Antes de nada, perdón por el retraso, me han matado con las prácticas esta semana. Pero aquí está, un flamante capítulo nuevo, ahora que estoy más descansado.
Nicanario... ¿Qué esperabas? Es irresistible XD
Ragamuffin47... narices rotas... ¿Eh? Bueno, eso no sé si te lo puedo prometer XD
Kykyo-chan, la duración de los caps está puesta así desde hace mucho, no la voy a cambiar ahora. Además, si te quedas con ganas, es que hago bien mi trabajo.
Se aclararan, LyzzEQ... se aclararán.
chio77jvqr... todo se andará, todo se andará.
Love... en este capítulo hay un regalito para ti.
Shana... te contesto al final.
Diana, te doy las gracias. Aquí tienes otro capítulo. Me alegra que te guste ^^
No Tengo... Es que este fic ES una tontería, una estupidez, lo dije desde el segundo uno. Aún no me puedo creer que lo esté escribiendo, que esté saliendo TAN bien, y que probablemente sea el fic más exitoso que tenga jamás XD. Pero... eh, ahí está.
Jennifer Morrison
Parecía, por la forma en la que me había contado aquello, que Regina había buscado a Zoey en aquel mundo, aquella serie que yo ya había grabado. Eso me hizo tragar saliva. Sabía que, siendo Emma, había intentado liarse con Regina. Pero ahora… ella… él, era la propia Regina. ¿Acaso la forma en la que creía que me miraba era intencional? Tragué saliva, evitando esos pensamientos. Mis fantasías con Lana no dejaban de fluir por mi cabeza y yo tenía que deshacerme de ellas cuanto antes.
_ Pero ya está bien de contar esa vieja historia._ Dijo, sin darle importancia._ Es hora de planear mi venganza.
_ ¿Tú venganza?_ Pregunté. Lo había pronunciado al estilo de la reina malvada, y eso no me gustaba._ No irás a matar a Adam y Edward, ¿Verdad? Quizá hayan sido un poco tontos pero…
_ No seas tonta._ Dijo, negando._ Yo no soy ninguna asesina. Aunque deberías mirar lo que dicen de ellos en Twitter.
_ ¿Tan grave es?_ Le pregunté, alzando una ceja.
_ Juzga tú misma._ Me dijo, pasándome el móvil.
Siento que he esperado toda mi vida para ver ese beso, y ahora lo habéis convertido en una mierda como todo lo demás. Os voy a matar. #Alahogueraconlosdosidiotas
_ Wow…_ Dije, mirándolo._ Esa tal Love Girl está un poco loca, ¿No?
_ ¿Ella? Es de los twitts más suaves que he visto con el hastag. Sólo te lo enseño porque es el primero._ Regina sonrió de oreja a oreja._ Es trending topic mundial, ¿Sabes?
_ No…_ Dije, incrédula._ Eso no puede ser.
_ Sí, mira este. "Os odio. Hace mucho que debería de haber dejado de ver esta serie y mucho menos tenía que haber seguido haciendo vídeos de ella. #Alahogueraconlosdosidiotas"._ Dijo, sonriendo aún más._ El pueblo ha hablado, Jenny. Tenemos que darles lo que quieren. Y no lo digo sólo porque silviasi22 sea amiga mía.
Vi cómo habría su Twitter, en el que había cambiado la foto e incluso el nombre por el de Regina. Sabía que había estado subiendo algunas fotos, pero lo cierto es que no me había puesto a verlas. Eran bastante más inofensivas que las que subía cuando era yo.
Será esta noche. Voy a daros lo que os merecéis… os lo prometo. #Alahogueraconlosdosidiotas #SwanQueenIsEndgame
Se la veía decidida, y su entusiasmo era contagioso. Yo también sentía que ese final estaba mal, y quería hacérselo pagar a aquellos dos. Después de la confianza que había tenido en ellos, me habían dejado tirada. Empezaba a odiarlos de verdad
_ Ahora sólo tenemos que convencer a Lana para que nos ayude._ Dijo, apartando la vista de su móvil._ Y necesito que me lleves a un par de sitios.
