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Malas Noticias Muy Malas Noticias
«Parte 1»
Ambos personajes se encontraban viéndose fijamente, Hinata deseaba saber pronto la noticia, pero Naruto le encantaba dejar todo en el misterio cosa que Hinata ya se había temido desde que esa bestia legendaria provoco el temblor.
— ¿Cómo explicártelo?—dijo el rubio poniendo su dedo en los labios.
— Sin dramas ni rodeos…—contestó Hinata ya harta y muy cansada por cierto—sólo dilo para que pueda ir a dormir.
— Está bien—masculló ya más serio y molesto por el poco interés de la Hyuuga—. ¿Tienes algo para comer?—preguntó inocentemente.
— ¿Qué…? ¡¿Qué?!—perdió la fuerza de sus piernas cayendo de rodillas por tan estúpida respuesta.
Naruto sonrió y dijo—: Es qué saliste tan rápido que no…
— ¡Hey…!—trató de respirar para calmarse―déjame ver si entendí—murmuraba enojada cerró los enrojecidos ojos y apretó sus puños—hiciste un terremoto para mover mi escuela…
— Sí— Naruto asintió orgulloso.
— Para hacerme venir hasta aquí…
— Sí—afirmó de nuevo moviendo su cabeza.
— Para decirme si tengo algo para… ¡¿…Comer?!—terminó gritando realmente alterada.
Él río nervioso rascando su nuca.
—…Sí lo dices así…
Hinata trago saliva y se dijo: «cuenta hasta diez Hinata…uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, n-nueve, d-diez…», cerró sus ojos para respirar lentamente y calmar la ira que tenía en esos momentos, bajo la cabeza—voy a dormir—dijo desanimada para dejarse caer en su cama—. ¿Acaso esa era la "importante noticia" que tenía que saber?—peguntó para hundir su rostro en las sabanas de la cama para cerrar lentamente los ojos.
— No te lo diré si no me das de comer—amenazó con un toque de alegría y malicia.
— Eres un provechado—susurró fatigada.
— Me apetecen unos huevos revueltos—informó muy melosamente, convencido de que la pelinegra accedería.
— ¿Y?…—preguntó sin importancia para poder relajarse un poco más en la cómoda y suave cama, parecía que por fin podría conciliar el sueño hasta que escucho algo que la altero.
— ¡Llegamos hermana!—oyó gritar a Hanabi.
— Déjame en paz Hanabi—suspiró para tomar la almohada y ponerla sobre su cabeza con la pura intensión de no escuchar nada de nada.
— Oye…no quisiera alarmarte, pero es que tu no estabas escondiendo a esa cachorrita tuya, ¿qué pasaría si tu hermana la ve?—le pregunto Naruto con descaro para que sus ojos perlados se abrieran como platos y se levantara con un gran salto.
— ¡Es verdad!—después de decir esto a Rin y abrió el closet donde la metió de un lanzamiento cerrando la puerta nuevamente—Uh—un suspiro de alivio salió de sus labios para después bajar rápidamente al piso debajo de donde provenía la voz de Hanabi, pero una gran sorpresa había caído sobre sus espaldas haciéndola parar en seco en frente de la puerta de entrada. «Un minuto…si salí temprano a causa del temblor que solo se origino en mi escuela, y la escuela de Hanabi está a menos de 3 calles de casa, ¿Cómo es que puede está aquí?…a no ser que», — ¡maldito!—exclamó enojada al darse cuenta de la trampa, subió las escaleras como el verdadero demonio, para encontrar a Naruto riendo como nunca.
— ¿Ya esta lista la comida?—preguntó sonriendo burlonamente de oreja a oreja.
— No fue gracioso—dijo enojada poniendo seguro a la puerta del cuarto y para sacar a Rin del closet, volviendo a acostarse cómodamente entre las suaves sábanas; aunque estaban más rasposas que la paja, pero no pudo conciliar el sueño ya que Rin comenzaba a ladrar.
