Capitulo 9: Las prioridades.
El fin de semana en casa de Hermione se resumió en algo bastante simple. McGonagall apenas paraba en casa, estaba demasiado ocupada con el intento de la vuelta de Hogwart a ello se le sumaba que ahora era miembro de la Orden y siempre quería estar al tanto de todo lo que ocurría ahora con Xenophilius Lovegood. Draco Malfoy se dedicó a ignorar a aún más a Pansy. La chica había estado prácticamente todo el fin de semana detrás de él y confusa respecto a la contestación que tuvo cuando le dijo que no odiaba a Granger. Pansy estaba de acuerdo con la Orden y la derrota de los mortífagos pero de ahí a que gentuza como Granger pasaran a caerle bien había un paso. Por lo que intento sonsacarle al rubio todo tipo de pensamientos que él ahora tenía hacia toda esa gente de la Orden. Sin embargo Draco se mostró molesto con ella, apenas le hablaba y casi siempre estaba encerrado en su cuarto. Como siempre haciendo pociones para San Mungo o mirando por la ventana a la pareja de la casa. Hermione y Viktor pasaron una velada agradable de hecho durmieron juntos. Aunque Viktor durmió muchísimo mejor que Hermione.
Hermione no paraba de darle vueltas a la última discusión con Malfoy, apuestaría su cabeza a que aquella discusión no había sido normal. Sus discusiones no eran así. No había miradas tiernas, ni cercanía, ni contacto físico a no ser que fuera el del puño de la chica en la cara de Draco. Esta vez el chico había estado tan cerca. Aun le recordaba acariciándole la mano. Su piel estaba tan fría y su susurro no sabía si era una amenaza o una señal. No lo sabía lo único que recordaba es que también su aliento era frio y que incluso olía a frio. A una noche fría por las calles de Londres.
No sabía que tramaba Malfoy y tampoco estaba segura si quería saberlo.
Las cosas se fueron complicando cuando acabo el fin de semana. Pansy Parkinson acepto trabajar con la Orden antes de huir a Australia por lo que se fue, se puso en contacto con sus padres y se incorporó a los mortifagos como espía. A todo esto se le sumo que Viktor tenía entrenamiento por lo que también tuvo que dejar sola a Hermione. Sola, con Malfoy.
La chica estaba apoyada en la puerta de su habitación mirando como Viktor se ponía sus botas antes de irse.
¿De verdad es tan necesario ese entrenamiento? -preguntó Hermione por cuarta vez. –Yo te he visto juegas muy bien, seguro que no hace falta.
Krum rio. –Hermione no tengo otra opción, el entrenador Carl nos obliga a asistir, es parte de ser un jugador de Quidditch asistir a los entrenamientos.
-Pensé que estos días los habías tenido libres.
-Y yo, pero al parecer estamos perdiendo más que ganando partidos por lo que toca entrenar más. –dijo el chico poniéndose de pie.
-¿Y los jugadores no se ponen enfermos? –intentó otra vez Hermione
Viktor volvió a reir –Estaré aquí antes de que te des cuenta. –seguidamente cogió a Hermione de la cara y la beso en la frente.
-Prométeme eso –se rindió Hermione. La chica sabía que para Krum el Quidditch era como para ella los libros. Imprescindibles. Pero el simple hecho de quedarse sola con Malfoy le aterraba.
-Te lo prometo. –El chico beso a Hermione en los labios y se fue. Hermione no quiso acompañarle, sinceramente no le apetecía. Solamente lo vio irse y le dedico una sonrisa fingida acompañada de un suspiro cuando Krum salió por la puerta.
Alguien volvió a llamar al timbre y esta vez sí que bajo a la puerta. Seguramente seria Viktor a quien se le había olvidado cualquier cosa. En cambio para la sorpresa de Hermione, Ron estaba allí y no tenía cara de buenos amigos.
-Rrron –Hermione carraspeo al ver que no le salía la voz. -¿Qué haces aquí? –preguntó extraña
-¿Qué hago aquí? No, ¿Qué hace él aquí? –pregunto Ron señalando con el dedo hacia el exterior de la calle.
-¿A quién te refieres? –a Hermione le estaba poniendo nerviosa como de costumbre.
-¿A quién va a ser? A Krum –grito el pelirrojo. –Te hice esa misma pregunta el otro día cuando vine con la Orden.
