Hola amigos, sé que algunos de ustedes querían que fuera Gary, no me odien, pero después de todo, preferí que el momento fuera de Ash y Misty, no se preocupen, después habrá escenas de Gary también, pero bueno, espero les guste el capitulo.

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Capítulo 8. Una noche tormentosa

-ASH –gritó Misty al ver frente a ella a aquel chico de cabellos azabache, dueño de la mayoría de sus pensamientos, Ash tenía la ropa empapada al igual que ella, su gorra, aquella valiosa gorra para él, también estaba en las mismas condiciones que su ropa, su respiración era agitada producto de haber corrido por mucho tiempo en aquel bosque, pero al enfocarse en sus ojos, en aquel par de ojos cafés, que tanto suspiros le habían robado, pudo darse cuenta de que él al igual que ella estaba al borde de las lágrimas, su corazón latió fuertemente y sintió que todo su cuerpo se paralizó al instante, había visto a Ash así otras veces, con lágrimas en sus ojos, preocupado por mil y unas cosas, pero en todas esas ocasiones que lo había visto de esa manera, a ella también le dolía como si el pelinegro pudiera transmitirle una parte de su dolor; intentó levantarse de nuevo olvidando el fuerte dolor que esto le provocaba, sin embargo al instante sintió como si varias espinas atravesaran su piel, hizo una mueca de dolor por lo que el chico sin dudarlo se acercó a ella, quedando frente a frente, sin pensarlo dos veces Misty se lanzó a sus brazos, rodeando su cuello con sus aun lastimadas manos, pero el solo hecho de sentir la calidez de su cuerpo hizo que el dolor disminuyera un poco y que el miedo que había tenido hasta entonces se disipara como por arte de magia, él la rodeo con sus brazos también y pudo ver el cabello mojado de la pelirroja, ese cabello naranja que se le hacia divertido algunas veces, pudo sentir la fragilidad de la chica en cada lagrima que ella estaba derramando acompañado de un ligero temblar en su cuerpo. El miedo que había sentido anteriormente al no encontrarla desapareció, con el solo hecho de tenerla ahora junto a él, de sentirla en ese cálido abrazo, finalmente dejó escapar aquellas lagrimas que había estado conteniendo.

-Misty –dijo en un susurro que ella no pudo escuchar, pues Ash apenas y pudo articular palabra. Ninguno de los dos dijo nada más, permanecieron en silencio solo escuchando el sonido de la lluvia a su alrededor combinado de algunos truenos que ya no hacían saltar de miedo a la pelirroja, pues se sentía completamente segura en aquellos brazos, esperaron tranquilizarse y que sus lágrimas poco a poco comenzaran a disminuir para poder verse nuevamente a los ojos aunque los dos extrañaron inmediatamente la suave sensación que les causaba el haber permanecido abrazados, sin embargo cayeron en cuenta de que tenían que salir de ahí, regresar a la casa porque no había señales de que esa tormenta disminuiría.

-Gracias por venir Ash –rompió el silencio finalmente para después dejar de mirar esos ojos cafés y regresar una tierna mirada a su pokemon, sostuvo su pokebola en mano –muchas gracias Azumarill, ahora por favor regresa –el pokemon asintió pues ahora que Ash había llegado por Misty, su entrenadora estaba a salvo, si no regresaba ella se iba a preocupar más, así que regresó a su Pokebola –No te preocupes, voy a llevarte a un centro pokemon

-Vamos a regresar a casa, Brock cuidará a azumarril –dijo Ash tranquilizando a la pelirroja y ella asintió con una sonrisa, pero al primer paso que dio, el dolor se apodero de ella nuevamente provocando que su cuerpo perdiera fuerza intentando mandarla al suelo nuevamente pero Ash la sostuvo de la cintura evitándole esa caída segura –No puedes caminar Misty –le dijo preocupado

-Tenemos que regresar Ash –se esforzó nuevamente por caminar pero una mueca de dolor en su rostro hizo que Ash se diera cuenta de que ella no podía seguir así

-No seas tonta Misty –dijo y antes de que ella pudiera decir algo más se agachó dándole la espalda para que ella pudiera subir –Te llevaré –las mejillas de la pelirroja inmediatamente se tornaron rojas, solo imaginarse sobre la espalda del chico le hizo sentir un cosquilleo recorrer todo su cuerpo, pero sacudió su cabeza alejando ese pensamiento, sabía perfectamente que tenían que salir de ahí y ella no podía caminar, lo más razonable era que aceptara la propuesta de Ash

