CODE: DECISION PARTE 3
Este fanfic ha sido presentado
por Dimitrix Enterprises
y Dimitrix Inc.
CAPITULO 8: ENEMIGO A BORDO
El océano brillaba con un enorme color haciendo que pareciera mas azul de lo normal, había pasado mucho tiempo desde que todo el mar quedo contaminado impidiendo que hubiese agua potable en algúna parte, ahora lo único que había eran restos mutantes de peces que habían sido infectados con el mismo virus solo que estos los efectos les mataron dejándolos flotando por todo el mar.
Un pez enorme de múltiples colores iba nadando tranquilamente como si no hubiese nada a su alrededor cuando de pronto fue ensartado por un arpón que se clavo en todo el cuerpo.
-Le he dado a uno -anunció eufórico Slevin por haberle escapado.
-Bien, recogelo antes de que se escape -ordeno Oskar poniendose a su lado y entonces ambos tiraron de la cuerda donde estaba atada al arpón.
Tiraron con todas sus fuerzas hasta que lograron subirlo con todo el peso que tenía, lo fueron arrastrando hasta tirarlo delante de ellos.
-Ya esta -reafirmo entusiasmado Oskar y lo acercaron hacía la cubierta.
-¿Que habéis pescado? -pregunto Samantha acercandose junto con Astrid.
-No lo se, parece que es una carpa -opino dudosamente Slevin intentando de analizar de que clase era el pez que habían capturado, todos los demás se acercaron para verlo mejor.
Estaba moribundo y aún respiraba, se estaba ahogando.
-Me da un poco de lastima que tenga que estar así -comento Bertram sintiendo algo de pena.
-Lo se, pero llevamos como dos semanas navegando, como no consigamos algo mejor de comida que lo hay que, vamos a tener que buscárnoslo entre los restos de este barco fantasma -indico sinceramente Lorry sabiendo que esta era la mejor opción que tenían.
Ahí entonces Olaf se acerco con un hacha y le fue clavando drásticamente para que se muriese del todo, ambos hicieron la vista gorda debido a lo violento que era eso, no es que daba vergüenza verle morir así, se habían pasado diez años matando muertos de la misma forma, pero viendo a alguien vivo de verdad, resultaba un poco desesperante.
-Con esto bastara -confirmo Olaf secándose el sudor de la cabeza.
Ahí entonces Oskar y Slevin lo cogíeron metiéndolo en una trapo y de ahí se lo llevaron.
-¿Lo metemos en el congelador? -pregunto asumiendo el sueco.
-Déjalo un momento afuera para que se seque, nos lo comeremos dentro de un rato -especifico Astrid ya que no tardarían nada en ponerse a cocinarlo.
-Bien -afirmo convencido y entonces ambos se lo llevaron de vuelta al interior.
-Pareciera que fue ayer cuando os descubrimos y casi nos matáis -opino Sam.
-Lo se, no era la mejor idea, pero algo teníamos que hacer, os metisteis en nuestra casa, teníamos que defendernos de algúna forma -indico obviamente.
-Ya -exclamo comprendiendolo a duras penas, pero en cierto modo.
-¿Cuanto creéis que faltara para que lleguemos a Francia? -pregunto Bertram.
-Vayamos a ver -objetó Lorry y ambos se marcharon a mirar.
Se metieron en la sala de mando donde tenían colocado un mapa en la pared, estaban todas las zonas del océano marcadas donde habían hecho todo el recorrido, ya habían pasado casi una cuarta pared de todo el hemisferio hasta ahora.
-Si mis cálculos no fallan, diría que llegaríamos aquí, en menos de una semana -opino viendo todo lo que les quedaba para llegar al destino señalado.
-Eso es mucho tiempo teniendo lo que tenemos aquí a bordo -indico Sam viendo que parecía fácil pero seguía siendo difícil a duras penas.
-Lo se, pero es lo mejor que hemos podido hacer, la mayoría de todas las ocasiones han habido a algúnos a lo largo de la historia que han tardado meses en encontrar un nuevo mundo, como con Colon al descubrir America -mencionó lógicamente.
-¿Pero en realidad no quería descubrir la India? -asumió indirectamente Astrid.
-Y si, así están las cosas, uno nunca sabe lo que encuentra hasta que lo acabo hallando, y nosotros estamos buscando un lugar que ha quedado alejado de la mano de Dios -reafirmo Lorry viendo que estaban tomando una opción difícil con eso de intentar de encontrar Francia.
A Sam no le gusto mucho eso ya que deseaba por todos los medios intentar de ir ahí para saber si Odd estaba logrando aquello que prometió hacer con sus amigos.
-Preparamos ese pescado antes de que se ponga demasiado crudo para comerlo -pidió Bertram.
-Si -reafirmaron estando de acuerdo y se marcharon de ahí.
··
Al cabo de un rato cocinaron el pescado con el horno de la cocina principal, quedo bien hecho aunque algo quemado por los costados pero valía la pena comerlo, se reunieron los siete en la mesa comiendose lo poco que quedaba.
-¿Me pasas la sal? -pidió Olaf intentando de alcanzar el salero.
-Toma -le entrego Slevin y este lo cogío.
-¿Como hicisteis para seguir estando vivos durante todo este tiempo? -pregunto Samantha teniendo curiosidad por saber como hicieron para sobrevivir con lo poco que tenían.
-Bueno, cuando nuestra base se arruino, cogimos lo que pudimos hasta que pasamos semanas yendo de un lado para otro hasta que acabamos encontrando este lugar, aquí había comida y suministros suficientes, pero una vez que eso se agoto empezamos a ir agarrando lo que había por allá en los distritos, ahí había de todo, como para cuatro años -explicó Astrid demostrando que se las ingeniaron como pudieron estando en terreno hostil.
-Debió de ser duro para vosotros perder a todos los que estaban en vuestra base -opino Lorry.
Ambos se miraron poniendose una mirada de al augurio al acordarse de eso.
-Lo que sucedió ahí fue algo de lo que no hay palabras para describirlo, pero si os digo la verdad, fue la mayor masacre que he visto en toda mi vida -mencionó Oskar.
-¿Que sucedió exactamente? -se intereso Slevin.
-No se muy bien como sucedió, pero, creo que alguien dejo mal cerrada la puerta principal, y en algún momento un infectado tuvo que pasar, ataco a unos cuantos y de ahí se infectaron todos aquellos que intentaron de defenderse como podían -relato Astrid intentando de analizar toda la historia tal cual como sucedió en realidad.
-¿Todos, todos? -pregunto Bertram queriendo corroborarlo del todo.
-Así es, y justo encima en una noche tormentosa -añadió considerablemente.
Ambos se miraron viendo que ellos lo pasaron mucho peor que todos los cuatro juntos.
-¿Como hicisteis para salir de ahí? -pregunto Slevin interesado en que siguiesen con la historia.
-Descubrimos un pequeño hueco subterráneo que nos sirvió para salir de la base, una pequeña falla en la infraestructura, pero nos sirvió para poder escapar y encontrar un lugar a salvo, después de eso no encontramos a nadie con vida -aclaro Olaf señalando cada hecho con las manos para dejar bien claro que lo consiguieron por muy poco tiempo.
-¿Ninguno sobrevivió?
-Ninguno, nosotros fuimos los únicos en sobrevivir, como vosotros -indico la chica.
Aquello les dio muchas vueltas viendo que no se sentían muy orgullosos de eso.
-¿Como se llamaba vuestra base? -siguió Lorry.
-Fort Desmond -mencionó Oskar.
-¿Fort Desmond? -se quedo pensando en eso.
-¿Algún problema? -se lo cuestiono viendo como se lo pensaba.
-No nada -trago la comida y espero un momento en decir-. Es que hacía tiempo que no oía ese nombre antes, Fort Desmond.
Todos se le quedaron mirando intrigados por la forma en que lo decía.
-¿Tu te lo conocías? -pregunto Olaf viendo que parecía saberlo de sobra.
-Lo oí hace un tiempo, pero creí que no lo volvería a escuchar nunca -confeso.
Se le quedo mirando intrigado mientras daba un sorbo al pescado, se lo metió en la boca de un tirón y siguió como si nada.
-¿De donde era que veníais exactamente vosotros? -pregunto Astrid.
-De Fort Kadic, pero lo hemos perdido también a manos de nuestro comandante, era un hombre tan obsesionado con la gente que al final se le incremento como una droga hasta que al final una herida que tenía en el hombro se le infecto de tal manera que lo hizo volver enorme como hemos visto antes -explicó rotundamente Samantha intentando de no acordarse mucho de eso.
-¿Pero que hizo exactamente como para manteneros a todos encarcelados ahí? -critico Oskar queriendo entender cual era el procedimiento ahí en la base que lo volvió loco.
-Nada, simplemente prometernos de que estaríamos a salvo, nada mas, pero al parecer le tenía tanto miedo a eso de quedarse solo que no podía soportar que una sola persona se marchase como si nada, si lo hacías, te trataba de loco y te encerraba en las celdas -aclaro Slevin acordándose del ultimo suceso que había sucedido a manos de ese hecho.
-¿Existe eso de verdad? -cuestiono la rubia al respecto.
-Ni puta idea, solo se que Jim fue en algún momento un buen hombre, pero el miedo a perder a todo el mundo le hizo volverse a alguien cruel y despiadado, y ahora siendo un coloso muerto con esa legión de muertos vivientes lo tiene todo controlado -reafirmo ella de forma soberana viendo que al final todo acabo peor que nunca, tanto para ellos como para el resto de la gente.
Ambos asintieron intentando de hacerse una idea de lo que decía, era como si hubiesen pasado por un infierno aunque no lo parecía según lo que siempre oían.
-Pero hay una cosa que no entiendo, ¿como demonios controla a los muertos? -cuestiono Bertram acordándose de ese otro hecho pendiente.
-No lo se, eso tampoco lo entendemos, desde que un nuevo miembro francés se instalo junto con mi novio y su amigo, empezamos a soportar extrañas cosas en toda la base, desde muertos que sabían planear estrategias, hasta el extraño efecto en nuestro comandante de volverse un muerto alfa -explicó intentando de analizar toda la situación como para que tuviese algún sentido.
¿Un muerto alfa? -se extraño Oskar al oír eso.
-Odd siempre tenía la rutina de crear nombres para todo, si estuviese aquí seguramente se le habría ocurrido eso -indico obviamente.
-Eso o gran padre de los muertos vivientes -añadió Lorry siguiendole el juego.
-Ese también funciona -se puso de acuerdo Sam.
-Bueno, al menos ese monstruo se ha quedado en tierra, no creo que ni pueda seguirnos por mar -opino Slevin viendo que se salvaron por muy poco gracias a eso.
-¿A no ser que puedan nadar? -objetó Olaf.
-Imposible, los infectados estos son todo huesos, un solo golpe de una gran ola, y los partiría a todos en pedazos -concluyo sinceramente Lorry, echo un trago de la gaseosa.
-Pero en cambio Jim no, se ahogaría -analizo Sam viendo que nadie iba a poder conseguir atravesar toda la costa-, me da algo de pena Jim, no era su culpa, pero el eligió esto, y se llevo a todos consigo por algo, así que ahora es nuestra decisión intentar de escapar por él.
-Por este éxodo -decreto Astrid alzando su vaso para poder celebrarlo.
-¡Por este éxodo! -todos lo celebraron golpeando cada uno su vaso.
··
En otro lugar de un mismo mar abierto, un enorme crucero pesquero avanzaba a gran velocidad, dentro del barco estaba toda una horda de muertos que iban de un lado a otro trabajando como auténticos pesqueros, tiraban los mástiles, ataban las cuerdas, tiraban arpones al exterior cazando a todo pez que hubiese en el agua, uno cazo a uno pequeño y se lo llevo a la boca, lo partío por la mitad de un solo mordisco y siguió como si nada.
Delante de todo se encontraba Jim sentado sobre una furgoneta derruida a la que había reformado como si se tratase de un trono, estaba sonriente mientras sostenía una enorme lanza que había construido con dos vigas aplastadas por sus enormes manos.
-¿Cuanto falta para poder alcanzarles? -pregunto amargamente dirigiendose hacía los muertos que mas confianza le daban esperando que alguien le dijese algo útil.
Su muerto segundo al mando se le acerco hacíendole gestos con la mano como de indicar que iban a toda vela siguiendo la dirección del barco.
-Maldita sea, es que así no llegaremos nunca -reprocho golpeando su bastón viga.
El otro reprimió soltando varios gemidos inverosímiles.
-Este barco no es el mejor que podríamos haber encontrado, pero al menos es algo -comento diciéndoselo como algo personal-. ¿Esta listo mi gorro ya?
Entonces uno de los muertos mas jóvenes apareció sosteniendo un gorro pirata atado con varias fundas negras, se lo entrego y este se lo puso, se lo acomodo y se enorgulleció.
-¿Como me queda? -pregunto queriendo saber su opinión.
Entonces cogío un trozo de vidrio lo bastante grande como su cabeza que se encontraba al lado, se lo paso y entonces este se lo miro concienzudamente.
-Ah no, no esta nada mal, debería de haberme hecho pirata en realidad, si ya pareciera que tengo mas poder que nunca -indico orgullosamente mientras se ponía cómodo en su trono-. Alzad a toda maquina, no vamos a perder a esos cuatro estén donde están, los quiero muertos.
Con esa orden todos se pusieron en marcha haciendo que el barco fuese mas rápido que antes, tan desesperado estaba por cogerles, que no iba a dar un solo habito de descanso en ningún momento.
··
Había pasado la noche y todo se había quedado a oscuras, si no fuese por la luz de una enorme luna ambos estarían completamente en terreno desconocido donde cualquier cosa los podría atacar sin que se percatasen de ello.
Samantha encendió unas luces en unas farolas que habían colgando y entonces se acerco hacía Lorry que estaba sentado sobre una silla que había sacado del interior del barco.
-¿Quieres sentarte? -pregunto asumiendo que se quería sentar en su silla por estar mejor.
-No, me da igual, prefiero hacerlo así -reafirmo negándose a esa opción.
-Lo que tu digas -se decanto a pesar de su sugerencia.
Se sentó poniendose de rodillas a su lado mientras contemplaban el oscuro mas que les rodeaba.
-Es increíble que después de tanto tiempo podamos volver a ver cosas como estas -opino sabiendo que esta era como la primera vez que veían un mar abierto en una decada.
-Lo se, es un orgullo, pero al menos tenemos este barco para nosotros solos -indico.
-Eso es cierto -exclamo estando de acuerdo.
Se quedaron callados durante un momento intentando de contemplar el ambiente cuando entonces a Sam se le ocurrió algo con lo que conversar con él.
-¿Que te parecen los otros tres? ¿Los suecos? -pregunto queriendo saber su opinión.
-Parecen buena gente, pero hay algo que no me cuadraba.
-¿Aquí te refieres? -cuestiono viendo la cara de sospecha que ponía.
-Eso de Fort Desmond, yo no lo he oído nunca -declaro.
-¿No existe un Fort Desmond? -repercuto sinceramente.
-Oí hablar de un Fort Durant cerca de donde estaba Texas, pero de uno que se llame Fort Desmond, ni puta idea -opino expresamente intentando de analizarlo.
-¿Y eso que sugiere? -empezó a sospechar de que iba a sacar conclusiones precipitadas.
-Creo que nos están mintiendo en algo -objetó.
-¿Mintiendo en donde? ¿En donde vivían antes de todo esto?
-No lo se, siento en que a lo mejor no han estado aquí todo el tiempo sobreviviendo, sino esperando para algo -reprimió intentando de hallar una idea que los incrimine.
-¿Esperar qué? -insistió queriendo saber que era lo que se le pasaba por la cabeza.
-Pues para que alguien arreglase este barco y así poder marcharse todos juntos -indico.
Aquello dejo a Sam de una manera que no podía tolerar, no se podía hacer una idea.
-¿De verdad piensas que pueden ser lo bastantes listos como para hacer eso? -le reprocho intentando de entender si era verdaderamente eso lo que pensaba en realidad.
-No lo se, quizás si y quizás no, pero algo no me cuadra y no me puede quedar con la cabeza metida en otra parte mientras me lleno de dudas -reprimió hartandose del tema, se levanto yendo de un lado para otro al no saber ya que pensar.
Sam le miro observando que estaba bastante asustado con ese asunto. Se levanto intentando de tranquilizarle apoyándole la mano en el hombro.
-Lorry, se muy bien que no ha pasado mucho desde lo de Fort Kadic, pero tienes que entender que esto ya no es la base, Jim no esta, podemos estar seguros de que todo esto ira por muy buen camino -se sincero con él hacíendole ver que no tenía que seguir pensando de forma negativa.
-Eso es fácil para ti decirlo, eres demasiado joven para entenderlo pero... yo antes tuvo una vida muy dura, cuando estaba en el ejercito, vi a hombres morir, a compañeros, gente a la que apreciaba, ahora todos los que estaban en la base están muertos, no queda prácticamente nadie a quien poder defender si ya no se en quien confiar -explicó argumentando el hecho de que se había pasado tanto tiempo yendo de un lado para otro que ahora prácticamente toda la gente que conocía albergaba algún secreto desolador y eso resultaba peligroso.
-Puede que no confíes en ellos, pero yo confío en Astrid, y eso hace que confíe en los demás -indico demostrando que tenía una total confianza a través del otro grupo.
-¿Estas segura de eso? -pregunto queriendo corroborarlo.
-Mas de lo que habría estado Odd con todo esto -comento irónicamente.
Asintió agobiado al ver que prácticamente todo el mundo se lo tenía bien asegurado.
-Bueno, si dices que confías en ellos, entonces yo no te lo puedo recriminar entonces -objetó.
-¿Porque? ¿Acaso lo ibas a hacer? -cuestiono.
-Bueno, yo pensaba que me ibas a recriminar el hecho de que tuviese un poco mas de compasión con los extranjeros y sus costumbres, pero esto me resulta mejor -indico demostrando que tenía una idea muy absurda de lo que le podría haber dicho en ese caso.
-Mira que llegas a ser -reprimió poniendose de brazos cruzados.
-Ya -dijo y luego asintió viendo que ahora estaban en calma otra vez.
Justo en ese momento alguien del otro lado los estaba observando, se trataba de Oskar que estaba escondido y mirando de reojo, lo había oído todo y ahora tenía bien claro lo que pensaban de ellos, eso era algo que no podía permitir de ningúna forma, se marcho sin hacer el mas mínimo ruido.
··
Bertram, Slevin y los otros dos se estaban ocupando de revisar todo el armamento que tenían, se traían consigo unas cuatro Glock 9, un revolver del calibre 38, una del 24, un fusil de precisión, una ametralladora del ejercito, y unos cuantos cuchillos y machetes.
-Menos mal que al menos no gastamos mas de lo que nos llevamos -opino sinceramente Kevin.
-Ya -reafirmo convencido el otro y entonces levanto una de las del 24 para revisar.
-¿Cuantas armas teníais en Fort Kadic? -pregunto soberanamente Astrid.
-Unas cuantas, desde bazookas hasta una torreta para proteger la puerta principal -comento Bertram.
-¿Una torreta? -cuestiono Olaf.
-Así es, una de esas torretas teledirigidas de dos calibres de plasma, con ella he podido diezmar a tantos muertos como han venido -corroboro entusiasmado Slevin.
-¿Tu manejabas la torreta?
-Yo la manejaba, pero la perdí en cuanto los muertos nos atacaron a causa de los destrozos de Jim, ahora lo único que tengo es todo esto -añadió acordándose de lo que sucedió en el ultimo momento.
-Pues no te quejes tanto, que de todas formas muy poca cosa hacías con la torreta -reprimió el otro.
-¿Como que poca cosa? -cuestiono enfurruñado.
-En todas las veces que te he visto ahí montado, lo único que has hecho es ir girando de un lado para otro mientras te ocupabas de ir acumulando baterías para tu colección -aclaro demostrando que no era tanto como él se pensaba.
-¿Y que querías que hiciera? No puedo pasarme todo el dia metido ahí dentro a no ser que suceda algo importante? Al menos yo tengo un vicio, ¿tu que tienes? -critico poniendose nervioso al no poder entenderle con lo que asumía.
-Costumbres -declaro.
-Tenías que soltarme justo eso ahora -exclamo mosqueado y volvió con lo suyo.
Los otros dos siguieron con lo suyo como si nada al ver que no se toleraban como buenos amigos.
-¿Tenías algúna torreta o algo parecido en Fort Desmond? -pregunto Slevin interesado.
Se quedaron indecisos al oír esa pregunta, era como algo que no habían escuchado nunca.
-¿Una torreta? -se puso a pensar Astrid en todo eso.
-Tenías algo así como un cañón -comento el otro.
-¿Un cañón? -cuestiono extrañado Bertram.
-Así es, un cañón tipo como de los de la Segunda Guerra Mundial, al parecer el ejercito lo había rescatado de un museo y decidieron instalarlo ahí ya que seguía sirviendo -aclaro intentando de buscar la manera de poder expresarlo para que pareciese real.
-¿Y funcionaba? -prosiguió el otro.
-Funcionó por momentos, pero luego hubo un momento en el que algo fallo, y ahí se quedo, la ultima vez que lo vimos fue del artillero que se voló con un par de granadas llevándoselo todo a su paso -comento tristemente aunque parecía bastante disimulado.
-Debió de ser bastante duro ver como murieron todos -opino.
-Y si, ¿pero que podíamos hacer? Estábamos acorralados y sin escapatoria, lo mejor que pudimos hacer fue escapar sin que nadie nos viese -objetó expresamente.
-¿Pero visteis que quedase alguien con vida?
-No tuvimos ni tiempo, éramos demasiado jóvenes por aquel entonces, pensábamos que los iban a matar a todos, éramos nosotros o ellos -justifico concienzudamente.
Ambos se miraron intentando de creerse su historia aunque parecía ser cierta a pesar de algúnos errores que no parecían confirmarlo, pero por ahora no era momento de discutirlo, estaban aquí como amigos y eso iban a hacer.
En ese momento volvió Oskar y toco varias veces la puerta.
-Amigos -les llamo.
-¿Sucede algo Oskar? -pregunto Olaf.
-¿Puedo hablar con vosotros un momento? ¿En privado? -pidió expresamente.
Ambos se miraron asumiendo que podrían irse sin problemas.
-Nos disculpáis un momento -aviso señaladamente Astrid.
-Iros, nos podemos encargar aquí -acoto aceptando la petición del otro.
Aceptaron encantados y se marcharon saliendo de la sala.
-¿Tu crees que pasaron por eso que han explicado? -pregunto Slevin queriendo saber la opinión del otro ya que sentía que algo no cuadraba como dios mandaba.
-No lo se, pero esto hay que hablarlo con los otros dos -decreto decididamente.
··
¿Que sucede? -pregunto severamente Astrid.
