Misstake

Notasprevias

"Mary Shaw...Mary Shaw"

Cáp.9 Piel a piel.

"Perdóname cariño, aun no acaba mi locura"

Y, en toda su noche disfruto ver a sus padres pelear bajo ese manto de hipocresía. No era lo suyo correr a consolar a su tonta hermana, de cierto modo le dio placer el saber que ella había sido abofeteada mantuvo esa platica con su compañero de mesa, bebió champagne y aunque estaba más atenta a pensar en el mal rato de su hermana pudo contestar las preguntas que le hacia su compañero. Adoraba ser el centro de atención.

Jamás pudo hacer una mejor jugada que esa, sus uñas estaban pintadas del color rojo el cual eran la pasión que sentía por su buen trabajo. Su padre en toda la noche estuvo de mal humor y su madre estaba a punto de quebrar la etiqueta, no quiso acercarse iba a escuchar miles de cosas y le iban a amargar la noche, sonrió con inocencia cuando escuchó un halago de una de sus parejas. Y su humor aumento aun más.

Kagome fue la tonta al haberse embarazado, ella había sido más inteligente y usaba condón, se levanto pidiendo disculpas para ir al baño. Llegó en más de diez minutos, esas grandes señores le informaban lo hermosa que se veía esa noche y ella lo creía porque era verdad, de seguro al día siguiente algunas se pondrían a dieta solo para que ese vestido les quedara mejor, otras al ver que ella tenía algo que ellas no irían corriendo con su cirujano plástico. Arreglar sus defectos de manera artificial.

Al entrar se recargo sobre el lavamanos y se miró en el espejo. Su sonrisa se marchito en un instante, y noto que tenía todo. Un buen cuerpo, un cabello largo y envidiable, un cuerpo bien formado y sensual, unos labios que muchas personas morían por besar...Entonces, porque no se sentía satisfecha? Es decir le había causado una desgracia a su hermana. Y eso era algo grande, quiso golpear el vidrio pero no sería ortodoxo, se irguió mientras se miraba una vez más. Si, era perfecta. Tenía dinero, cariño de hombres a los cuales no amaba, apretó su puño y sintió que sus uñas se encajaban poco a poco. Y de repente ya no se vio tan hermosa, se vió llena de envidia y celos.

Envidia de que al menos su estúpida hermana había encontrado una persona que la amaba y le era fiel. Celos de que aun sabiendo que su padre odiaba tanto a su hermana y pensaba tanto en ella que a veces a ella no le ponían tanta atención. Entró al baño mientras se recargaba un poco, no ya no quería verse más en el espejo. Se veía horrible, se veía como la Kikyou que tanto odiaba. Se veía tan horrible que hasta le daba asco verse, apretó el baño mientras escupía sintiendo que su estomago se sentía vació.

Vomitar no sirvió de nada, no tenía nada que expulsar. Ojalá que vomitando se vaciaran esos feos sentimientos, pero no era así de fácil. Se incorporo sintiéndose mejor, y sonrió de la manera falsa que sabía hacerlo. Así era ella. Horrenda, envidiosa y celosa.

Celosa por querer a Inuyasha y no poder ni siquiera tocarlo. Esa ira estaba queriendo salir de nuevo.

Lavo sus manos y miró a las dos mujeres que entraban riendo de algo gracioso que habían presenciado al verla simplemente sonrieron, ella les regresó la sonrisa. Les saco un poco de platica y después se dispuso a irse. Ya no sabía que tenía que hacer para sentirse satisfecha, quería más de todo. Y cuando tuviera más volvería a desear más.

Así eran las personas, verdad? Deseaban tener más de lo que podían; Si creyó que eso era, cualquier ser humano envidiaba y odiaba a la vez. Levanto su cuello pendiente a ver que mujer era más bonita que ella y por desgracia no la encontró, en ese rebaño no había mujeres que pudieran competir con ella. Y la única que posiblemente podría ser candidata era su hermana, una hermana tonta y vulnerable por tener un hijo.

Adoraba ser malvada!

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Yasha había estado con su mamá, hasta que sus ojos se habían quedado cerrados y simplemente murmuraba cosas que Inuyasha no entendía. Sobaba la mano de Kagome ya que eso la tranquilizaba cuando eran jóvenes. Se le partía el alma verla así, llorando como si el desprecio de sus padres fuera a causarle el fin del mundo, cargó a Yasha para llevarlo a su cuarto mientras lo cubría y le daba un beso en la mejilla, el pasaría por la etapa del reclamo de su irresponsabilidad por haberlo tenido a temprana edad.

