NOTA: Hola a todos espero estén bien, antes de empezar con el Capitulo les quería informar que este será un especial por los 600 views *aplausos de fondo*, ustedes son de lo mejor si no fuera por ustedes no hubiera seguido mi fic, gracias por tomarse el tiempo de leerlo, sin nada más que decir disfruten el cap.

Corazón en Llamas.

Alex y Sol se encontraban en el castillo del Rey Lucario, después de una fuerte lucha terminaron por enterarse del origen de sus extraños trastornos de hace unos días.

-Esto solo es una broma de mal gusto ¿verdad? – cuestionaba Alex, eso para él era una enorme sorpresa, y no se hubiera imaginado esa explicación para sus visiones sentía mucha confusión.

- No, es todo verdad – aclaro Lucario con un tono serio, con los brazos cruzados.

- eso tendría sentido, explicaría tus visiones extrañas – comentó Sol, ya todo se le estaba aclarando, pero Alex seguía sin creerlo.

- ¿tienes visiones? – Preguntó Monferno sorprendido, pero su gesto cambió rápido, y se puso enojado – oh por Arceus, ¿Por qué no me toca lo bueno? – se quejaba Monferno mirando al cielo.

- Acaso tener visiones perturbadoras es algo bueno – encaro Alex a Monferno, pero reacciono a algo que no tomo en cuenta - ¿tú también tienes una parte del alma de Decidueye? – preguntó Alex, no lo había tomado en cuenta.

- Sip, pero es algo aburridísimo – volvió a quejarse Monferno, mientras Lucario lo miraba con frustración – solo puedo manipular el viento, como hacer tornados, levantar cosas con el aire, y otras cosas aburridas, digo ¡soy tipo fuego no volador! – se quejó Monferno otra vez, ya fastidiando a Lucario.

- Monferno es algo bueno, te ayuda mucho en batalla y te facilita tu movilidad – Dijo Lucario para que Monferno dejara de lamentarse y menos preciar su poder – Bueno Alex tú tienes la parte de la mente súper desarrollada, Monferno tiene la manipulación del aire, yo tengo control sobre las auras de los demás individuos, pero, ¿Cuál es tu parte Sol? – preguntó Lucario después de recapitular.

- No lo sé, lo único extraño que me ha pasado fue hace cuatro días… - Ha Sol le daba vergüenza decirlo, ese día había actuado horrible y no lo quería recordar – tuve una fuerza sobrenatural, y… ataque a unos Pokémon sin control – Contó Sol poniendo su pata en la cara, totalmente apenada y avergonzada.

- ¡guau tienes el alma de la fuerza! – Exclamo Lucario sorprendido, era el alma del poder supremo.

- increíble Sol – La admiro Alex, su amiga era Linda, amable y poderosa, no podía pedir más.

- Si eres súper poderosa y súper linda – coqueteó Monferno mientras se acercaba a lentamente a Sol, y la pobre Pokemon solo se alejaba.

- cállate – amenazó Alex furioso, poniéndose en frente de Sol como si la estuviera protegiendo a punto de golpear a Monferno, le ocasionaba un gran disgusto la forma de coqueteo de Monferno.

- oblígame – retó Monferno gruñendo a Alex, y Sol solo veía la situación con vergüenza.

- ustedes cállense – Los separó Lucario antes de que uno terminara ahorcando al otro, esa situación incomodaba a Lucario y a Sol por igual.

Alex y Monferno se resignaron a callarse, y Sol solo soltó un suspiro de alivio, no podría ver otra vez a los chicos pelearse, pero algo más incómodo es que era por ella, ya no tenía dudas Alex sentía algo por ella, pero ¿y si no era así?, esa pregunta volvió a su cabeza y daba vueltas en su subconsciente y no la dejaba tranquila.

Monferno le parecía lindo y amable, pero si a penas lo conocía no podía decir que sentía algo por él. En cambio Alex era respetuoso, agradable, caballeroso y educado, y si estaba enamorada de la rana acuática, a pesar de que en estos momentos estaba actuando como una cría por sus repentinos ataques de celos, sin duda un triángulo amoroso se empezaba a desatar.

