UN MILLÓN DE DISCULPAS POR LA TARDANZA!!! No los entretengo más...
Después del beso, House y Cuddy se despidieron y regresaron a casa. Decidieron que por el momento, era mejor mantener las cosas como estaban.
Cuddy se sentía bien. Había resuelto un caso, y finalmente estaba a punto de obtener una estabilización en su vida. El ideal de vida por el que tanto había luchado estaba ahí, de repente, en medio de la situación mas bizarra de su vida, y eso no le dejaba de provocar un poco de miedo.
House estaba en la misma situación. Jamás se vio a si mismo con una relación estable y mucho menos siendo padre. Obviamente no dejaba de ser menos raro que la mujer que lo había puesto en esa situación era nada más y nada menos que su jefa, a la que nunca dejaría de ver como la novata de la Universidad, a pesar de todo lo que habían pasado juntos, y a pesar de todo lo que pasarían después.
Reflexionando se durmieron. Lo que pasaría al día siguiente, nadie lo sabía.
House oyó un despertador muy familiar a la mañana siguiente. Y sintió un dolor de pierna, que también era muy familiar.
Se miró al espejo y ahora si, era su propia cara la que le regresaba la mirada. Después de un rato de comprobar que verdaderamente estaba exactamente igual a como era antes decidió llamar a Cuddy.
-¿Cuddy?A pesar de todo, el temor aun estaba ahí.
-¡House!-El tono de felicidad de Cuddy, hizo aparecer una sonrisa en la cara de House- ¡Funcionó! Volvimos a la normalidad. Soy la jefa otra vez.
-Podrás estar en tu cuerpo, podrás ser la Decana de Medicina, podrás ser lo que quieras, pero el jefe soy yo.
-¡Caramba! El regresar a tu cuerpo, te hizo recuperar tu habitual simpatía.
-No podrías vivir sin ella. Admítelo.
Lisa Cuddy dió gracias al cielo de que esa conversación no la tenían cara a cara. Porque House leería la respuesta en la suya. ¡Claro que no podía vivir sin el! Así como era. Con cinismo, sarcasmo, vicodín y cojera. Pero por supuesto, no se lo iba a decir.
-¿Como te sientes Greg?
-Bien. El mismo Gregory House de siempre. -Una duda surgió de repente- ¿Como estás tú? ¿Y el bebé?
-Me siento bien. Y creo que el bebé está bien también.
Lo único que no soportaba Gregory House, era la duda.
-"Creo" no es una buena respuesta. Vamos al Hospital y ahí que te revise Chase.
-¿Chase? Aún no sabe nada.
-Algún día se van a enterar. Y al ritmo que te está creciendo el trasero, no tardarán mucho en hacerlo.
-¡House!
-Te veo en el Hospital.
Cuddy estaba feliz de por fín ser ella otra vez, de por fín estar de vuelta con su hijita y de por fín vivir el embarazo que tanto había deseado. Ahora solo tenía que ver y arreglar seguramente, la cantidad de desastres que House hubiera hecho.
Se encontraron en el lobby y la gente los seguía mirando con extrañeza. No era normal que ese par, tuvieran una conversación sin gritos y sombrerazos.
-¿Y bien ? ¿Cual es el plan jefa?
-Buscar a Wilson y que el me haga un chequeo.
-Ok. Jimmy estará feliz de tener la primicia: "Gregory House ilustre nefrólogo por fín ha vuelto a la normalidad y se deshizo del inmenso trasero de su jefa"
-Si, también gozará esta primicia: "Lisa Cuddy, Decana de Medicina le otorga al ilustre nefrólogo el doble de horas de clínica"
-¿Así me pagas todo el bien que le hice a tu cuerpo?
-¿Cual bien? ¡Me alimentaste con cualquier cantidad de basura! ¡Engordé como jamás en la vida me imaginé estar!
