Hola les dejo un nuevo capítulo de mi fic
Los personajes de Inuyasha no me pertenecen son de Rumiko Takahashi y la historia la escribo sin ningún tipo de lucro.
Gracias a todos los que leen mi fic y también a todos los que me dejan reviews
Capítulo VII: ¿Los dioses Yamabushi?
Al salir del portal Kagome pudo ver a lo lejos un enorme templo en la cima de las montañas y otro en las faldas de las montañas, el cual estaba bien protegido por grandes murallas y una enorme puerta la cual tenía un grabado muy curioso, en esta se veía unos guerreros de larga cabellera contra unos demonios. Al ver ese grabado Kagome sintió miedo y no era para menos, en el grabado se podían observar diferentes tipos de seres sobrenaturales siendo asesinados BRUTALMENTE por esos guerreros, realmente esa imagen era impactante para los ojos de la miko.
Vamos Kagome no tenemos todo la noche— decía Seiya mientras caminaba rumbo a la puerta, se paró y dijo unas palabras en una lengua extraña, eso hizo que se abriera esa grande puerta.
Mientras tanto en el templo del Yin y el Yan ya estaban los preparativos para la ceremonia de iniciación para que Kagome se convirtiera en una Sacerdotisa Yamabushi.
Maestro Taiyokan ya llegaron Seiya y Kagome-sama—decía el Maestro Tokogawa.
Si ya lo sabía, ahora ve por los otros maestros, esta será una larga noche para todos nosotros.
Maestro Taiyokan, ¿cree usted que Kagome- sama quiera hacer el rito de iniciación?
No lo sé, pero espero que haga lo correcto, además obligarla a hacerlo no es muy benéfico para nosotros, el corazón de Kagome debe permanecer puro hasta el final.
Eso lo sabemos, pero por ese mismo corazón puro, puede que tome decisiones que nos afecten, además el último sello se romperá en un año, no tenemos mucho tiempo para empezar a entrenarla y mucho menos de convencerla de hacer lo que se tiene planeado.
Hay que tener calma Tokogawa, además solo será decisión de ella, sabes muy bien que no tenemos el derecho ni el poder para obligarla, Kamisama no nos lo perdonaría. Ahora ve por los demás no tenemos tiempo que perder.
Está bien— Tokogawa salió del templo pero no sin antes ver la cara de preocupación que tenía el maestro Taiyokan.
Kagome-sama, espero que haya disfrutado su vida, ya que de ahora en adelante le será muy difícil ser feliz—pensaba el maestro Tokogawa mientras se dirigía a ver a los maestros para reunirlos en el templo.
Sesshomaru, estaba realmente furioso, hace unos momentos pudo oler la esencia de Kagome, pero como el aire, este se esfumó tan pronto como llegó a la nariz del Lord.
Ya es tarde, ahora esa miko debe de estar con esos malditos monjes, al parecer esa miko será una fuerte contrincante, no hay remedio tendré que romper mi promesa, así que la próxima vez que la vea tendré que terminar con su vida, lastima es muy bella para tener una muerte tan prematura, pero la existencia de mi raza está en juego, espero que Rin logre perdonarme algún día— Sesshomaru se odió al no poder detener a Kagome y por primera vez en su vida detestó ser el Lord de las Tierras del Oeste.
Al abrirse las puertas de aquel templo, Kagome pudo observa un gran patio, el cual parecía ser el lugar en donde entrenaban y eso era fácil de deducir, por todas las armas que se encontraban alrededor del patio. Kagome seguía observando todo lo que estaba a su alrededor, de hecho era un lugar muy hermoso, los jardines que rodeaban ese templo eran bellísimos, habían un sin fin de flores de distintas especies, de hecho eso parecía un palacio, en lugar de un templo, en los corredores se podían observar bastantes puertas de color blanco y en ellas estaban grabadas flores de loto de color doradas.
Todo era muy elegante, de hecho pudo observar a dos sacerdotisa, aunque ellas vestían diferente a Seiya, ellas llevaban un obi de color blanco y un toki de color negro, ese traje era parecido al de Kikio, a Kagome no le gustaba mucho, y aunque ella no quisiera usarlo tendría que hacerlo ya que era el uniforme que usaban las sacerdotisas Yamabushi.
Kagome, Kagome, ¡Higurashiiii!—gritaba Seiya al ver que la miko no le respondía.
Lo siento mucho Seiya, es que realmente es un lugar muy hermoso.
Lo sé ha sido mi hogar por mucho tiempo, ahora ve a cambiarte que los maestros no pueden verte vestida como una aldeana, Yima, te dará un traje de sacerdotisa para que te lo pongas.
