¡Hola de nuevo!
Les traigo un nuevo capítulo, espero que lo disfruten y lamento hacerlas esperar, esta vez me demoraré un poco más en subir los capítulo pero prometo subir uno nuevo cada semana sin falta :)
¡A leer!
Capítulo 8
Sakura no pudo juntarse con Sasuke aquella tarde, el sentimiento de culpa fue tan fuerte que sentía que sería imprudente verlo luego de que antes había besado a Itachi. Ella tuvo que inventar una gran excusa ese día para que Sasuke no pensará que lo estaba rechazando y al menos él se lo había tomado bien, algo desilusionado pero bien de todos modos.
De tan solo ver a Sasuke se le revolvía el estómago, prácticamente lo había engañado, mas encima en su propia empresa y peor aún…con su propio hermano.
Ella lucia tan mal que pensaba que en cualquier momento vomitaría, se sentía sucia, infiel…pero ella misma trataba de darse ánimos al saber que no hacía nada malo, pero el solo hecho de pensar en ambos la hacía sentirse destrozada por dentro.
Sakura aún sentía los besos de Itachi en sus labios, la sensación estaba intacta como si lo hubiera besado hace pocos minutos. Aquellos instantes que pasó con Itachi fueron agradables a pesar de que al final del día se sentía enferma por "jugar" con ambos, sintiendo rabia al saber que sus sentimientos y emociones aún no estaban claros.
La peli rosa suspiraba encima de su cama, haciéndose un ovillo para despejar su mente. No tuvo resultados por varias horas ya que constantemente pensaba una y otra vez en ambos, analizando cada sensación que los dos provocaban en ella, tratando de descifrar quién de los dos poseía la llave de su corazón, o quién de los dos provocaba emociones más fuertes. Se acomodó nuevamente al ver que ninguno llevaba la delantera, esta vez ambos estaban empatados.
Sakura miro al techo frustrada al no encontrar respuesta y su pecho volvió a doler, colocándose una mano sobre su corazón. Este latía con fuerza y algo rápido, había notado eso cada vez que comenzaba a pensar en ellos.
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Era un nuevo día en la empresa y Sakura se sentía nerviosa porque no deseaba que aquella escena de ayer se volviera a repetir otra vez a pesar de que le había gustado. Durante toda la noche había soñado con Sasuke e Itachi. Por más que deseaba verlos no quería enfrentarlos, al menos ese día. Se sentía algo cansada y a la vez confundida.
Sakura iba llegando a su oficina cuando Hinata interrumpió sus pensamientos.
- Señorita Haruno…ha-habrá una junta a las 10:00am en el casino de la empresa, todos debemos estar presentes.
- Hinata no seas tan formal conmigo…puedes llamarme por mi nombre solamente ¿Por qué habrá una junta?
- Sortearan un concurso - esta le sonrió.
- ¿Un concurso dices?...suena divertido - por más que quiso sonreír sus labios se mantuvieron cerrados, haciendo una pequeña mueca, similar a una sonrisa. Hinata la miro extrañada, no era común ver a su jefa tan decaída.
- ¿Sucede algo?
- N-No…solo es que no dormí bien anoche - Sakura se llevó la mano hacia su cabeza, sobándosela un poco. Luego abrió su oficina y dejó caer sus cosas en un sillón que estaba cerca del ventanal.
Rápidamente y de manera mecánica comenzó a hacer su trabajo, no deseaba seguir pensando más la situación, solo quería trabajar y escuchar algo de música para mantener sus emociones y reflexiones a un lado.
Al cabo de unas horas, Sakura y Hinata bajaron para reunirse con los demás empleados en el casino.
Apenas llegaron al lugar sus ojos se encontraron directamente con los ojos oscuros de Sasuke, quien la miraba con una sonrisa curva. Ella agachó la mirada algo avergonzada y le devolvió el gesto. Al seguir caminando ella podía notar la mirada de él sobre ella. Como si sus ojos fueran una especie de rayo que con tan solo mirarla hacía que su cuerpo ardiera inexplicablemente.
Se acomodó en el salón en una de las tantas sillas que habían y se sentó al lado de Hinata. Al frente de ella en una esquina yacía Itachi, mirándola con aquellos ojos tiernos y cálidos. Ella se mordió su labio inferior, y desvió su mirada para tratar de hablar con Hinata. No es que no deseaba verlo, pero estando Sasuke cerca sería un descaro coquetear con ambos en el mismo lugar, peor aún si estaban rodeados de ojos curiosos por cada rincón en ese salón ya que Sakura aún llamaba la atención de todos por ser la nueva encargada de la compañía.
- Hola a todos y gracias por ser puntuales - se escucharon risas de fondo - Los hemos reunido aquí para hacerles una grata entrega. Empresas Uchiha ha recibido unas entradas especiales para un gran evento que se realizará este fin de semana en Black&Red.
