EDIT: 26/Diciembre/2018. Para arreglar algunos errores, tanto de redacción como de ortografía; también para evitar los párrafos enormes y así facilitar la lectura.
Disclaimer: Diabolik Lovers no me pertenece a mí sino a Rejet—para fortuna de todos—.
Advertencias generales: Posible OoC [Fuera de personaje], Genderbend, Shonen-ai [Hombre X Hombre], Shoujo-ai [Mujer X Mujer], incesto, historias cortas e independientes.
Aclaraciones por capítulo: Genderbend [¡MujerLaito!], INCESTO y relaciones NO saludables.
Pareja: Subaru/FemLaito.
[8]
Palabras: 458.
— ¿Molesto Subaru-kun?
Fijo la vista en la figura contraria y al instante frunció el entrecejo.
Ahí estaba de nuevo Laito con su habitual sonrisa burlona y falso interés. Siguió cada paso de ella tratando de no exteriorizar ninguna de sus emociones, Subaru se contenía, no porque su habitación ya estuviera lo suficientemente destruida, ni por los futuros sermones de Reiji, sino para no darle más ventajas a su hermana. Él sabía mejor que nadie que Laito disfrutaba con creces de romper a su víctima antes de comerla, más cuando se trataba de personas con carácter explosivo.
—Tal vez debería ayudarte a relajarte —Aquél era un juego de resistencia, de apreciar qué tan impulsivo era el otro, qué tan sencillo era sacar de sus casillas al oponente.
Subaru no retrocedió ni un milímetro, a Laito no le concedería el placer de humillarlo o hacer notar su debilidad. No le tenia ni una pizca de miedo, lo que si sentía por ella era molestia; solo con escuchar su voz sugerente y ver su rostro malicioso se enfurecía.
A poca distancia se permitió observarla, la menor de las trillizas tenía desabrochada la blusa y portaba una falda muy corta, dejando más piel expuesta de la que debería.
— ¿Por qué tendría que estar enojado? —dijo.
Laito comenzó a jugar con los botones de su camisa, ella no aparto la vista ni sus toques, no importó que el rojo de los ojos de Subaru se tornara a cada segundo más peligroso.
—Bueno, has golpeado a mi compañero de equipo solo por darme simples halagos.
Gruño, aquél hombre se había atrevido a decirle a su hermana más que cumplidos; la situación empeoraba más porque Laito no se vio disgustada con los avances de su compañero de clases.
—Aunque no tendrías porque hacerlo —comento cantarina, Subaru presentía que ella se esforzaba por no reírse en su cara—, después de todo el que me gusta eres tú.
«Mentirosa», mascullaría. Era bien sabido por él, que ella se divertía con cualquiera, incluso con la humana Komori Yui.
Tal vez por eso Subaru jamás se sentía mal cuando la callaba por medio de besos voraces.
Por lo que, una vez llegados a un punto sin retorno, la atrajo hacia él jalando los largos cabellos marrones, mordió sus labios hasta hacerlos sangrar y lamió los restos, tocó sin delicadeza cada porción de piel ofrecida, rasguño, rasgo tela y solo para castigarla se detuvo.
Se sentó sobre la cama y la miró impaciente, esperando una respuesta pronta, la cual llegó en una sonrisa desvergonzada.
Laito gateo hacia donde estaba el albino. De rodillas, con sus mejillas rojas y ojos juguetones, mando sus manos al pantalón de Subaru.
Después de todo, no había otra forma de solucionar los problemas entre ambos.
N/A. Solo vengo a decir que si no se entendió la insinuación, Laito le hará un oral a Subaru para ponerlo más feliz [?]. ¡Gracias por leer!