No es necesario solo dime en donde puedo cambiarme.
Yima vendrá por ti y te llevará a tu habitación, por ahora solo espérame, iré a avisar de nuestra llegada al maestro Taiyokan.
Ok yo te esperaré—Kagome solo siguió con la mirada a Seiya el cual entró a una puerta que conducía a unas escaleras para llegar al templo que estaba en la cima de las montañas.
Kagome-sama, sería tan amable de seguirme para que le muestre sus aposentos—decía una mujer ya de edad avanzada casi de la edad de Kaede, y por lo visto también era una sacerdotisa ya que tenía el mismo traje que las otras.
Si claro, vamos.
Al llegar a la habitación se desilusionó un poco Kagome, ella esperaba que la habitación fuera tan bonita como era la mayoría del templo, pero de hecho el cuarto era pequeño y solo había un pequeño armario, en donde guardaría su ropa y sus armas, y había un futón al lado derecho de la habitación y una pequeña ventana que daba a un jardín.
"Kagome pero que piensas no has venido de vacaciones, has venido a entrenar"—pensaba la miko ya que ese realmente era su objetivo, se cambio de ropa y salió al patio de entrenamiento para esperar en ese lugar a Seiya.
Mira esa debe de ser la nueva aprendiz—decía una joven sacerdotisa de ojos cafés claros, cabello castaño obscuro, piel blanca, y muy bonita pero con una mirada fría. Tenía unos 25 años y por cierto era algo alta, media unos 1.75 de estatura.
Si por lo visto es esa de la que tanto hablan los maestros Yamabushi, oyes Tamiz, no se te hace raro que el sensei Seiya sonriera cuando estaba con ella, además creo que la llamó por su nombre— decía una chica de cabello rubio rizado, ojos azules, de unos 24 años, y de unos 1.70 de estatura, también poseía una mirada fría pero más intimidante que la de Tamiz.
Si eso es raro en el sensei Seiya, el siempre muestra una mirada fría e inflexible. Riana, ¿qué te parece si vamos a darle una calurosa bienvenida a la nueva?
Tienes razón Tamiz, no seríamos buenas compañeras de no hacerlo—el sarcasmo se hacía muy notorio, las sacerdotisas veían a Kagome como una aldeana que apenas y podría hacer conjuros sencillos, además que ella ya estaba muy grande para empezar su entrenamiento, ya que es bien sabido que las mikos se empezaban a preparar desde niñas para poder fortalecer sus poderes, y cuando esto no se hacía a su debido tiempo el poder espiritual se hacía muy débil.
Kagome estaba muy sumergida en sus pensamientos, realmente estaba muy nerviosa, no sabría cómo reaccionaría el maestro Taiyokan cuando le dijera, que ella, era amiga de seres sobrenaturales. Pero fue interrumpida de sus pensamientos por las voces de dos sacerdotisas que le hablaron.
Tú eres la nueva aprendiz ¿verdad?—decía la chica de cabello castaño
Es cierto Tamiz, ella debe ser la nueva ya que apenas y se puede percibir su aura espiritual—decía la chica de cabello rubio.
Pero Riana parece que a ella no le han enseñado buenos modales, ya que ni si quiera a podido contestarnos—decía Tamiz con sarcasmo.
Si soy la nueva aprendiz mi nombre es Higurashi Kagome, ustedes también deben de ser alumnas de los maestros Yamabushi—decía Kagome con tono de voz muy cortante.
Así es de hecho nosotras somos las mejores—respondió Riana—por cierto Kagome ¿no estás muy grande para pretender ser una sacerdotisa?
Kagome solo quería que Seiya llegara rápido, no tenía que ser adivina para saber que no les caía nada bien a Riana y a Tamiz, por lo visto eran unas sacerdotisas muy engreídas y la verdad Kagome ya estaba harta de escuchar todos sus comentarios.
Riana esta mujer es muy débil, jamás podrá ser una sacerdotisa, además se ve que solo estará aquí por unos días— decía Tamiz mientras se burlaba de Kagome.
Jajaja, es cierto Tamiz, además es seguro que el maestro Taiyokan la regrese a su aldea por incompetente
"Lo que me faltaba que estas sacerdotisas piensen que soy una completa inútil"—pensaba Kagome pero ya no podía ignorar las ofensas que le decían y como era de esperarse ella no se dejaría de nadie—YA BASTA, Cállense de una maldita vez, si no respondí antes sus insultos es porque trataba de ignorarlas, pero como solo su boca sabe escupir veneno no tengo otro remedio que pedirles que se vayan y me dejen tranquila.
