le entraron ganas de gritar, pero se limitó a suspirar y comenzar a cojear mientras seguía a Eriol. Antes de salir de la alberca, echó una última mirada atrás. Los recuerdos pasaron velozmente por su cabeza y no pudo evitar sonreír.

"A propósito o no, fue g-e-n-i-a-l"


Tomoyo miró de manera nerviosa a su mejor amiga. Llevaba así ya varios minutos.

–Sakura… – ya era la tercera vez que la llamaba, pero, igual que las anteriores veces, no hubo respuesta.

Luego de lo sucedido con Li, una descontrolada Sakura la había llevado hasta los vestidores del gimnasio. La había visto sacar un buzo de repuesto que siempre tenía ahí, ponérselo mientras vociferaba blasfemias contra su agresor y luego sentarse y quedarse mirando a la nada. Tal como estaba ahora.

"Li la ha vuelto loca"

Suspiró y se sentó a un lado de la castaña a esperar. Recordaba vagamente que cuando eran niñas y Touya la hacía enojar demasiado, ella se quedaba así hasta que se le ocurría alguna forma de vengarse. Casi siempre absurdas formas de vengarse, pero algo se le ocurría.

La pelinegra repasó los hechos con lentitud para poder ser de ayuda en el momento adecuado. Cuando había pasado por la piscina a penas y había notado al par de enamorados parados cerca de esta; pero el peculiar color de cabello de la chica le llamó mucho la atención. Así fue como notó que Sakura y Li eran los "enamorados". Casi se desmaya al ver a su mejor amiga tan…cerca del que, supuestamente, era el mayor idiota de la historia.

No entendía por qué Sakura culpaba a Li de haberla tirado al agua. Ella no había visto en ningún momento a él empujarla u obligarla a saltar. Ellos solo habían estado en una posición demasiado comprometedora para dos personas que no se soportan.

"No será… ¿no será que le sigue gustando después de tanto tiempo?"

El solo pensamiento le causó pesar. Shaoran Li ya había hecho sufrir mucho a la pobre castaña una vez, hace muchos años, y pensar que la situación pudiera volverse a repetir la aterraba. Había sido muy difícil que Sakura volviera a confiar en sí misma. Y, aún en esos momentos, ella sabía que le costaba un poco.

"No puedo dejar que pase de nuevo, debo…"

–¡Argh! – el grito la sobresaltó más de lo esperado.

–¡Por Dios, Sakura!, ¿qué pasa? – preguntó asustada y curiosa a la vez al ver a la ojiverde parada.

–No sé me ocurre nada, nada…tengo que hacerlo pagar – gruñó frustrada. La amatista serenó su rostro.

–Tranquila, tranquila. Escucha, ya has visto lo que ha pasado. No sé sí sea una buena idea seguir jugando con… – la otra chica le puso una mano en frente para callarla.

–No lo intentes, Tomoyo. Ese tonto de Li obtuvo su venganza manipulándome, pero no dejaré que suceda otra vez – la determinación en sus palabras la alarmó.

–¿Qué vas a hacer, Sakura? – susurró. La aludida le quitó la mano de en frente y soltó un suspiro cargado de enojo.

–Aún no lo sé, pero Li está jugando con fuego y muy pronto se va a quemar – la pelinegra mordió levemente su labio mientras veía a su amiga salir del lugar.

Eso era justamente lo que se temía. Aquella frase de Sakura solo podía significar algo: más acercamientos con Li. Sin darse cuenta, ella le estaba abriendo nuevamente un lugar al chico en su vida. Y no podía evitar pensar que lo que estaba pasando entre los castaños podría convertirse pronto en otra cosa.

"Tienes que proteger a Sakura"

Sabía que debía actuar rápido. El sonido de su celular que anunciaba que no tenía más carga la distrajo; metió la mano en su bolsillo para buscarlo, pero en el camino se encontró con unos papeles pequeños que no reconocía. Los sacó para observarlos.

