Red20: Jejeje, bueno, antes de que se pongan a leer este fic, agradezco a todos mis lectores que me han seguido durante toda esta historia y que han sido lo suficientemente pacientes para esperar a ver un nuevo capitulo de este cómico fic. Así que muchas gracias a Caigdimo, SniperGYS, aleprettycat, mau, yo, Shadeshu Nightray, MS-Taka, Naliaseleniti, Shiemy .nyan, Lolly'PopGlazz Rakzo y Platy368. Y también agradezco a todos aquellos que me hayan puesto en sus favoritos y han seguido este fic. Muchas gracias a todos.

Advertencia antes de leer: Bien, como he mencionado antes, son cuatro finales alternativos, así que si este final no les gusta, no es mi problema, por eso dejo otros tres más que puede que les guste mucho. Así que lean y disfruten, y por supuesto, comenten cual ha sido su final preferido si este o los demás.

Aviso: Solo si quieren, en la parte donde vean "..." centrado, yo imagine poner la canción de Earth, Wind and Fire, Boogie Wonderland, en caso de que quieran escucharlo mientras lo leen o alguna canción de ese tiempo, pues se me vino ya que suena esa parte como las películas viejitas. Como sea, ahora si disfruten.


Mirando al alba.

El campo se lleno de una nube de humo a causa de la explosión causada por los ataques más fuertes de cada uno al chocar uno con otro, dejando ver dentro de la misma un par de sombras que parecían estar paradas frente a frente con un metro de distancia del otro esperando la orden de sus respectivas entrenadoras, pero era muy difícil distinguir quién era quién, hasta que la nube empezaba a disiparse y todos miraban anonadados lo que sus ojos veían y no podían creer.

- ¿E-En serio? – dijo Gold sorprendido por el resultado.

- ¿Pero cómo? – continuó Ruby sudando frío a montones.

- No es posible – concluyó Pearl totalmente estático como los demás.

- Esto no puede estar pasando – fue lo único que pudo decir Misty luego de poder apreciar el resultado final de aquella batalla.

Su poderoso Kingler que había intercambiado con Red había perdido contra el Chuchu de Yellow quien parecía estar también o más agotada como lo había estado Kingler. La chica pelirroja se tiró sobre sus rodillas al suelo sosteniéndolas con fuerza por sentirse tan débil por haber perdido, sentía que el destino la había separado de Red para siempre y quería huir de ahí para ahorrarse la humillación de ser vencida. Ya no podría decirle nunca más a Red lo que sentía ella por él, quería morirse. Lloró en aquella posición con la mirada agachada, pero antes de gritar algo de lo que pudiera arrepentirse, Yellow había tomado su hombro con gentileza mientras le dedicaba una pequeña sonrisa conciliadora para hacer que ella dejara de llorar.

-Buena batalla… Misty-san. Me alegro que hubiera sido contigo con quien fuera esta batalla decisiva y no alguien más – le respondió sin quitar su mano de sus hombros.

- G-Gracias, gracias – dijo Misty entre lágrimas, pero ya no de tristeza, sino de alegría. Ella no esperaba que ella fuera tan amable con ella luego de todo lo que pasaron –. Eres muy buena… Red sí que te merece… Te merece en serio… Yo… No soy digna para él…

- Ay, no digas eso Misty-san. Red-san merece mucho más – le dijo ella levantándola del suelo y ayudándole a mantener la compostura –. Por eso me alegró hacer esto con alguien como tú, también mereces a alguien como Red-san. Si es que alguien ganaba de aquí, Red-san sería feliz sin importar la ganadora.

- C-Creo que tienes razón.

Ambas rieron ante lo dicho y todos los demás miraban aquella escena conciliadoramente con una gran sonrisa satisfactoria en su rostro. Pero el único que no parecía sonreír así era el chico de googles quien parecía llorar desmesuradamente.

- Oh, Gold. No sabía que fueras tan sentimental – dijo Crystal tranquilizándolo con una mano sobre él.

- Es que… No puedo evitarlo... No pensé que ocurriría algo como esto… Ahora tendré que pagarle a Blue-senpai.

- ¡¿QUE QUÉÉÉÉ?! – Preguntaron sorprendidos todos al escuchar eso.

- ¿Acaso… Acaso Blue-san… Apostó a mi favor en esta batalla? – dijo Yellow totalmente sorprendida por la preferencia de su amiga.

- ¿Nos usaron solo para su tonta apuesta? – ahora fue Misty la que hablo, solo que en un tono demasiado molesto a comparación que el de Yellow.

- B-Bueno… Si no hacíamos esto, también ustedes jamás hubieran sabido decidir quién sería mejor pareja para Red – se defendió Gold riendo nerviosamente.

- Esa Blue… – le habló Green por detrás, haciendo que Gold se paralizara con la sonrisa en su rostro – Será mejor que me des la mitad de esto si no quieres que te saque de mi gimnasio por hacerlo un circo – le susurró el castaño al chico de googles, logrando dejarlo completamente paralizado.

- Creo que ella ya estoy en grandes problemas. Por ahora no me cobrará – dijo Gold una vez recuperado – Pero antes Green-senpai. Déjeme avisarle a Blue-san que venga.

- Cierto… Se me olvidó que estaba aquí – dijo Green al darse cuenta de eso –. Sentía que no era todo tan ruidoso luego de la batalla.

Siendo ignorado completamente por Green al darse cuenta de eso, Gold tomó su C-Gear para llamarle a Blue, cosa de unos segundos para que luego todos le pusieran atención al momento en que colgó su aparato.

- Listo. Ya viene en camino. Hora de organizar la boda.

- Espera. ¿Qué? ¿Boda? ¿Dónde? – preguntaron todos totalmente intrigados porque no podría hacerse boda sin el novio y nadie sabía dónde estaba Red, inclusive, dudaba que supiera algo de esto como para aceptar la boda.

- Pues aquí. Blue vendrá pronto. Chico cursi, chica rica, ayúdenme con Yellow-senpai para ponerle su vestido de novia. Todos los demás a hacer que este lugar se vea elegante. Iré por mi smoking~ - dijo Gold en tono cantarín logrando que todos se pusieran de acuerdo con la remodelación del gimnasio, menos Green que parecía querer detener esa locura.

- Será mejor que luego de esta boda haya un funeral para ti, Gold. Y no solo para ti, si no para Blue también. Estos chicos… – Green ardía por ser engañado de esa forma que no notó que estaba siendo jalado por sus kouhais para ponerle su traje de gala.

- No se queje senpai – dijo Gold asomándose para donde lo llevaban – Como el padrino de sensei.

- No serás el padrino, Red me puso como padrino de antemano – interrumpió Green en un grito mientras seguía siendo tirado por Sapphire y Pearl para cambiarse de ropa.

- Como padrino de sensei organizaré una despedida de soltero rápida antes de que llegue. ¿Alguien se ofrece para bailarnos?

No se tiene que mencionar cómo quedó Gold luego de hacer esa pregunta a todas las chicas presentes.

- Yo iba a bailarles en la despedida de Yellow-senpai… – dijo adolorido en el suelo tratando de levantarse.

- Ni locas. Preferimos que Red lo haga. De por sí no sabe que se va a casar – le regañó Misty con su pie sobre su espalda y en tono serio, aunque tenía una sonrisa juguetona en su rostro al imaginarse a Red de stripper, dejando un río de saliva por su boca.

- Misty-san. Él no puede, el novio no debe de ver a la novia antes de la boda – gritó Yellow en una habitación por aparte mientras le ayudaban a confeccionar su vestido de novia.

- Corrección Yellow. El novio no puede ver a la novia con su vestido puesto – le dijo Misty alzando su dedo para hacerle ver que si podrían hacerle eso a Red.

- Pero… ¿Qué tal si él dice?... – mientras Yellow trataba de buscar alguna excusa para ello, su loca imaginación hizo que también imaginara como a Misty a Red siendo su stripper personal –. Ham… Bueno… No me desagrada la idea – comentó finalmente luego de sonrojarse completamente –. ¿Alguien le dice a Blue-san sobre eso? – preguntó de inmediato buscando auxilio ante su deseo.

- Yo me encargo de eso Yellow – dijo Misty levantando su pulgar y sacando su C-Gear para hablar con Red, ya que aun si él no estaba enterado, seguro Blue ya estaba con él.

- …¿Hola?… – se escuchó la voz masculina del otro lado del aparato.

- Hola Red.

- …¡¿Misty?!... – preguntó Red sorprendido. Al parecer no se había dado cuenta de quien le llamaba en su identificador de llamadas.

- Si soy yo – le dijo molesta mientras apretaba con fuerza su aparato – ¿Está Blue contigo?

- …Ham… Sí, ¿pero cómo sabes qué ella está?... – antes de poder refutar, fue interrumpido de inmediato por Misty.