-Si vamos a salir de la isla déjenme ir a comprar unas cosas si quieren acompáñenme – dijo Lucario alegre.

- sí, vamos – dijeron Sol y Alex al unísono.

Monferno se percató de lo que dijo Sol, y se animó a ir, cualquier cosa para estar con Sol lo alentaba, ese día lo sentía especial, el mono de fuego tenía el presentimiento de lograr conquistar a Sol, aun que supiera que Sol no mostraba gran interés en él, podría desatar sentimientos dentro de Sol, no se iba a rendir tan fácil. Claro no podía confiarse al 100%, pues tenía que encargarse de Alex, sabía que el anfibio sentía algo por Sol, y aria lo que fuera por sacarlo del camino.

El grupo entro de nuevo al castillo, ya que estaban en el campo de batalla, caminaron por algunos pasillos hasta llegar a unas escaleras, descendieron por las mismas y salieron por una puerta trasera que al parecer era secreta, porque estaba detrás de unas cajas, de tamaño grande y de gran peso, Lucario la movía sin problema y las dejaba por los alrededores del pasillo formando un gran desorden.

Lucario abrió la puerta y entró y todos los demás procedieron a seguirlo, estaban ya afuera detrás del castillo, tenían que salir a escondidas por los súbditos de Lucario que esperaban entrar al castillo, para hablar con él, ya sea para hablar, pedir consejo, pedir cosas de primera necesidad o incluso a insultarlo en la cara, pues Lucario a pesar de ser compresivo, tiene suerte de que su pueblo no tuviera problemas económicos, pues se quedaba con el 74% del dinero de la isla, dejando solo un pequeño porcentaje para su pueblo, que ocasiona que la mayoría de sus súbditos se disgustaran, he intentaran incluso matarlo, pero su poder de controlar auras lo ha salvado de muchos problemas, que bien pudieron ser sus últimas contrariedades.

Caminaron hasta una tienda de balsas, donde Lucario iba a comprar una mejor balsa que la que tienen Sol y Alex, pues esa pequeña balsa no lo convencía, y menos iban a poder entrar cuatro Pokémon en ella.

Pero Monferno ya tenía un plan, iba a hablar con Alex sobro Sol e intentar decirle que se fuera de su camino y se alejara de Sol.

-Oye ranita me acompañas un momento por ese árbol de haya – Lo llamo Monferno intentando no ser tan sospechoso si Sol se enteraba que iba intentar chantajear a Alex, seguro lo dejaría en la Friendzone para siempre o peor.

- Por supuesto – Asintió Alex algo raro, pues no esperaba que Monferno lo llamase, era más que sospechoso.

Los dos Pokémon caminaron hasta detrás del árbol, Alex caminaba con cautela no sabía que es lo quería Monferno de él, pero Monferno ya iba a empezar a hablar y Alex esperaba oír explicaciones.

-¿Qué quieres? – cuestiono Alex levantando una ceja, y siendo firme.

- solo quiero que sepas una cosa – dijo Monferno, aunque empezaba a dudar, a pesar de que conociera a Alex, le daba una vergüenza natural hablar de eso – es que a mí me gusta Sol, y solo quería que lo supieras – confesó el tipo fuego de una forma particularmente tímida.

- que tú que – seguía cuestionándose, pero esta vez quedo en shock, estaba a punto de golpearlo hasta que volvió a hablar.

- es para saber si ¿a ti te gustaba? – preguntó Monferno algo preocupado, pues no sabía que iba a responder la rana acuática.

- ¡HIJO DE…! - estaba a punto de insultarlo, pero decidió calmarse, Monferno se empezaba a poner en posición de combate, además la ira se le estaba subiendo a la cabeza era mejor tranquilizarse y resolver eso con educación – si me gusta, pero podemos resolver esto de alguna forma sin pelearnos – dijo el tipo agua calmado con una sonrisa artificial, claro en su mente maldiciendo a Monferno con todas las palabras feas que existían.