-He oído a Samantha hablar con su amigo de las gafas y al parecer no se fían de nosotros, parece que se han dado cuenta que de lo de Fort Desmond no es real -declaro señalando a los de atrás para dejar claro que se estaba refiriendo a ellos mismos en particular.
-Maldita sea -reprocho frustrada.
-¿Porque has tenido que decir justamente ese nombre? -le replico el otro.
-Porque ese era el primer hombre al que mate de verdad, ¿que querías que dijese? Poner el nombre de George Clooney y decir que era Fort Clooney, eso nadie se lo va a creer -critico insistentemente al no saber que era lo que querían en realidad.
Ambos asintieron mosqueados al ver que estaban en un problema.
-¿Que vamos a hacer? -pregunto Olaf dirigiéndose a Astrid que era la jefa de todo.
-Haremos lo de siempre, seremos sus amigos, nos inventaremos una historia que suene convincente, y luego cuando llegue el momento, nos desharemos de ellos -decreto ella confiadamente.
-Si ya lo típico -reprocho indignado Oskar.
-¿Sucede algo con eso? -se lo critico.
-Hemos estado haciendo esto durante los últimos quince años, quince años de ir mintiendo, lo hicimos en el pueblo y ahora lo estamos haciendo ahora con estas personas -reprocho explicándoles que ya estaba harto de estar pasando por esto siempre.
-Oh, ya veo lo que esta pasando aquí -vacilo Olaf dando un paso rápido.
-Así, ¿y que es lo que sucede? -se puso de brazos cruzados contra él.
-Te has encariñado con ellos -declaro.
Ahí se quedo indeciso al no saber que decir, y tenía bastante razón.
-¿Como? -cuestiono absorto en eso.
-¿Es verdad eso Oskar? ¿Te gusta esta gente? -pregunto Astrid con tono de estar interrogándolo.
-No, bueno, no es que me gusten, pero, es el mejor equipo que he visto en mi vida -aclaro.
-¡Oh! -ahora reprocharon los dos cada vez mas indignados.
-Podemos cambiar esto -insistió justificadamente.
-No, no vamos a cambiar, solamente hay una regla en todo esto, y es la que acordamos, solo somos nosotros tres contra el mundo -ella replico dejándole claro como funcionaban las cosas.
No dijo nada, se les quedo mirando de reojo a cada uno.
-¿Que dices Oskar? ¿Estas con nosotros o no? -inquirió Olaf.
No supo que decir, se lamento por eso hasta que llego a una conclusión.
-¿Porque tengo que acabar siendo yo el tonto del grupo? -pregunto indirectamente.
-Porque eso también lo acordamos, es como un papel de una obra de teatro, yo soy la jefa líder que es directa y fuerte, Olaf eres el amigo que siempre esta de acuerdo conmigo y tiene algo de cabeza y tu Oskar eres el tercero en discordia que es atontado, no escucho a nadie de lo que se le dice, suelta tonterías sin sentido y se pasa todo el tiempo masturbándose en su habitación -resumió de forma especifica cual era el papel de cada uno en esta trama de una forma soberana.
-Eso paso de casualidad -contradijo ese ultimo comentario.
Ambos asintieron con mas severidad al ver que seguía sin comprenderlo.
-¿Aceptas o no? -pregunto de vuelta Astrid al respecto.
-¿Aceptar qué? -cuestiono sin entender cual era la propuesta que le estaban poniendo.
-Aceptas estar con nosotros y seguir con este plan, o podemos hacer lo siguiente -prosiguió Olaf.
Ahí entonces empezo a venir una sensación de mal augurio con eso.
-Podemos tirarte por la borda y que te mueras ahogado y luego decir que te mareaste y te caíste borracho por ahí, o podemos meterte una jeringuilla repleta de adrenalina y hacerte morir de un infarto y luego hacer parecer que fue un suicidio, te encontraran colgado en tu armario con una soga, eso se lo creerán, se lo creerán con tal de pensar que estabas apunto de apoderarte del barco pero te arrepentiste en el ultimo momento así que decidiste morirte para no hacer daño a nadie mas, ¿que opinas de todo esto? -argumento poniendo todos los ejemplos que podían cometer para dejar claro que si no cooperaban, lo iban a asesinar sin que ellos pareciesen culpables de todo.
Ahora ya no podía escapar, era eso o nada, ¿pero que mas podía hacer? Eran sus amigos, su familia, la gente con la que se involucro durante tanto tiempo.
-De acuerdo -acepto sin mas dilación.
Ambos cambiaron su expresión a una sonrisa de orgullo al ver que funcionó de verdad.
-Sabía que lo harías -espeto concienzudamente.
-Ya -exclamo asintiendo.
Les dieron unas palmadas en el hombro y de ahí se marcharon dejándole con el sentimiento de la duda, no estaba muy entusiasmado con esta idea, iba a perder a la única gente que había conseguido respetar por un barco, estaba completamente loco.
Todos los demás se reunieron de vuelta en el salón para la cena, ahora tenían unas latas de maíz junto con algúnos espárragos, los pusieron en ambos platos sirviéndoselos a cada uno.
-Esta debe de ser la comida mas aburrida que he visto en mi vida -opino sinceramente Slevin.
-Pues inténtalo de aprovecharlo, porque en cuanto estemos todos en Francia seguro que disfrutaremos de lo lindo, si es que hay algo que comer -replico irónicamente Lorry poniendose esa cuestión en entre dicho, lo hacía hasta en comillas.
-Ya veremos -exclamo Samantha estando de acuerdo.
Justo en ese momento volvió Oskar sintiéndose apenado por algo.
-¿Te encuentras bien Oskar? -pregunto Bertram notando su mirada de pocas ganas.
-Estoy bien, es solo que no me encuentro bien -mencionó disimuladamente.
Aquello hizo que los otros se mirasen de reojo al ver que algo iban mal con él.
-¿Quieres que te ayudemos en algo o...
-No se me pasara enseguida, creo que es solamente el mareo del mar, nunca antes he estado tan dentro del océano como ahora -espeto justificadamente.
-¿Estas seguro de eso? -se lo critico Sam.
-Si -dijo con un tono que apenas se oyó.
-Bueno, si te encuentras mucho peor, solo dínoslo, nadie te obliga a quedarte aquí por obligación -dictamino Lorry dejándole claro que tenía otra opción aparte.
-Lo se -afirmo convencido y se puso a comer.
Fueron comiendo con total tranquilidad hasta que entonces Astrid dijo:
-A mi siempre me encanto la idea de ir a Francia -comento.
-¿De verdad? -pregunto interesada Sam.
-Así es, yo una vez tuve familia, pero debido a un cierto problema familiar relacionado con mis padres jamas volvimos a ir, nos quedamos aquí tirados en la gran ciudad hasta que sucedió lo que sucedió, ellos murieron durante el ataque pero nosotros tres conseguimos escapar a tiempo -explicó dando a entender que paso por una infancia un poco tormentosa.
-¿Debió de ser duro no? -objetó Bertram.
-Así es, pero al menos conseguimos sobrevivir lo suficiente para intentar de ser mas fuertes, los de Desmond no lo consiguieron, nosotros si -indico Olaf con tono lamentoso.
Aquello hizo que Oskar pusiese una mirada de descontento al saber bien lo que paso.
-¿Queda alguien a quien queráis que todavía siga vivo? -pregunto Astrid al respecto.
-No, todos muertos, excepto mi novio Odd, se fue con sus amigos a cometer una misión suicida de la cual yo apenas se algo de lo que se proponía hacer exactamente -declaro.
-¿Que misión? -pregunto Oskar.
-No lo se, pero tenía algo que ver con Francia -mencionó.
Los otros se le quedaron mirando al ver que dijo lo que justamente no tenía que decir.
-Así que en realidad vamos a Francia porque hay puede que se encuentra tu novio -insinuó Olaf con tono perseverante al entenderlo todo.
-Creo que esta ahí, lo se muy bien, pero si nos quedábamos en Los Angeles, Jim nos iba a matar y de ahí no lo conseguiríamos -justifico cordialmente Sam acerca de ese asunto.
-Podrías haber elegido cualquier otra parte? -objetó la rubia.
-¿Y eso que quiere decir? ¿Que tuviese dejar a mi novio por una suposición? -critico alarmandose Samantha al ver que nadie parecía comprenderla.
-No, lo que quiero decir es que resulta raro pensar que él puede estar vivo, nadie ha conseguido salir del país excepto nosotros, y si alguien mas ha cometido el mismo intento seguro que podrían estar muertos o haberles pasado algo mucho peor -argumento Astrid hacíendole ver que había una posibilidad entre muchas de que no hubiese sucedido como ella se pensaba.
Aquella consterno bastante ya que no sabía que pensar, se bajo del asiento quedandose en una posición muy vaga mientras asentí autocompasivamente.
-Será mejor que no pensemos en eso ahora -acoto Slevin.
-¿Pero y que va a pasar si no llegamos al destino que tenemos planeado? ¿Como sabemos que este barco continuara todo su trayecto? -inquirió Olaf buscando todas las excusas para hacer parecer que esto iba ir de mal en peor al ver por donde iba la cosa.
-Lo haremos, si lo hacemos bien -justifico Bertram.
-Tenemos como una semana y media para llegar al lugar mas próximo a Francia, después de ahí recorreremos la zona mas próxima y de ahí empezaremos a buscar cueste lo que cueste -especifico Lorry siguiendo todos los pasos a seguir.
-Pero Francia es el lugar donde se origino todo, ahí todo lo que hay es muerte y un nido de infectados zombies, ¿como demonios vamos a sobrevivir a eso? -critico Olaf sabiendo que se estaban metiendo en el ojo de la tormenta, y esa tormenta era la infección que había.
-Luchando, como hemos hecho todos hasta ahora -acoto decididamente Sam.
Se la quedaron mirando intrigada al oír eso, se le notaba demasiado valiente para intentarlo.
-No se que es lo que te propones chica, pero te juro por dios que si algo malo sucede tanto ahí como en este barco, vas a acabar bastante jodida antes de que tes des cuenta de que te has metido en la boca de un lobo, y de un lobo bien grande y hambriento -opino sinceramente Astrid hacíendole entender que se estaba metiendo donde no debía, y si seguía tomando ese camino, iba acabar mal.
No contesto nada, estaba bastante claro de que esto sonaba a una misión suicida de las malas, si conseguía seguir insistiendo en cometer esa misión de ir buscando a su novio, no iba a acabar encontrando nada, algo la iba a encontrar a ella.
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Un rato mas tarde ambos terminaron de comer y se reunieron en los camarotes para tener un ultimo momento de charla, Oskar acompaño a los dos jóvenes cadetes a su habitación.
-¿Y aquí es donde te has pasado hospedado todo este tiempo? -pregunto Slevin corroborando que se trataba de la suya, se acordo del caso que vio la primera vez que estuvo ahí.
-Al parecer esto perteneció a uno de esos soldados a los que le gusta presumir de mucho orgullo, encontré sus cosas por ahí así que asumí que debió de ser alguien importante y con muy buenas relaciones, así que pensé en utilizar su habitación ya que parecía ser de mi tipo de personalidad -explicó dando a entender porque estaba hospedado ahí exactamente.
-¿Porque? ¿Eres del tipo que no para de estar todo el tiempo metiendo las narices cuando nadie esta prestando atención? -concluyo incrédulamente Bertram al ver como sonaba eso.
-Bueno, hubo antes una época en la que me encantaba hacerme el graciosillo, pero después cuando me quede solo y con muy poca cosa, me di cuenta de que eso no me iba a llevar a ningúna parte -comento bajando de tono al llegar a un momento frustrante de su vida.
-¿Es que acaso no tuviste padres? -pregunto Slevin.
-Y no, mis padres murieron en un accidente de trafico según me dijeron, yo me quede solo, huérfano en un orfanato donde pase los peores ratos de mi vida, habían unas monjas que no paraban de atizarme cada vez que hacía algo mal, pero no era mi intención hacerlo, simplemente quería caerle bien a alguien, hasta que conocí a Olaf y Astrid, ellos me ayudaron bastante en todo esto -declaro dando a entender que fue de su vida hasta el holocausto y como conoció a los otros dos.
-Se ve que los aprecias bastante -indico el otro.
Ahí entonces puso una mirada de recelo al darse cuenta de que no lo entendían.
-Los aprecio, pero eso era antes de que todo esto se volviese oscuro -mencionó tímidamente.
-¿Que sucedió? -pregunto de vuelta Slevin.
-Digamos que ellos no eran personas modelo, tenían sus problemas sociales con la gente, tanto que se cabreaban con su familias, se escapaban e iban por ahí robando chuches o cualquier otra cosa como para llamar la atención, lo hicieron tantas veces que al final les encanto esa idea, de ser unos rebeldes -aclaro mientras se ponía a agarrar las demás cosas que habían en la mesa de estar.
Ambos se miraron extrañados ya que no parecía que lo estuviese diciendo en serio, hasta ahora los veían como personas normales y no como una panda de rudos salvajes.
-Cuando el dia del virus llego, ellos se largaron completamente y vinieron a buscarme proponiéndome de ir con ellos a un sitio donde estaríamos a salvo, lo hicieron y los seguí acordando cada una de las cosas que me recomendaban -prosiguió demostrando que se la jugaron con tal de seguir contradiciendo a sus familias.
-Así que básicamente erais solamente vosotros tres contra el mundo -opino Bertram.
-Se podía decir que si, si -reafirmo no muy convencido de ello y entonces se tiro de cabeza contra la cama mientras resoplaba angustiado por todo.
-Uy -exclamaron los dos asqueados por algo.
-¿Sucede algo? -pregunto extrañado viendo como reaccionaron.
-Yo que tu no pondría la cabeza ahí encima -señalo asqueado Slevin a un lado de la cama.
Asomo la cabeza intentando de entender que era lo que pretendía decir hasta que entonces se acordo de que era lo que pasaba siempre que sacaban el tema.
-No os preocupéis, yo a eso ya lo había limpiado -confirmo expresamente.
-Menos mal -dijo aliviado Slevin porque no soportaba esa idea de que lo apoyase así.
Justo en ese momento surgieron los demás, Lorry golpeo la puerta para llamarles.
-¿Va todo bien por aquí? -pregunto llamando su atención.
-Va muy bien la verdad -reafirmo Slevin con tono soberano.
-¿De que estabais hablando? -pregunto Astrid interesada en la conversación.
-Bueno, estábamos conversando sobre que hacía hospedado aquí cuando entonces nos ha contado que vosotros dos erais unos rebeldes que os escapabais de casa constantemente -resumió Bertram dando a entender que era de lo que habían estado conversando hasta ahora.
-¿Como? -cuestiono sorprendido Olaf junto con Astrid al oír eso, los dejo perplejos.
Aquello dejo a Oskar con una muy mala sensación sobre lo que estaba por venir.
-¿Es verdad eso? -inquirió Samantha seriamente interesada.
Ambos se miraron sin saber que decir al respecto, se lo pensaron detenidamente.
-Bueno, hemos mentido un poco, pero era solamente para que no pensarais que éramos malas persona -aclaro Astrid poniendose en una actitud autocompasiva.
-Vale, no nos lo tomaremos mal, pero, no nos importa lo que hayáis hecho -acoto Sam dispuesto a tolerarlos con lo que sea que hubiesen hecho.
-¿Vais a escucharnos y no decirnos nada? -pregunto Olaf asumiendo que les escucharían con atención ya que parecían dispuestos a escucharlos.
-Lo haremos, confiad en nosotros -confirmaron los cuatro a la vez.
-Bueno, nosotros nos criamos en uno de los barrios residenciales mas cruentos de Bruselas, nuestra familia no fue muy buena, se pasaban todo el tiempo discutiendo y no había manera de convencerles de algo bueno, así que nos pasábamos toda la vida ignorándoles hasta que al final cuando maduramos empezamos a tener ese comportamiento agresivo que nadie quiere tener -explicó Astrid sincerandose con ellos para demostrarles lo que paso en realidad.
-¿Y ahí fue cuando empezasteis a mangar cosas no? -objetó Bertram.
-No lo hacíamos apropósito, simplemente lo hacíamos porque queríamos sentirnos orgullosos de nosotros mismo -aclaro Olaf ese hecho mientras ponía una expresión de desanimo.
-¿Para sentiros orgullosos de vosotros mismos? -cuestiono Lorry ese ultimo comentario.
-Nuestros padres nos trataron de inútiles por pensar que jamas llegaríamos a ser algo, así que pensamos que a lo mejor hacer eso resultaría ser algo útil, pero me parece que no captamos el mensaje y acabamos peor que antes -indico sinceramente la rubia sueca.
Carraspearon pensativos al ver que parecía que su historia tenía sentido.
-Después de eso conocimos a Oskar y de ahí empezamos a tener una mejor relación, pero eso solo paso por muy poco tiempo, llego el dia del virus y de ahí ambos nos escapamos pensando en que a lo mejor tendríamos una vida mejor -prosiguió dando a entender como acabo todo.
-¿Y no os despedisteis de vuestros padres acaso? -inquirió Samantha.
-Y no, acaso nos íbamos a despedir después de como nos trataron, esta claro que no -concluyo soberanamente Olaf tomándoselo como algo normal.
Fruncieron extrañados el ceño ante esa respuesta.
-¿No estáis enfadados con eso? -pregunto Oskar asumiendo que sentían algo malo.
-Claro que no, os entendemos, nadie nace estando con una buena familia, pero vosotros aprovechasteis los recursos y creasteis lo vuestro propio, de eso cualquier estaría orgulloso -opino sinceramente Lorry sintiendo que habían hecho un buen trabajo después de todo.
-Gracias -agradeció honestamente Astrid estando de acuerdo.
Aquello dejo a Oskar en un mal lugar ya que sentía que había hecho algo que no debía.
-¿Nos vamos ya a las habitaciones? -pidió Samantha.
-Si -afirmo Slevin y ambos se levantaron dispuestos a irse de vuelta a los camarotes en donde estaban instalados, Oskar se dispuso a vestirse pero miro a ambos observando que le ponían una mirada como muy sospecha, estaba claro que ya se habían enfadado con él por lo que les dijo, se marcharon sin decir nada, se quedo con el sentimiento de la duda.
-Chicos, esperad -anunció Oskar saliendo de la habitación.
-¿Sucede algo? -pregunto Bertram.
-Podríais venir un momento por favor, solo será unos minutos, nada mas -pidió.
Ambos se miraron interesados y decidieron ir a ver de que se trataba, los otros dos continuaron con aquella mala mirada como de saber muy bien que Oskar se estaba metiendo en camisa de once balas, Olaf se acerco al oido de Astrid y le fue explicando algo, este afirmo con la cabeza.
-¿Que pasa? -pregunto Slevin.
-Chicos, se que hemos pasado muy poco tiempo en este barco, pero, quisiera saber de que habéis sido los mejores amigos que he conocido en toda mi vida, y no se como os agradecería por todo lo que habéis hecho, nos hemos pasado tanto tiempo en ese puerto, que ya prácticamente me había olvidado de lo que era la vida en realidad -argumento sincerandose con ellos para hacerles entender que no podía sentirse mas agusto con ellos de lo que se podían imaginar.
-No tienes porque preocuparte por eso, estamos aquí y eso es lo único que importa, encontraremos Francia y de ahí estaremos bien, lo prometo -acordo confiado Slevin.
-Gracias -agradeció honestamente y entonces los abrazo a ambos de una manera que se sintió como un enorme tirón hacía adelante-. Perfecto, buenas noches tíos.
-Buenas noches a ti también -se despidió Bertram y entonces ambos se marcharon por el otro lado.
Oskar se sintió agusto con ellos, era de las mejores personas que había conocido nunca, dirigió la mirada hacía el otro lado y se le volvió inversa al ver como los otros dos le miraban de una manera que no auguraba nada bueno, con eso ya tenía bien claro lo que iba a suceder.
El grupo siguió adelante volviendo a sus respectivas habitaciones, entonces Sam pregunto:
-¿Vas a ocuparte de dirigir el barco? -le dijo a Lorry.
-Y si, pero no te preocupes, estaré atento a todo cuanto suceda ahí arriba -acordo plenamente.
-Bien -afirmo convencida.
-¿No te parece que Oskar se ha despedido de una forma rara? -cuestiono Slevin.
-No, me parece que necesitaba la compañía de alguien distinto, y como ha estado siempre tratando con ellos necesitaba sacarse todo ese peso de encima -opino Bertram dando su veredicto.
-Pues a mi me ha parecido bastante raro -dijo pensativamente Slevin sin saber que pensar de eso.
Oskar estaba tumbado en su cama intentando de mantener la compostura ya que sentía que estaba apunto de pasar por algo que no le iba a gustar nada, ya no podía confiar en Astrid y Olaf, así que solamente le quedaba una ultima cosa que hacer para proteger a los otros.
··
Llegada ya la noche oscura, todo el mar estaba completamente negro y no se veía nada en absoluto excepto el reflejo de la luna, Lorry estaba dirigiendo los mandos del barco asegurandose de estar todo en orden, se agarro una botella de agua y fue tomando por ahí con total tranquilidad.
En el interior del barco, cada uno estaba en sus propios camarotes, Samantha estaba acostada en su cama durmiendo plácidamente, Bertram aún estaba despierto y lo aprovecho para hacer flexiones, tenía todo el cuerpo musculado y se lo quería ejercitar aún mas, Slevin estaba acostado pero de una forma desordenada, no paraba de moverse todo el tiempo y eso hizo que las sabanas se le quitaran de encima, dio una patada y se le cayo una abajo.
Oskar estaba en su habitación agarrado fuertemente hacía su cama sabiendo que algo malo le iba a ocurrir, estaba medio dormido y apenas se podía despertar. De pronto escucho algo que le llamo la atención, reaccionó al instante y saco su pistola apuntando hacía adelante.
No había nada, estaba completamente solo.
Siguió escuchando ese ruido pero no parecía venir del interior de su habitación, se levanto dispuesto a descubrir que era lo que oía, abrió lentamente intentando de no llamar la atención de los demás por si acaso, miro a ambos lados y no oía nada, entonces volvió a escucharlo, veía una sombra sosteniendo un tubo y desapareció al girar por la esquina.
-¿Pero que coño? -cuestiono murmuradamente y marcho a seguirlo.
Giro por la misma esquina siguiendo todo el rastro que dejaba aquel extraño individuo hasta llegar a una parte en la que se encontraba una escalera que daba lugar a un piso mas abajo. Bajo por ahí asumiendo que lo encontraría ahí mismo.
Cada vez se notaba mas oscuro y ya no sabía por donde ir, era como si lo estuviese metiendo en una trampa mas bien, llego al piso mas bajo y de ahí fue todo recto por un pasillo humedecedor y con todas las placas oxidadas, era una muerte seguir buscando por ahí, de pronto escucho algo mas, como si se hubiese caído algo, marcho corriendo apuradamente intentando de seguir ese sonido hasta que hallo lo que buscaba, era el tubo tirado en el suelo.