"Vales gratis para la nueva heladería. Uhm, se vencen hoy…"

Y, de pronto, una brillante idea cruzó por su mente. Apretó los vales en su mano y se paró.

–¡Tomo–chan! – escuchó el llamado de su mejor amiga.

–¡Voy! – corrió para darle el alcance.

Ese mismo día pondría las cartas sobre la mesa con Li. Tenían muchas cosas que aclarar.


–¿En serio me los das, Tomoyo? Pero…pero…no me voy a sentir cómoda yendo yo sola y utilizándolos cuando son tuyos. ¿De verdad no puedes venir? – la pelinegra le sonrió con dulzura a su amiga mientras negaba suavemente con la cabeza.

–Hoy tengo algunas cosas que hacer, Sakura–chan. Por favor, ve; sería una lástima que se desperdiciaran… – vio a su amiga hacer una mueca.

–No me gustaría ir sola – confesó con expresión pensativa. De repente, una sonrisa iluminó su rostro –. ¡Ya sé! Le pediré a alguna de las chicas que venga con… – Tomoyo se apresuró a tomarla del brazo para impedir que fuera a buscar a alguien.

–Las chicas dijeron que hoy se quedaban en la biblioteca, ¿no lo recuerdas? Chiharu y Rika le van a enseñar matemáticas a Naoko – el rostro de la castaña se descompuso al instante. Bajó el rostro en señal de derrota.

–Hoe…supongo que podría ir sola, pero los helados siempre saben mejor en compañía de alguien. Además, me voy a aburrir… – dijo haciendo un puchero. Varios de sus compañeros ya habían abandonado el aula, pues era hora de salida, pero una conocida figura apareció de repente. Tomoyo sonrió para sus adentros, todo salía de acuerdo a su plan.

–Bueno, quizá Hiragizawa–san podría ir contigo – sugirió señalando al muchacho que las miró curioso.

–¿Qué! – las mejillas de Sakura se colorearon de un adorable carmín –, ¡no! – movió sus manos de manera exagerada. El inglés se acercó a ellas con una sonrisa.

–¿A dónde quieres que acompañe a Kinomoto–san, Daidouji–san? – se paró observando con diversión a la ojiverde que balbuceaba.

–N-no es nada…

–Lo que pasa es que le di a Sakura–chan unos vales para una heladería muy buena cerca de aquí, pero no puedo ir con ella hoy; así que estaba pensando que quizá podrías acompañarla. No quiere ir sola – le explicó rápidamente. El pelinegro la miró con cierta suspicacia, pero no hubo cambio en su expresión. Luego de eso, se volteó a ver a la pobre castaña con una sonrisa bailándole en los labios.

–Entonces no se diga más, iré contigo. A mí me gusta mucho el helado, Kinomoto–san; espero que no te moleste que sea yo tu compañero hoy – la chica se apresuró a negar frenéticamente con la cabeza mientras bajaba la vista.

–No hay problema. Nos veremos mañana, Tomo–chan – se despidió caminando hacia la salida. La chica le dijo adiós con la mano a la vez que sonreía.

–Daidouji–san, ¿te molestaría despedirme de Shaoran si aparece por aquí antes de que te vayas? Se suponía que nos iríamos juntos, como siempre, pero ya que acompañaré a Kinomoto–san… – la amatista sintió como él miraba insistentemente su rostro y sonrió levemente.

–Claro, Hiragizawa–san. Cuida de Sakura, por favor; nos vemos – dicho eso, se dedicó a meter sus cosas a su maletín. El chico le dio una última mirada para luego marcharse tras su mejor amiga.

Tomoyo lo observó hasta que desapareció por la puerta.

"Hiragizawa es muy astuto, pero no es el único con la habilidad de urdir planes para conseguir ciertas cosas"

Suspiró y desvió sus ojos hacia la ventana. Un ruido proveniente de la entrada del salón la despertó. Era Shaoran Li que lucía enfadadísimo y parecía buscar a alguien por todo el lugar. Le sorprendió su aspecto desaliñado.