Todos los empleados hicieron muestras de asombro y felicidad. Los eventos que daba Black&Red eran exclusivos, era uno de los lugares más caros y de muy difícil acceso. Casi siempre iban personas famosas o adineradas. Hinata suspiró sin ánimos, como si ya se estuviera dando por vencida antes de tiempo.
- El o la ganadora se llevará dos entradas extras para invitar a quien quiera - dijo uno de los gerentes de la empresa, mostrando las entradas - Bien, durante esta mañana a todos se les pidió elegir un papel al azar, ahora es tiempo de sacarlos y ver quién será el o la ganadora de estas entradas - todos sacaron sus papeles y esperaron ansiosos a que el gerente comenzara a decir el número ganador.
- Esto es imposible, somos cientos en esta empresa…definitivamente no ganare - dijo algo triste.
- ¡Ánimo Hinata, debes pensar positivo! - la alentó Sakura.
En un principio el gerente comenzó a decir cinco números que no eran los ganadores, para así dar algo de emoción al juego. Pero al ver tantos rostros desilusionados y otros molestos el gerente decidió ponerle fin a eso para dar a conocer el ganador de las ansiadas entradas.
- Bien…esta vez se viene el número ganador - él sacó un papel de una bola de vidrio y comenzó a abrirlo lentamente, aumentando el suspenso entre los trabajadores que miraban con atención cada movimiento del hombre - El número ganador es el 120 - Todos miraron su papel y algunos arrojaron la lamina lejos, otros la arrugaron mientras otros la hacían pedazos.
Hinata observó la suya con tristeza al saber que no había ganado. Sakura por otra parte miraba a su alrededor para encontrar el grito del ganador o ganadora, pero nada.
- ¿Cómo te fue, Sakura?
- ¿Eh?...no lo he visto aún - sonrió.
- ¡Pero ábrelo! - exclamó Hinata, por primera vez su voz sonó emocionada. Sakura le hizo caso a su amiga y frunció el ceño al abrir su papel.
- Oh…esto es una broma ¿verdad?, yo jamás gano nada - rió al ver el número 120 escrito en su papel.
- Y bien, ¿Dónde está el ganador? - preguntó el gerente.
- ¡Aquí! - grito Hinata de un salto. Sakura estaba sorprendida y caminó para recibir las entradas. Ella subió al escenario y mostro su premio a los demás, varios aplaudían mientras otros la miraban con recelo.
A lo lejos vio que tanto Itachi como Sasuke le aplaudieron con una sonrisa ladina en sus labios. Era increíble lo mucho que se parecían de repente. Sakura tragó saliva y bajo del escenario sonriendo, dirigiéndose hacia Hinata, evitando mirar a los hermanos.
- Qué suerte tiene señori… - Sakura la interrumpió al recordarle que dejara de llamarla así - …lo siento, qué suerte tienes Sakura - Hinata le dio un pequeño abrazo sin que esta notara su desilusión al no haber ganado ella pero aún así no pudo ocultarlo. La peli rosa sonrió y le apretó su mano para llamar su atención.
- ¿Te gustaría venir conmigo, Hinata? - ella se asombró con aquella pregunta y asintió feliz.
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Faltaban tan solo dos días para el evento de Black&Red y ya habían miles de posters por todo Japón.
Sakura vio un anuncio con atención y se dio cuenta de un detalle, el evento no era uno cualquiera, este se trataba de una fiesta de mascaras. Esto llenó a Sakura de nervios, jamás había ido a una fiesta como esa. Se sentía emocionada y llamó rápidamente a Ino para ir de compras esa misma tarde.
Al cabo de media hora Ino ya estaba lista y llena de energía, prácticamente llevaba a Sakura del brazo como si esta fuera una muñeca de trapo, arrastrándola de una tienda a otra en busca del conjunto adecuado.
Cuando finalmente se decidieron por una tienda, Ino comenzó a mirar cada vestido para poder elegir uno.
- Esto es tan emocionante, siempre he querido ir a Black&Red - decía Ino - Mira esto frentona…esto lucirá hermoso en ti - era un vestido de tela suave de color lila, algo transparente pero muy sutil - Te veras divina mientras camines, esta tela es tan ligera que se moverá junto contigo, te dará un toque sensual cuando bailes - Ino le guiñó un ojo. Sakura rió al escuchar el comentario de su amiga y se probó el vestido encima de su ropa para mirarse en un espejo.
- ¿Las puedo ayudar en algo? - una mujer de cabello rojo y lentes del mismo color se asomó cerca de ellas - ¿Buscan algo en particular?, en la tienda hay muchos vestidos lindos, si desean las puedo ayudar.
- Claro - dijo Ino - Necesito un vestido increíble, que resalte el color de mis ojos y cabello, ¿sabes a lo que me refiero?