_ Claro, no hay problema._ Le dije._ ¿Me cuentas algo más de esa historia, mientras?
_ Parece que te has enganchado._ Hizo una pausa dramática._ Vale, te contaré.
Zoey
Odiaba ese maldito proyecto. Trataba de dejarlo al margen, siempre, pero ver la cara de ilusión de Ted mientras diseñaba el edificio que colocarían una vez hubiesen demolido el Arcadian, era duro para mí. Y por eso acudía una vez más a ver el edificio. Decidida a buscar otra forma de evitar que se cayese. Pero a nadie más parecía importarle. Ted solía decir que para él era importante. Pero no lo bastante como para no destruirlo, al parecer.
Lo que no me esperaba, al llegar frente al edificio, fue encontrarme a Regina mirándolo. Tenía la vista atenta, como si no hubiese ninguna otra cosa que mirar. Me recordó un poco a mí la primera vez que Ted me encontró.
Regina Mills
No sé… no sé nada de arquitectura pero… estoy seguro de que ese maldito edificio se estaba cayendo. Ted tenía razón al querer tirarlo y construir otro… aunque el otro fuese un banco, lo cual para mí tenía aún menos gracia. Ya había visto cómo acababa esta serie, y quedaba bien poco para que las cosas se complicasen. No tanto como en el final, pero sí que se pondrían bastante intensas.
_ ¿Es bonito, verdad?_ La voz de Zoey me devolvió a la realidad. No la esperaba.
_ Sí, es precioso._ Mentí, sin importarme cómo pudiese sentarle el descubrir que no me gustaba su edificio, pero sin deseos de comenzar una discusión.
_ Mañana es el último día._ Me comentó._ Mañana se decide si el Arcadian seguirá en pie, o si lo tirarán.
Yo ya sabía lo que iba a pasar, pero me guardaba mis opiniones para mí. Con sinceridad nunca me gustó mucho el personaje de Zoey. Si no lo interpretase Jennifer, probablemente le habría olvidado. Suspiré, abandonando por un momento esas aspiraciones, y miré el edificio. El día siguiente iba a ser duro.
Aquella Noche
Estaba rendida. Y mi intención era irme a la cama, cuando repentinamente, me encontré con Barney delante de mi piso. Suspiré abotargada, mientras él me contaba una historia sobre una invasión extraterrestre que sólo podía evitarse si nos acostábamos juntos. Pero yo no podía más. No quería tener que experimentar todas sus tretas. No era divertido cuando te tocaba a ti tener que vivirlas.
_ ¡Basta!_ Le dije, gritando._ De verdad, Para, Barney. No voy a caer en tus tretas. Te lo digo de verdad. ¡Soy lesbiana! Así que deja de intentar engañarme y dile a Robin lo que sientes de una vez.
_ ¿Robin? Pero Regina…_ Bufó._ No digas que.
_ Chitón. No me interesa._ Le dije, metiéndome en casa.
Me tiré en la cama y me eché a dormir. Quería salir de aquel mundo. Quizá no pudiese volver a Once Upon a Time, pero tampoco quería quedarme en una serie cómica. Sentía que era demasiado irreal. Y no iba a encontrar el amor de ninguna manera.
A la mañana siguiente
Debía pasar de mediodía. La puerta era aporreada con todas las fuerzas de la persona que llamaba. Sin quitarme el pijama de seda, me acerqué a la puerta y abrí, encontrándome con Zoey, que se abalanzó sobre mí. Tenía los ojos enrojecidos.
_ ¿Qué pasa, Zoey?_ Le pregunté, apartándome.
_ Ted me ha traicionado._ dijo, con tono de rabia._ Me ha dado de lado por ese maldito edificio. Ya no quiero saber nada de él.
_ ¿Y… por qué estás aquí?_ Le pregunté.
_ Quiero acostarme contigo._ Dijo, con fuego en los ojos._ Te deseo, Regina.
_ ¡Ya basta!_ Dije, apartándola de un empujón.