Fue al lado de Kagome mientras veía como se levantaba de manera pesada y luego iba al baño a lavarse el rostro con agua, se deshizo el peinado y se quito el vestido para ponerse su pijama. Últimamente daba igual lo que usara ya que de todas las formas posibles se vería hermosa.

La vio pasar su mano por sus labios y entonces ella de nuevo escupió, después de todo era una persona normal. Una persona tan normal que podía fumar, beber y escupir.

Ya no había sangre que pudiera salir de esa herida, la abrazo por la espalda mientras dejaba sus manos descansar sobre la cintura de Kagome y ponía sus labios sobre su cuello, ella se aparto diciendo que le dolía la cabeza. Le creyó, la observo como se acostaba y decidió hacer del baño. Al regresar, claro que se lavo las manos miró como Kagome estaba acostada intentando observar la televisión. Pasaban ciertos comerciales anticuados, y algunos anuncios de películas después apago la televisión para intentar dormir.

Y a pesar de lo tarde que se estaba haciendo, y que el intento dormir sintió que ella no había dormido nada.

Jamás existiría una persona con el carácter parecido de Kagome. Ella poseía encantado y salvajismo a la hora de hacer alguna cosa, despertó temprano había quedado con Kouga de contactar con un par de clientes y posiblemente ya lo estaban esperando arregló de mala gana su corbata y decidió apartarse, le dio un beso en la mejilla a Kagome y observó como estaba su hijo paseándose en calzoncillos con una charola como sombrero, llevaba un vaso de leche y un paquete entero de galletas en la otra mano no decidió hacerle mucho caso a esa imagen graciosa así que precedió a irse, Yasha mientras tanto se había sentado dando la frente a la pared para comer sus galletas y hacer creer a las sirvientas que el no estaba haciendo algo malo.

A veces también cuando se escapaba del baño para ir a esconderse, se pegaba en la pared y hacia un sonido y miraba a las sirvientas cuando lo observaban. Lo había aprendido de las locuras del emperador, así que siguió separando la galleta mientras comía el centro y después dejaba la galleta negra sobre la leche, esperando a que se hicieran completamente aguadas para comer leche con sabor oreo.

Era un día perfecto, el sol apenas estaba saliendo y se preguntaba porque su mamá no se levantaba todavía. Dejo el vaso con leche aun lado mientras iba entrando con cuidado. Vio la silueta de su mamá acostada, se acerco con cuidado mientras dejaba ver como la leche le había quedado en la parte de su bigote, y aparte había un gracioso rastro de galletas.

A el se podía poner el apodo de "el monstruo come galletas" Se hinco intentándole verle el rostro a su mamá y al ver que no se movía se tiro encima de ella, pudo ver como ella despertaba y lo miraba por un buen tiempo, la sonrisa que Yasha había tenido minutos antes había desaparecido.

-Te duele mamá?-preguntó mientras se acomodaba para sentarse encima del estomago de su mamá. Kagome simplemente cerro sus ojos para no ver a su hijo, los abrió de manera pesada y de manera ruda lo empujo un poco haciendo que el niño se desconcertara-

Ya lo había aceptado. Ahora volvía a negarlo?

-No...No me siento bien Yasha, ve a dormir un rato-dijo mientras el se bajaba de la cama y comenzaba a salir de la habitación un poco asustado-

Quería atención pero su mamá estaba enferma, al salir recogió sus cosas y entro molesto a su cuarto, pateo a sus peluches grandes mientras se sentaba encima de uno y luego se levantaba para darle miles de vueltas a su habitación. Adultos, nadie los entendía. Querían una cosa y andaban detrás de otra. Hizo un gesto gracioso mientras miraba su reflejo en un espejo que su mamá había insistido iba a serle de mucha ayuda cuando fuera grande.

-La culpa la tuvo mi abuelo, el hizo que mi mamá se pusiera mal-Dijo mientras apretaba su puño. Al decir abuelo no lo dijo con amor o cariño, lo dijo con asco y desagrado. Con decir que su desagrado fue tal que sintió como se le perforaban los intestinos de solo decirlo, fue su misma rutina las sirvientas entraron a las diez para meterlo a bañar y a ayudarlo a hacer su tarea. No sabía cuando vería a mamá, ni siquiera sabía si estaba molesta con el-

Se había quedado en cama hasta pasada de las doce, cuando una sirvienta entro preocupada por saber si estaba bien contesto con palabras monótonas y procedió a bañarse. Su padre la despreciaba, y su madre nunca hacia nada. Dejo que el agua limpiara el rastro de suciedad que había tenido la noche anterior, dejo que los calambres que sentía se desmoronaran para que quedará bien. Y, un baño no fue suficiente. Tuvo una necesidad de tallar con frenesí su piel hasta dejarla roja, y después al notar que estaba irritada una parte dejo de frotarse para dejar que el agua cumpliera su trabajo.