- sabía que si te gustaba, pero tienes razón hay que resolverlo sin violencia – se resignó Monferno, poniéndose en posición normal. Pero se sobresaltó un poco y ponía cara de asombro, se le había encendido el bombillito – resolvamos esto con un pequeño juego; vamos a tratar de conquistarla, el que lo haga primero, gana, y no nos interpondremos gane quien gane, y en los intentos de conquistarla no nos golpearemos o insultaremos – Explicó Monferno con cara picara.

- No lo sé – dudaba Alex mientras pensaba.

- claro Sol no se va enterar – agrego Monferno para convencer al tipo agua.

Alex lo pensó por unos segundos…

Mientras Sol solo esperaba a Lucario en la entrada de la tienda, pero disgustada, los chicos la habían dejado sola esperando a Lucario, ella solo pensaba "gracias por acompañarme" pensó sarcásticamente, con los brazos cruzados algo molesta.

Pero Alex y Monferno ya habían cerrado el trato con un típico apretón de patas, claro Alex seguía con sus dudas, talvez era algo de lo que se arrepentiría en el futuro, y podría destrozar su lazo con Sol.

-Seguro que no se va a enterar Sol – cuestionó la rana acuática algo arrepentido, soltando la pata de Monferno.

- tranquilízate, nadie más sabe de este jueguito – respondió Monferno despreocupado.

- espero que tengas razón – se limitó decir el tipo agua.

Los dos Pokémon iniciales volvieron a la entrada de la tienda donde estaba Sol algo aburrida esperando molesta a lucario, pero cuando vio a Alex y Monferno llegar ya se preguntaba de qué habían hablado. Pues como toda Pokémon enamorada se preguntaba su habían hablado de ella, o comentado algo que tuviera que ver con la tipo fuego.

-Chicos ¿por qué tardaron tanto? – preguntó Sol firme con un tono molesto.

- es que… - dudó Alex nervioso, si era malo en una cosa era mentir o dar excusas, pero Sol seguía mirándolos sospechando de su nerviosismo.

- solamente le enseñaba a Alex una técnica de combate – dijo Monferno alterado salvando la situación, en eso el tipo agua soltó un suspiro de alivio.

Pero Sol seguía desconfiando se notaba no le había convencido el intento de Monferno por esconder la verdad.

-Pero como era tan poderosa, nos alejamos para evitar lastimarte por accidente – agregó Alex para convencer a Sol, la cual ya no estaba con una mirada desconfiada y parecía conforme con la explicación que el tipo agua dio a duras penas.

- es muy tierno de su parte, gracias – agradeció Sol de forma tierna, se la había creído, aunque no del todo, en el fondo la tipo fuego sentía que parte de ello no era verdad.

Monferno y Alex se despreocuparon con el agradecimiento de Sol, se habían salvado de recibir una llamarada en la cara.

En ese momento Lucario salió de la tienda con unas llaves, todos miraron con cara desconcierto esas llaves, pues las balsas no usaban motor, y los yates eran de los humanos, pues las personas estaban a miles de kilómetros lejos del archipiélago, en eso Lucario se veía con cara de vencedor mientras levantaba orgulloso las llaves, pero el tipo fuego-lucha ya sabía que de seguro su jefe había estafado a alguien así que su cara de asombro cambió a una expresión de "¿es enserio?" mientras cruzaba los brazos algo disgustado.

-Ahora que hiso jefe – dijo Monferno ya casi seguro de la situación.

- ¿Qué? Solo hice un increíble negocio con mis impresionantes habilidades – explicó Lucario algo decepcionado de que su aprendiz creyera que robó algo, paro al ver las caras confundidas de Alex y Sol decidió aclarar siendo más específico – resulta que hace poco vinieron unos humanos, fue un día que Monferno y yo salimos de la isla para entrenar, resulta que estrellaron su barco eléctrico aquí en la isla y al ver tantos Pokémon y que ellos no tuvieran ninguno se intimidaron y se fueron nadando… bueno no creo que llegaran a Kalos. Y mis súbditos se quedaron con el barco, lo dejaron en la tienda de balsas, y yo el rey Lucario la vi y quise comprarla y por ser el guardián me la regalaron – aclaró Lucario presumiendo un poco.