–Hiragizawa–san ya se ha marchado – dijo captando la atención del muchacho –. Me pidió que lo despidiera de ti – el chico pasó de estar extrañado a echar fuego por los ojos. Tomoyo se preguntó que le habría hecho el ojiazul para ponerlo así.

Shaoran se dirigió hasta su sitio y comenzó a guardar sus cosas de manera apresurada.

–Muchas gracias por avisarme – dijo cuando terminó, después se dio la vuelta y se encaminó a la salida.

–En realidad – la pelinegra se interpuso en su camino –, te estaba esperando, Li–san – el ambarino frunció el ceño en señal de confusión.

–¿A mí?, ¿por qué? – la chica le dirigió una dura mirada.

–Quiero hablar contigo sobre algo importante – él alzó una ceja.

"¿De qué demonios puede querer hablar Tomoyo Daidouji conmigo?"

Ella quiso golpearlo al ver la expresión escéptica que mantenía. ¡Obviamente no se había dado cuenta de nada! Ni modo, se dijo, tendría que ser más clara.

–Quiero hablar sobre Sakura contigo. Sobre lo que pasa y lo que pasó, Li. Supongo que sabes a lo que me refiero – el heredero de los Li se congeló en su sitio.

"¿Q-qué…?"


Sakura miró extasiada su copa de helado: se veía realmente delicioso. Sin querer esperar más, tomó su cucharita y se lanzó al ataque. Llevaba apenas tres bocados cuando una suave risa masculina la distrajo.

–Nunca creí encontrar a alguien a quién le gustara más el helado de chocolate que a Shaoran – la muchacha enrojeció. ¡Había olvidado que no estaba con una de sus amigas sino con Hiragizawa! Soltó una risita nerviosa y desvió la mirada.

–Sí, el helado de chocolate me encanta. No pensé tener algo en común con… – justo entonces se detuvo y frunció el ceño. ¿Por qué tenían que hablar justo en ese instante del tonto?

Eriol la miró atentamente y trató de disimular su sonrisa.

–Yo tampoco pensé que ustedes tuvieran algo en común, con eso de que siempre están peleando – dicho eso comenzó a comer su helado. Sakura se limitó a dar un leve asentimiento.

–Hiragizawa–kun, preferiría no hablar de…

–Lo siento – él le dedicó una sonrisa apenada –, no debería haberlo mencionado sabiendo que te llevas tan mal con él. Sé que mi amigo es un idiota, debes perdonarlo por eso – ella soltó un suspiro mientras cogía un poco más de helado.

–No te preocupes, no tiene importancia – le devolvió la sonrisa.

–Aunque sigo sin entender qué provocó esta situación entre ustedes. Algo me hace sentir que se conocían de antes, ¿no? – Eriol no la miró directamente a los ojos, pero aún así supo que la castaña se había puesto tensa con su pregunta.

–Sí, fuimos a la primaria juntos – el pelinegro frunció un poco el entrecejo. Eso era algo que no se había esperado.

–Así que de ahí viene la enemistad… – tanteó el terreno de la manera más cuidadosa que pudo. No quería presionar a la chica, ya que ella era la única que podía darle información sobre todo ese embrollo. Además, realmente le agradaba Kinomoto.

–No, no – se apresuró a negar mientras veía su copa de helado como si fuera la cosa más interesante del mundo. Por un segundo, el inglés creyó ver como un ligero sonrojo cubría sus mejillas –. Las cosas eran…diferentes en ese entonces.

–¿Se llevaban bien? – no pudo evitar sonreír ante eso. ¿Shaoran y Sakura llevándose bien? Sería interesante de ver.

–Uhm… éramos solo unos niños – dijo con la mirada perdida y él no supo interpretar su expresión –. De cualquier manera, todo lo de la primaria está olvidado – el pelinegro levantó una ceja, pero no hizo más preguntas y eso alivio a la pobre muchacha.