Escuchaste Riana, esta insolente aldeana nos está ofendiendo, escúchanos bien , nosotras somos más poderosas que tú y por lo tanto debes de respetarnos, además ya te lo hemos dicho, TU JAMÁS PODRAS SER UNA SACERDOTISA TAN PODEROSA COMO NOSOTRAS,
Claro que nunca podré ser una sacerdotisa como ustedes, ya que yo tengo un poder mucho mayor, además que yo si respeto a todo ser vivo, no como ustedes, que se dicen ser sacerdotisas con experiencia, pero que realmente les falta estudiar mucho, ya que una sacerdotisa debe de tener un corazón puro, capaz de tolerar, respetar y ayudar a todo ser vivo no importando su aspecto ni raza, para eso nos entrenan tanto físicamente como espiritualmente, y si eso no lo pueden entender entonces jamás serán unas excelentes sacerdotisas—Todo esto se los grito, para que esas dos sacerdotisas pudieran captar el mensaje, además que ya estaba muy exasperada y su cara estaba totalmente rojas del coraje que tenía.
BASTA TONTA, jamás en lo que resta de tu vida nos hables así de nuevo, nosotras somos superiores a ti y tus poderes jamás se compararán con lo nuestros—Riana no podía creer lo que les dijo Kagome, y estaba a punto de darle una bofetada para que supiera quién mandaba en ese lugar pero cuando lo iba hacer un grito de uno de sus sensei la dejó paralizada.
Takeda y Kino, en este momento quiero que le pidan una disculpa a la Señorita Higurashi, y más les vale que esto jamás se vuelva a repetir, ¿ME ESCUCHARON?—Seiya estaba furioso y por eso regañó a Tamiz y a Riana, él pudo escuchar todo lo que le dijeron a Kagome y no dejaría que esas mocosas (como les decía) ya que no le agradaban mucho esas dos sacerdotisas, molestaran a su nueva alumna.
Pero sensei, ella nos provocó, además la que tenía que pedir disculpas es ella y no nosotras—decía molesta Tamiz, ya que odiaba ser regañada por Seiya y más por culpa de esa nueva aprendiz.
Ya no quiero escuchar más de este tema, así que le piden una disculpa y después se irán a sus habitaciones y tendrán prohibido salir hasta que yo mismo lo ordene, además mañana su práctica será de dos horas más por ese desacato a las reglas, saben muy bien que en este templo lo principal es el respeto hacia sus compañeras, y de no querer obedecerme, será el maestro Taiyokan-Rinchen, el que les ponga un castigo, ustedes deciden.
Kagome abrió los ojos tanto como pudo, el tiempo que había estado con Seiya nunca lo había visto con esa mirada fría e impenetrable, además el tono de su voz era rígido y bastante atemorizante.
Las chicas se quedaron en shock, aunque ya conocían el carácter de su sensei pocas veces lo veían tan molesto.
Y ahora que están esperando para disculparse con Kagome-sama.
Lo sentimos Higurashi Kagome, no se volverá a repetir—Tamiz y Riana hicieron una reverencia de disculpa a Kagome.
Acepto sus disculpas—Kagome solo dijo eso y también hizo una reverencia de aceptación.
Riana y Tamiz, de inmediato se retiraron a sus habitaciones, no sin antes decir pestes de Kagome ya que por su culpa las habían castigado, y sabían bien que al día siguiente su sensei las haría trabajar arduamente en su entrenamiento.
Lo siento mucho Kagome, no esperaba que fueras recibida así, por Takeda y Kino, aunque no lo creas ellas solo están celosas, jamás les ha gustado que lleguen nuevas sacerdotisas y mucho menos si son tan bellas como tú—Seiya no mentía sabía muy bien que esas dos sacerdotisas deseaban ser las únicas estudiantes de los maestros Yamabushi, sus objetivos eran ser igual de poderosas que Kikio.
Entiendo que eso les ocurra, pero por lo que puedo ver, no creo permanecer más que esta noche en este templo, yo no deseo convertirme en alguien que desprecie a todo ser vivo solo por sus diferencias—decía Kagome mirando fijamente a Seiya.
Hummm, bueno eso tú no lo decides ya que sin ayuda de algún maestro Yamabushi, jamás podrás salir de este campo de energía.
¿Qué?, eso nunca me lo dijiste—Kagome estaba furiosa.
