CAPITULO 7: MUERTE, TRAMPAS Y EXAMENES

Eran las 8:11 de la mañana, había pasado una semana desde que todos se enteraron de la muerte de la hermana de Kagome, la cual se había encontrado muy acongojada al igual que su abuela Kaede; Rin y Sango, al igual que sus otras tres amigas estaban muy preocupadas por el estado de la azabache, ya casi no comía y se veía más pálida y con ojeras, al igual que con los ojos irritados seguramente de tanto llorar. No había hablado, ni había hecho gesto alguno más que el de tristeza extrema. En otro lugar las cosas no estaban mejor, Inuyasha estaba igualmente molesto; triste y estaba siendo casi atormentado por el dolor de perder a su tan amada chica.

-su aroma… el aroma de ese bastado estaba allí; lo matare… TE MATARE SHADOW, ¡ME LAS PAGARAS TODAS!-gritaba con la voz quebrándose al final y rompiendo en un llanto agonizante

Rin y Sango no sabían que decirle, estaba muy callada; pasada ya una semana de lo ocurrido.

-am… Kagome, ¿quieres ir con Totosai para que compremos armas?, así podríamos practicar puntería en el gimnasio-la joven azabache no respondió

-¿y… quieren ir por un helado?-dijo Sango sonriente al igual que Rin, pero la azabache no emitía sonido alguno, parecía muerta.

-este… vayamos a dar una vuelta por el centro, podemos ir a comp…-Kagome interrumpió a Rin dándose vuelta a ambas chicas

-gracias por querer ayudar, pero no lo necesito; solo quiero estar sola-dijo seria alejándose de ambas y perdiéndose en el camino; las chicas no sabían que hacer, tenían que hacer algo.

-me siento mal, quisiera poder…-dijo Rin, en ese momento su celular sonó-bueno… ¿Kenshi?, espera, voy para allá-dijo y salió corriendo-te veo luego Sango-se despidió y salió de allí rumbo a trabajar

Inuyasha se encontraba en la sala de la casa Higurashi sentado, viendo a la nada, se le veía molesto y aturdido, no traía su usual gorra, sus orejas caninas se encontraban al descubierto cuando la puerta se abrió el se giro directo para ver a la azabache y levantándose con una velocidad impresionante la acorralo en la puerta de madera casi enterrando sus garras en la puerta.

-I-inuya…-

-¿Dónde está el bastardo al que llamas amigo?-le cuestión con seriedad-¿¡DONDE ESTA!?-grito, o más bien… rugió

-déjame en paz, Shadow no fue el que lo hizo-

-mato a tu hermana, ¿y te pones de su lado?-

-¿no lo entiendes?, es una trampa, Kikyo no fue asesinada por Shadow…-él se separó bruscamente de ella y le dio la espalda

-su patético olor estaba en toda la escena, si no fue el, dime quien fue-ella no supo responder-lo sabía, solo te advierto Kagome; eres mi mejor amiga y te diré que él no sobrevivirá por mucho tiempo si lo encuentro-dijo saliendo de la casa azotando la puerta. Con el corazón roto por la muerte de su hermana, por la manera en que le hablo Inuyasha, por las acusaciones hacia Rin, se sentó en el suelo y abrazando sus piernas comenzó a llorar

-Inuyasha… ¿Por qué no entiendes que te amo?-dijo llorando, gritando y lamentándose por todo.

Rin llegaba corriendo a la escuela, llegaba tarde a trabajar con Sesshomaru, primero tarde a clases hace una semana y ahora llegaba tarde por un maldito idiota que no dejaba de molestar el centro y para colmo la torcedura de su tobillo había vuelto; al llegar al salón de clase no vio a su profesor, al hombre que tanto odiaba; asi que suspiro con cansancio y se recargo en la pared para descansar su tobillo.

