¡Si MINA un día volvió!

Muchas gracias por sus bonitos comentarios. Espero más cuando terminen de leer este. A disfrutar…

Un colega de Carlisle reviso finalmente a Bella. Le realizaron diferentes pruebas a lo largo del día hasta que finalmente hallaron el problema.

Mientras en la casa de los vampiros un joven de cabellos indomables daba vueltas sin cesar

—Ed vas a hacer un hueco en el piso, deja de estar preocupado todo va a estar bien—intento calmarla la pequeña de cabello negro.

— ¿Quien está preocupado? —habló el mayor.

— ¿Quien está dando vueltas sin cesar? Mira por allí el piso ya no tiene brillo y… —se interrumpió.

— ¿Qué? ¿Qué viste Alice? —preguntó Rosalie.

—Ya sé lo que tiene Bella—anunció.

— ¿Y qué es? —expresó el de cabello indomable.

El teléfono sonó y Edward atendió.

—Bueno.

—Edward —dijo del otro lado de la línea Carlisle.

— ¿Que tiene Bella? —repitió.

—No es nada serio. Es un problema un tanto "particular" pero ya fue solucionado. Solo quería avisarles que tendrán que estar fuera de la casa por unos días. Igual yo les avisare cuando pueden volver.

— ¿Qué? ¿Pero Carlisle que tiene Bella?

—En resumen nuestra pequeña Bella ya no es tan pequeña ya es toda una señorita.

— ¿Qué?

—No voy a decir más. Ya sabes lo difícil que es convivir una humana, mas si esta en estas condiciones. Bueno nos vemos luego —dijo y colgó.

—Yo no me pienso ir —anuncio la pequeña poniendo sus brazos en jarras.

—Yo tampoco —concluyó Esme.

—Nosotros no queremos hacerle daño a Bella, así que nos iremos por unos días— dijo Rosalie mirando a Emmet. Jasper miro a Alice y ella habló.

—Entiendo ve, yo me quedare— le respondió a su pregunta no formulada.

—Y tú ¿qué vas a hacer? Ed

—Yo voy a quedarme obviamente no tengo porque irme de mi propia casa— expreso como si nada.

— ¿Estás seguro?

—Si no te preocupes, no ocurrirá nada.

Mas te vale le advirtió mentalmente la rubia

Dos horas más tarde cuando se escucho el ruido de la cerradura todos los que quedaron en la casa miraron expectantemente

Bella entro tímidamente, con los mofletes colorados y la mirada gacha

— ¿Bell que tal fue el día? —Pregunto la joven saltarina.

Bien, supongo —contesto con señas.

Un gruñido se escuchó lo próximo fue Edward intentando atacarla. Bella revivió las pesadillas de niña en la realidad. En sus sueños aparecía el con sus ojos oscuros, su mirada penetrante pero llena de desesperación por beber de su sangre. Era una mirada aterradora y cambio más cuando Carlisle y Alice lo detuvieron.

— ¡Sácala de aquí! —gritó Carlisle.

La joven sintió como Esme la llevaba a la planta alta. La depositó en su cama y la abrazo. No se daba cuenta que su respiración se agitaba cada vez más y más

—Bella tranquila—intentaba en vano calmarla.

Ella no escuchaba nada, solo tenía en mente esos ojos oscuros, deseosos de sangre humana. Ávido por extirpar hasta la última gota hasta que ya no quede nada en su inerte cuerpo.

— ¡Carlisle! — gritó como si hubiera necesidad— ¡Bella te necesita!

La chica podía ver la imagen. Edward entrando a su cuarto, arrinconándola contra la fría pared igual que su piel. Edward apretando su cuello, iba a matarla eso de seguro. Edward sonriendo y mostrando sus filosos colmillos blancos. Edward clavándole lo dientes, un fuerte dolor surgió de pronto en sus pecho, Edward… Edward…Edward.

—Bella calma te estás provocando un ataque respiratorio. Ya no hay peligro, no dejaremos que te pase nada —anuncio con firmeza. Ella solo pudo abrasarlo con fuerza y llorar como si no hubiera mañana.

Desde ese día no había vuelto a verlo. Carlisle le explico lo sucedido, que seguramente Edward no había cazado lo suficiente y que lo perdonara.

Miro al paquete que tenía en sus manos. Era verdad él no tenía la culpa se habían llevado bien unos cuantos días y el no pareció molestarse por estar cerca suyo.

¿Era ella la culpable entonces?