-Pues..Krum…-Hermione titubeaba ante la cara extraña de Ron. –Estamos saliendo Ron.
-¿SALIENDO? ¿Desde cuándo? Tu sí que olvidas rápido Hermione
-No me lo puedo creer Ronald –Hermione levantaba la voz poco a poco. –Después de dos meses en los que no has querido saber nada de mí y y…y la muerte de mis padres donde apenas te vi el pelo y ni estuviste para apoyarme te presentas ahora aquí a pedirme explicaciones. – a Hermione le ardían los ojos pero no iba a llorar.
Ron estaba confundido y su cara era la de un bobo incrédulo . -Que yo sepa nunca dijimos de tener algo serio Hermione y después de las vacaciones ambos perdimos el contacto.
-PUES QUIZAS TENDRIAS QUE HABERLO DICHO –grito Hermione. Ron se echó para atrás como si la onda del grito le hubiera afectado. –Oh Dios…-susurro Hermione cabizbaja –Lo siento Ron
¿Qué lo sientes? Y una mierda Hermione –La cara de Ron andaba más roja que nunca, hacia juego con su pelo. - ¿Qué sientes? Porque ya no lo sé –grito Ron
En realidad ni la propia Hermione lo sabía, contenía sus lágrimas y el llanto en su garganta. Todo había pasado tan rápido. Ron, Viktor…
-¿Qué diablos pasa aquí? –Pregunto Draco al salir de la cocina debido a las voces.
-Malfoy –escupió Hermione. Su voz le había recordado que él también era un hombre de su vida. No uno al que quería pero si uno que también le complicaba la vida. Sin poder contenerlo su nombre salió de sus labios.
-Ni se te ocurra meterte Malfoy –le advirtió Ron señalándole con el dedo. - ¿Y tú? ¿Por qué rayos no contestas, Hermione?
Hermione estaba cabizbaja no miraba a ninguno de los chicos que estaban delante suya esperando su respuesta. Ella quería desaparecer, justo en ese momento, desaparecer. Pero también quería acabar con todo aquello cuanto antes.
-Creo…-susurró Hermione. –Creo…que con Viktor aquí estoy bien, Ronald
La expresión de Ron era obvia, sus orejas estaban encendidas y sus aletas de la nariz comenzaban a agrandarse, su expresión era de decepción. Hermione pensaba que por la cabeza de ron ahora mismo estaban pasando los mismos pensamientos que pasaron por su mente. "Despues de tanto tiempo…para nada"
En cambio la expresión en la cara de Malfoy no fue tan común. El chico apretó la mandíbula cuando Hermione termino la frase y luego soltó una breve risa, casi sin ganas como si ya no tuviera ganas ni de burlarse de Ron.
-¿Pues sabes que te digo? –interrumpió Ron. –Que lo acepto, vale, diviértete con el cabeza de serrín pero te advierto que no volveré a estar para ti, Hermione
-No lo estuviste Ronald –replico la chica. –No cuando era necesario
-¿Cómo te atreves? La Orden me tenía ocupado y tú lo sabes Hermione.
-Creo que es mejor que te vayas Ron. –A Hermione no se le ocurría nada más que decir, así que fue sincera. Lo único que quería era que Ron se marchase y Malfoy también a poder ser.
-Vale –dijo Draco dando una palmada. –Tu chica ha decidido y no eres el ganador, pero claro, a perder estas acostumbrado ¿verdad Weasley? –Al parecer Draco si guardaba ganas de burlarse de Ron.
-No hagas eso, Malfoy –ordeno Hermione
-¿Qué no haga qué, Granger? Es un perdedor, no está mal que alguien se lo recuerde. –La sonrisa de el rubio se ensachaba por momentos mientras se enfrentaba a la cara triste del pelirrojo.
Ron reaccionó de una manera más políticamente incorrecta y le propicio a Draco un puñetazo que hizo que casi cayera a los brazos de Hermione del impulso.
¡RONALD! –gritó Hermione
-Adios Hermione –dijo el pelirrojo sin quitarle la mirada al rubio. Y finalmente se fue.
Draco se sostenia en la baranda de las escaleras mirando al suelo y sujetándose la nariz como si se . Iba a matar a esa comadreja sucia y despechada.