- Completamente - dijo la chica acomodando sus gafas que resbalaban de su nariz. De inmediato le mostró vestidos de diferentes tonos de color y de distintos diseños. Ino miraba cada uno con determinada atención, pero nada de lo que la chica le mostraba le interesaba.
- Ah…¡este es! - dijo Ino sacando un vestido aguamarina, ignorando los vestidos que le mostraba la mujer, el vestido era precioso y a la vez único. Justo lo que Ino deseaba - Necesitamos un par de zapatos también - agregó Ino, sin dejar de mirar el vestido.
- ¿Zapatos?, Ino ya tienes miles, además yo también tengo y estos vestidos combinaran con cualquier color.
- Te equivocas… - Ino puso el vestido en su antebrazo - …necesitamos unas sandalias de tacón, estos vestidos son sexys y necesitamos lucirnos como nunca antes.
- Encontré estos pares - dijo la pelirroja - Traté de encontrar los adecuados por el color de sus vestidos - sus lentes volvieron a caer, ella los acomodó algo molesta al ver que bajaban nuevamente.
- Esta vez sí que te luciste - dijo Ino con aprobación - Además son de nuestro número, frentona. Pruébatelos - Ino se probó su par de zapatos al mismo tiempo que lo hacía Sakura, luego se admiró en el espejo - Seremos las mejores vestidas en Black&Red, Sakura.
- Exageras…en esa fiesta habrán miles de personas, la mitad de ellas serán famosos.
- Disculpen la intromisión, ¿han dicho que irán a la fiesta de mascaras de Black&Red?, ustedes necesitaran antifaces, tengo unos muy lindos por aquí - dijo la pelirroja mostrando una sección de la tienda.
- ¿No te han dicho que es descortés escuchar las conversaciones de otros?
- ¡Ino!, no seas grosera - la regañó Sakura.
- Lo siento - dijo la chica mirando hacia abajo y haciendo una leve inclinación.
- No te preocupes, mi amiga es algo gruñona de vez en cuando, ¿dónde están los antifaces?
- Por aquí - ambas la siguieron.
Eran casi las ocho de la noche y las dos estaban terminando sus compras. Lo último que compraron fueron unos elegantes antifaces que combinaban con sus atuendos.
- Gracias por la ayuda…eh… - Sakura esperó a que esta le diera un nombre.
- Karin - dijo ella acomodando sus gafas.
- Si ya…vámonos frentona, se hace tarde.
- Gracias por la ayuda, Karin - dijo Sakura antes de ser jalada de la muñeca por Ino.
Aquella mujer las despidió alegremente desde la tienda y las vio irse, pero la sonrisa que tenía en sus labios desapareció al poco rato en que ambas chicas tomaron un taxi. En ese mismo momento sus ojos se volvieron fríos, se dio la vuelta y comenzó a buscar el vestido y sandalias que Sakura había llevado junto con los antifaces. Lo único que le faltaba ahora era una peluca.
- Oye tu…regresa a trabajar - le dijo una mujer.
- Yo no trabajo aquí - dijo molesta - Llevaré esto - la pelirroja le entregó lo que había escogido y una sonrisa maliciosa apareció en su rostro.
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Finalmente era el gran día de la esperada fiesta de Black&Red, Sakura estaba rizándose el cabello mientras Ino se maquillaba el rostro para que su mirada resaltara cuando se pusiera la máscara.
Al cabo de unos minutos llegó Hinata al departamento de Ino. Lucía preciosa con un largo vestido azul brillante que combinaba con su cabello. Ambas la observaron de pies a cabeza para luego llenarla de comentarios positivos. Hinata eran una chica tan reservada que era extraño verla con prendas sexis, a penas Ino comenzó a elogiarla ella ya se había ruborizado. Sakura la miro divertida, se sentía feliz al ver a ambas mujeres hablando alegremente, esta vez se propuso a sí misma solo divertirse y disfrutar de la compañía de sus amigas, no deseaba pensar más en Itachi o en Sasuke, ya habría tiempo para eso.
- ¿Necesitas ayuda, Sakura? - preguntó Hinata detrás de ella.
- No, estaré lista en unos segundos - Sakura se miraba en el espejo, alborotando su cabellera para darle el toque final.
- ¡Apresúrate frentona, llegaremos tarde al evento! Cuesta demasiado tomar un taxi en Japón y solo tenemos una hora para llegar.
- ¿Taxi?...em…este…yo traje mi auto para que nos fuéramos juntas - dijo Hinata.
- ¿Lo ves?, no hay de qué preocuparnos Ino, Hinata se encargó de todo - dijo Sakura - Gracias Hinata, como siempre salvando la situación.
