Capitulo 07
Una noche y Naikare
- Lo siento Sakura, pero no recuerdo a esa hada.
Las palabras seguían resonando en la cabeza de la castaña mientras intentaba dormir, dando vueltas de un lado a otro en la cama, quería dormir, después de todo tendría un día pesado por la mañana, como era posible, que nadie la recordara pero para ella era tan importante, sin haberla conocido en realidad. Miro el reloj apenas era la una de la mañana no era tan tarde, vio al otro lado y se encontraba su guardián solar dormido, así que se vistió y bajo al bar del hotel, no había mucha gente.
- Se le ofrece algo señorita
- Mmmm, me da un Chardonay
- Claro que si
- Ponla a mi cuenta – La joven volteo y vio a Eriol
- No es necesario
- De todos modos quería hacerlo
- Lo iba a cargar a la habitación, así que como ves de todos modos terminarías pagándola
- Bien pensado señorita Kinomoto, pero dígame usted, desde cuando tomas
- Tengo tiempo que lo hago, no mucho pero aun así
- Algo que no conocía de usted
- Supongo… pero hay muchas cosas que no sabe de mi señor Hiraguisawa
- ¿Qué te ocurre Sakura? Es decir para hacerte bajar algo está mal
- Yo… lo que dijo Yue, no conocer al hada de los ojos verdes
- No sé porque Clow no me dejo ese recuerdo, es decir dejo cosas más insignificantes en mi memoria
- De verdad no recuerdas nada
- De todas las hadas que conoció Clow hay una en especial, que recuerdo pero no tiene ojos verdes, era un hada de cerezos
- ¿Un hada de cerezos?
- Si, de cada tipo de hadas hay varias, y existe una familia real, recuerdo que ella pertenecía a esta… se llamaba Naikare… ella me dijo que era la compañera de la princesa, la heredera al reino de los cerezos
- La heredera… el hada de ojos verdes era la princesa… hay alguna forma en la que yo pueda hablar con Naikare
- Me temo que no, las hadas mueren hace tiempo que vivió Clow, aunque si así lo desean pueden renacer como personas normales
- Que mal… y dime a ti te ocurre algo o porque bajaste
- Pues hoy me hablo Nakuru… Kaho está en casa terminando de llevarse sus cosas y así que cuando lleguemos a Londres la veré
- Ya veo, que mala situación
- Es cierto – Después de platicar por una hora los jóvenes hechiceros subieron por el elevador
- Bueno Eriol, gracias por hacerme compañía, que duermas bien
- Por nada, siempre es agradable platicar contigo querida Sakura, descansa
- Eriol… - Ella poso sus labios en los de él y comenzó a besarlo, no tardo mucho en ser correspondido – Yo… disculpa – Y rápidamente entro a su habitación – ¿Qué demonios estabas pensando Sakura? – Se reprocho a sí misma – Pero se sintió tan bien – dijo mientras ponía su mano en la boca.
Mientras que el joven empresario comenzó a caminar a su habitación con una dulce sensación en los labios además de una gran sonrisa, aun así algo desconcertado.
A la mañana siguiente, se encontraban todos en una reunión de la compra de la empresa, pero una chica estaba tan distraída, veía de reojo a su jefe, el cual parecía tan sereno… pero como era eso posible si ella se estaba muriendo por dentro, no sabía qué hacer, ni cómo actuar.
- Sakura, es tu turno – Decía una joven que estaba a su lado
- Si claro, bueno como parte de lo que se hace al comprar a una nueva empresa, se crea una gran campaña publicitaria…
Mientras hablaba se iba calmando pero no por completo la mirada de Eriol no la dejaba en paz, tenía una mirada calmada pero fija sobre la chica… pero no era para ella, si no para lo que decía o al menos eso era lo que ella pensaba para así calmarse un poco.
Mas tarde durante la comida, Sakura se reunió en una pequeña cafetería con Yukito, ya que su hermano estaría trabajando en el hospital, tenía programado como mínimo dos cesáreas, y varias pacientes que debía que revisar.
- Entonces ¿conoceré a Sara?
- Claro vendrá en media hora, le comentamos de ti y dijo que quería conocerte, no sabíamos como pedirle que fuera con nosotros al extranjero a visitarte, pero en lo que llega, tienes algo diferente Sakura, lo note yo y Yue, sabes que desde que Touya me dio sus poderes aun cuando somos distintos, finalmente Yue y yo somos el mismo.
- No sé a qué te refieres, no paso nada ayer que me haga hecho cambiar drásticamente – Dijo algo nerviosa Sakura
- No me refería a eso… pero ahora que lo dices que paso ayer, no digas nada porque te conocemos perfectamente
- Ayer bese a Eriol
- Eso no lo venia venir… sí que nos sorprendiste
- Pensé que era imposible, para ambos… no Yukito, no sé qué pensar el día de hoy, el parecía como que nada había pasado, tan tranquilo y yo tan nerviosa, que no sé cómo es que pude trabajar bajo su mirada
- Bueno lo viste de ese modo pero como estas tú, acaso te gusto, es decir Eriol es apuesto pero solo por eso lo besaste
- Es algo extraño platicar contigo de eso… quisiera platicarlo con alguien mas
- Entonces háblale, no importa lo que pase entre ustedes, sabes que te quiere mucho y es una gran amiga, solo que nadie controla los sentimientos
- Lo pensare… pero sabes… no creo que haya sido solo porque es apuesto si no algo mas
- Pon en claro tus sentimientos…
- Lo que si quisiera preguntarte es Yue no recuerda a alguien llamada Naikare
- Naikare, es el nombre de un hada, pero no, no hay muchos recuerdos de ella, solo el físico, es decir, tenia cabello largo y blanco, piel clara casi no se distinguía donde empezaba la piel y el cabello, sus ojos azules con toques de violeta como todas las hadas y cuando desplegaba sus alas eran como las de libélulas de color azul índigo y usaba un vestido azul del mismo color que sus alas… era una visión verla
- Ya veo, pero Yue no recuerda algo más
- Me temo que no, es todo lo que recuerdo… mira ahí viene Sara
- Que bonita esta – Era una chica de 18 años, de una estatura media, tenía unos ojos azul mar y cabellos lacios y negros, además de la piel clara
- Hola Yuki, ¿para qué me querías ver hoy?
- Pues quiero presentarte a Sakura, la hermana de Touya, Sakura, Sara
- Hola mucho gusto, hasta el momento solo te he visto en fotos, pero definitivamente tienes una energía muy particular que se transmite incluso en fotos… se parece mucho a la que trasmite Yukito… pero es casi imposible
- También es un gusto conocerte… - En ese momento sonó el celular de Sakura – Es un compañero del trabajo, debo contestar – Se separo un poco de los jóvenes y contesto – Saben ocurrió algo, debo irme, espero volverte a ver Sara y luego hablamos Yukito, saludos a Touya
Naikare - Mariposa azul