Lo cogío intentando de entender que hacía y donde estaba el sujeto que lo había cogido, se había esfumado, o es que acaso se lo estaba imaginando todo.
-¿Que esta pasando aquí? -se lo cuestiono rotundamente.
Ahí entonces algo empezo a acercarse rápidamente hacía él mientras se daba la vuelta para contemplar algo que le aterrorizo por completo.
-¿Porque? -pregunto atemorizado como sabiendo quien era lo que tenía delante.
··
A la mañana siguiente, el sol salió dejando un bonito fondo anaranjado que lo ilumino todo por completo, los chicos y los demás se acercaron contemplando algo que no se imaginaban aunque lo tuviesen delante, Sam acerco la cabeza y dijo:
-¿Como ha podido pasar esto? -cuestiono indecisa.
Era Oskar, estaba muerto de hacía horas, piel pálida, y una marca en el cuello.
-Lo encontramos ahorcado en su armario hace apenas media hora, al parecer se quito la vida a la medianoche, cuando todos estábamos durmiendo -opino concluyentemente Olaf.
-¿Pero como es posible que se haya suicidado así? -critico Slevin sin creérselo.
-¿Tu oíste algo Lorry? -pregunto Bertram asumiendo que hubiese escuchado algo relacionado con eso como para hacerse una idea.
-No escuche nada, yo estuve casi toda la noche sin pegar ojo, no salí de ahí hasta para ir al baño -declaro demostrando que al haber estado ahí fuera no soluciono nada.
Aquello los dejo perplejos ya que no se creían para nada que hubiese pasado esto.
-Encontramos esto escondido en el bolsillo de su pantalón -saco Astrid una hoja de papel doblada y arrugada, se la entrego a Sam y esta la abrió observando lo que ponía.
-¿Que pone? -pregunto Lorry queriendo echarle un vistazo.
-Estimados amigos míos, se que he pasado muy poco tiempo con vosotros, pero esto no es nada fácil para mi, he pasado toda mi vida aterrado de lo que hay ahí fuera, pensaba que este lugar iba a ser mi salvación, pero me he equivocado, no tengo ganas de ir a Francia, ahí es el centro de todo el mal que hay en este mundo, y no quiero verlo con mis propios ojos, así que he decidido acabar con esto cuanto antes, no quiero que penséis que soy un cobarde, solamente soy alguien que no pudo protegerse solo, con cariño, Oskar, recordadme siempre -leyó Samantha todo lo que decía la nota como dando a entender que era su ultimo testamento.
-Es una nota de suicidio -reconoció Slevin.
-¿Pero no entiendo? Oskar no parecía estar aterrado con esta idea de ir a Francia, se sentía bastante aliviado, si se hubiese molestado habría dicho algo -critico Bertram sin entender todos los hechos.
-¿Pero ayer parecía estar bastante mal no? -objetó Astrid.
-Cierto -afirmo acordándose Lorry de eso.
-Pero eso no quiere decir que tuviese ganas de suicidarse, se sentía como mareado, como con fiebre -opino pensativamente Sam intentando de llegar a alguna posibilidad.
-Puede ser, ¿pero quien sabe? A lo mejor lo estuvo ocultándolo todo este tiempo, siempre se mantuvo muy poco sociable con los demás, cuando le conocimos apenas podía decir algo que no fuese una respuesta a una pregunta fácil -reafirmo pensativamente Olaf intentando de llegar a algúna posible conclusión sobre ese hecho.
Aquello hizo que Slevin los mirara fijamente, se dio cuenta de una cosa que no cuadraba para nada.
-¿Y que hacemos ahora entonces? -pregunto Bertram al respecto.
-Le quitaremos las cosas y después nos desharemos de él tirándolo al mar, será lo seguro -acordo Sam asumiendo que era la mejor idea que podían tener ahora mismo.
Todos asintieron poco complacidos sabiendo que habían perdido a un miembro con tan poca cosa.
-¿Os encontráis bien? -pregunto Slevin dirigiendose la mirada hacía los otros dos.
-Si, es que esto no es fácil, Oskar era nuestro mejor amigo, es increíble que se haya quitado la vida así de esta forma -opino pasivamente Astrid intentando de no mostrarse muy abierta.
-Y ahora que justo vamos directos a Francia, espero de que a Odd no le haya pasado nada parecido con sus amigos -indico Sam teniendo uno de sus malos presentimientos.
··
En otro lugar un par de muertos iban rodando por una cuesta pendiente avanzando a paso lento, iban con la boca abierta gimiendo hasta que entonces a ambos les impacto algo en la cabeza del cual atravesó al primero en el craneo y continuo adelante impactando en el segundo, cayo muerto.
Resulto ser Odd que disparo con su guantelete, hizo un tiro perfecto.
-Uno mas y podré darle a tres al mismo tiempo -exclamo dandole un beso a su arma.
Kiwi se acerco mirándole fijamente con una cara tierna.
-¿Que piensas Kiwi? ¿Crees que podré darle? -pregunto dirigiendose al perro.
Se puso con las patas abajo como haciendo una expresión indirecta.
-No le hagas que te de consejos Odd, el perro no te los dará bien -recrimino sarcásticamente Ulrich.
Ambos cuatro estacionaron el Megapod a un lado mientras ellos se ponían a lavar las ropas en una pequeña choza que habían encontrado, decidieron tomarse un descanso por el camino ya que no les quedaba nada para encontrar el lugar al que tenían que llegar.
-Bueno, mientras no sea encontrar un bote lleno de oro, entonces te juro que Kiwi dentro de algún futuro cercano en el perro de un millón de dólares -acoto expresamente.
-¿Y de que te sirve encontrar un bote lleno de oro? Ya nadie utiliza el dinero -critico Yumi.
-El dinero a muerto -mencionó Aelita estando de acuerdo.
-Lo se, pero miradle bien, dentro de cien años cuando todo esto quede arreglado, quizás volveremos a las mismas rutinas de siempre, horarios, dependencia, responsabilidades, todo lo que nunca hemos querido y al final esto siempre acabe volviendo -explicó demostrando que a pesar de tener todo el tiempo del mundo, no iba a valer la pena ya que volverían a tener lo típico de siempre.
-Eso es porque es la ley de vida, uno nunca se pasa todo el tiempo haciendo lo que se le da la gana, tiene que tener responsabilidades o sino acabara convirtiendose en un simio semievolucionado -indico lógicamente Jeremy conociéndose bien el asunto.
-O en burro que parece mucho peor -sugirió Yumi.
-Eso si que no me lo había imaginado -se puso de acuerdo Ulrich en esa mención y ambos chocaron los cinco estando de acuerdo en que funcionaba a la perfección.
-Venga ya Ulrich, no le des la razón, tu eres mi amigo, deberías estar apoyandome -insistió Odd viendo que su amigo le estaba traicionando con sus principios.
-No, te apoyaba antes porque no tenía otra cosa mejor que hacer, pero ahora que tenía una novia en la que esta de acuerdo conmigo y con todas las cosas que me gustan, siento que este es mi nuevo dilema moral -aclaro hacíendole ver que ahora había pasado pagina y le importaba mas estar escuchando a Yumi que a todo lo que dijese él.
-Igual que yo, que tengo un dulce novio al que sabe protegerme de los problemas y haría lo que fuese por no dejar que nadie me hiciese daño -acoto Yumi poniendo un tono sarcástico como para seguirle el rollo de lo que decía.
-Pues tu tienes suerte de haberme encontrado -excuso dirigiendose con un tono indirecto.
-Y tu de que esa articulación te haya servido de algo después de todo este tiempo -indico irónicamente y entonces ambos se dieron un pequeño beso al darse cuenta de la razón que tenía.
Los otros se hicieron a un lado viendo que los estaban poniendo en evidencia.
-Vosotros sois de lo peor, ¿sabéis que? Que desde ahora no haré ningún caso de vuestras tonterías -decreto Odd malhumorado por lo que le estaban haciendo pasar.
-¿Estas seguro de eso? -inquirió incrédulamente Ulrich.
-Si -reafirmo soberanamente poniendose de brazos cruzados.
-Pues muy bien, haber si puedes soportar esto -agarro a Ulrich de la cabeza y entonces este le fue besando de una manera apasionada donde se le podía notar como le metía la lengua dentro de la boca, entonces Ulrich agarro la pierna de Yumi y se la puso sobre la cintura.
-Oh por dios, esto es peor que una pelicula de videoclub -reprocho hartandose de eso y decidió darse la vuelta para ignorarles completamente.
Ambos se rieron al ver que le hicieron sufrir mas de la cuenta, Jeremy y Aelita se giraron intentando de ignorarles también al ver que estaban con lo suyo.
-¿Pensar que antes la gente hacía esas cosas? -objetó Jeremy.
-Lo se -afirmo ella intentando de mantener la risa por la situación que estaban pasando.
En ese momento a Jeremy se le paso algo por la cabeza, algo que no había tenido en cuenta antes.
-Una cosa, cuando yo estaba en coma curándome del virus, ¿hiciste algo conmigo? -pregunto sinceramente dirigiendose a la pelirrosa por curiosidad.
-¿Que quieres decir? -no comprendió adonde quería ir a parar.
-Bueno, me refiero a que si intentaste de abrazarme o de estar acariciándome, porque sintió una extraña sensación cálida cerca de la cabeza que no consigo entender que es -aclaro demostrando que sentía algo que le rondaba por la cabeza pero no comprendía de que se trataba.
Ahí entonces a Aelita se acordo de lo que intento de hacer antes, creía que no le descubriría pero ahora veía que se acordaba de algo a pesar de no entender que era.
-¿Estas seguro de eso? -pregunto intentando de ver si se hacía a la idea de lo que recordaba.
-No lo se, puede que hubiese sido un sueño, esa puede ser la respuesta mas fácil -opino intentando de llegar a algúna conclusión que le resultase convincente.
Ahí vio que no se lo tomaba como algo real, pero con solamente oírlo ya le daba una muy mala impresión, decidió tomarse un respiro alejandose de él.
-¿Me disculpas un momento? -pidió expresamente.
-Si -acepto y dejo que se marchara mientras él seguía con lo suyo.
Se alejo bajando la pendiente hasta dirigirse hacía Odd que continuaba enfurruñado y de brazos cruzados intentando de ignorar la situación por la que pasaban.
-¿Me prestas un momento de tu tiempo? -le pidió mostrandose pasiva con él.
-¿Porque? ¿Para burlarte de mi? -recrimino malhumorado.
-Odd Della Robbia, no empieces una pelea que no puedes ganar -insistió ella reprochándole.
-Vale, ¿que quieres? -pregunto interesado aunque con pocas ganas.
-¿Tu tenías una novia en Los Angeles no? -objetó queriendo corroborarlo.
-Así es, la deje ahí con el maldito de nuestro comandante que intento de matarnos, lo único que he podido hacer hasta ahora ha sido proteger esto -mencionó y entonces saco aquel colgante con un rubí bien grande, el mismo que había tenido desde siempre.
-¿De donde has sacado eso? -se sorprendió al ver eso.
-Me lo dio una soldado bastante carismática que sabía por lo que estaba pasando, lo he estado teniendo todo este tiempo debido a que siempre he pensando que a Sam le gustaría -declaro demostrando que sentía un gran afecto por Sam.
-Es un rubí bastante grande -indico obviamente.
-Lo se, pero pienso que esto le va a gustar porque si, porque así soy yo -opino decidido a dárselo.
Aquello fue algo que entusiasmo a Aelita pero no porque fuese un regalo digno, sino porque ansiaba de veras que alguien diese un regalo de ese estilo, algo de Jeremy.
-¿Tu no has venido aquí acaso por esto no? -inquirió soberanamente Odd.
-¿Como dices? -cuestiono extrañada al oír esa acusación.
-¿Es por Jeremy? -supuso con un tono como de tenerlo bastante obvio.
-¿De que demonios estas hablando? -critico viendo por donde iba.
-Venga princesa, se te nota en la cara, yo mismo veo como le miras y es bastante obvio que no soportas estar un solo momento a solas con él -insistió Odd hacíendole ver que tenía razón en eso.
Ahí entonces ya no supo que pensar, era verdad que le gustaba Jeremy como algo mas que un amigo, era verdad que se estaba enamorando como hacía siempre con cada chico.
-No te preocupes te guardare el secreto -acordo Odd queriendo que confiase en él.
Con eso entendía que quería protegerla de todo cuanto se le pasase por la cabeza, pero había momentos en los que sentía que se pasaba demasiado de la raya como para creerle.
-No se como haces para seguir vivo teniendo esa boca tan larga -exclamo irónicamente.
-Ya -reafirmo convencido y entonces le guiño el ojo de una forma sarcástica.
Sonrío agradecida y entonces se marcho volviendo con Jeremy para ayudarle con lo que fuese que estuviese haciendo, Odd se quedo ahí todavía asintiendo al saber muy bien que de algúna forma iba a tener que darse el rubí a su novia, si no sobrevivía a esto, entonces no sabía que mas podía hacer.
Pensó en que estaría haciendo ella en estos instantes.
··
Samantha estaba sentada en un rincón contemplando el cuerpo tibio de Oskar, había pasado como menos de una hora pero como falleció durante la mitad de la noche estaba claro que ya se estaba empezando a descomponer de verdad.
-¿Como es posible esto? -pregunto intentando de entenderlo.
-No lo se -respondió Lorry que se encontraba a su lado-. Quizás le vino un mal presentimiento o se medico con algo que le produjo hacer eso, muy poca cosa sabemos de él.
-Podría haberlo hecho hace ya mucho tiempo, ¿porque ahora? -critico ese hecho.
-Quizás porque la idea de ir directamente al centro del virus no les satisfago bien, ya nadie quiere saber como se formo todo a pesar de las apariencias -opino lógicamente.
-Ya, pero él parecía ser bastante estable, yo no le vi en ningún momento que estuviese deprimido excepto ayer por la noche -reafirmo insistiendo en ese hecho.
Se quedo con esa idea en la cabeza al no saber que mas pensar.
-A lo mejor Astrid y Olaf saben algo -propuso Lorry poniendose recto.
-¿Y que pretendes hacer? ¿Interrogarles? -cuestiono asumiendo que pretendía hacer eso.
-No, simplemente tener una charla amistosa con ellos -aclaro expresamente.
No se lo tomo muy bien, resoplo angustiada y se levanto.
-Samantha, ¿que es lo que sucede? ¿De que tienes miedo? -recrimino Lorry viendo que por esa cara que ponía sentía como si no estuviese de acuerdo con su decisión.
-No tengo miedo -discrepo.
-Si que lo tienes, te noto tensa, no puedes dejar de pensar en el tema por mucho que te lo diga, sabes también como yo que de algúna forma ellos pueden estar involucrados en esto, quizás no fue un acto de suicidio sino de asesinato -explicó hacíendole entender que no podía esconder la verdad acerca de que confiaba demasiado en ellos para pensar que hicieron algo malo.
-¿Y porque lo asesinarían? ¿Era su amigo?
-Y ellos dijeron que se fueron a vivir a Fort Desmond, yo no creo que hubiese existido un Fort Desmond, y aunque lo supiese seguro que habría oído algúna noticia sobre que cayo, quizás Oskar quería contarnos algo y le mataron por ello, para silenciarle -concluyo viendo todos los hechos que podían acontecer a esa posibilidad tan ordinaria.
Sam no dijo nada, siguió teniendo ese mal augurio de no tomárselo en serio.
-No digo que confíes en mi, pero te pido por favor que me dejes charlar con ellos para poder entender que es lo que sucede aquí, porque una muerte en un barco no es nada habitual en estas circunstancias -acordo queriendo que permitiese hacer eso.
Se lo pensó con mas determinación y entonces dijo:
-Intentemos primero de saber que es lo que tienen que decir -propuso aceptando la propuesta.
-De acuerdo -confirmo estando de acuerdo.
-Hay que buscar a los otros dos, ¿donde están Bertram y Slevin? -pregunto al respecto.
-Creo que han ido a abajo para revisar las habitaciones, incluido la de Oskar -señalo Lorry.
-Bien, esperemos de que suban, ocupémonos de esto primero -acordo Samantha ahora estando mas que dispuesta a resolver el asunto mas que nunca.
··
Slevin se estaba ocupando de registrar la habitación de Oskar de arriba para abajo aunque eso hacía que tirase todas las cosas que habían alrededor, incluido lo de dentro de los cajones, Bertram estaba a su lado intentando de seguirle la corriente a pesar de que no podía porque lo que estaba viendo le estaba resultando cada vez mas absurdo.
-¿Porque piensas que no fue un suicidio? -critico queriendo entenderle.
-Porque no tiene ningún sentido, ya viste como estaba Oskar ayer, estaba entusiasmado con nosotros porque fuésemos sus amigos, y si alguien dice eso es imposible que luego se acabe ahorcando -reprocho hacíendole ver todos los hechos que le parecían que resultase inequívoco eso de que se hubiese muerto de esa forma.
-Quizás tenía vergüenza de admitirlo y dijo eso para despedirse -opino pensativamente.
-No no no, yo tengo bien claro esto y se muy bien que hay gato encerrado -justifico teniendo sus sospechas, se señalo expresamente en la cabeza donde tenía la inteligencia.
Bertram no pudo soportarlo mas y se acerco para razonar con él.
-Kevin, entiendo que hayamos tenido nuestros problemas al principio, pero esto no quiere decir que me tengas que llevar arrastrando para ver como destrozas la habitación de una persona que acaba de morir hace unas horas -insistió intentando de ser pasivo con él.
-Asesinada -mencionó.
-¿Como? -se extraño al oír ese ultimo comentario.
-Imaginate por un momento de que Oskar tenia miedo de algo, ayer cuando los otros dos explicaron la autentica verdad sobre lo que paso durante la infancia de los tres, él se mostró un poco distante -se puso a explicarlo de forma breve para que lo entendiese.
-¿Y? -no lo comprendió.
-En todo el tiempo que llevamos Oskar jamas se ha comportado así, hasta ayer mismo cuando le vimos por ultima vez, no se como pero se que de algúna forma dijo algo que no estaba bien y eso le provoco una muy mala sensación, creo que tenía miedo de sus amigos.
-¿De los mismos amigos con los que se ha pasado estando estos últimos diez años? -señalo indirectamente asumiendo que se refería a ellos.
-Si, creo que Astrid y Olaf no son quienes fingen ser, creo que están ocultando algo y mataron a Oskar por eso, quizás estén intentando de deshacerse de nosotros -llego a esa conclusión de tal manera que parecía qué ni el mismo se lo creía por nada del mundo.
-¿Pues entonces porque no lo hicieron la prima vez que subimos al barco? -cuestiono ese hecho.
-Jim venía a por nosotros, ¿que demonios iban a hacer? ¿Quizás no querían a nadie aquí y solamente se preocupen de ellos mismos? -objetó pensativamente.
Bertram ya no sabía que pensar de ese tema, sentía que se estaba pasando mas bien de la raya.
-¿Pero tu te oyes? -le pregunto indiscriminadamente.
-Si me oyera seguro que no lo haría por algúna motivo -indico incrédulamente.
-Oh por dios -se llevo Bertram una mano a la cabeza viendo que estaba razonando con un completo chalado que se creía sus propias fantasías como si fuesen normales.
Slevin siguió rebuscando entre toda la pocilga que había alrededor de toda la habitación, tiro de una bola hecha con ropa haciendo que cayese un cargador con unas cuantas balas dentro.
-Mira esto -se sorprendió al verlo.
-¿Es lo que creo que es? -se acerco el otro a mirarlo.
Lo cogío y noto que estaba al completo, como si no lo hubiese utilizado.
-¿Porque estará esto aquí? -se lo cuestiono.
-Pues si esto esta aquí yo no he visto ningúna pistola por ningúna parte -intuyo seriamente Slevin viendo que había algo con eso que no cuadraba para nada.
Ambos se quedaron pensativos ante esa sospecha
-¿Y si intentaba de defenderse de ellos? -inquirió volviendo a otra cuestión.
-¿Pues entonces porque no la uso? -indago el otro.
Ahí entonces se puso a pensar en algún hecho que le hiciese pensar como sucedió el asunto.
-Y si a lo mejor no pudo -comento.
-¿A que te refieres? -volvió a seguir sin comprenderlo.
-Imaginate por un momento de que estaba jodido, los dos le tenían contra las cuerdas, sabía que iba a morir en cualquier momento, a ellos los conocía demasiado bien como para tener claro que le iba a resultar imposible defenderse de los dos juntos, sabía que iba a morir pero le preocupaba demasiado que nosotros acabásemos también -argumento hacíendose a la idea de que a lo mejor entendía que le había llegado su hora pero corría el riesgo de que los otros acabasen muertos.
-¿Pues entonces porque no lo han hecho ya? -critico ese hecho.
Volvió a intuir de aquella forma rara que hacía, se creía un completo genio pero cuando lo hacía parecía un ingenuo hacíendose pasar por alguien demasiado listo.
-¿Y si su muerte quería avisarnos de algo? -intuyó de nuevo.
-¿Se dejo morir apropósito? -cuestiono exasperado al oír eso.
-No, el ya estaba muerto, solamente faltaba que los otros lo hiciesen por él, sabía que los otros dos tramaban algo y a él no le gustaba la idea, así que debió de preparar algo para que nosotros nos diésemos cuenta de que esto era una trampa -especifico buscando todos los hechos que podían lugar a la posibilidad de que quería ayudarles a pesar de que él no lo iban a conseguir.
Entonces se puso a rebuscar entre sus cosas otra vez mientras Bertram se le quedaba mirando sin saber que pensar de todo esto, sacaba demasiadas conclusiones en tan poco tiempo.
-¿Que haces ahora? -pregunto soberanamente.
-Oskar debió de escribir algo o de esconder algo que nos avisara de que los otros no eran de confianza, si sabía que iba a morir y que nosotros seríamos los siguientes, tendría que habernos avisado de algo en algúna cosa que pudiésemos encontrar sin que los otros se enterasen -aclaro hacíendole entender que podría haber algún mensaje secreto en algún lugar de la habitación.
-Pero venga ya, eso es cualquiera, ¿como puedes pensar que pudo escribir eso si sabía que iba a morir? -le reprocho al no entender como era posible que sucediese eso.
No encontró nada, golpeo el ultimo cajón y se levanto frustrado, estaba claro que no iba a poder demostrarle que había un asesinato y no un suicidio como él se pensaba, pero entonces tuvo una idea que seguro que iba a funcionar.
-¿Donde fue que le encontraron? -pregunto por curiosidad.
-Ahí mismo -le señalo en el armario abierto.
Se puso delante del armario intentando de ponerse a buscar cualquier prueba cuando entonces se percato de un calcetín roto que había tirado cerca.
-¿Esto fue con lo que se ahorco? -objetó.
-Supuestamente los otros dijeron que así fue -opino considerablemente.
Carraspeo pensativo empezando a tener otra idea mucho mejor. Agarro otro calcetín parecido que había al lado y se dispuso a ponerse en el cuello como para ahorcarse.