Cuando Sakura por fin había terminado de arreglarse las tres bajaron para luego sentarse dentro del Jeep plateado de Hinata. Sakura pensó por un momento que su nueva amiga estaría temerosa frente al volante, pero apenas esta se acomodó y apoyó las manos en el manubrio su mirada cambió a una más intensa y decisiva. Como si tuviera todo bajo control, como si fuera una mujer segura de sí misma nada comparado con la Hinata que Sakura conocía en la empresa.
- Oigan chicas - Ino asomó su cabeza desde atrás - ¿Creen que habrán chicos guapos esta noche?
- No puedo creer que estés pensando en chicos si ya tienes a Sai - dijo Sakura riendo.
- Estoy con Sai pero eso no significa que no tenga derechos de bailar o mirar a hombres atractivos, Sakura ¿O acaso Sasuke es tan guapo que no verías a nadie más que a él?
Sakura se mordió su labio inferior, evitando decir algún comentario acerca de eso. Ino sabía perfectamente lo que le sucedida con los Uchiha pero Hinata no debía saberlo.
- ¿Qué hay de ti Hinata? - preguntó Ino - ¿Te animarías a bailar con un chico guapo?
- Ah… - ella se ruborizó de inmediato, Sakura la vio de reojo y por fin vio a la Hinata que ella conocía - No lo sé…yo solo tengo ojos para uno solo… - ella se ruborizó aún más y sonrió al recordar a Naruto.
- Eso es cierto Ino, creo que bailaras sola hoy - Sakura rió - Hinata solo tiene ojos para Naruto - esta sonrió y miro a Hinata, quien dejo escapar un leve grito, perdiendo por un momento el control del auto al escuchar que su más preciado secreto salía a la luz - ¡Cuidado Hinata!
- Hinata ¿¡te encuentras bien!? - Ino se acomodaba su vestido, aquella vuelta brusca que había dado la chica con su auto le había puesto la piel de gallina y de paso le había desordenado su atuendo.
- L-Lo siento… - dijo Hinata arrepentida.
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Al llegar al lugar se podía ver que todo estaba completamente organizado, filas enormes esperaban en las entradas, era gente que había reservado con meses de anticipación el tan esperado evento. Sakura se sintió algo incómoda al saber que ellas tres no harían tal sacrificio y que simplemente pasarían con tan solo mostrar sus entradas.
A medida que se acercaban a los guardias de seguridad del local, las personas que hacían fila las quedaron observando molestas, pero Ino pareció no importarle, incluso les sonrió y saludó como si ella fuera algún tipo de actriz famosa, lo que hizo molestar aún más a aquellos que esperaban por entrar.
- ¡Esto es increíble!, este lugar pensó en todo, tienen bar, un sector enorme para bailar…incluso recintos privados para parejas - Ino parecía una niña en navidad, estaba totalmente asombrada por las decoraciones y por la cantidad de gente que había asistido al evento, todos usaban trajes adornados de tal manera que pareciera que estuvieran en algún tipo de película o en la edad media.
Varias mujeres tenían vestidos hermosos y holgados que combinaban con sus mascaras, dándoles un toque misterioso, mientras que los hombres lucían trajes formales de todo tipo y colores, aunque también habían hombres que simplemente llevaban ropa casual más la máscara puesta. Pero la mayoría estaba allí para lucirse e impresionar.
- ¿Qué hacemos primero? - preguntó Sakura algo abrumada al no saber por dónde empezar.
- Yo deseo bailar - Ino alzó la mano con entusiasmo, comenzando a bailar al son de la música, pero se detuvo al ver que ninguna de las dos la seguía - Oh ya veo, no puedo creerlo chicas, ¿de verdad no quieren bailar?
- No, no es eso…solo que… queremos entrar en calor - dijo Hinata, al parecer la voz de Ino sonó tan demandante que hizo pensar a Hinata que debía disculparse de inmediato.
- Oh…bueno, si eso las hace bailar más rápido - dijo Ino caminando hacia el bar con ellas.
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- Esto me da algo de desconfianza, jamás sabré si una chica es linda o fea si lleva puesta una máscara - refunfuñó Deidara.
- Eres un cerdo, lo que importa en una mujer son sus sentimientos, su personalidad…eso es lo fundamental.
- Eso solo es algo que dice la gente fea Sasori…como tú - Deidara rió a carcajadas. Sasori trató de no darle importancia a su comentario.
Suigetsu se les acercó con unos tragos para cada uno mientras miraban a las chicas danzar a lo lejos. Los tres estaban apoyados en la barra del bar, esperando el momento oportuno para sacar a bailar a una mujer.
- Les digo algo chicos…pensándolo bien, esto es una buena idea, especialmente para ti Sasori - dijo Suigetsu, incorporándose a la conversación.
- ¿Ah sí?, ¿Por qué? - preguntó Sasori.