-¿Y tu? ¿Cuándo vas a dejar de meterte en mis asuntos? Te lo tienes merecido Malf…-la chica dejo de hablar cuando Malfoy levanto su cabeza y la miro fijamente con el rostro lleno de sangre. –Oh Dios, estas sangrando, Malfoy
-Esa calabaza…le voy a matar –el chico maldecía con la mirada puesta en la puerta por donde Ron se había marchado. –Me ha roto la nariz
-Tampoco creo que Ron pueda hacer eso, Malfoy. –Draco la miró, la verdad es que prefería que estuviera callada a que defendiera a esa comadreja. –Hay que limpiar esa herida, iré a por una toalla húmeda. –La chica se dispuso a ir a la cocina.
-No importa Granger, no necesito tu ayuda, creo que me las puedo averiguar solo. –dijo el rubio secamente. La verdad es que en su habitación disponía de medicinas suficientes para curar cualquier cosa.
-Por una vez…-susurro Hermione. –Por una vez deja tu orgullo y tu cabezón a un lado y obedéceme. –Hermione estaba harta. No solo de Malfoy sino de todos, de Ron también. ¿Por qué los chicos eran tan sumamente estúpidos? Entre todos iban a acabar con ella.
Malfoy se quedó paralizado ante el tono frio con el que Hermione pronuncio sus palabras, de hecho incluso le había asustado, no estaba dispuesto a desobedecerla y ni mucho menos a llevarse otro puñetazo, así que dedicándole una mirada y un suspiro de furia entro a la cocina sin rechistar.
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Harry bajaba las escaleras de La madriguera a toda prisa y todos salieron en su búsqueda. Al parecer el chico traía información.
-¿Qué ocurre Harry? ¿A qué se debe tanto alboroto? –pregunto Ginny asustada
-Es Pansy –contesto Harry
-No me digas que ya la han pillado –dijo Nott con miedo
-De eso nada, Pansy está bien, de hecho los mortífagos la han aceptado –dijo Harry
-Por Melin, menos mal –dijo Molly
-¿Entonces qué es lo que ocurre, Harry? –pregunto Arthur.
Harry los miro a todos con miedo, él si sabía lo que iba a ocurrir, él sabía que muy pronto la Orden entraría en acción.
-¿Qué van a hacer, Harry? –pregunto Arthur asustado.
-Otro ataque, probablemente en Gringotts –soltó finalmente Harry.
Arthur rio nervioso –Vamos Harry, Gringotts es uno de los sitios más seguros, no creo que tengan tanto poder como pa…-Arthur cerro la boca ante las miradas de todos
-La verdad señor Weasley, es que incluso nosotros atacamos Gringotts ¿recuerda? –dijo Harry
-Si, pero vamos...-volvió a reir nervioso - tú eras el elegido, eres el elegido.
-Papá, podrán con ello –dijo Ginny –Si Harry piensa que podrán con Gringotts, es que podrán con Gringotts
Arthur finalmente se rindió y se dio cuenta de que tenían razón. El poder de los mortifagos ahora no era menos que antes.
-Está bien, avisare a la Orden entonces. –dijo finalmente Arthur.
Ron apareció por la puerta con una cara extraña. Su rostro reflejaba tristeza y enfado a la vez.
-¿Dónde estabas Ron? –pregunto Harry. Todos miraban esperando la respuesta de Ron.
-Resolviendo algunos asuntos –dijo secamente
-¿Qué asuntos son esos Ronald? –pregunto Molly
Ron no contestó.
-Sea lo que sea es mejor que te prepares –dijo Fred
Ron pensó con las palabras de su hermano que la familia ya estaba al tanto de todo asi que dejo de ocultarlo. -¿Qué ocurre? ¿Por qué estáis todos aquí reunidos? Empezó Malfoy. No quería atacarle
-¿De qué diablos estás hablando Ronald? –grito Molly
-¿Has pegado a Malfoy? Ron estás loco, Malfoy es parte de la Orden aun. Y lo necesitamos. –dijo Harry nervioso.
-No lo necesitamos en absoluto Harry. –Dijo Ron tratando de convencer a Harry
-Van a atacar Gringotts y nos superan en números. –le contesto Nott. Ron se quedó de piedra.
-Si enfadas a Malfoy y se echa para atrás…-Harry no pudo continuar –vive con Hermione, Ron.