-¿Que haces? -se extraño al ver lo que hacía.
-Si es verdad que se ahorco con uno de estos calcetines, pues quiero verlo por mi mismo -declaro y se puso detrás del perchero de al lado dispuesto a ahorcarse desde ahí.
-¿Y para esto te vas a ahorcar? -se lo cuestiono indirectamente.
-Si es lo que creo, pienso demostrar que fue falso y que es imposible que alguien se ahorque de esta forma -justifico convencido de ello.
Bertram intento de no darle la contraria porque veía que se estaba pasando demasiado de la raya, había pasado de ser ingenuo a ser un completo descerebrado con narices, se coloco tal cual como lo habían encontrado y entonces se dejo ser colgado esperando a que hiciese efecto.
Se le quedo mirando estupefacto al ver que no sucedía nada, se quedo con aquella posición inerte hasta que al final levanto los brazos en señal de modestia, no funcionaba.
-Hijos de puta -reconoció estupefacto al ver que tenía razón en lo que decía.
-Te lo dije, es imposible que alguien hubiese muerto así, este calcetín no da la fuerza suficiente como para que alguien quede colgando y se asfixie, se necesitaría algo mas duro y con un lugar mas ligero como para matar a alguien -reafirmo hacíendole ver que todos los hechos lo daban perfectamente a entender, no se suicido.
-¿Y entonces con que lo colgaron? -se lo pensó nerviosamente.
-No lo se, pero pienso que si querían matar a alguien, lo hicieron los dos juntos y de una forma bien planeada, aunque no se percataron de que nadie lo intentaría para demostrarlo -indico sinceramente.
Ahora ya no podía mosquearse sino sentirse indeciso.
-Estas loco -exclamo irónicamente.
-No, solamente soy un genio -reafirmo levantando el pulgar para justificarlo.
-Pero entonces eso quiere decir que Samantha y Lorry están en peligro -reconoció alarmado Bertram al darse cuenta de si que era cierto, tenían a dos asesinos a bordo.
-Hay que ir a avisarles antes de que sea demasiado tarde -propuso seriamente el otro.
-Si -se convenció Bertram y se marcho dejando al otro ahí colgando.
-Sargento Cox, ¿no te estas olvidando de algo? Pregunto indirectamente para hacerle llamar.
Ahí entonces volvió poniendo una cara incrédula al ver que se lo dejaba.
-¿Me ibas a dejar aquí colgado? -cuestiono rotundamente.
-Claro que no -refuto intentando de pasar del tema, se junto delante de él y se puso a quitarle el calcetín que le pasaba por el cuello, le costaba bastante desatarle-. ¿Como has atado esto?
-Hombre, tenía que hacerme que me suicido no que finjo que me suicido -indico obviamente.
··
Astrid y Olaf estaban en la sala de mando asintiendo debido a que lo que hicieron les había salido bien de momento, pero tenías sus dudas al respecto sobre el tema.
-¿Crees que se lo creerán? -pregunto Olaf.
-Confían demasiado en nosotros, esta claro que se lo creerán -confirmo convencida Astrid de ello.
-Por ahora, en cuanto se den cuenta de que algo no cuadra irán a por nosotros y nos obligaran a contarnos la verdad, esto se nos ha ido de las manos -recrimino injustificando que habían cometido un severo error con lo que hicieron.
-No, se nos ha ido de las manos, lo que se nos fue de las manos era en confiarnos demasiado en Oskar, ya viste lo que hizo, estaba apunto de rebelarles nuestro secreto, si no fuese por nosotros seguramente que estaríamos encerrados en los niveles inferiores de este barco -acoto dejando claro que lo que hicieron fue lo mejor que se les pudieron ocurrir en ese instante.
-O muertos -añadió rotundamente.
-No creo que sea ese tipo de gente, ya viste lo que sucedió la primera vez que nos encontramos, el viejo podría haberme disparado pero no lo hizo, no son hostiles -opino considerablemente.
-Pero lo serán en cuanto se enfaden, crees que aguantaran tener a dos asesinos a bordo en un lugar tan claustrofobico como este -indico expresamente.
-Empiezas a hablar como ese friki que esta con ellos -mencionó incrédulamente.
Olaf asintió agobiado al ver que no le estaba entendiendo.
-Mira, echo de menos a Oskar, yo también lo añoraba, pero era él o nosotros, las cosas han cambiado, y si no hacíamos algo, perderíamos todo por lo que hemos luchado, ¿entiendes? -explicó hacíendole entender que lo hicieron por razones bastante claras.
-Entiendo, pero no me fío de este plan, puede que estés al mando, pero eso no significa que tengas la razón con todo -acoto honestamente y con un tono brusco para dejárselo claro.
Aquello fue algo que pudo tolerar, pero no le gustaba como sonaba.
Justo en ese momento aparecieron Samantha y Lorry dirigiendose seriamente hacía ellos como si tuviesen algo importante que decirles aunque no le gustase.
-Hola chicos, ¿estáis bien? -saludo Samantha con un tono deshonesto.
-Superándolo, jamas pensamos que llegaríamos a esto -comento Olaf disimuladamente.
Ambos se miraron indirectamente viendo que había algo que fallaba en todo eso.
-¿Sucede algo? -pregunto Astrid viendo la cara que ponían ambos.
-Bueno, hay algo de lo que tenemos que hablar -anunció poniendose en una posición rígida.
-¿De que se trata? -se acercaron los dos poniendose delante para tener una conversacíon cara a cara.
-Antes vosotros dos me contasteis algo que me dejo con bastantes dudas, y lo he estado pensando y analizando a la perfección -espeto considerablemente Lorry.
-¿Que dijimos? -cuestiono Olaf intentando de evitar la pregunta.
-Dijiste que antes estabais instalados en una base llamada Fort Desmond -mencionó.
-Si, ¿y? -critico Astrid ese hecho.
-Lo he pensando bien y... creo que jamas existió un Fort Desmond -declaro.
-¿Como? -cuestionaron los dos a la vez.
-A lo largo de los años he conocido todas las bases que se han ido construyendo a medida que el holocausto este se formo, y ningúna de ellas se llama Fort Desmond -aclaro demostrando que había algo que fallaba en todo ese argumento.
-¿Esta seguro de eso? -cuestiono Astrid intentando de entender de que los acusaba.
-Así es, lo se muy bien y creo que me estáis mintiendo en algo -reafirmo amargamente convencido.
-Pero eso es imposible, nosotros estábamos hospedados en una base llamado Fort Desmond, pero acabo destruida cuando entraron los muertos y no tuvimos mas opción que quedarnos los tres a vivir aquí por el resto de nuestras vidas -recrimino injustificando Olaf ese hecho.
Ambos se miraron notando que se creían demasiado convencidos de esa idea.
-Pues eso no es excusa -rechisto Samantha negando esa afirmación.
-Venga ya Sam, tu me conoces, sabes muy bien que no mentiríamos en esto, estábamos hospedados en Fort Desmond por un tiempo ilimitado -insistió Astrid queriendo hacerle entender que se equivocaba con eso y que verdaderamente estaban donde decían estar.
¿Ilimitado? -cuestiono Lorry ese ultimo comentario.
-Bueno, creíamos que íbamos a quedarnos a vivir ahí eternamente, pero al final resulto que no -aclaro Olaf ese comentario tan poco efectivo.
Ahora no sabían que hacer, no podían corroborar si estaban mintiendo o decían la verdad.
-Venga chicos, lamentamos la muerte de Oskar, pero eso no quiere decir que seamos unos mentirosos, ¿que decís de vosotros? ¿Como sabemos que venís de Fort Kadic? -critico contradictamente Olaf acusándoles de lo mismo para corroborar los mismos hechos.
-Lo sabemos porque nosotros sabemos de donde venimos, y a vosotros no os conocemos de nada, podríais haber hecho cualquier cosa en todo el tiempo que hemos estado juntos -justifico soberanamente Lorry dejando claro que ellos no eran el enemigo de ningúna manera.
-¿Como que? -reprocho la rubia.
-Como matar a Oskar durante la noche -añadió Samantha.
Ambos se miraron sorprendidos al oír esa acusación.
-¿Como podéis acusarnos de eso después de todo el tiempo que llevamos juntos? -critico insistentemente Astrid viendo que ahora los trataban de asesinos a sangre fría.
-A mi me parece que demasiado -exclamo el otro.
-¿Que quiere decir eso? -prosiguió Olaf enfurruñandose con ese asunto.
-Quiere decir que hay algo que estáis tramando y no sabemos que es lo que es, y yo pienso que a lo mejor la muerte de Oskar sucedió por algúna razón, y vosotros sois los únicos sospechoso en este crimen, así que quiero las respuestas a esto o tendré que tomar medidas desesperadas -aviso.
-¿De que estas hablando? -cuestiono Samantha viendo que se estaba pasando de la raya.
-Como me encuentre algúna prueba de que vosotros asesinasteis a Oskar os encerrare en la sala de congelados donde no podréis causar ningún daño -decreto.
-Eso es injusto, no hemos hecho nada -recrimino contradiciendo Astrid esa acusación.
-En realidad si que lo han hecho -surgió Slevin en el mejor momento.
-Kevin, Bertram, ¿donde estabais? -pregunto ella sorprendido al ver que vinieron.
-Resolviendo el crimen por nosotros solos -declaro Bertram con un tono orgulloso.
-¿Que habéis hecho? -cuestiono Lorry intentando de entender que habían estado haciendo durante todo el tiempo que se habían pasado al razonar con los otros.
-Esto -tiro Slevin el calcetín sobre una pequeña silla que había en una esquina-. Este calcetín es imposible que le cause a alguien algún daño, Oskar no murió asfixiado con eso.
-¿Ah no? -cuestiono sorprendido Sam.
-No, lo hemos probado y es imposible que alguien se muera colgandose del armario, esto provoca muy poca fuerza como para que alguien se muera -corroboro Bertram.
-¿Entonces como murió Oskar? -critico estupefacto Olaf al oír eso.
Slevin se quedo mirándoles con una cara indirecta y una mueca irónica.
-¿En serio me estas diciendo eso asesino? -recrimino burlonamente.
-¿Que? -chillo sintiéndose ofendido al oír eso.
-Esta bastante claro que vosotros dos le matasteis para hacerle callar -confirmo justificadamente.
-Oskar estaba contrachapado con vosotros desde siempre, estaba apunto de chivarse de vuestros planes y le matasteis por eso, no os importo para nada que fuese vuestro amigo -añadió el otro.
-Si que fue nuestro amigo -justifico Astrid cada vez mas enfurruñada.
-¿Entonces como es que no habéis soltado una sola lagrima desde que murió? -indico.
Les dio justo donde ya no podían justificarse, se quedaron sin indecisos sin decir nada.
-Que vergüenza -exclamo Slevin asqueado por lo que hicieron.
-Pero no entiendo, ¿había una nota de suicidio escrita por él? -cuestiono Samantha ese hecho.
-Podrían haberle obligado a que lo escribiese o que en realidad ellos lo hubiesen escrito, porque no hacemos una comparación de gramática como dios manda -sugirió interesado.
-Oskar jamas escribía -declaro Olaf.
-¿Ni un solo diario? -supuso Bertram.
-No nada, la escritura no era lo suyo, ni siquiera tener relaciones con la gente -aclaro ella.
Ahí entonces algo en Slevin se despertó, se percato de algo anormal en esa frase.
-Un momento -reaccionó exageradamente sorprendido.
-¿Que sucede ahora? -critico enfurismado Olaf al ver que no paraba.
-Oskar nos dijo una cosa distinta anoche -mencionó.
-¿Él que? -pregunto interesado Lorry.
-Nos dijo que le encantaba ser un parlanchín y que le gustaba pasárselo bien con la gente, él jamas habría dicho lo contrario -declaro demostrando que ya estaban mintiendo otra vez.
Ahora ya no podían esconder la verdad, estaban condenados.
-¿Le matasteis a sangre fría o no? -volvió a preguntar con tono soberano.
-No -reafirmo siguiendo aceptando esa idea.
-¿Te crees eso? -pregunto dirigiendose a Lorry.
-No -confirmo sintiendo que estaban mintiendo verdaderamente.
-Astrid, ¿lo hiciste o no? -inquirió Sam dirigiendose a ella con tono autocompasivo.
-Tienes que creerme, yo jamas haría una cosa así -insistió queriendo que la creyese.
-¿Seguro? Porque solamente te conocemos de un par de semanas, y nosotros hemos estado en una base por mas de diez años, así que yo lo veo a esto mas que claro -indico obviamente Slevin.
Se quedaron en una encrucijada al ver que ya no sabían que opción tomar con eso.
-Sam, es decisión tuya, ¿los encerramos o no? -dictamino Lorry queriendo que les pusiera el castigo para así poder mantenerlos en un lugar seguro y donde no pudieran hacerles daño.
Los miro fijamente intentando de saber si podía hacerlo o no, veía la tristeza en Astrid pero no sabía si eso eran lagrimas de cocodrilo o parte de una muy mala actuación poco disimulada.
-Dímelo una ultima vez -exigió.
-No lo hice -reafirmo con total sinceridad.
Asintió frustradamente debido a que cada vez que le oía decir eso de la boca no sabía si era verdad o no, y eso empeoraba las cosas.
-No hace falta que lo decidas tu, esta bastante claro que fueron ellos, podemos tenerlos encerrados en un lugar seguro y luego si no ha pasado algo los soltamos y hacemos como que no ha pasado -explico Bertram acordando que podían tomar esa opción aparte.
-De acuerdo, lo haremos -acepto sin mas dilación.
-¿Que? -se quedo alarmada que decidió hacerlo.
-Andando chicos, no me hagáis ponéroslos mas fácil -insistió Lorry y los cogío a ambos por detrás poniéndolas unas esposas que saco de su bolsillo.
Los esposo a ambos mientras ponían unas caras inocentes como de no tener mucho la culpa.
-¿Porque? -pregunto exasperadamente.
-Lo siento Astrid, pero si es verdad que matasteis a vuestro compañero, no puedo permitir algo así en estas circunstancias -acoto soberanamente Samantha dejándole claro como eran las cosas.
Aquello pareció que se lo había dejado claro, Lorry se los llevo a los dos sin problemas, los saco de la sala y de ahí ambos asintieron frustrados al ver como acabo todo.
-¿Como puede ser que no lo hayamos visto venir? -critico expresamente Bertram, tan absorto estaba en esto que se había quedado con la duda de querer entender de como no se dieron cuenta antes.
-Era imposible que lo hiciéramos, se mostraron muy amables con nosotros, jamas nos íbamos a dar cuenta a menos que sucediese algo, que muriese Oskar era una opción bastante cruel, pero mereció la pena -indico lógicamente Slevin viéndolo de otro modo.
Samantha se quedo indecisa ya que no podía soportar ver la realidad de que al final la única persona en quien podía confiar acabo siendo alguien que mataba a sus propios amigos, pero ahora por lo menos evito una mayor desgracia.
··
Lorry los encerró en una jaula de embalaje que actuaba como la celda de una carcel, tenían el espacio suficiente como para poder mantenerse a salvo durante todo el trayecto, les quito las esposas a ambos y los dejo ahí metidos con muy mala cara.
-Sabes que somos inocentes -insistió Astrid poniendo una cara autocompasiva.
-No -discrepo de esa afirmación, cerro la puerta con llave-. Las pruebas son bien claras, si ellos dicen que no murió colgado es que no lo fue, y solamente hay dos personas a quienes me resultan bastante sospechosas para hacer eso y sois vosotros dos.
-¿Y como sabes de que ellos no se lo han inventado? -se lo cuestiono indirectamente.
-¿En serio me estas preguntando eso? -vacilo incrédulamente-. A Bertram y Slevin los conozco de toda la vida y se muy bien que no harían nada de esto, si hay una cosa que se muy bien es que jamas matarían a algún superviviente, eso lo aprendieron del mejor.
-Del mismo gigante que intento de mataros -supuso Olaf con una cara amarga.
-Si, pero eso fue antes de que se volviese loco, así que para mi es otra historia -reafirmo tomándolo en cuenta como algo a seguir a pesar de las apariencias.
Ahora ya no podía contradecirle, tenía todas las de ir en serio.
-Volveré dentro de una hora para asegurarme de vuestro estado y posiblemente os traiga algo de comer y beber, hasta entonces estáis vigilados -acordo en ultima instancia y entonces se marcho dejándolos ahí como si nada, asumió que no se iban a escapar de ahí.
Astrid golpeo fuertemente la valla al ver que todo fallo, eso no se lo esperaba.
-Será mejor que te controles o empeoraras las cosas -recrimino Olaf queriendo que no reaccionase.
-¿Y que cojones quieres que haga? Nos han encerrado como a animales -reprocho de forma insistente al ver que parecía no comprender el grado del asunto al ver adonde habían ido a parar.
-Nos han encerrado porque matamos a Oskar -aclaro rotundamente.
-No, saben que matamos a Oskar pero no tienen las suficientes pruebas para demostrarlo, viste acaso la cara de Samantha, ella confía demasiado en mi, sabe que por algúna razón no lo hice -explicó hacíendole entender que todavía no estaba todo tan perdido como creía estar.
-¿Y? -se lo critico sin comprender a que se refería con eso.
-No lo vez, ellos asumen que lo matamos, eso es verdad, pero nosotros vamos a seguir insistiendo hasta que se den cuenta de que somos unos chicos inocentes que no han hecho nada -se dirigió poniendose delante de él mientras le indicaba los hechos que lo precedían.
-Eso es imposible, tarde o temprano descubrirán algo sobre Oskar y ahí entonces estaremos muertos, corroboraran que le matamos y que somos unos mentirosos, ya viste antes al viejo, sabe que no existe un Fort Desmond, esa fue una muy mala excusa -reprimió contradiciendo esa posibilidad ya que tenían todas las de perder contra todas las injustificaciones que lanzaban.
-Puede ser, pero tenga una idea, uno de ellos tendrá que venir a vigilarnos, y llegado a un punto, haremos el típico plan "B" de siempre -explicó dando a entender cual era su plan para poder salir de ahí y así vengarse de ellos.
-Venga ya, ese plan jamas ha funcionado, eso te lo sacaste de la tele -reprocho negando esa idea, se levanto reaccionando de mala manera.
-Pues al menos piensa tu un plan -le regaño viendo que se quejaba pero no hacía nada útil.
No le dijo nada, se le quedo mirando de aquella forma incrédula como sabiendo que no tenía la razón para nada, volvió a sentarse y hacer como si no hubiese sucedido nada del otro mundo.
-Muy bien, como tu quieras, pero te lo advierto, como vea que este plan no funciona y los dos acabamos muertos, te buscare en otra vida y te prometo que haré de ello un infierno -dictamino dejándole claro lo que pasaba si todo fallaba.
-Eso si es que hay algo mas que la vida misma -espeto amenazadoramente.
··
-¿Que vamos a hacer? No podemos tenerlos encerrados ahí todo el santo dia -cuestiono Bertram dando vueltas de un lado par otro al intentar de encontrar una solución.
-Asesinaron a su compañero, se merecen estar ahí por lo que hicieron -decreto Slevin aceptando dejarlos ahí como si no importase nada mas que ellos mismos.
-¿Y quien eres tu para juzgarlos de esa forma? -critico reprochándole Lorry.
-Yo nadie, pero mirale bien, estos dos son capaces de hacer cualquier cosa, si los dejamos metidos en cualquier lugar al final acabaran buscando la manera de matarnos -indico sinceramente.
-Pero no lo harán todavía -mencionó Bertram.
-¿Que quieres decir? -pregunto Samantha al respecto.
-Fijate bien en esto, cuando les acusamos de haber matado a Oskar ellos podrían haber levantado sus pistolas y dispararnos a cada uno en la cabeza, pero no lo hicieron, ¿porque? -confeso demostrando que había un hecho del que no se habían parado a pensar.
Ahora todos se quedaron con el sentimiento de la duda.
-Porque necesitan el barco y a nosotros, no saben como manejarlo, por eso han esperado todo este tiempo, quieren seguir hacíendonos pensar que son inocentes y que tienen remordimientos para que así en el ultimo momento puedan ocuparse ellos de conducirlo a la costa -aclaro Slevin ahora comprendiendo todo aquello que le resultaba mas raro todavía.
-¿Pero y que pasa si no? Aún seguimos sin tener pruebas de como murió en realidad, y ni siquiera sabemos donde esta su pistola -critico Bertram hacíendoles acordar que todavía estaban en las mismas con el asunto.
-¿Su pistola? -cuestiono Lorry ese ultimo comentario.
-Así es, resultaba que tenía una pistola, pero no la hemos encontrado por ninguna parte, lo único que hemos encontrado ha sido este cargador con todas las balas dentro sin usar -comento Slevin y entonces saco el cargador entregándose a Lorry.
-¿Pues si tenía un arma entonces porque no la uso? -cuestiono Samantha.
-Porque no le iba a servir de mucho, Oskar sabía que iba a acabar muerto, le quitaron todo aquello que le pudiese servir para defenderse y luego fingieron su muerte -concluyo el otro.
-Pero igualmente, si Oskar sabía que iba a morir y que luego irían a por nosotros, debió de habernos puesto algo para avisarnos, también éramos sus amigos , no se olvidaría de eso -indico Lorry viendo que había otra cosa mas que no cuadraba.
-Revisamos toda su habitación y solamente encontramos eso -señalo Bertram el cargador.
-¿Y que pasa si hizo algo y no quería que lo encontrasen? -intuyo Slevin.
-¿A que te refieres? -se dirigió Sam hacía él.
-No encontramos ningún mensaje o nada que indicase que nos avisase de si corríamos peligro o no, y si Oskar lo escondió en un algún lugar donde ni siquiera Astrid y Olaf pudiesen encontrar fácilmente -aclaro suponiendo que podría haber algo oculto en algúna parte.
-Algo que ni siquiera fuese fácil -añadió Bertram suponiendo lo mismo.
-Si eso es verdad entonces hay que volver a registrar esa habitación -acoto Lorry.
-Nos encargamos los dos -acepto Slevin y él junto con Bertram se levantaron dispuestos a revisarlo una vez mas para asegurarse de que era lo que pensaban.
Se marcharon y dejaron a los dos ahí con otro asunto pendiente.
-¿Ocurre algo Sam? -pregunto Lorry notando una expresión de desanimo en ella.
-No nada, solo pienso que a lo mejor tenemos que pensar bien lo que vamos a hacer una vez que lleguemos, si es verdad que son asesinos no podemos dejar que vengan con nosotros, tendrán que irse por otro camino y buscarse la vida ellos solos -indico sinceramente.
-O quizás nos maten de todas formas y se queden con nuestras cosas ya que en realidad les importamos un comino, solo quieren que manejemos el barco para llevarlos a tierra firme -añadió Lorry viendo el otro riesgo que podía haber en esa decisión.
Ahí entonces Sam se giro poniendo una mirada indirecta.