- Porque así ninguna chica se aburrirá al ver tus ojos perezosos - Deidara escupió su trago, tapándose a la vez la nariz para que no botara el licor por la nariz. Luego de tragar este río a carcajadas por el comentario que hizo su amigo Suigetsu - Es decir, al menos si una mujer te rechaza será por otra razón ¿no?
- No puedo creer que dijeras eso, Suigetsu - Deidara se le acercó para luego chocar sus palmas con las de él - Yo no me hubiera atrevido a decirlo - rió nuevamente.
- ¡Basta ustedes dos!, les mostraré para que dejen de reírse de mí - Sasori bebió lo último que tenía en su vaso para dirigirse a la pista de baile. En cuestión de segundos comenzó a bailar con una hermosa mujer de cabello castaño, de lejos se notaba que la mujer tenía buena figura, de su rostro solo se veía el mentón pero aún así sus facciones eran agraciadas.
Deidara y Suigetsu dejaron de reír al ver lo animado que este bailaba junto a la mujer. Ambos estaban esperando a que esta lo rechazara apenas él se acercara pero quedaron desilusionados, incluso hasta se sintieron tontos al humillar tanto a su amigo.
De lejos Sasori se veía cómo abrazaba a la muchacha al son de la música, y sin que esta lo notara Sasori les enseñó el dedo medio a sus amigos.
- Si, si… presumido - dijo Deidara algo molesto - Ahora somos solos tu y yo, Suigetsu.
- ¿Qué sucede, Deidara?, ¿extrañas a Sasori? - sonrió.
- Idiota - siguió bebiendo.
- Un Gin Tonic, por favor - la voz de una mujer hizo que Suigetsu desviara la mirada del rostro desanimado de Deidara. Aquella mujer pelirroja no llevaba puesto su antifaz, era un poco más baja que él, su diminuta figura hizo que el rostro de Suigetsu se iluminara. Los ojos rojos de la mujer hicieron que cautivara aún más a Suigetsu, jamás había sentido tanta atracción hacia una mujer. Él tragó saliva y se acomodó en la barra del bar, mirando hacia ella. La mujer lo observó algo molesta pero sin darle mucha importancia siguió esperando su trago, poniendo atención a otro lado para evitar la mirada de Suigetsu.
- Hola - dijo él, poniendo una voz grave para seducirla.
La chica puso sus ojos en blanco y bostezó para que notara su desinterés.
- Jamás había visto una mujer tan hermosa como tú - Suigetsu bebió lentamente de su trago.
- Piérdete idiota - le dijo esta, mirándolo fugazmente.
- Me gustan las mujeres con carácter - añadió - Les da un toque especial.
- ¿Qué parte de "piérdete" no entendiste? - ella lo miró fijamente, a Suigetsu se le dibujó una sonrisa curva al verla desafiándolo.
- Quizás la que no entiende seas tú - rio levemente - Me llamo Suigetsu - le ofreció su mano para que ella la estrechara, sin embargo esta solo lo ignoró para recibir su trago.
- Te lo explicare ya que no entiendes, NO ESTOY INTERESADA, idiota - ella bebió de su vaso para luego ignorarlo. Prestando atención hacia la multitud como si buscara a alguien.
- Hmp…ilusa - dijo, para luego mirar a Deidara, pero la chica lo escuchó y se puso en frente de él.
- ¿Cómo me dijiste?
- ¿Acaso te importa?, ¿o es que las chicas como tu necesitan que uno las ignore para llamar su atención? - Suigetsu sonrió al ver que la chica quedó impresionada ante su comentario.
- ¡Desgraciado! - esta le dirigió un manotazo que iba directo hacia la mejilla de Suigetsu, pero él fue rápido y tomó su muñeca en el aire.
- Tienes suaves manos - le dijo él, haciendo enojar más a la chica - ¿Tuve razón verdad?, solo debía ignorarte.
- Hmp…será mejor que no me molestes - ella se calmó y se dirigió a su asiento para seguir bebiendo.
- Aún no me has dicho tu nombre - él se acercó un poco más a ella.
- Karin - lo miró provocativamente para ver la reacción de este. A Suigetsu se le enrojecieron las mejillas justo como ella quería que pasara - Ahora vete…
- ¿Esperas a alguien acaso?
- Eso no es de tu incumbencia dientes de serrucho - dijo ella mirando sus dientes con una mueca.
- Oh…ya veo, le tienes miedo a mis dientes ¿verdad?, tranquila, no te haré daño a no ser que lo quieras - lo dijo para luego terminar la oración en un gruñido. Haciendo que Karin sonriera, no porque le pareciera seductor, como lo quería Suigetsu, sino porque se veía como un idiota haciendo el ridículo.
- Debo irme.
- Espera…¿no quieres bailar?
- No - ella enarcó una ceja, quizás aquel sujeto aún no entendía que ella no deseaba nada con él.
- ¿Ah, no?, entonces… ¿por qué me estuviste coqueteando todo este tiempo?