-Lo siento ¿vale? Ya sabéis como es. No pude contenerme. –se disculpó Ron.
-Pues vas a tener que aprender a hacerlo –le riño Molly.
-¿Cuándo será el ataque? –pregunto Ron para desviar el tema.
-Mañana por la tarde, nos lo ha chivado Pansy. –contesto Harry
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Los gritos podían oírse desde la esquina de la calle de Hermione. Draco no paraba de quejarse cada vez que Hermione le tocaba.
-Si no paras de moverte, esto no acabara nunca, Malfoy –le riño
-La toalla no puede estar más caliente y tú no puedes ser más bruta –grito Malfoy. –Menos mal que no te dedicas a la enfermería.
Hermione apretó la toalla húmeda en la nariz y el chico grito al instante.
-¿Mejor asi, Malfoy? –pregunto irónica escondiendo una risita.
-¡Basta ya Hermione! –grito Draco. Ambos chicos se quedaron frios durante segundos. Malfoy la había llamado por su nombre de pila. Por primera vez desde que lo conoció. Draco miro al suelo como avergonzado, mientras que Hermione hizo como si aquello no hubiera pasado y mucho menos importado.
-Aun no me lo has hecho ver –dijo Draco en voz baja mientras la chica concentrada le curaba la herida de la nariz.
-¿Qué no te he hecho ver qué, Malfoy? –pregunto la chica seria.
-¿Aun sigues saliendo con el bobo de Krum o has sido inteligente y lo has echado esta mañana tal y como te sugerí? –pregunto Malfoy con una sonrisa.
-Siento decepcionarte, pero sigo con Viktor si eso es lo que te preocupa. –dijo Hermione orgullosa.
El chico sonrió. –Entonces no me lo has hecho ver, Granger –dijo en voz baja como si fuera para él.
-¿Qué no te he hecho ver? –pregunto con curiosidad soltando la toalla
-Que nunca serias capaz de salir con alguien tan inteligente como tú. –El chico sonreía
-Ignorando lo que soy capaz de hacer, si saliera con alguien tan inteligente como yo, no serias tu Malfoy –dijo sin mirarlo.
-No me malinterpretes Granger me está prohibido salir con sangre sucias ¿recuerdas? –la sonrisa del chico ya no era tan verdadera como al principio.
-¿Prohibido por quién? –pregunto Hermione. -¿Aun le debes sumisión a tu padre, a tu familia y a los mortifagos?
-No. –A Hermione le costó oír a Malfoy su tono fue casi mudo y su sonrisa se evaporó.
-Entonces ¿sabes qué Malfoy? –dijo divertida Hermione soltando la toalla y secándose sus manos mojadas en el pantalón. –Que puedes salir con quien quieras hasta con una sangre sucia como yo pero claro, yo no cometería ese riesgo. -Dicho esto Hermione salió por la cocina.
-Te lo perderías tu Granger. –dijo Draco para sí. No sabia lo que ocurria de repente lo único que quería era tenerla cerca aunque fuera haciéndole daño con una toalla, pero la quería cerca.
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Minerva McGonagall llegó a la casa dando un portazo como siempre no con muy buenas noticias.
-Chicos los dos a la cocina –ordenó mientras se quitaba el abrigo y cerraba el paraguas.
Draco permaneció en la cocina y Hermione bajando corriendo a su encuentro.
-¿Qué ocurre profesora? –pregunto Hermione asustada
-A la cocina señorita Hermione –volvió a repetir mirando por toda la casa.
Hermione sabía que se refería a Krum. La visita de Krum no alegro mucho a la profesora. No le alegraban las visitas de desconocidos en general.
-Tranquila, él no está…ha tenido que ir a Escocia a entrenar, jugara allí el próximo partido.-tranquilizo Hermione.
-Problemas señorita Granger, como siempre, problemas –dijo la profesora bajando los hombros.
-Está bien, vayamos a la cocina, Malfoy está allí. Prepararé té. –dijo Hermione
La profesora conto a los chicos donde y cuando tendría lugar el ataque a Gringotts y que por lo que había averiguado Pansy Parkinson en las últimas horas había sido elaborado por el señor Lovegood quien ahora estaba al mando de todo el tinglado.
-Quizás la Orden venga esta noche para elaborar un plan contra el ataque. –finalizo la profesora.
-ya tendrían que estar aquí –Suspiro Draco.