— ¡¿Lo ves desconsiderada?! ¡Hasta ella tiene hambre!—gritó viendo a Rin. —Y…yo también—agregó aun molesto.
— S-sólo trece minutos, ¿podrías dejarme dormir hasta ¡después de trece minutos!?—preguntó completamente irritada y llena de fatiga.
Cuando terminó su petición Rin tanto como Naruto callaron; ella se acostó nuevamente para poder dormir cosa que no le costó mucho trabajo, sin embrago había algo extraño en el sueño que experimentaba, todo era color negro. Y no podía ver nada, pero estaba parada, sentía un gran frío en su cara y piernas.
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— Hinata—le susurro una voz masculina que desconocía por completo pero por algún motivo se le hacía bastante familiar.
— ¿Quién eres?—preguntó al caminar por aquel oscuro camino sin rumbo fijo.
— Te lo pido…ten cuidado—seguía susurrando aquella persona.
— ¿De qué habla?—. Ella estaba comenzando a desesperarse, no sabía quién era aquel que la llamaba ni mucho menos de quien tenía que tener cuidado—. ¿Habla de Naruto?—susurró temiendo una respuesta afirmativa.
— No…—dijo secamente, para después una luz cegara los ojos plateados— De aquel que está…atrás de él.
— ¿De qué me habla?—preguntó nuevamente tapándose los ojos por la luz para dejar una vista que no le agradó a la espectadora.
— ¿…De quién?—susurró con temor al pensar lo que pasaba en esos momentos, una ciudad destruida a los pies de una bestia en forma de un zorro de nueve colas; a su alrededor explotaban aviones de guerra y algunos tanques también—…no puedo creerlo— su voz no podía ser más baja que el sonido del fuego acabando con todo, en realidad esas personas estaban muriendo por heridas graves y otras estaba muriendo por el miedo.
— Eso provocará él si el espejo se rompe—dijo la voz detrás de ella, una que curiosamente le parecía dolida y fría.
— ¿A qué te refieres?… ¿El espejo? Si no es Naruto por el que me debo preocupar…—titubeó dudosa, muy dudosa—. ¿Entonces, de quién?… ¿Quién eres tú?—volteó a verlo… y saber quién era el que le advertía sobre horribles acontecimientos provocados por aquel alegre y desafortunado rubio.
Pero antes de que eso sucediera unos ladridos resonaban en su oído despertándola al instante.
— Rin—la pelinegra chilló para quitarla de su cara y poder levantarse, dándose cuenta de que había anochecido.
— ¿Ya descansaste bien?—preguntó para dejarse ver en el reflejo del espejo con claridad.
— Si supongo—susurró para bajar la mirada ya que aún estaban asustada por el sueño «…se veía tan real» pensó para después ver a Naruto el cual tenía una expresión de niño inocente «…eso me recuerda» endureció su mirada—…Naruto.
— Dime—habló de la forma más normal que pudo, aunque en su interior estaba confundido por el rostro que mostraba la pelinegra.
— Hablando enserio… ¿qué era eso de lo que tenias que prevenirme?—preguntó temiéndose que tuviera algo que ver con su sueño.
— Ya te dije que te lo diría hasta que me dieras de comer lo cual no has hecho—regaño para cruzar los brazos volteando la mirada a un lado opuesto de ella cerrando los ojos.
Eso destruyo todo ambiente de seriedad del lugar.
— Que aprovechado saliste—gruñó para verlo con una expresión enojada—está bien, pero antes…una pregunta.
— Y ¿ahora qué?—masculló con expresión molesta al verla sin dejar la posición de los brazos.
— Sí estas atrapado en el espejo… ¿cómo se supone que te daré la comida?—quiso saber, después de todo, no lo preguntaría después de hacer los alimentos y que al último éstos se enfriaran por algún detalle.
— Por ser de la familia Hyuuga, tú tienes los mismos poderes sagrados que los demás sacerdotes de tu familia…es decir de tus antepasados—decía con normalidad e inmadurez.