Salió fingiendo que estaba bien, un baño jamás hace milagros. Se puso un pantalón, con una blusa aguada mientras dejaba su cabello suelto y regresaba a acostarse.

No hizo algo interesante ese día, o el siguiente. Incluso el Martes Yasha esperaba con ansias que su mamá se despertara y decidiera llevarlo a la escuela, pero en vez de su mamá fue su papá el que lo llevo. El miércoles lo más emocionante fue que pudo al menos bajar y mostrar su rostro a su hijo y a su esposo a la hora de la comida, contestaba las preguntas pero evitaba tener contacto visual con esas dos personas que compartían su mesa, jugo con la comida y se levanto dispuesta a hacer un par de llamadas.

Llamadas para pedir perdón y queriendo no ser una vergüenza para su familia, no se había dado cuenta de cuando le había afectado el haber visto a su papá. Inuyasha se levanto y siguió a Kagome, la escucho decir algo de "perdón" y luego colgó el teléfono dejándola que lo mirara furiosa, la tomo de la mano con brusquedad para llevarla a un cuarto donde Yasha no escuchara que estarían discutiendo.

-Estoy harto!-Dijo por fin después de varios días. Odiaba verla como si ella tuviera la peor vida, acaso su esposa no conocía la vida de las otras personas?-Quieres dar lastima con tu rostro miserable o que?-Le preguntó mientras ella lo miraba furiosa-

-Por tu culpa mi padre me odia, por tu culpa...-Lo señalo mientras lo empujaba un poco y luego reía de manera irónica-Es culpa de aquella vez, que dijiste esa vez-Inuyasha sintió que su rostro se desfiguraba de una manera muy poco elegante, Kagome levanto sus cejas para encarar otra vez a Inuyasha. También estaba harta y necesitaba una sacudida de la realidad-No pasara nada-Intento imitar la voz de Inuyasha-

-No sirve de nada quejarte-Dijo de manera sarcástica mientras notaba como ella había comenzado a levantar sus manos para expresarse, a esa Kagome debería temerle pero era hombre y la enfrentaría como fuera necesario-Ayer se metió en una pelea...-Decía enumerando las cosas que su hijo había hecho en tan solo tres días-Insulto a la maestra, y rasguño a una niña solo por aventarlo-Llevó su mano cansada en su frente para así recordar que más había hecho-

-Mal por el, todos pueden sentirse mal...-Las palabras de Kagome eran veneno fino-

-Culpa a quien quieras de esto, pero pensar en el hubiera no te va a hacer quedar como una mamá modelo, de hecho creo que Yasha comienza a odiarte...Imagínate querida, el odio de tus padres y el odio del hijo al que diste luz...-Con Kagome necesitaba hablar de manera ruda si era necesario, porque así ella expulsaba todo lo que sentía-

Dijo todo. Desde el pasado hasta el presente, y el se estaba hartando. La había tomado por sorpresa y la había besado, había intentado morder su labio pero ella se resistía, se movía como si le hubieran puesto una grande vela en su espalda. La sujeto con fuerza, y comenzó a sentir que ella respondía, no hubo un momento erótico que relatará lo que sucedería.

Intento adentrar su mano en la blusa holgada que ella usaba, pero ella no se dejaba...Solo eran besos aniñados que ya habían practicado y que eran muy comunes entre esposos, besos que no se daban frente a niños.

Pellizco levemente la mano de Inuyasha. Y lo miró fingiendo estar molesta.

-Deberías gastar todas esas energías con alguien que ames-Dijo mientras acomodaba su cabello y comenzaba a salir, de nuevo el la detuvo y puso su boca cerca del oído femenino. Apretó con fuerza sin asfixiarla, y se preparo mentalmente para lo que iba a decir-

Ella dejo de sentir que respiraba, sintió que todo lo que inhalaba era pesado y no cabía en sus pulmones. Sus labios se separaron, sus sentidos estaban alertas ante cualquier acto de sorpresa y su corazón bombeo con fuerza al escuchar el tan anhelado "te amo". El se alejo un poco para ver el rostro de Kagome, y mantuvo su sonrisa comprimida por la felicidad que estaba inundando en su corazón...

Los ojos cafés de Kagome se posaron sobre los dorados y entonces respiró de manera larga, agitada por eso que el había dicho, no supo que hacer así que optó por lo más sencillo. Besarlo.