-mierda-susurro para sí misma cuando vio no muy lejos de allí en una de las pizarras para anuncios una lista de materias, vio que era para su grupo y entro en pánico al ver que eran los exámenes que se realizarían esa semana-no, no, no…-decía acercándose más-tengo muchas cosas que hacer, por favor que sea una mala broma-se decía, al dia siguiente tenia tres exámenes en horas consecutivas-joder, joder, ¿Por qué me pasa esto?, voy a morir y no será a causa de un matón-se recargo en la pared y comenzó a golpear su cabeza contra esta-

-llegas tarde de nuevo-dijo Sesshomaru, ella se reincorporo y se inclino

-lo lamento, he estado algo ocupada-

-problemas con tu amiga la pelinegra-dijo, ella bajo la mirada con tristeza

-en efecto…-

-ayúdame con el papeleo-dijo tajante y al entrar al salón de clases comenzaron a trabajar, no fue tan tedioso como en otras ocasiones, y no fue muy tardado; al terminar ella soltó un suspiro… debía pedir ayuda y a quien normalmente se la pedía era a Kagome, pero ahora

-Señor Sesshomaru, me preguntaba si me ayudaría a estudiar, para mis exámenes de mañana-el enarco una ceja, ella no le pediría ayuda-es solo que Kagome me ayuda comúnmente, pero ahora… necesito ayuda y no quiero molestarla en este momento tan difícil.

-¿en qué materias quieres ayuda?-

-en matemáticas, química y filosofía-dijo la joven

-¿traes tus apuntes?-ella asintió y los saco de su maletín, así comenzaron a estudiar. Estas horas pasaron volando, a Rin no le costó estudiar con Sesshomaru, pudo notar que era un buen profesor y para su desgracia, el odio se desvanecía en esas horas haciendo que ella lo viera cada vez más atractivo.

Así fue terminando el tiempo para estudiar hasta que se sintió lista, y Sesshomaru se levantó de su asiento ayudando a Rin a recoger sus cuadernos y libros.

-muchas gracias Señor Sesshomaru-dijo con una amplia sonrisa que hipnotizo al albino, ella se levantó y tomo su maletín, sin embargo al dar un mal paso el punzante dolor volvió a su tobillo y casi cae al suelo si no fuera porque un fuerte brazo la sostuvo por detrás de la cintura y otro brazo pasando por su torso sosteniéndola-Yo…-estaba completamente roja sintiendo como su profesor la estrujaba más, este no entendía que era lo que hacía, acercaba su boca al lóbulo de la joven cuando esa voz lo detuvo, su conciencia lo hizo parar-Señor Sesshomaru…-

-ven, te llevare a tu casa-dijo soltándola cuando estaba totalmente reincorporada para llevarla a su auto y seguido a su casa

Al día siguiente los tres exámenes fueron corridos, y ella no se sentía con ninguna duda, comenzó a responder el examen, y después el siguiente y el siguiente, estaba feliz de que Sesshomaru le hubiera enseñado. Mientras en otro lugar, en "reliquias Totosai" un albino veía todas las antigüedades, Sesshomaru había perdido su única pista que era la Katana de Shadow y no sabía cómo o por que, sin embargo sabia de quien era.

-bienvenido a reliq…-no continuo-oh, cielos-dijo el anciano intentando correr pero a una gran velocidad fue retenido por Sesshomaru

-vaya vaya, Totosai, siglos que no te veo-

-joven príncipe, hace tanto, tiene razón; ¿Cómo está su padre?-dijo este tragando gordo

-muerto, como tú ya sabes… pero no vine para eso, vine para saber ¿a quién le vendiste una Katana como esa?-dijo señalando una pared

-yo… ve-vendo muchas de esas, son regalías, nada de valor-

-pero si para que sea un arma homicida; se que le vendiste una a Shadow, dime como era…-

-el… siempre viene encapuchado-mintió el anciano de ojos saltones

-vendiendo armas a criminales, nada mal Totosai; te dejare vivir, sin embargo, si averiguo que si sabias quien es Shadow, morirás y no tendré piedad… y aprovechando mi visita, vendré por algunas armas-dijo, este asintió y le dio sus mejores armas-no lo olvides…-dijo guardándolas todas y saliendo del lugar, Totosai soltó un suspiro

-este chico nunca aprenderá de lo que fue el gran comandante del oeste-

Había pasado un mes desde eso; Shadow y Dark andaban con suma discreción en lo que parecía ser un edificio abandonado, estaban en los ductos de ventilación caminando a gatas en el caso de Dark y en cunclillas siendo Shadow, buscando la ubicación de lo que parecía un cártel, fue Kagome la que les aviso, aun estando algo deprimida y más porque su abuela Kaede estaba peor que ella.