-Al parecer tienes problemas de memoria. No estás simplemente gorda Lisa-House subía el volumen de su voz-¡Estás embarazada! -En este punto, House ya estaba gritando- ¡Yo te embaracé!- y en voz mas baja- bueno, tu te embarazaste sola, usándome a mi..
Todo el lobby los miraba fijamente, con cara de asombro. House lucía satisfecho y Cuddy avergonzada. Pero a fín de cuentas, eso era lo que amaba de House. Ya había soltado la bomba y ni hablar. Ahora a dejar que las cosas tomaran su curso. Pero por el momento se tenía que callar.
-¡House!
Pero House aún tenía cosas que decir. Que gritar sería más exacto.
-¡Así es gente.! ¡El mejor trasero del Hospital es mío! Y mataré al que trate de acercársele.
-¡House! Ya deja de gritar y vamos a buscar a Wilson.
Por supuesto que en el camino, toda la gente que oyó la noticia, los observaba. Y sus amigos comenzaron a hacer preguntas. La curiosidad era el ingrediente principal en cada uno, pero según su personalidad se acercaron a hacer sus comentarios. La primera en felicitarlos fue, por supuesto Allison Cameron, a quien hacía feliz la felicidad de la humanidad. Y detrás de ella, como siempre Chase, quien era feliz de que su novia, gozara tanto con la alegria de todo mundo.
-¡Cuddy! -Cameron extendía los brazos al decir estas palabras-¡House! Felicidades ... de verdad es una gran noticia. Claro que nadie lo esperaba, pero es genial... ¡Un bebé!
-Gracias Allison.-Cuddy correspondió al abrazo- Tienes razón, nadie lo esperaba, pero ya está aquí y estamos...
-Deseosos de seguir practicando como hicimos este-House acompañaba estas palabras de una mirada pícara- Deberían de haber visto... Salvaje, loco, delicioso... Chase, ¿Cuando vas a darle esta clase de satisfacción a tu novia?
-Siempre estoy dispuesto a enseñarle como se hacen los bebés-Chase replicó sarcástico- Pero tomo mis precauciones para que no dé resultado y sigamos practicando.
-Y bien -Llegó el momento en el que Cameron hacía las preguntas serias- ¿Qué van a hacer? ¿Cuándo nace el bebé?
House y Cuddy se voltearon a ver algo asustados. La verdad es que no habían pensado en nada, pues estaban más preocupados por volver a su cuerpo, que por planear la vida con su bebé a partir de ese momento tomó la inicaitiva:
-Pues no hemos pensado nada.-No había nada mejor que decir que la verdad-Estábamos...Ajustando otros detalles y esto nos tomó por sorpresa. Aún tenemos tiempo para pensar en que hacer, mientras nace el bebé. Debo tener aproximadamente, dos semanas de embarazo. Así que el tiempo es mucho.
-Así es. Yo sé que ella muere porque yo brinque a su cama, pero primero tenemos que asegurarnos que el parásito esté bien.
-¿Creen que algo anda mal? Cameron parecía preocupada.
-Solo es precaución. Ya saben que tuve problemas para embarazarme, mi edad, y algunas otras cosas me dan un poco de miedo.
-Ahora tengo tiempo. Si quieres puedo checarte yo.
-Gracias Chase. No perdamos más tiempo.- Y dirigiéndose a House- No tienes caso. Así que ve a trabajar a la clínica.
-¡Por Dios! El embarazo te pone histérica. Y retomar el poder te afecta demasiado.
-¿Retomar el poder? La cara de Cameron era un signo de interrogación.Y la de Cuddy era una amenaza.
-¿Acaso no sabían que es toda una dominatrix?-House salía del atoradero con un comentario sexista- Pero con este macho no puede. En la cama mando yo. Desafortunadamente para la humanidad en el Hospital manda ella.
-Eso fue demasiada información House.-Cameron hizo cara de asco- Repito: felicidades a los dos. Chase , te veo al rato. Y se alejó de nuevo hacia emergencias.