-Yo no estoy al mando señor Malfoy. –dijo la profesora
-¿Entonces quien esta al mando? ¿Potty, como siempre? –dijo Malfoy con asco. –Si somos una Orden mandamos todos. Hay que actuar cuanto antes. No debemos arriesgarnos con Pansy.
-Pansy está bien, si es lo que te preocupa Malfoy. Nadie la ha descubierto. Estará bien. –tranquilizo Hermione.
-¿Crees que es Parkinson la que me preocupa? –dijo Draco con incredulidad –Que descubran a Parkinson es cuestión de tiempo. Y si la descubren antes de que los derrotemos, estamos muertos. Y si la descubre después…-dijo sarcásticamente. –sabrán que hay alguien que nos ha avisado y la mataran. A ella y a nosotros.
-Desde luego que la señorita Parkinson es preocupante. Pero debemos esperar a que todos podamos pensar un plan. Eso también va por vosotros dos –dijo la profesora mirándo a los dos como si fueran sus soldados. –Necesitamos un plan. Tenéis trabajo que hacer. Pensar. –suspiro la profesora.
-Genial –dijo Draco sarcásticamente.
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A la mañana siguiente Krum llego de Escocia bien temprano. Se suponía que era una sorpresa para Hermione, pero en realidad ella preferiría que Krum no estuviera envuelto en asuntos de la Orden y ataques. No quería ponerlo en peligro.
-Te eche de menos –grito Krum andando rápido hacia la puerta donde le esperaba Hermione. Luego la besó.
-Y yo a ti. –Hermione estaba nerviosa ¿Qué opciones tenia? –aunque…se han complicado las cosas.
Viktor frunció el ceño. -¿Qué ocurre Hermione? –Hermione no tenía opción. Confiaba en él. sabía lo que iba a pasar. Pero no le importaba. –Va a haber un ataque de los mortifagos en Gringotts. Esta tarde. Y nos superan en números. La orden también atacará
-¿Qué? ¿La Orden? ¿Tú? De eso nada Hermione –gritó Krum
Hermione rio nerviosa. –Vamos Viktor sabes que pertenezco a esto. Por Harry. Por todos –dijo con tono triste.
-No quiero que estes en peligro. Esas criaturas te destrozaran. –dijo Krum cogiéndola de la cara.
-Tenemos planes. No te preocupes. –le tranquilizo
-De eso nada. Si tú vas, yo voy. No te dejare sola –susurro acercándose a ella.
A mediodía la Orden llegó y todos se reunieron en la cocina lugar de reunión desde hace ya un tiempo. Todos menos McGonagall y Hermione se sorprendieron al ver a Viktor entrar también en la cocina. Al parecer Hermione le había pedido por favor a la profesora que Viktor ayudara en el ataque a Gringotts.
-¿Se puede saber que hacer el aquí? -pregunto Draco levantándose de su silla y poniendo las dos manos sobre la mesa.
-Eso digo yo, el no pertenece a la Orden ¿A cuantos mas vamos a adoptar? -le siguió Ron.
-La profesora les hizo un gesto a los chicos para que volvieran a sentarse en sus sillas y dejaran de rechistar.
-Al parecer y desgraciadamente los mortífagos nos superaran en números por lo que pienso que toda ayuda será buena y necesaria. El señor Krum fue alumno durante un tiempo en Hogwarts, fue uno de los miembros del torneo los tres magos y correspondió adecuadamente a nuestro colegio.
-Si, solamente intento matar a Harry. -dijo Ron con ironía.
-¡Ronald! -le riño Hermione .- Viktor estuvo hechizado durante el campeonato por el mismísimo Voldemort.
-Hermione -interrumpió Harry la discusión. – Yo tampoco creo que sea una buena idea. Somos muchos ya en la Orden. -dijo Harry mirando a Malfoy.
-Somos muchos pero siguen superándonos en números. -dijo Ojoloco.
Harry no dijo nada, Draco y Ron suspiraban con asco y no paraban de reprochar. Para finalizar con todo aquello más rápido se llevó a cabo una votación en la cual hubo mas votos a favor de que Viktor se quedara para ayudar solamente aquella vez. Pero sorprendentemente ni Harry, ni Ron ni Ginny votaron a favor del novio de su amiga. Con todo esto Hermione se sintió decepcionada sobretodo con Harry y Ginny. Pero no dijo nada. La cosa estaba suficientemente mal como para ponerse a discutir sobre las opiniones que tenían sus amigos sobre su novio.