Alex y Sol se impresionaron, y casi se echaban a reír por como Lucario lo explico, con el ego por los cielos, pero calmaron porque Lucario se molestó un poco y Monferno solo rio a carcajadas, ganándose un golpe en la cabeza por parte del guardián.

-¡AUCH! – se quejó Monferno mientras se sobaba la cabeza y hacia pucheros.

- no te vuelvas a burlar de mi o la próxima te mando volando con una esfera aural – amenazó Lucario molesto y firme, pero Monferno se quedó tieso como roca por el miedo.

- okey, ya cálmense, Lucario ¿Dónde está el barco? – preguntó Alex para no perder el tiempo, si tardaban mucho cuando volviesen a la isla de Sol, solo quedaran escombros y weavile ya se habría ido, debían ser rápidos.

- está en la orilla oeste de la isla – dijo Lucario señalando el oeste, pero recordó mientras más rápido empezaran a navegar más rápido la vería de nuevo – bueno voy a buscar mis cosas en el castillo y Monferno necesita buscar sus cosas en su casa, así que nos veremos en la plaza a las cinco de la tarde – propuso Lucario, algo más motivado y empezó a correr súper rápido hacia el castillo.

El tipo agua y tipo fuego solo lo vieron irse como flash, y se quedaron algo confundidos, pero Monferno ya sabía porque se apresuraba.

-Monferno, sabes porque Lucario está tan emocionado – cuestionó Sol.

- no… - apenas dijo Monferno sudando intentando que la explicación no saliese de su hocico – bueno me voy adiós – dijo Monferno muy rápido y corriendo súper veloz a su casa, casi parecía que había usado Velocidad extrema.

- qué extraño – dijo Sol confundida rascándose la cabeza, mirando donde Monferno se había ido.

- ya lo dijiste – concordó Alex ya volteándose para irse a la plaza y la Pokémon empezaba a seguirlo.

Los dos iniciales caminaron hasta la plaza, o por lo menos lo intentaron, no conocían para nada Romanshells, y se la pasaron gran parte de la tarde preguntando donde quedaba la plaza, era fatigoso, y empezaban a dolerles las patas, le preguntaron a más de siete Pokémon y seguían perdiéndose cada tres pasos. No se fueron al hotel por dos razones, la primera; era que no tenían nada que buscar, pues no tenían pertenencias, ni bayas, ni objetos y tampoco ropa que algunos Pokémon usaban y otros fabricaban a partir de la lana de los mareep, y segundo; no tenían ni idea de donde estaba, bueno no tenían ni idea de donde estaban parados.

A las 4:30pm.

Ya solo tenían treinta minutos para llegar a la plaza y ya le habían preguntado a diez Pokémon más, ya no aguantaban así que decidieron sentarse en una banca en una especie de parque para crías lleno de Pokémon pequeños divirtiéndose y padres protegiendo a sus hijos, con toboganes, columpios y subibajas, se sentaron agotados en la lonja, mientras veían a los otros Pokémon jugar y corretear por todos lados.

-Bueno, hasta aquí, me rindo de seguro ya están a punto de dejarnos – dijo Sol con un tono triste ya exhausta, y cabizbaja, y con un terrible dolor en las patas de tanto caminar.

- tranquila, no te rindas, aun podemos seguir preguntando ¿verdad? – dijo Alex intentando animar a Sol mientras la tocaba del hombro.

Por el contacto de la pata anfibia de Alex en su hombro, Sol se puso nerviosa y la sangre se le fue a la cara, produciéndole un sonrojo y su corazón latía cada vez más rápido.

-¿Sol? – preguntó Alex al ver que su amiga se quedó inmóvil, pero se percató que la estaba tocando del hombro se puso nervioso e inmediatamente soltó su hombro y el tipo agua quedo con un rubor.

- A-Alex – dijo Sol levantando la cabeza y empezando a mirar a la cara a Alex, sin que se le fuera el sonrojo.