— ¿Cómo Shinji?—acertó curiosa, entrecerró sus ojos.
De la nada, el rostro de Naruto cambio drásticamente de inmadurez a una combinación peligrosa de rabia, ira, seriedad y ¿Melancolía? ¿Tristeza? Hinata creyó que no fue buena idea mencionar a Shinji.
— Lo siento—dijo avergonzada—. ¿Te molesto verdad?
— No qué va—dijo secamente escondiendo esa ironía, como si estuviera conteniendo una rabia enorme… Hinata trago saliva—…Mejor apresúrate y trae mi comida o no te diré…además…esa noticia puede que involucre a tu familia—dijo serio—…pero aún así no puedes decirles nada…no por ahora.
— Sí—susurró ella—Rin escúchame—dijo agachándose para acariciar el pelaje de Kiwy la cual estaba a un lado de ella—, tal vez mi familia ya haya regresado mientras dormía, así que es mejor que te quedes aun y no hagas ruido ¿de acuerdo?—Rin sólo dio un pequeño ladrido lo cual le dio a Hinata un poco de confianza—, en un momento regreso—anunció para salir del cuarto y bajar las escaleras con cautela ya que no sabía si su familia ya había regresado ya que Hiashi y Hanabi tenían una extraña regla con la comida "No comer si no es hora de la comida" Así que debía ser cautelosa con sus movimientos, al menos lo fue hasta que encontró una nota en la mesa de la cocina junto con dinero.
"Hinata, si estás leyendo esto significa que no nos has encontrado ni a papá ni a mí, la razón es que fuimos al cine.
Cómo hoy le dieron su cheque a nuestro padre en su empleo decidimos ir a pasar el rato, fuimos a tu cuarto para decírtelo pero como estaba cerrado con llave supusimos que estabas durmiendo ya que te estás esforzando mucho, esperamos no te molestes te llevaremos la próxima vez dentro de 3 meses ya sabes que tan "seguido" salimos a cines, ferias y cosas así…dice mi padre que puedes comer lo que quieras o pedir pizza a domicilio ahí te dejamos dinero ¡NOS VEMOS!
ATTE: Tú querida hermana Hanabi".
Dejó la nota en la basura hecha bola.
— No puede ser—murmuro desanimada «de todos los días, entre los trescientos sesenta y cinco que hay en el año, ¿…por qué decidieron salir precisamente hoy?». —…Tengo que hacer la comida de ese ingrato, y pedir mi pizza—susurró rendida poniendo manos a la obra.
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Como pudo hizo la comida adecuada para el principito que estaba en su habitación. Pidiendo dos pizzas medianas para ella, cuando tuvo todo listo se retiro hacía su habitación. Al llegar y abrir la puerta como pudo vio a Rin cambiando de canal con la pata, arriba de la cama y Naruto viendo la televisión…
— Ese no—dijo con los ojos entre-cerrados como si estuviera aburrido y para Rin moviera su pata encima de los botones mi control para cambiarle de canal…esa cachorrita realmente es inteligente—ese no…otro…no…—así decía para que Rin le cambiara.
— Ya regresé—habló entrando por completo a la habitación con la comida para Naruto en una charola de plástico.
— Qué bien…comida—dijo feliz viendo los alimentos, Hinata se sintió tonta por unos segundos pensó que la veía a ella, como pudo caer en ese tipo de cosas.
— Sí ahora el dilema seria como dártela—murmuró cerrando la puerta con el pie ya que sus manos estaban ocupadas.
— Sólo métela—le ordenó viéndola fijamente.
— Es fácil decirlo—, entrecerró los ojos un poco molesta por el tono que utilizaba el rubio con ella, a pesar de estar satisfaciendo los caprichos del prisionero esté sale con sus moños.
— Sólo hazlo—le bramo rodando los ojos.
— Esta bien lo intentaré—, pero cuando iba a darle el plato no pasa por el espejo chocando contra él.