Cuando Shadow y Dark estaban en el último piso lograron escuchar lo que parecía ser una conversación entre varias personas, al escucharlo tomo a Dark y le tapó la boca para poder escuchar mejor.

-Naraku dijo que habría un nuevo camión con mercancía en la entrada de la avenida Najishima, cerca de la plaza kurishke-logrando ver por una rendija noto que el que hablaba era el mismo hombre que había peleado con Dark el mes pasado, un hombre de ojos entre azul y lavanda; de una pequeña coleta que tenía amarrado su cabello negro-los recibiremos a finales de la avenida, y los policías del lugar ya fueron avisados que iría un camión de una mercancía para el gobernador… Inuyasha, no has dicho nada-dijo este mirando a el hanyou albino

-de seguro aparecerá Shadow, y cuando lo vea le romperé el cuello y le daré una tortura lenta-dijo

-el chico aun esta triste por perder a su noviecita-dijo con sorna una mujer de cabello oscuro y corto hasta los hombros, de buena figura con falda roja y blusa demasiado escotada que parecía estar limpiando una revolver.

-cierra la boca Yura, esto no es algo para bromear-la callo el hombre de cabello negro

-solo lo mirare, y antes de cortarle la cabeza quiero ver su repulsivo rostro-dijo Inuyasha apretando los puños, Shadow al ver la mirada del joven trago gordo; no entendía porque decía que ella tenía algo que ver con su novia.

-¿seguiremos discutiendo el plan o qué?-dijo un chico de piel y cabello pálido casi blanco, Shadow al momento lo identifico como Hakudoski Gasai; soltando a Dark puso más atención a la conversación que estaba debajo de ella

-¿tú que tienes que ver con ese chico de cabello blanco?-susurro Dark; Shadow observaba atenta

-ese tal Inuyasha no sabe de lo que habla, vámonos y sigámoslos cuando salgan-le respondió en igual tono y retrocediendo, sin embargo, siendo el edificio ya viejo y con el metal ya gastado y oxidado de la ventilación este se comenzó a romper; Dark aflojo mas esta lamina de metal y Shadow dio el toque final para que esta se rompiera y ambos cayendo en medio de un puñado de los miembros de la mafia de ese tal Naraku.

-agh!-exclamaron ambos para notar a todos observándolos-bueno, hola-dijo Dark logrando el enfurecimiento de los presentes, incluso un poco de Shadow-Shadow, ¿vamos a pelear con todos?-le cuestión

-¿sabes qué?, debemos hacer algo mejor, CORRE!-y ambos echaron a correr seguidos de los demás tipos quienes disparaban a diestra y siniestra, menos Inuyasha, que seguía específicamente a Shadow con solo odio visible en sus ojos, corrían y corrían-debemos separarnos, si alguien te atrapa debes llamarme y yo iré-dijo

-pero…-

-no te estoy preguntando, es una orden-Dark asintió y ambos se fueron por caminos opuestos

-¡Yo sigo a Shadow!-Grito Inuyasha sin esperar

-¡no seas impulsivo!-dijo Miroku sin poder captar la atención de su amigo

Shadow traía sus armas, pero al ver a Inuyasha con una mirada tan cargada de odio podía jurar que en ellos llegaba a haber un tono rojo carmesí, en sus mejillas se pudieron notar dos marcas azuladas y de su boca se asomaban sus colmillos; ella se asustó y apretó la carrera cuando fue casi detenida por un puñado de hombres, pero no miembros de aquella mafia, si no que eran policías que eran liderados por Sesshomaru.