- Tu solo pásamela. Necesito hablar algo con ella – ordenó seriamente haciendo que Red le botara de inmediato su C-Gear hacía su amiga.

- …Hola, ¿Misty?... ¿Ahora qué sucede?... ¿Quieres la revancha contra Yellow?... Acéptalo, perdiste – estas palabras hicieron sentir mal a Misty, pero antes de poder decir algo, una voz del otro lado del aparato la hizo sonreír maliciosamente.

- …¿De qué hablas Blue? ¿Cómo que revancha?... ¿Acaso ellas dos tuvieron una batalla pokémon sin ser avisado?... – preguntó Red del otro lado confundido por aquella conversación.

- …Ay, tú no te metas, esto es plática de chicas… – le refutó ella mientras se oía del otro lado un sonido seco –. …Cómo sea… ¿De qué se trata ahora?...

- Ham… Bueno… Yellow quiere pedirte algo antes de que traigas a Red al gimnasio…

- …Oh… ¿Yellow quiere algo antes de dar el gran salto?... – rió maliciosamente Blue poniendo más confuso a Red.

- …¿Qué salto?... ¿Hará Yellow un salto Boungie?... No puede ser… ¡Se matará!… – gritó Red muy preocupado del otro lado, haciendo que ambas chicas se dieran una palmada contra sus rostros.

- …Que dejes de meterte en las pláticas de chicas… – otro sonido hueco se oyó del otro lado de la línea –. …Bueno… ¿Qué quiere Yellow-chan de mí?... – preguntó de nuevo con aquella risita maliciosa propiamente y patentada de Blue.

- Hum… Es que ella quiere que Red sea su stripper en su despedida de soltera.

- …¡OOOOHHH, ESO ES GENIAL! ¡DILE QUE SUS DESEOS SON ÓRDENES!... – y luego de eso, colgó el teléfono poniendo a la castaña sumamente feliz.

- Bien, ahora a esperar a que esos dos lleguen – se dijo felizmente Misty mientras daba saltitos de alegría hasta el vestidor donde estaba Yellow para ayudarle con su vestido de novia –. Todo listo Yellow, será una boda maravillosa.

- G-Gracias Misty-san… Pero… ¿Acaso querrás que Red te baile también? – preguntó Yellow poniéndose sonrojada por estar entre nerviosa y un tanto molesta al inflar sus mejillas.

- Este… Pues si quisiera, es más lo deseo pero… Como no sabe ni para qué será y seguro Blue le dará una buena excusa para eso. Aparte, para no hacer sentir a Red nervioso, ¿qué tal si nosotras?... – en ese instante le susurró algo a Yellow haciendo sonreír a la rubia hasta más no poder.

- Oh, sí. Eso es una grandiosa idea. Ya quiero que lleguen – se dijo emocionada Yellow evitando soltar saliva por sus delicados labios.

- Oigan senpais… ¿Les afectó mucho estar con nuestro senpai pervertido, verdad? – preguntó Ruby con una gotita de sudor en la nuca al escuchar todo eso.

- Tú cállate. La opinión de un sastre no vale más que para las medidas del vestido de la novia – gritaron al mismo tiempo Misty y Yellow poniendo a Ruby asustado, haciendo que hiciera los ajustes finales del vestido a toda potencia, tan rápido que hasta terminó los vestidos de todas y las mascaras que usarían.

Mientras tanto, en otra parte no muy lejos de ahí en las calles de Viridian, una chica castaña tiraba del brazo de su amigo de cabellos oscuros hasta las grandes tiendas de la ciudad.

- Blue, creí que ya habíamos acabado las compras – se quejó el chico de cabellos oscuros con los hombros caídos por la necedad de su amiga.

- Cállate Red. Además, aún me debes dinero por el anillo – le respondió molesta ella azotándole un golpe en la cabeza.

- Pero si yo no quería comprar un anillo – gritó Red exasperado por aquella lógica de Blue.

- Si claro, pero aún así me debes el dinero por el anillo. No puedo creer que no tuvieras dinero para comprarlo y tuviera que gastar de MÍ dinero para comprarlo.

- Ya, ya. Cómo sea – respondió Red vencido al final por no saber cómo debatir en contra de Blue.

- Aparte, se me ocurrió como cobrarte esos $750 que me debes – rió maliciosamente Blue mientras veía detenidamente unas tiendas.

- Si es pagarte con algo que no sea dinero, estoy dispuesto a hacerlo.

- Bien, y no te retractes porque ya te grabé – le mencionó ella dedicándole una sonrisa sin pizca de vergüenza y mostrándole un.

- Oh, ¿ahora de qué se trata? – preguntó rendido Red al darse cuenta que cayó en la trampa de su amiga.

- Ya lo verás Red, ya lo verás, jojojojo – rió Blue con una mano sobre su boca causando un escalofrío en el cuerpo de su amigo.

- Empiezo a creer que caí en otra de tus trampas.

- Oh, ¿en serio? Ya lo veremos, R-e-d-c-i-t-o – le respondió Blue tirando del cuello de su camisa hasta una tienda con letrero de neón rosado, cuyo título hacía sonrojar a Red y hacerlo ver una parodia de un Meowth tratando de no entrar al agua.

- N-No, no quiero, no quiero. Todo menos eso.

- Oh, vamos Red, no seas un cobarde. Además, Green me dijo que no ha sido tu primera vez en una de estas tiendas.

- M-Maldición, ¿por qué tuviste que decirle? ¡Aahh!... – ante aquella distracción, Red fue tirado dentro de la tienda.

- Bien chico, ayúdame a hacer que este espécimen de campeón de Kanto se vea como el tipo de esta revista – le dijo Blue a la dueña de la tienda apuntando a un tipo en ropa interior con cuerpo musculoso y aceitado, con un rostro similar a la de Green.

- Por supuesto señorita. Yo me encargaré de él – le dijo sonriente tirando del brazo del campeón de Kanto hasta los vestidores de la tienda.

- Blue… Ah, ah… ¡Auxiliooo!…

- Bueno, mientras él hace eso, me encargaré de mi otra parte del plan, jojojo.

Al acabar las compras y de dejar a un Red totalmente traumado debido a que la chica de la trastienda estuvo acosando demasiado al campeón de Kanto mientras se ponía diferentes atuendos, ambos fueron a parar a casa de Blue.

- B-Blue… ¿Por qué vamos a tu casa? – preguntó temeroso Red de cualquier cosa que pudiera pasar después.

- Oh, cierto. Me vas a pagar lo del anillo ahora.

- P-Pero si no tengo dinero, ni en mis bolsillos de los pantalones. La encargada pervertida de la tienda te lo puede confirmar – le pidió entre lágrimas Red a Blue para que evitara cobrarle lo que no tenía.

- Oh, parece que aparte de despistado eres olvidadizo, jojojo. No pagarás con dinero.

- ¿E-Entonces? – Red empezó a temer por su vida. Si iba a casa de Blue, sentía que iba a pasar lo mismo que en la tienda.

- Una amiga va a tener una despedida de soltera, así que le dije que le conseguiría el mejor stripper que el dinero podía conseguir – le respondió risueña ignorando cualquier cosa que le surcara a Red por la cabeza.

- P-Pero yo no sé bailar así…

- No hay problema, solo te quitas la ropa y posas sexy frente a mi amiga con éste traje quita fácil con pelcro, mueves un poco las caderas frente a ella y listo. Pan comido – le dijo mientras tiraba de su brazo para que hiciera más pronto aquella divertida escena que armaría frente a todos.

- No creo que sea así… ¿P-Pero en verdad tengo que ponerme orejas de Persian y un traje de mesero? – preguntó de nuevo mirando el conjunto que cargaba en sus brazos y temblando de los nervios que tenía.

- Claro que sí, además, ponte un antifaz también. No querrás que alguna chica te reconozca de ahí y pida un privado contigo, ¿o sí?

Red tragó saliva ante aquellas palabras que Blue le decía, sin duda alguna no le gustaría tener que rebajarse a ser descubierto haciendo ese tipo de cosas pervertidas que seguro haría Gold -sin cobrar si es que es para un grupo de súper modelos-, por lo que Red se dispuso a ponerse el vestuario.

- ¿Segura que me veo bien con este disfraz, Blue? - preguntó Red luego de cambiarse de atuendo.

- Pero claro que te vez bien. Creo que inclusive te vez demasiado bien... Mejor ponte esto - en ello Blue le puso a Red un poco de gel para arreglarle el cabello -. Bien, así ocultaremos tu identidad... A lo que me recuerda... - Blue comenzó a buscar entre su bolso y de ahí saco unos cuantos antifaces blancos -. Con esto o te dará vergüenza bailar frente a mi amiga, ya que si no la vez, mejor.

- Bueno, creo que eso es mejor en lugar de tener que imaginarme a un público en ropa interior - rió nerviosamente Red, a lo que luego Blue le acompañó con una sonrisa pícara y con un par de golpecitos al estómago con su codo.