- Sol yo…- empezaba a decir Alex, sonrojado, la miraba a los ojos, mientras acercaba su pata a la de Sol, sentían que el tiempo se detenía, y el tipo agua comenzaba a articular las palabras, esa típica frase de "tú me gustas". Hasta que…

- Oigan chicos quieren que los dejemos a solas – bromeó Lucario, si ya habían llegado los otros, Lucario con una maleta de cuero negro, y Monferno con un gran bolso de explorador que era casi más grande que él, Monferno miraba a Alex con miradas matadoras pero no le podía hacer nada por el "jueguito", pero seguía gruñéndole.

En ese momento se separaron velozmente incomodos, aún más sonrojados mirando extrañados a Monferno y a Lucario.

-¿Q-que hacen aquí? – preguntó Alex avergonzado de que vieran su intento fallido de declaración aunque también estaba un poco molesto de que ellos fueran quienes lo arruinaron. Mientras Sol solo se tapaba la cara para ocultar su sonrojo la cual también estaba llena de vergüenza.

- es porque, este parque está al lado de la plaza, los vimos y decidimos buscarlos de una vez – explicó Lucario, casi riéndose porque se dio cuenta que no lo sabían. Alex y Sol se miraron y soltaron una risita nerviosa al unísono.

- bueno, ya tenemos que irnos – avisó Monferno con un tono molesto e irritado, ya no quería ver a Sol y Alex en un momento altamente romántico, que si no hubiesen llegado ya habría perdido el "jueguito".

Alex y Sol asintieron, y junto con Monferno y Lucario comenzaron a caminar al oeste, para buscar el barco, todo iba callado pero las miradas sobraban, desde miradas matadoras de Monferno a Alex, miradas incomodas de Lucario por no saber que pasaba, hasta miradas tímidas de Alex y Sol pero estas eran más discretas.

Llegaron a la orilla donde estaba el susodicho barco eléctrico todos se subieron, y era muy grande, incluso tenia cocina, parecía que Lucario por fin no se metia en problemas por ser el rey, bueno cuando dejaron las maletas en la cocina, Sol comenzó a preparar algo con las bayas que trajo Monferno, Alex examinaba el barco y Monferno intentaba pensar en cómo conquistar a Sol, Lucario tenía problemas con encender el barco. Después de un rato todos notaron que el barco no encendía así que Monferno decidió ir a ver como estaba Lucario.

-¿Qué paso jefecito? – Preguntó el mono fuego mientras se acercaba a Lucario, pero se encontró con Lucario que acababa de girar la llave encendiendo el barco y quedarse ahí sin hacerlo arrancar - ¿sabes manejar un barco? - Preguntó.

- ¡VAMOS A AVERIGUARLO! – gritó Lucario lleno de emoción, aunque en realidad no tenía idea de cómo hacerlo avanzar.

- ¡¿ESPERA QUE?! – se cuestionó Monferno, lleno de miedo pero ya Lucario había encontrado la palanca y lo había hecho avanzar. Iban a toda velocidad por todo el mar, pero Lucario recordó que no sabía dónde quedaba la siguiente isla, y lo peor no sabía cómo detener el barco, la duda invadió su cabeza no iba a oprimir todos los botones, eso sin duda saldría mal.

Por otro lado Sol estaba agarrándose lo más fuerte que podía de la mesa de la cocina, curiosamente todas las sillas y mesas estaban pegadas al suelo, de echo parecía que ese barco estaba construido para navegantes como Lucario.

Alex se agarraba con toda su fuerza al suelo del barco, para no deslizarse y terminar cayéndose del susodicho, pero sus patas comenzaban a resbalarse y no pudo mantenerse solo con sus patas, se deslizo fuertemente por el liso piso del barco, ocasionando que se quemara un poco, por la fuerza que estaba haciendo pora no deslizarse aún más.

