Shikaku observaba como Shikamaru jugaba con sus propios pies sobre el verde suelo del bosque de su clan. Después del secuestro de Shikamaru, el verlo jugando de esa manera le resultó bastante tranquilizador y se sentía mal por no haberse tomado antes el tiempo de estar a su lado. En ese momento decidió pasar más tiempo al lado de su hijo, pero al parecer la vida no estaba de su lado.
Dos horas mas tarde se encontraba enfrente del Hokage que le informaba que tenia que irse de manera urgente a… sinceramente Shikaku no escuchó a donde tenia que ir o en lo que consistía su misión, todo lo que su mente alcanzó a procesar era el tiempo que tendría que estar fuera de la aldea: ocho meses.
En un primer momento quería negarse, sin embargo esto nunca sucedió porque antes de que sus palabras salieran de su boca se dio cuenta de que estar lejos durante largos periodos de tiempo era un riesgo bastante común en su carrera y no era justo con los ninjas que estaban bajo su mando que se quejara por algo tan normal.
...
Yoshino estaba triste al ver como su esposo nuevamente se iba a otra misión, aunque esta solo consistiera en ayudar con unos papeles y que iba a estar de regreso antes de las seis de la tarde. Desde que había llegado de esa larga misión de ocho meses era mayor el tiempo que pasaba fuera de la casa que dentro de ella y lamentaba que su esposo se hubiera perdido de aspectos tan importantes como eran los primeros pasos de Shikamaru o la primera vez que habló, cosas que suceden con tan poca frecuencia que a veces a Yoshino se le olvidaba que su hijo ya sabia hacer esas dos cosas.
Esa rutina se había iniciado desde hace dos meses y Shikaku también se había dado cuenta de ello. La vida se estaba burlando de él al ver como ahora que quería estar con Shikamaru no podía hacerlo debido a tantas misiones seguidas que le eran asignadas, pero para su suerte dentro de una par de semanas el Hokage pensaba recompensar todo su esfuerzo al darle un par de días libres y hasta ese día estaría trabajando en la aldea con un horario que le permitiría estar en casa antes de que anocheciera.
Una sonrisa apareció en su rostro al contemplar la idea de un paseo cuando llegaran esas vacaciones con su esposa e hijo a… donde fuera, la verdad no le importaba mientras pudiera estar con ellos y su sonrisa no desapareció de su rostro hasta que llegó a su casa.
Cuando abrió la puerta lo primero que vio fue a Shikamaru jugando con lo que parecía era una cuchara. La escena le resultaba tierna, incluso con los gritos de Yoshino que vinieron atrás regañándolo por haberse llevado la cuchara con que estaba preparando la cena.
- ¡Shikamaru! Dame esa cuchara ahora mismo o … - Yoshino no pudo terminar su amenaza al como Shikaku trataba de esconder la cuchara detrás de su cuerpo mientras Shikamaru no dejaba de reírse – al parecer el pequeño travieso tiene un cómplice y ahora los dos se van a quedar sin cenar. – dijo Yoshino quitándose el delantal para ponérselo a Shikamaru en la cabeza mientras le daba a Shikaku el tazón con la mezcla que estaba preparando – ahora si quieren cenar deberán cocinar su propia comida. Yo iré a visitar a unas amigas que me invitaron a cenar...
- creó que nosotros dos podemos ocuparnos de la cena por nuestra cuenta – dijo Shikaku al notar que la pausa que había hecho Yoshino eran en realidad una pregunta sobre si iba o no a trabajar esa noche
- eso es perfecto porque no pienso venir antes que el sol aparezca. Shikaku, no olvides darle un baño a Shikamaru antes de dormir y ni se te ocurra dejarlo despierto hasta tarde ¿entendido? Supongo que si por lo que me iré a arreglar.
Diciendo eso Yoshino se apresuró a ir al segundo piso dejando atrás a Shikaku que intentaba quitarle a Shikamaru el delantal lo cual resultaba muy difícil al hacerlo son una sola mano, la cual sostenía una cuchara, y la terquedad con que Shikamaru la agarraba. Finalmente logró quitárselo, pero rápidamente Shikaku se dio cuenta de que no había elegido el mejor método al escuchar el llanto de Shikamaru.
- tranquilo, no llores. No puedes quedarte con algo tan grande y…
Shikaku no encontraba palabras para tranquilizar a Shikamaru y el pánico comenzó a invadirlo porque por mas que intentaba convencerse de que el llanto era algo común en niños de esa edad no lograba sacarse de la cabeza que algo muy malo le estaba pasando a su hijo y fue por culpa de ese nerviosismo que termino con tropezarse con el delantal, que había dejado caer del susto que le dio el repentino llanto de Shikamaru, haciendo que la mezcla viscosa y marrón le cayera encima.
- al menos ya dejo de llorar
Dijo Shikaku mas tranquilo al ver a Shikamaru riéndose como nunca antes lo había visto aunque eso último se debía al poco tiempo que pasaba con él. Fue en ese momento en que Yoshino bajó por las escaleras caminando como si fuera una reina y luciendo uno de sus kimonos más hermosos logrando que Shikaku deseara quitárselo en ese preciso momento.
- es bueno saber que al menos sabes como hacerlo reír – dijo Yoshino antes de darle un beso en la frente de Shikamaru e ignorar la cara de Shikaku que se había puesto "celoso" por no haber recibido uno – nos vemos mañana
- ¿es necesario que te pongas tan bonita?
- ¿es necesario que te pongas tan celoso? Voy a una cena con unas amigas no a buscarme otro esposo aunque si me provocas puede que lo haga…
Yoshino intento salir de la casa en ese momento cuando un fuerte tirón en la parte inferior de su kimono se lo impidió. Al ver hacia abajo vio a Shikamaru con lágrimas amenazando con salir de sus ojos antes de que dijera:
- mami… ¿e va?
- si Shikamaru, voy a salir esta noche – dijo Yoshino cargando a Shikamaru un momento – pero te prometo volver para cuando despiertes mañana y te traeré una sorpresa. Esta noche la vas a pasar a solas con tu padre.
- ¿uien?
- este hombre de aquí – dijo Yoshino mientras le entregaba a su esposo a Shikamaru para que lo cargara a pesar de que el pequeño no parecía muy contento del cambio – no pongas esa cara... ya veras como pasaras de bien esta noche. Pórtate bien.
Dijo Yoshino dándole otro beso en la frente a Shikamaru, y volviendo a ignorar a su esposo, antes de irse de la casa dejando a Shikamaru algo triste. Por su parte Shikaku no dejaba de sentirse algo mal al ser esta la primera vez que escuchaba hablar a su hijo y que este siguiera sin reconocerlo como su padre.