- Oh, pillín. No te conocía esas mañas, jojojojo - se burló ella de Red, dejándolo completamente avergonzado.

- N-No me refería a eso - reclamó el ojirojo sin tener ni la más mínima consideración hacía él.

- Bueno, como sea. ¡Ahora vayamos a la fiesta! - gritó Blue emocionada mientras tiraba del brazo del susodicho "stipper".

- H-Hey, no tan fuerte. ¡Aaahh!...

Ambos, al llegar al gimnasio de Viridian pudieron notaron que había mucho movimiento alrededor del mismo. Lo cual le parecía muy raro para Red, pero no para Blue, quien ya estaba muy al tanto de la situación.

- Un momento. ¿Qué no son ellos Ruby y Gold? - preguntó Red al distinguir a aquellas personas salir del gimnasio.

- No seas tonto. ¿Para qué estarían ellos aquí en primer lugar? - le respondió con una sonrisa nerviosa ella al sentirse acorralada.

- Tal vez se enteraron de lo que tratas de hacerme y están ahí para grabarme en video y burlarse de mí - dio él de inmediato al sacar una rápida conclusión, por lo que solo Blue respiró con mayor tranquilidad tras escuchar eso.

- No seas tonto Red. ¿Cómo es que se enterarían entre los dos lo que andábamos haciendo todo el día? Inclusive, ¿los viste que nos siguieran?

- N-No.

- Entonces no quieras salirte con la tuya viendo cosas que no son - le regañó la castaña mientras tiraba de su brazo.

- P-Pero...

- Pero nada. Ahora a lo que vinimos - continuó ella tirando con fuerza de él sintiéndose aliviada de que Red no siguiera indagando sobre lo que pasaba ahí.

Lo bueno también para ella es que él no hizo pregunta aluna de por qué la fiesta se hacía en el gimnasio, ahorrándose así una serie de explicaciones al de cabellos oscuros.

- Ahora tu, espérame aquí. Tengo que preparar todo para tu gran debut como stripper - gritó emocionada mientras entraba al gimnasio dejando a Red con las palabras en la oca sin darle tiempo de replicar -. Muy bien, él ya está aquí, así que todo aquel que no sea una chica se me puede ir largando a la habitación continua para la boda, mientras que nosotras nos encargamos de la despedida de soltera - ordenó ella luego de entrar y estar sacando mascaras de su bolso -. ¿Está todo claro? - preguntó de inmediato esperando alguna duda de parte de sus amigos.

- Si, yo tengo una duda - dijo firmemente de inmediato un chico de ojos ambarinos levantando su mano.

- Muy bien, hable cabo, dígame que no entendió o que duda tiene - respondió de inmediato ella, con un tono serio, como la de una generala dándole indicaciones a sus subordinados.

- ¿Por qué ustedes si pueden tener ustedes una despedida de soltera con un "stripper", mientras nosotros nos ponemos como el chico cursi a organizar lo que nos falta de la boda? - la queja de Gold solo logró hacer saltar una vena en la frente de su senpai.

- Largo de mi vista - amenazó ella mientras liberaba a su Blasty para que hiciera lo que se le ordeno, si o si. Algo que logró al ver a todos los chicos huir de ahí -. Bien, ahora chicas, pónganse las mascara que les compre, mientras que voy por nuestro stripper.

- ¡Siii! - gritaron todas mientras tomaban cada una sus posiciones.

Una vez ya todo fue arreglado adentro, Blue entró acompañada de Red ya con su disfraz de mesero con orejas de Persian puesto y con la máscara cubriéndole la mitad superior de su rostro, logrando capturar así la mirada de todas las chicas del lugar. Y si la primer idea de todo eso era llamar la atención de la novia y también de su rival, aquellos planes dieron un giro de 360° puesto a que todas -menos Blue que de por si lo vio antes en aquel peculiar, sexy y sofisticado, pero lindo atuendo- quisieran ya verlo sin nada, pero en verdad nada de ropa. Y no era solo por ese vestuario provocador, el rostro que tenía en ese momento -a pesar de estar cubierto bajo un pequeño antifaz oscuro-, podía verse el gran sonrojo que éste tenía, se le veía tan inocente y sensual que se podía ver varios pares de brillos centellear por debajo de los orificios de aquellas mascaras blancas.

- ¿Y qué esperas stripper para quitarte la ropa? - gritó una castaña de entre el público que no tenía una máscara tan voluminosa como la de la festejada.

- Shhh... Sapphire, eso lo tiene que decir...

Antes de que Blue pudiera terminar con aquel regaño, alguien más la interrumpió.

- Si chico misterioso, quítate la ropa - gritó Crystal muy impaciente muy cerca de Blue.

- "Se me hace que ella no sale mucho del laboratorio, pobrecita" - se decía en su mente la castaña al ver lo impaciente que estaba la peli-azul.

- Ham... Hem...

Para el pelinegro, todas esas insinuaciones de desnudarse iban más allá de lo que se pudiera haber esperado antes. Ya no era solo lo del baile que había acordado con Blue, si no que iba a algo mucho más complicado y eso era el complacer a todas las chicas que habían acudido a su debut de stripper. Aparte empezaba a sentirse avergonzado por estar frente a todas esas chicas -desconocidas a su parecer-, y aún más sin tener que haberse quitado aún una sola prenda desde que salió al escenario, puesto a que de por sí sentía como lo desnudaban con solo la mirada, observando a cada una de las chicas el cómo se relamían cada una los labios -tanto la festejada, como invitadas-, a lo que llegó a imaginar que así debía sentirse ser violado con solo sus miradas. Pero no podía moverse de su lugar, estaba más paralizado que un Metapod con Thunder wave. Y si no fuera por Blue y el tubo -que quien sabe de dónde lo sacó- que clavo frente a él de un solo golpe, logró que se dispusiera a dar aquel espectáculo bochornoso frente a todas las invitadas que lo veían deseosas al quitarse de a poco y con suaves movimientos frente al tubo, de manera sensual deshaciéndose de cada una de sus ropas, quedando solo con un cuello blanco con moño negro, una truza roja, su máscara negra que cubría una pequeña parte de su rostro y por supuesto, sus orejas de Persian sobre su oscuro y brillante cabello.

Todo parecía que estaba saliendo de maravilla para Red debido a que recibía muchos gritos de emoción por parte de sus espectadoras, que la vergüenza que tenía en un principio se fue desapareciendo, sintiendo aquellos alabes como los gritos victoriosos que recibía cada vez que ganaba una liga -aparte de un par de copas ofrecidas por parte de todas las chicas para animarlo por completo a hacer su papel de stripper-, haciéndolo sentir todo tan natural, que no le importó para nada el tener que bailar enfrente de la festejada y sobre sus piernas sin nada de pudor en él, e inclusive hizo lo mismo con la acompañante de la festejada, quien para los ojos de Red, parecía rogarle a la festejada que él le hiciera lo mismo a ella sobre sus piernas a lo que accedió y Red continuó -aún en su estado de ebriedad- con la labor que desempeñaba por obligación de Blue, quien parecía entre angustiada por ver a sus amigas entretenerse con aquel chico ebrio, y divertida por grabar todo lo que veía frente a ella, aunque no tenía idea para qué lo usaría después, solo siguió grabando.

Al terminar aquella despedida de soltera completamente improvisada, con un Red completamente ebrio y sin idea alguna de dónde se encontraba, ni lo que había hecho y ni de saber en dónde había dejado gran parte de su ropa -pues solo había quedado con una ropa interior ajustada negra, un cuello blanco con moño negro y un par de orejas felinas sobre su cabeza- todo le daba vueltas en la cabeza, apenas podía mantenerse de pie y un poco sobrio, pero con una fuerte jaqueca que apenas y lograba pensar en lo que se había metido.

Aunque podría tener una buena suerte en donde se encontraba, ya que en el tiempo que estuvo inconsciente, ni siquiera alguien se apiadaría de él en ese estado en el que se encontraba, es más, se aprovecharían aún más de él, pues ni descansar le dejaron una vez terminada la despedida de soltera. Ruby y Gold se lo habían llevado de inmediato al gimnasio de Viridian metiéndolo un camerino improvisado en el gimnasio para ponerle su traje de novio de color negro, con un par de lentes oscuros cubriéndole los ojos -dado a la resaca que tenía, la luz lo mataría de inmediato-, dejándolo listo para hacerlo pasar por el altar, aún confundido por todo lo que ocurría a su alrededor.

- ¿Dónde estoy? - se preguntó el ojirrojo luego de recobrar un poco el sentido mientras era llevado del brazo por Gold en medio de las banca al altar.

- No es nada Red-sensei. Solo está soñando, no se preocupe por nada - le respondió el joven de ojos ambarinos aún escoltando a su amigo al altar.

