Disclaimer: The Hunger Games no me pertenece.

Nota de autor: Miércoles y nuevo capitulito, hoy como siempre dar las gracias a Rebeca, y hoy más que nunca. Ya sabes el porqué princesa.

Y a Nina D'e Mellark, también por aguantar un poco de mis paranoias


...

—¿Podemos quedarnos a cenar?—Prim me lo pregunta nada más que entro en la sala de juegos. Sonrío mirando a Gale, esperando que él responda, aunque sé que el sí o el no depende de mí.

—Podéis quedaros hasta a dormir— Me atraganto con mi propia saliva cuando le escucho decir eso.

—¿Estás seguro? Somos demasiados…

—Por supuesto, hay habitaciones para todos. Será divertido, pediremos unas pizzas, veremos alguna peli…—Sonrío un poco más, eso suena tan bien que no puedo decir que no, aunque me incomode dormir aquí estando la madre de Gale.

—Genial, podemos seguir jugando, nena—Rory le da un codazo a Prim que se queda un poco atontada mirándole, pero luego vuelven de nuevo al aparato del infierno a seguir aniquilando zombies.

—Si es que tiene tus mismas expresiones…—Resoplo.

—¿Qué?

—Sí, "encanto" "nena" "preciosa"—Intento imitarle— y un largo etcétera… tal para cual…—Mi amigo ríe.

— Yo no hablo así, encan…—levanto una ceja ampliando aún mas mi sonrisa.

—¿Qué decías…?—Le doy un beso rápido en los labios.—Pide las pizzas, yo voy a ayudar a tu madre con Posy…

No espero una réplica y busco en el piso de arriba a la niña y a su madre. No me cuesta mucho encontrarlas ya que la niña sale corriendo de un baño tan solo con la ropa interior puesta.

—¡Posy!— grita su madre a la vez que ella se esconde detrás de mis piernas.

—¡No quiero bañarme!—Contesta la niña apretándose fuertemente contra mi cuerpo.

—Vas a bañarte quieras o no—Su madre aparece con una esponja y una toalla en la mano, desde fuera la escena sería muy cómica, pero estando en el medio no lo es en absoluto.

—¡No! ¡No me guta esa bañera! ¡Es mu grande!

—Mejor, puedes jugar como en una piscina…—Intenta convencerla.

—¡Pues que me bañe Katniss!–me quedo atónita al escuchar a la niña gritar eso tan firmemente. Y es peor aún cuando su madre me mira con ojos suplicantes.

—Está bien…—Murmuro cogiendo a la niña en brazos y acercándome a su madre.—Aunque hace mucho que no baño a una niña—Le digo a Hazelle intentando sonreír.

—No es difícil, y así practicas para cuando tengas los tuyos—Quiero replicarle que yo nunca voy a tener hijos pero prefiero no decir nada por si vuelve a insinuar algo sobre hijos míos y de Gale, algo absolutamente estúpido.

Entro en el baño con la niña y entre las dos llenamos la bañera con agua y mucha espuma. Cuando consigo desnudarla y meterla en el agua ya estoy empapada. Posy chapotea, juega y ríe con el agua y la espuma. Cuando consigo envolverla en una toalla para secarla, podría escurrir toda mi ropa y sacar de ella la mitad del agua que había en la bañera. La niña sigue jugando mientras que la seco y luego le pongo su pijama de color rosa. Cuando bajo con ella de la mano a la cocina las pizzas ya están encima de la mesa. Y la niña corre a por un trozo.

—Creo que estas un poco…mojada…—Dice mi hermana reprimiendo la risa.

—Qué observadora, hermanita—Pongo los ojos en blanco y miro a Hazelle que también esta reprimiendo la risa.—Sabias que haría algo así ¿no?—Ella solo se encoje de hombros.

Resoplo y voy a cambiarme levemente molesta, aunque no puedo negar que me lo haya pasado bien con la niña. Voy a la habitación de Gale y allí me pongo otros vaqueros y una nueva camiseta, dando de nuevo gracias por tener ropa de sobra en casa de mi amigo.

Me reúno con lo que podría definir como mi familia y comemos las pizzas intentando decidir qué película podemos ver. Al final gana una de miedo, ya que a Prim le encantan aunque luego no pueda dormir por la noche.

Hazelle va a acostar a Posy y obliga a irse a la cama también a Vick, es aún muy pequeño como para ver esa película, además que ya empieza a ser tarde para estar despierto a su edad. Como tiene que leerle un cuento a la niña dice que no la esperemos, así que al final nos vamos a ver la película mi hermana, Gale, Rory y yo con un par de cuencos de palomitas.

Me paso más de media película vigilando donde están las manos de Rory, así que no me entero ni de qué va la película, por no decir que ni los sustos me sorprenden.