Tranquila Kagome, ya te dije que el maestro Taiyokan será el que decida si te entrena para ser sacerdotisa o no, ahora sígueme que nos están esperando todos los maestros Yamabushi.
Seiya y Kagome, entraron por la puerta que conducía a las escaleras para llegar al templo del Yin y el Yan, al llegar a las puertas de este templo, Kagome vio otro grabado en la puerta, en este se veía una mujer con una hermosa armadura, y estaba disparando una flecha a un demonio, debajo del grabado se encontraba una leyenda que decía: 222 días de luz serán deseados por una noche.
Seiya dijo unas palabras en lenguaje extraño y las puertas del templo se abrieron, los ojos chocolatosos de Kagome se abrieron tanto que parecía que se le iban a salir, ella no podía creer lo que estaba viendo, frente a ella estaba un jardín muy hermoso y aunque ya era de noche ese lugar estaba iluminado con la luz del sol, en su lado izquierdo se encontraba un pequeño lago en el cual no había agua, si no, que se podía ver dos tipos de energía que chocaban entre si y que daban vueltas dentro de ese lago formando un pequeño remolino, una energía era totalmente pura de color blanco y la otra era una energía demoniaca de color negro y aunque esas energías eran totalmente opuestas no se destruían entre sí, ni se mezclaban. A su lado derecho se podía ver un pequeño dogo pero muy elegante, todo el piso era madera color caoba y sus paredes y el techo eran de color blanco con flores de loto doradas, y en frente de ella se encontraba un pequeño templo y al igual que el dogo estaba hecho por los mismos materiales y colores aunque a dentro se veía un pequeño altar y varias velas encendidas, pero lo que más le sorprendió fue ver a 5 hombres sentados en las escaleras del templo.
Kagome, Kagome, Kagome, ¡HIGURASHI! —Seiya le hablaba a Kagome pero esta parecía no escucharlo, así que tuvo que tomarla del brazo para conducirla dentro del templo.
Al sentir que la tomaban del brazo, Kagome reaccionó, y empezó a caminar hasta llegar a un metro de las escaleras del pequeño templo, en donde solo pudo observar, la mirada de 5 hombres.
Seiya, ¿Ellos son los maestros Yamabushi?—preguntaba Kagome, que estaba dudosa que ellos fueran realmente los maestros Yamabushi, ya que según sus cuentas ellos tendrán alrededor de 135 años de edad, ella se imaginaba a unos ancianos pero lo que veían sus ojos era totalmente lo contrario.
Sea bienvenida Kagome-sama y si en efecto nosotros somos los maestros Yamabushi—contestó a su pregunta el maestro Taiyokan-Rinchen
Por un momento Kagome se quedó en shock al recibir la afirmación de aquel hombre, si ellos eran los maestros Yamabushi que pelearon contra Sesshomaru hace 110 años, no se explicaba como esos hombres se veían de unos 25 años de edad, además de que sabía que los monjes se caracterizaban por rasurarse la cabeza, estos tenían el pelo largo y de color dorado, además de tener una piel muy blanca y todos tenían ojos color azules, realmente eran muy apuestos, y se veía que su entrenamiento era muy arduo ya que todos tenían un buen físico, sin ser demasiados musculosos, ellos eran altos como de 1.80cm y aunque su mirada era muy seria y algo intimidante su aura era totalmente pura y muy fuerte, todos vestían igual que Seiya sus trajes eran blancos de la chaqueta con detalles dorados de flores de loto, y sus pantalones eran color dorado, nada más que cada uno tenía marcas en sus manos que los distinguían, además de que cada uno tenía diferentes armas, y si no fuera por eso realmente serían difícil de distinguirlos, ya que parecían ser quintillizos .
¿Kagome_sama se encuentra bien?—preguntaba algo preocupado el maestro Taiyokan.
Si, lo siento es que la verdad me impresionó mucho el conocerlos—Y Kagome no mentía el hecho de verlos así de jóvenes la había impresionado mucho,—disculpe ¿realmente son ustedes los que pelearon contra Sesshomaru?—
Así es Kagome-sama, nosotros somos esos monjes que pelearon con el Lord de las tierras del oeste, sé muy bien que usted, tiene muchas preguntas que hacernos pero primero quiero que conozca a sus nuevos maestros, yo soy el maestro Taiyokan-Rinchen y yo le enseñaré a utilizar energías puras y energías malignas para tu defensa.—El maestro Taiyokan le mostró una pequeña sonrisa dándole la bienvenida a su nueva alumna, el tenia en las manos y en la frente el símbolo del Yin y el Yan.