- ¿U-Un sueño?... - se preguntó Red luego de atinar que todo le parecía a su vista muy borroso y también oscuro, claro, lo último a causa de los lentes.

- Si, y ahora se va a casar, más le vale hacerlo bien - le regañó Gold con un tono serio mientras seguían su camino.

Y aunque ese regaño de parte de su kouhai sonara ilógico para Red si es un sueño, y más que nada, nunca en su vida se había puesto a soñar en que estaba a punto de casarse, le intrigaba el saber con quién sería la afortunada para aquel momento tan inesperado para él, igual pensaba que si ese era un sueño, podría ser uno premonitorio para saber quién sería la futura madre de sus hijos y eso lo emocionaba tanto que había olvidado la jaqueca que tenía.

Mientras que la situación para mantener a Red bajo control sucedía en el lado de los chicos, en el lugar dedicado a las damas de honor se encontraban Blue, quien grababa desde su lugar la boda con una mini-cámara que tenía muy oculta para que el novio no sospechara nada, y junto a ella se encontraba Sapphire tirando de la cintura de su "incómodo" vestido que la hacía sentir avergonzada por lo pomposo que era, se sentía -según ella- como una Vespiquen con caderas anchas, si tan solo le hubieran dio que ser dama de honor significaba vestirse con un vestido tan ridículo e incómodo como ese, no se hubiera peleado con Crystal por aquel puesto.

- En verdad no entiendo por qué el alboroto de vestirse tan incómodo con estos vestidos – se quejaba Sapphire mientras se movía de un lado a otro.

- No entiendo por qué te quejas tanto, Sapphire-chan, si estos vestidos tan incómodos que dices son en realidad hermosos, y la verdad que nos hacen lucir sumamente sexys. Seguro sabes que cualquier hombre se derrite al ver a una dama de honor durante y después de una boda, ¿cierto?

Ante aquella declaración de parte de su senpai, Sapphire empezó a imaginar cómo se pondría Ruby al verla con un vestido tan lindo como él frecuentemente le diseña y no le gusta ponérselos en público. Y si se pone así de contento cuando modela uno de esos exagerados vestidos, seguro que con lo que le decía su senpai saldría mucho mejor el asunto. Aparte de que es un hecho el que durante la boda, todos los ojos masculinos tienen la mirada fija en las bellas damas de honor que acompañan a la novia.

Pasando de nuevo al lado de los caballeros, la discusión se avivaba entre el líder de gimnasio de Viridian y el criador de Jotho, y la causa de que estuvieran a punto de enviar a sus pokémon más fuerte a "resolver" su disputa era el saber quién sería el padrino del novio.

- Green-senpai, usted puede ser padrino de alguien más. Yo seré el padrino y como primera orden como padrino es llevar al novio a su despedida de soltero.

- Gold, no hay tiempo para eso. Además, ¿quién te eligió como padrino? Red ya decidió que yo era su padrino.

- Tu mismo lo has dicho, eras en tiempo pasado. Ahora yo soy su padrino – le recalcó Gold mientras tiraba a Red del brazo.

- ¿Y si mejor dejan que Red elija? – intervino el pequeño pelirrojo mientras se acomodaba el moño en su smoking.

- … - ambos entrenadores se quedaron callados.

No se les había ocurrido eso antes, o más bien, no querían buscar esa opción por el simple hecho de buscar una batalla antes de la boda. Más por el lado de Green dado el hecho de que el pervertido de Jotho hizo de las suyas en su gimnasio y no ha sufrido de su venganza.

- ¿Red-sensei/Red, quien va ser tu padrino? – preguntaron ambos al novio, quien era ayudado a vestirse por Ruby.

- ¿Eh?... Pues… Yo creo que…

- Oigan, malas noticias. ¡Ouch! – interrumpió Emerald tropezando en el camino por su smoking que le incomodaba.

- ¿Te encuentras bien mocoso? – preguntó Gold a Rald mientras lo levantaba del suelo.

- ¿Cuáles son las malas noticias? – cuestionó Green.

- No soy ningún mocoso, y sí estoy bien – le reclamó el pequeño rubio a Gold mientras se levantaba del suelo de mala gana –. Las malas noticias es que no hay padre para oficiar la boda.

- ¡¿QUÉEE?! – gritaron los cinco presentes al mismo tiempo.

- Pues eso. ¿Ahora qué hacemos? – cuestionó un preocupado Rald.

- Ya sé. Green-senpai. Usted será el padrino – dijo Gold mientras sonreía a todos.

- Ya era hora.

- Y yo oficiaré la boda.

- ¡¿QUÉEE?! – se volvió a escuchar un estruendo entre todos los chicos.

- ¿Qué tiene de malo? Los padres son los más sexys en la boda. ¿Qué no? Todas las chicas siempre buscan pervertir a esos santitos que ofician aquella "linda ceremonia" – explicó el ojiámbar mientras se arreglaba.

Mientras que todos al escuchar aquella escusa de Gold simplemente no pudieron evitar darse una palmada en la cara. Aunque la idea que él tenía por ver tantas películas en donde a los padres que ofician las bodas –vayan a saber cual haya visto él–, siendo personas que no tienen relaciones con una mujer y distinguidos por ser puros, son el cebo perfecto para que lo quieran pervertir –aunque él ya lo sea de antemano-.

Dejando el asunto del padre arreglado y el de la selección del padrino, la ceremonia de la boda ya estaba a punto de empezar, reuniendo a todos los invitados en el centro del gimnasio de Viridian, ansiando a ver a la pareja en aparecerse para que se oficie la boda tan esperada de todo Kanto. Todos los líderes de gimnasio y miembros del alto mando se encontraban presentes junto a los dex holders, algunos asombrados por la aparición de Gold con traje de sacerdote, más que nada Crystal, quien en la posición de las damas de honor sentía una sensación de emoción al verlo vestido de aquella manera tan formal y pura.

El salón que estaba lleno de ruido por las variadas conversaciones por la cual se llenaba el lugar, fue opacado luego por un silencio imponente, debido a que los novios habían llegado para cruzar el atrio hasta el altar. Todos los invitados se veían emocionados, unos cuantos estaban evitando soltar lágrimas de emoción, más que nada por los Dex Holders que habían logrado que su compañera lograra su objetivo que era casarse con Red, aunque quien más tenía lágrimas en los ojos de la emoción fue Blue al ganar la apuesta contra Gold. Mientras que por el lado de los novios, Red se le veía entre nervioso y ansioso, nunca imaginó que se llegaría a casar, y menos aún que fuera con su mejor amiga, sin duda estaba contento tanto por el evento, como la ayuda de sus amigos para que ese momento se diera a cabo. Al llegar Red, se paró frente al padre –o sea Gold-, ampliando este su sonrisa y riendo para si al ser la atracción principal. Por su parte Green, el auténtico padrino se encontraba impaciente por largar a todos de su gimnasio, aunque aún así o podía evitar sentirse contento porque sus dos más grandes amigos en todo Kanto se casarían en él y por parte de Ruby, simplemente se sentía orgulloso de haber confeccionado aquel smoking para su senpai Red, muy a pesar de que tuvo que hacerlo estando su senpai en un estado incompletamente ebrio para ese momento y lo complicado que le fue hacerlo porque a cada rato Red se estaba quitando la ropa y diciendo "soy el mejor stripper del mundo", hasta que le quitaron eso Green y Gold con la pregunta del padrino.

Mientras que en la llegada de Yellow, todo mundo se le quedó viendo con la boca abierta, ya que la chica sencilla que le gustaba vestir con ropa cómoda de campo y un sombrero de paja, ahora parecía más hermosa y delicada como una flor primaveral, sonrojando a todo hombre que le veía, incluyendo a Red que no paraba de quitar su mirada de ella al verla cruzar el atrio hasta el altar.

- Bien hermanos – habló Gold mientras tosía para llamar la atención de todos los presentes –, estamos aquí reunidos para celebrar la unión de mis dos grandes senpais de Kanto, Red-sensei y Yellow-senpai en santo matrimonio y…

- Ya, ve a la parte final – gritó Blue desde su lugar, causando la atracción de muchas miradas acusadoras.

- Iba a hacerlo de todas formas ya que no me sé toda la ceremonia, jeje.

A todo mundo casi se cae de sus asientos por escuchar eso de parte de Gold, pero en cierto modo, nadie que fuera a remplazar a un ministro de último momento se sabría toda la ceremonia por completo, así que era de esperarse algo como eso.

- Hehem… Como decía – continuó Gold para llamar la atención –. Estamos aquí para celebrar la unión de estas dos grandes personas en santo matrimonio.

- "Ni tan santo si es que la oficia él" – se dijeron todo mundo en sus mentes mientras veían seriamente al criador.

- Si alguien tiene un motivo para que esta pareja no se case, que hable ahora o calle para siempre – cuando Gold dijo eso, muchas miradas cayeron sobre Misty, quien estaba muy sonrojada y ofendida por ello.