-Inuyasha, te veo de nuevo-dijo de una manera fría Sesshomaru

-no te metas Sesshomaru, yo matare a ese malparido-

-seré yo el que lo lleve a prisión, así que vete por donde viniste-ambos hermanos se miraron con odio, Inuyasha parecía más Youkai que hanyou

-ya no eres un Youkai, intenta pelear sin tus poderes-dijo Inuyasha esquivando a Shadow y atacando directo a Sesshomaru

-INUYASHA-grito Miroku seguido por sus demás compañeros, al ver a los policías comenzó una pelea entre ambos bandos estando Shadow en medio atacando a ambos grupos con su Katana intentando solo hacerlos retroceder y no lastimarlos. Algunos policías resultaron heridos al igual que algunos de los trabajadores de Naraku.

La pelea continuaba entre Inuyasha y Sesshomaru cuando las garras de Inuyasha atravesaron un costado de Sesshomaru provocando que este soltara un gemido de dolor.

-ahora el patético es otro, que dejo que una bruja capturara sus poderes-decía Inuyasha, estaba a punto de matar a su medio hermano pero fue en ese momento cuando Shadow se interpuso con su Katana comenzando a pelear con este, lo hizo retroceder lo suficiente para sacar una pequeña bomba y tirarla para lograr escapar.

Estando en una tormenta que ya llevaba más de una hora, en un edificio de oficinas que al parecer estaba cerrado; en ese momento no ya que en los pisos de arriba ahora se encontraba un Youkai albino y un "chico" que le estaba vendando el torso al hombre, Shadow agradecía que su rostro estuviera cubierto pues si no notaria su nerviosismo, al ver el torso desnudo de Sesshomaru hizo que la joven tuviera una extraña sensación en el estómago que sus manos temblaran al cubrir el torso de aquel Youkai aun cuando tenía los guantes puestos.

-¿Por qué?-le cuestión, ella no entendía-¿Por qué me ayudaste?-

-am… pues… es obvio que solo yo te puedo matar, una herida no te matara antes que yo y menos ese chico mitad demonio-dijo Shadow evitando el sonrojo gracias a la máscara y dándole la espalda

-…-Sesshomaru solo la miro confundido, mas no lo demostró ya que su rostro estaba impávido

-la lluvia aprieta cada vez más, parece niebla y no se ve nada; creo que deberíamos quedarnos aquí un rato-dijo Shadow sentándose en una esquina-así que podemos hablar o aburrirnos hasta que pare la lluvia que será probablemente mañana

-…- este solo giro su vista a la ventana sin mirarla y con su rostro aun serio

-como quieras-dijo ella recargada en la pared y sentada no muy lejos de Sesshomaru, se puede decir que estaban a menos de un metro.

Fue en algún momento que Shadow termino dormida, al igual que Sesshomaru estando más cerca de lo que deberían estar, Shadow estaba recargada en el hombro de Sesshomaru y este estaba recargado en la cabeza de ella. No fue hasta después de un rato que Shadow despertó, poco a poco abriendo los ojos sintiendo un peso en su cabeza, pudo notar al albino recargado en su cabeza haciendo que ella sintiera el calor subir a todo su rostro, no lograba pensar con claridad sintiendo como levemente el revolvía su rostro en la cabellera chocolate de ella; intentando acomodarlo sin que se despertara recargándolo un poco mas en la pared y al mirar el reloj noto que eran las 4 de la mañana y tenia examen a primera hora y algo de tarea, asi que salio sigilosamente del lugar sin que el calor bajara de sus mejillas.

Fue unas horas despues que Sesshomaru se despertó y noto que estaba solo en aquel lugar, se estaba reincorporando poco a poco recordando la herida que se había hecho el dia anterior y noto la venda en su torso recordándole al chico, sonrio del lado al recordarlo y al levantarse llamo por teléfono a su asistente Jaken para que lo ayudara a regresar pues aunque ya estaba casi recuperado, aun estaba herido.