Mucho en gusto en conocerlo maestro Taiyokan - Rinchen—decía Kagome mientras le daba una pequeña reverencia.
Bienvenida sea Kagome-sama, yo soy maestro Uesugi-Shinera, yo te enseñaré a hacer conjuros y campos de energía tanto de defensa como de ataque—El maestro Uesugi, tenía en las manos unas marcas de un circulo y dentro de el dos hojas.
Kagome-sama, que gusto en conocerla mi nombre es Leyasu-Tokogawa y yo seré tu maestro en pociones y defensa contra magias demoniacas, yo exijo mucho así que de ahora en adelante tendrás que poner todo tu empeño—El maestro Leyasu, tenía unas marcas en las manos de pequeñas flamas.
Bienvenida sea Kagome-sama yo seré tu maestro y te enseñaré a controlar la mente, y espíritu, será un poco cansado pero por lo que puedo notar en tu aura no será tan difícil para ti mi nombre es Nabuharu-Ikki—El maestro Nabuharu tenía en las manos una marca de gotas de agua.
Kagome-sama sea bienvenida y con gusto le informo que yo seré su maestro en defensa y lucha con armas, tendremos mucho trabajo por delante pero creo en sus aptitudes, mi nombre es Hisamiche-Hiroo—De todos los maestros él mostraba una mirada más cálida por algo era el padre adoptivo de Seiya, él tenía unas marcas de tres pequeños remolinos de aire en las manos.
Mucho gusto en conocerlos, sería un gran honor ser instruida por todos ustedes, pero primero tengo que decirles algo muy importante—Kagome no sabía si continuar, pero era muy claro que ella jamás traicionaría a sus amigos y en su mente solo estaba que esos monjes querían destruir a todo ser sobrenatural, ella no podía seguir sin dejar claro que jamás lastimaría a seres sobrenaturales que sean buenos.
Adelante nosotros te escucharemos ¿Qué es eso tan importante que quieres decirnos?—preguntaba el maestro Taiyokan.
Temo decirles que yo tengo a amigos demonios, hanyous, kitsunes, mononokes, entre otros, y no estoy dispuesta a odiarlos y mucho menos a causarles daño alguno.
Humm, ¿eso es todo lo que tienes que decirnos?—preguntaba el maestro Taiyokan dándole una mirada fría y algo enfadado.
Sí, me comentó Seiya-sama que solo entrenaba a sacerdotisas que no fueran amigas de seres sobrenaturales y por eso antes de seguir tenía que aclarar mi situación—decía un poco temerosa Kagome pero sin dejar de mirar fijamente al maestro Taiyokan.
Bueno Kagome-sama, para empezar nosotros conocemos todo de ti, aun antes de llegar al Sengoku, por medio del pozo devora huesos, además sabemos que naciste 500 años después de este tiempo, también como luchaste contra Naraku y tenemos muy en cuenta la relación que tienes con el medio hermano del Lord de las tierras del oeste, sabemos que crees, ser la reencarnación de Kikio, y que eres la guardiana de la perla de la Shikon no tama, la cual crees, haber destruido, también sabemos que cuando mataron a Naraku el pozo se selló por tres años y que apenas hace 4 meses se abrió de nuevo el pozo y cuando tu llegaste de nuevo al Sengoku este se selló para siempre dejando de conectar este tiempo con el otro, pero debo decirte que el que se abriera ese pozo fue culpa mía—El maestro Taiyokan cambió su cara al escuchar las razones de la miko, pero era cierto que esa mujer inspiraba a quererla con solo verla, y aunque Taiyokan era muy estricto sabia del carácter de la chica y por ello decidió mostrarle su lado amable además sabia que vendrían un sin fin de preguntas por parte de la miko y el estaba dispuesto a contestarlas todas.
¿Cómo es posible que sepan tanto de mi?, y además ¿por qué dice que creo haber destruido la perla de Shikon y también el ser la reencarnación de Kikio?—Kagome no procesaba todo lo dicho por el maestro Taiyokan, era mucha información en poco tiempo, pero ella preguntaría todo lo que quería saber y no se iría de ahí hasta que todas sus dudas fueran resueltas.
Kagome-sama, será mejor que tome asiento, esta será una charla muy larga y por lo visto esto le causará muchos conflictos internos—dicho esto el maestro Taiyokan se sentó al lado de los demás maestros en la entrada del pequeño templo.
Seiya le indicó a Kagome que se sentara en el pasto de bello jardín junto con él, para poder escuchar todo lo que los maestros Yamabushi le decían.