"Así que tienen historia…"

Eriol tomó una cucharadita de helado y se limitó a observar a la chica que se veía visiblemente más relajada. Obviamente, algo había pasado años antes entre ellos. Podía sentirlo. Quiso preguntar algo más, pero se dijo que ya había sido suficiente…

"Por el momento"


Shaoran se sentía…incómodo. Sí, esa era la palabra. No tenía idea de cómo había acabado caminando con Tomoyo Daidouji por las calles de Tomoeda. Desde que ella le dijo que tenían que hablar, recordaba vagamente pocas cosas, pero sí de algo estaba seguro era de que de esa conversación no iba a salir bien librado.

Continuaron caminando por un rato más. Los árboles se erguían a su alrededor y podía verse como el cielo iba tornándose en tonos naranjas. El gran puente apareció frente a ellos como una señal de que pronto tendrían que separar sus caminos, quizá eso fue lo que impulso a la pelinegra a pararse en medio de este. O eso pensó Shaoran.

La miró expectante y algo impaciente: quería terminar rápido con todo, pero ella no dijo ni una sola palabra. Hastiado de la situación, decidió tomar las riendas del asunto.

–Daidouji, mira, no tengo intenciones de…

–Quiero que te alejes de Sakura – la voz de ella salió cortante y lo sorprendió. No pudo evitar abrir los ojos más de lo normal.

–¿Disculpa? – ella miró hacia el lago y suspiró.

–Dije que quiero que te alejes de Sakura – entonces, él frunció el ceño.

–No tengo especial interés en estar cerca de Kinomoto, pero no voy a "alejarme" solo porque tu lo pidas – replicó comenzando a enojarse sin entender la razón. Los ojos de la chica se volvieron más amenazantes.

–Ustedes se llevan mal. Después de lo que pasó hoy, no queda ninguna duda. ¿No crees que sería mejor que se ahorren disgustos? – el muchacho se cruzó de brazos.

–No puedo hacer nada si tu amiga siempre se la pasa actuando contra mí sin razón.

–Ignórala – sugirió al instante. Él soltó una risa sarcástica.

–¿Ignorarla?, ¿la has visto? No me quedaré de brazos cruzados mientras ella va por la vida molestándome.

–El estar cerca el uno del otro, ya sea peleándose o no, no es bueno para ustedes – dijo ella apretando los labios. Él resopló: ¿de qué iba todo eso?

–Escucha, Daidouji, yo…

–Además, deberías tener algún tipo de consideración por cómo la trataste cuando ella se te declaró, Li – soltó de repente y él no pudo evitar ponerse pálido.

"Respira"

–¿De qué hablas? – soltó en un hilo de voz. No entendía por qué le asustaba todo eso.

–Sabes bien de lo que hablo – respondió con el rostro inexpresivo –. La rechazaste de una manera terrible, Li; no creo que llegues a imaginarte del daño que le hiciste – lo vio abrir la boca y se apresuró a callarlo –. Lo sé, lo sé… solo eras una niño – sonrió irónicamente –, pero eso no borra lo que hiciste.

Shaoran bajó la vista y jadeó. De pronto, se encontró sin saber qué hacer. ¿Debía admitir su error frente a Daidouji?, ¿ser condescendiente con ella y alejarse de esa boba de Kinomoto que siempre lo estaba irritando?

"No"

Y, sin entender por qué, se encontró desviando la mirada y retrocediendo un par de pasos.

–No recuerdo nada de eso – la morena frunció el ceño.

–¿Estás bromeando? – caminó hacia él.

–Ya te dije, no recuerdo eso – la enfrentó. Ella hizo una mueca de incredulidad y vio como sus puños se apretaban.