-Expliquemos el plan. -comenzó Arthur.
El plan no estaba del todo bien elaborado o al menos así le pareció a Hermione quien vio que hacia aguas por muchos lados y que sobretodo iban a necesitar mucha suerte. Llego la hora de decidir sobre quien iba o quien se quedaba o en cuantos grupos se iban a dividir. Draco se mostraba autoritario, al chico le encantaba al parecer ser el jefe, llevar la razón y que los demás le obedecieran y sorprendentemente no se le daba nada mal. Practicamente todo el plan de guerra fue elaborado por él.
-Es mejor que vayamos separados, mejor en grupos, y que cada grupo entre por una chimenea, luego al llegar a Gringotts cada grupo se separara.
-¿Qué tal un cambio de identidad? -sugirió Tonks
-El problema es que no sabemos si es necesario, no vienen a por nosotros, su propósito al parecer viene siendo el de proclamar una guerra, asustar a la gente y llevársela a su terreno mortifago. -explico Harry.
-Olvidamos el cambio de indentidad entonces. -le contesto Draco.
-Hemos pensado que quizás Ginny, Arthur y Molly podrían quedarse aquí. -sugirió Harry.
-Iremos si la cosa se pone peor -tranquilizo Ginny.
-Si averiguamos una entrada secreta y podemos sorprenderlos, todo será mejor y mas fácil. -dijo Harry
-Es Gringotts tiene que haberla, pero esos elfos no hablaran. Quien sabe si hay alguno elfo mortifago facilitándole el trabajo a los demás.
-No lo descartes. -dijo Draco moviendo el mapa de Gringotts sobre la mesa nervioso.
-Es mejor que nos pongamos en marcha cuanto antes. Se esta haciendo tarde. -aviso Hermione
- De eso nada, tu te quedas. -dijo Draco mirando el mapa sin echarle cuentas a lo que había dicho.
-No, de eso nada, yo voy -grito Hermione.
Draco cerro el mapa y lo ato con una cuerda. -Está bien, vendrás conmigo, creo que tengo una idea.
-No. -Krum hablo por primera vez. -Hermione, McGonagall y yo iremos juntos.
Draco le miro desafiante y luego miro a Hermione esperando que la chica lo defendiera pero Hermione miraba al suelo. -Buena suerte Granger, la necesitaras. -dijo el chico con una sonrisa.
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El plan se llevo a cabo de la misma manera en la que lo hablaron minutos antes. La orden se dividió en grupos de tres y llegaron a Gringotts cada media hora. Pensaron que todos juntos sería muy sospechoso. Draco Harry y Ron encontraron una de las entradas secretas al banco una de las cuales seguramente los mortifagos si tenían idea. Su plan era esperarlos allí.
Hermione, Krum y McGonagall llegaron a Gringotts por una chimenea y no hicieron otra cosa nada mas que esperar a los mortifagos, algo que no tardo. Allí a las 16:00 sombras negras cayeron del cielo, derrumbando con su fuerza el techo de cristal y sus respectivas lamparas colgadas. Hermione solo podía ver cientos de elfos corriendo y la gente gritaba sin parar. Todos se pusieron al ataque.
Hermione creía que ya se había hecho cargo de 4 mortífagos. No paro de gritar y oír varios expelliarmus, petrificus totales, expecto patronums y maldiciones imperdonables. Hermione corria y avanzaba a través del banco en busca de Lovegood pero ni rastro. Al parecer el jefe había encargado su trabajo a sus gusanos.
-Allí, debajo de la escalera, estaremos a salvo -señalo Krum para que Hermione y McGonagall se dirigieran hacia el lugar.
Ambas obedecieron y los tres se quedaron allí lanzando hechizos y protegiéndose con librerías y mesas derrumbadas. Pero Hermione no pudo pasar por alto como un mortifago conjuraba un Cruciatus a un niño desde las escaleras. Así que la chica salió de su escondite y fue hacia él.
-HERMIONE NO -Grito Krum. Y la siguió.
La chica no hizo caso y se dirigió hacia el hombre que estaba de espaldas y no paraba de tortutar al chico pero otro mortífago le sorprendió por la derecha y la sujeto del pelo.