Ya había aceptado la derrota, que la vieran así era en realidad lo peor. Pero cuando todo parecía apuntar que nada iba a pasar, una voz femenina se escuchó en el fondo.

- ¡Yo!

- ¿P-P-Plattinum? – dijeron todos sorprendidos al ver como la chica rica de Sinnho levantaba la mano, atrayendo la atención.

- ¿P-Por qué motivo, chica rica? – preguntó tan sorprendido como molesto por su interrupción Gold para obtener una respuesta.

- Por nada en especial, solo quería intentar esto. Siempre leo algo así en los libros de mi casa y quería saber cómo se siente decirlo – respondió con una sonrisa nerviosa, haciendo que todos cayeran de sus asientos.

- Hehem, bien, como fue falsa alarma creo que debemos continuar – mencionó Gold tosiendo un poco sonrojado por la ocurrencia dicha por la chica de Sinnoh –. ¿Los novios tienen sus votos?

Esperando Gold a que no fuera así debido al corto tiempo que se dejó para preparar la boda, la joven pareja le sorprendió con lo contrario al asentir al mismo tiempo con un rostro decidido y a la vez sonrojado.

- B-Bien, en ese caso que inicie el novio con sus votos – dijo el "padre" Gold resignado pues era la parte aburrida de las bodas.

- Huhum, ok… – tosió Red un poco mientras trataba de ordenar sus ideas –. Y-Yellow…

La mencionada tornó la tonalidad de su rostro de un rojo tenue a uno intenso, haciendo que se sorprendiera un poco, pues esperaba que se hubiera desmayado al escuchar su nombre de la boca de Red el día de su boda, se sentía contenta con ese milagro, pero aún seguía temblando de los nervios.

- Yellow… – repitió de nuevo Red, evitando que su voz se quebrara –. Tú has sido la persona que más me ha apoyado y ayudado desde que nos conocimos, la persona más valiente y admirable que conozco a pesar de lo pequeña que eres, has superado grandes retos. Verte aquí me hace sentir muy afortunado de compartir mi vida contigo, y aunque no sé qué haya hecho yo para que estemos los dos aquí, frente a frente, prometo ser leal a ti, y dedicar mi vida a hacerte feliz, como tú lo has estado haciendo.

- Y-Y… Ahora la novia, p-puede dar sus votos también – continuó Gold sonrojado y con una pequeña lágrima en sus ojos, denotando lo sentimental que se estaba poniendo.

- R-Red-san… E-Es decir… R-R-R-Red… "Ay qué vergüenza".

Para Yellow le era complicado quitarle el san a Red, pero sí de partir de ese momento ambos iban a compartir sus vidas juntos, tendría que acostumbrarse a quitarle el honorífico de su nombre.

- R-Red – volvió a retomar sus palabras luego de respirar profundamente –. Tú has sido la persona más importante en mi vida también, eres quien me dio el valor que ahora tengo, me has enseñado muchas cosas y te admiro porque siempre tratas de hacer lo necesario para ayudar a los demás, y das lo mejor de ti sin retroceder ni un momento. Es por eso que yo también daré lo mejor de mí para demostrarte lo mucho que me importas, porque te amo Red…

Ante estas últimas palabras ocultó un poco su rostro debajo de su cabello debido a la vergüenza que sentía al revelar sus verdaderos sentimientos a la persona que amaba.

Todos los invitados miraban aquella declaración mutua de amor con sus mejillas empapadas en lágrimas, inclusive Green y Silver, quienes aún se veían serios, estaban totalmente sonrojados y varias lágrimas brotaban de sus mejillas, como un par de estatuas serias que lloraban. Mientras que con el padre Gold, un gran llanto de alegría se escuchaba de donde estaba parado.

- N-No se preocupen… Sniff… N-No son lágrimas sentimentales… S-Son, legendarias lágrimas masculinas… B-Bueno, a lo mejor si son algo sentimentales… Lo siento chicos, no puedo soportarlo.

Sin dar aviso de lo que iba a hacer, Gold abrazó efusivamente a sus senpais y lloró de alegría por vivir para poder ver cómo se casaban sus dos grandes amigos, al grado de casi asfixiarlos.

- Oiga padre "llorón", ya termine con la boda – se quejó Misty quien igual estaba al borde de lágrimas como el resto de los invitados, aunque igual de felicidad por ver a la persona que ama feliz con su rival.

- L-Lo siento, por eso no me gusta tanto ir a las bodas… – se disculpó mientras volvía a tratar de reincorporarse en su papel –. En fin, como iba diciendo, ahora los declaro… M-Marido y… M-Mujer… R-R-Red-sensei, puede besar a la novia – terminó pidiéndole a Red, Gold mientras volvía a llorar en su lugar limpiándose las lágrimas con su sotana.

Ambos no tardaron en cumplir aquella orden, mientras en el fondo se podía oír de parte de todos los invitados un "que vivan los novios" a todo pulmón, seguidos de varios aplausos.

Al finalizar la boda, la luna de miel de los recién casados fue arreglada de antemano por Blue, quien al ganar la apuesta que tenía con Gold, benefició a la causa esperando a que le dieran sobrinos apenas llegaran al hotel que reservó para ambos en las playas de Vermillon.

Gold continuó llorando en el altar, siendo consolado por Crystal, quien al ver aquel lado tan sentimental que tenía el chico de googles, sintió una gran atracción por él. Meses más tarde empezaron a salir como novios y una semana después anunciaron a sus amigos su relación. Dos años después anunciaron a sus amigos que se iban a casar y que estaban esperando un bebe.

En la fiesta de los novios, Green fue emborrachado por Blue, y accidentalmente o a lo mejor con intensiones previamente planeadas, terminaron teniendo relaciones íntimas en el gimnasio de Viridian, exactamente en el altar, ya que se había vaciado el lugar. A la mañana siguiente, Green decidió hacerse responsable de sus actos y se hicieron novios.

Green renunció a su puesto como líder de gimnasio de Viridian, o más bien fue expulsado luego de que se enteraran de lo que ocurrió con Blue en las instalaciones. Red tomó el cargo del gimnasio, donde ahora vive con Yellow y por su parte Green se convirtió en investigador como su abuelo, viviendo junto con Blue en su ciudad natal.

Por el lado de Misty, ella se convirtió en madrina de los hijos de Red y Yellow, siendo la tía más feliz del mundo, al poder ir a jugar con ellos todos los fines de semana. Ella y Yellow pasaron de ser rivales a las mejores amigas.

Silver al regresar a Jotho para buscar a su padre, se encontró con una chica castaña, con quien tomó una relación intima con ella al viajar juntos, dejando de lado el tema de su padre, estableciéndose en Goldenrod como su protector en caso de que reaparezca el Team Rocket nuevamente en aquella ciudad.

Bill y Daisy les pasó lo mismo en la fiesta de los novios, que a Green y Blue, Green cuando se enteró de que su hermana estaba embarazada, casi asesina a Bill, hasta que decidió hacer que esos dos se casaran de inmediato por intimidación de su abuelo y su hermana.

Ruby y Sapphire decidieron hacerse novios luego de que por un golpe en la cabeza, logró hacer que Ruby "recordara" lo sucedido en la isla espejismo y en aquel combate final contra los legendarios, al escaparse de su boca algunos detalles de su niñez. Semana después de novios, su padre le obligó a casarse y que le dieran nietos pronto.

Rald quien había ido a probar los demás frentes de batalla de las demás regiones, comenzando de cero nuevamente con la de Hoenn, inicio un viaje al culminarla con éxito con Anabel. En el frente de Sinnoh ambos empezaron a formalizar su relación.

En Sinnoh, Platinum sentía interés por lo que tenían sus demás amigos al recibir muchas invitaciones para bodas, y aunque sus libros no le decían exactamente lo que era estar en una relación, Diamond fue quien le ayudó a saber lo que es, enamorándose ella de él, casándose un día después de hacerse novios.

Por el lado de Pearl, se convirtió en el sucesor de su padre en el frente de Batalla, y fue quien peleó con Emerald cuando llegó a retar el frente de su región, aparte de ayudar a Rald a descubrir sus sentimientos por Anabel.

Pasaron dieciocho años después de la boda entre Red y Yellow y como siempre era costumbre reunirse entre ellos por lo menos una vez cada dos meses en el gimnasio de Red, lo cual ponía contento a Green, ya que podía desquitarse con su amigo las veces que organizaban fiestas en el gimnasio sin su autorización.

En la ruta 2 una mujer pelirroja, madura, caminaba con un par de cajas de regalos y seguida de una linda Azulmarril shiny quien le ayudaba también con otro par de cajas de regalos, ambas iban compartiendo una enorme sonrisa. Pero antes de llegar a su destino, fueron derribadas por un par de niños que saltaron sobre ellos a modo de saludo.

