TOP 10 PAREJAS RARAS
#3 Grecia/Finlandia
Era la víspera de Navidad, para ser más específicos, Noche Buena, casi era madrugada y Grecia por alguna extraña razón estaba despierto mientras miraba en la televisión uno de esos especiales de navidad tan aburridos a la vez que varios de sus gatos se acurrucaban en su regazo y a sus lados.
El griego bostezó por centésima vez desde que había obscurecido pero se obligaba a mantenerse despierto, pues estaba esperando a Santa Clous o mejor dicho a…
-bienvenido- dijo con su típico tono somnoliento al ver como Finlandia entraba por una de sus ventanas vestido con su traje rojo y blanco y su costal lleno de regalos.
-¿Eh? Grecia, ¿Porqué no estás dormido? Ya es tarde- dijo el rubio dejando el pesado costal en el piso frotando su hombro adolorido por el peso de la carga
-estaba esperándote- contestó sencillamente quitando con delicadeza a uno de los gatitos de sus piernas y dejándolo a su lado con cuidado de no despertar al felino
-pareces un niño pequeño, seguro estabas impaciente por tu regalo de navidad- dijo Fin abriendo su costal rebuscando entre sus cosas hasta que encontró lo que buscaba -¡Feliz Navidad!- le deseó sacando un gatito de felpa y extendiéndoselo a Grecia que solo miró el presente casi con aburrimiento.
Finlandia y Grecia se mantuvieron en silencio; Finlandia estaba poniéndose algo nervioso ya que Grecia no había ni tocado su regalo
-¿No te gustó?- preguntó entonces el rubio con ojos llorosos abrazando al animal de peluche que al ser estrujado soltó un maullido artificial
-no es eso… es solo que esperaba otra cosa- dijo el castaño hablando de manera pausada dando un bostezo al final de la frase
-otra cosa… ¿Como qué?- preguntó el nórdico reprimiendo las lagrimas sintiéndose como un fracaso de Santa Clous
-A ti- respondió el griego, Finlandia sonrió como de costumbre
-¡ah! Me quieres a mí, lo hubieras dicho antes así… ¡¿Qué? ¡¿A mí? ¿Qué quieres decir con eso?- preguntó alterado tras haber procesado la respuesta de la otra nación que se restregó los ojos con la mano tratando de quitarse el sueño
-pues eso, que te quiero a ti como regalo de Navidad, al menos por esta noche… no quiero estar solo- dijo como si fuera lo más normal del mundo.
De un momento a otro la cara de Finlandia se pintó de un intenso rojo a la vez que retrocedía disimuladamente alejándose del griego
-lo… lo siento Grecia pero bueno, tú sabes que hoy no puedo, aun me falta recorrer la otra mitad del globo terráqueo así que je je je, tal vez otro día- dijo nervioso tomando con prisa su costal para huir por la ventana pero antes de siquiera intentarlo Grecia lo tomó con fuerza del brazo
-no te preocupes, lo haremos rápido- le dijo tranquilamente arrastrando a Finlandia hasta su habitación ignorando los forcejeos y suplicas del rubio
-¡Grecia! Estoy hablando en serio, no tengo tiempo para tus bromas- le decía Fin viendo cada vez mas cerca la puerta del cuarto del castaño
-yo también estoy hablando en serio- le dijo el ojiverde al ver a Finlandia que temblaba –por cierto…- comenzó a decir con su voz suave -¿De verdad eres la esposa de Suecia?- preguntó sin soltarlo
-¿¡Cómo voy a ser su esposa si soy hombre!- preguntó exasperado, estaba arto de que la gente dijera eso de que Su-san y él eran un matrimonio donde él era la "esposa"
-entonces no hay problema- dijo Grecia siguiendo con su camino, aventando a Finlandia a la cama y cerrando la puerta
-¡No! ¡Espera, si soy su esposa! ¡Si lo soy!- intentó retractarse al ver como el griego cerraba con seguro y se quitaba la playera haciendo que las mejillas de Fin comenzaran a arder por todo el calor y la sangre que se había agolpado en ellas al ver el suculento y perfectamente formado torso de Grecia que se acercaba a la cama en donde Finlandia buscaba una ruta de escape
-no te preocupes, no haré nada que no quieras- intentó tranquilizarle Grecia acariciando el rostro del finlandés
-¡pero ya estás haciendo algo que no quiero!- le recriminó el rubio
-entonces, no haré nada que no te vaya a gustar- y acto seguido, sin darle oportunidad al nórdico de que replicara lo besó tan apasionadamente que ni siquiera parecía que esa boca perteneciera a un griego somnoliento.
El rubio intentó quitárselo de encima pero al hacerlo sus manos se vieron obligadas a recorrer la piel caliente, suave, bronceada y tremendamente varonil del griego que seguía invadiendo su boca
Poco a poco y sin darse cuenta los forcejeos de Finlandia se convirtieron en caricias y sus labios habían caído ante el hechizo de la experimentada lengua de Grecia que ya se ocupaba en desabrochar el traje rojo y blanco de Fin el cual no sabía si debía quitarse su propia ropa o seguir fingiendo que estaba peleando contra las manos escurridizas del castaño sabiendo bien que eso solo eran pretextos para continuar recorriendo la espalda ancha de la otra nación y tal vez un poco más abajo.
En segundos todo se nubló, ya ni se acordaba de los muchos regalos que tenía que entregar ni siquiera de que tenía un "esposo" que lo esperaba ansioso en casa; la respiración caliente de Grecia contra su cuello mientras le obligaba a abrir las piernas era lo único que estaba en su mente y si intentaba pensar en otra cosa solo lograba marearse así que dejó que aquellos labios siguieran descubriendo zonas sensibles de su cuerpo y unas manos que no eran las de Suecia poseyeran sus muslos y cintura, mientras que aquella suave voz suspiraba quedamente en su oído.
Después de un muy apasionado "regalo de Navidad" Finlandia caminaba de puntillas por la habitación de Grecia recolectando su ropa en medio de la obscuridad procurando no hacer ruido, tratando de reprimir sus lagrimas producto de su frustración y enojo hacía sí mismo por haberse dejado hacer todo aquello por Grecia y sobre todo, por haberlo disfrutado tanto.
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Ju ju ju perdón a las fans de Su-san y de Fin por poner a este ultimo como un infiel ja ja ja pero fue con Grecia, nadie le puede decir que no a Grecia, es sexy XD.
Ya estamos casi al final y las parejas se están volviendo más bizarras, ¡gracias por seguir leyendo, por no matarme (aun) y por los reviews!