–Eres imposible, Li. No puedo creer que seas tan cobarde – dijo entre dientes y con la voz temblorosa. Él se limitó a observarla confundido –. Escúchame bien, no me importa si lo niegas o lo que sea, pero será mejor que no te acerques más a Sakura. No estoy dispuesta a verla pasar malos ratos por alguien como tú. Y, definitivamente, no me arriesgaré a que caiga otra vez por ti, ¿me has entendido? – él no se movió. El rostro de Tomoyo se endureció aún más al no recibir respuesta –. Sí vuelves a meterte con ella te las verás conmigo y debes saber que no te gustará saber qué es lo que puedo hacer. Estás advertido – dicho eso, pasó por un lado y se marchó.

El castaño se quedó mirando a la nada en medio del puente. Claramente había tocado una fibra sensible para Daidouji, ella no era así. Bajó la mirada y apretó fuertemente los puños.

"¿Por qué dije eso?"

Se revolvió el cabello y bufó fuertemente. Realmente, no tenía idea de qué hacer de allí en adelante.


Sakura suspiró antes de entrar al salón. No tenía ganas de enfrentarse a nadie o nada ese día, tan solo rogaba porque todo fuera tranquilo. Al ingresar, muchos la saludaron alegremente y ella les correspondió con una sonrisa. Podía ver a Tomoyo sentada tranquilamente, Hiragizawa parecía leer algo y Li miraba fijamente por la ventana. Frunció el ceño al detenerse en este último: era la persona a la que menos quería ver.

"Ojalá no me arruine el día"

Caminó hasta su asiento con paso firme. No tenía idea de qué quería demostrar, pero igual lo hizo.

–Buenos días Tomo–chan, Hiragizawa–kun – les dijo. Ellos le sonrieron en respuesta. Al girarse a dejar su maletín su mirada chocó con una ambarina. Ella frunció el ceño y él mantuvo su expresión neutral –. Buenos días – lo saludó a su pesar. La educación ante todo.

El ambarino se limitó a mirarla un poco más y eso hizo que la chica se desesperara. ¿Por qué tenía que mirarla?, ¿estaría riéndose internamente porque todavía no se vengaba? Estaba a punto de preguntarle qué rayos quería cuando él volvió la mirada la ventana.

"¿Eh?"

No pudo evitar sentirse confundida y algo ofendida también. ¡Él ni si quiera había respondido el saludo!

"Grosero"

Entrecerró los ojos y volvió la vista al frente. Se encontró con la amable mirada de su mejor amiga que la tranquilizó rápidamente y la hizo olvidar todo lo referente al castaño detrás de ella.

Tomoyo dirigió una mirada fugaz al chico de los cabellos color chocolate. Bajó rápidamente los ojos algo avergonzada. Ella sentía que su comportamiento del día anterior había sido totalmente reprochable.

"Pero él tiene culpa en parte"

Suspiró al saber que no había manera de justificarse, que debería haber controlado su carácter.

"Sobre todo porque yo no soy así"

Mordió levemente su labio inferior pensando en lo que debería hacer. Cuando se trataba de Sakura, ella siempre daba todo por defenderla. Sin embargo, la manera en que había discutido con Li escapaba a toda explicación.

"Él negó lo que le hizo, ¿por qué debería sentir remordimientos?"

Una punzada le atravesó el pecho cuando notó que no le correspondía a ella hablar de esas cosas con él. Shaoran Li no le debía ningún tipo de explicaciones tan solo por ser la mejor amiga de Sakura, así que tendría que ver la forma de redimirse por sus acciones. Justo en ese instante, el profesor entró al salón y la delegada llamó la atención a la clase para que lo saludaran. Tendría que dejar sus pensamientos para después.


El timbre del descanso acababa de sonar. Shaoran se quedó en su asiento sin saber qué hacer. ¿Se levantaba o esperaba a que Eriol llegara a fastidiarlo como siempre? Se decidió por lo segundo y se quedó mirando al suelo. La mañana había transcurrido de manera lenta y aburrida. Tal como debería ser siempre. Una pequeña sonrisa se le escapó de los labios.