- Tía Misty, tía Misty. Bienvenida de vuelta – anunció la más pequeña de los niños que habían saltado en emboscada.

Ella era una pequeña de 12 años, rubia de ojos rojizos, rasgos llamativos que denotaban la herencia de sus padres, aunque se le veía algo hiperactiva.

- Azuchu, bienvenido también – dijo el pequeño que había también saltado sobre el pokémon conejo amarillo.

Este era un niño de 6 años, de cabellos oscuros como la noche y ojos verdes claros, aunque él se veía más encariñado con el conejo shiny de su tía como lo hacía su hermana.

- Hola Amber, siempre tan hiperactiva como tu padre – dijo entre risas la mujer pelirroja que abrazaba y jugaba con la pequeña que tenía sobre de ella.

- Si, aunque lamento sobre lo de las cajas – se disculpó ella con la cara sonrojada por la pena que sentía sin borrar la sonrisa de su rostro.

- No hay problema, sabía que pasaría – le respondió tranquilizando a la pequeña y revolviendo sus cabellos.

- ¿Y qué hay dentro tía Misty? – preguntó el pequeño curioso luego de levantarse de la Azulmarril de su tía.

- Son regalos para mis sobrinos favoritos, Orange – le contestó al pequeñín mientras recogía algunas de las cajas.

- ¡¿En serio?! ¡Qué genial tía, gracias! – dijo una emocionada Amber mientras recogía todas las cajas y las cargaba sobre su espalda –. Yo las llevaré a casa tía, tengo muchas ganas de saber qué hay dentro de ellas.

Y al terminar de decir eso, salió corriendo dejando una estela de polvo en el camino.

- A-Amber, no tan rápido, te vas a caer con todo y cajas – gritó un preocupado Orange tratando de seguir a su hermana mayor.

- Tranquilo Orange, estará bien. Mejor vayamos a casa – le pidió a su sobrino tomando su mano y guiándolo a casa.

- E-Está bien tía Misty – respondió él pequeño sonrojado y nervioso, caminando a su lado y tomando con su otra mano la pata de la Azulmarril de su tía.

Mientras tanto, en el gimnasio de Viridian, parecía llevarse una pequeña fiesta, tanto en el interior como en el exterior.

- Y diga entonces Red-sensei. ¿Cuántos aspirantes a ser el siguiente campeón de la liga has derrotado? – preguntó un hombre de cabellos oscuros y ojos ambarinos, sosteniendo un vaso con Whiskey al actual líder de gimnasio de Viridian.

- Hum… Creo que en este mes fueron 128 los que perdieron, 20 de ellos volvieron a retarme y de ahí ganaron 5.

Respondió él sujeto a quien le preguntaron, de cabellos oscuros igual y ojos rojizos, tratando de recordar a los retadores que tuvo en las primeras dos semanas que tuvo de batallas mientras daba un sorbo a su bebida.

- Vaya que eres un presumido Red... ¡Hic!... – fue lo que dijo el hombre castaño y ojos verdes que estaba a su lado tomando una copa de vino.

- O-O-Oye Green, cálmate. Solo estaba respondiendo lo que preguntó Gold – dijo un apenado Red luego de darse cuenta de su respuesta.

- Green-senpai, parece que usted bebió de más – continuó Gold mirando de reojo a su superior.

- N-No es así… ¡Hic! – respondió un molesto Green tratando de defenderse sin éxito.

- Creo que si bebiste demasiado Green, será mejor que me des tu copa – le dijo Red con una gotita en la mejilla por ver a su amigo así de ebrio, que le parecía gracioso.

- O-Oye, no hagas eso, es mía... ¡Hic!... Además, la necesito, no sabes cómo es trabajar en el laboratorio y evitar que mis hijos hagan travesuras... ¡Hic! – respondió Green como un niño pequeño tratando de quitarle la copa de vino de las manos de Red.

- ¿Y por qué no los dejas con sus abuelos? – sugirió Gold tratando de solucionar la situación que pasaba el castaño.

- Ellos igual trabajan conmigo en el laboratorio... ¡Hic!... Y no son muy atentos... ¡Hic!... Creo que por eso es que no vieron cuando se robaron a Blue... ¡Hic!... – respondió aún molesto el castaño luego de tumbarse en su asiento.

- ¿Y el profesor Oak? – preguntó Red ahora.

- Creo que ya está muy viejo... ¡Hic!... Para eso, a veces se la pasa preguntando si son niño o niña a sus bisnietos... ¡Hic!... – le respondió con notoria pena.

- ¿Y qué hay de Daisy-san? – volvió a sugerir Red sacando una tercera solución.

- No puedo dejarlos con Daisy, porque ella vive con ese bueno para nada de Bill y me desagrada… ¡Hic!... Mucho – volvió a dar una respuesta negativa y esta vez solo hizo reír un poco a sus amigos.

- Si que eres exigente – rió un poco Red dándole palmaditas en la cabeza a Green.

- ¡No soy un niño! ¡Auch! – luego de tratar de quitarse la mano de Red de su cabeza, se cayó solo de su asiento, causando las risas de sus dos amigos.

- ¡Papiii!

Luego de aquella caída, dos pequeños niños llegaron y saltaron en la espalda del investigador pokémon castaño que estaba tirado sobre su trasero en el suelo.

- Niños, no griten tan alto – les regañó Green a sus dos pequeños y tapándose los oídos por el grito que le dieron.

- Jejeje, parece ser que ya le dio resaca, senpai – rió Gold mientras miraba con gracia aquella escena de Green con sus hijos.

- Lo sentimos – respondieron ambos al unisonó agachando sus cabezas en señal de disculpa.

Ambos pequeños eran muy diferentes. El mayor de ellos era un chico de 11 años, ojos azules que heredó de su madre y con la misma actitud que ella, pero su alborotado cabello era castaño como el de ambos padres, su nombre era Jade y era el rival de Amber. Mientras tanto, su hermana menor, Aqua, tenía 8 años y aparte de tener el mismo tono de cabello de sus padres, lo tenía igual de largo que su madre y los mismos ojos de su padre, aparte de ser algo seria como él, le gustaba ser consentida por él, ya que de grande quiere ser una investigadora como él y su familia.

- Ya Green, no te enojes con ellos. No tienen la culpa de que seas una bestia – le regañó Red mientras cargaba a su sobrina –. ¿Verdad Aqua?

- Papá no es una bestia, tío Red – se quejó ella haciendo un mohín por el comentario a su padre.

- Bueno, a veces lo es – murmuró Jade, quien miraba hacía el otro lado con el ceño fruncido y una media sonrisa.

- Oigan, dejen de hablar de mi… ¡Hic!... A mis espaldas… ¡Hic! – se quejó aún Green mientras tomaba a su hijo entre sus brazos y le revolvía sus cabellos con su nudillo.

- ¡Auch! ¡Auch! ¡Auch! ¡Ya, papá! ¡Lo siento! ¡En verdad lo siento! – gritó entre alaridos tratando de salir del agarre de su padre.

- Jajajaja, vaya senpai. Si que se divierte con sus hijos – rió Gold divertido de ver aquella escena de padre e hijo.

- ¡No!... ¡Hic!... ¡Es así!... ¡Hic!... – respondió molesto y sonrojado mientras seguía aplicando castigo a su hijo.

- Papá. ¿Sabes que mamá te va a matar por tomar de más, verdad? – comentó ahora Aqua sentada en el regazo de su tío mirándole sonrojada y con el ceño fruncido.

- No creo que lo mate – dijo Red mientras aferraba a Aqua a él –. Tu madre está igual bebiendo con tus tías, así que no creo que le haga nada.

- Y aparte, a lo mucho que le haría Blue-senpai a Green-senpai, sería solo matarlo de se… ¡¿Buh?!

Antes de terminar su comentario Gold, su boca fue tapada por la mano de Red antes de terminar su frase pervertida, enfrente de su sobrina.

- Gold. Ahora no es momento de hablar de eso, hay niños presentes – le regañó Red mientras que con su otra mano hacía la señal de que se callara.

- Bueno, bueno. Ustedes le quitan la diversión a todo – se quejó Gold mientras volvía a darle un trago a su Whiskey.

- Por cierto, ¿Crystal no se enojará de que no andes cuidando a los niños? – preguntó curioso Red mientras jugaba con Aqua, quien parecía entre divertirse y molestarse con el comportamiento infantil de su padre y hermano.

- No hay problema, sensei. Los dejé jugando con mi equipo, seguro se andan divirtiendo mucho.

- Este… Tío Gold… Mis primos… - la voz de Aqua algo nerviosa llamó la atención del ojiambar.

- ¿Si Aqua? ¿Qué les pasa a tus primos? – preguntó Gold con una enorme sonrisa dibujada en su rostro sin notar lo alarmada que parecía Aqua.

- Ellos acaban de iniciar un incendio… – le informó apuntando firmemente y con decepción a Gold a una ventana donde se podía ver que efectivamente algo se quemaba.