Rin y Sango esperaban la hora de la clase de historia conversando con Yuka, Erin y Ayuma; se encontraban algo tistes por que Kagome no había ido a clases y aun peor por que sabían la razón, aun estaba triste por lo de su hermana asi que simplemente quedaron en ir a visitarla después de clases, cuando por la entrada entro un prefeccto.

-Buenos días jóvenes-y todos saludaron de pie de igual manera-su profesor Sesshomaru Taisho a tenido un accidente, asi que no podrá venir

-¿esta herido?-dijo una de las alumnas, que como muchas estaban embelesadas con el profesor de ojos ambarinos

-lamentablemente si, pero nos informaron que nada de gravedad asi que no se tienen que preocupar-Varias chicas suspiraron aliviadas, mientras Rin sonreía un poco; recordó verlo dormir y lo apacible que se veía a comparación de cuando lo veía en clase o en sus batallas.

-por esa sonrisa creo que tuviste algo que ver-le susurro Sango

-mas o menos, pero no fui yo la que lo hirió-dijo Rin en su defensa

Fue después de clases que iba con Sango rumbo a casa cuando Kohaku les llamo y ambas giraron, al observarlo ambas sonrieron; pero al ver la sonrisa de Rin un leve tono rosado llego a sus mejillas.

-Rin… ¿puedo hablar contigo?... a solas-Sango dio una media sonrisa y fingiendo demencia se despidió

-bien bien, me voy, te veo mañana Rin; no llegues tarde Kohaku-

-adios-se despidió Rin- ¿Qué necesitas?-

-es algo muy importante, y tengo que decírtelo-el suspiro y tomo una buena bocanada de aire lo cual confundia a Rin-te hare una pregunta y no quiero que me mientas o sientas lastima de mi, se que eres algo mayor que yo pero… ¿quieres ser mi novia?-Rin abrió los ojos como plato sorprendida, y sintió su corazón latir mas fuerte; "Kohaku… ¿Cómo preguntas eso?, yo creo que… te quiero, no lo se" su cabeza estaba hecha un caos asi que dijo lo primero que apareció en su mente

-si-se sorprendio hasta ella misma-yo… si quiero-se ruborizo y bajo la mirada, sintió como Kohaku elevaba su rostro y le plantaba un beso en la comisura del labio, nuevamente ella se ruborizo; el beso se profundizo al cabo de unos segundos, pero fue roto por la falta de aire para ambos.

-me haces, muy feliz…-dijo el a punto de posar nuevamente sus labios en los de ella pero una voz infantil los detuvo

-¡HEY RIN, KOHAKU!-ambos se separaron por inercia dando lugar a el pequeño Kenshi-ya salí de la escuela, ¿nos vamos?-cuando sono el celular de Rin

-vamos a entrenar Kenshi-dijo Rin rápidamente y el pequeño asintió-nos vemos Kohaku-dijo dándole un rápido beso en los labios lo que sorprendio a Kenshi-vamonos-le dijo a Kenshi comenzando a correr dejando embobado al pobre Kohaku.

Ya en la ciudad Rin y Kenshi sostenían una batalla con los que eran al parecer dos hermanos, Shadow peleaba cuerpo a cuerpo con Hiten, un hombre de una larga trenza azabache, era notorio su origen Youkai y el otro que peleaba con Kenshi que era lo mas parecido a un joven monstruo, de cabeza palida alargada y a diferencia de su hermano era calvo, a este se le llamaba Manten. Dicha batalla se efectuaba dando saltos en las colinas y volcanes cercanos a Tokio.

-un simple humano no vencería a los hermanos relámpago-dijo con soberbia el de cabellera azabache

-ya veras como no soy un simple humano-dijo Shadow que con su telequinesis lograba elevar una gran roca intentando golpearlo, pero esta era destruida por Hiten, con un solo relámpago

-vaya que eres débil, me habían dicho que eras mas fuerte niño-dijo este logrando enfurecer a Shadow y esta se le lanzaba para golpearlo, mientras por otro lado Kenshi batallaba con Manten usando sus armas, y lograba esquivar varios rayos que le lanzaba de su boca

-ven pequeño, seras mi cena-

-eso ya lo veremos-dijo el niño y siguieron peleando, Kenshi lograba darle estocadas con su Boo y solo dejándolo inmóvil, mientras que Shadow lograba mantenerse en pie.