-No me mires de esa forma, yo conozco esa mirada y se muy bien lo que estas pensando, tienes que entender que posiblemente no sea la gente que creamos que son -recrimino intentando de dejarlo claro que por mucho que lo pensase se estaba equivocando con sus motivaciones.
-¿Pero y que pasa si no? Como les explicamos esto -intuyo.
-Yo no creo que esa sea una opción razonable -expreso honestamente sabiendo que era imposible que todo fuese una equivocación, era bastante obvio que lo hicieron.
Aquello le dejo bien claro que todos pensaban lo mismo, asintió frustrada debido a que le costaba aceptarlo y decidió marcharse sin problema algúno. Salió de la sala y se puso delante del borde de la proa del barco intentando de pensar en otra cosa que no fuese en creer que Astrid era una asesina a sangre fría y que era capaz de matar a sus compañeros.
Alzo la cabeza hacía el horizonte y de pronto se fijo en algo que le llamo la atención.
-¡Lorry! -llamo al otro.
-¿Que sucede? -pregunto y salió al otro lado.
-Ven y mira esto, por ahí -le señalo y se asomo para ver que veía.
A lo lejos había como una barca flotando en medio de la nada y se dirigía hacía ellos.
-Coge la pértiga, quizás haya algo ahí -ordeno teniendo una idea.
-Voy -acepto y marcho corriendo a coger la pértiga.
Al cabo de un segundo cuando aquella barca ya estaba lo suficiente cerca como para cogerlo, Lorry apareció con la pértiga, se bajaron a la posición mas baja y con la ayuda de la pértiga la consiguió agarrar a tiempo, aquella barca estaba llena de cosas que parecían útiles.
-¿De donde crees que habrá venido? -pregunto ella con curiosidad.
-No lo se, quizás haya estado aquí durante algúnas semanas flotando a la deriva, debe de venir del otro lado, eso significa que estamos cerca de llegar a la costa -opino lógicamente.
Aquello la entusiasmo pero sentía demasiada seriedad relacionado con el tema este. Lorry se puso a rebuscar cada una de las cosas que habían por ahí, habían cintas, libros, una caja de suministros, pero lo mas raro de todo era algo tapado por una lona, la desato y en cuanto lo hizo se percato de que resultaba ser un cuerpo infectado y que se despertó al instante, gimió despavorido.
-¡Joder! -grito absorto al ver que había un muerto ahí, se cayo tirandose de espaldas.
El muerto se abalanzo apunto de atacarlo cuando entonces Lorry le agarro de los hombros impidiendo que le mordiese pero tenía al muerto ahí delante y con un trozo de carne colgando de en medio de sus dientes, era algo completamente asqueroso.
-¡Samantha! -ordeno.
Entonces ella saco su pistola y le disparo por completo en la cabeza atravesándole el craneo, fue tal el impacto que Lorry inmediatamente lo tiro al agua donde quedo flotando junto con todos los restos de sangre rodeándole.
-¿Que coño era eso? -cuestiono mirándole fijamente a ella.
-Supongo que alguien que intento de escapar, y no llego a tiempo -indico sinceramente.
Ambos se quedaron estupefactos ya que él estaba cerca como de acabar muerto de la peor forma que se le podía imaginar, de entre todos los peligros que había a alta mar, ahora justamente tenía que encontrarse con un muerto en una barca a la deriva, era un delirio.
··
Slevin y Bertram se pusieron a rebuscar otra vez como intentando de buscar cualquier pista que indicase que Oskar quería advertirles de Astrid y Olaf, lo tiraron todo por doquier y no hallaban nada que les llamase la situación, ni una sola nota y ni nada escrito.
-¿Pero como puede ser esto? Si él sabía que le iban a matar y luego se ocuparían de nosotros, ¿entonces porque tuvo que hacerlo así? Sin darnos ningúna pista -critico enfurismado Bertram ya que no sabía que pensar sobre todo eso.
-Porque sino sería demasiado fácil que luego lo resolviesen, él era muy listo, si sabía donde ponerlo, es que entonces lo pensó muy bien -indico lógicamente Slevin señalandose la cabeza que era donde tenía la mente, se puso a rebuscar en las cajas de zapatos.
Se quedo intentando de deducirlo para saber si tenía sentido.
-¿Crees que Oskar sabía de lo que iba a pasar? -pregunto por curiosidad.
-Sabía que iba a pasar, pero no como, posiblemente asumió que lo sacarían de su habitación y que lo tirarían por la borda, pero ahorcarle, demasiado cruel -intuyo seriamente.
-Pensar que estabas teniendo tan poco tiempo con una persona a la que apenas conoces y de pronto se te muere sin que te des cuenta, es una cosa tan rara -expreso sinceramente.
-Así es, pero eso no solo es lo peor, lo peor es que uno nunca sabe adonde puede acabar llegando, una persona puede acabar siendo tu amigo, tu hermano de no sangre, o la ultima persona a la que confiarías tu ultimo secreto, pero Oskar, apenas sabíamos quien era exactamente -añadió viendo ese otro aspecto que lo hacía parecer todo como algo desperdiciado.
-Podría habernos ayudado con todo lo que tenemos.
-O quizás echarnos unas buenas risas todos juntos -indico el otro.
Aquello hizo que ambos se riesen al ver que tenía bastante razón en eso, luego se callaron reconociendo que por primera vez se estaban riendo como dos buenos compañeros. Se agotaron y se tiraron contra lo que tuvieran detrás como teniendo un momento de autocompasíon.
-¿Porque nunca nos hablábamos antes? -pregunto Slevin al respecto.
-Quizás porque tu estabas encerrado en tu torreta y yo estaba entrenando -objetó.
-Es peor que estar trabajando como físico e ingeniero en un mismo lugar -opino considerablemente.
-Posiblemente -exclamo tomándoselo como un cumplido.
-Pero al menos tenemos suerte de que los cuatro estemos juntos, lo que hizo Jim con los otros fue algo despreciable, ¿porque se obsesiono tanto? -se lo siguió cuestionando.
-Pues porque tenía tanto miedo que no supo como tolerarlo y como nadie le ayudo pues se quedo con ese odio en su interior que no podía evitar -concluyo.
-¿Es eso posible? -inquirió intentando de hacerse a la idea de si era real o no.
-Ni puta idea, no soy psicólogo -espeto irónicamente.
Se lo tomo como otro hecho a tomar en cuenta, asintió aliviado y entonces dijo:
-Al menos me alegro de que seamos solo cuatro, si hubiese sido mas a lo mejor habríamos acabado mucho peor -opino entusiasmado.
-¿Porque? Para tener así mas tiempo con Samantha -declaro el otro.
-¿Como dices? -se extraño al oír ese comentario.
-He visto como la miras, esta claro que quieres tirártela -confeso con tono orgulloso.
-No es verdad, ¿quien te ha dicho eso? -le replico.
-Y quien me lo va a decir, los únicos que lo saben eres tu y yo -indico obviamente.
Puso una expresión de agobio al ver que le cogío desprevenido.
-¿Sabes que si encontramos a Odd ella volverá con él?
-Lo se, pero al menos quiero aprovechar este momento para conocerla aún mas, saber que opina de todo esto, hacerme sentir que no estoy solo -aclaro hacíendole entender que tenía sus motivos.
-¿Pero en realidad lo haces para que ella no se sienta solo o porque tu estas desesperado el no quedarte solo? -concluyo intentando de saber cual era la resolución de todo eso.
Se le quedo mirando indirectamente al ver que iba a seguir insistiendo con lo mismo.
-Yo no soy Jim tío, no tengo miedo a quedarme solo, yo de lo único que tengo miedo es de que morirme solo sin nadie que me diga que me quiera -confeso.
Ahora aquello pudo comprenderlo de mejor forma.
-Nadie merece morir solo, sobretodo yo -exclamo asintiendo de agonía.
Con eso ahora veía muy claro lo que le sucedía, tanto tiempo se había pasado enfrentandose a él que no se le había pasado por la cabeza que a lo mejor él estaba sufriendo de mucha peor forma.
-Tu no estas solo -comento.
-¿Como? -no le entendió.
-Puede que pienses que vas a morir solo, pero nos tienes a nosotros contigo, nadie de aquí te va a dejar solo para que te pudras como el resto de la gente, puedes confiar en mi, puedes confiar en Sam, puedes confiar en Lorry, no tienes porque quedarte a remediarlo todo y pensar que vas a acabar hecho mierda sin nadie a tu lado, todos nosotros estaremos siempre contigo, no lo dudes -argumento insistentemente para dejarle claro que no estaba solo por mucho que lo pensase.
Puso una sonrisa de orgullo al ver que estaba en lo cierto.
-Tu siempre has sido así de melodramático -exclamo incrédulamente.
-Por una vez que te estoy ayudando y ahora me lanzas eso, serás cretino -le replico y le tiro una camiseta que había tirada a su lado, este casi le daba en toda la cara.
-Ey, venga ya -exigió viendo como le daba.
Ambos acabaron volviendo a reirse pero entonces asintieron viendo adonde llegaba la cosa, Bertram se calmo un poco y entonces enderezo la cabeza hacía otra parte cuando entonces se fijo en algo raro que había escondido detrás de la mesa de luz, algo negro.
-Que raro -dijo asomando la cabeza.
-¿Que sucede?, ¿has visto algo? -pregunto por como reaccionó.
-Me parece que si -reafirmo y entonces se levanto dispuesto a moverlo-. Ayudame un poco.
-Si -obedeció y entonces se acerco y ambos quitaron la mesa de luz dejándolo aun lado y entonces vieron que había algo escrito en la pared.
-Santo cielo -dijo estupefacto Bertram al ver lo que descubrió.
-Oskar no lo escribió en una carta, lo escribió en la pared -reconoció Slevin percatandose del mensaje escrito en negro en la pared, eso era lo que andaban buscando.
El mensaje decía: SOMOS ASESINOS, ME QUIEREN MATAR, SI LEEÍS ESTO, SABED DE QUE IRAN A POR VOSOTROS EN CUANTO OS ACERQUEÍS A LA COSTA, NO CONFIEIS EN ELLOS, CONFIAD EN MI, CONFIAD EN MI PALABRA.
-Los tres son asesinos, pero Oskar se arrepintió en el ultimo segundo, y dejo eso para avisarnos del peligro que corríamos -dedujo Slevin asumiendo que eso era de lo que hablaba en realidad.
Ambos se miraron viendo que ahora si que tenían razón, eso demostraba que Oskar sabía que lo iban a matar y que luego se encargarían de matarlos a ellos, ahí tenían la prueba.
··
Astrid y Olaf continuaban encerrados y completamente aburridos en esa celda sin nada que hacer, Olaf estaba casi medio dormido cantando una pequeña cancioncilla como para levantar el animo mientras Astrid estaba planeando hacer algo mas para ganar tiempo.
-Vamos -insistió mientras utilizaba la sortija del cabello como para abrir la cerradura.
-No conseguirás abrirla así, no es como las puertas comunes de siempre -aviso el otro.
-Al menos quiero intentarlo -replico y continuo hasta que al final la sortija se rompió de tanto apretarlo-. Maldita sea, con lo bien que lo tenía.
-Te lo dije -espeto el otro de forma contradictoria.
-No has dicho nada de eso -le reprocho viendo el camino que estaba tomando con esa actitud.
-No, pero al menos quiero saber porque te estas esforzando tanto si sabes que dentro de un rato van a venir a vigilarnos y así lograremos escaparemos -argumento insistiendo el hecho de cual era la escaramuza que tenía preparada para cometer el plan de fuga.
-¿Y como piensas que lo vamos a hacer? Volveremos otra vez a cometer el típico truco del ataque epiléptico, ¿es eso? -le regaño señalándole injustificadamente con el dedo.
-Pues a mi al menos no me importaría -dijo y entonces saco una pequeña pastilla blanca.
-Suerte de que cogiste una en el almacén -agradeció cordialmente.
Volvió a ponerse delante de la verja mientras el otro se acomodaba, acto seguido dijo:
-Sabes, hay una cosa que todavía no te he preguntado -aviso.
-¿Él que? -pregunto con un tono amargo.
-¿Tuviste remordimientos cuando mataste a Oskar? -pregunto con curiosidad.
Aquello la dejo indecisa y se giro mirándole fijamente de una manera que daba mal rollo.
-Ambos lo matamos -rectifico seriamente.
-Yo solamente lo agarre de las piernas para impedir que se moviese, tu fuiste la que le estrangulaste mientras te miraba con esa cara de puro desconfianza, confiaba en nosotros, y le castigamos por eso -aclaro hacíendole ver cual era la autentica causa del asunto en realidad.
-Se paso de la raya, se acobardo, se acostumbro tanto a ellos que se le fue de la lengua todo aquello que habíamos hecho, no podíamos dejar que siguiese chivandose de todo, teníamos que hacer algo o sino nos arrepentiríamos de ello -rechisto hacíendole ver la razón de porque lo hicieron.
-¿Como ahora? -objetó con tono optimista.
No le respondió nada, siguió a lo suyo como si no valiese.
-Le echas de menos, porque yo si, ¿y sabes porque? Porque él era mi amigo, ambos nos guardábamos las espaldas mutuamente, mientras tu te ponías a hacer tus planes de cometer crímenes y demás cosas, pero claro, tenías que ser una completa marimacho con esa obsesión por no ser débil y con humanidad, él no se merecía morir, pero tu si -le recrimino soltándole todo lo que pensaba al ver que era incapaz de sentir lastima por haberle matado.
Astrid se harto y se abalanzo hacía él con una expresión desafiante, lo agarro fuertemente.
-No vuelvas a decir eso, ¿entendido? Yo no soy débil -exigió amenazadoramente.
-Claro que no, eres fuerte y lista, y yo solamente soy el que te sigue al pie de la letra, ¿no? -exclamo tomándoselo como que ya se le había quedado bien claro como era todo.
En ese momento Astrid sintió algo raro, se giro y observo que venían los otros caminando de una forma recta, si alguien caminaba así es que estaba apunto de reprocharle que no les iban a gustar. Se pusieron en posición como de pensar que estaban agotados separándose a cada lado.
Se juntaron delante de ellos con una expresión amenazadora y rígida.
-Lo sabemos -declaro Slevin.
-¿Saber qué? -pregunto con tono de no entender absolutamente nada de lo que decía.
-Hemos encontrado un mensaje donde Oskar nos avisaba de que ambos tres erais asesinos, ¿que quiere decir eso? -corroboro Bertram queriendo entender la opinión de ellos.
Ambos se miraron viendo que ya les habían descubierto, ya no podían ocultarlo.
-¿Que hacíais en Fort Desmond si se puede saber? -exigió el otro.
-Lo mismo que todo el mundo, sobrevivir -comento ella.
-Si, ya, claro, ahora viene la parte en la que vosotros os hacéis los suecos con nosotros y hacéis pensar que el hombre asesinado era el culpable de todo, pero no es así, en ese mensaje que dejo Oskar, decía que no confiáramos en vosotros, y que ademas lo sentía, así que me creo dos cosas, una: Oskar se arrepentía de lo que hacía con vosotros, y dos: Matasteis a Oskar porque estaba apunto de chivarse de las cosas que hacíais, ¿verdad? -argumento Slevin poniéndoles a prueba para determinar por donde iba a acabar todo esto.
Siguieron como si nada, Olaf se acomodo apoyandose de rodillas y entonces dijo:
-¿Queréis saber la verdad? -pregunto soberanamente Olaf.
-Si -afirmaron a la vez.
-La verdad es que, Oskar siempre fue alguien débil, incapaz de integrarse, nosotros le ayudamos un poco, pudimos confiar en él, en el mejor de los momentos lo único que puedes hacer es buscar a alguien como tu, y eso hicimos, pero cuando llego el apocalipsis, el dia del virus, Oskar se convirtió en una persona llena de miedo, era incapaz de soportar el hecho de que todos a su alrededor se murieran, nosotros lo hicimos, pero Oskar le costo superarlo, ¿y sabes porque? Porque dejamos de tratarle como a un amigo y lo tratatamos mas como a un complice que otra cosa, así nos beneficiábamos ambos mutuamente, sin problema algúno -explicó Olaf dando su corroboración de como era en realidad la relación con Oskar, y era algo frió a pesar de lo que era.
Ambos se quedaron indecisos al ver como lo que pensaba en realidad, jamas se habían puestos a pensar en que eso era lo que pensaba moralmente sobre Oskar después de tanto tiempo.
-Sois unos monstruos -dijo Slevin perplejo.
-Puede ser, pero al menos no somos como el resto -acoto estrictamente.
-Tiene razón, no lo sois, sois algo mucho peor que eso, ambos sois el tipo de gente del que a uno no le gustaría estar todo el dia a su lado, y ya hemos cometido el error de tenerlos como por dos semanas como mucho -indico Bertram viendo adonde habían llegado a parar.
Ambos asintieron comprendiendo lo que decían, pero les daban igual, seguían estando ahí encerrados sin problema alguno, de momento.
En ese momento volvieron los otros yendo hacía ellos con la misma expresión rígida.
-¿Todo va bien por aquí? -pregunto Lorry.
-No, que va, ahora ya sabemos porque lo hicieron, y es que para ellos Oskar era simplemente un complice, nada mas, solo eso -reafirmo soberanamente Bertram.
Lanzo una mueca de descaro por oír eso, no le faltaba orgullo de nada.
-¿Que te ha pasado ahí? -pregunto Slevin viendo la sangre que tenía Lorry encima.
-Digamos que me he topado con algo inesperado -declaro expresamente.
-¿Como? -no comprendió a que se refería.
-Será mejor que lo veáis por vosotros solos, venid -pidió y ambos le siguieron.
-¿Pero y que pasa con ellos? -señalo Slevin sabiendo que ya no les podían dejar solos.
Ambos les seguían mirando todavía con esa expresión de descaro pero como para poder ignorarles.
-Yo me ocupare de ellos -propuso Bertram.
-¿Estas seguro de eso? -pregunto Lorry asumiendo que podría hacerlo.
-Me entrenaste para tomar ciertas decisiones, y yo decido ahora que quiero vigilarles -acoto queriendo que confiase en él después de todo lo que le entreno.
Puso una sonrisa de confianza al ver que ya estaba mas que dispuesto a todo.
-De acuerdo, pero procura vigilarlos bien, no se sin testarudos o la típica banda de profesionales que no te esperas que logren escapar al mas mínimo descuido -acepto poniendo los inconvenientes.
-Lo tendré en cuenta -se conformo y entonces ambos se marcharon dejándolo ahí.
-¿Sabes que no puedes quedarte aquí todo el tiempo para vigilarme? -critico Astrid.
-Ya, pero al menos no pienso echaros el ojo de encima -decreto amenazadoramente para dejarles claro que no se iba a dejar persuadir con ellos de cualquier forma.
Se dieron otra mirada de saber muy bien que iban a tener que arreglárselas con él.
··
-¿Y dices que había uno vivo? -pregunto Slevin queriendo corroborar ese hecho.
-Así es, pero menos mal que le di de lleno en la cabeza -reafirmo soberanamente Samantha.
-Ala, ahora lo siguiente es que sepan cruzar en barcas o botes -vacilo burlonamente al percatarse de algo nuevo que no se le había pasado por la cabeza.
-Pues si lo hicieran entonces ya nos habrían cogido a alta mar -objetó Lorry.
-¿Y cual es la diferencia? -exclamo.
Ambos se miraron de forma indirecta sabiendo que no estaban preparados para contárselo. Lo dejaron estar y se pusieron a recoger cada una de las cosas que sacaron de la barca.
-¿Porque estaban todas estas cosas aquí? -cuestiono.
-No lo se, a lo mejor era de alguien que intentaba de escapar y se llevo lo que pudo, pero en el ultimo segundo le acabaron mordiendo y se marcho estando infectando -argumento Lorry haciendo una posible idea lógica.
-Y así sin mas, hay que estar loco para hacer eso -critico exponencialmente.
-No si tantas ganas tienes de vivir -indico lógicamente Samantha.
Aquello hizo que Lorry soltase una pequeña risilla de ironía al ver que tenía razón.
Uno por uno fueron dejando todas las cajas apiladas en la mesa de comedor hasta que saber que había dentro, veían libros, objetos de alta gama, pero nada de armas.
-¿Como es posible que un hombre que este por largarse acabe llevandose solamente esto? -cuestiono intentando de hacerse a la idea.
-No lo se, quizás le parecía útil llevarse todo esto por algúna razón -opino el otro.
Se puso a mirar cogiendo todo lo que había, una teleguía, paginas amarillas, algúnos cuentos infantiles, y algo que parecía una agenda de notas, la abrió y se puso a mirar todo lo que contenía.
-Fijaos en esto -aviso indicando a cada uno, se pusieron delante suyo para verlo mejor.
-¿Que és? -pregunto Sam intentando de entender lo que había puesto.
-No lo se, pero pareciera que nuestro amigo iba haciendo su propia cuenta de todas las personas que iban muriendo cada dia, mirad aquí. Dia 1: Ha habido un estallido contagioso, han muerto mas de 75 personas, el resto ha quedado infectado y se esta expandiendo con mayor densidad. Dia 2: Han muerto otras 70 personas mas y el virus sigue contagiando a los mas pequeños, no vamos a poder sobrevivir, creo que nos vamos a contagiar todos -relato todo lo que había puesto y parecía que era todo el tiempo el mismo tema una y otra vez.
Ambos se quedaron estupefactos viendo todo eso, era una cosa enfermiza.
-Y esto encima continua: Dia 34: El virus ha parado, pero hemos perdido al 10% del ser humano, ya no queda nadie vivo, esto es el fin del mundo, no se si seguiré viviendo, pero al menos pienso dejar que se salven mis pertenecías para que alguien las encuentre y sepa a los que nos enfrentamos.
-Un momento, si termino de contar esto el Dia 34, entonces eso quiere decir que se largo con la barca los primeros días del virus -corroboro plenamente Lorry asumiendo que sucedió así.
-Pero entonces eso quiere decir que ha estado derivando por alta mar en esa barca durante mas de diez años hasta ahora -concluyo Samantha.
Ambos se giraron dirigiendose hacía el cuerpo del infectado que estaba atado con la lona.
-¿De donde demonios ha salido este tío? -critico Slevin viendo que algo no cuadraba.
-No lo se, pero si de algo sirve, creo que este el fue el ultimo en que decidió pensar que encontraría algo mejor que lo que hay ahí en Francia -indico Lorry asumiendo que si ese tío se largo por algo, es que lo qué se iban a encontrar ahí no era nada gratificante.
··
Bertram estaba sentado en un rincón vigilando a los dos y asegurandose de que no cometiesen ningúna tontería de nada, los tenía bien vistos, no les quitaba la mirada de encima para nada, ambos estaban con aquella mirada de puro descaro pero de forma inexpresiva, tan cabreados que estaban que tampoco le iban a quitar la mirada de encima.