Kagome-sama se que tiene muchas preguntas que hacernos así que puede preguntar todo lo que quiera—Todos los maestros observaban a la miko que tenían enfrente y todos asentaron con la cabeza para que Kagome empezara a preguntar.
Bueno, primero quiero saber ¿por qué se ven tan jóvenes?, si se supone ustedes deben de tener 135 años de edad.
Nosotros de hecho tenemos más años, nosotros nacimos junto con este mundo, no somos humanos, somos dioses que protegen a la tierra por mandato de Kamisama, el cual es nuestro creador, por lo tanto, no podemos morir por manos humanas o de demonios, solo podemos morir a manos de otro dios, y como tú sabes los dioses son inmortales por eso tenemos la misma apariencia que teníamos hace 110 años, pero claro que cuando nos mostramos ante otras personas, tomamos una apariencia de humano de avanzada edad, nadie nos conoce en nuestra forma inmortal más que Seiya y usted Kagome-sama.
Ahora Kagome trataba de digerir tanta información pero en su cabeza solo se estaban formulando nuevas preguntas que hacer.
¿Por qué si dicen ser dioses que protegen a todos los seres que viven en la tierra odian a los seres sobrenaturales?
Hummm, eso es porque desde el principio de los tiempos ellos no vivían en la tierra, pero aun así nosotros no los odiamos, o por lo menos no a todos.
¿Entonces por que pelearon con Sesshomaru hace 110 años?
Porque nosotros deseábamos tener unos pergaminos que poseía, los cuales son importantes para nosotros, es por ello que atacamos al Lord de las tierras del oeste.
¿De que tratan esos pergaminos?
Eso todavía no lo sabemos, solamente la nueva guardiana de la luz del otro mundo, es capaz de leer esos pergaminos.
¿Y quién es la guardiana de la luz del otro mundo?
Bueno Kagome-sama, la guardiana eres tú.
¿Cómo saben que soy yo la guardiana de la luz del otro mundo?
Muy sencillo, solamente la nueva guardiana de la luz del otro mundo posee un corazón puro libre de rencor, odio, sed de poder y sangre, eso es difícil de encontrar, por ello tú has podido llegar al Sengoku.
No eso no es cierto, yo llegué al Sengoku por que la perla de Shikon se encontraba dentro de mi cuerpo ya que yo soy la reencarnación de Kikio.
Temo que has sido mal informada, pero es normal, ya que es cierto que la sacerdotisa Kikio protegía la Shikon no tama, y que cuando ella murió se la llevó con ella y después se encontró dentro de ti, pero la Shikon no tama regresó en tu cuerpo al Sengoku porque tú eras la única persona que podría viajar por el tiempo, como ya te he dicho tu eres la guardiana de la luz del otro mundo, tu deber es purificar todo demonio que destruya a los humanos, pero también el llevar las almas de demonios buenos al otro mundo o sea al paraíso para que descansen en paz.
No puede ser cierto me quiere decir que nunca he tenido un alma propia en mi cuerpo y que soy solo una reencarnación de una guardiana.
No, tú posees tus propias almas y eres una persona que jamás podrá reencarnar ya que eres única en el mundo, tú eres una diosa que se creó en la tierra.
No, no entiendo nada, es mucha información, no que era una guardiana y ahora me dice que soy una diosa que se creó en la tierra.
Sé que es difícil que lo entiendas pero para eso estamos todos, para resolver tus dudas, ya que después de que te digamos todo, serás tú la que elija qué camino tomar. Y para resolver tus dudas te explicaré que es y que hace la guardiana de la luz del otro mundo— el maestro Taiyokan se aclaro un poco su garganta y procedió a dar su explicación.
La guardiana de la luz del otro mundo es una diosa creada por Kamisama, para proteger las almas de todo ser bueno para que no sean llevados por los sirvientes de Lucifer al infierno, para torturarlos y corromperlos, creando así nuevos demonios. Sé que te dije que ningún dios puede morir al no ser que sea asesinado por otro dios, pero en el caso de la última guardiana, esta sacrificó su vida para preservar la vida de los humanos. Como dioses no podemos reencarnar, cuando nosotros morimos, vivimos en el paraíso y no podemos regresar a la tierra, por eso es que tú no podrás reencarnar nunca y nunca serás reencarnación de alguien más.
Entonces ¿por qué tenía las almas de Kikio dentro de mi cuerpo?
Las almas de Kikio se encontraban dentro de la perla de Shikon y como está quería regresar al Sengoku, solo se encargó de buscar a una persona que pudiera viajar por el tiempo, y como ya te dije esa persona eres tú.