No consumía el amor suficiente, no quería tomar suficiente porque entendía que todo lo que consumía algún día iba a acabar, sonrió al ver a Yasha y lo cargo y lo lleno de besos quiso ayudarlo a hacer su tarea y hasta le enseño a patear a los niños grandes. No importaba si el crecía siendo alguien diferente, ella lo iba a amar como fuera, si era gordo, de baja estatura o un delincuente.

Iba en su segunda sesión del día se había atrasado tres días de trabajo y lo más normal es que iba a llegar tarde a casa. Habia avisado así que no había problemas, puso su mano detrás de su cuello y trato de hacer el gesto más natural que pudo, sonrió y noto que sus ojos brillaban porque alguien la amaba y la esperaba en casa, no todo iba a ser un infierno. Se encogió un poco e hizo la señal de la paz, no tenía idea para que eran esas fotos pero usaba un hermoso vestido rosa mostrando sus piernas torneadas y estaba presumiendo que no era infeliz, su sonrisa se opaco al ver entrar a su hermana usando una ropa más moderna que la de ella y acompañada de una de sus amigas al verla estiró su mano. La sesión pauso mientras Kagome se acercaba a Kikyou.

Odiaba ver algo horrendo y más cuando estaba cansada.

Una sensación apareció en la parte de su espalda, Kikyou se acerco a ella la abrazó y le dejo un beso marcado sobre sus labios. Debía de limpiar su mejilla con cloro, ya que su hermana podría contagiarle alguna enfermedad.

La escucho decir algo sin importancia, sobre Inuyasha y sobre Yasha. Y se estaba hartando el fotógrafo constantemente miraba su reloj y luego a ella, quizo terminar su platica pero su hermana continuaba hablando, y hablando. Se desesperó y le termino cortando la platica diciendo que luego hablaba con ella, Kikyou solo había aparecido a preguntarle porque se había desaparecido de esa fiesta? Y ahí fue cuando la decidió correr, arregló de nuevo su cabello y las maquillistas le limpiaron ese asqueroso beso que su hermana le habían dado.

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Habia visto mujeres desnudas. Habia visto hombres drogarse y tener el delirio más obsceno que el había soñado, pero había cambiado ya que estaba trabajando en una importante empresa con uno de sus mejores amigos y estaba rodeado de mujeres sumamente hermosas, preparo el lente de la cámara mientras encendía las lámparas y luego miraba a su modelo favorita. Sango.

Sango. Sango. Sango. Su nombre sonaba siempre en su cabeza, su rostro era difícil de sacarlo de su mente y su aroma era inconfundible lastima que ella lo odiaba por darle amor a todas las mujeres. La llamó y ella lo miro con desagrado, le había tocado posar con bikini, la tienda "Bikiniz'zhop" había escogido a Sango y el como buen trabajador le iba a sacar las fotos, le tomo miles de fotos algunas para el y otras para el trabajo, sus labios se veían hinchados y sus ojos se veían tan expresivos que la sesión fue demasiado sencilla de realizar.

Otra modelo había entrado y la había quitado de la plataforma.

-Pero es el turno de Sango-Al fin la estaba defendiendo pensó Sango, mientras veía como la otra modelo totalmente enojada se acercaba a ella la apunto con su dedo mientras ella daba un paso atrás, odiaba esta rivalidad de las modelos. Solo por tener más de treinta, obviamente ya estaba grande para depender de su cuerpo. Usaba cirugía plástica como si siguiera creyendo que todavía tenía veinte años. Quería parecerse a ella, pero ni con todo el dinero del mundo lo conseguiría. Ni siquiera podía tener sus piernas juntas, era barata y asquerosa y se preguntaba posiblemente porque seguía siendo soltera a sus treinta años-Lo siendo Saphary, pero tu turno es después-Le dio un guiñó que hizo que Sango se sintiera más molesta de lo que ya estaba-

Habia tantos problemas que quería gritarle en la cara a Miroku. No, no le gustaba de hecho le causaba desprecio la forma en que le hablaba, tocada y mirada a todas las demás. Con ella siempre había sido igual. Y ella de idiota todavía le seguía creyendo.

La modelo con peluca de color naranja había desaparecido y de nuevo se habían quedado ellos dos solos.