-Podemos pasarnos todo el dia así, pero que me miréis así no va a cambiar nada -justifico Bertram dejando claro que no les intimidaba para nada.
-¿Te piensas que esto es un juego? -le reprocho Astrid.
-No, pero se muy bien que tu piensas que si lo es, y por eso me miras así, quieres hacerme creer que soy un idiota al que va a acabar fracasando en el ultimo momento y así entonces aprovecharéis para coger mi arma y matarme, ¿cierto? -argumento deduciendo cual era la lógica de todo este asunto y lo veía bastante bien claro.
No le dijeron nada, pasaron de ello como si no hubiese dicho nada del otro mundo.
-¿Sentisteis algo cuando matasteis a Oskar? -pregunto soberanamente.
-Ella lo mato, yo solamente hice de complice -declaro Olaf.
Aquello hizo que Astrid le diese un codazo en el estomago al ver como se estaba pasando.
-Bien, veo que ya tenemos al asesino -exclamo irónicamente.
-No me digas que ahora nos vas a venir con el rollo ese de hacerte pasar por juez -insistió con tono agobiado al ver que ahora iba a cambiar de estrategia para seguir hacíendoles sufrir.
-¿Y porque no? Ambos estamos aquí, aburridos, sin hacer nada, vosotros estáis encerrados en esta jaula mientras que yo tengo que encargarme de que no cometéis ningúna tontería, os parece oportuno esto, porque para mi si, jamas he visto mayor vergüenza en alguien como vosotros, Oskar al menos parecía buena persona, pero vosotros sois unos completos mentirosos, incapaces de sentir empatía por alguien -argumento decantandose por hacer eso, se levanto y se paso recriminándoles y tratándoles de escoria al ver por donde iban y no le gustaba nada.
-¿Empatía? ¿Quieres saber lo que es la empatía? La empatía es aquello que te meten en la cabeza cuando te has pasado tanto tiempo robando en supermercados para llamar la atención de tus padres, y ¿que hacen ellos? Tratarte de inútil, y una vez que has llegado a ese punto en el que ya no sabes en quien confiar, solamente queda una persona en la que si puedes, y eres tu mismo, ¿como crees que me siento yo al estar así todo el rato? -reprocho explicando como el asunto con su familia en realidad, con eso ya le dejaba claro de que jamas paso por una infancia normal y corriente.
Bertram se quedo expectante al oír eso, volvió a sentarse en el mismo lugar con una expresión unánime mientras cogía fuertemente su arma al ver que ya lo comprendía todo.
-Siento que hayas tenido que pasar por eso -se disculpo personalmente con ella.
-¿De veras te crees esa historia? -se lo cuestiono viendo que parecía creérselo de verdad.
-Pues la verdad es que si, si quisieras haberte inventando esa historia, habrías hecho la historia lacrimógena de siempre, pero no, tu has sido sincera conmigo, por eso mismo te creo -reafirmo demostrando que si lo había comprendido a la perfección.
Se quedo tan indecisa al oír eso que ahora ya no supo que pensar, ¿de verdad había sido sincera con él o simplemente soltó todo aquello que odiaba y lo dijo sin darse cuenta? Dirigió la mirada a Olaf para saber que decía y este hizo un gesto indirecto como de tomárselo como algo mas aparte.
-¿Sabes porque te sientes así? -pregunto llamando su atención de vuelta, ella se giro mirándole-. Pues porque sabes darte cuenta de que has hecho algo malo y no quieres remediarlo, ahí tienes la empatía de la que tan poco conoces.
Con todo eso ya no sabía si hacerse a la idea de lo que decía o simplemente tomarlo como uno de esos rollos filosóficos que parecían cosa de locos.
-¿Como haces para vivir así? -se lo cuestiono indirectamente.
-Hacíendolo -indico, luego puso una sonrisa de orgullo.
··
-¿Cuanto crees que nos falta para llegar hasta aquí? -pregunto Slevin señalándole el mapa.
Lorry se lo pensó y entonces con un crayón marco la longitud entre la dirección la que estaban ahora y el lugar adonde tenían que llegar, faltaba tan solo una linea recta.
-Creo que si seguimos así tal cual como hasta ahora acabaremos llegando como por lo menos en menos de un dia -concreto seriamente.
-Hemos avanzado bastante -opino Samantha.
-Así es, y eso significa que no podemos dejar de perder de vista a esos dos de ahí abajo, puede que Bertram los este vigilando, pero no me gustaría pensar que están tramando algo para poder fugarse y hacerse con nosotros -indico sinceramente viendo el riesgo que había.
-¿Quieres que baje y le avise a Bertram? -pregunto Slevin por curiosidad.
-No, déjalo de momento, antes tenemos que resolver que hacer cuando lleguemos a la costa, no podemos dejar que vengan por nosotros, sabemos como son, y son capaces de cualquier cosa con tal de quitárnoslo todo -acordo estrictamente.
-¿Podemos al menos darles algo como para que sobrevivan? -sugirió Sam.
Ambos se le quedaron mirando indirectamente al oír eso.
-¿Que sucede? -se lo cuestiono al ver como la miraban.
-¿Cuando te refieres a darles algo quieres decir comida o armas? -especifico Slevin.
-Oh, por favor, se muy bien que no vamos a darles armas, pero no podemos dejarles morir así, si lo hacemos, que clase de gente somos, que lección estamos dando -insistió nerviosamente debido a que no sabía que hacer al respecto.
-Les estamos dando la lección de las consecuencias que hay por intentar de matarnos y hacerse con nuestras cosas, es la regla de oro de los momentos post-apocalípticos, nunca dejes que otros con malas intenciones se queden con lo tuyo -acoto explícitamente Slevin conociéndose el tema.
-Por favor Kevin, esto no es una pelicula, esto es la vida real, no podemos dejarlos solos en medio de ningúna parte con tan poca cosa, necesitan algo con lo que poder vivir -insistió nerviosamente Sam al ver que no parecía comprenderlo de ningúna manera.
-Para luego volver a seguir matando otra vez, ya lo han hecho con Oskar y seguramente con la gente de ese campamento en el que asumen haber vivido, yo creo que aprovecharon para matar a todo el mundo y luego robarles las cosas y así seguir vivitos y coleando como siempre -justifico de forma insistente dejando claro como funcionaba todo para él.
-¿Que quieres decir con eso? -critico dirigiendose a él de forma amenazadora.
-Digo que ellos solamente se preocupan de ellos mismos, matan a todo el mundo y luego se quedan con todo, se iban a quedar con el barco y luego con las armas, es mejor deshacerse de ellos antes de que sea demasiado tarde -acoto dejando claro que eran ese tipo de gente que solamente les importaba sobrevivir los últimos mientras seguían matando a los que no les gustaban.
-¿Te estas refiriendo a asesinarlos? -critico Lorry asumiendo que se refería a eso mismo.
-Es ellos o nosotros, una de las dos -indico con tono murmurante.
Ambos se miraron al no saber que pensar, pero a Sam era la que mas le afectaba de todo esto, gimió despavorida y entonces se marcho dejándolos ahí con el sentimiento de la duda.
-Sam, Samantha -chillo Slevin intentando de frenarla para que no se fuese con esa sensación.
-Será mejor que la dejes Kevin, no podemos hacer nada, es decisión suya, si quiere ayudarlos de algúna manera, que lo haga, pero si luego los dos intentan de quitarnos de en medio, entonces me temo que nosotros tendremos lo que tu pides que hagamos -acordo sinceramente Lorry reconociendo que era le mejor opción que podían tener ahora mismo.
No le gusto mucho la idea, ya que desconfiaba de esos dos, pero si Sam confiaba demasiado en ellos y en su temperamento, entonces estaba cometiendo un grave error.
··
Los otros tres continuaban en el mismo sitio pero ahora la cosa había cambiado, ya nadie estaba conversando y la situación se había vuelto tan aburrida que ya nadie intentaba de buscarse algo con lo que distraerse o de hacer que este fuese un poco mas agradable.
Bertram se saco un pañuelo y se lo paso por la cara, estaba sudando demasiado al estar en ese lugar, Astrid lo miraba fijamente sabiendo de que al estar así estaba bastante distraído, tenía que buscar una forma de poder distraerlo para así conseguir escapar.
-Oye -le llamo el otro.
Se giro mirándole fijamente, estaba poniendo una expresión de orgullo.
-Si yo fuese tu me encargaría de él ahora mismo -comento.
-¿Como? -no comprendió lo que quería decir.
Entonces saco la pastilla que le iba a producir un ataque epiléptico falso.
-¿Ahora? -se lo cuestiono.
-¿Quieres escapar de esta? Pues ha llegado el momento, mirale bien, esta cansado -miro hacía Bertram del cual se notaba que ya no podía hacer nada mas.
En eso tenía razón, tenía que aprovechar ahora antes de que fuese demasiado tarde.
-¿Lo hacemos por los viejos tiempos? -pregunto asumiendo que lo iba a aceptar.
Agarro la pastilla como intentando de asimilar la posibilidad de hacerlo sin problema algúno.
-Hagamoslo -acepto poniendo una expresión de satisfacción.
Bertram casi se sentía que se le bajaba la cabeza del cansancio que tenía, apenas podía alzar la cabeza, continuo así hasta que de pronto empezo a escuchar algo raro, se giro y observo que algo le pasaba a Olaf, chorreaba algo blanco por la boca mientras Astrid se apartaba de él.
-Ayudame, le pasa algo -exigió Astrid mientras Olaf empeoraba.
Bertram reaccionó espontáneamente y se levanto poniendose delante de la verja.
-¿Que le sucede? -pregunto viéndole mas de cerca.
-Esta teniendo un ataque epiléptico -declaro, entonces Olaf alzo la mirada mientras le chorreaba aquella espuma blanca que le daba un aspecto aterrador.
-¿Un ataque epiléptico? ¿Como? -critico.
-Esto no es algo que le sucede muy comúnmente, por favor, necesita ayuda -mencionó y entonces Olaf se acabo cayendo poniendose de costado.
Bertram no sabía que hacer, podía ir en busca de ayuda o podía salvarlo él mismo, pero que otra opción tenía, si era verdad que estaba sufriendo un autentico ataque epiléptico, tenía que demostrarlo por muy real que pareciese.
-Ponte detrás de la verja -ordeno.
-¿Que? -cuestiono mientras soltaba unos sollozos suplicantes.
-Que te pongas delante de la verja, ¿que te crees? Que voy a abrir la puerta mientras tu estas indefensa y me puedes coger por detrás, claro que no -reprocho justificándolo.
-Él necesita mi ayuda, tu no puedes hacerlo por ti mismo -exigió soberanamente.
-Que lo hagas, cojones -reprocho hartandose de todo ese teatro que hacía, le apunto con el arma.
No tuvo mas opción que hacerlo y entonces se puso contra la verja mientras le ponía las esposas, miro fijamente a Olaf sabiendo que todavía seguían con el plan tal cual como lo planearon. Abrió la puerta y entonces se puso delante de Olaf.
-Ven aquí -insistió poniéndolo de cabeza.
Lo hizo pero en cuanto le miro de frente le atizo un buen golpe de cara y eso hizo que se tambalease hacía atrás, entonces Astrid aprovecho y le agarro de la cabeza con las piernas, lo agarro fuertemente del cuello y de ahí lo golpeo contra la verja tantas veces que se quedo inconsciente.
-Las llaves -ordeno.
Olaf se limpio la boca quitándose la pastilla, arranco las llaves de cuajo de la mano de Bertram y entonces se puso detrás de Astrid donde se las quito, la libero y entonces quito el cuerpo del interior dejándolo al aire libre, le cogío el arma y la alzo dispuesto a dispararle.
-Aún no -rechisto ella.
-¿Y porque no? -cuestiono soberanamente.
-Si lo matas, ellos nos mataran igualmente -concluyo lógicamente.
Con eso tenía razón, ahora que estaban libres, tenían que utilizarle para impedir que los otros no se revelasen contra ellos ya que ahora las cosas habían empeorado mas de la cuenta.
··
Sam estaba apoyado contra el borde del barco como intentando de pensar en otra cosa mas agradable, había un sol reluciente cruzando el cielo, a su lado surgió Slevin que intentaba de razonar con ella después de lo que sucedió antes, no podía permitir que continuase enfadada por no saber tomar una decisión bastante obvia aunque fuese lo mas sensato posible.
-¿Estas bien? -pregunto intentando de llamar su atención.
-¿Porque estas aquí? -inquirió soberanamente.
-Sabes que no puedo dejarte hacer esto -reprimió y se puso a su costado.
Ella asintió viendo que era bastante obvio que era imposible que nadie le diese la contraria.
-¿De veras estas tan dispuesto a matarlos para que nosotros podamos sobrevivir? -pregunto queriendo corroborar de si de verdad estaba decidido a hacer eso.
-¿Y que otra cosa podemos hacer si no? No podemos dejarlos sueltos por ahí y armados, posiblemente encuentren un lugar donde refugiarse pero los acabaran matando a todos como hicieron con Oskar, son ese tipo de gente que no merece reconciliarse ya que te acabaran traicionando en el ultimo momento -cuestiono resumiendo todo aquello que podría indicar que si lo hacían acabarían arrepintiéndose de cualquier manera.
En eso tenía razón, pero no quería pensarlo y ni quería asimilarlo.
-¿Tu crees que esta es la mejor opción? -quiso saber su opinión al respecto.
-Quiero creerlo, pero me he pasado la vida viendo tantas cosas que para mi la mejor decisión de todas es evitar que los enemigos te maten antes de que ellos te maten a ti -indico sinceramente.
-Ellos no son el enemigo -retracto ella.
-Un enemigo no, una amenaza -acoto justificadamente.
Aquella la hizo sentirse mucho mas menospreciada con ese tema.
-¿Que otra cosa se nos ocurre? -inquirió pensativamente y cruzando los brazos encima sobre su cabeza al no tener ningúna otra idea en la que ponerse a pensar.
-Bueno, tenemos la barca, ¿no? -objetó.
Ahí entonces se le quedo mirando intrigada al no creerse lo que decía.
-¿Estas sugiriendo que les dejemos tirados ahí y que luego vayan merodeando en pleno mar abierto esperando a que alguien les encuentre, ¿es eso? -protesto asumiendo que estaba pensando en eso.
-No lo se, pero algo tenemos que hacer, no podemos seguir pensando que estamos yendo por un buen camino si tenemos a esos psicopatas aquí abajo -repercuto nerviosamente Slevin ya que no sabía como seguir expresandose al intentar de buscar una idea mejor.
Asintió frustrada debido a que esto le estaba resultando demasiado difícil de lo que parecía.
-Tu no quieres pensar que ellos son asesinos, tu lo que quieres es seguir confiando en Astrid por algúna razón, ¿no? -indico Slevin notando cual era la autentica realidad del asunto.
Bajo la cabeza queriendo que no notase la vergüenza en su mirada de algúna forma.
-Cuando Odd se fue, me quede sola sin tener a nadie en quien confiar, necesitaba a alguien quien me recordase de que podía cambiar las cosas, de que podía ser mejor persona que lo que suponía Jim, la primera vez cuando le mire a los ojos a Astrid, asumí que podría ser de autentica confianza, pero ahora con esto, no se ni que hacer -explicó demostrando la razón de porque le tenía tantas dudas pensar de que Astrid fuese una mala persona después de todo.
-Samantha, que Jim se te haya metido en la cabeza no quiere decir que tu también tengas que hacerlo con los demás, no tienes que confiar en alguien a quien apenas conoces solamente porque parezca bueno o tiene sus malos ratos, tienes que confiar en alguien con quien piensas que te va a ayudar en todo momento, y esos dos de ahí abajo no lo son para nada, ¿entiendes? -insistió razonando con ella para que entendiese la diferencia entre ellos y los otros.
Dirigió la mirada hacía él viendo que parecía tener bastante sentido.
-Puedes confiar en Lorry, puedes confiar en Bertram, y puedes confiar en mi, no necesitas pensar que todos van a ser agradables o malos, tienes que confiar en que hay gente que estaría dispuesta a apoyarte en cada momento, como lo hacía Odd, ¿no? -justifico esa opción.
En todo el tiempo que había pasado con él, jamas había oído nada relacionado con Odd, y ahora que lo hacía, se sentía mas de acuerdo consiga misma de lo que había estado nunca.
-Si -reafirmo completamente convencida.
Sonrío agradecido y entonces le paso por encima del hombro para acompañarla.
-Será mejor que volvamos dentro, aquí parece que esta apunto de refrescar -propuso.
Ambos volvieron de vuelta a la cubierta donde se encontraba Lorry todavía trabajando.
-¿Habéis llegado a algo? -pregunto asumiendo que volvían por eso.
-No, seguimos todavía con lo mismo -declaro sinceramente Slevin.
-Pues, es una lastima, porque este dia se estaba acabando mas rápido de lo que parece -exclamo sabiendo que no les quedaba mucho tiempo para llegar a la costa.
Justo en ese momento volvió Bertram poniendose delante de la entrada.
-Hola chicos -les saludo con tono cordial.
-Hola Bertram, un momento, ¿tu no te estabas ocupando de vigilar a los dos? -le saludo pero luego reaccionó viendo que algo no cuadraba.
-Necesito que bajéis las armas ya mismo -pidió.
-¿Como dices? -cuestiono Lorry sin entender a que venía eso.
Ahí entonces Bertram se giro de lado haciendo notar que tenía una huella con sangre en la cara.
Ambos lo vieron y entonces levantaron sus pistolas cuando entonces Astrid quito de en medio a Bertram mientras les apuntaba con otra pistola.
-Bajadlas o le doy a él -ordeno y se la apreto contra Bertram.
Ambos se miraron viendo que no tenían opción, habían conseguido escaparse y ahora tenían a uno de los suyos como rehén, no podían dejar que matase a Bertram sabiendo que estarían dispuestos a hacerlo otra vez, asintieron insatisfechos y entonces las bajaron cada uno.
-Lo siento -se disculpo personalmente Bertram.
-¡Callate ya! -reprocho Astrid apretándole aún mas el arma contra la cabeza.
Se metieron dentro y luego seguido de Olaf que estaba escondido en el costado, se metió también y agarro las armas de cada uno metiéndoselas en los pantalones ya que no tenía lugar.
-¿Así que esto era lo que pretendáis verdad? Os hacíais los suecos con nosotros y luego en el momento mas oportuno os escapabais y nos quitabais todo -aclaro Slevin concluyendo todo el plan que habían creado desde que los encerraron en la jaula.
-Callate ya, ya estoy harto de tus comentarios, poneos todos en fila contra la pared -ordeno protestando Astrid mientras ponía a Bertram con los suyos.
Todos se formaron colocandose detrás de la pared mientras miraban con mala cara.
-¿Como se hace para acelerar? -pregunto Olaf.
Nadie dijo nada, se quedaron todos inmunes y medio ignorándoles apropositamente.
Olaf se harto y entonces agarro uno de los revólveres y disparo contra el techo, la bala reboto saltando por ambas partes, ambos se asustaron al oír eso, estaban locos.
-¿Como se hace para acelerar? -repitió de vuelta dirigiendose al panel de mando.
-Con esa palanca de ahí, la grande, la de en medio -señalo Lorry.
Olaf la echo un vistazo y entonces movió la palanca hacía arriba. Aquello hizo que el barco se moviese mas de la cuenta pero de una manera bastante mucho mas brusca, todos se llevaron un buen golpe a causa del estruendo del que no estaban preparados para soportar.
-¡Alto ahí! -reprochó Astrid desconfiando de ellos, les siguió apuntando.
-Confiaba en ti, ¿sabes? Casi que pensaba que te iba a perdonar la vida por esto, pero no, ahora me doy cuenta de que estaba completamente equivocada, eres una mala persona después de todo -recrimino Samantha enfurruñada con ella al ver que le había mentido todo el tiempo.
-Pues que bien entonces -exclamo sin hacerla caso.
-Dime una cosa Astrid, ¿mataste a Oskar de verdad o no? -pregunto sinceramente Slevin.
-Si, así es, lo mate, pero por una razón -acoto.
··
Oskar volvió de vuelta a su habitación mientras Astrid le estaban apuntando con la pistola a la vez que Olaf le seguía sosteniendo el tubo que había encontrado antes. Este se giro poniendo una cara de estar gravemente lamentándolo, tenía una cara de completo miedo.
-¿De veras lo vais a hacer? -pregunto entristecidamente.
-Lo siento Oskar, pero no nos has dejado opción, tenemos que hacer esto antes de que sueltes mas de lo que puedes tragar -insistió Astrid dejándole claro porque lo hacían.
-¿Seguro que no podemos llegar a un trato? -objetó sinceramente.
-Un trato, un trato ahora, ¿de veras me estas preguntando eso? -recrimino viendo que ahora se estaba proponiendo hacer una tregua como para aligerar las cosas.
-Si -reafirmo convencido de ello.
Ambos se miraron frustradamente al ver que no lo estaba poniendo fácil.
-Mira Oskar, hubo un tiempo en que confiamos en ti, te quisimos como a un hermano, pero ahora lo único que veo es a un cobarde que es incapaz de mantener la boca cerrada -comento Olaf razonando con él para que entendiese que esto ya era inaceptable.
-¿Y que querías que hiciese? Que me mantuviese al margen mientras dejamos que todo el mundo muriese al igual que paso con el campamento, ¿es eso? Estas son buenas personas, y nosotros las estamos apunto de asesinar solamente para hacernos con sus cosas, ¿porque tiene que ser así siempre?, ¿explicamelo? -reprimió soberanamente ya que estaba harto de estar soportando esto.
-Pues porque todas las personas del mundo son malas, nos trataran como a bichos inútiles como lo hicieron nuestros padres, por eso es mejor que no quede nadie mas en el mundo excepto nosotros, que seremos los únicos que harán de este lugar un mundo mejor -aclaro Astrid alzando el puño en señal de superioridad, lo hacían porque se creían los amos del mundo.
-Los únicos, o solamente tu -indico obviamente.
En eso tenía razón, y no podía evitarlo, se cabreo tanto que se abalanzo sobre él y le empezo a asfixiar en el cuello con sus propias manos de una manera brutal.
-Astrid, ¿que cojones haces? -cuestiono exhaltado Olaf al ver lo que hacía.
-Ayudame con las piernas, se mueve demasiado -insistió eufóricamente.
Se fijo en las piernas y veía como se removía, si le estaba haciendo eso era porque quería matarlo de verdad, pero a muerte y sin piedad, ahora ya no había vuelta atrás, se coloco detrás suyo y le agarro de ambas piernas impidiendo que se moviese mas de la cuenta.
Oskar estaba intentando de quitársela de encima pero no podía, no le llegaban las manos, Astrid con todas sus fuerzas le apreto aún mas hasta que al final ya no pudo seguir resistiendo, se ahogo completamente y de ahí se murió, se le cayo todo el cuerpo.
-Ya esta -dijo aliviada pero con una expresión de puro descaro.
-Lo has matado -reprimió Olaf sin poder creérselo.