- Gold… ¿Tienes seguro médico? – cuestionó Red entre enfadado y preocupado.

- Ham… Si. ¿Por qué? – respondió dudoso el mencionado con una sensación de terror correrle por la espalda.

- Porque Crystal te matará por descuidar a tus hijos – comentó Red mientras le daba un empujón para que se levantara de su asiento –. Así que ve a arreglar lo que sea que hayan hecho.

- S-Si, de inmediato porque seguro me va a hacer algo peor que matarme… ¡Gulp!... – se dijo mientras buscaba a sus hijos con la mirada y tragaba duro -. Dejarme una semana sin sexo…

Mientras el resto del grupo reía al ver a Gold desaparecer para buscar a sus hijos, estos pequeñines se encontraban mirando con alegría a ver como el equipo de su padre trataba de apagar el incendio que habían iniciado luego de tratar de levantar al pobre Explotaro que solo quería dormir en paz.

- ¡Niños! ¿Pero qué pasó aquí? – anunció Gold al llegar mirando la gran llamarada que se había agrandado frente a él.

- Nada papá. Solo jugamos - respondió uno de sus hijos con un rostro inocente.

- Es cierto, estábamos jugando a los bomberos - comentó su hermana menor mientras empujaba a Politaro hacia el fuego y cargando con otra mano un balde de agua.

Ambos niños eran su hijo mayor, Copper, de 10 años, su aspecto era similar a su padre, con la única diferencia que su color de cabello y ojos era al de su madre Crystal, ambos eran de un azul cristalino, aunque se parecía en su padre en aspecto igual había heredado de su madre la actitud serena y madura de ella; por otro lado, su hermana menor Opal, de 8 años era idéntica físicamente a su madre, igual con la variación de color de cabellos oscuros de su padre y los mismos ojos ambarinos, aparte de heredar la misma actitud confianzuda e inmadura de él. Ambos se habían propuesto a hacer un pequeño incendio "controlado" en el patio para luego apagarlo con el equipo de sus padres, donde Opal usaba a Politaro y Copper a Chumee y Archy. Era claro que Gold estaba como loco al ver que ese "pequeño" incendio cómo lo catalogaron sus hijos, no era tan pequeño como creían, y si no lo apagaba de inmediato, el patio de Red no iba a ser el único quemado.

- Copper, Opal, mejor vayan adentro con sus primos y asegúrense que su madre tenga una copa de alcohol llena en su mano - comandó de inmediato Gold mientras se acomodaba sus googles que tenía colgados de su cuello -. Yo me encargaré de esto.

- No es justo papá, te quieres quedar con todo el crédito - se quejó Opal mientras daba un paso al frente.

- Tranquila Opal, papá no hará eso... Pero... ¿Por qué quieres que mamá tenga un vaso de alcohol lleno en su mano? - cuestionó Copper mientras retiraba a su hermana por las malas.

- Porque si toma mucho alcohol a lo mejor y ni me regaña cuando lleguemos a casa, ni a ustedes porque estará muy avergonzada como para molestarse con nosotros - respondió con una sonrisa de medio lado, luego de agruparse con su equipo.

- En verdad que le tienes mucho miedo a mamá - comentó Copper al mirar a su padre con una gota de sudor resbalando por su mejilla.

- Pues da miedo cuando se enoja. Solo espero que papá no se lleve el crédito - murmuró por lo bajo Opal mientras su hermano mayor le llevaba de la mano al interior del gimnasio.

Mientras el incendio era apagado por el criador pokémon, la mencionada madre de estos chiquillos se encontraba teniendo una agradable charla con sus amigas, quienes parecían compartir historias entretenidas sobre su vida familiar.

- Parece ser que hoy tenemos a dos embarazadas entre nosotros, muchas felicidades a ambas - anunció una animada castaña, elevando su copa de vino al aire mientras festejaba que sus dos amigas esperaran un nuevo integrante para su familia.

- Blue-san, debes tranquilizarte. Aunque me alegra que Red y yo tengamos a una nueva integrante en la familia - dijo la rubia intentando calmar a su amiga.

- ¿Una? ¿Eso quiere decir que ya saben que sera niña? - dijo ahora Crystal con suma emoción mientras acortaba distancia hacia la rubia.

- Así es Crystal-san. Se llamará Viridi, por el bosque Verde, Red-san y yo decidimos que sería lo mejor - confirmó Yellow acariciando su estómago con una pequeña sonrisa marcada en su rostro.

- Es un lindo nombre - dijo Sapphire ilusionada mientras miraba con ternura a su senpai.

- Y tu, Sapphire, no puedo creer que vayas a tener otro bebe. Yo pensaba que con lo amanerado que es tu esposo solo te iba a cumplir una vez - rió divertida una hermosa mujer castaña, luego de dejar su comentario sobre la pareja de Hoenn.

Mientras escuchar este comentario, la mencionada se aferró a su pequeño hijo de año y medio, llamado Cobalt, quien tenía el mismo color de sus ojos y de cabello que los de ella, el cual se encontraba muy cómodamente dormido sus brazos.

- ¿A-A qué te refieres, Blue-senpai? - respondió sonrojada y molesta Sapphire luego de aquella indirecta.

- Calma, Sapphire-san. Recuerda que no debes de enojarte por la salud de tu bebe - le retuvo de sus actos violentos una mujer de cabellos dorados mientras sujetaba sus manos.

- T-Tiene razón, Yellow-senpai. Pero me sigue molestando que sigan diciendo que Ruby es... Bueno, sé que suele ser algo raro, pero no lo es - respondió Sapphire una vez calmada y haciendo un mohín con su respuesta.

- Ya, ya. Al menos es un buen padre y te prometió enseñar a tus niños a no ser tanto como él - dijo ahora una mujer de cabello largo color azulado mientras tomaba un trago de su whisky.

- Si, pero no es que me desagrade ese lado suyo, solo que no me gustaría que se burlasen de mis hijos por ser tan afeminados... Bueno, no con mi pequeña Lane, con ella si quiero que sea como él, seguro va a ser muy linda - comentó ella con un resplandor iluminado en sus ojos, similar a los de su esposo cuando oye hablar de algo súper lindo para sus gustos.

- ¿Ya te dijeron que va a ser una niña? Que maravillosas noticias - dijo de sorpresa una animada Yellow quien se acercó más a la castaña.

- Vaya, Sapphire. Se nota que esperabas tener una hija también - ahora fue Blue la que habló con igual estado de animo que su amiga.

- Si, y más que nada. Quiero ver los lindos vestidos que Ruby tiene preparados para ella - comentó Sapphire con estrellas en los ojos y con ambos colmillos de fuera.

- Parece que en lugar de una hija, quieres una muñeca, jajaja... ¡Hic!... - se burló ésta vez Crystal mientras sujetaba un trago de ron en el aire, algo que sobresaltó a todas.

- ¿C-Crystal?... - preguntó una asustada Yellow a la peliazul.

- ¿S-Si, senpai?... ¡Hic!... ¿Q-Qué pasa?... ¡Hic!...

- ¿Cuantos tragos llevas? - cuestionó la rubia un poco temerosa de la reacción de Crystal.

- ¿C-C-Cuantos?... ¡Hic!... Solo uno... ¡Hic!...

En eso, Blue se dio cuenta que los hijos de Crystal estaban aguantándose la risa atrás de su madre, y además de eso, ambos estaban rodeados de varias bebidas alcohólicas cerca de donde se sentaron, a lo que ella como la buena tía que es, les dio un guiño travieso y tomó a Crystal por los brazos.

- Ay amiga. Parece que no aguantas el alcohol - rió ahora Blue, molestando a la aludida.

- S-Si lo hago... ¡Hic!... Soy mejor aguantando, no como a alguien que conozco... ¡Hic!... - se quejó Crystal, haciendo un mohín y portándose como una niña.

- Esto será muy divertido, fufufufu - susurró Blue en ese momento, porque tendría pase libre a hacerle una gran cantidad de preguntas indecorosas a su amiga mientras estaba en ese estado.

- Hem... Creo que deberíamos intentar llevar a Crystal-senpai a tomar aire fresco... - dijo de inmediato Platinum, un tanto incómoda al notar la situación luego de quitar su mirada de su libro.

- Sería bueno, pero primero quiero divertirme, jojojo - rió Blue divertidamente mientras sacaba su teléfono y activaba la grabadora.

- Pobre Crystal-san... Al menos los niños son buenos en proteger a su padre - dijo ahora Yellow cabizbaja por la situación que ocurría frente a ella.

Pasando de la situación penosa en que se encontraba Crystal, en la cocina del gimnasio, Ruby se encontraba preparando unas galletas para los niños y unas especiales para Sapphire. En la cocina se encontraban también Wally, Diamond y Anabel, con quienes igual le ayudaban y se encontraban teniendo una conversación igual de animada que sus senpais.