-Eres un idiota, no necesitaba que me defendieras-dijo mientras rolaba sus ojos y se cruzaba de brazos se sentía muy incomoda estando con un bikini enfrente de Miroku. Levanto un poco sus manos y comenzó a retirarse para descansar un poco, se alejo de su mirada, el cargó la cámara mientras hacia un sonido un poco gracioso con sus labios. Sango regresó menos cansada y menos sonrojada, fue a su mochila y saco un cigarrillo demasiado delgado-

Todos querían un poco de amor de Sango, pero ninguno estaba invitado. Lo fumaba con aristocracia y elegancia, como si el mundo fuera expulsado con ese humo grisáceo, sus ojos se cerraban cuando inhalaba ese humo tóxico y sus pulmones resentían el grande golpe que ella le había dado. Miroku lleno del deseo que ella le producía, se había acercado de manera atrevida a ella mientras le quitaba el cigarro y lo tiraba en el suelo y después con sus zapatos nuevos lo aplastaba, puso sus manos sobre la cintura de Sango.

En ella un acto así no le producía algún efecto. Y el estaba consiente de eso.

Una belleza anoréxica no tendría comparación con Sango, se fue acercando más. Y más, hasta que sus respiración se lograron combinar y sin dar aviso la había besado, y ella había escapado.

-Ni se te ocurra idiota-Dijo con rudeza mientras se cruzaba de brazos-Ve con tus estrellas porno y dales todo de manera erótica-Le volvió a decir con rudeza mientras hacia un gesto gracioso, el se había quedado desconcertado por la mirada de Sango supuso que ella iba a continuar "eso"-

Se amaban de una manera jodidamente mal.

Era un ambiente cargado de adrenalina para Miroku, jamás era tentado y dejado así que de nueva cuenta se acerco a Sango y la volvió a acechar como una víctima más, beso su cuello y ella se estremeció, su piel se erizo dejando que cada bello que recorría su piel quedará totalmente elevado, se giro mientras intentaba apartarse de Miroku, pero el era hombre y era más fuerte y sus besos eran tan apasionados que su mente se ponía en blanco.

Todo pasó apresurado, las caricias eran terriblemente elegantes y lo único que se podría apreciar era un poco del cuerpo de ambos siendo desnudados para cometer un acto totalmente atrevido, ni siquiera podía gemir. O gritar. Y lo peor de todo es que le estaba gustando y mucho.

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"En la cama los hombres no quieren santitas, quieren zorras" Una modelo le había dicho a otra, y por accidente ella había escuchado. Les regaló una sonrisa para demostrarles que no había escuchado nada, y ellas continuaron hablando en susurros. Su marido estaba sentado bebiendo un poco de cerveza, mientras leía de manera lenta el periódico.

Tragó saliva de manera difícil mientras sonreía y luego se quitaba ese extraño vestido para ponerse su pijama no era algo extremadamente sexy. El bebió de manera lenta la cerveza, como si estuviera saboreando más a Kagome que a la cerveza. Ella simplemente se acostó un rato y observo un poco la televisión, eran apenas las nueve de la noche y entró Yasha corriendo con la corbata en su cabeza mientras se tiraba en la cama y veía a su mamá ver la televisión. Kagome jugo con el cabello de su hijo el cual comenzaba a cubrirle los oídos.

El simplemente estaba intentando jugar también con su cabello, y cuando Kagome dijo que era hora de dormir los tres se dispusieron a acostarse. Ser la líder de la casa era divertido.

En medio de los dos estaba Yasha el cual era abrazado por Kagome, mientras Inuyasha observaba a su esposa y a su hijo dormir.

-Te amo-Susurró después de media hora, mientras Kagome le contestaba un "yo también"-

Continuará.

N/A:

Dios si existes, mátame (:

Uhm. "He want cunt"…

Todos tienen dos penes, uno en su boca y otro ensartado en su trasero. :D sehh...Rico por ustedes ;D

Yo tengo una pussy 8D.

Hahaha ke serda soy x)!

) . ( una cintura. ( Y ) un trasero con tanga. ( · ) ( · ) unos senos. :D

©.© unos ojos de pezón. (:

Hahaha mis infentos anemikos x)! Les digo lo ke no es tener nada ke hacer. :/

Yay viene kudai a Mazatlán (me importa? No xD).

Fuck me bajo /:

Dios me hubieras hecho hombre..ahm...Mejor no u.U!

Hahaha en fin (:

Ya me enfade ya me voe. Les dije ke iba a actualizr rápido.

"No grites, no te atrevas a mirarla. Ella no jugaba con niños normales, todos le tenían asco siempre fue un poco salvaje.

Me gritó y me golpeo, me aruño y me tiró. Se divertía y se desafinaba de sus otras victima.

Mary Shaw. Mary Shaw tu nombre da temor y causa pena.

Recuerda nunca gritar cuando estés con ella o arrancará tu lengua

Desde la raíz. Por eso muchas personas son mudas, porque ella se venga del que grita"

Atte:

Willnira has your fuckin' Money.