No, estaba harta. Cansada de que todo el mundo quisiera violarme. ¿Era eso lo que Regina sentía a diario? Quería pensar que no, porque sería algo completamente agotador. Ya tenía bastante con Barney… ¿Y ahora, Zoey? No, no iba a tolerarlo.
_ ¡Ojalá pudiese volver al mundo real de una vez!
Fue lo último que dije, antes de sentir como una cortina acuosa. Y, cuando quise darme cuenta, me encontraba en una fuente, con el traje empapado, ante unas sorprendidas Lana Parrilla y Jennifer Morrison.
Narrado en tercera persona.
Había un único punto de conversación en aquella reunión. Twitter, y el odio que se había generado, que afectaba a todas las personas en aquella sala. El casting de Once Upon a Time estaba desolado, y las miradas de desprecio hacia los dos idiotas no tenían desperdicio. Sólo Jennifer y Lana permanecían calladas, mientras el resto del casting se echaba encima de los productores.
_ La serie ha acabado._ Insistían ellos, de espaldas a un gigantesco ventanal, que bajo la luz que salía de él, les hacía parecer imponentes._ Marchaos a vuestras casas y dejadnos en paz. Ya os llamaremos para nuestra próxima serie. Hasta entonces, se acabó. Once Upon a Time es un proyecto fallido. No se puede hacer más.
Y entonces, ocurrió. La cristalera que había tras ellos se hizo añicos y un relincho llenó el ambiente. Regina, montada en un caballo colosal, negro y de ojos oscuros. La reina descendió del caballo. Iba ataviada con uno de los múltiples atuendos que se habían usado en la serie. Con un arreglo en su peinado, y con una presencia tan imponente como impecable.
_ ¿Proyecto fallido?_ su voz no fue interrumpida por nadie. Todos estaban conmocionados. Sólo habían buscado a Lana con la mirada antes de observar a la gente._ ¿Y se ha acabado, sin más?
Nadie se atrevía a interrumpir a la mujer que, con facilidad pasmosa, había sido capaz de hacer aparecer una esfera ardiente en su mano y la había lanzado contra la pared, dejando una mancha de quemadura. La reina estaba furiosa y, los escritores, temblaban.
_ ¡No lo acepto!_ Regina los miraba como se mira a un chicle pegado en el zapato._ Os lo haré pagar.
_ ¡Basta!_ Dijo Jennifer, poniéndose ante la reina. _ No les hag…
La frase de Jennifer murió en sus labios cuando la reina la tomó del cuello y apretó, estrangulándola. Jennifer se debatía con todas sus fuerzas.
_ ¡Suéltala!_ Dijeron los productores._ Escribiremos un nuevo final, ¿De acuerdo?
_ Eso me complace._ Soltó a Jennifer_ Quiero un final junto a mi amada Emma Swan. Y si no me lo dais, os mataré a todos. ¡Podéis estar seguros!
Como si quisiera reforzar su convicción, tomó a Jennifer por la cintura y le dio un beso intenso, que dejó a todo el casting sin habla. Acto seguido, la dejó caer al suelo y la miró fijamente.
_ Asegúrate de que Emma me dé mi final feliz.
La reina y su caballo se desvanecieron envueltos en humo morado. Y el casting se quedó en un silencio mortal. Edward y Adam estaban pálidos como tizas. Y Lana permanecía congelada en el sitio. Jennifer se había quedado en el sitio, tocándose los labios, incrédula ante lo que acababa de pasar.
_ ¿A qué esperáis?_ Dijeron los productores_ ¡Fuera! ¡Tenemos que pensar el nuevo final!
Regina Mills
Quizá me había excedido. Seguro que Jennifer estaba enfadada. Seguro que me odiaba. No debí haberla besado. Pero con el calor de aquel momento, con los sentimientos de la reina malvada a flor de piel, no había podido evitarlo. Cuando la puerta del piso se abrió, mis ojos se cruzaron con los de Jennifer. Tenía miedo y notaba mi corazón oprimido, provocando que aquel horrible corsé apretase mi pecho. Jennifer cerró la puerta y se acercó en silencio.