Hasta que fuertemente el barco se estrelló contra una isla pequeña, ocasionando que todos salieran lanzados del barco por el choque. Lucario quedo boca abajo contra la arena incluso tragándose un poco de esta, Monferno quedo arriba de una palmera justo en la copa, Alex cayó en el agua quedando boca arriaba en la superficie de la dicha, y Sol quedo encima de un arbusto rodeado por cocos, lamentablemente ese arbusto tenia espinas, pero por suerte el barco no tuvo gran daño, solo unos rayones y quedando la cocina destruida ya que el impacto fue tan fuerte que las mesas y sillas de la cocina se despegaron y se rompieron. En unos minutos Lucario se levantó, tosió un poco para escupir la arena que tenía en la garganta, estiro su espalda provocando que sonaran sus huesos acalambrados y alarmado dijo:

-Auch, eso dolió ¡¿están todos bien?! – grito Lucario preocupado para asegurarse que todos estaban bien, porque si uno salía lastimado seria su culpa.

- estoy bien – avisó Alex a duras penas mientras nadaba y se sentaba en la orilla de la isla y se sobaba la cabeza, por suerte el tipo agua solo tenía muchos moretones.

- estoy bien – avisó Monferno bajándose dificultosamente de la palmera, él fue el que salió más ileso de todo ese choque con tan solo una raspadura poco profunda en el brazo por lo cual no sangro, hasta que bajo complemente.

- y-yo creo que e-estoy bien – avisó Sol tratando de levantarse del arbusto, con los ojos llorosos por el dolor, pero las espinas que tenía clavadas desde el pecho hasta las patas no la dejaban, Alex y Monferno fueron corriendo alarmados para ayudarla a levantarse, Alex levantándola de una pata, y Monferno de la otra.

- o no Sol, tienes muchas espinas – se alarmó Alex mientras continuaba ayudándola a caminar hasta el barco – pero tranquila te pondrás bien – dijo Alex tratando de sonar despreocupado para calmar a Sol que seguía sufriendo por el dolor, lo peor ya había oscurecido, solo podían ver gracias a la luna y a la cola de Monferno.

- la ranita tiene razón, en poco tiempo estarás bien – dijo Monferno también intentando calmarla.

Llegaban al barco ya casi la subían, pero estaba lleno de maderas y astillas de las mesas y sillas que se habían roto, por un momento no supieron que hacer.

-Chicos adéntrenla más en la isla donde hay más palmeras, hagan una fogata y manténgala tibia si se pone fría puede complicar la situación, yo iré en un momento voy a buscar en mi bolso unas cosas para ayudarla – mandó Lucario a los iniciales mientras se empezaba a subir al barco para buscar las cosas, pues se sentía culpable que Sol haya salido herida por su culpa estaba dispuesto a ayudarla.

Alex y Monferno empezaron a adentrarse rápidamente a la isla, claro no muy rápido, pues no querían lastimar a Sol, cuando se adentraron más, casi no podían ver nada habían un montón de palmeras tapando la luna, ya parecía un bosque tropical. Dejaron a Sol en el piso ella casi no podía ni hablar pues el dolor de cientos de espinas clavadas no la dejaban, pero empeoraba mientras monferno encendía la fogata con un lanzallamas Alex estaba observando a Sol y noto algo muy malo, cada espina que tenía comenzaba a teñirse de un color rojo, si, empezaba a sangrar. En eso Monferno termina de encender la fogata y mira la cara de miedo y preocupación de Alex, entonces mira a Sol y ve como las espinas que antes eran marrones ahora eran rojas y la sangre se resbalaba por el pelaje amarillo de Sol, la Pokémon apenas podía mantener los ojos abiertos y lo veía todo borroso, pues eran tantas espinas que se empezaba a desangrar, y mientras Monferno seguía en shock Alex agarro la pata de Sol y dijo:

-S-Sol yo t-te – Alex empezaba a sollozar y después las lágrimas se le salían, en eso Monferno sintió un sentimiento de impotencia y también comenzó a llorar.

Pero Lucario llego traía su maleta y el bolso de Monferno, rápidamente se arrodillo al lado de Sol y de su maleta saco una pinza y saco con calma y cuidado cada espina, y después desinfecto cada uno de los orificios que quedaron por culpa de las espinas y le puso un vendaje largo al pecho, torso de Sol y también las piernas.