—Dales un respiro…—Me susurra Gale al oído, le miro sin entenderle, pero cuando con el resplandor de la televisión veo que mira a nuestros hermanos suspiro.

—Es algo que no puedo evitar…Me veo esta noche haciendo guardia para que no se cambien de habitación.

—Dudo que lo hagan…pero si quieres te permito dormir con Prim.

—Creía que eso era lo que iba a hacer, por tu madre.

—Mi madre no es tonta…y ellos tampoco.—Les señala con la barbilla.

—Dormiré en la habitación de Prim— Digo con determinación un poco más alto antes de que Rory me mande callar con un siseo.

Cuando acaba la película, no sé cuantas veces Prim se ha abrazado a Rory y cuantas se me ha helado la sangre al ver como él la rodeaba con un brazo para tranquilizarla.

Antes de irnos a la cama tengo que pasar por la habitación de Gale a por un par de camisetas para que Prim y yo usemos como pijama.

—Esto va a ser raro, Catnip…

—Va a ser la primera noche que duerma en tu casa y no contigo— Susurro.

— Echaré de menos tu calor en mis sábanas—Me susurra roncamente al oído mientras que me rodea con los brazos para luego besarme.

—Gale…—Sonrío— No seas zalamero…—Él sonríe dándome un rápido beso.

—¿Nada va a poder convencerte?—Niego con la cabeza.

—Hasta mañana Gale…

—Hasta mañana…

Salgo de la habitación con una sensación extraña. Prim y yo usaremos la habitación de invitados, el resto de la familia de Gale tiene su propia habitación, decorada a su gusto. Por ejemplo la de Posy está pintada de rosa y sembrada con miles de mariposas y ponis.

Mi hermana y yo nos tumbamos en la misma cama y en cuanto apago la luz Prim se pega a mí, se que tiene miedo por la película, eso me hace sonreír, y recordar que aun para algunas cosas sigue siendo una niña. Le acaricio el pelo dulcemente hasta que noto que se queda dormida.

Cierro los ojos e intento dormir, pero no puedo. Es muy extraño saber que Gale está a apenas unos metros de mí y que no vamos a dormir juntos. Por lo que armándome de valor y tragándome la vergüenza, me levanto, arropo a Prim y descalza me cuelo de nuevo en la habitación de Gale. Su respiración es pausada, ya está completamente dormido, pero eso no me importa, me cuelo bajo las sábanas y me abrazo a su pecho.

Me despierto notando unos labios sobre los míos. Sonrío y le devuelvo el beso para luego abrir los ojos.

—Hey Catnip…

—Hey Gale…—Ambos sonreímos, ante nuestro habitual saludo.

—¿Qué haces aquí?

—Hmmmm…—Me estiro sin ningún tipo de modales—Te echaba de menos anoche.

—No puedes vivir sin mí—Dice teatralmente mientras que se levanta de la cama y yo no puedo evitar morderme el labio al verle solo con sus calzoncillos, ¿por qué tiene que ser tan atractivo?—Como sigas poniendo esa cara tan lasciva voy a tener que meterme otra vez en la cama, y nos están esperando…

—¿Qué?

—Hace un rato que mi madre picó avisándonos de que las tortitas ya estaban hechas.

—Oh Dios, ¿sabe que estaba aquí contigo?

—Supongo que sí— Se encoge de hombros y mi cara empieza a arder.

—Venga ya Catnip, como ya te he dicho, ninguno de ellos es tonto, y saben que tú y yo jugamos de vez en cuando…

—¿Ahora usas la palabra "jugar" para eso?

—Supuse que la preferías a "follar"—Se inclina y me da un beso rápido en los labios— Ya sabes que prefiero follarte a jugar contigo…—Mi vientre se contrae por sus palabras y por el tono de voz que pone.— Así que si no quieres que te folle ahora mismo y les hagamos esperar más mueve ese preciosos culito de la cama.

Me levanto de un salto un poco aturdida y mareada por sus palabras, pero intento olvidarlas y voy a por mis pantalanes. En la cocina hay un alboroto digno de un colegio de primaria, entre gritos de "pásame el sirope" o "dame la nata" pero sonrío al ver a nuestros hermanos desayunar juntos, y me siento en familia.

El resto del día lo pasamos entre juegos y charlas, incluso nos quedamos a comer, y observo cómo cada vez Prim y Rory están más cerca. Decido hacer caso a mi amigo y darles un respiro, porque de todas formas yo no podría evitar nada, y si lo hiciera Prim me odiaría para el resto de su vida, y bastante me odio esos dos años que pasó separada de mí, no quiero volver a pasar por algo así.

Hazelle insiste en que también nos quedemos a cenar, pero con la excusa de que tengo que llevar el coche al taller permite que nos vayamos, aunque en realidad aparte de eso lo que tengo que hacer es prepararme para la entrevista del lunes. Gale nos lleva a casa en silencio, parece molesto por como coge el volante y sé que es porque sabe el verdadero motivo de mi insistencia para volver a casa.