_ Jen yo siento que…_ Susurré.
Jennifer no me dejó terminar. Me empujó contra la pared y me besó en los labios. Yo me quedé con los ojos muy abiertos, con cara de idiota. Tardé un momento en responder, cerrando los ojos y aferrando a aquella mujer rubia con fuerza.
_ Ya basta de jugar conmigo y provocarme._ Susurró Jen. ¿Provocarla? Yo… ¿La había estado provocando?_ Te deseo, Regina.
_ Yo también._ Susurré. Esto no se parecía en nada a lo que había sentido para con Zoey. Se parecía más a lo que había sentido con Regina viendo Star Wars._ Pero… no te estaba provocando.
_ Todos estos días con estas prendas tan sexys._ Su mano acarició mi escote, me estremecí._ Y esa sonrisa tuya, tu personalidad vibrante…
_ Personalidad vibrante._ Susurré, Jennifer me estaba tocando el pecho._ ¿A qué te refieres?
_ Tan sonriente, tan decidida… me gusta tanto. No eres como Lana._ Susurró._ Tienes esa mirada… Se nota que eres un hombre.
_ Yo no…_ Jennifer apretó mi pecho, y esa sensación, que era nueva para mí, me hizo lanzar un hondo gemido.
_ Cállate… ya hablaremos luego. Déjame que te quite ese corsé… debe estar costándote respirar…
Ella lo sabía bien, desde luego. Era todo culpa suya. Maldita sea, Jennifer. Había terminado cediendo, para qué negarlo. Jennifer no era precisamente una mujer que yo pudiese ignorar.
Jennifer Morrison
Cuando sentí los labios de Regina, frente a todos los actores que participaban en la serie, me decidí. Estaba harta de esperar, harta de ver a aquella mujer tan sensual en mi casa, provocándome. Y ahora, finalmente tocaba sus pechos. Tan suaves, tan dulces, incluso a través de la tela de aquel sexy vestido. Regina se quitó el traje apresuradamente, quedándose en ropa interior, y me tomó en brazos. Yo me reí observando cómo me tiraba sobre la cama y se lanzaba sobre mí.
La besé, acariciando su trasero con deleite. Sus bragas de encaje negro me volvían loca. Ella estaba ocupada, desvistiéndome. Estaba claro quién llevaba la voz cantante… pero la verdad es me gustaba. A fin de cuentas, ella era una reina. Una reina con una mirada que sólo había visto en hombres, a decir verdad. Y eso me ponía mucho. Liberada de mi ropa, Regina me rodeó con los brazos, y comenzamos a besarnos con ansia. Notaba las manos de Regina explorar mi cuerpo, sobarme con un ansia que se me hacía increíble.
Finalmente mis labios bajaron y besaron su cuello y sus dulces pechos. Me entretuve, metiendo la cabeza en su canalillo. Regina gemía, indicándome que lo estaba haciendo bien. Yo, por sorpresa, metí la mano entre sus bragas y empecé a acariciar su sexo. Ella gritó de placer ante mis expertas manos. Y ante ese grito sentí que no podía más. Y ella debió volver a pensarlo, porque me empujó sobre la cama y me arrancó el sostén. Ahora fue ella la que se dedicó a maltratar mis pechos, mientras acoplaba su sexo al mío, haciendo un gesto con la mano para hacer desaparecer la poca ropa que nos quedaba. Bendita magia.
Se acopló sobre mí, y empezó a moverse a un ritmo candente. Yo me aferré, clavando mis uñas en su perfecto y apetecible culo. Estaba en la gloria. Me sentía… feliz. Parecía que, por fin, había encontrado al "hombre" correcto.
Me derramé con fuerza, al mismo tiempo que mi compañera, que cayó sobre mí, dándome un tierno beso en los labios. Me rodeó con los brazos y sonreí, cómoda. Parece que SwanQueen era endgame, después de todo.
Shana, quiero que conste que esta era mi idea desde el principio. Ya sabes lo que dicen sobre las grandes mentes, suelen pensar igual XD