"Quizá me había acostumbrado un poco a las peleas"

Inmediatamente la borró. Había escuchado a Daidouji el día anterior y, después de meditarlo un poco, supo que tenía razón. ¿Qué ganaba fastidiando a Kinomoto? Solo disgustos. Ella ni si quiera le agradaba.

"Porque ella no te agrada, ¿verdad?"

Hizo una mueca. ¿Qué clase de preguntas de su subconsciente eran esas? ¡Por supuesto que no le agradaba! Le desagradaba lo suficiente como para no sentirse raro sin si quiera saludarla y…

–¿Eh? – de la nada, un borrador había caído en su cabeza y luego rebotado hasta quedar entre sus manos. Parpadeó confundido.

"¿De quién…?"

–Oh no – el lamento le hizo levantar la vista. Allí, frente a él, estaba Sakura Kinomoto con una mueca de culpabilidad mientras lo observaba con esos ojos tan grandes que tenía –, yo…yo… – él frunció un poco el ceño.

–¿Es tuyo? – preguntó aún cuando ya sabía la respuesta. La vio desviar la mirada.

–Sí – respondió bajito –. Emh, yo… ¡no lo hice a propósito! – él arqueó una ceja.

–¿Por qué deberías hacerlo a propósito? – ella abrió la boca, luego la cerró al instante y frunció el ceño.

–Quizá podría hacer sido una venganza por lo de ayer, ¿no? – le entraron unas ganas terribles de reírse. ¿Eso una venganza? Estuvo a punto de decirle que esperaba un poco más de ella, pero el recuerdo de su conversación el día anterior con cierta pelinegra lo calló. Se paró y caminó hasta el asiento de la chica.

–Lo siento – susurró mientras dejaba el borrador encima del pupitre. Después, continuó hasta salir del salón.

Sakura contrajo su rostro en una mueca de incomprensión. ¿Por qué se disculpaba? Cerca de ella, su mejor amiga observaba también el lugar por el cual había salido el ambarino. Apretó un poco los labios al tomar una decisión acerca de lo que debía hacer.

"Las cosas están mejor así"

Una mirada insistente la sacó de sus cavilaciones. Al ver quién era, apartó la vista; no estaba de humor para soportar al inglés. Eriol Hiragizawa arrugó casi imperceptiblemente la frente.

"Algo no anda bien"

No tardó mucho en pararse para ir a hacer sus propias averiguaciones. Cuando encontró a Shaoran, este ignoró sus preguntas y se limitó a decirle que estaba paranoico. Él decidió dejarlo pasar, pero, después de ver cómo se había tensado el castaño al preguntarle si tenía algo que ver con Kinomoto y Daidouji, tuvo la certeza de que algo raro había pasado.

"Y no voy a descansar hasta saber de qué va todo esto"

Continuará.


"El tiempo es un juego donde puedes acudir a tus recuerdos y moldearlos a tu manera. El tiempo es un amigo en el presente, que dependerá de tus hechos de hoy, que en el futuro aún siga siendo un amigo".


Respuestas a los rewiews anónimos.

- Didi: Oh, ¡muchas gracias por ese comentario tuyo! Tienes razón, las hermanas de Shao son algo así como Eriol...pero en versión 2.0 xD! Quizá hasta lleguen a ser más terribles, ¿no? Uhm, bueno, Sakura sí sabe nadar...pero eso no quitó lo humillante, ¿no? Pobrecilla. Ahahaha, cierto, Tomoyo es súper observadora ~ ¡qué bueno que estaba ahí para salvar a su amiga! Creo que Shaoran la hubiera dejado ahogarse... Je xD! Bueno, ojalá haya logrado satisfacer tus expectativas este capi ;D! Cuídate mucho.