Cuddy y Chase se encaminaron hacía un cuarto de revisión y House corrió a su madriguera del Hospital: La oficina de Wilson. Y entró brincando por la terraza, como siempre lo hacía.
-¡House! ¡Eres tú!
-¿Como supiste?
-Cuddy es un ser civilizado y no entró jamás por la ventana.
-Pues bien, aquí estoy. He recuperado la belleza de mis ojos, y mi mente prodigiosa por fín está en su lugar.
-¿Como está Cuddy? ¿Y el bebé?
-Chase la está revisando. Parece estar bien.
-¿Qué han pensado hacer? Wilson estaba muy preocupado por eso.
-No hemos pensado nada. Todo lo que le preocupa a ella es que el parásito esté bien y nada más.
-Bueno- Wilson se puso de pie, para dar mayor intensidad a sus palabras- tú eres el hombre aquí y a tí te toca proponer. Dado que van a tener un bebé me parece adecuado que...
-¡Wilson! Lo que sea adecuado aquí no importa. Nada es normal ¡Se embarazó siendo yo! O ¡Yo la embaracé siendo ella! ¿Algo aquí te parece ordinario?
-Lo único que te voy a pedir es que no lo estropees todo. Otra vez.
House salió hacia su despacho. No sabía si quería o podía vivir no sólo en pareja, en familia. Pero por lo pronto debía preguntarle a Cuddy antes de llegar a su despacho, como estaba el bebé. Así que iría a verla a su oficina.
-¿Como está el parásito?
-El parásito al que yo llamo bebé está bien. Creciendo con toda normalidad.-se acerco a palmearle la espalda- Parece que lo hiciste bien.
-¡Si! El ser una mujer embarazada es el rol para el que me preparé toda mi vida.
-¡House!
-Lo cierto es- Miró hacia abajo y rodó el bastón entre sus manos, como siempre que necesitaba apoyo emocional- que si me cuidé, es porque me importa.
-Lo sé. Y es por eso que necesitamos hablar.-Cuddy se situó justo frente a él- Esto, y con "esto" me refiero a todo lo que ha pasado, no lo teniamos previsto. Es cierto que nos ayudó a entendernos y a ...
-¿A qué? Jefa me estás asustando.
-A querernos -Cuddy decidió hablar sin amarras- Por lo menos yo me dí cuenta que te quería a tí. Y entiendo perfectamente si no quieres cooperar con lo del bebé. Los dos sentimos esto, pero entenderé si tú...
-No hay nada que entender. Me siento bien con lo que está pasando, me siento bien contigo y no hay ningún problema. Asi que lo único que necesito es un poco de tiempo, para adaptarme a esta idea, ¿Está bien?
Cuddy sabía que una vez regresando a la normalidad, a House le costaría un poco de trabajo adaptarse a la nueva situación. Pero era mucho más de lo que esperaba de él. ¿Que podía decirle?
-Es todo lo que necesitaba oír. Tú dime cuando estés listo y nosotros estaremos ahí.
-De acuerdo. ¡Es tardísimo! Mi piernita reclama descanso y a tí no te caería mal un poco. En tanto no viva contigo, te vigilaré de cualquier manera. No consentiré que mi hijo sea una escuálida lombriz.
-Te veo mañana House.
Y salieron de la oficina de Cuddy, tranquilos y contentos, porque solo era cuestión de tiempo para que ambos al fín obtuvieran para sus vidas la estabilidad que tanto necesitaban. Y en eso iban pensando cuando vieron queChase y Cameron esperaban el elevador cuando se acercó un chino hacia ellos con una maceta en la mano...
-¡Cuddy! El chino, con la flor va hacia Chase y Cameron.
-¡No permitas que se les acerque!
Y olvidándose de la pierna, el bebé y cualquier otra cosa echaron a correr hacia el elevador.