-vamos humano, ríndete de una vez-cuando iba a atacar ambos escucharon la voz de Kenshi

-lastima a Shadow y tu hermano se muere-dijo Kenshi amenazando al monstruo con su katana

-no serias capaz-

-¿quieres ver?-dijo el niño con malicia, cuando al tener su atención Shadow lo ataco con su Katana

-primera regla, la pelea es conmigo…-y volvieron a pelear, después de unos ataques, Shadow fue la vencedora amenazándolo cuando el ya estaba en el suelo-dime, ¿de donde salieron ustedes?-el Youkai trago gordo ya mal herido

-d-de el-el pozo-dijo y Shadow abrió los ojos, casi dejándolos desorbitados

-larguense, y no los quiero volver a ver en esta ciudad-no falto decirlo dos veces para que estos huyeran cobardemente, cabe destacar, rumbo al pozo

-Rin, ellos también salieron de un pozo; solo falta que sadako también salga de allí-dijo Kenshi sacándole una sonrisa a Rin

-creo que debemos ir a ver ese pozo y saber que sucede; pero por ahora vamos a ver que tal esta Kagome-el pequeño asintió con la cabeza.

Ya en casa de Kagome, Sango trataba de apaciguar su llanto; se escucho el timbre y Kagome fue a abrir notando al instante que eran Kenshi y Rin.

-Kagome… veníamos a ver como…-no pudo terminar ya que esta se tiro a sus brazos y comenzó a llorar de nuevo, Rin la abrazo-tranquila, solo llora-

-ya no quiero llorar, me duele mucho-dijo Kagome entre lagrimas-quedense un rato, por favor-dijo y no dejaba de llorar; los cuatro en la habitación de la azabache solo la escuchaban hablar, llorar-ya no quiero, no quiero amarlo, quiero odiarlo con toda mi alma, pero no puedo; lo odio por amarlo; hagan que pare-dijo Kagome con la almohada en el rostro

-con que eso te dijo-menciono Sango-sabemos que no fueron Rin o Kenshi los culpables, tarde o temprano lo sabra

-quiero saber quien fue el maldito que lo hizo-dijo Rin apretando los dientes-y lo hare pagar

-no… algún dia el karma lo hara pagar-dijo Kagome con su rostro débil-solo quisiera que él no hubiera dicho esas palabras

Rin había dejado a Sango y Kenshi en casa, para que después ella fuera a la suya. Al llegar abrió con sus llaves y se encontró con su hermana y su hermano abrazados, llorando amargamente.

-Daiki, Akira; ¿Qué pasa?-Daiki se levanto y fue a abrazar a su hermana

-Rin… mamá y papá están reportados… como desaparecidos, no los encuentran; por eso debe ser que hace meses no nos envían dinero, Rin… los policías nos dijeron que los extranjeros anuncian que tal vez ellos… estén…-y Rin sintió como las lagrimas lubricaban sus ojos, y comenzaba a llorar también

-por favor, Daiki… dime que no es cierto, ¡no es cierto!-grito y se abrazo mas a su hermana y lloro con mas intensidad.

Mientras en otro lugar, en una gran mansión un hombre observaba varias pantallas en su pared, principalmente una en donde un trio de jóvenes lloraban por sus padres.

-pequeña niña, al parecer Sesshomaru fue algo blando, y ese tal Kohaku quiso ser tu pareja; juguemos ajedrez, solo esperaras a que yo diga "jaque mate"-dijo el hombre entrecerrando los ojos

Por ultimo, un gracias a Guest por comentar, me alegra mucho que te guste la historia :D
los dejo por hoy, sayonara
ATTE: CaocHatsune