¿La aceptaría?

Era domingo, el último día de estas confusas y cortas vacaciones. También el cumpleaños de Claire. Iban a hacer una fiesta y habian invitado a compañeros de trabajo de Claire y otros amigos. Así que desde temprano todo el mundo estaba levanatado, haciendo maldades o ayudando a poner la decoración.

A Sherry y Moira les toco cocinar, Chris estaba poniendo más sillas y otra carpa. Los niños, para que no molestaran se fueron con Jill a nadar. Claire y Steve fueron en busca de unas cosas para la fiesta. León y Helena también ayudaron y este se habia reconciliado con Piers. Sin embargo Sherry seguia en ese maldito estado de confución. Creía que se estaba enfermando o algo así.

-¿Cherry, te pasa algo? - pregunto de repente Moira.

-¿Dijiste algo?- dijo la rubia. No habia escuchado a Moira porque estaba pensando en cosas. Moira saca una risa y suelta el cuchillo de su mano.

-Estas en otro planeta. Y no me estas ayudando. ¿Qué rayos te pasa? Pareces un zombie. Peor que un zombie.

-No me pasa nada. Estoy bien. - contesto la rubia.

-A mí, tú no me engañas. - dijo Moira cruzando los brazos en su pecho. - Sé que te pasa algo, estas rara. Creo que no tiene nada que ver con Jake, sino otra persona. - Sherry solto la cucharra de su mano, suspiro y miró a Moira a los ojos.

-No sé lo que me pasa. - dijo ella timidamente.- Creo que me estoy enfermando por primera vez en mi vida.

-¿Porque?

Sherry se quedo pensando. La respuesta era obvia, pero tenia miedo de decirla siquiera. Por eso miró a todos lados y se aseguró de que no hubiera nadie. Luego se dirigió a una Moira algo confundida.

-Creo que es momento de aceptar...

-¿Aceptar qué? - pregunto Moira deseperada.

-Rayos, no puedo decirlo.- dijo la rubia.

-Sherry, dime lo que pasa, estas rara desde ayer. Sé que te pasa algo. Solo debes decirme. No soy adivina. - dijo Moira mirandola preocupada. Sherry creyó que lloraria de nuevo.

En ese momento alguien se asoma por la uerta de la cabaña. Era Chris.

-Hey, chicas. ¿Han visto a Claire? Estan llegando invitados ya. - Chris tenia una camiseta gris de mangas largas con pantalones cortos.

-No, no la hemos visto. Debe estar con Steve. ¿Ya la llamaste? - contesto Moira y se fue con él afuera.

Sherry se quedo sola. No podia llorar. No después de todo lo que habia pasado. No podia llorar por alguien que sabia no podia tener nada. Tenia que ser fuerte. La muerte de sus padres habia sido peor, ¿porque esto la hacia sentir más miserable?

Sherry termino de hacer la comida por si sola. Luego se fue a dar un baño y pensó en otras cosas que la hicieran olvidar.

Después del baño se vistió con unos vaqueros hasta un poco más abajo de la rodilla, una blusa sin mangas color blanca con un par de sandalias cremas. Se peinó rápido y salió a la fiesta.

La música estaba perfecta para bailar, habia mucho ruido, pero Sherry no queria bailar y ahora mismo queria un poco de silencio. Solo para pensar. Trato de alejarse de la fiesta, pero cuando quiso, Claire la tomó del brazo.

-Ven quiero presentarte a unos amigos. - dijo y la arrastro.

La pelirroja llevaba un vestido largo, pero no de esos elegantes, sino corto y de tela sencilla color rojo. Le presento a unos amigos a Sherry, pero no fue mucha la atención que la rubiaa les dió.

Estaba más pendiente a Piers. Él estaba en una esquina con su celular en mano. Se habia vestido con unos pantalones cortos crema, con una camisa de mangas cortas de cuadritos: verdes y cremas. Hoy no tenia una gorra y su cabello simplemente estaba peinado como siempre.

Sherry lo observo, unos momentos y luego volteo rápido cuando sus miradas se cruzaron. Solo rezó para que él no la hubiese visto. Como siempre, la suerte no estuvo a su lado.

Rato después decidió alejarse un poco de la fiesta y terminó en el estacionamiento del lugar. Cuando se fijo, su reloj marcaba las tres de la tarde. Se sentó en un banquito que encontro y se quedo mirando a la orilla. Tal y como lo hizo con Piers, el viernes pasado.

Eso la hizo sentir algo rara o confundida. Se volvia a sentir mal, cada vez que pensaba en ese instante. Ese instante donde él corazón casi deja de latir y cuando sus labios chocaron, tal vez para bien o para mal.

Sherry secó rápido sus lágrimas y se negó haber siquiera pensado en él. Cuando se tranquilizó unos pasos se acercaron y la sorprendieron.

-¿Porque lloras, Cereza? - dijo León, haciendo que Sherry se asustara.

-Yo no estoy llorando. - contesto ella. León se sienta al lado de la rubia.

-Sabes que te conosco bien. - él la mira. Él vestía una camisa azul con mangas hasta los codos y vaqueros. -Sé que me estas mintiendo.

Sherry miró sus manos en su regazo.

-OK, te mentí, pero no es nada serio. Solo creo que me estoy enfermando. Me esta dando alergia. - dijo ella.

-Moira me dijo. Me dijo que estas rara desde ayer y eso la preocupa. - dijo el rubio. - ¿Es Wesker Junior de nuevo?

-No, no es él. Ya no contesto sus otra cosa, pero estoy bien.

-¿Segura? No soy bueno en temas de mujeres, pero si en algo puedo ayudar, estoy aquí para tí. Lo sabes. - dijo él con su brazo en sus hombros.

-Sí, lo sé. Estoy bien.

-Entonces, Srta. Alergia, ven conmigo que te extrañan en la fiesta.- ambos se rien.

Mientras caminaban de regreso, Sherry pensó en que tenia algo de razón. Él siempre estaría para ella, pero ¿y Piers? ¿Qué diria Piers? ¿La perdonaría?