- ¿Así que es cierto que tendrás una hija, Ruby-kun? - preguntó el peliverde ninja a Ruby, mientras aplastaba la masa para galletas.

- Es muy cierto Wally. Ya la espero con ansias.

- Vaya, tienes suerte Ruby de tener una niña - dijo Anabel con un tono malhumorado mientras amasaba la pasta para las galletas.

- Parece que quieres una niña también, Anabel-san,

Comentó un adulto Diamond acercándose con unas galletas que venía comiendo junto con su hijo Paladium, quien al parecer era igual de tragón que su padre, pero su aspecto era similar al de su madre, Platinum, viéndose un poco serio pero a la vez tímido al ocultarse detrás de su padre y tener un cabello alaciado y corto.

- No es que no me agrade tener niños, pero me gustaría saber cómo es cuidar una niña.

Respondió Anabel con mejor humor mientras miraba por la ventana a sus dos hijos, Topp y Hide, teniendo una batalla pokémon junto a su padre Emerald como asesor, mientras en el otro lado estaba uno de sus primos batallando igual, aunque ellos dos se parecían más en apariencia a su madre, pero eran igual de inquietos que Emerald, solo que Topp, el mayor de 8 años, era un tanto más serio que su hermano menor, de 6 años. Aunque ambos pequeños tenían una actitud hiperactiva como el padre, el mayor era más serio que el menor, denotando la herencia de su madre, aparte del color de su cabello y con una coleta corta, mientras que Hide tenía el mismo tono que su padre y era totalmente un inmaduro. Algo por lo cual demostraba el interés de ella en tener una hija.

- Seguro sería interesante ver cómo te llevarías con una pequeña - dijo Ruby mientras hacía figuras con la masa para galletas.

- Pero más interesante sería ver cómo esta sería con sus hermanos - comentó Dia divertido por los hermanos mayores que tendría que soportar.

- No digas algo como eso que me daría escalofríos que tuviera una actitud similar a ellos.

- Fue una broma, si le enseñas bien, seguro sus hermanos se comportarían mejor para darle un buen ejemplo - continuó Dia mientras daba otra galleta a Paladium.

- Hablando de niñas. ¿Y tu hija Diamond? - preguntó el ojirrojo quitándo de la mano del pequeño Paladium la cuchara que usó para las galletas.

- ¿Platina? Está con Pearl ahora mismo, creo que salieron a jugar con alguno de los niños de Silver-senpai.

Y eso era exactamente lo que ocurría a las afueras del gimnasio en el jardín cercano al campo de batalla que usaron los hijos de Emerald, Hide y Topp, para combatir contra los hijos de Silver, Soul, una niña de 10 años, con un cabello igual de largo que el de su padre pero con el color castaño de su madre y ojos platinados, viéndose muy seria en la batalla, pero teniendo la misma actitud juguetona que su madre; mientras que su hermano mayor Dark de 12 años, con el color de cabello oscuro como su abuelo pero con un brillo rojizo, es similar a Giovanni en ser frío y calculador, pero tan inocente como su padre. Aunque Silver estaba siendo igual que Rald, como el asesor para la batalla doble que estaban realizando sus hijos, aunque atrás de él en su lado del campo se encontraba su esposa Kotone, vislumbrando como se lucía su esposo en ser un buen maestro para sus hijos y también se encontraba junto a ella su padre, Giovanni, quien parecía estar muy contento al jugar con su nieto Vibranium quien es el mayor de todos de 15 años. que está de la misma altura que su hermano Dark, es el más rebelde de los tres, por lo cual se lleva bien con su abuelo, aparte de verse similar a él, pero con el cabello largo.

Aunque la batalla que se estaba llevando entre ellos se ponía muy pareja al tener buenos estrategas como padres, cerca de donde se llevaba la pelea, bajo un árbol se encontraba Pearl con su ahijada Platina, quien tenía 5 años, su actitud era muy soñadora e inocente, y su apariencia era similar a la de su madre, pero con los ojos azules y junto a ella se encontraba la hija de Silver y Kotone, Alma, la menor de todos sus hermanos de 7 años, igual de pelirroja que su padre y con el peinado de su madre e igual de traviesa que ella, que solo le daban problemas al pobre de Pearl quien no paraba de perseguirlas alrededor del árbol.

- Oigan niñas, no corran - decía un agotado Pearl mientras se apoyaba en el árbol de tanto jugar con ellas.

- Ay tío. Debes de ponerte en forma - se quejó Platina riéndose de Pearl, haciéndolo enojar, en cierto modo le recordaba a su mejor amigo con el tener ganas de darle un golpe en su cabeza.

- No debes hablar así de tus mayores.

- Creo que tiene razón, Platina, solo es viejo tío Pearl.

- Mejor ni hablen que me van a hacer llamar a sus padres - se quejó nuevamente Pearl, sin lugar a dudas esas dos niñas le harían sacar de quicio.

Pero antes de que atentara contra las pequeñas, un pequeño golpe a su espalda lo hizo fijar su atención a lo que sea que le hubiera dado.

- Tío Pearl. Mira lo que tía Misty nos trajo de regalos a mi hermano y a mí - dijo una emocionada Amber brincando de un lado a otro con un pobo.

- Ustedes niñas en verdad que solo saben hacer travesuras - confesó Pearl riendo al caerse de espaldas sobre el árbol en el que se encontraba.

- Eres un aburrido tío - se quejaron todas al unisono para luego reírse sin intensión de burla.

- A todo esto. ¿Dónde está ahora tu tía?

- No sé, yo solo estuve abriendo regalos. Creo que está con Orange adentro.

- Hum, creo que sé qué estará haciendo, jeje - dijo Pearl suspirando y mirando a dirección del gimnasio -. En fin, sigamos jugando.

- Pero te vas a quejar luego - dijo Platina con un tono molesto.

- Si, pero ahora jugaran contra mi equipo.

- No es justo - gritaron las tres escapando de Pearl quien ahora estaba divirtiéndose.

Mientras tanto en el interior del gimnasio, la pelirroja líder de gimnasio se encontraba paseando con Orange y Azumarril, viendo lo alegres que eran todos los Dex holders con sus parejas e hijos, sin duda le hubiera gustado ser feliz teniendo una familia como todos ellos, pero al ver al pequeño Orange pegado a su mano, se sentía igual de contenta como si todos ellos fueran su familia, aparte de que adora mucho a los pequeños Orange y Amber que si tuviera sus propios hijos extrañaría demasiado a esos dos, y ahora vendría una tercera integrante en el grupo de hermanos y la esperaba con ansias.

- Tía Misty. ¿Te sientes bien? - preguntó curioso Orange a Misty al mirarla fijamente.

- Si, Orange. ¿Por qué lo preguntas? - respondió con una sonrisa tranquila al pequeño.

- Es que te ves roja y con lágrimas en tus ojos.

- Ay Orange... Es que en verdad los quiero mucho - dijo Misty abrazando al pequeño en brazos.

- Yo también te quiero mucho - interrumpió aquella conversación una voz que no era de Orange, tomando el hombro de la pelirroja.

- ¿R-R-R-Red?

- Papá, mira lo que nos trajo mi tía a Amber y a mí - saltó emocionado Orange al encontrar a su padre.

- Es maravilloso hijo - le dijo Red a su hijo mientras giraba su vista a la pelirroja que le veía perpleja aún en cuclillas -. ¿Consintiéndolos como siempre?

- No puedo evitarlo. Son maravillosos - confesó Misty sonrojada y con un tono molesto por aquella insinuación.

- Y tu también tía - continuó Orange aún en brazos de su padre.

- Si que lo eres - confirmó Red con una sonrisa.

- M-Muchas gracias por ser parte de su familia - dijo la pelirroja devolviendo la sonrisa a ellos dos.

Sin duda una familia era lo que no le faltaba, pasar tiempo con ellos, con el tipo que amo y sus hijos, y pasar tiempo con su rival en el amor, siendo las más grandes amigas del mundo, era toda la familia que necesitaba y no podía pedir una mejor que esa.


Red20: Jajajaja, bueno, sé que habrán muchos que les ha de gustar cómo quedó este final alternativo debido a que hubo mucho cannon, lo que más me gusta, ya que suelo ser algo conservador, jejeje. En fin, estoy seguro que a muchos les habrá gustado los niños que tuvieron, y si hay preguntas sobre lo de Misty sola, es porque en el segundo capítulo alternativo igual Yellow quedó sola, aparte de que ambas estarían con la misma ilusión de formar familia con Red, por otro lado, creo que algunos dirán que Kotone no es personaje de manga, pero queda bien agregarla igual, ¿no? Así complementarían a los indecisos de Johto, jejeje. Bueno, ahora con el siguiente cap. Solo que antes de seguir, aviso que esto sería como un censo para comprobar sus gustos, a lo que si les gustó más de un final, dejen review. Nos vemos.