- ¿Disculpa?... - preguntó ella sorprendida y molesta a la vez.
- Admite que solo te hacías la interesante para bailar conmigo - él la miro de cerca con un aire seductor.
- Sabes…pensé que te estabas haciendo el idiota, pero ahora veo que de verdad eres uno - dijo Karin con sarcasmo.
- Eres tan agresiva…¿sabes lo que necesitan las chicas como tú?, pasión y una buena noche de sexo. Si quieres yo te lo puedo dar - Suigetsu la acercó a su cuerpo colocando una mano en la pequeña cintura de la mujer. Ella al sentirse tocada por él se puso tensa y su rostro se puso rojo de ira y le dirigió una cachetada que nuevamente fue esquivaba por él. Karin lo miro con el ceño fruncido y sus labios se endurecieron - Tranquila cariño - Suigetsu se acercó más a ella para darle un beso pero ella fue más rápida esta vez y lo esquivó.
- ¡Suéltame, maldito subnormal! - Karin por fin logró pegarle una cachetada, dejando en el suelo a Suigetsu, el cual quedó sorprendido ante la fuerza de la mujer.
Deidara escuchó un fuerte sonido que lo hizo desviar su mirada donde se encontraba su amigo. Este lo observó divertido al ver que aún no se paraba del piso.
- ¿Y tú qué haces en el suelo? - le preguntó Deidara - ¿Ya estás ebrio?
- Esa chica… - dijo Suigetsu sonriendo mientras se acariciaba la mejilla que Karin había golpeado. Él miraba con atención los movimientos curvilíneos de la muchacha, algo en ella era especial, tanto así que Suigetsu hasta le agradaba discutir con ella. Se levantó del suelo sin dejar de mirarla hasta que la chica se perdió en la multitud.
- ¿Quién era la chica?...espera, creo que tienes un poco de saliva en tu boca - Deidara bromeó al verlo hipnotizado con la mujer.
- Esa chica…era la mujer más bella y detestable del mundo - dijo sonriendo.
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La música estaba fuerte, la multitud bailaba desenfrenada dando saltos y movimientos algo bruscos mezclados con un toque de sensualidad. El ambiente se sentía algo caluroso por aquella masa de gente que bailaba sin parar.
Casi al borde de la pista de baile se encontraba Ino, Sakura y Hinata quienes bailaban alegremente como si nada les importara en ese momento. Ino por un lado parecía que bailaba sola perdiéndose en su propio mundo, lanzando de vez en cuando una que otra mirada seductora hacía un hombre que la miraba desde la barra del bar. El muchacho la observaba deleitado como si ella estuviera incitándolo a bailar también. Ino rió al mismo tiempo en que el chico de cabello rubio se levanto de su asiento.
- Hola - le dijo con voz grave - Me llamo Deidara, ¿y tú?
- No te ilusiones mucho Dei-da-ra…solo deseo bailar nada más, y me llamo Ino - dijo ella, dando una vuelta, sin dejar de bailar. Deidara enarcó una ceja al escucharla decir eso, para él fue un golpe bajo saber que alguien lo rechazaba, pero bailó con ella de todas formas. Era extraño sentirse rechazado, pero a la vez eso le había gustado.
Hinata y Sakura bailaban juntas, dando vueltas y moviendo sus caderas como si estuvieran bailando salsa. Ambas estaban disfrutando del momento y se divertían al combinar pasos. Sakura fácilmente podía echarle la culpa al alcohol que había bebido hace un rato pero no se arrepentía, estaba disfrutando bailar con Hinata sin importar si sus pies coordinaban o no con sus movimientos de cadera o si iba a la par con su amiga.
La música cambió de ritmo, esta vez a uno más electrónico. Ambas estaban algo cansadas, se miraron mutuamente y rieron al ver lo agotadas que habían quedado al bailar. Sin embargo continuaron moviéndose.
La masa de gente comenzó a saltar con energía mientras que del cielo caían pequeños pedazos de papel brillante, dándole un toque mágico a la pista de baile. Las luces de colores que giraban de un lado a otro hacían del lugar mucho más animado de lo que ya era.
Hinata comenzó a reír mientras que Sakura se alejó un poco de ella con una sonrisa algo traviesa. La peli azul quedó algo extrañada al verla alejarse de ella. Pensó en seguirla pero una mano agarró la suya, deteniéndola por completo. De inmediato su cuerpo comenzó a arder sin explicación, los nervios invadieron sus poros y lentamente se dio vuelta. Los ojos de la chica se ensancharon al ver las facciones de Naruto, definitivamente era él. Su alborotado cabello rubio y sus ojos azules que se veían a través del antifaz lo delataban por completo.
Hinata ahogó un gemido y a penas vio la singular sonrisa de Naruto esta palideció y sintió sus mejillas arder.