Alex y Monferno se secaron las lágrimas y le agradecieron a Lucario por todo, Sol se despertaría en media hora.

Mientras tanto Lucario sacaba unas sábanas del bolso de Monferno, era por eso que quería llevarlo junto con su maleta. Lucario le dio a cada uno una sábana para dormir, pues no iban a dormir en el césped húmedo e incómodo, Alex y Monferno amarraron las suyas entre dos palmeras para que fuese como una hamaca, la de Alex más baja que la de Monferno que estaba casi en la copas de las dos palmeras, Lucario prefirió ponerla en el césped y dormir encima de esta, y como Sol seguía dormida con cuidado le pusieron su sábana en el césped y a ella encima de esta. Alex lanzo un hidropulso a la fogata para apagarla porque querían evitar un incendio, después de unos diez minutos ya todos estaban durmiendo.

11:00pm.

Sol había despertado desde hace rato, intento dormir por unas horas pero le fue imposible, tampoco quería hacer tanto ruido, no quería despertar a los chicos, se sentía muy incómoda acostada en una sábana, volvió a intentarlo, quería dormirse pero por mas testaruda que fuera no podía.

En eso recordó lo que paso en la tarde con Alex, él le iba a decir algo, tal vez lo que ella quería, en esos momentos a Sol se le vino a la mente querer abrazarlo, y se le ocurrió algo, porque no ir a dormir con él, la tipo fuego se sonrojo, pero debía intentarlo, o no dormiría esa noche, decidió que lo intentaría.

Pero cuando Sol se dio la vuelta se encontró con algo que le erizo los pelos y su corazón empezó a latir tan rápido que ya parecía un zumbido, se puso roja como tomate pues a quien vio a la cara cuando giro fue a Alex estaba a su lado durmiendo cómodamente.

-¿Pero que hace aquí? – susurró Sol, todavía mirándolo a la cara con un rubor, nerviosísima. Pero ese susurro fue suficiente para despertarlo, pues fue entrenado como un ninja tenía un oído súper agudo.

-¡Sol! – se alarmo el tipo agua, se supone que su plan era dormir nada más cinco minutos con ella, pero se quedó dormido, y ahora la había despertado, Alex se sentía un total Idiota – lamento despertarte – se disculpó.

- no te preocupes, yo fui quien te despertó – dijo Sol de forma tierna con una sonrisa que dejo cautivado a Alex.

- eso significa que ¿puedo seguir durmiendo a tu lado? – preguntó Alex de una manera optimista y feliz.

- por supuesto – dijo Sol con la misma sonrisa.

- gracias, buenas noches – agradeció Alex, y cerro sus ojos lito para dormir.

- no hay de que – respondió Sol.

Sol se quedó dormida pero no profundamente, se despertó cuando sintió los brazos anfibios de Alex rodeándola, Alex la había abrazado, Sol se puso roja, y nerviosa, pero se sentía muy bien "bueno si el me abraza, yo también lo haré" dijo Sol en su mente, procedió a abrazarlo, pero de un momento a otro Alex la acerco hasta el punto de que su pelaje tocaba el pecho del tipo agua, haciendo que Sol de pusiera más nerviosa, pero después de un minuto se quedó dormida abrazada a Alex, y plácidamente pasaron la noche.

NOTA: Ojala hayan disfrutado de este especial, gracias por leer este Fic, se los agradezco mucho, sino fuera por ustedes nunca hubiera hecho este especial, ya son 600 views, se los agradezco a todos, incluso aquellos que no le dan follows ni favorites, solo por leer está historia ya tiene mi agradecimiento. Bueno quiero informarles que dentro de una o dos semanas voy a subir tres Fics diferentes, dos de Pokémon y uno de Fnaf, el que tenga más apoyo en una semana voy a seguirlo, y los dos que no les guste tanto los borrare y los pensare más a fondo para el futuro. Bueno nos leemos después adiooos.

Recomendación de Fic:

(Ninjashipping) Vinculos: De ItsTheCrew, es se esfuerza mucho y por lo me ha informado queda poco para su próximo capítulo.