If you only knew what the future holds
After a hurricane comes a rainbow
-¿Cuándo podrán quitarme las vendas, doctor?- preguntó Kari, sonando desesperada.
-En un par de días.
-¿Y cuándo podré regresar a casa?
-Después de quitarte las vendas y ver los resultados.
La castaña suspiró. Habían pasado tres días desde que fue operada y seguía pegada a la cama de hospital.
-Por favor, señor Takaishi, asegúrese de que Kari se coma todo.- dijo el médico, mirando de reojo el plato lleno de comida que hacía veinte minutos le había llevado.
-Es que sabe horroroso.- se quejó ella.
-Pero te hace bien. Cómetelo.- ordenó.- Volveré en una hora.
Dicho esto, salió de la habitación.
-Ya escuchaste, bonita. Tienes que comer.
-¡No!
Kari se encontraba sentada sobre la cama, con la espalda recargada en una almohada. Hacía menos de dos horas su madre había ido a ayudarla a bañarse y apenas llegó TK, se retiró a trabajar.
-A ver, aquí va el avión...- y como si fuese una niña pequeña, Takeru le dio de comer.
-No se supone que deberías estar dando clases.
-Pedí el día.
Siguió dándole de comer en silencio.
-Voy a renunciar.
-¿Qué?
-Ya no daré clases, Kari.- le pasó una servilleta para que se limpiara la boca y retiró el plato de sopa, ahora vacío, dejándolo en una mesita que estaba al lado de la cama.
-¿Por qué?
-Porque... porque no quiero que vivamos ésta relación en secreto. Te quiero, Kari y anhelo gritarlo al mundo entero.
-¡Pero tú amas dar clases!- obvió ella.- No puedes hacer eso sólo por mí.
-No lo hago sólo por ti. Lo hago por los dos. Porque tú y yo merecemos salir a pasear, a cenar, al cine, hacer cosas como una pareja normal sin sentir miedo a ser descubiertos.
Kari suspiró.
-No lo hagas, TK. Por favor no renuncies.
-Ya lo he decidido.
-Si es así, debo decirte algo que quizás te haga cambiar de opinión.
-¿Qué es?- preguntó, acercándose más a ella.
-Cuando me quiten el vendaje, si llegara a ser el caso de que siga sin poder ver, quiero que terminemos la relación.
-¿Estás jugando?- preguntó casi afirmando.
-No, hablo en serio. Deseo que no desperdicies tu tiempo al lado de una pobre ciega que...
-¡Kari basta! ¿Sigues torturándote de ésta manera?
-¡Es que es la verdad!
-No, no lo es.- exclamó muy alterado.- Hay esperanza, mi vida. Es exactamente la misma probabilidad de que recuperes la vista a que no lo hagas. Pero me harta que te enfocas en lo negativo siempre y...
-¡Ya, TK! ¡Déjame sola!- la chica se abrazó las rodillas y hundió su rostro sobre las piernas haciendo un berrinche. Él suspiró.
-No, cariño. No te dejaré sola, te lo dije antes y lo repito ahora. Y sean cuales sean los resultados, voy a estar contigo, porque te quiero por quien tú eres, no por lo que puedas o no hacer.- ella sollozó.
Takeru se aceró a abrazarla recostándose a su lado, haciendo que ella apoyara su cabeza sobre su pecho.
-Eres demasiado bueno.
-O demasiado tonto.- rió él.- Te quiero mucho, mi preciosa.- se inclinó para besarla en los labios.
Aww romantic mood (L) jajaja... espero que les guste! :D gracias por todo, chicos... esto va para uds! ;D
Feliz fin de semana!