- Te ves radiante - dijo Naruto sonriéndole - Lamento si te asuste, no era mi intención.
- Na-Naruto… - Hinata quedó sin habla y Sakura se percató de lo que podría pasar si Naruto no hacía algo pronto. La peli roza se dirigió sigilosamente hacía ellos sin que Naruto se diera cuenta, comenzó a bailar pasando por entre medio de la multitud para luego darle un fuerte empujón a su amiga Hinata para que despertara de aquel trance, lográndolo con éxito. Naruto la sostuvo en sus brazos con una amplia sonrisa, Hinata lo observó aún ruborizada pero algo más tranquila.
Naruto la tomó de las manos y comenzó a moverse animando a Hinata para que lo siguiera. Ella obedeció complacida y se dejo guiar por él. Este la acercó un poco más a ella rozando con su nariz la de ella, coqueteando tiernamente. Sakura se alejó de la escena para darles espacio y suspiró al ver como Naruto acariciaba el rostro de ella mirándola con atención pero sin dejar de bailar.
- Ahhh, ¿por qué siempre quedo sola en las fiestas?, esto es tan injusto - Sakura se dio vuelta para dejar de mirar a la feliz pareja pero alguien impidió su paso, ella alzó la vista y vio que unos labios le sonrieron - Lo siento - dijo ella. Pero el hombre volvió a impedirle el camino.
- Yo no diría que estás sola - esa voz…aquel timbre de voz era único, no podía estar equivocada, a pesar de la bulla dentro del lugar ella estaba segura de que aquella voz le pertenecía solo a una persona.
- ¿Sasuke?... - Sakura lo miro detenidamente, tratando de verificar de que era él en verdad. Oh si…aquel antifaz lo delataba, sus ojos negros y seductores se notaban claramente. Aquellos ojos que ella tanto deseaba ver pero que al mismo tiempo la dejaban nerviosa ante la intensidad de su mirada. La boca de Sasuke se curvó al sentirse observado por ella y sin previo aviso la tomó de su cintura acercándola hacia su cuerpo, para luego comenzar a bailar.
Sakura suspiró al sentir aquellas manos poderosas, su cuerpo se estremeció como si conociera de memoria el tacto de aquel hombre. Ella comenzó a moverse, de principio algo torpe pero luego se estabilizó para comenzar a bailar de manera más segura, él le daba vueltas para admirar su hermosa figura en aquel vestido y se relamió los labios al notar que aquella prenda era levemente transparente, deleitándose por la vista del cuerpo de Sakura.
Sakura sonrió, dejándose llevar por Sasuke quien poseía un control total sobre la situación, ella rodeó su cuello con sus manos para tenerlo más cerca. La mirada de Sasuke era penetrante, por un momento se sintió desnuda, era como si los ojos negros de él la hubieran traspasado de tal manera que la hizo verse vulnerable en ese momento.
Un nuevo ritmo inundó la pista de baile para que las parejas pudieran tener un motivo por el cual acercarse más. Sasuke no dudó en hacerlo y con su mano derecha coloco un poco de presión en la espalda baja de Sakura haciendo que esta sintiera un agradable escalofrío recorrer su espina dorsal.
Él se acercó más hacia el cuello desprotegido de la mujer posando sus cálidos labios en su piel desnuda, rozándolos como queriendo morder su piel. Al acercarse él pudo percibir el olor de aquel perfume que tanto lo embriagaba, ansiando cada vez más a la peli rosa quien lanzaba suspiros al sentir la tibia respiración de este cerca de su cuello.
Sasuke subió hasta llegar a su oído para decirle algo que apenas ella logro escuchar a causa del ruido. Él volvió a alejarse de su rostro para luego quedar mirando con atención sus labios, deseando besarlos, lamerlos incluso morderlos. Ella tragó saliva con dificultad al ver aquella mirada de deseo en sus ojos. Sakura no quiso detenerlo en ese momento en que lo veía acercarse hacia ella nuevamente, sintió una de sus manos tomar su rostro con delicadeza y cerró sus ojos para luego sentir los labios de Sasuke poseer los suyos en un tierno beso.
Ella se sintió débil mientras él la besaba pero el beso fue corto, como si Sasuke la estuviera probando antes de devorarla por completo, haciéndola sufrir de deseo por sus labios que eran como una droga para ella.
En aquel momento ambos se miraron, sin decir ninguna palabra más que observarse y tocarse mutuamente, ella acarició su rostro con ternura mientras que él acariciaba su brazo sintiendo su suave piel, luego quitó unos mechones de cabello que yacían cerca del pecho de Sakura. Sin embargo no miro su busto, todo lo contrario se concentró solo en ella para luego besarla nuevamente y esta vez con más ansias, profundizando el beso al abrir un poco más sus labios para acariciar su lengua una y otra vez.