-Lo se, es una lastima, pero había que hacerlo, era él o nosotros -reafirmo confirmando que tuvo que hacerlo por propia decisión, no le gusto nada pero era lo que había que hacer.
Oskar estaba ahí tirado, recién muerto.
-Ahora busquemos la forma de parecer que esto ha sido un accidente -acordo estrictamente.
··
-¿Ahora lo entiendes? Tuvimos que hacerlo, antes de que Oskar se saliese con la suya y os dijese quienes éramos en realidad -acoto Astrid dejando claro que esa era la autentica razón de todo.
Ambos cuatro no se creían para nada lo que habían escuchado en ese testimonio.
-¿Como pudisteis? -critico pasivamente Slevin al seguir sin creérselo.
-Lo hicimos, al igual que con ese campamento -reafirmo soberanamente Olaf.
-¿Fort Desmond existió si o no? -pregunto Lorry queriendo corroborarlo de una vez por todas.
-Existió un campamento, pero no una base militar, era un pequeño pueblo al que un grupo de tíos hacíendose los soldados lo fortificaron y de ahí estuvimos viviendo como seis meses, hasta que al final nos cansamos y decidimos mandarlos a tomar por saco -confeso ella.
-¿Porque? -prosiguió Bertram.
-Porque no nos daban nada de lo que pedíamos, todos nos trataban como si fuésemos gente honrada, pero no queríamos serlo, queríamos ser lo que mandaban, pero cuando el jefe de ese lugar nos regaño por lo que estábamos haciendo, decidimos darles el castigo que se merecía.
-Así que dejasteis meter a un grupo de infectados para comerse a todo el mundo -concluyo Sam.
-No era nuestra intención, se nos fue de las manos, queríamos que algún par vagabundeara por ahí y por cosa de mala suerte se acabase comiendo al jefe, pero vinieron mas y la gente los ataco uno por uno hasta que todo empezo a arder en llamas -aclaro Olaf demostrando que su intención no era asesinar a todo el mundo, resulto ser un pésimo accidente.
Asintieron amargamente al ver adonde habían ido a parar.
-¿Había niños ahí? -objetó Lorry teniendo un mal presentimiento.
-Si, los había, un montón -declaro.
Aquello lo hizo enfadar aún mas, estaba bien claro de que ya no eran las personas buenas de antes, estaban teniendo a unos auténticos psicopatas justo delante.
-¿Porque tenéis que tener todo ese odio? -critico Slevin de vuelta.
-Porque así fue como nos trataron, y nosotros se lo daremos a los demás, para que aprendan lo que sucede cuando se confían con gente como nosotros -admitió demostrando que solamente lo hacían para dar ese placer de sacarse de encima todo el odio que tenían guardado.
Sam ya no podía soportarlo mas, se sintió terriblemente traicionada con ella. Olaf empezo a rebuscar entre todo el bolso de armas que había guardado en un rincón, de pronto se percato de algo que no le gusto nada, dirigió la mirada hacía Astrid.
-Aquí faltan mas -anunció amargamente.
-¿De verdad? -le cuestiono.
-Recuerdo que tenían mas cosas pesadas -confirmo convencido de ello.
Aquello le hizo sentir que algo no cuadraba y tenía que ver con ellos.
-¿Donde esta el resto de las armas? -inquirió soberanamente.
-En un lugar seguro -aviso Lorry.
-No lo hagas -insistió Bertram al ver lo que estaba haciendo.
-Tu callate, que te veo -le reprocho apuntandole de vuelta con la pistola.
Levanto las manos en señal defensiva al ver que no le iban a dejar en paz.
-Olaf, llévate a Lorry y Bertram a recoger el resto de las armas -ordeno explícitamente.
-¿Y que harás tu? -cuestiono viendo que se iba a quedar sola.
-Pues vigilarlos, cojones, que te crees que voy a hacer si no -recrimino contradiciéndole al ver que no se le pasaba por la cabeza que podría hacer eso.
Se lo tomo como un hecho contradictorio del que no había manera de reprochárselo.
-Vamos -ordeno agarrando a ambos de la camisa.
Los otros dos vieron como se los llevaban sin poder hacer nada.
-No os preocupéis, si se hace bien, a lo mejor puede que salgáis vivos de esta -acordo irónicamente.
-No lo haras, nos mataras de todas formas -recrimino Slevin sabiendo que todo eso era solamente una farsa para hacerles sacar de quicio aún mas.
-En eso estamos de acuerdo -exclamo tomándoselo como un cumplido.
Ambos se miraron sabiendo que esto iba ir de mal en peor a menos que hiciesen algo, ambos les iban a matar y les iban a quitar las cosas, esta vez no podía permitírselo.
··
Olaf los acompaño a punta de pistola mientras ambos iban andando a paso lento debido a la pocas ganas que tenían de hacer esto, justo que querían evitar que les quitasen las cosas y ahora lo iban a hacer, empezaron a arrepentirse de no tomar una opción mejor.
-Andad mas rápido, no quiero que Astrid sospeche de que no vuelvo vivo -recrimino Olaf insistiéndoles para que se fuesen mas rápidos de lo normal.
Ambos se miraron sabiendo que no podían permitir esto de ningúna manera.
-Dime una cosa Olaf -dijo Lorry.
-¿Él que? -pregunto amargamente.
-Tu has estado todo este tiempo soportando a Astrid y sus ambiciones de querer matar a todo el que le saque de quicio, ¿como haces para soportarlo? -inquirió interesado en ese hecho.
-Es como una hermana mayor para mi, así que todo lo que diga ella le tengo que hacer caso -declaro demostrando que tenía un apego mas leal que otra cosa.
-Pues yo en otros momentos te he visto que no lo toleras mucho -comento Bertram.
-Cierra la boca -replico golpeándole con la punta de la pistola.
-No -discrepo seriamente Lorry y entonces se dio la vuelta intentando de razonar con él-, no lo haré hasta que no tenga una respuesta mucho mejor.
-¿Una respuesta mucho mejor de qué? -critico sin entender a que se refería.
-Tu no la soportas, ¿verdad? -asumió sinceramente.
-¿Como dices? -empezo a enfurruñarse.
-Vamos Olaf, admitelo, estas hasta los huevos de obedecer sus ordenes -insistió obligándole a que confesase la verdad sobre lo que sentía con Astrid.
-Es un poco ruda y caradura pero al menos es la mejor persona que conozco -justifico.
-¿Lo era también Oskar? -indico el otro.
Aquello fue algo que Olaf no pudo soportar, puso una expresión de puro fastidio y entonces dirigió el arma hacía Bertram dispuesto como para dispararle.
-No lo hagas, nos necesitas vivos -exigió Lorry queriendo que lo retomase.
Estaba apunto de hacerlo, se aguantaba las ganas pero le era imposible reaccionar.
-Venga Olaf, eres mejor que esto -le siguió presionando.
-No -empezo a ponerse tan nervioso que le costaba agarrar el arma.
-Dime, ¿que vas a conseguir una vez estando con ella? ¿Te crees que te ayudara? ¿Que tratara como a un hermano? Ella solamente le importaba ella misma y nada mas, ¿porque crees que mato a Oskar sin ni siquiera perdonarle la vida? ¿Porque? -replico Lorry hacíendole sacar todas las opciones que había para que entendiera que se estaba equivocando con lo que pensaba.
-Porque era un chivato -protesto.
-No, lo mato porque ya se canso, como ya se esta cansando de ti, nos matara a nosotros, y luego te matara a ti también y te quitara el resto de tus cosas mientras ella sigue campando a sus anchas, ¿de verdad quieres eso? -aclaro injustificando la autentica realidad de ese asunto.
-No -ya no lo aguanto mas y entonces alzo la pistola disparando hacía el techo debido a que no quería matarlos así tan tontamente.
Lorry aprovecho y se abalanzo encima de él y empezo a quitarle el arma pero este se dio cuenta justo a tiempo e intento de dispararle en la cara pero no podía, Bertram se unió y ambos empezaron a pelearse por el arma, Olaf intento de girar el arma hacía él pero solamente pudo hacer que se chocase contra la pared dejándole inconsciente, cayo de cabeza contra el suelo.
-Mienten, todos siempre mienten -protesto enfurismado Olaf mientras seguía quitándoselo.
-¿Quienes mienten? ¿Tus padres? ¿Tus padres son los que te mintieron eh? -asumió Lorry pensando que toda esta ira se debía por algúna razón esencial.
Le dio un golpe de codo en la cabeza pero este se resistió y le dio una fuerte patada en la pierna que le hizo salir uno de los revólveres pequeños, cayo justo delante de Bertram. Lorry aprovecho de vuelta y le dio otra patada pero directamente en la cara, aquello le dejo noqueado por un instante, se dio la vuelta y marcho corriendo a buscar el resto de las armas.
-No escaparas -recrimino Olaf y se levanto dispuesto a seguirle.
Bertram empezo a despertarse y entonces observo el arma que tenía justo delante de su cara.
··
Astrid estaba empezando a agobiarse con el asunto ya que quería terminar con esto de una vez por todas, aquellos dos le estaban mirando con mala cara y echaba de menos a Olaf, empezo a preocuparse de que quizá le hubiesen matado.
-Tu amigo tarda demasiado -anunció Slevin.
-¡Callate ya! -le reprocho volviendo a apuntarle de vuelta con la pistola.
Ni se inmuto para nada, no le tenía miedo algúno.
-Ah -suspiro agobiada debido a que le estaba amargando la situación.
-Tenemos que hacer algo -sugirió Slevin.
-¿Él que? Tiene nuestras armas -critico Samantha.
-No, tiene solamente una, las demás están descargadas y no creo que se vaya a poner a cargarlas todas por precaución -indico lógicamente.
Sam se le quedo mirando con una cara de expectación al ver que no se le paso por la cabeza.
-¿Como haces para que se te ocurran todas esas cosas? -cuestiono.
-Fácil, conociéndome todos los clichés -objetó.
Aquello pudo comprenderlo, pero ahora le preocupaba mas el hecho de que tenían que buscar la forma de distraerla y coger todas las armas que pudiesen obtener.
-Tengo una idea, sígueme el rollo -acordo de forma inesperada, se levanto y se dirigió hacía ella-. Disculpe Astrid, pero sabes que me resultas familiar a alguien conozco.
-Siéntante -le ordeno pasando del tema.
-No, en serio escucha esto -pidió con tono considerable.
Se puso a escucharle a pesar de lo raro que resultaba esto.
-Resulta que una vez estuve paseando por un campo cuando conocí a una chica hermosa que tenía un pelo parecido al que tienes tu -se puso a explicarlo de forma disimulada.
-¿De verdad? -se intereso de forma expectante.
Mientras este estaba intentando de persuadir a Astrid, Sam aprovecho y se escabullo dispuesta a coger el arma que colgaba del cinturón de la rubia, marcho lentamente intentando de que la otra no se diese cuenta porque sino estarían muertos.
-Y resulta que me quede charlando con esa chica intentando de saber si no se parecía a ti.
-Un momento, ¿como puede ser que le preguntes eso si me conoces de ahora? -critico ese hecho ya que sonaba como que no cuadraba para nada.
Se le abrieron las órbitas de los ojos al descubrir que ya la pifio al decir eso. Astrid sintió algo raro y bajo la cabeza notando que ahí estaba Sam intentando de cogerle el arma.
-Tu -chillo despavorida al ver lo que le intentaba de hacer.
Slevin aprovecho y le dio un fuerte puñetazo directo en la cara que la dejo bien noqueado, se llevo la mano a la nariz del golpe, Sam aprovecho la oportunidad y entonces le cogío el arma justo a tiempo, se aparto mientras ambos se ponían a una distancia segura.
-Vosotros -replico viendo lo que hicieron.
-Lo siento Astrid, pero me temo que nuestra cooperación a terminado -decreto Samantha.
-No, nuestra cooperación termina ahora -protesto con todo el odio que tenía dentro, y disparo apunta de pistola hacía ellos haciendo salir todas las balas que habían en el arma. Sam le devolvió los disparos y acabo rozándole cerca del abdomen, la dejo herida pero no muy grave, cayo mientras los otros se escaparon y salieron apuradamente del camarote.
Astrid alzo el arma intentando de dispararles pero no tenía ningúna bala mas.
-Juro por dios, que hoy vais a acabar muertos -justifico decidida a matarlos.
··
Lorry corrió todo lo que pudo y llego a su habitación donde tenía el resto de sus armas, intento de coger uno de los pocos revólveres que había guardado en el primer lugar seguro que conocía cuando entonces se metió Olaf con un comportamiento aberrante.
-Te mato -protesto de vuelta y entonces intento de cogerle el arma pero ambos acabaron agarrados el uno contra el otro hasta que acabaron saliendo de la habitación.
Se tiraron formando una bola humana hasta que Lorry se tiro encima dispuesto a darle todas las bofetadas que podía darle de lo cabreado que estaba, le dio tantas que empezo a sangrar por la boca de una manera bestial.
-Confiaba en ti, pero no, tu tenías que ser así de enfermo -reprocho Lorry soltando todo el mal que sentía al ver que se había equivocado con él después de todo el tiempo que paso.
Entonces Olaf agarro la pistola de antes y se dispuso a darle en la cara cuando solamente pudo apretar el gatillo justo delante de su oreja.
-¡Ah! -grito al sentir el disparo delante de su oreja, aquello le dejo sordo por unos instantes.
Cayo de costado hacía el otro lado mientras este estaba intentando de recuperar el aliento, empezo a levantarse lentamente mientras le apuntaba con la pistola.
-Yo no quería esto, pero no me has dejado opción -espeto autocompadeciendose.
Lorry aprovecho de vuelta y le dio una patada en la mano que le hizo soltar el arma arrojándola hacía unos metros a lo lejos, volvieron a mirarse sabiendo que ahora solo uno podía hacerse con ella, se tiraron encima mientras se arrastraban dispuestos a cogerla, Lorry llego primero y opto por quitarle la municíon al arma, tiro las balas cada vez mas lejos.
-¡No! -grito al ver lo que hizo, lo complico aún mas.
Entonces saco un cuchillo que tenía escondido en el pantalón y se dispuso a clavarle pero aparto la cara de lado y le dio otro golpe de cara, se alejo de él y se levanto dispuesto a confrontarlo como un hombre, Olaf se levanto también pero teniendo la cara llena de moratones.
-¿Como haces para seguir estando de pie? -le cuestiono.
-Porque yo al menos me entrene, no como tu, que eres un vago inútil -indico obviamente.
Escupió una asquerosa de sangre de la boca y entonces avanzo envainando su cuchillo otra vez pero este se defendió esquivando cada uno de sus ataques mientras le daba varios golpes de codo en el estomago, este no pudo soportarlo y estaba que se iba a caer pero se seguía sosteniendo, siguió dandole hasta que al final Lorry no lo vio y recibió un corte en el brazo.
Se llevo la mano a la herida para tapársela, le dio un buen corte.
-Yo también confíe en ti en un primer momento, tanto que pensaba que podríamos cambiar de opinión con respecto a nuestras ideas, pero ahora veo que estaba completamente equivocado -comento demostrando que lo sentía a pesar del comportamiento que tenía.
-¿Que idea? La de matar a mis amigos, jamas -dictamino dejando claro que nunca sería como él.
-Pues me temo que entonces esto se ha acabado para ti -justifico dispuesto a matarlo pero de una vez por todas, puso el cuchillo en posición.
-Pues para ti también -surgió Bertram apuntando con el pequeño revolver que había cogido antes y disparo sin pensar, le impacto en la cabeza matándolo al instante.
Lorry se sorprendió al ver lo que hizo, lo mato, sin ni siquiera dudarlo, estaba el cuerpo de Olaf ahí tirado con una mirada solemne mientras se derramaba un río de sangre por el hueco de la cabeza que era por donde entro y salió la bala, justo en el craneo.
-¿Estas bien? -pregunto acercandose a él para verle.
-Si...estoy bien -afirmo tiritando de pánico.
Le ayudo a acompañarlo viendo que no parecía encontrarse de forma estable, se quedaron ambos viendo el cuerpo de Olaf debido a que les resultaba increíble que después de todo el tiempo que estuvieron juntos, ahora hubiese acabado muerto por una cuestión tan tonta.
-Tenemos que buscar a los otros, no les quedo mucho tiempo -indico acordándose de que todavía quedaba Astrid que tenía acorralados a los otros dos.
··
Astrid recargo su arma y empezo a buscarlos por ambos lados, sabía que no podrían haber ido tan lejos ya que el barco solamente tenía dos lados y ella estaba en el lado contrario adonde ellos se escaparon, con una mano tenía agarrada la herida que le hicieron, estaba sangrando pero estaba tan enfurruñada con ellos que eso le preocupaba menos que otra cosa.
Sam y Kevin estaban en la proa arrodillados y asegurandose de que no les viese.
-¿Cuanto tienes? -pregunto Slevin queriendo saber cuantas balas quedaban.
Sam saco el cargador del arma y solamente quedaban dos balas, muy poco útil.
-Vamos a tener que jugárnoslas a piedra, papel y tijeras -indico el otro.
-¿Y eso que quiere decir? -critico.
-Dame el arma -pidió sin dar mucho detalle.
-¿Y eso de que te va a servir? -le cuestiono sin entender cual era su nuevo plan ahora.
Se la dio sin problema y entonces se la guardo por detrás del pantalón.
-Ella espera que uno de los dos salga con el arma para atacarla, así que yo me pondré cerca de ella para atacarla, dejare que me ataque, y tu aprovecharas para llamarla, darás la vuelta y la atacaras en cuanto venga del otro lado -explicó corroborando su plan.
-Eso suena a una idea muy estupida -discrepo de esa opción ya que poco sentido tenía.
-Es eso o jugar a que nos ponemos de su lado, ¿tu que opinas? -indico sinceramente.
Ahí tenía que tomar una opción, era eso o dejar que ella cargase todas las balas contra ellos hasta que uno de los dos recibiese un disparo, ahora tenían que poner todo de su parte para poder salvarse de aquella loca salvaje que les había mentido todo el tiempo.
Astrid iba mirando de lado a lado asegurandose de que los tenía en su punto de mira, estaba apunto de girar por la esquina cuando entonces Slevin la ataco con un tubo que le dio justo en la herida, gimió dolorida pero entonces le dio de lleno con el arma en la cara.
-Oh -cayo dolorido contra el suelo y entonces ella se dispuso a dispararle cerca de la cabeza pero estaba tan dolorida que apenas podía mover el suelo.
-Astrid -la llamo Samantha al otro lado.
Se giro observando que la otra estaba justo detrás.
-Ven aquí -le insistió y entonces desapareció girando al otro lado.
No sabía que hacer, entonces se percato de que iba a girar yendo por el otro lado del camino, giro dejando a Slevin ahí ya que tenía otra cosa de la que preocuparse ahora, se puso delante cuando entonces Sam se tiro encima de ella de una forma bestial y ambas acabaron cayendo, Sam se puso a quitarle el arma pero la otra se estaba resistiendo demasiado, estaba tan enfurecida que no iba a soltar el arma para nada, al final no tuvo mas opción que morderle los dedos para que lo soltase.
-¡Ah! -grito dolorida debido al fuerte mordisco que le estaba dando.
Lo soltó y aprovecho para darle un golpe de cara contra la suya, la tiro y ambas se quedaron de una manera que apenas podían sacarse el aliento, Astrid fue la que mas se resistió, agarro el arma y se puso a levantarse mientras Sam estaba intentando de recuperarse de ese golpe.
-Levanta, vamos -le ordeno con aquel tono frío y desconsiderado.
-¿Para que? ¿Para que me puedas matar? -le critico asumiendo que le iba a hacer eso.
-Haz...lo -le repitió pero con un tono mas murmurante.
Ahí ya no tenía opción, había llegado al limite de su furia, se levanto teniendo una mirada fija como de tenerle ningún miedo mas, Astrid se quedo indemne sin hacer el mas mínimo movimiento, era como si a pesar de todo lo sucedido, era incapaz de apretar el gatillo y matarla ahí mismo.
-Vamos, adelante, hazlo -le ordeno sabiendo que no tenía otra opción.
-Un momento -pidió señalando con el dedo, aquella herida se le estaba pudriendo en muy poco tiempo, se le notaba la sangre coagulada colgando del costado.
-Te estas sangrando -aviso.
Volvió a mirarla mientras le ponía una mirada de desahogo.
-¿Porque no disparas? -pregunto viendo que no parecía tener ganas de hacerlo.
-Durante mucho tiempo, todos me han ordenado que haga una cosa y otra, siempre obligándome a hacer algo que no quiero, pero ahora que estas aquí pidiéndome esto, ya no tiene ningún sentido -explicó dando a entender que ahora se le quitaron las ganas al ver que le ordenaba matarla.
-Si que la tiene, ¿y sabes porque? Porque estas madurando -declaro ella.
-¿Como? -cuestiono indecisa.
-No lo vez, no puedes pasarte toda la vida haciendo lo que se te da la gana, tienes que aprender a ser mas responsable, si no lo haces, no tienes vida -aclaro mostrandose compasiva con ella.
-Si que la tengo -le volvió a apuntar con la pistola.
-¿Como? Matando a la gente que te rodea, es esa una forma de vivir -critico exponencialmente.
No dijo nada, se quedo con esa idea en la cabeza ya que sabía muy bien que tenía razón.
-Lo sabes, porque no quieres admitirlo -indico obviamente.
-No, no quiero, yo solamente quiero vivir, pero dejando de lado todos los convencionalismos de siempre, estoy harta de un mundo con rutinas y reglas, quiero mi mundo de libre albedrío, pero nadie me lo permite, mis padres no me lo permitieron, la gente del campamento no me lo permitió, y tu tampoco me lo permites -reafirmo aclarando la razón de porque estaba tan desesperada por querer matarlos a todos, giro el gatillo del arma dispuesta a matarla del todo.
Justo en ese momento Slevin estaba apunto de despertarse, se miro teniendo una herida en la nariz del cual le salía sangre, entonces saco su revolver sabiendo que solamente le quedaban dos balas.
-Mira Astrid, hace unos meses todo esto podría haberme importado un comino, ¿pero sabes que? Ya me la suda completamente, estoy harta de tenerle miedo a todo el mundo, estoy harta de esconderme esperando a que mi novio vuelva cuando puede que este muerto, estoy harta de que Jim nos presione para que sobrevivamos a su mundo -protesto sacandose de encima todas las quejas que tenía sobre todo aquello por lo que había pasado.
-¿Su mundo? -cuestiono ese ultimo comentario.
-Él también estaba desesperado, desesperado por querer conseguirlo, y al final eso lo transformo en ese monstruo que nos ataco antes la primera vez que nos metimos aquí, ¿te acuerdas?
-Si -afirmo tímidamente, ya estaba con dudas.
-Desde que venimos aquí, siempre me he quedado con una duda, ¿porque no me disparaste cuando estabas apunto de hacerlo? -pregunto por curiosidad.