-Pero Ash…

-Vamos Misty, sube a mi espalda –ella accedió y Ash caminó a paso apresurado bajo la tormenta que aún no había cesado, mientras Misty no dejaba de sentir ese cosquilleo en su estómago, que la hacían poner más nerviosa pero a la misma vez muy contenta, la espalda de Ash era tan cálida para ella, como si de una fogata en un día de nieve se tratase, pero ese sentimiento no duró por mucho tiempo ya que comenzó a presenciar las consecuencias de su caída y de el gran tiempo que había estado bajo el agua con el helado frio, sintió un fuerte mareo, los escalofríos no tardaron en llegar tampoco, seguido de fiebre, sus ojos eran más pesados cada vez, provocando que se comenzaran a cerrar lentamente, viendo todo cada vez más y más borroso, sus oídos ya no podían escuchar ni un sonido más, ni siquiera el de la tormenta o los truenos que aún continuaban.

-Ash, te amo –dijo en un susurro antes de caer completamente inconsciente.

-¿Dijiste algo Misty? ¿Misty? –preguntó el chico al sentir que los brazos de la pelirroja que rodeaban su cuello disminuyeron su fuerza al instante, pese al frio que hacía y a la tormenta que no dejaba de mojarlos sintió sobre su espalda la leve respiración de la chica, ella no le respondió, abrió sus ojos como dos platos y en su pecho nació ese sentimiento de desesperación y preocupación nuevamente –¿Misty?

-ASH, ASH –el chico se encontró con aquellos ojos negros mirándolo preocupado, lucía en el mismo estado en que ellos dos se encontraban, tenía la respiración agitada de tanto correr y pudo notar en él ese semblante que haber derramado algunas lágrimas.

-¿Gary?

-Misty –dijo el pelimarron al ver a la chica sobre la espalda de Ash e inmediatamente sintió una punzada de dolor en su corazón, ella no lucía bien, a pesar de que la tormenta no le daba una visión clara, se sobresaltó cuando la vio con los ojos cerrados – ¿Qué le ha pasado Ash?

-Al parecer tuvo un accidente, no podía caminar por el dolor que le causaban las heridas –Gary se acercó a la chica inmediatamente llevando su mano fría a la frente de Misty.

-Ash –se sobresaltó –Misty está hirviendo en fiebre –los dos chicos sintieron como el alma se les escapaba del cuerpo y el pelinegro apresuró el paso.

-Tenemos que llegar lo más rápido posible Gary

-Vamos Ash, yo cargo a Misty, yo la llevaré –pero el chico solo le lanzó una mirada fulminante

-Perderemos tiempo Gary –dijo y los dos continuaron avanzando.

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-Está bien –suspiró resignada la ojiazul –pero por favor ustedes encuentren a Ash –suplicó a Brock y Tracey que se habían preparado ya para salir a buscar a sus amigos.

-No te preocupes Serena vamos a traerlos con bien –indicó Brock llevando en su mochila algunas medicinas por si lo necesitaba y tres paraguas en la mano, él llevaba puesto un impermeable y también Tracey llevaba uno.

-Cuídense muchos chicos –dijo Delia y ellos asintieron

-Tracey ¿traes la linterna verdad? –Tracey asintió mostrándole la interna que sostenía en su mano derecha.

-Por favor encuentren a Misty –decían las hermanas que no habían dejado de llorar, tal vez podían pelear con aquella pelirroja pero la amaban como a nada, su pequeña hermana menor, la que siempre estaba gritando en el gimnasio, pero a la vez era la que llenaba de vida aquel lugar de batallas.

-No se preocupen –señaló Tracey despidiéndose junto con Brock, pero al abrir la puerta divisaron inmediatamente dos figuras correr rápidamente en dirección a la casa Ketchum, uno de ellos tenía en su espalda a Misty, pues esa cabellera pelirroja se podía distinguir a kilómetros de distancia –ellos –dijo Tracey –SON ELLOS –al decir esto todos salieron de la casa y vieron a Gary y Ash correr apresuradamente llegando al jardín.