- Reiko Li: Deja mis excusas en paz, son perfectamente coherentes y ciertas! ¿Ro...roñoso? Me gustaría preguntarte qué significa eso, pero me da miedo. En feen, que bueno que te haya gustado el capi, Sumi-chan! Pero deja de insultarme D: ~ ya viste que no me tardé tanto esta vez =P. En feen, ¿qué me dices? Creo que esta vez te he embaucado yo a ti xD! Saludos, vagoneta.

- aniha hiuga: ¡Gracias por el rewiew! Ajá, así que mi seguridad está condicionada a este fanfic ._.U! Rayos, eso no me lo esperaba xD! Supongo que tendré que buscar seguridad especial de ahora en adelante. Mish, seh, ese par de...tercos, siempre pasandose la pelota de "me vengo - te vengas", pero ya pronto se acabará el juego (aunque no tanto las peleas xD). Muchas gracias por tus buenos deseos, Aniha-san :)! Espero que te haya gustado el capitulo y ojalá tu también estés bien! Cuídate.

- Kitome Himura: Holitas. Ups, lo sé ~ soy muy tardona y pido perdón por eso, pero a que esta vez no me tarde tanto, ¿eh? Sobre lo de la actualización de Mi Pequeño Monstruo, estoy trabajando en ello (pronto podrán insultar a la secretaria más a gusto), pero no tengo fecha de actualización aún D:! De cualquier manera, aprecio tu interés y paciencia ^^! Muchas gracias por el lindo comentario, cuídate :D!

- AshLi-Hime21: ¡Sorpresa! ¿Deseo cumplido xD? Digo, sé que no fue a la velocidad de la luz, pero algo es algo xD...! Muchas gracias por tu comentario. ¡Yeeey! Yo también amo el amor basado en peleas, es súper genialoso (y más divertido). Jaja, créeme...a este par le va a costar estar junto, pero prometo que será entretenido verlos :)! En feen, muchos saludos. Cuídate.


Notas de la zombie Emi-chan ~

Hello people. Wazzap? Oh Dios, lamento las expresiones ~ estuve viendo hace un rato Scary Movie xD!

En feen, ¡sí! Publiqué antes de que se cumplieran dos semanas. Normalmente me demoro más, pero esto es en recompensa por ser tan demorona xD! Sí las cosas me salen bien, tendrán otra vez actualización antes de lo que se esperan.

Bueno, ¡muchas gracias por todos sus rewiews! Siempre es lindo saber que me están apoyando y me divierto mucho leyéndolas. A veces, me hacen notar cosas que yo me olvido y me dan ideas para algunas escenas xD, así que gracias por todo eso. No pensaba llegar a tanto =O! Y también gracias por todas las alertas, favoritos y a todos mis lectores fantasma :D (aunque supongo que todas son chicas xD!).

Hablando del capi ~ Uh... Debo decir que no fue nada cómodo escribir esas dos últimas escenas, no me hace gracia verlos separados, pero era necesario. ¿La reacción de Tomoyo las sorprendió? Para mí era cosa de tiempo. Vamos, regresa este chico que hizo sufrir a tu mejor amiga y sospechas que las cosas se ponen peligrosas y, además, él niega todo lo que hizo... ¡yo lo hubiera golpeado! Pero Tomoyo solo lo amenazó, no sé si fue mejor xD!

Eriol está cada vez más cerca de saber qué es lo que se perdió unos años atrás, así que tengan la seguridad de que no se quedara tranquilo. Para nada. Y supongo que ya saben lo que eso significa: confesiones de Shaoran. Muahahahaha. ¿Les pareció bien dónde lo dejé? Esto es como la segunda parte del capi anterior y era originalmente más largo, pero se extendió muchísimo por mis ideas locas y tuve que cortarlo...otra vez. Pero bueh!

Ya me voy despidiendo. Espero que les agrade, chicas ~ les mando muchos saludines a todas. Espero estarlas leyendo pronto y procuraré traerles pronto el siguiente capi, ya le falta poquísimo para estar listo ;D! Ahora me voy a seguir con los estudios, me estoy volviendo loca... Ya, ya ~ ¡un abrazo a todas!