¿Por qué dice que no se destruyó la perla de Shikon?, si fui yo la que pidió el último deseo y desee que se destruyera.
Es simple, el poder de la perla no puede ser destruido, solo se destruyó la perla, pero el poder de esta, se encuentra en tu cuerpo, ya que tu cuerpo es capaz de mantener ese poder sin ser corrompido gracias a tu corazón puro.
Kagome no salía de su asombro era mucha información y tenía mucho más dudas, que antes de empezar con esta plática.
¿Por qué decidieron abrir el pozo de nuevo?
Bueno, nosotros cometimos un grave error al atacar a Sesshomaru, solo adelantamos algo que tenía que llevarse a cabo dentro de 500 años es decir eso tenía que ocurrir en tú tiempo, solo adelantamos una gran batalla que se llevará a cabo dentro de un año a partir de esta fecha y por eso es necesario entrenarte, para fortalecerte antes de que el último sello se rompa y Lucifer llegue a pisar la tierra.
Ahora estoy más confundida que antes, ¿qué tiene que ver Lucifer en todo esto?—le preguntaba Kagome a Taiyokan, si de por si era difícil digerir que ella era una diosa, ahora tenía que saber que tenía que ver Lucifer con ella, Kagome sabía que no le gustaría para nada la respuesta de Taiyokan.
Bueno, tendré que contarte cómo es que los demonios pisaron la tierra.
Flash back
Hace más de 3000 años se llevó a cabo una batalla en la cual algunos demonios que vivían en el infierno se quisieron liberar de las garras de Lucifer, Kamisama al ver que esos demonios querían escapar del infierno desafiando al mismo Lucifer, los ayudó y abrió un portal que se dirigía a la tierra, pero la batalla entre esos demonios y Lucifer tardó más de un mes, muchos fueron exterminados, pero solo algunos pudieron salir del infierno, los demonios vivieron por un tiempo en paz en la tierra, pero como su origen y su instinto clamaban sed de poder y sangre querían gobernar a los humanos ya que eran más débiles que ellos, Kamisama se dio cuenta de su error y envió a la guardiana de la luz del otro mundo a luchar a la tierra para acabar con los demonios, pero no mató a todos, solo eliminaba a los que atacaban a los humanos, pero después de 250 años, Lucifer envió a miles de demonios para acabar con todos los humanos para que él gobernara en la tierra, pero como Kamisama no dejaría que mataran a todos los humanos, él y la guardiana de la luz bajaron al infierno para sellar a Lucifer poniendo tres sellos los cuales solo se podrían romper, si los demonios derramaban sangre de humanos en grandes cantidades. Pero lo único que no se sabe es como y que método ocuparon para sellar a Lucifer.
Desgraciadamente, el primer sello lo rompimos nosotros, al luchar contra Sesshomaru, para apoderarnos de los pergaminos que él tenía, esos pergaminos son muy importantes ya que en ellos se encuentra la forma de sellar de nuevo a Lucifer.
Pero el segundo sello se rompió por culpa de Naraku, el cual derramó sangre humana a diestra y siniestra, por eso solo queda el último sello, pero ese tú lo debilitaste al entrar a las fronteras que existen entre este mundo y el otro, ya que tu obligación es de mantener y proteger las almas, pero cuando fuiste por aquel fragmento de Shikon, Lucifer pudo ver que eras la nueva guardiana de la luz del otro mundo y el quiere matarte para por fin ser el gobernante de la tierra, pero si Lucifer pisa la tierra Kamisama también lo hará y con ello se llevará la batalla más sangrienta que se haya visto, ya que esos dos dioses terminarían con toda la vida que existe en la tierra.
Fin flash back.
Kagome-sama falta poco para que esta batalla se lleve a cabo, todavía no sabemos lo que dicen esos pergaminos, y además no contamos con mucho tiempo para entrenarte, tenemos que enseñarte bastantes cosas antes de que luches contra Lucifer.
Pero, es que no se qué quieren que haga, además no creo poder ser tan fuerte en menos de un año.
No tenemos todo el año para entrenarte, solo tenemos seis meses, pero no te preocupes, esos seis meses realmente serán seis años, pero no dudo que sea poco tiempo para poder entrenarte como es debido, así que tendrás que poner todo tu empeño en esto.
Seis años, ¿cómo es eso si dicen que debo entrenar por solo seis meses?
Si Kagome, realmente este templo que ves, es muy especial, cuando estás fuera de este templo el tiempo corre normalmente, pero cuando estas dentro de este templo el tiempo corre rápidamente, es decir un mes aquí realmente es un año, por eso te entrenaremos por seis meses que serán igual a seis años.