-Ash –dijo serena mirando a aquel chico muy preocupada

-MISTY –gritaron sus hermanas al ver a la pelirroja inconsciente sobre la espalda de Ash – ¿Qué le pasó? –preguntó Lily

-¿Qué paso Ash? –preguntó Brock

-¿Por qué Misty esta así? –preguntó Tracey

-¿Qué tiene Misty? –dijo Daisy, todos lo atacaron con preguntas que él apenas y alcanzaba a escuchar.

-Mamá –Delia miró los ojos cafés de su hijo, en ellos había una mezcla de miedo, preocupación y angustia, buscaba su ayuda, inmediatamente lo supo interpretar, él era su hijo, lo conocía muy bien –Misty está muy mal

-Vamos Ash, llévala rápidamente a tu cuarto para que pueda descansar –señaló Delia

-Si –asintió el pelinegro sin prestarle más atención a nadie, subió rápidamente a su habitación con Misty sobre su espalda, sabía que no podía perder más tiempo, que la fiebre que Misty tenía iba aumentando más, tal vez, después de que ella se recuperara iba a responder a todas las preguntas de sus amigos quienes lo siguieron escaleras arriba.

-Ponla sobre la silla –dijo Delia a Ash

-Tiene demasiada fiebre –dijo desesperado –por favor ayúdala mamá

-Tranquilízate hijo –dijo Delia regalándole una mirada cálida al pelinegro –Brock, trae una caja de medicinas que está en mi habitación, Tracey por favor ve y consigue agua fría y unas toallas, está ardiendo en fiebre

-Si –dijeron ellos y salieron de la habitación

-Daisy, busca en el armario de Ash una ropa y unas toallas rápido.

-Si claro, señora Delia

-Lily y Violet preparen el baño, vamos a meterla en agua tibia para que se le baje la fiebre

-Si

-Ash y Gary –dijo finalmente volteando a ver a los dos chicos que no despegaban las vista de la pelirroja –por favor vayan a bañarse y cambiarse de ropa, después les daré medicina para evitar un resfriado, y por favor Ash –lo miró –Después de eso, acompaña a Serena y cálmala, ha estado muy intranquila desde que te fuiste

-¿He? –Se había olvidado completamente de la castaña que estaba su lado al borde de las lágrimas, le dio una mirada cálida y la tomó de la mano –Perdón Serena lo último que quería era preocuparte –dijo y salieron de la habitación

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El pelinegro no dejaba de voltear hacia las escaleras, su mamá junto con Brock habían estado en su habitación junto a Misty desde hacía un buen rato, Ash le había pedido a Brock que cuidara a Azumarill también, debido a que Brock era un doctor pokemon no tuvo problemas porque tenía medicinas en su mochila y había asegurado que el Pokemon no tenía daño alguno, pues la que se había mojado por completo era la pelirroja, quien estaba en un grave estado, Delia les había pedido esperar en la sala, Tracey había preparado algo caliente para todos, pues la noche seguía estando fría y la tormenta no había cesado, las hermanas Waterflower tenían la mirada en el suelo sin hablar, pues en la sala solo reinaba el silencio, cada uno con un montón de preguntas en la cabeza acerca de cómo seguiría la pelirroja, Gary hacia lo mismo que Ash, no dejaba de mirar por las escaleras y después de un momento de desesperación al no saber nada de más de Misty revolvió su cabello con sus manos.

-Tu amiga va a estar bien –dijo Serena apretando la mano del pelinegro, para darle un poco de ánimos a su novio, él la regresó a ver y esta le regaló una cálida sonrisa.

-Sí, ella es muy fuerte –dijo volviendo su vista a las escaleras

-Ya no puedo esperar más –dijo Gary levantándose de golpe del sofá robándose la mirada de todos ahí presentes

-Vamos Gary, no te desesperes, con ella esta Brock y la señora Delia –dijo Tracey

-Pero… ¿Por qué no nos dicen nada?, realmente necesito saber cómo esta ella –Ash lo miró extrañado, a pesar de no llevar una amistad de años, Gary se preocupaba mucho por Misty, como si fuera alguien importante para él, frunció el ceño para después dirigir nuevamente su mirada a las escaleras, pero al ver bajar a Brock y a su mamá se levantó rápidamente.

-¿Cómo está? –preguntaron al unísono Ash y Gary, esperando por una respuesta, Brock y Delia cruzaron una mirada de preocupación mostrando un semblante serio.