Cuando llegamos a mi edificio y Prim se baja del coche soy yo la que tengo que agarrarle de la camisa y obligarle a acercarse a mí para despedirnos con un beso en los labios que me sabe a poco.

—Llámame si necesitas ayuda…

Murmura cuando abro la puerta y ya tengo un pie en la calle. Le miro y asiento intentando sonreír, aunque creo que solo me sale una mueca absurda.

En cuanto entramos en nuestro piso Prim corre a por el teléfono y llama a su amiga Rue, sé que se pasara horas hablando por lo que yo tengo tiempo más que suficiente para estudiar un poco de arte y prepararme una buena presentación para la entrevista.

La semana se pasa volando entre estudio y películas con mi hermana, Gale apenas me llama un par de veces para saber cómo estoy, pero está tan frío que apenas hablamos. Su actitud me molesta, porque es la misma que siempre tiene cuando empiezo un trabajo nuevo. Prefiero no pensar a que se debe y la tarde del domingo soy yo quien le llama.

—Katniss, ¿ocurre algo?—Parece ansioso.

—No, solo quería hablar un poco contigo, nada más…–le oigo resoplar aliviado.

—Deberías dejar de preocuparte tanto por mí.

—Es algo que no puedo evitar nena.

—Ya lo sé—Suspiro.—Estoy un poco nerviosa por la entrevista de mañana.

—Con el currículum que Haymitch te envió es imposible que no te acepten.

—Pero, ¿Y si me pongo a tartamudear? O ¿Si no voy vestida para la ocasión?

—Eso no va a pasar, Catnip, vas a dejarles sorprendidos…

—¿De verdad crees eso?

— Sí, ya es hora de que dejes de ser tan insegura.

—Quizás dejara de serlo si alguien no estuviera constantemente detrás de mí…

—¿Eso es un reproche?—Murmura.

—No, solo…solo que no quiero que estés pendiente de mí siempre, como si fuera responsabilidad tuya, Gale, sabes que no lo soy y que ya soy mayorcita.

—Si no te hubiera metido en esto…

—Gale—Le corto— Si no me hubieras metido en esto, yo seguiría poniendo cafés y limpiando baños y Prim en el orfanato. ¿Cuántas veces vamos a tener que discutirlo?

—Creo que vamos a estar toda la vida así…—Suspira.

—A veces pienso que te arrepientes de haberme conocido—Susurro casi inaudiblemente, pero el si lo escucha, aunque tarda unos segundos en contestar.

—Nunca me arrepentiría de eso, solo…solo me arrepiento de no haberte ayudado de otra forma.

—No había otra forma, bastante en deuda estoy contigo ya…—Suspira de nuevo sonoramente.—dejemos el tema ¿vale? Cuéntame cómo siguen tu madre y los niños.

Nos pasamos casi una hora hablando su familia, sobretodo de la revoltosa de Posy que incluso al final consigue que su hermano le deje el teléfono para hablar un rato conmigo. Quedo con él en que después de la entrevista me pasaré por su casa y cuelgo con un mejor sabor de boca.

Cuando el despertador me suena a las seis y media de la mañana del lunes maldigo a toda la humanidad. Pero salgo de la cama y voy a darme una ducha antes de despertar a Prim para que vaya al instituto. Después me enfundo en un traje de chaqueta y falda de tubo, muy apropiado para las entrevistas. Intentaré seguir el consejo de Haymitch, si el entrevistador es un hombre me soltaré un par de botones de la camisa. El pelo me lo recojo en un moño formal y como complemento para darme un aire intelectual me pongo unas gafas.

A las siete y cuarto estoy saliendo de casa, y a las ocho menos cinco ya estoy en el interior del museo, esperando en una sala junto a otras siete personas, igual de arregladas que yo, pero seguro que mejor preparadas.

Nos entregan unos formularios que no me cuesta nada responder gracias al estudio intensivo del fin de semana y luego tengo que esperar una hora más hasta que mi nombre falso es pronunciado por una chica de voz aguda.

Cuando entro en el pequeño despacho me quedo estupefacta y las manos empiezan a sudarme inmediatamente. No hay un Gerente de recursos humanos, quien va a hacerme la entrevista es mi objetivo en persona.

—Siéntese Señorita Woodgreen…

...


Nota de autor: gracias por haber llegado hasta aquí, significa mucho para mí.

Agradecimientos especiales: Sadder/ Rebeca,PeetasAndHerondales, DjPuMa13g, Nina D'e Mellark, ahsayuni15f, Gracias a todos por dejarme un review con vuestra opinión, cualquier opinión es bien recibida.

Besos de fuego!