Sakura sintió como su cuerpo ardía y con una de sus manos agarró la chaqueta de este con fuerza para así descargar las ganas que tenía de que él la poseyera. Aquellos besos fueron tan intensos que la mujer estaba completamente perdida y sometida a sus encantos.
El cuerpo de Sakura hervía de excitación debido a los apasionados besos que el Uchiha le daba sin parar, comenzando a sentirse húmeda en su parte baja. Sakura detuvo el beso lentamente para luego mirar a Sasuke quien se relamió los labios con satisfacción.
- Espérame aquí, ¿sí?, vuelvo enseguida - dijo ella, alejándose mientras que él la miraba fijamente.
- Te veré en el bar - dijo él en un grito que ella alcanzó a escuchar.
Sakura caminó con prisa, por suerte los baños yacían a solo metros de donde ella estaba. A penas entró al baño de damas esta se dirigió hacia el lavabo para mojarse el rostro. Luego tomó un pedazo de papel para secarse la zona del busto. Se sintió un poco avergonzada al verse de esa forma. No podía creer que Sasuke haya provocado todo eso con tan solo besarla. Ella sonrió al recordar la intensidad de los besos y se apuró para estar con él nuevamente.
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Sasuke yacía apoyado en la barra del bar prestando atención hacia la multitud por si veía a Sakura. A lo lejos divisó una figura familiar, era ella, que se acercaba hacia él con un movimiento de caderas bastante sensual. Él trago saliva y sonrió de lado al verla moverse de esa manera.
Cuando ambos estuvieron cerca esta se lanzó hacia sus labios y lo beso apasionadamente, casi de manera desesperada. Sasuke la abrazó con fuerza dejándose llevar ante aquella osadía de la mujer.
Ella sin mirarlo lo tomó de su mano y lo dirigió hacia uno de los espacios que eran solo para parejas, la cual estaba cubierta por una tela semi transparente. Dentro de esta había una especie de cama muy bien acolchada para los amantes. Esta sin pensarlo empujó a Sasuke quien cayó sorprendido encima del lecho.
- ¿Saku…? - esta le colocó un dedo en su boca, para luego sentarse a horcajadas sobre él. Sasuke posó sus manos sobre su cadera dejándose llevar por los besos de ella.
Por otro lado una ansiosa Sakura salía del baño, mirando donde supuestamente la estaría esperando Sasuke. Pero no había señal de él por ningún lado. Ella siguió caminando recorriendo cada rincón del lugar.
No sabía por qué pero se detuvo cerca de la sección de parejas y una tienda en especial llamó su atención, dentro de aquella carpa había una mujer con su mismo vestido y mismo color de pelo. Se asustó por un momento al creer que estaba viendo mal pero eso no fue lo que más la asusto, lo que la aterró fue el hecho de que debajo de aquella mujer yacía Sasuke. Besándola desenfrenadamente, posando sus manos en el cuerpo de esa mujer, devorándola y lamiendo su cuello como si no hubiera un mañana.
Sakura apretó sus puños y ahogó un grito al ver la escena, sus ojos comenzaron a arder, señal segura de que pronto lloraría. Mientras más tiempo veía la escena su pecho más le dolía como si miles de cuchillas atravesaran su corazón una y otra vez. Ella se llevó una mano hacia su boca para no hacer un escándalo con su llanto y apartó la mirada de ellos para no seguir torturándose.
"Esto no es posible…¿cómo mierda se atrevió a hacerme eso…?, ¡Sasuke te odio!, ¡eres un desgraciado infeliz!"
Unos brazos la voltearon y ella sin oponerse se dio vuelta. Gracias a aquel cabello amarrado en una fina cola ella pudo reconocer que era Itachi. Este le sonrió cálidamente y se sacó su antifaz. Pero él no pudo siquiera pronunciar palabra cuando vio el rostro de Sakura empapado en lagrimas, este miro a su alrededor y dirigió su mirada hacia la tienda. Con gran claridad pudo ver a su tonto hermano besándose con otra mujer.
Sakura corrió para que Itachi no la siguiera mientras que el mayor de los Uchiha quedó mirando la escena con el ceño fruncido, esta vez su mirada emanaba odio. Pensó en más de una vez en tirar la tienda abajo para darle una lección a su hermano menor pero al percatarse de que la peli rosa se había ido de su lado este fue en su búsqueda.
...Continuará...
¿Qué les pareció? :O
¿Qué pasará en el siguiente capítulo?, ¿acaso Sasuke será tan tonto como para no notar que la chica era Karin?
Y ¿qué pasará con Sakura? :'( ojalá Itachi logre consolarla jejeje.
Bueno, todo eso lo sabrán para el próximo capítulo.
Recuerden dejar comentarios u opiniones para saber qué les pareció este nuevo capítulo ^^
Nos leemos pronto ;)