Pero yo cambiaré mucho en estos seis años.
No si aceptas hacer el ritual para convertirte en la guardiana de la luz del otro mundo, pero déjame decirte que al hacerlo tú estarás de acuerdo en acabar con todos los demonios no importando si son buenos o malos, lo bueno de esto es que tu podrás conducir las almas de los demonios buenos al paraíso, pero si no haces este ritual tu cuerpo tendrá que crecer como si el tiempo pasara normalmente, saldrás de este templo viéndote como una mujer de 24 años.
No puedo hacer ese ritual, yo no deseo lastimar a seres inocentes, además no sé, que tiene de bueno matar con mis manos a mis amigos, para después llevar sus almas al otro mundo, dicen que puedo leer esos pergaminos, bueno si dicen que hay otra solución para poder sellar de nuevo a Lucifer, entonces solo tengo que leerlos para saber cómo vencerlo ¿no es así?
No tenemos tiempo para que puedas leerlos, pero hagamos un trato, si tú en tres años no has podido leer todos los pergaminos que tenemos en nuestras manos, harás el ritual, pero si los lees en ese tiempo, nosotros te apoyaremos para que puedas proteger a tus amigos y todo ser sobrenatural que sea bueno, ¿Qué dices?
¿Cuántos pergaminos son?
Son tres, pero Sesshomaru tiene dos más, esos los tendrías que conseguir tú cuando termines el entrenamiento, para que puedas descifrarlo todo.
Dime ¿aceptas el trato?
No sé, me dejarían pensarlo por esta noche, tengo mucho que pensar y todavía tengo muchas preguntas que hacer, pero creo que por hoy es suficiente, no puedo procesar tanto en tan poco tiempo, si todo lo que me dicen es cierto tendré que convertirme en una gran guerrera, para poder derrotar a Lucifer, porque no pienso lastimar a ningún ser inocente, eso ténganlo bien claro—Por primera vez Kagome deseó no haber llegado al Sengoku nunca , no le importaba el hecho de que por eso conoció al amor de su vida Inuyasha.
Bueno tendrás que descansar aquí, no podemos permitir que se pierda más el tiempo, y por ahora solo vivirás en este templo no podrás salir a menos que alguno de los maestros te acompañe.
Está bien, pero que quede claro que si decido no hacer el trato ustedes me dejarán libre.
No podemos hacer eso, y tú lo sabes, solo esperemos que puedas leer esos pergaminos y cuando lo hagas, nosotros haremos lo que tú nos pidas.
Seiya tomo de la mano a Kagome y procedió a llevarla a una habitación que se encontraba atrás del pequeño templo, ese era una habitación muy bonita y todo era muy elegante la cama tenia sabanas y colchas de seda, había un gran armario, un tocador muy hermoso de madera de color caoba, una ventana que daba vista al hermoso jardín, pero Kagome solo podía ver su nueva cárcel, en la cual tendría que vivir por seis años.
Kagome se que no te gustó mucho todo lo que te han dicho los maestros Yamabushi, pero por favor piensa bien lo que tienes que hacer, sabes muy bien que muchas personas dependen de ti, por favor no seas egoísta y haz lo correcto— Seiya ya sabía todo, el también sería su maestro, pero no quiso decirle nada ya que la vio muy triste.
Yo sé que tengo que hacer, pero solamente te diré una cosa: No es posible que alguien haya trazado mi vida, y que piense que soy un objeto que no siente nada, odio pensar que jamás podré ser totalmente feliz, pero sobretodo, deseo que con este sacrificio, puedan vivir tranquilamente mis amigos — Kagome se sentó a la orilla de la cama y puso sus manos en su rostro y lloró como nunca lo había hecho, sabía que tenía que hacer lo necesario para que sus amigos no sufrieran, pero también sabía que su vida corría mucho peligro y ella no deseaba morir.
En ese templo la noche empezó a caer y con ella las ilusiones de la joven miko, al día siguiente se decidiría su futuro y con ello la cruel realidad mientras pasaban las horas también terminaban sus esperanzas en ser feliz al lado de Inuyasha.
Continuara…
Plis dejenme reviews.
Agradecimientos.
Gracias a Sasunaka doki por seguir leyendo mi fic y dejarme reviews, me encanta que te guste mi historia, y conforme avancen los capítulos se que te gustará más.
Gracias Belensitaah, me agrada mucho saber que te guste mi historia, espero que la continuación sea de tu agrado