-AVADA KEDABRA -grito Krum hacia el hombre de espaldas. El hombre cayo al suelo muerto de inmediato. Pero cuando se dirigió hacia la derecha para lanzarle otro avada kedabra a quien había capturado a Hermione se quedó paralizado.
-¿Entrenador Carl? -pregunto sorprendido Krum. Para el su entrenador había sido como su padre, su jefe supremo, alguien a quien adoraba y admiraba. El fue quien lo crio y le enseño todo lo que sabía del Quidditch. Había pasado casi la mayoría de sus navidades y vacaciones con él ya que sus padres lo dejaban solo por su trabajo.
-¡Viktor! ¿Qué haces tu aquí? -pregunto el hombre mientras cogía del cuello a Hermione. -vete de aquí o únete a nosotros.
-Suéltela. Es mi novia, entrenador. -aviso viktor.
-Lo se, viktor, por eso me he querido ocupar de ella personalmente. No debes acercarte a esta gente. Somos nosotros los que debemos gobernar, los que debemos de manejar el poder. Alguien como tu…-dijo con una voz que hacia que lo encandilara. -alguien como tú, tan fuerte… serias muy necesario para nosotros.
Viktor ni si quiera alzo su varita. ¿qué le pasaba? Pensó Hermione.
-CRUCIATUS -grito el hombre.
Hermione gritaba, no quería hacerlo pero no podía soportar el dolor que le entraba por las sienes. Ni siquiera podía abrir los ojos por lo que no sabia que estaba pasando. Pero, ¿Por qué el dolor no paraba? ¿Qué estaba haciendo Viktor? No podía soportarlo más.
Viktor alzo su varita -déjela en paz ahora mismo. -El hombre no paro y siguió hablándole con esa voz seductora. -Si te acercas a ella, tú también estarás en peligro, también irán a por ti. Te aprecio demasiado como para dejar que eches tu vida a perder por tus malas juntas -dijo mientras miraba a Hermione quien sollozaba. -Nuestro señor todopoderoso te eligió para matar a Potter por alguna razón ¿no crees?. -Viktor no era consciente pero poco a poco iba bajando la varita.
-Termina tu tra…
-¡AVADA KEDABRA!
El entrenador no pudo terminar la frase porque Draco lanzo la maldición a tiempo. Viktor se tiró al suelo al pensar que aquella maldición que se grito a sus espaldas iba para el. El entrenador cayó muerto y Hermione estaba paralizada
Draco se acerco a Hermione pasando por alto a Viktor quien estaba en el suelo mirando con ojos llorosos a su entrenador muerto.
-¿Estas bien, Granger? -pregunto Draco con un tono serio y preocupante a la vez.
-Sí, creo que sí. -Hermione no podía ni hablar. Lo que menos se esperaba al abrir los ojos eran esos ojos grises y aquel pelo albino ahora bastante despeinado. ¿Por qué Krum no había hecho nada? Malfoy la ayudo a levantarse y la cogió de la mano inconscientemente o así quería pensarlo Hermione para llevarla donde estaba el resto del grupo
-Iba a hacerlo -susurro Krum
-Lovegood ha escapado. Nos vamos. Creemos que todo está ya bajo control. -contestó Draco sin echarle cuentas.
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Holaaaaaaaaaaaaaa! Como me alegro de volver a estar aquí después de…¿una eternidad? Los exámenes me han tenido bastante ocupada asi que espero que me perdonéis.
-Ha salido un capitulo bastante largo y con mucha acción. Siento si esperabais el ataque mas descrito y explicado. Pero se me hace bastante pesado siempre leer esas partes y mas aun escribirlas por eso he querido simplificar y centrarme como siempre en la parejita 3
-¿Qué os ha parecido? La actitud de Krum no ha sido muy buena pero seguro que eso no a sorprendido a casi nadie Xd
Intentaré retomar la historia ahora que tengo mas tiempo libre aunque ahora me he descargado Howgart mistery y espero no engancharme jaja ¿Lo habéis probado? Yo me lo esperaba mucho mejor.
En fin, espero estar por aquí pronto. También quiero agradeceos las palabras bonitas que me dejasteis en el capitulo anterior. Me animais mucho. 3
Espero que disfrutéis de esta historia tanto como yo escribiéndola. Saludos verdes.