-Por favor díganos ¿cómo esta nuestra hermana? –preguntó Lily sintiendo como su corazón latía apresuradamente

-No queremos mentirles chicos –dijo Brock –la fiebre de Misty no ha bajado –suspiró –Misty no ha despertado –esas palabras hicieron que el ambiente se tensara y todos los presentes en la sala se llenaran de mil y unas preocupaciones. Lily se desplomó por completo en el sofá temiéndose lo peor.

-Quiero verla –dijo Daisy

-Sí, yo también –continuó Violet

-Vamos a verla –indicó Lily subiendo las escaleras junto con sus hermanas pero Brock las detuvo enseguida

-Por el bien de Misty, por favor no hagan mucho ruido, no le hará bien si se despierta y las ve en ese estado –dijo mirándolas, pues habían estado llorando, sus ojos aún se veían rojos y tenían los nervios a mas no poder.

-Pero, queremos verla –insistió Lily

-Está bien, pero primero traten de tranquilizarse –las chicas asintieron y subieron a la habitación de Ash donde se encontraba su hermana.

-Después de que ellas bajen, pueden entrar ustedes también –dijo Brock a los demás chicos que yacían en la sala con la mirada perdida en las escaleras, Serena aunque no conocía muy bien a Misty y que apenas y tuvo tiempo de compartir algunos momentos con ella, se dio cuenta de que ella era especial para Ash pues pudo sentir la tristeza de su novio.

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Después de que las hermanas Waterflower bajaran las escaleras, Gary se apresuró a subir primero, provocando que Ash se molestara un poco y se sentara de golpe nuevamente en el sofá, realmente Gary estaba muy preocupado por su amiga, igual que todos en la sala, suspiró y volteó a ver a Serena y a Pikachu que estaban a su lado.

-Serena, estas fría –dijo cuando finalmente se dio cuenta de que sus manos estaban unidas y que la mano de su novia estaba helada.

-No te preocupes Ash

-Perdón Serena –la chica lo volteo a ver –No son las vacaciones que esperabas ¿verdad?

-Lo son Ash, porque estoy contigo –el chico colocó su chamarra en los hombros de Serena, pese a que ella ya tenía un suéter color rosa, este era muy delgado y filtraba el helado viento sobre la blanca piel de la ojiazul.

-Pero… ni siquiera he estado mucho tiempo contigo –dijo con suma tristeza –perdón Serena

-Ash no te preocupes –apretó fuertemente su mano –cuando esto pase podremos ir juntos a algún lugar.

-Gracias –susurro y ella recargó su cabeza sobre el hombro de Ash quien a la vez apoyó su cabeza en la de la chica y cerró los ojos al igual que ella, había pasado un mal día, realmente había sido un día muy agitado, el solo hecho de pensar que la vida de Misty corría peligro hizo que mil emociones recorrieran por su cuerpo mezcladas de preocupación, tristeza, dolor, desesperación. Sin embargo finalmente había caído en sí dándose cuenta que el también se había mojado en la lluvia y que estaba muy cansado para continuar con los ojos abiertos, pero la imagen de la pelirroja apareció en su mente, abrió rápidamente los ojos al escuchar los pasos de Gary bajar por las escaleras –Serena voy a ver a Misty, ¿vienes conmigo? –le preguntó a la chica pero esta no le respondió levanto su cabeza y dirigió su mirada a la castaña que se había quedado profundamente dormida sobre su hombro –deberías subir primer Tracey –le dijo dirigiendo la vista a su amigo –voy a dejar a Serena a su habitación, se ha dormido –Tracey asintió sin más – ¿Vamos pikachu?

-Pika pi- asintió el roedor amarillo y Ash llevo en brazos a Serena en la habitación donde se estaba quedando.

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Delia había puesto algunas colchonetas para que todos durmieran en un cuarto que había arreglado para ellos, pues debido a que la lluvia no cesaba no podían irse a su casa, pero los chicos no podían dormir, sabiendo la condición en la que se encontraba Misty, mientras el silencio reinaba en el lugar, Gary que no dejaba de dar vueltas y vueltas, Tracey aún seguía con Misty y Ash estaba afuera de su habitación con Pikachu esperando poder entrar a ver a su amiga.

Un momento después Tracey salió de la habitación de Ash dejándole el paso libre al pelinegro que aunque lucia muy cansado aún se mantenía en pie, pues quería ver a la pelirroja, al entrar la vio aún más blanca de lo que ya era, tenía una toalla puesta sobre su frente, sus ojos seguían cerrados, su respiración era muy leve, sus labios estaban muy pálidos y su cabello naranja suelto era lo único que podía darle un poco de color a su rostro, se acercó lentamente para no despertarla y se sentó en una silla que estaba a un lado de la cama.