— Qué inútil eres—bufo viéndola enojado al ver mis inútiles intentos de darle la comida.
— Cierra la boca ingrato—espetó intentando una y otra vez—. ¡Es qué ¿acaso no vez que lo estoy intentando?!—preguntó enojada para mover con fuerza el plato contra el espejo, cuando lo hizo por última vez el plato traspasó al otro lado del espejo para que "Naru-tonto" como lo llamaría de ahora en adelante lo tomara entre sus manos.
— Sí se pudo… ¿lo ves?—dijo feliz probando la comida—…está rica, muy rica, ¡qué buena cocinera eres! ¡Sin duda serás una buena esposa algún día!—Hinata se sonrojó notablemente al ver la manera en la que él elogiaba su comida…y a ella.
Y la misma rutina se repitió con el vaso de agua…hasta que llego el momento esperado tan esperado por ella.
— Ahora sí… ¿cuál es la noticia que aún me tiene despierta?—preguntó seria con los trastes a un lado de ella, su mirada pasiva y sus ojos puestos en Naruto.
— Antes que nada debes tener mucho cuidado con él—advirtió completamente entrado en la situación.
— ¿Qué quieres decir?—. Ella junto las manos apretando sus dedos entre los otros preocupada, el sueño ¿Acaso ese sueño era una señal?
— Ya es hora de que sepas… ¿quieres la parte buena o la mala?—preguntó como todo un presentador de concursos de TV.
— La que sea…sólo dilo—dijo Hinata bostezando.
— Entonces iré al grano…hace algunos momentos me percaté de una presencia conocida…también debes saber que no soy el único demonio en este lugar con grandes habilidades…claro que algunas son basura y ni aun estando yo encerrado tendrían los huevos para retarme― ¿y la vanidad?, se dijo Hinata―pero aquella que sentí tenía una energía muy grande, casi idéntica a la mía, casi del mismo nivel, o mejor dicho del mismo nivel—informó observando y analizando las reacciones de la muchacha. —Hinata…procura mantenerte alerta.
— ¿Y esa es la parte mala?—preguntó algo nerviosa, «espero que si» casi a ruegos pasó saliva.
— No…lamento informarte que la parte mala es qué, cómo tienes una aura especial por ser ahora. Una sacerdotisa…Además… estás conmigo…—esto lo dijo de manera arrogante, sí, aún más―lo qué quiero decir que la mayoría me detesta por varias cosas que después te contaré, a fin de cuentas eso te hace una presa invaluable…sobre todo porque eres virgen.
— ¿Y eso que tiene que ver?—preguntó con el rostro sonrojado sospechando que solo lo decía para burlarse.
— Qué muy pronto estarás adentro de la cadena alimenticia—a la joven Hyuuga se le paralizó el corazón, no esperaba sentirse como un pollo en una jaula especial para el bufete.
— Pe-pero…—tartamudeaba nerviosa intentando mantener la calma. De forma errónea.
— Ellos son simples insectos…puedo destrozarlos antes de que se te acerquen aun dentro adentro de este espejo… Lo que más me preocupa es esa presencia que sentí…—miró el suelo con una expresión preocupada—…y lo más preocupante es que no solo hay un demonio con esa categoría en esta ciudad—dudó—…esto es raro…mi despertar en esta época y la reunión de insectos en esta ciudad casi al mismo tiempo.
— Tu cara me dice que conoces a aquel ser que tanto mencionas—habló acusadoramente.
— Si…lo conozco por eso te advierto de él—confesó serio eso en realidad preocupaba a Hinata.
— ¿Quién es?—preguntó con mucho miedo.
— Un demonio cuya habilidad se concentra en la completa oscuridad…creí que había desaparecido hace mucho tiempo…él es alguien que debí matar cuando tuve la oportunidad…su nombre es…Uchiha…Sasuke.
— ¿Uchiha…Sasuke?
~Fin De Parte 1~