Recordó el hinchamiento de su vientre, su resultado de un problema corporal, Bella no había recibido la visita de Andrés como le explico Carlisle, a él le había parecido muy raro que a su edad Bella no lo hubiera hecho pero había decidido esperar. Había escuchado que a algunas niñas se les adelantaba y a otras se les atrasaba, pero a ella nada. Seguramente fue entonces cuando se comenzó a sentir distinta, como hinchada.

El médico le explico que para que el ovulo salga del ovario tiene que estallar por así decirlo y luego hace el habitual camino hacia las trompas de Falopio. En su caso su ovulo hizo el camino pero al situarse en la pared del endometrio comenzó a descender ya que no hubo fecundación. Sin embargo no pudo pasar por su himen ya que este estaba imperforado. La solución: perforarlo manualmente con la ayuda de una aguja y listo. Solo que toda la sangre que no ha sido sacada en todo eso ciclos menstruales sale turbia y con olor nada agradable.

¡Claro! Si eso no hubiera pasado estaría todo bien. Ella era la del problema y ahora seguro que él se culparía por lo sucedido.

Bueno en realidad nadie era el culpable pero como explicárselo. Había encontrado a un buen amigo en Edward y tenía que admitir que le encantaba como se ponía nervioso y se trastabillaba la hacía recordar a ella, y eso le hacía reír.

Se coloco las toallitas protectoras correctamente, se aliso el cabello se lavo las manos y salió del baño. ¿Quién hubiera dicho que su primera menstruación sería tan complicada?

Hubiera deseado que su verdadera madre estuviera ahí, pero tenía a Esme y a Alice y a Rosalie aunque en ese momento no estaba.

Unos días más tarde todo volvió a la normalidad. Todos regresaron, sin embargo el no.

Escucho el teléfono sonar y la pequeña imperativa de la casa contesto al primer toque.

— ¿Cuándo piensas volver?

—Hola a ti también, si estoy bien—dijo sarcástico.

Bella se apresuro a escuchar.

— ¿Por qué no vienes mañana? saldremos de campamento

— ¿Campamento?

—Si mañana será un día estupendo.

—No me digas… estará nublado—anunció

— ¡Oye soy yo la que adivina el futuro!

—Jajá—rió el de cabellos indomables.

—En serio ven, vamos a pasarlo genial—Miro a Bella.

¿Qué dijo? ¿va a venir? —preguntó con señas. Sonrió con sorna.

—Bella dice que vengas y que es una orden

— ¿Bella? no se—la susodicha solo miraba sorprendida y a la espera de la respuesta.

— ¡Vamos anímate!—un soplido se escucho del otro lado.

—No creo que sea buena idea ¿y si la lastimo de nuevo?

— ¡Edward Cullen no sigas con eso!

—Pero y si es verdad Alice ¿y si le hago daño?

—Ella ya no está… en la esa "situación" no te preocupes.

—Pero…

—Si intentas hacerle algo te aseguro que hay unos cuantos para detenerte y yo juro que te estampo contra un árbol si eso ocurre—Juro solemne.

—Se supone que estas convenciéndome… —lego de unos minutos—Bueno llegaré ahí esta noche.

—Genial Bella te manda besos—se escucho una risa antes de que cortaran la línea.

¿De cuándo yo mando besos por teléfono? —anunció con un fingido enojo.

—Desde ahora. Vamos tenemos mucho que hacer antes de mañana ¡Rosalie vámonos! —gritó al instante la rubia apareció.

Espero que no sea lo que pienso… —miro a ambas. Supo que se avecinaba algo muy malo— ¿Comparas? ¡NO!

—¡Oh si compras! —dijeron las vampiras

¿Podrás Bella sobrevivir al dúo de las compras?

¿Podrá convencer a Edward de que no tuvo la culpa de lo ocurrido?

¿Edward se podrá controlar frente a Bella? ¿O será estampado contra un árbol?

Seguro que no lo tenían lo del himen, déjenme decirles que lo del himen es un mito, algunas nacen sin él, otras lo tiene como elastizado se contrae en un acto sexual y vuelve a su lugar al cabo de unos minutos o en otros casos como el de Bella lo tienen imperforado. ¿De dónde creen que sale toda esa sangre si una chica es virgen? No es un gran agujero pero ahí está. ¡No chicas! no se vallan a ver en el espejo… es casi imperceptible al ojo humano. Cabe destacar que en el acto sexual el himen se alarga y si puede haber sangre no digo que no.

Espero que haya aclarado sus dudas y GRACIAS por esperarme tanto tiempo. Esta semana termino las pruebas de enfermería pero quería adelantarles este capítulo.

Besos MINAKO1413