-Porque ese monstruo venía a matarnos, tu y tus amigos erais los únicos que podíais hacer funcionar este barco y así poder largarme de aquí -declaro demostrando que solamente fue una excusa para que se escapasen justo a tiempo.
-¿Entonces has estado esperando todo este tiempo para poder matarnos en cuanto llegásemos a la costa de Francia? -concluyo asumiendo que era todo ese plan.
-Si, pero al principio te vi y me vi a mi misma, a una chica indefensa que era capaz de todo, de arriesgar lo que sea, pero ahora después de esto, me doy cuenta de que es imposible, todos siempre se oponen, así que solamente queda una opción, y es eliminarlo -reafirmo relatando que al empezar tuvo sus dudas al respecto y se la perdono de momento.
Se dispuso a dispararla pero esta vez decididamente.
-No -grito intentando de frenarla pero era tarde.
Se oyó un disparo, pero no veía de su arma, se miro y observo que había una herida de bala cerca de su corazón, se le salió toda la sangre chorreando por su camiseta, Sam se extraño al ver eso y entonces se giro observando lo que sucedió, era Slevin, estaba ahí delante apuntando con el arma, le salía el humo de la pólvora al disparar el arma.
-Yo jamas confíe en ti -declaro.
Para Astrid aquello no le significaba nada y entonces se dispuso a volver a disparar. Slevin se dio cuenta y disparo la ultima bala que le quedaba, esta vez le atravesó cerca del cuello, se queda indecisa sin inmutarse hasta que entonces un chorro de sangre le empezo a salir de la herida.
Sam se quedo indecisa al ver eso, Astrid se la quedo mirando y entonces puso una sonrisa irónica mientras se le veían todos los dientes con sangre, era una mueca desagradable, se le cayo el arma y empezo a hacerse hacía atrás hasta que acabo cayendo por la borda, el cuerpo cayo al agua con toda la sangre recorriéndole alrededor, la marea se la llevo alejandola del barco.
Ella se tambaleo viendo adonde fue a parar todo, Slevin se le acerco para ver como estaba.
-¿Estas bien? -le pregunto con un tono autocompasivo.
-Samantha, Slevin -se oyó una voz conocida que se acercaba desde el otro lado.
Eran Lorry y Bertram, se dirigieron hacía ellos viendo que todo había terminado.
-¿Estáis bien? -pregunto Lorry juntadose con los otros dos.
-Estamos bien, ¿donde esta Olaf? -pregunto acordándose de que estaban con el otro.
-Esta muerto -declaro Bertram-. ¿Y Astrid?
-Ya no esta -corroboro plenamente.
Ambos asintieron viendo que todo termino bien, pero para Samantha aquello no.
··
Llego la noche y ahí todo volvió a oscurecerse, solo que ahora la cosa estaba menos tranquila debido a que lo que había sucedido durante toda la tarde no había sido una cosa muy placentera, dos de las personas que habían conocido en muy poco tiempo habían intentando de matarlos por unas cuestiones que se les escapaban de su comprensión, era posible que hubiesen hecho algo con ellos para impedir que hubiesen cometido ese acto, al parecer no.
Lorry y Bertram dejaron atados los cuerpos de Oskar y Olaf en dos lonas que habían encontrado, estaban dispuestos a hacer un funeral con ellos ya que al menos se merecían un entierro digno como dios manda, lastima que el cuerpo de Astrid se hubiese perdido en el mar, pero era mejor que se hubiese quedado ahí para que al menos no diese un mal recuerdo.
Sam estaba tan exhausta y tan confundida que se quede en el mismo lugar donde antes Lorry estaba reposando cada noche hasta ahora, no podía evitar pensar que aquella chica rubia con la que se había pasado estupendamente resultase ser una psicopata con muy mala gana, era esto la primera vez por la que pasaba por una experiencia como esta.
Slevin veía por lo que estaba pasando y no le gustaba nada, algo tenía que hacer con ella o sino jamas lo soportaría una vez hubiesen llegado a la costa de Francia.
Se acerco dispuesto a hablar con ella cuando entonces hablo antes de que pudiese decir algo.
-¿Vas a venir a hablarme como siempre verdad? -asumió seriamente.
-Y si, ¿que quieres que haga? No puedo dejarte aquí con esta satisfacción -critico incrédulamente viendo que ya se lo sabía demasiado.
Se levanto de mal humor y se dirigió hacía él.
-¿Sabes que es lo que mas me mosquea de todo esto? -inquirió queriendo saber su opinión.
-Que ella ha intentado de matarte -objetó el otro.
-No, que ella, estaba tan desesperada por conseguir que estaba dispuesta a matarnos -declaro.
-¿Y ahí algo malo en todo eso? -cuestiono asumiendo que se trataba por otra cosa.
-Es como estar con Jim, todas las personas con las que nos rodeamos siempre son adictas a algo o están desesperadas por conseguir otra cosa imposible, Jim estaba obsesionado con estar rodeado de gente, y ella estaba obsesionada con matarlos a todos y quedarse con todo lo que había, ¿que clase de mundo es este en el que todos se acaban volviendo locos de esa manera? -explicó intentando de llegar a algúna cuestión sobre ese asunto.
-Ni idea, ese es el problema de cuando el mundo se va al carajo, todos siempre nos acabamos convirtiendo en algo que no queremos, y eso incluye también volverse alguien despreciable y sadico -opino honestamente viendo adonde llegaba todo esto.
-En algúna de las películas que conoces, ¿tu sabes acaso como se resolvería esto? -objetó intentando de pensar en algúna solución a todo ese malestar como para poder entenderlo.
Se quedo pensándolo detenidamente.
-Ni idea, igualmente, seguro que todo acabaría con un barco incendiandose y una vez que el asesino o monstruo que nos haya estado atacando todo este tiempo haya muerto, seguro que viene el avión de salvamento y nos saca justo en ese momento y no en otro -comento de forma especifica sabiendo que todos esos hechos siempre acaban de esa misma manera.
-Típico -exclamo estando de acuerdo.
-Lo se, es un cliché que no nunca pasa de moda -reafirmo aguantandose las ganas de no reirse.
Ambos asintieron intentando de aliviarse al saber que ahora todo había pasado, pero ahora resultaba duro saber que todo podría haber ido mucho peor de lo que parecía.
-Tenías razón sabes -mencionó ella.
-¿Así? -se intereso al oír eso.
-Y si, pensaba que por lo menos alguien este mundo tendría la suficiente certeza como para poder sobrevivir sin la necesidad de matarse constantemente, pero ahora que me equivocaba -confeso reconociendo que todo en lo que había asimilado era inequívoco.
-No te equivocaste, nos equivocamos todos con ellos, creíamos que eran buena gente, pero al final resulto que eran mucho peor de lo que nos podríamos haber imaginado -retracto sinceramente.
-Lo se, pero al menos cuando nadie mas pudo ayudarme, tu estabas ahí, de la misma forma que Odd lo estuvo para mi desde que comenzó todo esto -indico viendo que a pesar de todos los hechos acontecidos, él siempre le ayudo en el mejor de los momentos.
Se le quedo mirando como intentando de saber si era lo que pretendía decir o no.
-Gracias -agradeció sinceramente y le abrazo fuertemente.
Se quedo indeciso ya que nunca antes le había abrazado así, era como si al final de todos sus esfuerzos, se lo gano a pleno derecho, ahora confiaba plenamente en él, pero aquella satisfacción se debía a que solamente a que Odd le ayudo como primera medida, sentir eso, era como si ella estuviese sustituyendo a su anterior novio por otro que se le parecía.
Los otros dos lo estaban viendo todo y sentían como que al final él se lo estaba ganando, pero ambos sabían que esto no iba a acabar así.
-Si llegamos a encontrarnos a Odd en algúna parte de Francia, si él lo descubre, juro que le acabara dando una paliza a muerte -opino sinceramente Lorry.
-Y si -reafirmo convencido Bertram de eso-. ¿Esta bien el brazo?
-Esta bien, suerte de que al menos no fue peor de lo que podría haber sido -opino sabiendo que aquel corte le pudo provocar un daño mucho peor, lo tenía vendado.
Terminaron de atar los cadaveres, justo en ese momento Lorry se percato de que Bertram tenía un comportamiento como bastante frustrante, algo le rondaba por la cabeza.
-¿Te pasa algo? -pregunto.
-No -contesto aunque no sonaba bastante convincente.
-Vamos Bertram, hemos dejado de estar en la base, puedes contarme lo que sea -insistió Lorry queriendo ser amable con él ya que quería saber porque se encontraba así.
Dejo lo que estaba haciendo y entonces declaro:
-Los deje escapar -confeso relacionándolo con Astrid y Olaf.
-Aja -comprendió Lorry-. Continua.
-Olaf estaba sufriendo un ataque epiléptico, le salía espuma de la boca, yo intente de meterme para ayudarle, pero le insistí a Astrid que se pusiese contra la verja, pero no, le seguí insistiendo hasta que al final ya no pude mas y me metí estando vulnerable, y al final paso lo que paso -explicó revelando porque se sentía tan mal a causa de eso.
-Y te sientes culpable por haberles dejado escapar -concluyo el otro.
-No solo eso, me entrenaste para poder soportar cosas como esas, y justo hoy que tenía a esos dos vigilándoles, me deje llevar por mis instintos -aclaro demostrando que se sentía completamente desanimado ya que era como si hubiese olvidado todo lo que le enseñaron.
-Bertram, escuchame bien, nadie es perfecto vale, entiendo que quisieras haberle hecho bien, te entiendo, pero esos dos eran demasiado listos, si no hubieses sido tu habría sido otro de los tres y habría pasado lo mismo, era imposible evitar eso, pero al menos lograste una cosa -se puso a razonar con él para que viese el lado bueno de todo el asunto.
-¿Él que? -cuestiono interesado.
-Me salvaste el pellejo ahí abajo al matar a Olaf, ahí no dudaste, simplemente lo mataste sin pensar en todo lo demás, muy pocos hombres pueden lograr eso, pero nunca como lo hiciste tu -confeso echándole la mano encima del hombro como un acto de agradecimiento.
Eso fue algo que no se le paso por la cabeza en ningún momento.
-Vaya -exclamo sorprendido al reconocerlo.
-No tienes porque pensar mal de esto, ya has hecho un buen trabajo después de todo, y de eso estoy orgulloso, estoy orgulloso de ti Bertram Cox, has sido siempre mi mejor cadete, hasta el final -acoto demostrándole toda su amabilidad y consideración hacía él.
Jamas había llegado a pensar que podría confiarle de esa manera, tanto tiempo con él, y ahora se lo estaba agradeciendo de la mejor manera que podía darle.
-Gracias señor -agradeció cordialmente.
Ambos se estrecharon las manos sabiendo que ahora podían confiarse mutuamente.
-¿Como va la cosa chicos? -pregunto Samantha surgiendo de la nada y dirigiendose hacía ellos.
-Bueno, hemos logrado atar a estos dos, ¿pero quieres hacer algo mas por si acaso? -aviso Lorry asumiendo que podría darles otro inconveniente.
Se lo pensó detenidamente y entonces se giro fijándose en la barca que todavía estaba atado abajo en la proa del barco, al ver eso tuvo una idea como para poder darles el funeral que se merecían.
··
A la mañana siguiente, el Megapod continuo su recorrido yendo por una frondosa zona repleta de restos que parecían derrumbados de algún edificio, ambos siguieron el mismo recorrido ya que no quedaba nada por encontrar el lugar que ansiaban encontrar, por dentro estaba Yumi que ahora se ocupaba ella de manejar el vehículo blindado, a su lado se encontraba Jeremy y en la parte trasera estaba Odd junto con Aelita al lado, ambos iban bien tranquilos sin hacer nada.
Odd continuaba mirando aquella joya que supuestamente le iba a dar a Sam una vez la volviese a ver, después de la ultima conversacíon que tuvo con Aelita ahora tenía sus dudas de adonde iba a parar todo esto, verdaderamente iba a conseguir dársela o no, era algo que escapaba a su comprensión, asintió mosqueado cuando entonces alguien dijo:
-¿Estas bien? -pregunto la pelirrosa percatandose de su reacción.
-Estoy bien, es solo que... ¿crees que esto va a salir bien? -inquirió con tono dudoso.
-Bueno, vosotros cuatro habéis pasado primero por un montón de cosas peores, mientras que yo he estado encerrada en una torre sin apenas hacer algo durante los últimos diez años -opino lógicamente viendo como había ido a parar todo este asunto.
-Como para que no digan que eres una princesa -indico obviamente.
-Ya -exclamo reconociendo que tenía razón en eso.
-Aelita, he estado pensando en eso en todo lo que estuvimos hablando el otro dia, y pienso, que deberías confesarte con él -comento susurradamente con él para que no le escuchase.
-¿Que le confiese mis sentimientos a Jeremy? -critico ella levantando demasiado la voz.
Le rechisto viendo que aquello se oía demasiado.
-¿Ocurre algo? -pregunto Jeremy escuchando aquel chirrido molesto.
-No nada, solo cosas nuestras -mencionó contradictoriamente Odd para que no se lo tomase mal.
-Bueno, pues espero de que no sea sobre mi -indico expresamente Jeremy.
Soltaron una pequeña risilla falsa al ver que casi justo los descubre con lo que estaban hablando. Yumi echo una rápida mirada al notar muy bien de que estaban hablando.
-Mira Aelita, yo apenas deje a Sam con un montón de preocupaciones, pero tu al menos tienes a alguien que se preocupa verdaderamente por ti, alguien que ha estado bien dispuesto a saber de ti desde el comienzo, y en estos tiempos ya casi es imposible que alguien bueno como él quede con vida, ya viste lo que paso antes, no lo desperdicies antes de tener la oportunidad -argumento Odd hacíendole entender que tenía que confesarse antes de lo que perdiese todo como de costumbre.
-¿Como que ha estado bien dispuesto por mi? -cuestiono ese comentario.
-Bueno, desde la primera vez que te vio en ese video ha tenido mucha curiosidad por ti, ¿tu que crees? Eres la llave a la salvación de este mundo -indico sarcásticamente.
-No vayas por ahí -le rechisto honestamente.
Se lo tomo como un aviso inoportuno pero al que había que tomar en cuenta.
-Intenta de hacerme caso, vale, no pagues las mismas consecuencias que yo, aprovecha el momento antes de que sea demasiado tarde, ¿entendido? -acordo sinceramente para que se lo pensase.
-De acuerdo -reafirmo no muy convencida de eso.
Odd confío en ella plenamente y se acomodo volviendo a lo que estaba, se guardo el rubí y se puso a acariciar a Kiwi que lo tenía contra las piernas.
Aelita se quedo pensando en eso, en cierto modo tenía razón, Jeremy había sido la única persona ademas de su padre en quien podía confiar plenamente, él fue quien recibió su mensaje y lo arriesgo todo con tal de querer reparar el mundo, pero verdaderamente estaba dispuesto a dejarse llevar por esos instintos, podía amarle como la mejor persona que había conocido nunca.
Jeremy estaba tranquilamente mirando el paisaje pero en la ventana se podía ver el reflejo de Aelita en él, viéndola así estaba preciosa, era un autentico encanto de persona, la mejor chica que había conocido nunca, tanto que no podía evitar amarla, la quería bastante, pero estaba seguro de que ella sentía algo por él o no, en algún momento, iba a tener que confesar sus sentimientos antes de que todo se perdiese como de costumbre.
Bajaron por una colina de restos y luego fueron todo rectos mientras Ulrich con su motocicleta les seguía por detrás, estaban yendo directamente a una zona industrial que había al horizonte.
··
En el barco, los cuatro se reunieron dispuestos a dar el ultimo homenaje a los sujetos que habían muerto en el barco, Oskar y Olaf estaban metidos en varias lonas acolchados y los amontonaron sobre la barca, ambos volvieron a arriba viendo que ahora ya estaba.
-¿Algo que decir? -pregunto al respecto Slevin.
Sam se lo retomo intentando de hacerse a la idea, luego mencionó:
-Poco sabemos quienes eran estas dos personas antes, pero sabemos muy bien como se llamaban, eran Oskar y Olaf, ambos eran grandes amigos, pero las circunstancias entre ambos les desunieron y acabaron sufriendo severas consecuencias, pero eso no significa que no hubiesen sido buenos con nosotros cuando tuvimos el mejor de los momentos -pronunció Samantha dando su pesamen.
Todos asintieron viendo que tenía razón en eso.
-Oskar era un buen hombre, pícaro, entusiasta, gracioso, nos hizo muy buena compañía, en cambio Olaf se mostró muy serio y compasivo con nosotros, no era el mejor de los hombres, pero al menos pudimos contarnos cosas importantes entre ambos, con eso sirvió durante un buen tiempo -añadió dando un ultimo veredicto.
Slevin la miro sintiéndose confiado en que había hecho lo correcto.
-Esperemos de que estén donde estén, puedan volver a estar juntos, amen.
-¡Amen! -espetaron mutuamente sintiéndose de acuerdo.
Entonces Lorry desato la barca haciendo que esta se marchase flotando por el otro lado según lo iba removiendo la marea, ambos iban viendo como aquellos dos cuerpos que iban dentro de aquel pequeño y deteriorado bote se marchaban sabiendo de que ese sería su ultimo momento de paz.
-¿No disparamos al aire o...? -cuestiono Slevin asumiendo que iban a hacer eso.
-No, no merece la pena, excepto esto -discrepo Samantha y entonces saco un cartucho de bengalas, se concentro en el objetivo y entonces disparo haciendo salir la bengala.
Impacto contra el bote y de ahí todo los cuerpos que habían encima empezaron a quemarse y a expandirse hasta el punto de que ya quedo todo ardiendo, ambos cuatro observaron como las llamaradas consumían a los dos, siguió así hasta que el bote se rompió y de ahí los dos cuerpos cayeron hundiéndose en el agua hasta desaparecer como si no hubiesen estado nunca ahí.
Asintieron aliviados ya que por lo menos habían conseguido despedirse como dios mandaba, Bertram se giro intentando de querer saber nada mas, esto ya era demasiado para él, se rasco la nariz y entonces alzo la cabeza observando algo que lo dejo perplejo.
-Chicos -les llamo.
Ambos lo escucharon atentamente y marcharon a ver lo que había al frente. La neblina que había cubriéndolo todo se marcho dejando solamente un vistazo a lo que parecía ser una playa en un pequeño pueblo costero, se sorprendieron al ver que llegaron a encontrar tierra.
-Hemos llegado -reconoció sorprendido Slevin.
-Aún no, hay que frenar el barco antes de que choquemos contra la arena -insistió apuradamente Lorry sabiendo de que estaban yendo demasiado rápido y si continuaban así acabarían estrellándolo de una forma brutal e imprudente.
Volvieron a meterse dentro de la cubierta y se pusieron a controlar las palancas una por una mientras el barco seguía avanzando demasiado hasta el punto de que la tierra se hacía cada vez mas grande, ya tocaron la superficie y después de un buen rato ya alcanzaron la playa.
-Un poco mas -ordeno Lorry intentando junto con todo el equipo de bajar la ultima palanca que era la que sacaba el ancla del barco, lo tironearon del todo y lo consiguieron.
El ancla salió despedida y al final se clavo contra la tierra provocando un enorme estruendo. Los cuatro salieron de ahí observando que estaban en uno de esos pequeños pueblos de la costa este, estaba tan abandonado que parecía una ciudad fantasma.
-¿Como hacemos ahora para ir hacía allí? -cuestiono Slevin viendo que se habían detenido no muy lejos de tocar la arena, si salían iban a mojarse con el agua.
Ahí entonces Samantha tuvo una idea, agarro uno de los inflables que habían en uno de los huecos de la cubierta y entonces lo inflo abriendose un bote, ambos cuatro se montaron en eso abandonado el barco y yendo directamente hacía la costa, saltaron de ahí y ambos empezaron a arrastrarse por toda la arena entusiasmados al ver que llegaron, el que mas era Slevin.
-Y yo que pensaba que jamas vería una arena como esta -opino honestamente mientras se agarraba varios lotes de arena y sacaba una sonrisa de puro orgullo.
-¿Donde creéis que estamos? -pregunto Bertram al respecto.
-No lo se, pero parece que este no es un lugar muy apetecible que digamos -indico Bertram fijándose en el ambiente que tenía el pueblo en el que se encontraban.
Todos se pusieron a pensar en que a lo mejor era verdad eso de que Francia era el centro de toda la maldad del mundo y que ellos justamente se habían metido directamente en donde no debían.
-Chicos, reuníos aquí por favor -ordeno expresamente Samantha.
Todos se dirigieron acercandose hacía ella incluido Slevin que se levanto sacandose la arena de encima, formaron un circulo mientras ella sacaba un fusil y lo clavaba sobre la tierra.
-Hemos estado... soportando de todo, para poder llegar hasta aquí, ¿pero acaso esa es una excusa para poder rendirse? -argumento poniendose en un aspecto rígido y discreto.
-No -reafirmo soberanamente.
-Vinimos aquí por una razón, y esa razón es encontrar a Odd y a sus amigos para descubrir que es lo que sucede aquí, puede que nos enfrentemos a mas infectados, mas monstruos, y posiblemente a gente poco amistosa, ¿pero eso va a detener nuestro plan?
-No -reafirmaron de vuelta.
-Encontraremos a Odd sea donde sea que este, y les ayudaremos con la misión que tenían propuesta, y una vez hecho eso, jamas volveremos adonde hemos venido, lucharemos, y esta vez hasta el final -decreto decididamente Samantha dejando claro que a partir de ahora no seguirían huyendo mas.
Ambos se pusieron de acuerdo, se miraron confiados sabiendo que era la mejor opción que podían tener en cuenta hasta ahora, tanta costumbre con eso de ir sobreviviendo que al final les hizo darse cuenta de cual era la mejor opción con la que podían hacerse a la idea.
De pronto escucharon algo raro que parecía sonar a un ladrido de perro.
-¿Habéis oído eso? -cuestiono Slevin mirando por los alrededores.
-Oh genial -exclamo mosqueado Bertram al descubrir de que se trataba.
Un grupo de perros salvajes y bastante malheridos surgieron de la nada, estaban arriba en la colina donde había un chalé, había como una docena de ellos y los estaban rodeando.
-¿Creéis que están infectados? -inquirió el otro empezando a alarmarse.
Los perros gruñeron de una forma bestial, estaba claro que tenían la rabia.
-Samantha, ¿sabes acaso que hacer en esta situación no? -pregunto Lorry asumiendo que sabía lo que tenían que hacer a continuación.
Se lo pensó detenidamente y entonces cambio su expresión a una rígida.
-Acabemos con esto -decreto alzando su rifle de francotirador.
Ambos sacaron sus respectivas armas y avanzaron dispuestos a atacarlos con todo lo que tenían.
Se oyeron los disparos seguidos de varios murmullos de los perros, los mataron a todos.
CONTINUARA...