-Misty –susurró y tomo una de sus manos, al instante sintió una leve descarga eléctrica recorrer por su cuerpo –recupérate Misty por favor –suspiró, Pikachu también tenía la mirada triste puesta en la pelirroja, esperando a que ella pudiera despertar y que su fiebre bajara de una vez –Pikachu ¿recuerdas cuando conocimos a Misty? –el pelinegro trato de que el dolor disminuyera al recordar a la pelirroja con aquella energía característica de ella.

-Pika pi –asintió el roedor amarillo

-Ella es parte importante de mis primeros pasos para ser el mejor maestro Pokemon –embozó una ligera sonrisa mientras aun sostenía la delicada mano de Misty

-¿Ash? –escuchó su nombre en casi un susurro, abrió los ojos como platos y miro aquellos ojos que estaban semiabiertos, dejando ver el hermoso color verde aguamarina que tenían.

-Misty, ¿Cómo te sientes? ¿Te duele algo? ¿Necesitas algo? –dijo levantándose apresuradamente apunto de dirigirse a la puerta para avisar a todos pero un débil agarre en su mano le hizo detener su paso, aún tenían las manos entrelazadas, y ella lo había detenido en un impulso de no querer que se alejara de ella, Ash la regresó a ver –no te preocupes Misty, no me iré –Mamá, Brock, chicos, Misty acaba de despertar – gritó sin soltar aún la mano de la pelirroja, al escuchar esto, los chicos y la mamá de Ash entraron inmediatamente a la habitación, Delia traía consigo unas medicinas para que Misty las tomara.

-Hermana –dijo emocionada Lily –que bueno que ya despertaste

-Misty toma esto –dijo Delia tocando la frente de la chica –la fiebre está bajando

-Eso es bueno –dijo Brock acercándose a la pelirroja que apenas podía divisar a las personas que estaban dentro de la habitación, pero en su mente y su visión todavía borrosa solo podía ver a aquel chico de cabello negro y ojos cafés que la miraban fijamente. Sintió un leve calor en la mano que aun sostenía el chico, lo que provocó una sensación de felicidad inundar su pecho, sin más tomó inmediatamente la medicina pero no pudo articular alguna palabra, se sentía todavía mareada, realmente estaba perdiendo mucha energía, batallando con la fuerte fiebre que le había dado–tienes que descansar más Misty –le indicó el moreno –has perdido mucha energía después de todo –esas palabras fueron lo ultimó que alcanzó a escuchar antes de quedarse dormida.

-Bueno chicos, vamos a dejarla descansar –Delia miró a todos quien ya lucían un poco más tranquilos, aunque no del todo, hasta que no pudieran ver a Misty totalmente recuperada, pero al menos algo bueno era el hecho de que finalmente la fiebre estaba bajando.

-Cuando yo entré a verla aún seguía teniendo la fiebre alta, es un alivio que ya se le haya bajado –dijo Tracey a las hermanas de Misty

-Bueno… –dijo Violet en casi un susurró –después de todo este tiempo, Ash sigue teniendo un encanto mágico en Misty –suspiró al ver que su hermana y Ash tenían sus manos unidas.

-Tú lo has dicho –susurró Brock

-Deberíamos dejarla dormir –sonrió Lily y salieron de la habitación dejando a Delia, Ash y Gary

-Bueno chicos, nosotros también vamos a dejarla dormir –dijo Delia

-Me quedare un rato más mamá –dijo Ash y Gary miraba con suma tristeza aquella escena, las manos de Misty y Ash que aún seguían unidas, después de todo, él sabía perfectamente que Misty estaba enamorada del pelinegro, pero no pudo evitar sentir celos y tristeza a la vez, tristeza de que no era él quien estaba sosteniendo su blanca y delicada mano, no quiso interponerse más y salió también de la habitación –Por si despierta o algo así

-De acuerdo Ash –dijo Delia dejando a su hijo y Pikachu cuidando a la pelirroja.

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Espero les haya agradado el capítulo, no olviden dejar sus comentarios, realmente me agrada mucho verlos y saber que siguen la historia, me motiva a seguir escribiendo. GRACIAS POR LEER.